Guyenet y Hall demuestran que lo que sí sucede, no puede suceder

Copio el siguiente texto del blog de Woo. Sus autores son Guyenet y Hall, más un tercero. Mis negritas.

If decreased circulating fuels caused the development of common human obesity as described by the CIM, then experimentally decreasing circulating fuels should result in increased energy intake, decreased energy expenditure, and body fat accumulation. The drug acipimox reduces FFA levels by mimicking the effect of insulin to inhibit adipocyte lipolysis. In a 6-month trial, acipimox induced a persistent 38% reduction of plasma FFA levels in adults with obesity but did not impact energy or macronutrient intake, resting energy expenditure, or body composition. Thus, a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

Si la disminución de los combustibles circulantes causó el desarrollo de la obesidad humana común como lo describe el CIM [modelo carbohidratos-insulina], la disminución experimental de los combustibles circulantes debería dar como resultado un mayor consumo de energía, un menor gasto de energía y acumulación de grasa corporal. El fármaco acipimox reduce los niveles de FFA al imitar el efecto de la insulina para inhibir la lipólisis de los adipocitos. En un experimento de 6 meses de duración, acipimox indujo una reducción persistente del 38% de los niveles plasmáticos de FFA en adultos con obesidad, pero no afectó la ingesta de energía o macronutrientes, el gasto de energía en reposo o la composición corporal. Por lo tanto, una predicción clave del CIM no fue respaldada experimentalmente.

Básicamente lo que dice el argumento de Hall y Guyenet es que no existe ningún factor fisiológico que engorde directamente, pues se incrementaría la ingesta energética, se reduciría el gasto energético y se produciría acumulación de grasa. Y, como, según ellos, en un experimento concreto con el fármaco acipimox no se observa ninguna de las tres cosas, pues no puede suceder en ningún caso, incluida la insulina.

Según argumenta Woo, no usar resultados con insulina, cuando es claramente posible hacerlo, para demostrar algo acerca de la insulina es un claro intento de engañar (ver). Desde luego no le falta razón, pues es difícil entender cómo hacen algo así.

Para mí, que usen un fármaco (acipimox) en lugar de insulina para demostrar algo sobre la insulina, me parece relevante, pues la extensión de sus resultados a un factor fisiológico diferente, como es la insulina, implica necesariamente que lo que quieren establecer es un argumento generalizable a cualquier factor fisiológico supuestamente engordante. De otro modo Hall y Guyenet usarían exclusivamente resultados experimentales relativos a la insulina. Lo que se desprende de su texto es que están poniendo en tela de juicio la causalidad del modelo carbohidratos-insulina. Por eso hablan de la reducción del fuel circulante, algo no necesariamente causado por la insulina, y dan validez a un factor fisiológico diferente de la insulina. Están queriendo establecer un principio general, que, según ellos, la hipótesis carbohidratos-insulina incumple.

En definitiva, su argumento es que

ningún factor fisiológico puede producir acumulación de energía en un tejido

porque según ellos ni la ingesta ni el gasto energético ni la acumulación de grasa pueden ser alterados por un factor fisiológico. Si pensasen que sí pueden ser alterados, no usarían acipimox en lugar de insulina. Reitero que es la causalidad de la teoría carbohidratos-insulina la que pretenden hacer creer que no tiene respaldo experimental:

a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

una predicción clave del modelo carbohidratos-insulina no tuvo respaldo experimental

El argumento no se limita al tejido adiposo, pues la acumulación de energía en cualquier formato y en cualquier tejido dentro del cuerpo debe tener las mismas consecuencias desde el punto de vista del balance energético. Y hablan claramente de “reducción de fuel circulante” algo común a cualquier tejido que almacena metabolitos. Si se argumenta que no puede suceder para el tejido adiposo, entonces no puede suceder para ningún tejido, pues los efectos en los términos del balance energético de la acumulación/liberación de metabolitos en un tejido son, a priori, similares para todos los tejidos. De otro modo el argumento sería que cuando, por ejemplo, el hígado acumula grasa no hay ningún problema para el cuerpo en no disponer de un poco menos de grasa, pero ese mismo cuerpo no sabe qué hacer con un gramo menos de grasa si se almacena en el tejido adiposo. Absurdo.

Supongo que a estas alturas ya te estás planteando cómo es posible que hayan hecho ese planteamiento. Esto es lo que hay con Hall y Guyenet. Paso a desmenuzar el argumento, con los siguientes apartados:

  1. El argumento principal es un hombre de paja
  2. No es verdad que estén hablando de un concepto clave de la hipótesis carbohidratos-insulina
  3. Si quieres saber si hay engorde, miras si hay engorde
  4. No es verdad que tenga que haber efectos en los términos del balance energético
  5. ¿Aplicamos este criterio a otras acumulaciones de energía en tejidos?
  6. No es verdad que tenga que suceder. Otras razones
  7. Aparte de no ser verdad, no es medible ni creo que lo sea nunca
  8. La teoría CICO no puede explicar los resultados científicos
  9. Conclusión

1. El argumento principal es un hombre de paja

If decreased circulating fuels caused the development of common human obesity as described by the CIM, then experimentally decreasing circulating fuels should result in increased energy intake, decreased energy expenditure, and body fat accumulation.

Si la disminución del fuel circulante causa el desarrollo de la obesidad humana común como lo describe el CIM [modelo carbohidratos-insulina], la disminución experimental de los combustibles circulantes debería dar como resultado un mayor consumo de energía, un menor gasto de energía y acumulación de grasa corporal.

¿La disminución de fuel circulante causa acumulación de grasa corporal? Pensémoslo un momento, ¡¡¡¿es eso lo que dice la hipótesis carbohidratos-insulina?!!! ¿En serio? Miremos la figura, sacada de un artículo que defiende el modelo carbohidratos-insulina, ¿vemos qué causa la acumulación de grasa corporal en ese modelo?

La irrelevante, innecesaria y posiblemente inexistente reducción del fuel circulante, en cualquier caso es una posible consecuencia —¡un síntoma que a lo mejor ni existe!— de la acumulación de grasa corporal ¡no su causa! ¿Habéis leído a algún defensor de la hipótesis carbohidratos-insulina decir que engordamos porque se reduce el fuel circulante? ¿En serio este argumento tiene tres firmantes? ¿No les da vergüenza? ¡¡¡¿No les da vergüenza?!!! ¿De verdad están retorciendo de esta forma lo que dice el modelo carbohidratos-insulina?

Es más, la hipótesis carbohidratos-insulina dice que la insulina causa acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo, triglicéridos que ya no estarían disponibles para el resto de tejidos, por ejemplo para ser disipados como calor en el tejido muscular (ver,ver). Si no hay engorde, es absurdo plantear que se vaya a reducir el fuel circulante a causa del engorde. ¿Se puede usar para poner en duda que esa causalidad sea posible, un experimento con acipimox que según Hall y Guyenet ¡¡¡no causó cambios en la composición corporal!!? ¿Qué cambios en la ingesta energética y el gasto energético esperaban encontrar en esas condiciones? ¡¡¡¿Qué cambios?!!!! Y argumentan que la reducción del fuel circulante, que supuestamente es la consecuencia de engordar, tampoco causó engorde. Y que no haya efectos en los términos del balance energético a causa de un engorde que no hubo para ellos es prueba de que…¡¡¡Joder con Hall y Guyenet!!!

Nótese que si no hubieran atribuido al modelo carbohidratos-insulina una causalidad falsa, diferente de la que ese modelo propone, no hubieran podido hablar del experimento con acipimox, pues en ausencia de engorde no hubiesen podido justificar su búsqueda de efectos en los términos del balance energético. Esa búsqueda sólo existe desde el momento en que se inventan que el engorde lo produce la reducción de fuel circulante. Y eso es falso.

No sólo eso. Es la teoría CICO la que propone que una reducción del fuel circulante obliga a los adipocitos a liberar grasa corporal, es decir, a adelgazar.

Es decir, Hall y Guyenet atribuyen falazmente esa causalidad al modelo carbohidratos-insulina pero es la causalidad de su propio modelo.

In a 6-month trial, acipimox induced a persistent 38% reduction of plasma FFA levels

El fármaco acipimox reduce los niveles de FFA al imitar el efecto de la insulina para inhibir la lipólisis de los adipocitos.

Si en un experimento un fármaco de forma sistemática reduce los ácidos grasos libres circulantes, si eso no resulta en una reducción del peso corporal, la causalidad que se pondría en entredicho, en cualquier caso, ¡es la de la teoría CICO!

Yo no creo que el experimento sirva para demostrar que la causalidad CICO sea falsa. Lo que sí me parece relevante es cómo Hall y Guyenet convenientemente han atribuido al modelo carbohidratos-insulina una causalidad falsa, pretendiendo de ahí concluir que ese modelo es contrario a la evidencia experimental.

2. No es verdad que estén hablando de un concepto clave de la hipótesis carbohidratos-insulina

Por otro lado tenemos la idea de que los términos del balance energético no se pueden adaptar a la acción de un tejido que decide capturar ácidos grasos.

a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

una predicción clave de la hipótesis carbohidratos-insulina no tuvo respaldo experimental

Nótese que la idea de que los cambios en la ingesta energética y gasto energético son consecuencia del engorde no es una idea clave de la hipótesis carbohidratos-insulina. Esto es otro hombre de paja creado por Hall y Guyenet para hacer creer que están falseando esa teoría al desmontar uno de sus pilares. En la hipótesis carbohidratos-insulina el engorde es un proceso fisiológico en el que la insulina tiene un papel fundamental, mientras que los términos del balance energético ¡¡¡no importan un comino!!! Sólo se habla de los cambios en los términos del balance energético por cuestiones didácticas, para ver si los caloréxicos se enteran de una vez de que la hipótesis carbohidratos-insulina no viola ninguna ley de la física, no porque esos términos tengan un papel relevante. Por supuesto los caloréxicos no entienden que los términos energéticos en que han basado su carrera sean irrelevantes. Y erre que erre los quieren meter hasta en el discurso de los que niegan la relevancia de esos términos.

Mira la figura anterior. ¡En este modelo el balance energético no pinta nada en el proceso de engordar! Según la hipótesis carbohidratos-insulina, los cambios en los términos del balance energético son síntomas irrelevantes en el engorde, innecesarios para el engorde y posiblemente inexistentes en presencia de engorde. ¡¡¿Idea clave?!! Sólo si pretendes hacer creer lo que no es y no acabas de entender que tu ideología es pura charlatanería.

¿Qué es lo relevante en el modelo carbohidratos-insulina? Los cambios hormonales y si hay engorde o no lo hay. ¿Balance energético, dicen? ¿Qué es eso?

3. Si quieres saber si hay engorde, miras si hay engorde

Otro problema importante del argumento de Hall y Guyenet es que si quieres saber si un factor fisiológico engorda, lo que tienes que hacer es un experimento controlado en el que se aplique ese factor fisiológico y compruebas si hay crecimiento del tejido adiposo. Los términos del balance energético no son relevantes a la hora de hacer esa comprobación, salvo que, como es el caso, quieras hacer creer que has demostrado que lo que sí sucede, en realidad no puede suceder.

Es sencillo: si quieres demostrar si la insulina engorda,

  1. usas insulina y
  2. compruebas si hay engorde.

¡Punto!

Si te sales de ahí… y usas un fármaco que no es insulina y te fijas en marcadores secundarios, innecesarios, irrelevantes y probablemente ausentes en situaciones de engorde, luego no me cuentes que no la estás queriendo meterla doblada.

Por ejemplo, en este experimento, con la misma ingesta energética y los mismos niveles de actividad física, inyectar insulina produjo acumulación de grasa corporal.

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¿Han demostrado Guyenet y Hall que este experimento que refiero está mal hecho, porque lo que en él sucede es imposible? Ni de casualidad.

Este otro entonces también es erróneo: los ratones a los que se inyectó insulina consumieron menos comida, pero acabaron el experimento con un porcentaje de grasa corporal un 65% mayor que a los que se inyectó la solución salina.

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O este otro, en el que con la misma ingesta energética, cuanta más insulina se inyectó más grasa corporal se acumuló:

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Y tenemos una epidemia de estudios mal hechos, porque en este otro a los 12 meses el grupo al que se inyectaba insulina tenía una grasa corporal un 4.2 veces mayor que el otro, sin diferencias en la ingesta energética.

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También hay experimentos en humanos en los que reduciendo la ingesta se acumuló grasa corporal, en personas que se inyectaban insulina (ver).

Y no sólo la insulina puede causar aumento de la grasa corporal sin aumento de la ingesta: ejemplo, ejemplo, ejemplo, ejemplo, ejemplo.

No he querido extenderme explicando los experimentos. Los enlaces llevan a entradas del blog donde se pueden consultar los detalles de los mismos. Sigo.

4. No es verdad que tenga que haber efectos en los términos del balance energético

No es verdad que si un factor fisiológico engorda produciendo directamente acumulación de grasa corporal, haya que percibir efectos en la ingesta energética y en el gasto energético. El balance de energía en el tejido adiposo NO es el balance de energía en todo el cuerpo (ver,ver).

Por ejemplo, en estos experimentos un cambio hormonal causó engorde, sin la concurrencia de un aumento en la ingesta energética. Eso mismo lo hemos visto en los experimentos con inyección de insulina que he comentado antes. Que no haya aumento en la ingesta no significa que no haya habido engorde, o dicho de otra forma, que haya engorde no implica que la ingesta tenga que alterarse.

Por ejemplo, es posible perder grasa corporal al tiempo que se gana musculatura, o al contrario (ver,ver), una situación en la que no necesariamente hay una alteración en la diferencia ingesta-gasto. ¡¡Y sin embargo sí hay engorde!!  En este otro experimento se ganó más grasa corporal, pero menos peso, lo que demuestra absurdo presuponer que un aumento del tamaño del tejido graso tiene que venir acompañado de un aumento de la ingesta y una reducción del gasto energético.

Otro ejemplo: en las lesiones del hipotálamo ventromedial se puede acumular grasa corporal sin que haya variaciones ni en el peso corporal ni en la ingesta energética (ver).

No es verdad, porque como decía,

el balance energético en el tejido graso NO es el balance energético en el cuerpo

Lo entiende todo el mundo, menos, aparentemente, Hall y Guyenet.

5. ¿Aplicamos este criterio a otras acumulaciones de energía en tejidos?

¿Crees posible que tu hígado acumule grasa corporal por causas fisiológicas en nada relacionadas con el balance energético, por ejemplo por la presencia de azúcar y fructosa en la dieta? (ver) ¿O crees más bien que la acumulación de energía en el hígado es causada por una ingesta energética que supera tu gasto energético, porque así lo han demostrado Hall y Guyenet? Entonces, ¿crees que sí es posible acumular grasa en el hígado por causas fisiológicas desligadas del balance energético del cuerpo?

¿Crees que no percibir cambios en la ingesta energética ni en el gasto energético mientras se acumula grasa en el hígado (no estoy diciendo que cambia el peso corporal) demostraría que la causa del hígado graso no puede ser fisiológica? Nótese que no percibir no significa que no estén, sino que no se ven.

¿Qué relación guarda la acumulación de grasa en el hígado con los términos del balance energético en el cuerpo? ¿A través de qué mecanismos fisiológicos?

¿De verdad están planteando que no pueden existir causas fisiológicas para la acumulación de grasa corporal en un tejido? Un mal argumento que se usa sólo porque no te quieres bajar del burro se llama argumento ad-hoc. Van a ser incapaces de defender este argumento, lo que no les ha impedido emplearlo en esta ocasión para hacer avanzar su agenda.

Hablemos de los esteroides anabolizantes. Hacen crecer la masa muscular (ver). ¿Lo hacen mediante una actuación fisiológica/hormonal directa en el tejido muscular, o eso es imposible según han demostrado Hall y Guyenet porque el cuerpo no sabría gestionar disponer de unos gramos menos de metabolitos, los empleados en ese crecimiento? ¿Es mediado, en este caso, el incremento en la energía acumulada en el tejido por cambios en los términos del balance energético corporal, o son los términos del balance energético del cuerpo irrelevantes en el crecimiento del tejido? Si lo único que hacen los esteroides anabolizantes es aumentar el apetito y hacernos sedentarios, ¿nos podemos ahorrar pincharnos nada y directamente comer más y movernos menos?

6. No es verdad que tenga que suceder. Otras razones

Kevin Hall dice que un exceso de tan sólo un gramo de grasa en la ingesta de comida explica la actual epidemia de obesidad (30 kJ/d =7.2 kcal/d):

A small persistent average daily energy imbalance gap between intake and expenditure of about 30 kJ per day underlies the observed average weight gain (fuente)

Creo que es importante resaltar este dato para ser conscientes de la dimensión del problema: hablamos de unos pocos gramos diarios acumulados en el tejido adiposo.

Supongamos que de los 400g de comida que consumes hoy, 1 gramo va a parar directamente a tu tejido adiposo. ¿Cuál va a ser el efecto en los días siguientes? ¿Hambre voraz? ¿Aumento de la ingesta? ¿Cansancio por falta de nutrientes? ¿Estamos de broma? ¿Es eso lo que notas cuando un día consumes 399 g en lugar de los 400 g que comes en término medio?

¿Te has planteado alguna vez la variación que hay en tu ingesta de comida de un día para otro? ¿Crees que en tu cuerpo que comas 1 g menos que el día anterior causa alguna respuesta en la ingesta que sea mayor que la variación natural e inevitable en la ingesta? ¿Y si consumes 5 g menos que el día anterior?

Aparte de lo anterior, nuestro cuerpo “desperdicia” gran parte de lo que comemos como calor corporal. Y la cantidad no es fija: es adaptativa. Si comes un poco más o un poco menos, se puede adaptar sin ningún problema a la ingesta de ese día y disipar lo que sobra, quizá más, quizá menos que el día anterior, en forma de calor. Ninguna razón para que al día siguiente tengas que comer más: a tu cuerpo no le ha faltado nada ninguno de los dos díasNo es verdad que el hecho de que tu tejido adiposo acumule triglicéridos tenga que tener un efecto en la ingesta energética. La variación en la cantidad de nutrientes disponibles puede ser absorbida perfectamente por un ligerísimo cambio en el gasto energético. La eficiencia del cuerpo humano es variable y adaptativa (ver,ver,ver,ver,ver,).

Si en lugar de comer 1g menos de lo normal, tu tejido adiposo almacena 1g de lo que comes, ¿para tu cuerpo es una situación insostenible? ¿En qué se diferencia esa situación de comer 1g menos de la media que consumes? ¿El primer caso supone un problema y el segundo no? Eso es lo que nos están diciendo Hall y Guyenet:

  • Hoy comes 1 g menos que ayer —> El cuerpo ni se entera.
  • Hoy tu tejido adiposo decide acumular 1 g de lo que comes como grasa corporal —> Situación imposible, como se demuestra al no detectarse cambios en la ingesta energética y el gasto energético en un experimento con acipimox.

El cuerpo no sabría qué hacer con ese gramo menos, pero sólo en el segundo caso… Ummmm, ¿están hablando en serio?

7. Aparte de no ser verdad, no es medible ni creo que lo sea nunca

Otra falacia es pretender sacar conclusiones de lo que no sólo no tiene por qué producirse, sino que tampoco puede ser medido.

Si hoy comes 1g menos de lo normal (no es una errata, es la hipótesis de Hall y Guyenet), ¿qué cambios esperas encontrar en tu ingesta energética o en el gasto energético al día siguiente? ¿Crees que de existir ese efecto se puede medir distinguiéndolo de las variaciones naturales de un día respecto de otro en el gasto energético y la ingesta energética? ¿Y cómo lo distinguirías de esas variaciones naturales?

¿Cuál crees que es la resolución y precisión de los sistemas actuales de medida de la comida que efectivamente entra en el cuerpo y el gasto energético que has tenido un día concreto? Aunque no entiendas los conceptos de precisión y resolución, ¿crees que con la tecnología actual se puede medir de forma fiable que tu cuerpo ha gastado 10 kcal menos que el día anterior, al tiempo que se tiene controlada la ingesta calórica real (la comida realmente absorbida) con una exactitud mejor que esas 10 kcal? ¿Están pretendiendo Hall y Guyenet decirnos que están haciendo estas medidas en condiciones de extraer conclusiones válidas?

Y, en todo caso, como he explicado antes, es que ni siquiera tiene por qué haber un efecto que medir.

8. La teoría CICO no puede explicar los resultados científicos

Hall y Guyenet son dos de los máximos exponentes de la charlatanería caloréxica. Este ridículo ataque a la hipótesis carbohidratos-insulina sólo se puede explicar por el interés de estos dos señores por defender los dogmas en los que han basados su carrera y su libro, respectivamente.

¿Cuestionan sus dogmas con la misma intensidad con la que cuestionan la hipótesis carbohidratos-insulina? Yo diría que no.

Si no hay un efecto local de la insulina, ajeno al balance energético, ¿cómo se explica que las inyecciones de insulina cambien el reparto de la grasa corporal en el cuerpo? Una acción mediada por cambios en la ingesta energética y el gasto energético no puede explicar esa observación (ver)

¿Cómo explica la teoría CICO la correlación espacial entre concentración de insulina y adiposidad detectada especialmente antes de que se desarrolle resistencia a la insulina? (ver)

Si no puede suceder que engordemos por una causa fisiológica ajena al balance energético, ¿cómo se explica este experimento en el que las ratas que consumían la mitad de calorías que otras ganaron más grasa corporal? ¿Cómo explica este experimento la teoría CICO? Es importante resaltar que la teoría CICO no es lo que dice la Primera Ley de la Termodinámica (ver).

En este otro experimentosin diferencias en la ingesta energética, hubo mayor acumulación de grasa corporal en el grupo al que se inyectaba insulina. ¿Si se almacena como grasa corporal lo que sobra cuando el cuerpo ha gastado para cubrir sus necesidades, ¿es que los ratones de uno de los grupos de repente tuvieron menos “necesidades energéticas”?

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¿O puede ser que el cuerpo gaste lo que no se ha engordado? (ver) ¿Se lo han planteado? ¿Por qué lo descartan? ¿Qué esperaríamos encontrar en la activación de las proteínas desacopladoras en cada caso?

9. Conclusión

Las teorías tienen que ser coherentes con los experimentos científicos, no al contrario (ver). Si alguien pretende argumentar que la composición de la dieta no tiene efectos en el tejido graso, que no hay efectos que las calorías y la distribución de macronutrientes no puedan explicar, tienen primero que dar una explicación para lo que está publicado en la literatura científica (ver). ¿Cientos de experimentos perfectamente controlados son erróneos? ¿En serio? ¿Tenemos que creer que Hall y Guyenet no han visto toda esa evidencia?

estos hallazgos corroboran, sin embargo, una cantidad sustancial de evidencia que muestra el excepcionalmente potente efecto engordante de la insulina, independientemente de las calorías consumidas (fuente)

Hall y Guyenet tampoco han encontrado toda esa evidencia publicada en las revistas científicas, pero sí han encontrado un experimento con acipimox. ¡Vaya par de fenómenos!

En definitiva, Hall y Guyenet dicen haber demostrado que no puede suceder lo que la evidencia científica dice que sí sucede. Qué bien.

Nota: No es la primera vez que Stephan Guyenet, PhD ha empleado argumentos basura para hacer creer que la insulina no engorda (ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo). Y sus argumentos en defensa del azúcar son impropios de alguien con un título universitario (ver).

Nota: el párrafo de Guyenet y Hall tiene 125 palabras, mi comentario 4000. Principio de Asimetría de Brandolini.

Leer más:

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Insulina y engorde (en ratones)

Insulin selectively reduces mitochondrial uncoupling in brown adipose tissue in mice

Dos grupos de ratones: a uno le inyectan insulina y al otro placebo.

Ingesta acumulada (g) en 24h al final del experimento. En negro el grupo de la insulina, en blanco el del placebo (PBS):

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Importantly, food intake between the two groups did not differ significantly

De forma relevante, la ingesta de comida entre los dos grupos no difirió de forma significativa.

El grupo de la insulina aumentó claramente su peso corporal, no así el del placebo. Y como resalto en la figura, el grupo de la insulina acumuló grasa corporal en los depósitos inguinal y perirrenal.

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Similar ingesta energética pero acumulan más grasa corporal. ¿Viola esto alguna ley de la física? No. Esos ratones tienen menos energía disponible para disipar (porque parte se ha almacenado como grasa corporal), lo que es coherente con un mayor aprovechamiento de los sustratos disponibles, por ejemplo mediante una reducción del desacoplamiento de las proteínas desacopladoras (UCP). En la imagen se muestran datos de la UCP1 en depósitos subcutáneo e interescapular, claramente reducida en el grupo que más engorda:

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Si la insulina engordara a través de un incremento en la ingesta energética, como algunos autores proponen (ver), cabría esperar un menor aprovechamiento de la comida, pues sería consumida en “exceso” de las necesidades. Pero lo que se ve es un mayor aprovechamiento, lo que sugiere que la causalidad puede ser la opuesta: el resto del cuerpo dispone de lo que no se almacena como grasa corporal (ver). Esa explicación es, además, coherente con cómo es el engorde cuando inyectamos insulina (ver,ver).

insulin activates enzymatic processes involved in adipose lipid storage and reduces unnecessary energy expenditure in adipose tissue, lowering metabolic rate.

¿Gastan menos porque al estar engordando hay menos que gastar o, por el contrario, engordan porque gastan menos y la ingesta se vuelve “excesiva“? Que nos hagamos esa pregunta es un primer paso para entender por qué la teoría del balance energético es charlatanería pseudocientífica (ver,ver).

Leer más:

Un enlace no es un argumento

Comentario dejado anoche en el blog:

A ti que te gustan tanto los estudios con ratoncitos, a ver si hablas de este
https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(18)30392-9
No se por qué me parece que nolo haras XDDDD

Mi impresión es que se trata de un chaval de gimnasio, probablemente un miembro de musclecoop.

Enlazar a un artículo no es un argumento

Si crees que ese experimento que enlazas es tan importante que merece ser comentado, sabrás exactamente la razón. Intenta expresarla con palabras. De otro modo, no estás diciendo nada. No pretendas que yo lea un artículo intentando adivinar la razón por la que a ti ese artículo te llama la atención.

No digo que no pongas el enlace, pero acompañado de tu argumento. Y haz un breve resumen de lo que se ha hecho en ese experimento y de cómo se han obtenido sus conclusiones. No te limites a leer el abstract.

¿Ves la ironía?

No sé si te has dado cuenta de la ironía de enlazar a un artículo con animales al tiempo que criticas (sin argumentos) que yo explique estudios con animales en el blog. ¿Sí que sirven los estudios con animales para sacar conclusiones, cuando encuentras uno que crees que favorece tus creencias?

No ignores la evidencia científica

No te voy a pedir que te leas las casi 1000 entradas del blog, pero al menos deberías leer los 100 experimentos recopilados en este comentario. Cuando formules tu argumento, hazlo de forma que sea coherente con el resto de la evidencia científica. De lo contrario sería cherry-picking. No lo digo en broma, sólo son 100. Te llevará un rato, pero se puede hacer.

Analiza por qué te molesta mi blog

Fíjate que has puesto el comentario en una entrada del blog (ver) en la que explico, una vez más, por qué la teoría CICO es pseudociencia. Y tú no contestas a eso y está claro que me tienes ganas. ¿Por qué no has contestado a los argumentos de esa entrada? ¿Por qué no has contestado a mis preguntas de esta otra entrada? Deberías encontrar una respuesta a eso. Y lo que haces en cambio es poner un comentario insultándome (para mí afirmar que oculto información que no me conviene, por alguna razón que tú imaginas, es insultar). Mi impresión es que o bien no entiendes lo que explico, o sí lo entiendes pero no quieres aceptar las consecuencias de entenderlo. Entender las explicaciones te debe de poner en una situación difícil, porque interpretas que eso significa que eres tonto o porque te deja fuera de la tribu. Intuyo que crees que tu entorno social no va a entender tu cambio de opinión. En cualquier caso, estás en una situación en la que has decidido que la salida que tienes es que yo soy un charlatán que oculta información o que tiene intereses ocultos para hacerlo. Si yo soy malo, ya está todo arreglado y puedes seguir como hasta ahora.

No necesariamente eres tonto. Yo creía lo mismo que tú y no me considero tonto. Lo que no tiene justificación es que sigas manteniendo unas creencias que seguramente ya sabes que son erróneas. Eso sí sería propio de un tonto. Y te convertiría en un charlatán que decide serlo.

Si quieres explicar tu argumento, adelante. Pero no intentes usar el tono como argumento. No lo permitiré. Yo te contestaré con el mismo tono respetuoso. Si eres capaz de expresarte con educación y sin el tono chulesco de tu comentario en el blog, publicaré tu explicación y tus argumentos. Ten en cuenta que esto es mi blog personal, no un foro abierto. Y si creo que te equivocas en algo trataré de comentártelo de forma cordial.

El limbo y la celestial tercera fase

Esta entrada es una ampliación de: ¡Qué conveniente y nada sospechosa casualidad!

Hago primero un pequeño repaso de las fases 1 y 2 de la charlatanería caloréxica y luego hablo del limbo caloréxico y de la idílica fase 3.

La fases 1 y 2 de la charlatanería caloréxica

Según vimos, en la fase 2 los caloréxicos ya no defienden que las leyes de la física respalden sus postulados, pero siguen asumiendo que

el tejido adiposo es pasivo, sin comportamiento ni regulación fisiológica, acumulando como grasa la energía que le ha sobrado al resto del cuerpo

Es decir, creen lo mismo que los de fase 1, con la diferencia de que los de fase 1 creen erróneamente que esa idea —esa causalidad, ese comportamiento fisiológico— deriva de las leyes de la física, mientras que los de fase 2 creen que han tenido la fortuna de que sea así en la práctica, lo que les permite salvar sus carreras y les evita la humillación de reconocer públicamente que han estado defendiendo pseudociencia durante años. Una nada sospechosa casualidad.

Ambos grupos de caloréxicos afirman que el problema de la obesidad es “complejo y multifactorial” porque tiene en cuenta múltiples términos en el gasto energético —hablan de TEE, NEAT, TEF, BMR, EPOC, etc— y en la ingesta energética —hablan del cerebro, de la saciedad, del apetito y de todos los factores que influyen en nuestra conducta, como el entorno lleno de productos ultraprocesados— pero toda esa complejidad, todos esos factores que creen estar teniendo en cuenta y que creen que hacen difíciles las estimaciones, siguen dando por supuesto de forma injustificada que el tejido adiposo no actúa por su cuenta. Puesto que siguen manteniendo el error de base, siguen creyendo que a final de cuentas todo se reduce al balance energético, que es lo que, según ellos, en última instancia causa la ganancia de masa grasa:

si comes menos y haces más ejercicio, tienes que adelgazar. Si dejas de adelgazar, o bien has estimado incorrectamente el gasto energético o éste se ha visto reducido por una reacción metabólica. No importa mucho cuál es la causa, porque la solución es la misma: reduce aún más la ingesta energética y haz más ejercicio físico. Si no lo consigues te estás engañando sobre la cantidad de calorías que ingieres.

Según los caloréxicos, ingesta y gasto energéticos son complejos y dependientes de muchos factores, pero —importante— asumen que el otro término de la ecuación no lo es: se asume que el tejido adiposo es pasivo y no regulado fisiológicamente, y, por ello, determinado por los otros dos términos de la ecuación, no por su propia fisiología y su relación con el medio hormonal. En este modelo el tejido adiposo no puede crecer/decrecer por sí mismo, sólo los otros dos términos de la ecuación pueden hacerlo. Ahí nace la injustificada causalidad del modelo CICO. Importantísimo.

En definitiva, una vez se supone que el tejido adiposo no puede crecer/decrecer por sí mismo, siempre se llega a la conclusión de que el peso corporal se puede controlar pensando en términos de cantidad.

El limbo caloréxico

Algunos caloréxicos no se aclaran si están en la primera fase o en la segunda. Tan pronto defienden los postulados de una como recurren a los postulados de la otra, según por qué lado de la cama se levanten ese día.

Limbo:  un lugar imaginario para personas o cosas perdidas, olvidadas o no deseadas

La tercera fase de la charlatanería caloréxica

La tercera fase es hipotética. No tiene habitantes, que yo sepa. Antes muertos que fuera de la tribu.

En esta fase el caloréxico ya no es caloréxico. Se ha dado cuenta del problema de la causalidad (ver). Se plantea que, por ejemplo, es posible que

el cuerpo acabe disponiendo de lo que el tejido adiposo no ha almacenado

Y no necesariamente al contrario, que es lo que anteriormente creía. Si sucediera así, algo que no viola ninguna ley de la física, la causa de engordar o adelgazar no tendría nada que ver con el balance energético o las calorías, y habría que centrar la atención en la regulación fisiológica del tejido adiposo, algo que su ideología anterior asumía injustificadamente como inexistente o irrelevante. Antes ni siquiera era consciente de la presencia en su ideología de premisas infundadas.

En esta fase, la solución a la obesidad ya no se ve tan clara: si el tejido adiposo, por las señales hormonales que recibe y/o por su estado fisiológico, tiende a acumular unos gramos de grasa cada día (ver), por iniciativa suya, alterar la ingesta energética o el nivel de actividad física sólo afectarían a la cantidad de metabolito disponible para el resto del cuerpo una vez el tejido adiposo ha retenido la grasa que ha querido. Alterar los términos del balance energético no sería otra cosa más que cambiar síntomas, no la causa real por la que se está produciendo ese engorde. Sólo en casos extremos esas medidas afectarían realmente al engorde. Conocer la existencia de las proteínas desacopladoras ayuda al ex-caloréxico a entender que esto es posible (ver,ver,ver).

El ex-caloréxico entiende el problema de la causalidad inventada que asume un comportamiento del cuerpo que sencillamente no está justificado (ver,ver,ver):

Cualquier energía que queda después de que el cuerpo ha utilizado lo que necesita es almacenada como grasa corporal. Stephan Guyenet, PhD

En esta fase el ex-caloréxico entiende que a lo mejor el cuerpo a veces se comporta de forma más parecida a la teoría CICO (e.g. primeras semanas tras iniciar una dieta hipocalórica) y a lo mejor en otros casos el comportamiento es casi como en la idea alternativa (e.g. pasados unos meses de dieta hipocalórica, [ver]). Lo que ve claro ahora es que la estrategia de controlar las calorías, o sea “comer menos”, no tiene fundamento real y sólo funcionaría para control del peso corporal SI la teoría CICO se demostrara útil en la práctica, o dicho más claro, funcionará si funciona.

En esta fase al ex-caloréxico ya no le caigo tan mal. Ahora entiende lo que explico en el blog (y en el librito) y no puede comprender por qué ha tardado tanto en reaccionar. ¿Qué le impidió darse cuenta antes? ¿Qué hizo saltar la chispa que le hizo despertar?

Como decía, todavía no se han dado casos. O muy pocos.

Podríamos fundar Caloréxicos Anónimos, para ayudar a los caloréxicos a abandonar la charlatanería. Con ayuda de ex-caloréxicos seguro que es más fácil.

Leer más:

¿Qué dice la Primera Ley de la Termodinámica? (III)

Como he explicado en la segunda parte de esta entrada,

la teoría CICO NO es la Primera Ley de la Termodinámica,

ni es, por tanto, esencialmente correcta, ni es “lo que dice la física”, ni es una obviedad indiscutible.

Lo que quiero hacer en esta segunda parte de la entrada es resaltar cómo ésta es de hecho la charlatanería que están divulgando los gurús caloréxicos:

Any energy that’s left over after the body has used what it needs is stored as body fat. Stephan Guyenet, PhD

Cualquier energía que queda después de que el cuerpo ha utilizado lo que necesita es almacenada como grasa corporal

No dice que se gasta lo que queda después de que el tejido adiposo ha almacenado lo que necesita, ¿verdad?

When calorie expenditure decreases and calorie intake increases, the energy balance equation leaves only one possible outcome: fat gain. We gained fat as we ate more calories than we needed to remain lean, given our physical activity level. In other words, we overate“. Stephan Guyenet, PhD

Cuando disminuye el gasto calórico y aumenta la ingesta calórica, la ecuación del balance energético deja solamente un resultado posible: ganancia de grasa. Hemos ganado grasa porque hemos consumido más calorías de las necesitábamos para permanecer delgados, dado nuestro nivel de actividad física. En otras palabras, hemos comido de más.

Es clarísimo: fija falazmente (ver) ingesta y gasto energéticos y deduce que el tejido adiposo responde a los cambios en los dos primeros. Habla de “exceso calórico” como causa de la obesidad: eso es la teoría CICO.

When you eat more calories than you burn, the excess calories are primarily shunted into your adipose tissue. Your adiposity, or body fatness, increases. It really is as simple as that. Stephan Guyenet, PhD

Cuando consumes más calorías de las que quemas, el exceso de calorías es principalmente empujado al tejido adiposo. Tu adiposidad o grasa del cuerpo, aumenta. Es realmente tan simple como eso.

Es el “exceso de calorías” lo que se almacena como grasa corporal: este comportamiento fisiológico es la definición de la teoría CICO (ver).

Las dos siguientes citas las analizo en conjunto:

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

the insulin hypothesis is not consistent with basic thermodynamics.Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos.

la hipótesis de la insulina no es consistente con la termodinámica básica

Si crees —erróneamente— que el tejido adiposo acumula la diferencia entre lo ingerido y lo gastado, crees que cualquier factor que cause ganancia de peso (en este caso la insulina) tiene que tener efectos fisiológicos directos en el apetito o en el gasto energético. No concibes que la insulina pueda engordar directamente, al margen y con independencia de los términos del balance energético. Y si crees que los resultados científicos no confirman ese efecto, que sólo tú crees necesario que exista, deduces —erróneamente— que esa idea no es compatible con las leyes de la termodinámica. En realidad, esa idea no es compatible con la teoría CICO. La idea de que la insulina engorda encaja perfectamente en la otra formulación que vimos en la segunda parte de esta entrada, que también es compatible con la Primera Ley de la Termodinámica (ver).

Otro ejemplo: cuando crees que la teoría CICO es la Primera Ley de la Termodinámica misma, crees que es obviamente correcta y que es la simple constatación de un hecho físico: que la energía no puede desaparecer. Y no entiendes que la gente ponga en duda tus dogmas:

Ni CICO es erróneo ni tampoco es lo único que importa. Hay más factores. Pero con la materia y la energía, 2+2 son 4. Óscar Picazo

CICO es física y no es falso. Los balances de materia y energía son los que son. Óscar Picazo

El balance calorías ingeridas – calorías gastadas determina el peso. Óscar Picazo

balance de materia y energía. Se aplica a cualquier sistema físico. El ser humano lo es y no escapa a estas leyes. La causa última de ganancia o perdida es CICO. Óscar Picazo

El único problema que creen los caloréxicos que existe con su ideología es que al haber muchos factores implicados en los términos del balance energético, se pueden no estimar correctamente estos términos. Aparentemente no son conscientes de que el problema es que se están inventando el comportamiento del cuerpo humano al confundir su teoría con lo que dicen las leyes de la física:

sigue siendo balance energético. Tu cuerpo gasta una energía y consume otra energía. Lo q está mal es el cálculo q se hace de calorías que consumimos pero el balance existe. Jorge García Bastida

Otra cosa es qué factores afectan a la ganancia, cuales a la pérdida, y si somos capaces de establecer la ecuación del balance sin que se nos escape ningún factor. Eso es lo complejo. Óscar Picazo

Por mucho que los caloréxicos crean que están teniendo en cuenta muchos factores, al final del día siempre acaban en la misma solución, que es que “comiendo menos” se puede gestionar el peso corporal, pues esta conclusión está implícita en el error de base, que es confundir la teoría CICO con la Primera Ley de la Termodinámica y darla, entonces, por indiscutiblemente correcta. Cuando entiendes ese error y te planteas que la causalidad puede ser diferente de la que la teoría CICO propone, entiendes que reducir la ingesta energética no es la solución obvia al problema.

En definitiva, la teoría CICO es una idea pseudocientífica que no puede ser la base del tratamiento de la obesidad ni un minuto más (ver,ver).

Con la causalidad de esta segunda formulación, entender la causa fisiológica que hace crecer el tejido adiposo es la prioridad para revertirlo o para que deje de producirse. Entender la causa fisiológica es lo que se hace con todos los crecimientos de tejidos en los seres vivos, patológicos o no: todos son procesos fisiológicos, no energéticos, que se entienden hablando de las causas reales, hormonales/fisiológicas, que causan el crecimiento. Ningún crecimiento se entiende hablando del balance energético porque ningún crecimiento es un problema energético.

La teoría CICO no es una ley de la física. Y la estamos usando para tratar la obesidad como si lo fuera.

Basta ya. Los obesos no merecemos esto.

Leer más:

¿Qué dice la Primera Ley de la Termodinámica? (II)

De las dos formulaciones mostradas en la figura, ¿cuál es la formulación correcta de la Primera ley de la Termodinámica, la de la izquierda o la de la derecha?

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Ninguna de las dos es la Primera Ley de la Termodinámica, aunque ambas formulaciones son compatibles con esta ley de la física.

La formulación de la izquierda es la teoría CICO (Calories In Calories Out). Esta formulación asume implícitamente que el tejido adiposo es un tejido pasivo que almacena aquella parte de lo que comemos que el cuerpo no gasta. Es decir, esta formulación define un comportamiento fisiológico para el cuerpo y ese comportamiento fisiológico es compatible con la Primera Ley de la Termodinámica, pero no necesariamente correcto.

La formulación de la derecha también es compatible con la Primera Ley de la Termodinámica. En el comportamiento fisiológico que propone esta otra formulación, el tejido adiposo tiene un papel activo en el proceso de engordar, mientras asume que el resto del cuerpo puede gestionar lo que el tejido adiposo no almacena.

Según la formulación de la izquierda, cualquier problema de peso se puede resolver ajustando la ingesta energética y el gasto energético. Este detalle es importante.

Según la formulación de la derecha, alterar la ingesta energética y el gasto energético no tienen influencia en el crecimiento del tejido adiposo. Según esta formulación, hablar de los términos del balance energético no permite controlar el peso corporal. Nuevamente, quiero resaltar que éste es un detalle importante.

Como conclusión, hablar de calorías sólo tiene sentido si la formulación de la izquierda es la correcta, si en la práctica, casualmente, el cuerpo humano se comporta como esta formulación presupone. Si la formulación correcta es la de la derecha, intentar gestionar el peso corporal alterando la ingesta energética y el gasto energético carece de sentido por completo.

“Exceso calórico”, “comer por encima de nuestras necesidades”, “déficit calórico”, etc. son expresiones que sólo tienen sentido en la formulación de la izquierda, y, por tanto, su empleo siempre es falaz, pues su mero uso equivale a dar por supuesto la validez de la teoría CICO (ver,ver).

La mayor estupidez de la historia de la humanidad es haber asumido como obvio que la formulación de la izquierda, la teoría CICO, es la Primera Ley de la Termodinámica misma, y que, por tanto, no es una hipótesis sino una teoría indiscutible, pues “la energía se tiene que conservar”. Nos dicen que CICO “es física” y que “es correcta” porque “en términos de energía 2+2=4”. La consecuencia directa de este demencial error es asumir que es posible controlar el peso corporal controlando las calorías que ingerimos o el ejercicio físico que hacemos. Por mucho que se complique la formulación CICO, siempre se va a llegar a esa conclusión, pues está implícita en su injustificada formulación.

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