¿”Exceso calórico”? No digas más…

Falacia de petitio principii (o petición de principio): falacia que se produce cuando la proposición por ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas. O, dicho de otra forma, es “aquel razonamiento en el que se introducen proposiciones no verificadas o inverificables como si fueran verdaderas para, desde esa posición, llegar a conclusiones aparentemente lógicas y razonadas y contando de antemano con su aceptación” (fuente).

Ejemplo:

Dios posee todas las perfecciones. La existencia es una perfección, por lo tanto dios existe. (Descartes)

La trampa está en que en las premisas implícitamente se asume que dios existe. Se evita la falacia no dejando que se dé en las premisas esa presunción de lo que se quiere demostrar: “Si existiera, dios poseería todas las perfecciones…”- Es obvio que con esa modificación ya no es posible llegar a la injustificada conclusión de que dios existe.

Un fragmento de una conversación entre Sam Harris y Gary Taubes (no lo traduzco, pero luego analizo bajo el diálogo las partes que me interesan):

— [Gary Taubes] You can’t explain anything meaningful about obesity by this energy conception

— [Sam Harris] Let me ask you a few questions to kind of bound how far-reaching your claims are, because you are not disputing thermodynamics, I assume

— No, I have a physics degree. I am not allowed to

— Right: you’d be far more famous than you are if you were disputing it, credibly. So, I imagine wou would admit that, on some level, we gain weight because of a surplus of calories. So if, for instance, I am going to eat 1500 extra calories a day, it wouldn’t matter if those were extra carbs, fats or protein calories, if I was at that surplus day-in day-out, I would just keep gaining weight, right?

— Yeah, although actually, it might matter. But it depends on how you define “excess”. Let’s use an analogy, a metaphor. Instead of thinking in terms of excess of calories, we are talking about excess money, wealth instead of obesity. Clearly you can’t get rich without taking more money than you expend, right? But you’d never say you got rich because you made more money than you expent

— There are certainly degrees of that disparity and where you put the line is a judgement call, but it’s not just a matter of…

— but also where you put the causality, because again to get rich you have to make more money than you expend, that’s a given, there is conservation of money in the same way there is conservation of energy, unless you are a counterfeiter. To get fat you take in more energy than you expend, but you might get fat because, for instance, I might give you a drug that makes your fat tissue accumulate fat

— What you are saying, clearly, is that there is more to the story

“Exceso calórico” es una expresión siempre falaz

Un argumento sacado del diálogo anterior:

Si consumo todos los días 1500 calorías extra, sin importar si esas calorías vienen de grasa, carbohidratos o proteína, voy a ganar peso, ¿cierto?

Desde el mismo momento en que la premisa da por sentado que se puede hablar de “calorías extra”, cuyo significado es “calorías que por ser consumidas en exceso de nuestras necesidades energéticas van a ser almacenadas como grasa corporal”, la premisa está dando por cierta la teoría que se pretende demostrar con la argumentación. Es decir, la premisa ya incluye la conclusión que se busca, y eso, como hemos visto, tiene un nombre: falacia de petitio principii.

Evitemos la falacia:

Si fuera correcto hablar de “calorías extra”, si consumiera todos los días 1500 calorías extra, no importaría si esas calorías vinieran de grasa, carbohidratos o proteína, y ganaría peso

Lo que obliga a empezar por realizar la pregunta realmente pertinente: ¿es correcto hablar de “calorías extra”? O dicho de otra forma, ¿es correcta la teoría del balance energético?

Cualquier planteamiento en el que se habla de un “exceso calórico” está presuponiendo correcta la teoría del balance energético y no puede ser empleado, por tanto, para tratar de demostrar la validez de esa teoría. “Exceso calórico” siempre es una expresión falaz (ver,ver,ver,ver).

Por otro lado, fijémonos como en el planteamiento se selecciona una única característica de la comida, las calorías, por lo que de antemano se está identificando esa variable como la responsable del “exceso”, es decir, de causar el efecto. Es imposible a partir de ese momento que ninguna otra variable sea relevante en el resultado final. Y, fruto de ello, puesto que en el cómputo de calorías la composición de la dieta es irrelevante, al partir de la premisa de que el engorde es equivalente a 1500 kcal y producido por las kcal, la “conclusión” a la que llega el orador es que no importa la composición de la dieta, sino únicamente las calorías. Es un razonamiento circular: en la premisa se desprecia la composición de la dieta asumiendo que las calorías, el “exceso calórico”, es lo que importa, y, lógicamente, en las conclusiones aparece el contenido de ese caballo de Troya: la composición de la dieta no es relevante.

En definitiva, y de forma concisa, si ya en la premisa se atribuye el efecto a las calorías, al “exceso calórico”, el argumento es falaz como demostración de la validez de la teoría del balance energético. Otra forma de ver el engaño es ser conscientes de que para poder hablar de “exceso calórico” se tiene que presuponer un comportamiento para una salida del sistema, el gasto energético, lo que equivale a tratarla como una entrada e introducir así una causalidad impostada (ver). Lamentablemente, estos argumentos erróneos son tan comunes que se asumen correctos sin cuestionarlos, y no hacen sino consolidar el dañino paradigma energético.

¿Vemos la trampa en estas otras falacias de petitio principii?

Proposición: un niño que sufre gigantismo tiene un problema de apetito y la causa del anormal crecimiento es, en última instancia, que come más de lo que necesita.

Demostración: si consume todos los días 150 calorías extra, sin importar si esas calorías vienen de grasa, carbohidratos o proteína, va a ganar peso

Hablar de “calorías extra” en la premisa ya es asumir como correcta una teoría injustificada sobre las causas del gigantismo. Las leyes de la termodinámica no avalan la existencia de las “calorías extra” porque esas leyes no pueden ser empleadas para establecer una causalidad. Y usar la expresión “calorías extra” implica una causalidad concreta en el crecimiento.

Proposición: un consumo excesivo de azúcares es lo que nos engorda.

Demostración: si todos los días consumo un “exceso de azúcares” y, por tanto, acumulo grasa corporal, si mantengo esa dieta a largo plazo voy a engordar, independientemente de las calorías consumidas

Primero habría que demostrar que es posible hablar del concepto “exceso de azúcares” como causa de la acumulación de grasa corporal, ¿no? Porque si aceptamos, sin más, la expresión estamos aceptando, sin más, cuál es la causa de engordar.

La teoría CICO es contraria a la evidencia científica

Es un detalle que me parece muy importante: la evidencia científica, tanto en animales como en humanos, demuestra que la composición de la dieta afecta a la ganancia/pérdida de peso corporal, en experimentos en los que se controla totalmente la cantidad de calorías e incluso la proporción de macronutrientes (ver,ver,ver). Aunque no entendamos los detalles, aunque no entendamos los argumentos, sabemos que la teoría del balance energético es fraudulenta, sí o sí, porque sus postulados son contrarios a la evidencia científica.

Sólo un comentario más: aunque la evidencia científica fuera coherente con la teoría del balance energético, sería un resultado empírico, no una demostración de que la teoría es conceptualmente sólida. No funcionaría porque tuviera que funcionar, sino por mera casualidad. En el plano teórico la teoría del balance energético es un indiscutible fraude (ver,ver,ver,ver,ver).

NOTA: aunque he evitado desviar la atención hacia ese hecho, soy consciente de que parte del engaño es jugar con una doble definición de “exceso calórico”, ejemplo de libro de una falacia diferente, la falacia de ambigüedad (ver,ver). Se engaña haciendo erróneas deducciones gracias a mezclar a) el significado tautológico de déficit y b) la interpretación de déficit como “comer menos”.

Para adelgazar es necesario que exista un déficit calórico, por lo que cualquier método de adelgazamiento que funcione lo hace reduciendo tu ingesta

Si tengo que analizar todas las falacias contenidas en la sentencia anterior, no acabo nunca (ver,ver,ver,ver). La pongo en este momento como ejemplo de cómo las dos definiciones de “déficit calórico” son empleadas en el mismo argumento induciendo a engaño. Es típico de las pseudociencias engañar jugando con términos definidos de forma no precisa.

Leer más:

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12 thoughts on “¿”Exceso calórico”? No digas más…

  1. Una de las habituales «peticiones de principio», de la nadie parece darse cuenta, es la tan recurrente expresión de «para estar sano hay que llevar una dieta saludable».
    Ya pero ¿qué es una dieta saludable? pues aquella que te mantiene sano.

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    • Y muy cerca de eso está otra falacia de ambigüedad: jugar con dos definiciones de “dieta equilibrada”.

      “Para estar sano hay que llevar una dieta equilibrada”

      Tautología que no aportaría nada si únicamente se usase una de las definiciones, i.e. aquella que te aporta todos los nutrientes que necesitas en una medida adecuada. Pero el engaño viene al simultáneamente y en el mismo contexto, referirse a “equilibrada” como sinónimo de las recomendaciones oficiales, es decir, de la pirámide de las harinas.

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      • Tautología: “La belleza perfecta es la belleza ideal”

        Pero para Platón la belleza significaba “lo más bello, lo más hermoso que una persona podría contemplar es la sabiduría”

        El problema es cuando los “sabios en nutrición” son los “sabios oficiales”. Una vez nombrados “oficiales”, para qué molestarse en ser “sabios”?

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        • A mí no me preguntes cómo autojustifican su comportamiento. En el fondo esos “expertos en nutrición” tienen que saber que no son más que cantamañanas que estafan a la gente con tratamientos pseudocientíficos. ¡No pueden no saberlo, porque son incapaces de respaldar sus mentiras con evidencia! La mente humana tiene mecanismos para autoengañarse y acallar la disonancia cognitiva, pero hasta esos mecanismos tienen que tener un límite.

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  2. La epidemia de obesidad tiene una causa muy clara: la charlatanería del tautológico “exceso”

    Hall et al. have shown that it may take only 7.5 kcal extra per day to explain the current epidemic of obesity (fuente)

    Calorías “extra”: inventando el comportamiento fisiológico desde las palabras y destrozando la salud de la gente desde hace décadas.

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