Digamos NO a las pseudociencias en nuestras Universidades: cerremos el Grado en Nutrición Humana y Dietética

La homeopatía, la acupuntura y Herbalife nos molestan en la Universidad, pero la pseudociencia del balance energético sí tiene cabida. Ésa la seguimos manteniendo. No seamos hipócritas: pseudociencias fuera de la Universidad, claro que sí: TODAS las pseudociencias.

Una de las causas es puramente termodinámica: cuando una persona consume más calorías de las que gasta, la diferencia de la ecuación es un exceso de energía, que se almacena en forma de grasa”, explica Alfredo Martínez, catedrático de la Universidad de Navarra. (fuente)

¿Por qué consentimos que la Universidad sea fuente de charlatanería pseudocientífica? ¿Por qué aceptamos como normal poner cada año nuevos titulados en el mercado laboral que son formados en pseudociencia? Estos “profesionales” dicen estar defendiendo una ley de la física, pero cuando les pides que expresen sus creencias —¡¡las que les han enseñado en la Universidad!!— con rigor y sin falacias no pueden hacerlo. ¿Por qué no se nos cae la cara de vergüenza de que esto esté pasando en nuestras Universidades?

¿Por qué estamos haciendo la vista gorda con el tratamiento de la obesidad? ¿Por qué consentimos que se esté tratando la obesidad con la pseudociencia del balance energético? ¿Por qué consentimos que se proteja desde la Universidad un tratamiento para la obesidad, la dieta hipocalórica, que es de origen pseudocientífico y que ha demostrado una y otra vez no funcionar en los experimentos científicos?

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Coexistencia de paradigmas, en el nombre del pragmatismo y por unas piezas de plata

si alguien está engordando tiene que estar ingiriendo más calorías de las que gasta. El hecho de que se esté ganando peso dice que se están ingiriendo más calorías de las que se gastan. Las dos cosas son sinónimas. Pero lo cierto es que la tautología no nos dice por qué cada vez pesa más. De la misma forma que no nos dice en un niño que está creciendo, por qué está creciendo. Esta idea tiene que ser eliminada si queremos avanzar. […] El modelo “Calorías que Entran, Calorías que Salen” tiene que desaparecer. Es el paradigma equivocado. Gary Taubes

Parte de la comunidad low-carb cree que no hay que aspirar a derrocar el paradigma CICO, porque derribarlo no es realista: nos dicen que sus defensores no se van a despertar un buen día y, porque sí, reconocer haber estado gravemente equivocados durante décadas. Eso, según creen, sencillamente no va a pasar nunca. Nos dicen que es un error pensar que para hacer avanzar un nuevo paradigma es necesario derrocar al antiguo, que ésa es una idea obsoleta. Nos dicen que la ciencia no funciona así, que la medicina no funciona así. Su mensaje es que la coexistencia pacífica de paradigmas, el viejo y el nuevo, ya sería un éxito.

¿Cómo sería la coexistencia?

Sería algo así como que se aceptaría desde instancias oficiales que las dietas low-carb no sólo no son peligrosas, sino que pueden ser efectivas para pérdida de peso, pues son saciantes y a largo plazo pueden acabar reduciendo la ingesta energética. Los gurús low-carb creen que incluso podrían ser aceptadas como primera opción de tratamiento en algunos casos.

Esta idea es aceptable por parte de los caloréxicos, pues es, tal cual, la Teoría CICO. Así, el 95% de médicos/nutricionistas (por decir algo) que recetan dieta hipocalórica podrían seguir haciéndolo, y el 5% restante, los que quieren recetar dietas low-carb, se verían integrados en el actual paradigma, el balance energético 2.0 (ver). Todos contentos.

Resalto que la coexistencia de paradigmas no es tal coexistencia: es la integración de las dietas low-carb en el paradigma CICO. Es mantener el paradigma antiguo sin fisuras.

¿Todos contentos?

Por supuesto, no convendría explicar que la teoría CICO es un fraude, por cierto que sea, pues ese mensaje amenaza la “coexistencia” pacífica de paradigmas. Y sería necesario demostrar aceptación del dogma caloréxico, por ejemplo respaldando públicamente que “las calorías importan”, aunque pensemos que no es cierto y que al decir que “importan” no se está diciendo absolutamente nada, sólo mostrando adhesión a la pseudociencia común. ¿Qué significa importan? Nadie es capaz de dar respuesta a esa pregunta. Pero habría que decirlo igual, por el bien de la “convivencia”.

CICO+hormonas=CICO

Las calorías importan pero tus hormonas importan más

Nótese que los caloréxicos dicen que su ideología es compatible con hablar de fisiología (ver). Y es cierto: pero sólo permiten hablar de cierta fisiología. La Teoría CICO sólo permite hablar de los factores fisiológicos que afectan a 2 de los 3 términos de la ecuación del balance energético: la ingesta energética y el gasto energético. Lo que no permite esa teoría es hablar de la fisiología del tercer término de la ecuación del balance energético, la energía acumulada en el cuerpo: ésas son las hormonas que están vetadas, ésa es la fisiología que no se puede tener en cuenta. Porque en el momento en que se hable de esa fisiología, toda su charlatanería queda con el culo al aire. Y en esto no hay término medio:

  • Si se habla del tercer término, la Teoría CICO es demolida.
  • Si no se habla del tercer término, seguimos dentro de la Teoría CICO.

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

Si hablas de cómo el tercer término cambia por sí mismo, la falsa causalidad que la Teoría CICO crea desde el lenguaje queda en evidencia: por ejemplo, ya no se puede decir que “la diferencia entre lo que ingieres y lo que gastas determina los cambios en la grasa corporal“, porque se barajarían cambios en la grasa corporal que no son causados por cambios en los otros dos términos de la ecuación, sino por los efectos fisiológicos directos en el tejido adiposo.

Que no nos engañen: que en la Teoría CICO se hable de hormonas no es ni un avance ni ayuda en nada a quien no quiere engordar o necesita perder peso. Teoría CICO+hormonas es la fraudulenta y pseudocientífica Teoría CICO de toda la vida.

“No se trata de ganar o perder”

Nos dicen que no se trata de ganar o perder. Pero nadie ha dicho que lo sea. El objetivo es denunciar que se está tratando la obesidad con una teoría pseudocientífica, haciendo lo posible para que este abuso termine. Asumir que nunca se va a poder cambiar esta situación y que por tanto hay que permitir el abuso, incluso tomar parte activa en él, no resuelve el problema: lo agrava.

¿Aceptamos barco como animal acuático, porque de otro modo los dueños del juego no nos dejan ni jugar?

La Teoría CICO es un fraude en el plano intelectual y no funciona en la práctica. Ocultar esa realidad, a cambio de que los promotores de las dietas low-carb sean aceptados por el statu quo, es aceptar que se va a seguir engañando a la gente. Es más que eso, ¡¡es pasar a formar parte de los que engañan!!

Hacer avanzar la dieta low-carb no es mi objetivo. Ni siquiera estoy seguro de cuánta gente puede librarse de todo el peso que le sobra siguiendo una dieta, ¡aunque la dieta sea low-carb! Si damos por bueno el compadreo, a aquellos obesos que no pueden lograr un cuerpo delgado con dieta y ejercicio, les habremos vendido al mejor postor: serán tratados con dietas que no les van a funcionar y engañados sobre la efectividad de las mismas. A aquellos que sean tratados con dieta hipocalórica también les habremos vendido al mejor postor y también serán engañados. Y a quien no quiere engordar seguiremos dándole las mismas injustificadas pautas que fracasan actualmente. O sea, ningún cambio respecto de lo que sucede ahora. La diferencia es que guardaríamos silencio sobre este atropello para que ciertas personas sean aceptadas en la pandilla. Silencio a cambio de 30 piezas de plata para quienes promueven las dietas low-carb.

Según lo veo yo, que la gente reciba información veraz es el único objetivo. Y se avanza hacia ese objetivo diciendo lo que se cree que es verdad, no negociando con charlatanes un reparto del pastel. Veo que se está engañando a la gente y explico, lo mejor que puedo, cómo se está haciendo. Lo que los demás hagan o dejen de hacer es su responsabilidad, no la mía.

NOTA: decir que “cuando en el tejido graso se acumula energía, entra en el cuerpo más energía de la que sale” no es realmente una tautología, pues de forma tramposa se habla del tejido adiposo, y no de toda la energía acumulada en el cuerpo, que es lo que realmente diría la tautología (ver). Es importantísimo ser rigurosos en todo momento.

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Tener exceso de peso no es saludable, pero que se llame continuamente la atención sobre nuestro peso corporal, como se está haciendo, tampoco es saludable

Ésa es la excusa: que lo hacen porque están preocupados por nuestra salud:

como nutricionista, tampoco puedo pasar por alto a las personas que pretenden que la obesidad sea saludable

Nótese cómo “querernos y aceptarnos como somos” es retorcido para hacer creer que lo que se dice es que “la obesidad es saludable”. Tergiversan el mensaje para poder crear presión social para tener más clientes. Hacernos sentirnos mal con nuestro cuerpo es su forma de hacer negocio. ¿No quieres contratar sus servicios? Pues ellos crean presión social para que lo hagas.

Tener exceso de peso no es saludable, nadie dice lo contrario, pero, si tienes exceso de peso, que se llame continuamente la atención sobre nuestro peso corporal, como se está haciendo, tampoco es saludablees un riesgo para nuestra salud. Y es muy discutible que ayude lo más mínimo a resolver el problema de la obesidad. Tener exceso de peso no es saludable, pero no querernos como somos tampoco es saludable. Y hay personas que fomentan lo segundo porque dicen querer salvarnos de nuestra ignorancia en lo primero.

Tener interés económico en llamar la atención sobre el peso corporal de otras personas no te da derecho a hacerlo. Y si no tienes interés económico tampoco tienes derecho a hacerlo. Nadie tiene derecho a jugar con la salud de otras personas.

Nótese en la imagen anterior cómo se resalta “chica obesa que se acepta tal y como es“. ¿En qué cabeza cabe que aceptarnos tal y como somos pueda ser algo negativo? Estar a disgusto con tu cuerpo no te ayuda en nada. Quiérete, tengas el cuerpo que tengas.

Nótese en la imagen de la derecha cómo se habla de “opción”, como si tener obesidad fuera una elección que hacemos.

¿Qué persiguen esos mensajes?

¿Persiguen informar de que la obesidad es un “riesgo” para la salud? No. La gente ya ha sido informada de eso. No hay nueva información en esas acciones. ¿Entonces? Lo que supuestamente buscan esos mensajes no es informar, es concienciar y forzar un cambio de hábitos: parten del supuesto de que la gente no se da cuenta de que es obesa y de que es peligroso para la salud y asumen, porque sí, que una llamada de atención pública hará que cambien sus hábitos.

  • Se fomenta la atribución de control y, por tanto, se fomenta la estigmatización de la gente que tiene un problema de peso: se transmite la idea de que son personas que no quieren hacer lo que saben que deben hacer para tener salud. No importa si los que realizan esas acciones dicen que se está en contra del estigma y del fat-shaming: con esos mensajes se están fomentando.
  • Se presume de forma infundada que aumentar la presión social resulta en una motivación adecuada/útil y que los “hábitos saludables” difundidos por los “expertos” son solución para el problema. Es una presunción sin fundamento.

Todos sabemos que “come menos y muévete más” es la solución a la obesidad. Pero la gente no hace caso. Eso es lo que nos quieren hacer creer y ése es el cimiento en el que se construye el estigma de la obesidad.

¿La presión social no ayuda?

Imagina que tener un lunar en la nariz estuviese asociado con problemas de salud y que la gente creyera que hay un remedio efectivo para ese problema (una crema, por ejemplo). Imagina que tú tienes un lunar en la nariz y que no te gusta nada: te hace sentir feo. Imagina que constantemente en las redes sociales y los medios de comunicación la gente no hace más que hablar de lo indeseable que es tener ese lunar. Y ahora imagina que has intentado varias veces aplicar la crema y que no te hace efecto.

¿Te están ayudando en algo todas esas personas que no paran de hablar de lo peligroso que es para la salud tener ese lunar? ¿Te ayuda en algo sentir que cuando entras en una habitación la gente te mira como la persona que tiene el lunar? A diferencia de otras condiciones médicas, está a la vista, no puedes ocultarlo, todo el mundo ve tu lunar y te sientes fatal. No es una situación de broma. ¿De verdad tenemos derecho a estar constantemente resaltando una característica física de otras personas, demoliendo el concepto que esas personas tienen de sí mismas? ¿Demuestra eso nuestra preocupación o más bien nuestra falta de consideración?

Volviendo a la obesidad, a lo mejor en algún caso se trata de actos bienintencionados de personas ignorantes, pero eso no quiere decir que esos actos sean positivos ni que ayuden.

Canadian Obsiry Network. Algunos derechos reservados

La atribución de control

Supongo que los lectores habituales de este blog (¡gracias  por seguir ahí!) ven perfectamente dónde está el origen del problema: ¿por qué se asume sin más que existe un remedio para la obesidad? ¿por qué se asume sin más que esas personas saben lo que tienen que hacer y no lo están haciendo, o que no lo han intentado repetidamente sin éxito? ¿por qué se asume sin más que aceptar el cuerpo que se tiene es equivalente a no esforzarse en llevar una vida saludable? Yo puedo quererme al máximo, tenga el cuerpo que tenga, al tiempo que poner todo mi esfuerzo en seguir hábitos de vida que considere saludables.

Somos presa del paradigma energético, en el que se asimila problemas de peso con falta de interés o falta de esfuerzo por estar delgados. El problema es la atribución de control, fruto de la pseudocientífica teoría del balance energético:

Altogether, the body of research on weight attributions highlights that individuals with obesity are blamed for their weight due to its perceived controllability (fuente)

En conjunto, el grueso de la investigación sobre las atribuciones del peso destaca que los individuos con obesidad son culpados por su peso debido a la percepción de su controlabilidad

news media portrayals that frame obesity as a result of “personal responsibility” confirm attributions of controllability and blame. (fuente)

que los medios de comunicación enmarquen la obesidad como resultado de la “responsabilidad personal” confirma las atribuciones de controlabilidad y culpa.

El mensaje oficial es que sabemos lo que tenemos que hacer: comer menos y movernos más. Se nos dice que engordamos o no adelgazamos porque comemos “más de la cuenta” por culpa de un “entorno obesogénico” que nos ofrece productos con muchas calorías a precios muy asequibles. ¡El problema está en nuestro cerebro! La obesidad deja de ser vista como una condición fisiológica y se interpreta como un problema de comportamiento (ver):

one’s levels of eating and exercise, even in an obesogenic environment, are voluntary; so there is something individuals can do to avoid obesity, and thus the associated risk of morbidity. (fuente)

los niveles de alimentación y ejercicio, incluso en un entorno obesogénico, son voluntarios; así que hay cosas que los individuos pueden hacer para evitar la obesidad y, por lo tanto, el riesgo asociado de morbilidad.

Motivos ambientales, sociales, estrés, depresiones, falta de educación nutricional, etc etc, indudablemente es nuestra decisión pero en una inmensa mayoría de veces no sabemos gestionar ciertas emociones q tenemos relacionadas cn la comida y nunca nos han enseñado a trabajarlas.

¿Indudablemente es nuestra decisión tener obesidad? Ahí tenemos la atribución de control: sabes lo que tienes que hacer para dejar de ser obeso y no lo estás haciendo.

Pequeño resumen: se nos hace creer que los “expertos” nos están diciendo cuáles son los hábitos que tenemos que seguir para dejar de ser obesos. Por tanto, si eres obeso se deduce que no sigues esos consejos. Y como es algo peligroso para la salud, evidentemente no te estás preocupando por tu salud. Y a partir de ahí la gente se siente autorizada a señalar con el dedo constantemente nuestro cuerpo. Se sienten autorizados a crearnos malestar con nuestro cuerpo, ¡por nuestro bien! Pero ese tipo de presiones nunca han demostrado ser efectivas. Y pueden hacer daño a la salud física y mental de los obesos.

¡Pues con el tabaquismo la presión social funcionó!

El tabaquismo tiene una solución evidente: no fumar o cualquier método que lleve a ese fin. Si crees que la solución evidente para adelgazar es “comer menos y moverse más”, o cualquier método que te lleve a ese fin, sencillamente no sabes de lo que hablas (ver). ¿Cuáles son los hábitos saludables que nos sacan de obesos? Por supuesto, pregunto por métodos avalados por evidencia científica. No hay ninguno (ver,ver). Y no hay ninguna evidencia de que, en particular, la dieta de las harinas, la promovida desde nuestras instituciones públicas, cuando es consumida con “moderación” sea un remedio efectivo para la obesidad. Nos quieren hacer creer que sí, pero no es cierto.

Pero en temas de obesidad la evidencia científica no se considera necesaria, porque tenemos la creencia en una estúpida teoría que nos da explicaciones y remedios (ver,ver). ¿Que no funciona en la práctica? Pues será que la gente no sigue el consejo. Y es que ya sabemos que los obesos somos vagos y glotones (ver).

¿Presión social sin ofrecer al mismo tiempo un tratamiento efectivo?

when we highlight a health risk but fail to provide actionable steps people can take to prevent it, the response is often either denial or some other dysfunctional behavior […] We need to fight obesity, not obese people (Marsha Davis)

cuando se resalta un riesgo de salud pero no se proporcionan medidas prácticas que la gente puede tomar para prevenirlo, la respuesta es o bien negación o bien cualquier otro comportamiento disfuncional […] Hay que combatir la obesidad, no a los obesos

Si lo único que hacemos es poner en el centro de atención el peso corporal de las personas, lo único que estamos haciendo es bullying a las personas que tienen exceso de peso. Estamos haciendo que se sientan a disgusto con su cuerpo, estamos haciendo que los ignorantes se crean con derecho a opinar continuamente sobre sus cuerpos en las redes sociales, estamos haciendo que las personas que tienen exceso de peso se sientan constantemente juzgadas por su peso corporal.

Insisto en que una de las cuestiones clave es, a mi entender: ¿se están proporcionando esas medidas que de ser aplicadas revertirían el problema? No pregunto por la charlatanería del balance energético: estoy preguntando por evidencia científica de un método efectivo para adelgazar y, por supuesto, evidencia de que ese método es el que se propone actualmente a la persona que tiene problemas de peso. Porque de otro modo estamos creando presión sólo para hacer daño y porque queremos hacer daño.

¿Cuáles son los efectos constatados científicamente de seguir los “hábitos saludables” divulgados por los expertos?

¿Cuáles son los efectos constatados científicamente de hacer continua referencia al cuerpo de los obesos como un peligro para su salud? ¿Cuáles son los daños que hacen estas acciones?

¿Por qué estamos haciendo la vista gorda al hecho de que los actos de hostigamiento a los obesos nunca han demostrado funcionar? ¿Por qué estamos haciendo la vista gorda al hecho de que los “hábitos saludables” de los expertos en obesidad nunca han demostrado funcionar para revertir la obesidad? ¿Nos da igual que no exista evidencia científica que respalde los mensajes porque “sabemos” la verdad? ¿Por qué hacemos la vista gorda al hecho de que esos mensajes pueden estar haciendo más mal que bien?

“Perfecto, pues dejemos entonces que cada vez haya más obesidad”

Informar sobre la ineficacia del método es querer que haya cada vez más obesidad. Claro que sí. Si no das por buena la pseudociencia y charlatanería de las/los nutricionistas entonces es que estás a favor de que la obesidad vaya a más. Deberíamos aplicar esos argumentos a todo: si un charlatán dice que cura el cáncer con pensamientos positivos, explicar que esa idea es una patochada es no querer curar el cáncer…

Hablar negativamente del cuerpo de una persona puede hacerle daño

La presión social no sólo nunca ha dado resultado, es que además puede hacer daño.

Given the uncertainty of the balance between ‘benefit’ and harm associated with community-based programmes and social marketing campaigns that specifically target the undesirability of obesity, the approach to controlling the increasing prevalence of this condition should shift towards dietary and physical activity interventions where there is a better established evidence base and a stronger prospect of benefit

Dada el incierto balance entre “beneficio” y daño asociado con los programas basados ​​en la comunidad y las campañas de marketing social que destacan específicamente lo indeseable de la obesidad, el enfoque para controlar la creciente prevalencia de esta condición debe cambiar hacia intervenciones de actividad física y dietaria donde hay una base de evidencia mejor establecida y una previsión más sólida de beneficio

Discrepo de que exista una previsión de beneficio más sólida con los “hábitos saludables” transmitidos desde nuestras instituciones. Me quedo con la idea de que insistir en lo indeseable de tener exceso de peso no ha sido solución a nada, y puede hacer daño a la salud de la gente:

Overall, then, these stigmatizing public health campaigns are unlikely to have the intended positive benefits and may even have unintended negative effects arising from the stigmatization (fuente)

En general, entonces, es poco probable que estas estigmatizantes campañas de salud pública tengan los beneficios positivos previstos e incluso pueden tener efectos negativos no deseados derivados de la estigmatización.

Public health campaigns should focus on facilitating behavioral change, rather than stigmatizing obese people, and should be grounded in the available empirical evidence. Fundamentally, these campaigns should, first, do no harm. (fuente)

Las campañas de salud pública deben centrarse en facilitar el cambio de comportamiento, en lugar de estigmatizar a las personas obesas, y deben basarse en la evidencia empírica disponible. Fundamentalmente, estas campañas deben, en primer lugar, no hacer daño.

¿Qué daño pueden hacer?

  • Una imagen negativa del propio cuerpo está asociado a desarrollar un desorden alimentario (fuente,fuente,fuente). Y no es la única forma de auto-daño que puede resultar de una baja autoestima.
  • Casi nadie adelgaza y la mayoría de los obesos se culpan a sí mismos por el fracaso. Someter a las personas a una experiencia de fracaso se añade a la carga psicológica del estigma y la presunción de que la obesidad está asociada a condiciones psicopatológicas (fuente).
  • Fomentar el estigma con intención de que se cambien los hábitos puede tener el efecto contrario en algunas personas: desmotivar y reducir la adhesión a unos hábitos dietarios y de ejercicio físico saludables (fuente,fuente).

¿De verdad queremos ayudar?

Where is the evidence that inculcating a sense of spoiled identity is a good way to get people to adopt healthier behaviors? (fuente)

¿Dónde está la evidencia de que inculcar un sentimiento de identidad dañado es una buena forma de hacer que la gente adopte comportamientos saludables?

Dejemos de meter presión a la gente por su peso. Si algo no necesita una persona con exceso de peso es que le estén recordando continuamente que tiene exceso de peso. Os aseguro que lo sabe. Lo que necesita es un método que le sirva para adelgazar: uno que venga avalado por la evidencia científica, no por charlatanería y juegos de palabras. Los obesos no dejaremos de serlo con comprensión ni optimismo ni buenas palabras: es un remedio efectivo para la obesidad lo que no se está proporcionando.

¿Quieres lanzar mensajes que ayuden? Pues centra la atención en las verdaderas causas del problema: seguimos adorando la pseudociencia del balance energético y seguimos recetando un tratamiento para la obesidad, el “come menos y muévete más” que no tiene más fundamento que la estupidez humana. Eso daña la salud de la gente, haciéndonos creer que el fracaso del método es culpa nuestra, de los obesos. ¿Quieres ayudar? Informa de la efectividad real del método, documentada en la literatura científica. En lugar de tirar de prejuicios, difunde información veraz. La información veraz siempre ayuda, mientras que la falsa esperanza no cura a nadie y hace daño.

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Si se da el efecto sin que se dé la causa, ésa no es la causa (III)

Vamos a ver un experimento en ratas.

Energy expenditure in obesity-prone and obesity-resistant rats before and after the introduction of a high-fat diet

Hay dos tipos de ratas:

  • las OR son resistentes a la obesidad, mientras que
  • las OP son propensas a la obesidad.

Todas las ratas empiezan con la dieta baja en grasa. A parte de las ratas, grupo HFD, se las cambia a una dieta alta en grasa que es engordante para ratas. Ese grupo aumenta la ingesta, gana bastante más peso que las ratas que siguen con la dieta baja en grasa (grupo LFD) y acumulan más grasa corporal.

A parte de las ratas que siguen la dieta HFD (alta en grasa) se les limita la ingesta para que no coman más que las ratas del grupo LFD. Éste es el grupo pair-fed: PF HFD. Reitero, el grupo PF HFD tiene:

  • dieta engordante, la HFD, pero
  • la ingesta limitada para que no coman más que las del grupo LFD.

Peso y masa grasa finales:

Ratas OR Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 261 263,5 16,6
HFD 261 274,7 20,1
PF HFD 261 264,5 26,7

Según la tabla anterior, el grupo PF HFD apenas ha ganado 1 g de peso corporal más que el grupo LFD, pero tiene más grasa corporal que los otros dos grupos, incluido el el grupo HFD, el que ha comido más y ¡¡¡de la misma dieta!!! Esto es como para resaltarlo: dos grupos de ratas que consumen la misma dieta, y al grupo al que le hemos limitado la ingesta es el que más grasa corporal de los dos tiene al final del experimento. Más grasa corporal por comer menos…

El grupo PF HFD ha ganado más grasa corporal que ningún otro grupo y para poder ganarla ha tenido que perder masa no-grasa.

Esta segunda tabla es para el otro grupo de ratas, las OP, las propensas a la obesidad. Avanzo que los resultados son similares a los que acabamos de ver.

Ratas OP Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 299 302,4 22,1
HFD 299 324,5 39,9
PF HFD 299 296,2 37,0

Nótese cómo los dos grupos de ratas que siguen dieta HFD han acabado con el doble de grasa que el grupo LFD, ¡aunque el PF HFD tiene menos peso que el grupo LFD! 

No estamos interpretando mal los datos, pues los propios autores reflejan en el texto lo que acabamos de ver:

The overall effect of these changes resulted in a reduction in fat-free mass while fat mass increased.

El efecto general de estos cambios dio como resultado una reducción en la masa libre de grasa, mientras que aumentó la masa grasa.

Si dos grupos de ratas consumen la misma cantidad de kcal, pero uno gana el doble de grasa corporal que el otro, ¿se puede decir que alguno de los dos grupos ha engordado por comer “más de la cuenta”? ¿Qué grupo habría comido más de la cuenta en ese caso?

Nótese que los dos grupos de dieta HFD han engordado en la misma medida, al margen de si la ingesta se limitaba o no se limitaba. Por favor, ¡¡leed esto último de nuevo!!

Si un grupo de ratas gana masa grasa al tiempo que pierde masa no-grasa, de tal forma que pierde algo de peso, ¿se puede seguir diciendo que según las leyes de la física la causa de engordar es un “superávit calórico”? ¿Es un superávit calórico, que no ha existido, lo que ha hecho ganar masa grasa al grupo PF HFD? ¿Por qué ha acumulado grasa corporal ese grupo de ratas?

En este experimento, ¿ha sido el control de la ingesta energética una solución? ¿Qué hubiese evitado el engorde? ¡¡¿Qué lo hubiese evitado?!! ¿Qué no lo ha evitado?

— ¡Es un experimento en ratas!

— Mismas leyes de la física que en humanos. Y tú dices defender una ley de la física, ¿no?

— Pero en humanos es diferente. En humanos se ha demostrado que el balance energético determina si ganamos grasa corporal o no.

— Entonces tú basas tus creencias en lo que crees que dicen los resultados experimentales, no en lo que dice la primera ley de la termodinámica. Reconoces que tus creencias no vienen avaladas por las leyes de la física.

— Así es.

— ¿Me puedes dar esa evidencia científica que demuestra que la dieta hipocalórica sirve para adelgazar, i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo?

— La dieta twinkie, por ejemplo. O los campos de concentración nazis.

— Creo que no has entendido la pregunta.

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“La obesidad, por definición, es un descontrol de los impulsos”

¿Por definición? Menuda burrada: es confundir lo que dice una teoría estúpida y pseudocientífica con la definición de una condición fisiológica.

Hypothalamic and Genetic Obesity in Experimental Animals: an Autonomic and Endocrine Hypothesis

Our discussion of hypothalamic obesity could take many points of departure and move in one of several directions. It could focus on the behavioral aspects of the obese animals, since all obesity results from an excess intake of energy relative to energy expenditure. Since energy is obtained from food, and the ingestion of food is a behavioral process, this would be a rational approach and has been taken by some recent reviews in this field

Nuestra discusión sobre la obesidad hipotalámica podría tomar muchos puntos de partida y moverse en una de varias direcciones. Podría centrarse en los aspectos conductuales de los animales obesos, ya que toda obesidad resulta de una ingesta energética excesiva en relación con el gasto energético. Dado que la energía se obtiene de los alimentos, y la ingestión de alimentos es un proceso conductual, éste sería un enfoque racional y ha sido asumido en algunas revisiones recientes en este campo

Es la estúpida y pseudocientífica “teoría del balance energético”. En este caso publicada hace 40 años.

Toda obesidad resulta de una ingesta energética excesiva en relación con el gasto energético

En toda acumulación de energía en un órgano/tejido entra más energía en el órgano/tejido de la que sale. Pero de ninguna manera de eso se deduce que se acumule en el órgano/tejido porque entra en el cuerpo más de la que sale (ver,ver,ver).

  • ¿Crece un niño porque come más de lo que gasta? No. La causa es hormonal/fisiológica.
  • ¿Crece el músculo porque comemos más de lo que gastamos? No. La causa es hormonal/fisiológica.
  • ¿Crece un tumor porque la persona come más de lo que gasta? No. La causa es hormonal/fisiológica.
  • ¿Crece el cuerpo de una mujer embarazada porque come más de lo que gasta? No. La causa es hormonal/fisiológica.
  • ¿Crece el cuerpo de un niño que sufre de gigantismo porque come más de lo que gasta? No. La causa es hormonal/fisiológica.

En todos los ejemplos anteriores cuando los tejidos crecen hay acumulación de energía en los tejidos, y en ningún caso la causa del crecimiento es que consumimos más energía de la que gastamos. En ningún caso. Y las leyes de la física son las mismas para la obesidad y para cualquier otro crecimiento de un tejido vivo.

Toda obesidad resulta de una ingesta energética excesiva en relación con el gasto energético

No. No hay razones para pensar que ésa es la causa. De hecho, es una estupidez incuestionable creer que esa idea deriva de las leyes de la física.

El gigantismo resulta de una ingesta energética excesiva en relación con el gasto energético.

El crecimiento de un tumor es, por definición, un descontrol de los impulsos.

Si ganas peso porque te está creciendo un tumor, has comido por encima de tus necesidades energéticas, ¿no? ¿Se define en tal caso el crecimiento de un tumor como un descontrol de los impulsos? ¿Si crece es porque no has comido la cantidad de comida correcta? (ver)

A partir de ese error, a partir de esa descomunal estupidez, viene el resto de la charlatanería energética: puesto que la obesidad es el resultado de “comer más de la cuenta” y comer es un comportamiento, la obesidad tiene su causa en un comportamiento inadecuado. Y cuando el tratamiento fracasa, la causa está clara: aguantaste comer con moderación durante un tiempo, pero has vuelto a comer “de más”.

Para no recuperar tu peso te va a tocar cambiar a largo plazo (durante toda tu vida) el consumo/gasto de calorías. Si vuelves a las kcal iniciales y al gasto inicial, vuelta al peso inicial (o superior). Visto esto, es fácil entender el motivo de que las dietas como tal no funcionen nunca. Se trata de un cambios de hábitos, un cambio de estilo de vida. Alejandro Gayo

Ésta es la situación en la que estamos: los “expertos” en obesidad son incapaces de salir de charlatanería que vienen repitiendo durante los últimos 80 años. Y esta increíble estupidez tiene víctimas: la población obesa, y también los que no son obesos pero que lo serán por culpa de confiar en que nuestras instituciones son competentes en materia de nutrición y obesidad.

Leer más:

Si el efecto se da sin que se dé la causa, ésa no es la causa (II)

Vamos a ver un experimento.

Effects of growth hormone and testosterone therapy on aerobic and anaerobic fitness , body composition and lipoprotein profile in middle-aged men

En este experimento, dos grupos de participantes siguen dietas isocalóricas y el mismo plan de ejercicio físico. Pero a uno de los grupos, el “experimental”, le suministramos hormona del crecimiento y testosterona.

Prior to the study and during the investigations the participants were placed on a isocaloric mixed diet (55% carbohydrates, 20% proteins, 25% fats).

All subjects taking part in the research participated in a 12-week fitness programme.

Fijémonos en la tabla: en el grupo experimental la grasa corporal se ha reducido en 2.7 kg al tiempo que la masa no grasa se ha incrementado en 2 kg (la mitad agua).

Antes Después Cambio
Grasa corporal (kg) 26,08 23,4 -2,68
Masa no grasa (kg) 72,90 74,92 2,02
Agua corporal (kg) 53,65 54,62 0,97

Siendo que la intervención era administración de hormona del crecimiento y testosterona, cabe pensar que el aumento de la masa no grasa es en parte aumento de la masa muscular, lo que sería coherente con la mejora experimentada en medidas de rendimiento deportivo:

In the current study, the experimental group with rhGH+T treatment combined with resistance training showed significant increases in aerobic and anaerobic fitness, i.e., both VO2max and WRmax were increased.

Lo que me interesa es que han ganado masa no grasa al tiempo que han perdido grasa corporal.

¿Qué ha causado la pérdida de grasa corporal en este experimento? ¿Un “déficit calórico”? ¿Qué ha causado la ganancia de músculo? ¿Un superávit calórico?

¿Cómo encaja este resultado en la Teoría CICO? (ver)

Parece que con la obesidad nos cuesta entender las cosas. En cambio, si en un experimento a unas personas les inyectamos ciertas hormonas, no nos cuesta aceptar que su cuerpo pueda estar ganando músculo al tiempo que pierde grasa corporal, o al contrario. Vemos lo mismo en animales (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver), y lo aceptamos con normalidad. Pero con la obesidad en humanos… ahí los prejuicios nos nublan la mente. La causa es que comemos “más de la cuenta” y la solución es “comer menos y moverse más”. ¡Y no hay más!

Recordemos lo que dice la Teoría CICO

Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas. Cualquier persona que pueda probar lo contrario seguramente ganará un premio Nobel de Física por refutar la primera ley de la termodinámica. Que yo sepa ese premio en concreto no se ha otorgado todavía. James Fell

En esta cita se afirma que consumir más calorías de las que se queman es lo que causa acumulación de grasa corporal.

¿Dónde está el engaño? Hay dos falsedades evidentes en esa cita:

  1. La falsa ecuación del balance energético
  2. La falsa causalidad

Explico brevemente esas dos falsedades.

Falsedad #1. La falsa ecuación del balance energético

El balance energético del tejido adiposo no es el balance energético del cuerpo (ver).

Si en el cuerpo entran más calorías de las que salen, es la energía total acumulada en el cuerpo la que se está incrementando, no la energía acumulada en el tejido adiposo. El rigor es importante. La ecuación del balance energético debe considerar siempre todos los cambios en toda la energía acumulada en el cuerpo, sin poder particularizar en ningún momento en ningún tejido concreto (ver,ver,ver). Por culpa de la falta de rigor hemos acabado tratando la obesidad con una teoría estúpida.

Falsedad #2. La falsa causalidad

Cuando un tumor crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Cuando un músculo crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Sin embargo, la Teoría CICO asume como obvio que la causa de que crezca el tejido adiposo es una diferencia entre las calorías entrantes y salientes en el cuerpo. O, en otras palabras, esa teoría asume que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo (ver,ver,ver). ¿Por qué no se asume esa misma premisa en otros crecimientos de tejidos? ¿Es esa premisa algo impuesto por las leyes de la física?

Resumen

Comparemos estas dos sentencias:

  1. Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas [en el cuerpo].
  2. Cuando en el cuerpo se acumula energía, entra en él más energía de la que sale.

La primera es errónea, como acabamos de ver. La segunda es correcta, pero no dice nada útil relativo a la obesidad.

Emplear, porque sí, una falsa ecuación de balance energético en la que se sustituye “cambios en la energía total” por “cambios en el tejido adiposo” es una trampa, y asumir, porque sí, que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo, y que sus cambios vienen, por tanto, causados por cambios en los otros dos términos de la ecuación, es una trampa diferente.

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La ética del dietista-nutricionista

Tres principios éticos básicos:

  1. Respeto al cliente, que es algo más que no usar palabras malsonantes. Es una preocupación sincera por la salud del cliente, buscando ofrecerle información veraz y tratamientos útiles.
  2. Actuar para que el cliente conozca la verdad.
  3. No actuar por intereses ajenos a la salud del cliente, sin informar de ello al cliente.

¿Cuál es la verdad actual que el D-N debe asegurarse de que el cliente conoce?

  • Que la dieta hipocalórica es una dieta de origen pseudocientífico. La base de esa dieta son dos premisas injustificadas (ver,ver) que hacen creer que el fundamento científico para hablar del peso corporal es el balance energético. Se debe insistir cuanto haga falta para que el cliente entienda que todo lo que cree saber sobre control del peso corporal relativo a las calorías, no tiene fundamento.
  • Que, según la evidencia científica, la dieta hipocalórica no funciona (ver). El D-N debe asegurarse de que el cliente entienda que sólo produce resultados a corto plazo, pero no a largo plazo.
  • Que, según la evidencia científica, la causa de que no funcione NO es que la gente deje la dieta y vuelva a sus viejos hábitos. Los estudios dicen que la dieta hipocalórica tampoco funciona cuando la dieta se sigue (ver). Es importante que esto sea aclarado, pues a buen seguro el cliente cree saber la razón por la que esa dieta no funciona. Si no se aclara, se está actuando para que el cliente siga engañado.
  • Que no se sabe si para todo el mundo es posible adelgazar con dieta y ejercicio (ver). Ni siquiera se sabe qué porcentaje de la gente puede conseguirlo, ni cómo identificar a esas personas, ni con qué dieta podrían lograrlo.
  • Que no existe ninguna dieta que haya demostrado efectividad para adelgazar (perder una cantidad importante de peso y mantener el nuevo peso a largo plazo) en un experimento científico. Aquí es importante resaltar que tampoco la dieta hipocalórica lo ha demostrado, siendo la que más veces se ha puesto a prueba.
  • Que toda dieta diferente de la pirámide de las harinas ha sido calificada, de forma irresponsable, como “dieta milagro”. Y no necesariamente todas esas dietas son peligrosas para la salud. Las dietas low-carb y paleo, al menos, suelen dar mejores resultados que las dietas oficiales en los experimentos científicos (ver,ver,ver,ver). O, en otras palabras, la dieta de las harinas carece de fundamento científico.

Guardar silencio no es una opción ética, pues el cliente cree que la dieta hipocalórica funciona y que fracasa porque el cliente abandona la dieta. Guardar silencio es hacer que el cliente salga engañado de la consulta. Guardar silencio es hacer que el cliente se culpe cuando la dieta no funcione a largo plazo (ver). No aclarar un engaño “es hacer”.

Contentarse con repetir lo que se ha memorizado en la carrera no es una opción ética. Existe obligación ética de comunicar la verdad, y para poder comunicar la verdad, primero hay que conocer la verdad. La obediencia ciega a los dogmas comunes es una falta de respeto al cliente. Prestar atención a las críticas a las propias creencias no es una opción, es una obligación ética. Cambiar las creencias cuando éstas no pueden ser defendidas con argumentos racionales, no es una opción, es una obligación ética.

Ignorar el código deontológico cuando éste entra en contradicción con los tres principios anteriores, es una obligación ética.

Y no sólo los alumnos y titulados tienen obligaciones éticas: formar profesionales para que mientan y engañen a sus clientes no es ético.

Aunque millones de personas buscan tratamientos para la obesidad, los beneficios del tratamiento han sido exagerados. Para la mayor parte de la gente no es efectivo; la mayoría de los obesos se esfuerzan en vano en perder peso y se culpan por las recaídas. Las repetidas experiencias de fracaso se suman a la carga psicológica causada por el estigma social y por la presunción de condiciones psicopatológicas asociadas a la obesidad. Muchos terapeutas pueden estar contribuyendo a este daño psicológico ofreciendo a sus pacientes falsa esperanza de éxito. (fuente)

se puede argumentar que en muchos casos el tratamiento de la obesidad es destructivo(fuente)

NOTA: estoy recibiendo visitas desde esta página de la Universidad de Navarra y he pensado que podía facilitarles la labor de interpretar mi blog.

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