Eh, “escépticos”, pasad por aquí a haceros un retratico

Obesity is caused by an imbalance between energy intake (EI) and energy expenditure (EE), and thus negative energy balance is required to bring about weight loss, which can be achieved by either decreasing EI or increasing EE. (fuente)

La obesidad es causada por un desequilibrio entre la ingesta de energía (EI) y el gasto de energía (EE), por lo que se requiere un balance energético negativo para lograr una pérdida de peso, que puede lograrse ya sea disminuyendo la EI o aumentando el EE.

Esta estupidez es la estupidez con la que llevamos 80 años “intentando” prevenir y revertir la obesidad. Afecta a la salud de prácticamente toda la población.

Esta estupidez se publica en revistas “científicas”.

Esta estupidez se enseña en nuestras Universidades.

Esta estupidez es vital para la industria alimentaria.

Esta estupidez es pseudociencia, pues se nos ha presentado como si fuera una ley de la física, la Primera Ley de la Termodinámica, cuando no lo es (ver,ver,ver).

Decís que las pseudociencias son un problema que hay que solucionar, pero con esta pseudociencia guardáis silencio o la defendéis. Vuestras palabras dicen una cosa, vuestros hechos dicen otra.

El fundamento número uno para adelgazar es hacer ejercicio y comer menosJosé Miguel Mulet

NOTA: resalto que no hay descalificativos en esta entrada hacia los “escépticos”. Si alguien con educación y argumentos quiere pasar por este blog, está invitado a hacerlo. Sólo pido que primero lea algo sobre el tema. 

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34 respuestas a “Eh, “escépticos”, pasad por aquí a haceros un retratico

  1. Como en otros oficios, debería haber unas métricas de éxito en la nutrición.

    Que nutricionistas privados y públicos, tuvieran un registro de todos sus pacientes por año, y que se hiciera un ratio de éxito de éstos: número de kilos perdidos, número de años mantenido.

    Y entonces, la mentira que daría en una evidencia sonrojante.

    Mi pregunta es, cuando todo este engaño se destape, ¿qué argumentación soltarán? ¿Qué cara pondrán? ¿Qué publicarán en Twitter?

    ¿Cómo debe sentirse un “profesional” cuando en su oficio NO haya tenido éxito ni una sola vez?

    Un arquitecto construye casas. Puede decir “ese edificio lo diseñé yo”. Un ingeniero un puente. Un artista un cuadro o una escultura, un mecánico puede decir que reparó hace años ese coche.

    Incluso un cirujano puede decir que a ese señor, hace 10 años le hizo un trasplante de corazón.

    ¿Cuantos nutricionistas tienen “una cartera” de casos de éxito?

    Venga, comentadla.

    • Bajo mi punto de vista, es vital destapar la gran mentira que es la pseudociencia del balance energético. No sé si el término es el correcto, pero no es una hipótesis VÁLIDA, es una hipótesis basada en estupidez y trampas en el lenguaje.

      Sin estar seguro nuevamente de que sea el término apropiado, esa hipótesis podría haberse demostrado CORRECTA en la práctica, si por casualidad hubiese servido para algo.

      El problema con esta estúpida pseudociencia es que bajo la falsa creencia de que es una ley de la física, el fracaso de la pseudoterapia se atribuye a que no se siguen las instrucciones:

      Eso ha funcionado en mil y un experimentos, tanto en animales como en humanos. Pero el mundo real no es un laboratorio. Rubén Murcia

      Por eso es tan importante explicar que CICO es charlatanería. O seguirán justificando el fracaso culpando a la víctima.

  2. Una pregunta al hilo de este texto de Fung, sobre todo en lo que dice de “culpar a la vícitima”.
    Compara incluso la obesidad con el cáncer de pecho. En el segundo caso nadie culparía al enfermo.
    En el segundo sí.
    ¿Crees que llegar a ser obeso es algo así, como una enfermedad que te sucede?
    ¿No te parece más comparable a, por poner un ejemplo, tener caries?
    Algo que cuando nos sucede sí implica un cierta negligencia, pequeña pero mantenida unos años, por nuestra parte.

    ¿Qué papel crees que juega el sujeto a la hora de volverse obeso?
    ¿Y para dejar de serlo?

    Saludos.

    • ¿Cómo puedes afirmar que el cáncer “te toca”? El porcentaje que podríamos, y es mucho atrevimiento, adjudicar al azar es mínimo. Pero ahora mismo no voy a hablarte de cáncer, tal vez en otra ocasión, ya que estamos en obesidad.
      El cerebro desempeña un papel central en el desarrollo de la obesidad, al mismo tiempo que se ve afectado por ella. Es factor causal y consecuente. Ambos.
      A nivel molecular, tener una mutación en el gen CLOCK ya CAUSA obesidad. Para quien no sepa qué gen es, se trata de un gen reloj (circadiano) con función metabólica clave. Casi todas nuestras células tienen ritmicidad, las calorías NO, como unidad de E, NO influye en el desarrollo de la obesidad. Sólo he puesto el que, a mi juicio, es el factor número 1 de la ecuación. Punto de partida: pérdida de homeóstasis celular.

      Así que lo caloréxicos, que no me vengan con chorradas cuando ni siquiera saben la BASE del funcionamiento molecular.

        • Mi comentario es en respuesta a esto:

          “¿Crees que llegar a ser obeso es algo así, como una enfermedad que te sucede?”

          Rectifico, no hay afirmación sino interrogación.

          No se llega a ser obeso, se tiene obesidad. No se llega a ser canceroso, se tiene cáncer.
          La obesidad, en cambio, no es una enfermedad sino un síntoma adaptativo donde la primera pieza del puzzle es la que cito anteriormente. Es el principio (y no sólo de la obesidad).

    • Lo que me parece es que tu opinión es directamente insultarnos a la gente que tenemos problemas de peso. Eso es lo que me parece.

      Pero tú sigue, que no pasa nada. Nos puedes seguir insultando con mucha educación.

      No me contestaste a lo que te pregunté: ¿crees que CICO es una hipótesis válida? ¿O ya te has dado cuenta de que todo lo que se le ha estado contando a la gente sobre qué hacer para no engordar o qué hacer para adelgazar está basado en la estupidez humana?

      Ya sabes, si todavía crees que CICO es una ley de la física, estoy esperando que detalles en qué me equivoco cuando explico por qué no lo es.

      ¿De verdad te sientes capacitado para hablar de culpa de otros? Venga, contesta a las preguntas.

      • Yo no he insultado a absolutamente nadie ni tengo en absoluto intención de hacerlo.
        Y menos a alguien que tiene problemas de sobrepeso.
        Ni me parece risible o censurable eso en modo alguno.
        Como ya te he comentado el fenómeno de la obesidad epidémica me produce mucha perplejidad, porque soy mayor que tú y de una generación en la que eso apenas se daba.
        Y no veo que haya habido cambios significativos en estos años que lo expliquen.

        Con tespecto a tu pregunta:
        – Comer menos y ser más activo pienso que no vale para nada a largo plazo. A corto sí, pero en 1-2 años se ve en diversos experimentos que es inútil.
        – El aumento de peso creo que está regulado por las hormonas, sobre todo por la insulina. Lo de CICO me parece una hipótesis falsa.
        – La composición de la dieta es muy relevante a este efecto.
        – Igualmente lo es la sensibilidad a la insulina, que seguramente sea la razón por la que una gente sube de peso y otra, con dietas parecidas, no. Hay diferencias ¿genéticas? individuales.
        Aunque con los años esta disminuye.

        Y no hablo de “culpa”. Cito a Fung.
        La pregunta que te hago es otra:
        “¿Qué papel crees que juega el sujeto a la hora de volverse obeso?
        ¿Y para dejar de serlo?”

        • Estimado obeso,

          durante años te hemos estado diciendo que la causa de la obesidad era comer por encima de tus necesidades energéticas, y que la solución obvia a la obesidad era crear un déficit calórico. Confundimos síntoma con causa, algo que sabemos estúpido con cualquier crecimiento de un tejido. Pero con la obesidad hicimos una excepción y lo justificamos con una ley universal de la física, una ley universal que misteriosamente sólo nos parece útil para este crecimiento. Sin duda nos dejamos llevar por los prejuicios: sabíamos de antemano que la causa de la obesidad era que no sabías parar de comer, y que no conseguías adelgazar porque no te esforzabas en hacerlo. No hacía falta aprender nada, porque las explicaciones las teníamos desde el principio.

          Ahora ya sabemos que estábamos equivocados, que habíamos malinterpretado las leyes de la física. Somos conscientes de que no entendemos la causa real de la obesidad y que el tratamiento que te presentamos como obvio, no tiene por qué funcionar. Aún así, pensamos que tu comportamiento ha sido negligente de alguna forma. Algo habrás hecho mal, aunque todavía no tenemos claro qué. No intentes negarlo, porque tu negativa sólo servirá para confirmar nuestras sospechas: no estás dispuesto a asumir tu responsabilidad.

          Atentamente,

          Los expertos

          ¿Cuántos gramos de grasa acumulaste ayer, Leroy?

          ¿Qué medidas vas a tomar hoy para compensarlo?

          ¿De qué “negligencia” exactamente estás acusando a la persona que ha acabado obesa? Haz explícita tu acusación: ¿qué ha hecho mal a sabiendas de que tenía que hacer otra cosa?

          • Todos caemos en esas pequeñas negligencias.
            Pûeden ser de muchos tipos.
            En el caso de la obesidad, no se llega a ella de la noche a la mañana, si no en años.
            Y puedes acabar teniendo un serio problema de salud. De hecho, lo vas teniendo y notando.
            Te cuesta más moverte, eres menos ágil, te falta el fuelle, te molestan las articulaciones, las analíticas te salen mal, etc.
            ¿Por qué no has tomado medidas antes?
            Pues no lo se, como no lo se con respecto a otras cosas en las que somos abandonados.
            Tal vez necesitemos llegar a un punto límite o de hartazgo para cambiar de hábitos, no lo se.

            Y en cuanto a tu primera pregunta no entiendo el ejercicio o la actividad física como algo que deba de hacerse para compesar nada. Se hace por salud y bienestar.
            Porque el sedentarismo actual de occidente es muy destructivo para los humanos que, como todos los animales, necesitamos un cierto grado de actividad física.

          • Parece que no has visto las preguntas. Las pongo otra vez:

            ¿Cuántos gramos de grasa acumulaste ayer, Leroy?

            ¿Qué medidas vas a tomar hoy para compensarlo?

            ¿De qué “negligencia” exactamente estás acusando a la persona que ha acabado obesa? Haz explícita tu acusación: ¿qué ha hecho mal a sabiendas de que tenía que hacer otra cosa?

  3. 1.- Ni lo se ni me importa
    2.- No voy a hacer nada.
    Por el tipo de disciplinas que practico me interesa mantenerme en un rango de peso determinado.
    Cuando me paso hago pequeñas manipulaciones de mi manera de comer. Subo grasas, más verduras, hcs de menos IG, etc.
    A mí me funciona, per eso es mi caso.
    3.- Como ya te comenté ser obeso es un proceso que lleva años.
    ¿Por qué no tomas medidas o cambias de hábitos antes, cuando desde mucho tiempo antes se ve que perjudica seriamente a tu salud?
    Esta misma pregunta se puede hacer extensiva a muchas cosas que hacemos los humanos.
    Muchas veces algo que no parece tener importancia por acumulación y tras años deriva en problemas.

    • 1) No lo sabes y no puedes saberlo. Una persona no puede saber que el día anterior ha engordado 10g de grasa corporal.

      2) Como no lo sabes, no podrías tomar medidas para controlar tu peso conscientemente, aunque esas medidas existieran y las conocieras procedentes de fuentes de tu confianza.

      3) Sólo vas a saber que estás engordando cuando el engorde ya se ha producido y es tan evidente que te das cuenta de que has engordado.

      O sea que estás acusando a la persona obesa de no hacer algo que en realidad es imposible hacer, y para lo que tú respondes “ni lo sé ni me importa” y “no voy a hacer nada”. Pero tú quieres hablar de negligencia, porque te apetece hablar de negligencia.

      ¿Por qué no tomas medidas o cambias de hábitos antes, cuando desde mucho tiempo antes se ve que perjudica seriamente a tu salud?

      ¿No te das cuenta de que eso no es más que una frase hecha en la que estás ignorando la realidad del problema? ¿Qué hábitos? ¿Qué medidas? Una persona puede estar engordando sin darse cuenta, y no tiene motivos para cambiar su forma de comer porque cree estar haciendo lo correcto. Pero tú dices que “debería haber cambiado sus hábitos desde mucho tiempo antes”.

      ¿Qué medidas preventivas conocía la persona que ha engordado, procedentes de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que eran efectivas para prevenir el engorde?

      ¿Qué tratamiento para la obesidad conoce la persona que ha engordado, procedente de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que es efectivo para revertir el engorde?

  4. En mi caso si tengo un límite. procuro no pasar de 85 kg porque me perjudica en el tipo de deportes que hago.
    Si paso de eso, con tranquilidad, que tampoco me estreso ya que soy un mero aficionado, tomo las medidas que he detallado antes.

    Hábitos que te lleven al sobrepeso hay muchos.
    El mismo sedentarismo. La actividad física te hace mejorar la sensibilidad a la insulina, por ejemplo.
    La elección de almentos. Hay determinados alimentos que amucha gente la llevan a comer sin freno o de manera compulsiva.
    Por testimonios que veo y cosas que leo, a partir de X kg mucha gente empieza a tener problemas físicos de todo tipo.
    Si algo hay hoy en día es información y posibilidad de ver muchas estrategias diferentes.
    Eso sí, en lo que a nutrición respecta, esta información está llena de contradicciones y los profanos podemos acabar bastante confundidos.

    Aparte de que hasta las últimas pirámides nutricionales pueden ser útiles.
    Se basan en verduras, fruta, evitar o ni tomar alimentos hiperprocesados, tomar hcs según grado de actividad física, evitar hcs refinados, usar hcs de bajo IG, etc.
    Con segur las recomendaciones de la OMS sobre consumo de azúcar mucha gente ya experimentaría una mejoría.
    Sólo esto último ya es un considerable cambio de habitos para muchas personas, porque les supondría un cambio muy grande en su elección de alimentos.

    • A ti te vale el “puede ser” como base para acusar a una persona que ha engordado de habérselo ganado ella solita por su comportamiento negligente. ¿Dices que no insultas? Lo haces. Y te digo más: lo haces sin más base que prejuicios.

      Repito mis preguntas. Y tus “puede ser” no me valen.

      ¿Qué medidas preventivas conocía la persona que ha engordado, procedentes de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que eran efectivas para prevenir el engorde?

      ¿Qué tratamiento para la obesidad conoce la persona que ha engordado, procedente de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que es efectivo para revertir el engorde?

      • Es decir que los consejos de la OMS o las pirámides nutricionales actuales ¿no valen para nada?
        ¿Los obesos han seguido todas esas directrices?
        ¿Han evitado harinas refinadas, productos procesados, dulces y similares, han mantenido una ingesta de azúcar de en torno a 25 gr diarios, han basado su dieta en verduras, han usado los hcs de acuerdo a su actividad física y preferentemente integrales y legumbres, han hecho actividad física a diario, evitado el alcohol, evitado refrescos y zumos, bebido agua, y aún así, han engordado?

        Me da a mí que para ver si una política nutricional fracasa primero hay que seguirla.
        ¿O tú crees que la mayor parte de la población sigue eso que he enumerado y que es parte de las recomendaciones oficiales?

        Aparte, si yo sigo eso y aún así me pingo obeso, ¿no debería investigar más?
        ¿O sencillamente descargo la responsabilidad de mi salud en las autoridades sanitarias.?

        Saludos.

        • Resalto que sigues sin contestar a las preguntas.

          ¿Qué medidas preventivas conocía la persona que ha engordado, procedentes de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que eran efectivas para prevenir el engorde?

          ¿Qué tratamiento para la obesidad conoce la persona que ha engordado, procedente de las fuentes oficiales, que son en las que confía, que es efectivo para revertir el engorde?

          Es decir que los consejos de la OMS o las pirámides nutricionales actuales ¿no valen para nada?

          Siendo que eres tú eres el acusador, aporta por favor la evidencia científica de que siguiendo esas indicaciones se evita la obesidad o se consigue adelgazar. ¿O estás acusando a la gente de empeorar su salud por su negligencia sin más base que tus infundadas creencias en la competencia de las autoridades? ¿Dirías que actúas con negligencia?

          ¿Los obesos han seguido todas esas directrices?
          ¿Han evitado harinas refinadas, productos procesados, dulces y similares, han mantenido una ingesta de azúcar de en torno a 25 gr diarios, han basado su dieta en verduras, han usado los hcs de acuerdo a su actividad física y preferentemente integrales y legumbres, han hecho actividad física a diario, evitado el alcohol, evitado refrescos y zumos, bebido agua, y aún así, han engordado?

          ¿Son ésas las directrices que la gente conoce? ¿Te olvidas, quizá por casualidad, de que cualquier cosa que quieras comer cabe en la dieta sin más que compensarlo comiendo menos de otra cosa? ¿O es que la gente tiene que entender que este último mensaje es falso y que hay que quedarse con tu falso resumen de lo que dicen nuestras autoridades?

          Me da a mí que para ver si una política nutricional fracasa primero hay que seguirla.

          ¿La falsa política nutricional que tú has escrito o la que yo he completado?

          No puedes aportar evidencia científica que respalde que esa política nutricional es efectiva, pero estás muy preocupado por que la gente no siga las directrices. ¡Os lo habéis ganado por vuestra negligencia! Tienes prejuicios, no necesitas saber más.

          ¿O tú crees que la mayor parte de la población sigue eso que he enumerado y que es parte de las recomendaciones oficiales?

          Sigues buscando centrar la atención en que la gente, en tu opinión, no cumple. Por favor, demuestra que ésa es la causa de que tengamos un problema de obesidad. ¿O tus prejuicios ya te bastan?

          Aparte, si yo sigo eso y aún así me pingo obeso, ¿no debería investigar más?
          ¿O sencillamente descargo la responsabilidad de mi salud en las autoridades sanitarias.?

          Sí, la gente tiene la culpa de hacer más caso a las autoridades en materia de salud que a un bloguero como yo. Lo importante es que tengan la culpa, por la razón que sea. Y el hecho de que todo lo que creen saber sobre qué hacer para no engordar o para adelgazar no tenga fundamento, eso para ti no tiene ninguna relevancia.

          Estos dos argumentos son tuyos:

          • Si sigues las recomendaciones oficiales, y engordas, tienes la culpa por no haber ignorado las recomendaciones oficiales.
          • Si no sigues las recomendaciones oficiales, y engordas, tienes la culpa por no haber seguido las recomendaciones oficiales.

          En resumen, la gente que ha ganado peso ha tenido un comportamiento negligente, aunque las recomendaciones que han recibido para evitarlo son pseudocientíficas y basadas en prejuicios. Si engordan tienen la culpa, ya sea por seguir las recomendaciones oficiales o por no seguirlas, dependiendo de cuál sea el caso.

          Yo creo que tu postura está clara y la mía también. Si quieres decir algo, adelante, pero yo ya no te voy a contestar.

          Un saludo

  5. Vicente: a mi parecer muchas personas frecuentamos tu blog pues consideramos que eres uno de los legos que mejor expones las falacias y errores subyacentes a la teoría CICO, puesto que abordas con una sistematicidad y claridad encomiable las temáticas relativas a la obesidad y el incremento de grasa corporal. Desde este prisma, no somos pocos quienes visitamos constantemente tu página, por cuanto tenemos un interés genuino en aprender y conocer tu opinión. Consecuentemente, debo señalar que me resulta muy ilustrativo leer, no sólo las entradas que públicas, sino también los comentarios de las personas y tus réplicas.

    Ahora bien, tengo la impresión que en algunas ocasiones caes en el sesgo de “lectura del pensamiento”, estando propenso a asumir creencias e intenciones en las acotaciones y preguntas que otros formulan. Sostengo lo anterior en virtud de lo que MrFlexlelin ha preguntado inicialmente. En efecto, él cerraba su comentario inicial pidiéndote una opinión: “¿Qué papel crees que juega el sujeto a la hora de volverse obeso?
    ¿Y para dejar de serlo?”, consultas que, desde mi perspectiva, perfectamente pueden responderse sin apelar y endilgar supuestas intenciones en lo que dice. Por ejemplo, evitando asumir que “cree que los obesos, sea la circunstancia que sea, tienen responsabilidad”. Espero que no me mal interpretes ya que NO estoy afirmando que él NO piense eso. Mi punto es otro: en una conversación, o debate, para que ésta pueda desarrollarse de un modo tal que fomente la comprensión mutua de los involucrados, se suele apelar al “principio de caridad”, el que sostiene que las premisas de la contraparte son lo más racionales que pueden admitirse desde su postura. En otras palabras, el principio asume que lo planteado por la contraparte no es ni busca ser “irracional” ni tampoco involucra, a priori, otras intenciones más allá que el entendimiento mutuo. Aplicado a este caso, el principio implicaría asumir que, para alguien que ha sido (de)-formado por las teorías habituales sobre la obesidad (en concreto, CICO), y que ha crecido en un contexto en el que constantemente se reitera el mensaje de “comer menos y hacer más ejercicio” como solución de la misma, es “racional” -para esa persona- creer que somos responsables de la cantidad de grasa que almacenamos (como yo mismo lo creí hasta que llegué a tu blog hace un par de años). Por tanto, esa persona al dialogar con alguien que plantea algo distinto (como lo haces en tu blog), me parece comprensible que al solicitarte tu opinión quiera saber honestamente qué piensas, sin que ella pretenda imponer su postura ni nada por el estilo. A fin de cuentas, así como los obesos no son responsables por ser obesos, como muy bien lo expones, tampoco son responsables de creer en la teoría CICO (por los motivos que señalé anteriormente). Consiguientemente, sostener que creen en burradas o errores de razonamiento, no es sino culparles de algo que no han escogido creer. A mí entender, optar por esto último es cerrar el diálogo y evitar que sigan instruyéndose con alguien que, por muy aficionado que sea, sabe mucho más que varios académicos e investigadores “connotados”. En pocas palabras, al cerrar el diálogo se dificulta que otras personas entiendan por qué la teoría CICO está equivocada y por tanto sigan asumiéndola como correcta.

    Un saludo y felicitaciones por tu enorme labor de divulgación. Atte., Rodrigo.

    • Rodrigo, es evidente que eres una persona muy perceptiva. Y expones muy claramente tu punto de vista.

      Para tener todos los datos, existe una conversación previa con MrFlexLelin (ver).

      Dicho lo cual, el punto de partida de esta conversación es la acusación a ciertas personas de haber dañado su propia salud (o la de sus seres queridos) por su comportamiento negligente. Creo obvio que un planteamiento así sólo se puede realizar si tenemos la certeza de que:

      1. Esa persona sabía que estaba haciendo algo mal.
      2. Esa persona sabía cómo corregir la situación y tenía a su alcance los medios para hacerlo.

      Si alguien va directamente a la acusación de negligencia, como es el caso, sin tener claros los puntos anteriores, y bajo ninguna circunstancia puede tenerlos, no creo que sea descabellado presuponer y asegurar que esa persona se mueve por prejuicios y que no ha llegado a sus convicciones mediante un razonamiento riguroso.

      ¿Cuál es la realidad?

      1. Es evidente que una persona no puede saber cuánta grasa corporal ha acumulado un día concreto. Hasta que existe un engorde claro, no va a percibir que ha engordado. Es imposible aplicar medidas correctoras en el día a día, pues no puedes detectar cambios de grasa corporal diarios.
      2. En el momento en que detectas que has ganado peso, crees que simplemente “haciendo más ejercicio físico o reduciendo el tamaño de las raciones” lo vas a corregir. “Todo cabe en la dieta con moderación”. “No hay alimento engordante, sino que es el conjunto de lo que consumes lo que te engorda”. Eso es lo que se le ha contado a la gente sobre cómo prevenir y combatir la obesidad, pero esas ideas son charlatanería pseudocientífica.
      3. No sabemos hasta qué punto la gente que engorda lo ha hecho siendo fiel a los mensajes oficiales sobre qué hacer para no engordar.
      4. Llevamos décadas tratando la obesidad con ideas estúpidas y pseudocientíficas, cuyo fracaso es atribuido a que la persona no tiene adhesión a los mensajes que se le transmiten. Como resultado directo de la atribución de control, se produce el estigma de la obesidad. Acusaciones como las de MrFlexLelin no sólo carecen de fundamento: hacen mucho daño y llueven sobre mojado.

      No niego que tengas gran parte de razón en tu comentario, Rodrigo. En cualquier caso, si tenéis más paciencia que yo, ¡participad en la conversación!

      • PUES SINCERAMENTE, ME HE PERDIDO… SIENTO NO PODER SEGUIROS PORQUE CAREZCO DE VUESTROS CONOCIMIENTOS, PERO SIENTO MUCHO MÁS ESTAR CADA DÍA MÁS CONFUNDIDA… A VECES LEO COMENTARIOS QUE CREO QUE ESTÁN FUNDAMENTADOS Y POSTERIORMENTE VEO QUE SON REBATIDOS Y MÁS FUNDAMENTADOS.

        ME SIENTO APENADA POR ESTAS TRIFULCAS Y POR NO PODER SACAR UNA CONCLUSIÓN CLARA.
        ADMIRO A VICENTE POR SU PERSEVERANCIA Y TRABAJO.
        ENTIENDO LAS PREGUNTAS DE LOS DEMÁS (YO ME HAGO MUCHAS MÁS QUE ELLOS) PERO… DE VERDAD VICENTE, TE MERECE LA PENA PELEAR???

        POR FAVOR, TE LO PIDO, DEJA PELEAS CON PERSONAS QUE NO APORTAN Y AYÚDANOS A LOS QUE NO LLEGAMOS A TUS CONOCIMIENTOS E INVESTIGACIÓN A ENCONTRAR ALGUNA PEQUEÑA SOLUCIÓN. TE LO AGRADECERÍAMOS ETERNAMENTE. (BUENO, YA TE LO AGRADECEMOS…)

        • Bueno, Vicente.
          Yo no busco aquí crear ninguna polémica y leo tu blog porque me parece interesante.

          Sobre lo que tú llamas CICO ya he dicho antes lo que pienso.

          Y sobre la responsabilidad personal y lo que llamo “pequeñas negligencias” no se si me he explicado bien.
          Lo aclaro con un símil: si tengo una caries y las descuido en unos años acabo con una endodoncia.
          No sabré jamás si cojo grasa cada día o no, lo que sí puedo saber es cuando he llegado al sobrepeso, o cuando eso me supone un problema.
          O al menos yo sí lo se. En ocasiones, como yo soy el primero al que le ha pasado no juzgo a nadie, caemos a menudo en esto. La suma de pequeños actos aparentemente intrascendentes tiene consecuencias graves.

          Por otro lado no hablo de “culpa”. No juzgo a nadie. Sí de responsabilidad, que es algo casi jurídico y es un concepto que admite atenuantes y hasta eximentes. La culpa no me parece útil ni necesaria.
          .
          En el caso de la política contra la obesidad estoy de acuerdo contigo en que ha sido desastrosa.
          Lo de “come menos, se más activo” no vale.
          Y menos cuando ves cosas como la injerencia de los productores de comida industrial en lo organimso oficiales. Con cosas como el Plan Havisa y similares.
          Pero sí creo que las pirámides nutricionales de unos años a esta parte y cosas como las recomendaciones de la OMS van por un camino mucho mejor.

          Aparte y gracias a internet hay mucha información sobre muchos otros puntos de vista.
          Desde dieta paleo a cetogénicas, a tendencias como la “real food”, etc.

          Saludos.

        • Lo de encontrar soluciones está totalmente fuera de mis posibilidades, Rocío. Lamentablemente.

          Por lo demás, esto es la lucha contra la charlatanería caloréxica:
          — te hemos dicho lo que tienes que hacer
          — el método no puede fallar, pues deriva de las leyes de la física
          — si no adelgazas es porque has decidido no esforzarte en cuidar tu salud
          — hay que intensificar las campañas de concienciación para que la gente entienda que tener exceso de peso no es una broma, y decida de una vez seguir las instrucciones

          Las peleas no son necesarias, pero denunciar que se está tratando la obesidad con pseudociencia sí lo es.

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