CICO es pseudociencia

La idea anterior es, básicamente, lo que nos dice la pseudociencia del balance energético: que nuestro tejido adiposo almacena grasa porque consumimos “calorías en exceso”.

¿Crece un tumor porque consumimos calorías en exceso? (ver) ¿Decrece cuando consumimos menos calorías de las que nuestro cuerpo necesita? Si el planteamiento del que estamos hablando fuera la simple expresión de una ley universal de la física, tendría que ser aplicable en cualquier crecimiento de un tejido, patológico o no.

Siendo que no lo aceptamos en ningún crecimiento, la deducción lógica es que CICO no deriva de una ley universal de la física.

Si CICO no deriva de una ley universal de la física, tiene que estar basado en premisas que no se hacen explícitas, pues se cuenta como si fuera esa ley de la física y no lo es. ¿Cuáles son esas premisas injustificadas que están en la base de CICO? (ver)

  1. Que únicamente dos de los tres términos de la ecuación del balance de energía pueden variar por sí mismos (i.e. el CI, o calorías ingeridas, y el CO, o calorías gastadas), no así el tercer término, que son los cambios en toda la energía acumulada en todos los tejidos del cuerpo en todos los formatos. El tercer término se toma de forma injustificada como pasivo: i.e. incapaz de variar por sí mismo.
  2. Que únicamente la energía almacenada en el tejido adiposo puede variar y que, por tanto, el tercer término es, porque sí, los cambios en la energía acumulada en un único tejido del cuerpo.

Si lo pensamos un momento, ésas son las premisas que no aceptamos cuando el planteamiento que estamos comentando se intenta aplicar en el caso del crecimiento de un tumor.

Además de lo anterior, mediante juegos de palabras y el uso de términos injustificados y falaces (“exceso calórico”) se convierte el gasto energético del cuerpo en una entrada, cuando en realidad no está bajo nuestro control y es un resultado. Pero, mediante esa maniobra, se crea la falsa causalidad de la teoría CICO: se establece un valor para 2 de los 3 términos de la ecuación y se hace creer de esa manera que el cuerpo se ve obligado a cambiar, de acuerdo con la ecuación matemática del balance de energía. Y, puesto que el tercer término de la ecuación ha sido fraudulentamente reemplazado por la energía acumulada en un tejido concreto del cuerpo, lo que se consigue es transmitir la fraudulenta idea de que lo que causa la acumulación de energía en el tejido adiposo es una diferencia entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas.

Todo es falso en la hipótesis CICO: también la idea de que nuestro cuerpo no sabe qué hacer con la energía que sobra. Esa idea se usa para crear la falsa causalidad desde el lenguaje, pero carece de soporte fisiológico: nuestro cuerpo tiene mecanismos que permiten disipar en forma de calor energía que no se necesita. Son las llamadas “proteínas desacopladoras” (ver,ver,ver,ver,ver,ver). Es falso que se vea obligado a almacenar grasa porque no sabe qué hacer con los excesos.

Lo he explicado mil veces, y seguiré haciéndolo mientras tenga energía para denunciar este ABUSO. Repito con frecuencia las explicaciones y lo siento por los lectores habituales del blog, pero se está tratando la obesidad con ESTUPIDEZ. Y los errores en los que está basada esta pseudociencia están a la vista. No lo consintamos ni un minuto más.

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Dieta de la paradoja: curar la picadura de la serpiente inyectando más veneno

el problema esencial de cualquier dieta no reside en su eficacia, que más o menos pueden serlo todas, sino en su mantenimiento a largo plazo de lo conseguido. La clave de una buena dieta es identificar el problema y trabajar sobre él (fuente)

Ése es el punto de partida, claro: sabes mogollón de las leyes de la física —¡¡pero mogollón mogollón!!—, sabes tanta física que no necesitas dedicar ni un minuto de tu vida a estudiar fisiología, ni necesitas cuestionar lo que crees que sabes. ¿Para qué cuestionar nada? Tienes tus prejuicios y malinterpretar una ley universal de la física te da las claves para adelgazar ¡¡sin necesidad de pensar!! Tú ya sabes que el método tiene que funcionar, porque sí, por iluminación divina. Pero como no funciona, deduces que se trata de un problema de conducta. Y, como eres psicólogo, ves claramente dónde está el problema: las dietas no funcionan porque prohíben y te hacen controlar lo que comes. La gente que tiene problemas de peso está salvada. ¡Qué grande eres!

la base está en la prohibición y el control característicos de un régimen de adelgazamiento.

Una vez “correctamente” diagnosticado el problema, se te ocurre que hay que hacer justo lo contrario de lo que se ha intentado hasta ahora: no hay que prohibirse nada, y hay que concederse todo hasta acabar hastiado.

Concederse las comidas más deseadas para convertirlas gradualmente en algo cada vez menos atractivo […] Si me concedo aquello que me gusta, al cabo de poco tiempo dejará de agradarme tanto y podré renunciar a ello sin esfuerzo ni frustración

Y, atentos, esta técnica ¡¡ha demostrado ser efectiva con la obesidad!!

dieta paradójica, técnica que ha demostrado ser un tratamiento efectivo contra la obesidad (fuente)

Yo he estado buscando y no he encontrado ni un sólo experimento donde se demuestre esa efectividad. Pero quizá lo publicaron en una hoja parroquial…

Sigamos. Además, hay que hacer el ejercicio físico que nos agrade para no desear dejarlo.

Apreciar el placer del movimiento […] Lo importante es que la actividad nos agrade, porque así la practicaremos con constancia […] El cuerpo emitirá sensaciones de bienestar y por lo tanto, lo haremos cotidiano

En resumen, tienes que llevar la ingesta de los productos que te gustan a tal punto que te lleguen a hastiar y en ese momento estarás dispuesto a dejar de consumirlos, porque estarás harto, ¡¡no porque te los prohíban!!

Al final, de comerlo todos los días, deja de ser prohibido y, por tanto, pasa a ser innecesario.

Supongamos que todo sucede tal y como esta hipótesis predice: a fuerza de comer lo que te gusta a todas horas, acabas tan harto de los productos que te gustan que los dejas “sin sentir que estás renunciando a nada”. Dejemos pasar una semana o dos. ¿Puedes comerte un helado o lo tienes prohibido? ¿Puedes comerte una pizza o lo tienes prohibido? ¿Puedes comerte una chocolatina o lo tienes prohibido? ¿Tienes cosas prohibidas o puedes comer lo que quieras? ¿Las comes o no las comes? Si esta dieta afirma que el problema es que hay cosas prohibidas, ¿qué haces? ¿Te comes o no te comes el helado? ¿Cuánto tiempo dura el hartazgo una vez ya no comes esos productos? Esto más que un tratamiento para adelgazar parece un tratamiento para crear un trastorno de la alimentación.

Por otro lado, imaginemos por un momento que la terapia surte efecto y la persona cambia de hábitos. ¿Cómo sabemos que esos hábitos son los hábitos adecuados para revertir el problema de peso? ¿Cuál es la base de esa creencia? ¿Por qué se nos dice que esta terapia funciona sin aportar una sóla evidencia científica de que es así?

Supongamos que esos hábitos no funcionan, y la terapeuta convence a su cliente de que para adelgazar, primero tiene que engordar 10 kg (ver), así, con los cohones bien gordos. La cliente hace caso, engorda esos 10 kg, y no sólo acaba con una depresión sino que es incapaz de bajar esos 10 kg “extra”. ¿A qué se está jugando aquí?

Quizá antes de jugar con la salud de la gente, quizá antes de inyectar más veneno del que ya hay, puede ser conveniente dedicar unos minutos a cuestionar cuál es la base real de nuestras creencias. Porque quizá no sabemos de lo que hablamos.

Nota: no tienes prohibido tomar helado, pan, cerveza, pizza, etc. Como comprenderás, es innecesario tomarlos. Date cuenta de que, si son innecesarios, ya no los quieres consumir. Problema resuelto. De nada. 

Nota: creo que hay mucha gente que ha estado siguiendo, sin saberlo, la dieta de la paradoja. Pronto se darán cuenta de que ya no quieren seguir comiendo a todas horas las cosas que les gustan.

Nota: el psicólogo Jorge López Pérez Vallejo da resultados de eficacia de sus terapias, pero, curiosamente, no da datos sobre la eficacia que logra tratando la obesidad. 

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Mismas calorías, pero parte de los animales consumen ajo…

“Reduction of Body Weight by Dietary Garlic Is Associated with an Increase in Uncoupling Protein mRNA Expression and Activation of AMP-Activated Protein Kinase in Diet-Induced Obese Mice

A unos ratones los engordamos con una dieta engordante que combina, en peso, un 23% de grasa y un 47% de azúcares (sacarosa+almidón+dextrosa):

To induce obesity in the mice, they were maintained on a high-fat control diet (45% of total energy as fat) that contained 23% (wt:wt) fat, 17% (wt:wt) casein, 12% (wt:wt) sucrose, 20% (wt:wt) starch, 15% (wt:wt) dextrose, 6% (wt:wt) cellulose, 4.3% (wt:wt) minerals, and 1.2% (wt:wt) vitamins.

A partir de la octava semana, a parte de los ratones se les añade ajo en polvo (grupos GL2 y GL5, 2% y 5% de la dieta en peso, respectivamente):

After 8 wk, the mice were randomly allocated to 3 groups of 6 mice each and subsequently maintained on one of the following diets: a high-fat control diet (CON) or a high-fat control diet supplemented with 2 (GL2) or 5% (GL5) (wt:wt) garlic powder.

El resultado es que los ratones que consumen ajo reducen ligeramente la ingesta, y ganan menos peso corporal que el grupo control, pero esa pequeña reducción de la ingesta no explica los cambios en el peso corporal, pues la “eficiencia energética” (peso corporal ganado por caloría consumida) se reduce claramente, por ejemplo se reduce a la mitad en el grupo suplementado con un 5% de polvo de ajo:

Food and energy intakes did not differ among the groups (Fig. 1B; Table 1), but energy efficiency was significantly lower in the GL5 group than in the CON group

La ingesta de comida y de energía no fue diferente entre los grupos […], pero la eficiencia energética fue significativamente más baja en el grupo GL5 que en el grupo CON.

En las gráficas se muestra la ingesta energética y el peso corporal en los distintos grupos:

¿Es posible que el suplemento hiciera que la comida fuera absorbida en menor medida? Hubo una mayor activación de las proteínas desacopladoras (ver,ver) en los grupos suplementados con ajo, es decir, la energía “entró” en el cuerpo, al menos en parte, pero fue disipada en forma de calor.

Los autores del estudio son víctimas de la pseudociencia del balance energético y, puesto que no han visto diferencias en la ingesta energética, suponen que el ajo lo que hace es aumentar el gasto energético y así, según la ecuación matemática del balance energético, el animal no engorda tanto. Vimos hace bien poco exactamente lo mismo en el caso de la nicotina (ver). Y es que todos sabemos que nuestro cuerpo funciona a base de matemáticas (ver):

These results suggest that garlic treatment can produce a thermogenic effect, which explains the increase in energy expenditure and resistance to weight gain of these mice.

Estos resultados sugieren que el tratamiento con ajo puede producir un efecto termogénico, lo que explica el aumento en el gasto de energía y la resistencia al aumento de peso de estos ratones.

WAT is a primary site of energy storage in the form of TG and it accumulates TG during an excess of energy.

El tejido adiposo blanco es un sitio primario de almacenamiento de energía en forma de TG y acumula TG durante un exceso de energía.

Our data showed a decrease in body weight after garlic treatment without any significant difference in energy intake, which suggests that dietary garlic has a physiological effect on the process of energy expenditure

Nuestros datos mostraron una disminución en el peso corporal después del tratamiento con ajo sin ninguna diferencia significativa en el consumo de energía, lo que sugiere que el ajo dietético tiene un efecto fisiológico en el proceso de gasto de energía

Como no cambia la ingesta entonces deducen que el efecto se produce alterando el gasto energético… Como he explicado numerosas veces, esta pseudociencia sólo permite explicaciones que hablen de 2 de los 3 términos de la ecuación del balance de energía en el cuerpo (ver,ver,ver). Lo que sucede en el campo de la nutrición y obesidad con la pseudociencia del balance energético es inaceptable desde el punto de vista intelectual, pero mucho más, en mi opinión, por las consecuencias que está teniendo en la salud de la población.

Y nótese lo esperpéntico de la situación: un experimento científico demuestra efectos en la composición corporal que nada tienen que ver con comer más o comer menos y que las calorías no pueden explicar, pero los autores del estudio llevan el resultado al terreno del “balance energético”, una teoría que establece fraudulentamente que la gestión del peso corporal en humanos es, por designio divino, una cuestión de calorías.

The Effects of Allicin on Weight in Fructose-Induced Hyperinsulinemic, Hyperlipidemic, Hypertensive Rats

Hasta el día 21 a todas las ratas las enfermamos con una dieta alta en fructosa. Desde el día 21 hasta el 35 a parte de las ratas les damos un suplemento de alicina, el principal componente activo del ajo. En la gráfica se muestra cómo el grupo que recibió alicina no siguió engordando, sino que bajó de peso. El grupo control subió 32 g, mientras que el grupo de la alicina bajó 13 g:

Cambiaron el orden de aplicación de la alicina, empezando desde el día 1, y las ratas no engordaron “a pesar” de que no se había reducido la ingesta energética. El grupo de la alicina subió 9 g, frente al grupo control que subió 33 g:

This occurred despite the fact that food consumption did not diminish

Esto ocurrió a pesar de que el consumo de alimentos no disminuyó.

Cambios en la composición de la dieta producen cambios en la composición corporal, sin que las calorías puedan explicarlos.

“Effect of garlic powder consumption on body composition in patients with nonalcoholic fatty liver disease: A randomized, double-blind, placebo-controlled trial

Cambiamos de animales. Estos son un poco más grandes y mucho menos inteligentes que los roedores: experimento en HUMANOS en el que se da un suplemento de ajo. Aleatorizado, doble ciego y con grupo placebo.

the intervention group received 400 mg garlic powder tablets (coated tablets contain 1.5 mg allicin, Amin Pharmaceuticals Co., Isfahan, Iran) twice a day while the control group received placebo (coated tablets contain starch and microcrystalline cellulose).

Sin diferencias apreciables entre ambos grupos ni en la ingesta energética ni en la composición de la dieta en términos de macronutrientes. A la izquierda los datos de partida, a la derecha tras 15 semanas. En rojo los datos del grupo de intervención, en azul los del grupo control.

En casi 4 meses, el grupo suplementado con ajo perdió 2.6 kg de grasa corporal, mientras que el suplementado con placebo perdió 0.3 kg.

Los autores del experimento resaltan que la notable reducción en la grasa corporal no se puede explicar por una diferencia en la ingesta energética.

Another important finding in our study was a significant reduction in body fat mass after garlic supplementation without significant changes in energy intake

Seguro que los datos son erróneos. Siempre lo son. Todos los datos experimentales son erróneos, en humanos y en otros animales.

La hipótesis del balance energético, es decir la hipótesis de que la gestión de nuestro peso corporal es una cuestión de calorías que entran y calorías que salen es demostrada falsa por la evidencia científica. Y lo que es falso no puede derivar legítimamente de leyes inviolables de la física…

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La ciencia es asín (XIV)

Supongamos que tenemos 100 personas que no han pisado una pista de tenis en su vida. Y hacemos un experimento científico en el que esas personas se enfrentan entre sí en partidos de tenis. Antes del enfrentamiento, a parte de ellas les hacemos ver una grabación de media hora de un partido de tenis.

  • Al grupo que ha visto esa media hora de tenis le llamamos “Nadal”, porque saben más de tenis que los otros.
  • Al resto ni esa formación les damos. A “no tener ni idea de tenis” lo llamamos “jugar muy bien”.

El resultado es que una vez jugados los partidos se nota poca diferencia en el marcador global del enfrentamiento. Las conclusiones del estudio, reflejadas en los titulares en prensa, serían las siguientes:

  • Visionar partidos no es importante cuando juegas muy bien al tenis. Falso, visionar un vídeo de media hora no es importante cuando no tienes ni idea de tenis. Pero como han llamado “jugar muy bien” a no tener ni idea de cómo se juega…
  • Visionar partidos es inútil para los buenos jugadores de tenis en silla de ruedas. Falso, el estudio consideró únicamente personas que ¡¡ni sabían jugar al tenis ni usaban silla de ruedas!!
  • Sorprendente resultado: a diferencia de la creencia popular, Nadal no sabe jugar al tenis. Falso: Nadal no participó en el estudio, y el estudio no buscaba averiguar si Nadal jugaba bien al tenis o no, sino si ver un vídeo de media hora de duración servía de algo en personas sin experiencia tenística.

Effects of high vs low glycemic index of dietary carbohydrate on cardiovascular disease risk factors and insulin sensitivity: the OmniCarb randomized clinical trial

Estudio de muy corta duración: 5 semanas. Son 4 dietas altas en carbohidratos, dos con un 40% de la energía y dos con un 58%, que dan un resultado similar en términos de riesgo cardiovascular. Se ponen a prueba versiones de alto y bajo índice glucémico. Todas las dietas son de tipo DASH: la dieta “oficial”.

In this 5-week controlled feeding study, diets with low glycemic index of dietary carbohydrate, compared with high glycemic index of dietary carbohydrate, did not result in improvements in insulin sensitivity, lipid levels, or systolic blood pressure. In the context of an overall DASH-type diet, using glycemic index to select specific foods may not improve cardiovascular risk factors or insulin resistance.

En este estudio de alimentación controlada de 5 semanas, las dietas con un índice glucémico bajo, en comparación con un índice glucémico alto, no produjeron mejoras en la sensibilidad a la insulina, los niveles de lípidos o la presión arterial sistólica. En el contexto de una dieta tipo DASH, el uso del índice glucémico para seleccionar alimentos específicos puede no mejorar los factores de riesgo cardiovascular o la resistencia a la insulina.

O, en otras palabras:

cuando a una persona con sobrepeso/obesidad le das una dieta alta en carbohidratos, un índice glucémico bajo no mejora los indicadores de riesgo cardiovascular a cortísimo plazo.

Pero estos señores llamaron, porque sí, “bajas en carbohidratos” a las dietas con un 40% energía procedente de carbohidratos, y llamaron, porque sí, “saludables” a todas las dietas que usaron, es decir a meterse entre pecho y espalda una cantidad descomunal de carbohidratos. Renombrando de esa manera las cosas, las conclusiones y titulares son esperpénticos:

‘Low-GI’ Diet May Not Benefit Blood Sugar. Focus should be on eating healthy foods rather than glycemic index, experts say

the study by Sacks et al suggests that glycemic index or load are less relevant than an emphasis on the overall dietary pattern

El índice glucémico no importa si comes de forma saludable (ver, ver,ver). Conclusión inválida: no parece importar, a cortísimo plazo, si estás obeso e ingieres gran cantidad de carbohidratos. Si de verdad comieras sano, quizá si importaría a largo plazo, pero eso no se puede saber porque no se ha examinado en este estudio. Llamar “saludable” a una dieta no la hace saludable.

Glycemic index shouldn’t concern people without diabetes

El índice glucémico no debería preocupar a los no diabéticos (ver). Conclusión inválida: este resultado sobre el índice glucémico sólo es válido en personas con sobrepeso/obesidad y para dietas altas en carbohidratos y a muy corto plazo.

OmniCarb Study: Cutting Carbs No Silver Bullet

Reducir los carbohidratos no es una solución mágica (ver). Conclusión inválida: el estudio sólo contemplaba dietas altas en carbohidratos, les pusieran el nombre que les pusieran, y para ellas analizaba el efecto a corto plazo de variar el índice glucémico. Puede que entre muchos y muchísimos carbohidratos no haya diferencias, pero en este estudio no se demuestra que pocos carbohidratos sea igual de malo que muchos a largo plazo.

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La defensa del statu quo ignorando la crítica no es moderación, es dogmatismo y abusar de la confianza de la gente

Los fundamentos no se discuten, lo aceptado por la mayoría hegemónica no admite confrontación. Si alguien se atreve a pensar que las calorías no son las determinantes del sobrepeso […] si el apóstata deja oír su voz disidente, si expone sus argumentos, no será escuchado ni discutido científicamente; será desterrado del reino. Su propuesta será estigmatizada: “dietas de moda”, “reduccionismo biologicista”, “medicalización”; la descalificación sustituye a la refutación argumentativaDaniel Flichtentrei 

El desprecio a las críticas, el desprecio a los críticos, que la única respuesta sea la simple descalificación de la crítica a las ideas propias, como si el debate fuera absurdo, es una falta de respeto a los clientes.

¿Cuál es la “refutación argumentativa” de la crítica que aporta este señor? Ninguna, sólo aporta la descalificación gratuita de la crítica: “absurda batalla“.

¿Es absurda la batalla? ¿Es irrelevante que el paradigma energético, el que emplean la mayoría de los médicos y nutricionistas para tratar de prevenir y combatir la obesidad de sus clientes, esté basado en gravísimos errores conceptuales? ¿Cómo puede ser absurdo hacer frente de forma argumentada a la crítica? ¿Cómo se puede despreciar sin más el debate diciendo que es una “absurda batalla”? El debate sólo es absurdo si la crítica es manifiestamente errónea. Y si es tan errónea, se debería de poder explicar fácilmente dónde están los errores en la crítica. Si la crítica es tan claramente errónea como para decir “absurda batalla”, debería de ser muy fácil explicar dónde están los errores.

Nada puede cambiar si antes no se acepta que lo que hemos estado haciendo es insuficiente o erróneo o ilegítimo. Daniel Flichtentrei

El señor Bandera, como hacen muchos otros, recurre al ardid de presentar como moderación ni para ti ni para mí, venga, no discutamos y dejémoslo todo como está lo que no es otra cosa que la defensa acrítica de sus dogmas, que son en los que ha sido formado. Y que son los dogmas que, en mi opinión, llevan 80 años machacando nuestra salud. Su postura no es moderación, es dogmatismo. Su postura no es moderación, es despreciar sin más la crítica y defender el statu quo. Su postura le reporta un beneficio social a él, pero no beneficia a sus clientes.

“El metabolismo humano no es una ecuación”, pero “las calorías importan y siempre han importado”.

Decir “las calorías importan” es no decir nada y sólo cumple una función: mostrar adhesión y respaldo a la pseudociencia común (ver,ver). Ningún caloréxico ha sido capaz, hasta el momento, de definir “importan” de forma que se pueda refutar o confirmar la validez de esa afirmación. Defender la ideología propia con afirmaciones ambiguas es un claro síntoma de que lo que se está defendiendo es una ideología pseudocientífica. Dicen “importan” y dan el debate por finiquitado antes de se produzca. Es el desprecio a la crítica como único argumento.

Es natural y deseable que en el ámbito de la ciencia (y en el de la medicina que no es una ciencia) existan controversias. Es siempre saludable que se confronten hipótesis diferentes ante la complejidad de los hechos que estudiamos. Daniel Flichtentrei

Si quiere deshacerse de la crítica y el debate, que les haga frente con argumentos

Si el señor Bandera quiere acabar con la crítica a su charlatanería, lo tiene muy fácil: que defienda su ideología con argumentos rigurosos y libres de falacias. El desafío a los caloréxicos está sobre la mesa:

Por ahora ningún paladín de la calorexia ha aceptado el reto. Nadie lo hará. Tampoco Bandera lo hará, porque la hipótesis CICO es indefendible con argumentos rigurosos. Si hay rigor, CICO no tiene cabida.

Es mejor debatir una cuestión sin resolverla que resolver una cuestión sin debatirla. Joseph Joubert

Las creencias, aunque se aprendan en la Universidad, no valen nada si no pueden defenderse con argumentos racionales. Y no dejemos que las palabras nos engañen: despreciar la crítica sin hacerle frente no es ni humildad ni estar abierto a aprender. El señor Bandera presume de una cosa y hace la contraria.

CICO es una estrategia para convencer de que el problema no está en la comida, sino en la persona. Lo peor no es CICO, lo peor son los profesionales que juegan a darle credibilidad, culpando y condenando con ello a las personas. Malomalísimo

Los “profesionales” como Bandera, que defienden CICO de forma acrítica y que carecen de capacidad para defender su ideología con argumentos, no son la solución: son el problema.

NOTA: hablar de “consenso” es políticamente correcto, pero no es un bien en sí mismo. Cuando hay “profesionales” que tratan a sus clientes con teorías pseudocientíficas, en tal caso el consenso, la falta de crítica, es un problema. Cuando se está haciendo algo mal, el debate, la discusión, la crítica, el conflicto e incluso la existencia de bandos, son necesarios para arreglar el problema. 

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Nicotina y grasa corporal

Alterations of lipolysis and lipoprotein lipase in chronically nicotine-treated rats

Experimento en el que a un grupo de 12 ratas se le inyecta nicotina. Como podemos ver en la siguiente tabla el grupo de ratas tratadas con nicotina consumió la misma cantidad de comida que el grupo control, pero ganó mucho menos peso corporal. El tamaño de sus células grasas fue claramente menor:

despite a daily food consumption similar in both groups, the nicotine-infused rats have a reduction in adiposity and a reduced fat cell size.

a pesar del consumo diario de alimentos similar en ambos grupos, las ratas infundidas con nicotina tienen una reducción en la adiposidad y un tamaño reducido de las células grasas.

Los autores indicaron que el resultado fue debido a una reducción de la actividad de la LPL (lipoproteína lipasa):

Fat cell size is determined by the balance between the accretion of cellular triglyceride and the hydrolysis of stored triglyceride. Although our initial studies documented alterations in the hydrolysis of stored triglyceride in nicotine infused rats, we next examined the effects of nicotine on the expression of LPL, the enzyme that serves as the gatekeeper for triglyceride uptake by adipocytes.

El tamaño de las células grasas es determinado por el equilibrio entre la acumulación de triglicéridos celulares y la hidrólisis del triglicérido almacenado. Aunque nuestros estudios iniciales documentaron alteraciones en la hidrólisis del triglicérido almacenado en ratas infundidas con nicotina, a continuación examinamos los efectos de la nicotina en la expresión de la LPL, la enzima que sirve como guardián de la absorción de triglicéridos por los adipocitos. 

Como vemos en la gráfica, en el estado postprandial la LPL está claramente reducida en el grupo nicotina:

 

Because the reduction in weight and adiposity is seen without any changes in food consumption, our findings support the notion that changes in weight with nicotine are due to alterations in energy expenditure

Debido a que la reducción en el peso y la adiposidad se observa sin ningún cambio en el consumo de alimentos, nuestros hallazgos respaldan la noción de que los cambios en el peso con nicotina se deben a alteraciones en el gasto de energía

¡¡Ni de casualidad!!

Esto es la charlatanería pseudocientífica del balance energético: se inventan una relación causa-efecto a partir de una ecuación matemática que nada tiene que ver con la fisiología de un ser vivo. Los cambios en la actividad de la LPL hablan de una causalidad que implica acción directa en el tejido adiposo (fuente). Nótese cómo según la pseudociencia del balance energético los cambios en el tejido adiposo siempre se atribuyen a las variaciones en ingesta energética o gasto energético (ver). De forma arbitraria se impone que los factores fisiológicos no pueden afectar directamente al tejido adiposo, sino que afectan a los únicos dos términos de la ecuación del balance de energía que CICO considera. Y la resta actúa cambiando las reservas de energía en el tejido adiposo. Ya sé que suena a burrada: es una burrada.

Weight gain and adipose tissue metabolism after smoking cessation in women

Clarísimo incremento de la actividad de la LPL del tejido adiposo tras 4 semanas de abstinencia de fumar:

Y sugerente relación entre el cambio en la LPL y la ganancia de peso:

The significant relationship between the change in body weight following smoking cessation and gluteal AT-LPL activity suggests that changes in adipose tissue metabolism following smoking cessation may contribute to the increase in body weight.

La relación significativa entre el cambio en el peso corporal después del abandono del hábito de fumar y la actividad de la AT-LPL gluteal sugiere que los cambios en el metabolismo del tejido adiposo después de dejar de fumar pueden contribuir al aumento del peso corporal.

Smoking depresses adipose lipoprotein lipase response to oral glucose

Experimento en humanos. En la gráfica se muestra la actividad de la LPL (lipoproteína lipasa) en fumadores (magenta) y no fumadores (rojo) a las 4 horas tras una carga de glucosa:

Mismo resultado en forma de tabla:

The important finding in the present study was the response of adipose tissue lipoprotein lipase of smokers to an oral glucose load. In contradistinction to non-smokers in which the expected increase of lipoprotein lipase was observed, enzyme activity fell in smokers.

El hallazgo importante en el presente estudio fue el respuesta de la lipoproteína lipasa del tejido adiposo de fumadores a una carga de glucosa oral. En contradistinción a los no fumadores, en los que se observó el esperado aumento de la lipoproteína lipasa, la actividad de la enzima cayó en los fumadores

In the ex-smokers who gained weight after smoking cessation, a positive correlation between per cent change in body weight and fasting lipoprotein lipase activity determined during the smoking period was found (r = 0.67).

En los ex fumadores que ganaron peso después de dejar de fumar, se encontró una correlación positiva entre el cambio porcentual en el peso corporal y la actividad de la lipoproteína lipasa en ayunas medida durante el período de fumador (r = 0,67).

¿Qué veo interesante en estos resultados? Que ponen el foco en la causalidad. Si la causa de ganar peso es una reducción del gasto energético y, como consecuencia de ello, engordar, reducir la ingesta energética es la única solución que se nos puede ocurrir. Y esto es lo que el paradigma energético asume —fraudulentamente— como obvio. Por el contrario, si la causalidad es diferente, si existe una causa fisiológica que hace engordar directamente —y el cambio en el gasto energético simplemente es una consecuencia irrelevante de ese proceso—, no es previsible que comer menos evite el engorde. En todo caso maquillará el resultado a corto plazo. Y a lo mejor incluso lo agrava a largo plazo.

Open randomised trial of intermittent very low energy diet together with nicotine gum for stopping smoking in women who gained weight in previous attempts to quit

En este estudio se intenta evitar la típica recuperación de peso que sigue a dejar de fumar. Se prueba dieta hipocalórica y chicles de nicotina. Las participantes son mujeres: 137 en el grupo de tratamiento y 150 en el grupo control.

Como vemos en la gráfica, el grupo control (triángulos naranjas) gana peso al dejar de fumar. El grupo de la dieta hipocalórica (cuadrados negros) perdió 4 kg en los primeros dos meses, pero al cabo de un año de iniciarse el experimento la tendencia es a sufrir una ganancia de peso parecida a la del grupo control.

Nótese que no existe una brusca subida en la parte final de la gráfica anterior: el último dato de la gráfica debería haberse dibujado mucho más a la derecha.

Cabe preguntarse qué nos ha llevado a pensar que “comer menos” es la solución lógica para evitar una ganancia de peso —presumiblemente— causada por factores fisiológicos.

Posiblemente la ingesta energética aumenta tras dejar de fumar (fuente). Pero la cuestión clave es qué es causa y qué es efecto. A lo mejor una ingesta energética aumentada, de existir, sólo agrava lo que iba a suceder de todos modos.

NOTA: no creo que la ausencia de nicotina engorde, sino más bien que la presencia de nicotina puede dificultar la ganancia de peso reduciendo la LPL.