“Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan” (3 de 3)

Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan

En una situación de extrema ingesta de carbohidratos, una parte considerable de esos carbohidratos se convierten a grasa (de novo lipogenesis), pero en condiciones normales ese proceso, que obviamente es posible, apenas se produce (ver):

The summary data (Figure 4) show that de novo lipogenesis did not make a substantial contribution of fatty acids (<5%) to fasting TG on either diet, in either group.

Los datos de resumen (Figura 4) muestran que la lipogénesis de novo no hizo una contribución sustancial de ácidos grasos (<5%) a los TG en ayunas en ninguna dieta, en ninguno de los grupos.

Tal y como vimos en la segunda entrega del artículo, los carbohidratos que sobran sencillamente se queman (es decir, se oxidan):

conversion to fat is an option which only occurs under extreme conditions in humans, and oxidation is increased to match intake

la conversión a grasa es una opción que solo ocurre bajo condiciones extremas en humanos, y la oxidación se incrementa para igualar la ingesta

Sin embargo, la creencia popular es que los carbohidratos “excesivos” se convierten a grasa corporal y nos engordan. Se escucha esa afirmación en muchos gurús de la nutrición e incluso en personas no relacionadas con el mundo de la nutrición. Parece que este mito es fruto del simplismo del balance energético: puesto que la energía no puede desaparecer, esos carbohidratos “excesivos” tienen que tener algún destino, y puesto que según la pseudociencia del balance energético los carbohidratos “excesivos” también son engordantes, pues parece que la única posibilidad que queda cuando no se quiere hablar de hormonas y fisiología es que se conviertan en grasa y así nos engorden. Una explicación tan sencilla como errónea.

¿Quiero eso decir que no nos engordan los carbohidratos consumidos en “exceso”? Ese razonamiento es el que quiero analizar. Sería como decir que la única forma en la que alguien puede llenar una bañera es convirtiéndose en agua y metiéndose entonces dentro de la bañera (ver).

Convertirse en grasa no es la única forma en la que los carbohidratos pueden causar acumulación neta de grasa corporal.

De forma muy simplificada (ver), tras una comida:

  1. a las puertas del tejido adiposo llega un cargamento que contiene la materia prima que puede almacenarse (i.e. los ácidos grasos), y por otro lado
  2. aparece en el endotelio capilar la llave que permite abrir ese cargamento (i.e. la LPL, o lipoproteína lipasa, activada por la insulina):

La insulina facilita sacar los ácidos grasos de los quilomicrones (verver), y la insulina a su vez es estimulada por las concentraciones de glucosa en sangre. Los carbohidratos pueden ser engordantes sin necesidad de que se conviertan en grasa, pues influyen en el proceso de capturar y retener los ácidos grasos en el tejido adiposo. Pueden engordar siendo la mano que abre el grifo, sin necesidad de convertirse en el sustrato que se almacena en el tejido adiposo. Tiene sentido que una comida que estimule la insulina (e.g. azúcar añadido, bebidas azucaradas, harinas, etc.) al mismo tiempo que proporciona grasa dietaria pueda ser especialmente engordante.

Resumen

¿Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan? No, no es así como funciona nuestro cuerpo. Es una invención que no tiene fundamento fisiológico salvo con una ingesta de carbohidratos extrema.

Como hemos visto, aunque es cierto que “si se acumulan entran más de los que salen” no existen los carbohidratos “excesivos” en términos de acumulación y es erróneo plantear que “si consumo más de lo que quemo se va a acumular”, porque esa afirmación da a entender un comportamiento fisiológico que es incorrecto. Conocemos el comportamiento fisiológico y sabemos que nuestro cuerpo no se comporta así. O, en otras palabras, no es correcto convertir la tautología en mecanismo fisiológico. Repito: no es correcto convertir la tautología en mecanismo fisiológico. Que se engorda por “comer más de lo que se gasta” no es una obviedad y no se viola ninguna ley de la física.

Con la grasa corporal se recurre a la pseudociencia

Sacado del mismo artículo que he citado en la segunda parte de esta entrada:

The balance between energy intake (calories consumed) and energy expenditure (calories burned) determines body energy stores (Figure 3). The majority of the energy is stored in the body as fat; therefore, the balance between energy intake and energy expenditure primarily determines whether body fat and hence body weight, is gained or lost.

El equilibrio entre la ingesta de energía (calorías consumidas) y el gasto energético (calorías quemadas) determina los almacenes de energía corporal […]. La mayoría de la energía se almacena en el cuerpo como grasa; por lo tanto, el equilibrio entre el consumo de energía y el gasto energético determina principalmente si la grasa corporal y, por ende, el peso corporal, se gana o se pierde.

Como vemos, con la grasa corporal se asume como obvio lo que se descarta en el caso de los carbohidratos: se asume que las leyes de la física IMPONEN que engordamos por comer más de lo que gastamos, y se nos dice que hablar de mecanismos fisiológicos no es más que buscar excusas para un problema de comportamiento en los obesos: los obesos no somos capaces de cerrar la boca y dejar de comer, y no levantamos el culo del sillón. Hablar de fisiología son “distracciones metabólicas” (ver,ver) que nos alejan de una verdad que sencillamente los obesos no queremos escuchar.

En definitiva, lo que estamos viendo es que el argumento empleado con la acumulación de carbohidratos se nos dice que no es posible hablando de grasa corporal, porque lo impiden las leyes de la física. La realidad es obvia: la pseudociencia del balance energético se basa en juegos de palabras por los cuales no decir nada, una tautología, se convierte mágicamente en un mecanismo que rige el comportamiento de nuestro cuerpo (ver). El conocimiento de la fisiología es sustituido por juegos de palabras.

Aparte de lo anterior, nótese cómo la pseudociencia del balance energético se basa en el uso de dobles sentidos o definiciones ambiguas. En el extracto que hemos visto el verbo “determinar” se introduce con el sentido de cálculo matemático a posteriori (e.g. si he consumido 2500 y he gastado 2600, eso determina que he adelgazado el equivalente a 100). Ese cálculo a posteriori es correcto, pues la primera ley de la termodinámica se va a cumplir siempre (ver). Pero ese “determinan”, introducido como mera comprobación matemática, se transmuta fraudulentamente para dar a entender “comportamiento fisiológico”: que se acumule o no se acumule se convierte en consecuencia de las variaciones en ingesta y gasto energético, es decir, viene “determinado” por las variaciones en la ingesta y gasto energético. Se está inventando un “ilegítimo” comportamiento de un tejido vivo a partir de un juego de palabras y esa trampa se introduce empleando términos con significado ambiguo. Sin las trampas en el lenguaje la pseudociencia del balance energético no existiría.

Leer más:

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“Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan” (2 de 3)

En la segunda y tercera entrega entrega de este artículo lo que quiero es contraponer:

  1. las causas por las que aumentan nuestras reservas de glucógeno, con
  2. las causas por las que según algunos aumentan nuestras reservas de grasa corporal, justificándolo como que es una teoría derivada de las leyes de la física.

Creo que la comparación es muy interesante.

¿Qué causa el aumento de las reservas de glucógeno?

El glucógeno es un polisacárido de glucosa así que a todos los efectos podemos pensar que el glucógeno es un almacén de glucosa que hay en nuestro cuerpo. Si aumenta la cantidad de glucógeno que hay en nuestro cuerpo —y no se modifican otras formas de energía almacenada— aumenta la cantidad de energía acumulada en nuestro cuerpo. Ese “si no” es un “si no” enorme, pero quiero establecer un paralelismo con el tratamiento dado actualmente al crecimiento del tejido adiposo.

¿Aumentan nuestras reservas de glucógeno porque comemos “más de la cuenta”? ¿Es eso lo que dicen las leyes de la física? ¿Es así como dice la primera ley de la termodinámica que funciona nuestro cuerpo? Pues en ese caso tenemos un problema:

  1. Comer “más de la cuenta” está bajo nuestro control (o al menos eso creen los defensores de la teoría del balance energético)
  2. El glucógeno tiene una capacidad de almacenamiento muy limitada

“Comer más de la cuenta” no puede ser causa de la acumulación de glucógeno, pues en tal caso una ingesta anormalmente alta de forma sostenida debería traducirse en una acumulación de energía en forma de glucógeno que sabemos que es fisiológicamente imposible que se produzca.

Es imposible que las reservas de glucógeno aumenten por “comer más de la cuenta” o que se reduzcan por comer “por debajo de nuestras necesidades energéticas”.

Es decir, que lo que se nos dice que es obligatorio para nuestra grasa corporal, que engordamos porque “comemos más de la cuenta”, es en realidad erróneo en el caso del glucógeno. ¡Qué caprichosas son las leyes impepinables!

El razonamiento que acabo de exponer lo encontramos tal cual en el siguiente artículo científico.

Regulation of Body Weight in Humans

No traduzco el siguiente extracto, pero comento tras él lo que me parece relevante:

Dietary carbohydrate stimulates both glycogen storage and glucose oxidation and suppresses fat oxidation [21]. Carbohydrate which is not stored as glycogen is oxidized (not converted to fat), and carbohydrate balance is achieved [19, 21]. Therefore, as with the other non-fat nutrients, a chronic imbalance between carbohydrate intake and oxidation cannot be the basis of weight gain because storage capacity is limited and controlled, conversion to fat is an option which only occurs under extreme conditions in humans, and oxidation is increased to match intake. However there is one exception to this rule. In situations of high acetyl-CoA (excess intake of carbohydrate in the face of excess energy intake overall), acetyl-CoA will be converted to citrate, and an accumulation of citrate will cause it to be transported out of the mitochondria into the cytosol where it is converted back to acetyl-CoA and acetylated to form malonyl-CoA – which the first step in de novo lipogenesis. Therefore in situations of excess carbohydrate and energy intake, carbohydrate store remain in balance and excess carbohydrates are converted to fat which can contribute to weight gain.

Destaco este fragmento:

as with the other non-fat nutrients, a chronic imbalance between carbohydrate intake and oxidation cannot be the basis of weight gain because storage capacity is limited and controlled

como sucede con los nutrientes distintos de la grasa, un desbalance crónico entre la ingesta de carbohidratos y la oxidación de carbohidratos no puede ser la base de la ganancia de peso porque la capacidad de almacenamiento es limitada y está controlada

En el caso del glucógeno, ¡comer más de lo que se gasta NO PUEDE SER la base de la ganancia de peso! Porque esa idea choca con lo que sabemos de fisiología.

¿Están diciendo que si consumo más carbohidratos de los que gasto no voy a acumular carbohidratos? ¿No nos obligan las leyes de la física a que sea así? ¡Ni la materia ni la energía pueden desaparecer! ¡Las leyes de la física también se cumplen en los seres vivos! Me parece interesantísimo. Lo que el autor del texto nos está diciendo es que aunque, obviamente, la acumulación de carbohidratos en un órgano requiere que entren en ese órgano más de los que se gastan, expresar esa tautología, ese truismo a nivel del órgano cambiándolo mágicamente a nivel de todo el cuerpo como “los carbohidratos excesivos se acumulan” es erróneo (ver,ver,ver). Y lo argumenta diciendo que se sabe que no funciona así y que ¡¡¡se sabe que el proceso está regulado!!! No se trata de que las leyes de la física no sean de aplicación: se trata de que el comportamiento del cuerpo no puede deducirse de dichas leyes empleando simples juegos de palabras (ver). Lo repito: el comportamiento del cuerpo no se puede deducir de las leyes de la física haciendo juegos de palabras.

La primera ley de la termodinámica, i.e. considerar que en una acumulación entra más de lo que sale, NO PUEDE SER la base de la acumulación de peso en el caso del glucógeno. Aunque si se acumulan carbohidratos, estarán entrando más de los que salen… Así pues, el autor está dejando claro que la idea de que engordamos porque —¡!porque!— entra más de lo que sale no es obligatoria, es sólo una posibilidad que se descarta en base al conocimiento de lo que sucede realmente. En términos de acumulación no existen los “carbohidratos excesivos” porque, en condiciones normales, no se almacenan por ser “excesivos”, aunque se almacenen…

No existen los “carbohidratos excesivos” a efectos de su acumulación porque no se almacenan por ser excesivos

Ojo, que todo esto no quiere decir que determinados carbohidratos no sean especialmente engordantes, porque acumularse como carbohidratos no es la única forma en que pueden engordar (ver).

En cualquier caso, no es una obviedad que engordemos porque las calorías son excesivas: es sólo una hipótesis, una teoría. Una teoría basada en gravísimos errores de pensamiento y que es pseudociencia desde el momento en que ha sido presentada como derivada de leyes inviolables de la física.

¿Dicen las leyes de la física que engordamos por un “exceso calórico”?

No.

Leer más:

“Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan” (1 de 3)

Como la entrada es larga, resumo los principales mensajes de la misma:

  1. La insulina NO engorda convirtiendo azúcares a grasa (al menos no es así como engorda en condiciones normales)
  2. No es una obviedad que la causa de engordar sea un “exceso calórico”.

Alimentados con pienso para engorde y con engaños

En esta primera parte voy a comentar un texto que está accesible en la web de la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Pero antes de empezar, quiero llamar la atención sobre el logotipo y el nombre: una espiga de trigo, el texto “fiat panis” —que significa “que haya pan“— y el nombre de la organización cita textualmente “agricultura“, pero no ganadería. No hace falta pensar mal porque no dejan nada a la imaginación. Por otro lado, su preocupación es la sostenibilidad del planeta y el avance de la agricultura (ver).

El texto pertenece al documento “Carbohydrates in human nutrition“, un informe creado en conjunto por expertos de la FAO y la OMS. Si también participa la OMS, ¿qué podría salir mal?

Lo traduzco y comento más abajo.

Does carbohydrate make you fat?

The idea that increased insulin concentrations subsequent to carbohydrate intake lead to conversion of significant amounts of carbohydrate to fat is misleading. First, it takes an extreme excess of carbohydrate to produce de novo lipogenesis, and even under these conditions, very little net fat is produced from carbohydrate. Second, the idea that persons with insulin resistance are particularly prone to become obese when eating high carbohydrate diets is unsubstantiated by scientific evidence. In fact, low-fat, high-carbohydrate diets are commonly recommended to prevent further weight gain for these individuals who are at risk to develop non-insulin dependent diabetes and coronary heart disease. Finally, substantial data suggest that voluntary energy intake is higher in many people when the diet is high in fat content and low in carbohydrate content. Excess consumption of energy in any form leads to accumulation of body fat. There is no serious scientific evidence to suggest, however, that diets high in carbohydrate promote weight gain when consumed in amounts which do not exceed energy requirements.

Prevention of obesity

Because excess dietary fat is stored more efficiently than excess dietary carbohydrate, eating a low fat diet may be helpful in obesity prevention. If one assumes that everyone overeats occasionally, less of the excess energy will be stored as adipose tissue if a low fat diet is consumed than a high fat diet. It remains prudent to recommend a high carbohydrate diet for body weight maintenance. Diets high in fat are likely to promote excess energy consumption and excess dietary fat is stored as adipose tissue with extremely high efficiency. Eating a high carbohydrate diet reduces the likelihood of overeating and, if overeating occurs, results in slightly less of the excess energy being stored as adipose tissue.

“¿Engordan los carbohidratos?”

Empiezan con una manipulación clamorosa:

The idea that increased insulin concentrations subsequent to carbohydrate intake lead to conversion of significant amounts of carbohydrate to fat is misleading. First, it takes an extreme excess of carbohydrate to produce de novo lipogenesis, and even under these conditions, very little net fat is produced from carbohydrate.

La idea de que el aumento de las concentraciones de insulina después de la ingesta de carbohidratos conduzca a la conversión de cantidades significativas de carbohidratos en grasas es engañoso. En primer lugar, se necesita un exceso extremo de carbohidratos para producir lipogénesis de novo, e incluso en estas condiciones, se produce muy poca grasa neta a partir de los carbohidratos.

Lo que es engañoso es crear un hombre de paja y atacar ese hombre de paja: la fisiología no sugiere que los carbohidratos engorden en condiciones normales convirtiéndose en grasa (ver,ver,ver). Estos “expertos” o no saben absolutamente nada de fisiología y dicen lo primero que se les ocurre, o están directa y descaradamente intentando engañar. Que la insulina no engorde mediante ese mecanismo no significa que no lo haga por otros caminos. ¿Vemos la trampa? Desmienten algo que es falso y crean apariencia de haber dado un argumento válido.

Como si con la falacia anterior hubiesen dado por liquidado el tema de las concentraciones de insulina, se centran a continuación en la resistencia a la insulina:

Second, the idea that persons with insulin resistance are particularly prone to become obese when eating high carbohydrate diets is unsubstantiated by scientific evidence. In fact, low-fat, high-carbohydrate diets are commonly recommended to prevent further weight gain for these individuals who are at risk to develop non-insulin dependent diabetes and coronary heart disease.

En segundo lugar, la idea de que las personas con resistencia a la insulina son particularmente propensas a la obesidad cuando consumen dietas altas en carbohidratos no está respaldada por evidencia científica. De hecho, las dietas bajas en grasa y altas en carbohidratos son comúnmente recomendadas para prevenir un mayor aumento de peso para las personas que están en riesgo de desarrollar diabetes no insulinodependiente y enfermedad coronaria.

Nuevamente, un intento de engañar: sí hay quien propone que la resistencia a la insulina puede jugar un papel en el desarrollo de la obesidad (ver), pero ni es un factor necesario ni el hecho de que las personas con resistencia a la insulina tengan poca tendencia a acumular grasa corporal contradice el posible papel de la resistencia a la insulina en el desarrollo de la obesidad. Es el proceso durante el cuál se desarrolla la obesidad lo que importa y la resistencia a la insulina puede favorecer ese proceso, aunque una vez desarrollado el problema ésta se correlacione con menor tendencia a engordar (ver). Y en cualquier caso, argumentan ausencia de evidencia, no evidencia de ausencia. Nuevamente, argumentos de muy bajo nivel con el claro propósito de desinformar. No se coloca la producción de harina diciendo la verdad.

El otro argumento que emplean es realmente patético: las dietas bajas en grasa y altas en carbohidratos son recomendables para prevenir el aumento de peso porque se recomiendan para prevenir el aumento de peso. ¿En serio?

Y finalmente llegan a la gran mentira de la nutrición: la pseudociencia del balance energético. No hay “experto” que quiera hacernos comer harina y azúcar que no recurra a esta charlatanería.

Finally, substantial data suggest that voluntary energy intake is higher in many people when the diet is high in fat content and low in carbohydrate content. Excess consumption of energy in any form leads to accumulation of body fat. There is no serious scientific evidence to suggest, however, that diets high in carbohydrate promote weight gain when consumed in amounts which do not exceed energy requirements.

Finalmente, datos sustanciales sugieren que el consumo voluntario de energía es mayor en muchas personas cuando la dieta es alta en contenido graso y baja en contenido de carbohidratos. El consumo excesivo de energía en cualquier forma conduce a la acumulación de grasa corporal. Sin embargo, no hay evidencia científica seria que sugiera que las dietas ricas en carbohidratos promuevan el aumento de peso cuando se consumen en cantidades que no exceden los requerimientos de energía.

“El consumo excesivo de energía en cualquier forma conduce a la acumulación de grasa corporal”. Es la gran BURRADA de la nutrición. Desde el lenguaje se crea una causalidad que sustituye a la fisiología: el tautológico “excesivo” cobra vida propia desde el momento en que se usa de forma injustificada: si es “excesivo” tiene que engordar, pues de lo contrario no sería “excesivo”. Y como lo que se hace es hablar de “consumo excesivo de energía” se crea una falsa causalidad en la que las responsables son las calorías. Lo he explicado un millón de veces en el blog:

En cuanto a la evidencia de que la harina y el azúcar son engordantes de por sí, al margen de sus calorías, ahí están los estudios (ver). Poco convenientes para quien tiene como propósito la venta de trigo, eso sí. No es de extrañar que no los encuentren.

Nótese por otro lado cómo los autores del texto quedan en evidencia:

“El consumo excesivo de energía en cualquier forma conduce a la acumulación de grasa corporal.”

“La idea de que el aumento de las concentraciones de insulina después de la ingesta de carbohidratos conduzca a la conversión de cantidades significativas de carbohidratos en grasas es engañoso.”

Si los carbohidratos no engordan conviertiéndose en grasa, ¿cómo nos engorda un exceso de energía cuando éste es en forma de carbohidratos? Oh, vaya, a lo mejor es mediante los mecanismos fisiológicos que nos han ocultado antes. ¿Cómo engorda un exceso de carbohidratos? Tic-toc-tic-toc.

Paso al segundo párrafo de la cita.

“Prevención de la obesidad”

Nueva contradicción y nuevo engaño en los planteamientos:

Because excess dietary fat is stored more efficiently than excess dietary carbohydrate, eating a low fat diet may be helpful in obesity prevention. If one assumes that everyone overeats occasionally, less of the excess energy will be stored as adipose tissue if a low fat diet is consumed than a high fat diet. It remains prudent to recommend a high carbohydrate diet for body weight maintenance.

Debido a que el exceso de grasa en la dieta se almacena de manera más eficiente que el exceso de carbohidratos en la dieta, consumir una dieta baja en grasas puede ser útil en la prevención de la obesidad. Si se supone que todos comen en exceso de vez en cuando, una cantidad menor de energía se almacenará como tejido adiposo si se consume una dieta baja en grasas que una dieta alta en grasas. Sigue siendo prudente recomendar una dieta alta en carbohidratos para el mantenimiento del peso corporal.

“El consumo excesivo de energía en cualquier forma conduce a la acumulación de grasa corporal”, pero la grasa se almacena más eficientemente que los carbohidratos. Lo siento pero no cuela: ¿en qué quedamos? ¿da igual el origen del exceso calórico o el exceso de grasa es más engordante porque se almacena más fácilmente? ¿Hay unas calorías más engordantes que otras, según la ecuación del balance energético? Y si la grasa puede ser más engordante porque es más fácilmente almacenada como grasa corporal, a lo mejor la idea de que los carbohidratos acelulares (harinas y azúcar) son esencialmente pienso para engorde no viola ninguna ley universal, ¿cierto? ¿Qué eligen?

En cualquier caso, insisto: los carbohidratos no necesitan convertirse en grasa para ser engordantes (ver,ver,ver). De hecho, si te dijera que para llenar una bañera puedes elegir entre poder usar las manos o convertir tus manos en agua. ¿Qué elegirías? En un sistema regulado la variable reguladora es más importante en el resultado final que la sustancia que se acumula. Y aludir a situaciones extremas en las que la regulación no puede funcionar con normalidad no contradice esta idea (ver).

En cuanto al tema de la prudencia: nunca fue prudente basar la alimentación del ser humano en la harina. Es pienso para engorde. No, tampoco el pienso “integral” es comida, por mucho que haya caraduras sin escrúpulos que andan diciendo que la harina integral es “comida real”.

Diets high in fat are likely to promote excess energy consumption and excess dietary fat is stored as adipose tissue with extremely high efficiency. Eating a high carbohydrate diet reduces the likelihood of overeating and, if overeating occurs, results in slightly less of the excess energy being stored as adipose tissue.

Es probable que las dietas ricas en grasas promuevan el un consumo de energía excesivo y que el exceso de grasa en la dieta se almacene como tejido adiposo con una eficiencia extremadamente alta. Comer una dieta alta en carbohidratos reduce la probabilidad de comer en exceso y, si se come en exceso, se produce un poco menos del exceso de energía que se almacena como tejido adiposo.

Exceso, exceso, exceso… es la pseudociencia del tautológico “exceso calórico”. Y a partir de ella se montan la película de que consumiendo muchos carbohidratos vas a consumir menos calorías y por lo tanto será menos probable que comas “más de la cuenta”. Pura fantasía basada en la gran estupidez de la obesidad: la idea de que lo que nos engorda es consumir más calorías de las necesarias.

Lo que es evidente es que no nos podemos fiar de nadie, especialmente de aquellos que persiguen objetivos ajenos a nuestra salud.

Leer más:

¿Es esto adelgazar? (XXXI)

The Obesity Epidemic and its Management

Programa Counterweight de Reino Unido. Diseñado por la industria de la dieta (“nutricionistas especializados en la gestión de la obesidad”). Dieta hipocalórica típica de entre 500 y 600 kcal/d de “déficit”.

En la gráfica se muestra la evolución del peso corporal durante dos años:

  • Curva roja: en los participantes que tuvieron menor seguimiento del programa,
  • Curva negra: en los que tuvieron mayor seguimiento del programa,
  • Curva azul (continua): cambio medio incluidos todos los participantes.

3.3 kg perdidos en término medio en dos años, para los participantes de mayor adhesión a la intervención. ¡Los de mayor adhesión! Y la tendencia era a volver al peso de partida.

En el documento que enlazo se nos habla de la disonancia cognitiva como la diferencia entre lo que una persona hace y lo que sabe que tiene que hacer. Por supuesto ¡no se refieren a ellos mismos, sino a sus clientes! La ironía es que los mismos “expertos” que sueltan la estupidez de que la obesidad es causada por consumir más calorías de las necesarias, un poco después dicen que ese modelo puede ser simplista, erróneo y contribuir a agravar el problema.

Obesity is the accumulation of excess fat (adipose tissue) in the body, caused by the consumption of more calories than is necessary to provide the required energy for each day’s activity, thus falling foul of the energy balance equation (Página 3)

The ‘calories-in-versus-calories-out’ energy balance equation is the model that currently steers health policy in the management of obesity. Yet this simplistic approach may be erroneous and might be contributing to the problem. (Página 7)

La obesidad es la acumulación de exceso de grasa (tejido adiposo) en el cuerpo, causada por el consumo de más calorías de las necesarias para proporcionar la energía requerida para la actividad de cada día, por lo que no cumple con la ecuación del balance de energía (Página 3)

La ecuación del balance de energía ‘calorías entrantes calorías salientes’ es el modelo que actualmente nutre las políticas de salud en el manejo de la obesidad. Sin embargo, este enfoque simplista puede ser erróneo y podría estar contribuyendo al problema. (Página 7)

“Este enfoque simplista podría ser erróneo y estar contribuyendo al problema”.

Simplista.

Erróneo.

Contribuyendo al problema.

Y aún así lo siguen recomendando como si funcionara. Y siguen cobrando a sus clientes por esas dietas. ¿No genera esto disonancia cognitiva en los “expertos”? No, claro que no, el error tiene que estar en la gente, que o no entiende o no quiere entender lo que tiene que hacer. Porque ellos saben que el problema es que la gente no sigue sus directrices a largo plazo. Lo que hace falta es intensificar más el mensaje, no ponerlo en cuestión.

Leer más:

 

El meta-análisis, otra forma de mentir (II)

there is massive production of unnecessary, misleading, and conflicted systematic reviews and meta-analyses. Ioannidis JP

existe una ingente producción de revisiones y meta-análisis innecesarios, engañosos e inconsistentes

Voy a comentar tres estudios observacionales incluidos en un meta-análisis que cito al final de la entrada.

Association of macronutrient intake patterns with being overweight in a population-based random sample of men in France

Estudio de tipo observacional. Se estudia la relación entre ingesta de los distintos macronutrientes y peso corporal en 966 hombres de mediana edad. Se clasifica a los participantes en cuatro cuartiles, en función de su índice de masa corporal (IMC o BMI):

Estos son los datos de ingesta en el primer y cuarto cuartil de BMI:

De acuerdo con los datos anteriores, personas con un IMC de 22.8 kg/m² consumen más kcal/d que personas con un IMC de 32.5 kg/m². Ese dato es muy relevante para lo que quiero resaltar. Como vemos no hay ninguna diferencia en la ingesta de proteína o grasa, pero hay una pequeña diferencia de 25 g diarios en los carbohidratos que suponen 100 kcal/d menos en los obesos que en los delgados.

Según los autores del estudio los datos de ingesta fueron “validados”, así que a ellos les parece que todo está en su sitio:

The validity of energy intake records was assessed by the ratio between the recorded total daily energy intake and the estimated basal metabolic rate

¿Qué deducimos sobre qué ha engordado a una persona de la dieta que sigue cuando ya es obesa? Por ejemplo, ¿deducimos que ha llegado a obesa por consumir 100 kcal/d menos que las personas delgadas? ¿Deducimos que consumir poca comida causa obesidadSi seguimos dando por buenos los datos del estudio, ¿es posible que las personas obesas consuman menos carbohidratos en término medio porque saben que engordan? Una persona con IMC=22.8 kg/m² puede no tener la misma preocupación por lo que come que una persona obesa. ¿Qué deducimos entonces de esos 25 g/d menos de carbohidratos que consumen en este estudio observacional los participantes obesos? ¿No consumirlos es la causa de engordar? ¿¿No consumirlos??

Insisto en que según los datos del estudio esas 100 kcal/d de diferencia entre grupos son 25 g/d menos de carbohidratos. Los delgados consumen más calorías y más carbohidratos. Si alguien pretende emplear este estudio para deducir que los obesos han engordado por consumir 25 g/d menos de carbohidratos cada día que los delgados, estaría diciendo que han engordado por consumir menos comida. Es el mismo dato.

Diet and overweight and obesity in populations of African origin: Cameroon, Jamaica and the UK

Según los datos de este estudio, en Camerún rural, Jamaica y UK los hombres y mujeres obesos consumen menos calorías que los que tienen peso normal:

O visto de otra forma, cuantas más calorías consumes en Jamaica y UK, menor es el riesgo de padecer obesidad (luego aclaro esto último):

Y, puesto que más o menos en todos los grupos la mitad de las calorías proceden de carbohidratos, podemos llegar a la conclusión de que cuantas más calorías y más carbohidratos se consumen, menor es el riesgo de padecer obesidad. ¡¡¡Qué grandes científicos somos!!!

Carbohydrate Intake and Overweight and Obesity among Healthy Adults

En este estudio, los que menos carbohidratos consumen son también los que menos calorías consumen y los que más peso corporal tienen.

Los que tienen mayor IMC son los que menos carbohidratos consumen:

¿Consumen menos carbohidratos y menos calorías porque se preocupan por su peso o han engordado por consumir menos carbohidratos y menos calorías? ¿Han engordado por consumir pocas calorías? ¿Estarían delgados de haber aumentado su ingesta energética?

Según los tres estudios epidemiológicos que hemos visto, una reducida ingesta energética te pone en riesgo de padecer obesidad. Pero todos sabemos que esa afirmación no tiene ningún tipo de relación con la realidad: es muy posible que la causalidad sea justamente la contraria: tener obesidad hace que te preocupes más por cuánto comes y qué comes: tener obesidad te pone en “riesgo” de consumir pocos carbohidratos y pocas calorías.

Los estudios observacionales:

  1. No establecen qué causa qué
  2. No nos dicen nada sobre cómo se ha llegado a la situación observada

Riesgo

Riesgo” significa “engaño estadístico“. Todos sabemos que correlación (relación puramente estadística) no implica causalidad (relación causa-efecto), pero eso no son más que palabras vacías que no impiden a esos charlatanes llamados epidemiólogos publicar su basura en revistas supuestamente científicas. Correlación no implica causalidad, lo sabemos, pero a la hora de la verdad la epidemiología es una charlatanería “con respaldo oficial” y, como tal, tiene carta blanca para dar a entender relaciones causa-efecto, aunque con rigor no pueda hacerlo. Sólo tienen que jugar con la ambigüedad de los términos. Un ejemplo:

Does high-carbohydrate intake lead to increased risk of obesity?

¿Lleva una alta ingesta de carbohidratos a un elevado riesgo de padecer obesidad?

¿Qué estamos preguntando si nos preguntamos si “un alto consumo de carbohidratos te pone en riesgo de padecer obesidad”? Ésa es la pregunta que se hace el siguiente meta-análisis.

Does high-carbohydrate intake lead to increased risk of obesity? A systematic review and meta-analysis

Los tres estudios que hemos visto antes son parte de este meta-análisis, en concreto son los que he marcado en la imagen con un círculo rojo.

¿Qué me aporta saber qué come una persona cuando ya es obesa para saber qué ha causado su paso de la delgadez a la obesidad?

¿Deducimos que ingestas energéticas reducidas causan obesidad? ¿Pero ignoramos ese dato y sí sacamos esa conclusión de la reducción en el consumo de carbohidratos que explica esa ingesta energética reducida?

¿Se pueden usar los estudios que hemos visto para deducir que a igualdad de proteína engordar es cuestión de calorías?

¿Podemos interpretar no encontrar una relación entre consumo de carbohidratos y obesidad como prueba de que el azúcar y la harina no son especialmente engordantes?

Leer más:

Crónicas caloréxicas (V): Stephan Guyenet, PhD

Guyenet, PhD es un conocido defensor de la pseudociencia del balance energético. En esta entrada voy a comentar uno de sus argumentos:

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

¿”Debe” porque eso se deduce de las leyes de la física?

Cambiemos de hormona:

para que la hormona del crecimiento haga crecer los tejidos tiene que aumentar la ingesta energética, reducir el gasto energético, o ambos.

La hormona del crecimiento hace crecer nuestros tejidos aumentando nuestro apetito, reduciendo nuestro gasto energético o ambas cosas. Y el cuerpo se ve entonces obligado a crecer por ese “exceso calórico”, actuando según la ecuación del balance energético. ¡La energía no puede desaparecer! ¡Las leyes de la física también se cumplen en los seres vivos! ¿Es eso lo que se deduce de la primera ley de la termodinámica? ¿Es eso lo que dice nuestro conocimiento de la fisiología que sucede? (ver) ¿Es negar esta clamorosa estupidez negar el cumplimiento de las leyes de la física? ¿Hay una ley de la física para la hormona del crecimiento y una diferente para la insulina?

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

Increíble, ¿verdad?

La teoría del balance energético no es una ley de la física. Es charlatanería. En cuanto se rasca mínimamente todo lo que sale es morralla.

Leer más:

¿Es esto adelgazar? (XXX)

No hace mucho comenté un estudio (ver) en el que unas mujeres consumiendo 1200-1300 kcal no estaban perdiendo peso. Y sí tenían peso que perder.

Al margen de que el método fracasase en ese caso concreto, ¿es posible justificar ingestas de comida bajísimas en experimentos de pérdida de peso? Yo creo que no.

High energy expenditure masks low physical activity in obesity

Sin ánimo de dar por buena la charlatanería del balance energético —que es la que justifica el hablar del gasto energético— en este estudio se puede observar que prácticamente nadie tiene un gasto energético total por debajo de 1800 kcal/día. Y en el rango 1800-2000 kcal/d únicamente personas de muy bajo peso corporal (50-70 kg).

1800

Según la teoría del balance energético, ¿qué necesidad hay de consumir únicamente 1300-1500 kcal/d? Ninguna. Para una persona obesa 2000 kcal/d ya debería ser comer “por debajo de las necesidades energéticas”. Y, a la vista de la gráfica anterior, esa conclusión no cambia porque se pierda peso mientras se sigue la dieta (si aceptamos el dogma de que es nuestra composición corporal la que determina ese parámetro).

Reitero que no estoy dando por buena la idea de que para adelgazar haya que “comer menos de lo que marca nuestro gasto energético”. Creo que esa idea es la mayor estupidez cometida nunca por el ser humano. Y es el tratamiento oficial para la obesidad, el recomendado por los “expertos” en nutrición, el enseñado en nuestras universidades… (ver)

Effects of testosterone treatment on body fat and lean mass in obese men on a hypocaloric diet: a randomised controlled trial

Participantes que en media pesan 120 kg:

  • 10 semanas consumiendo 700 kcal/d
  • 46 semanas consumiendo 1350 kcal/d

¿1350 kcal/d durante 46 semanas? ¿Cómo pueden recetar una dieta insostenible a largo plazo? ¿Personas de 120 kg consumiendo sólo 1350 kcal durante un año?

During weeks 1 to 8 subjects were instructed to replace all of their three principal daily meals with a VLED formulation (Optifast® VLED, Nestle, Australia) providing 640 kcal per day and two cups of low-starch vegetables. During weeks 9–10, subjects weaned their VLED and ordinary foods were gradually reintroduced. After 10 weeks, subjects had completely ceased the VLED Ng Tang Fui et al. BMC Medicine (2016) 14:153 Page 2 of 11 and were instructed to follow an energy-restricted diet based on the Australian Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation Total Wellbeing diet (1350 kcal/d) for the remaining 46 study weeks aimed at preventing weight regain

Como vemos en la tabla y en la gráfica, se perdieron 12-14 kg en las primeras semanas y en las siguientes 46 en un grupo se ha recuperado peso y en el otro se ha mantenido lo perdido.

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Ambos grupos han mantenido una pérdida de peso de 11 kg durante casi un año. Es decir, los participantes

  • pesan 109 kg de media al finalizar el estudio, y
  • están consumiendo, si han seguido las instrucciones, 1350 kcal/d para lograr mantener ese peso corporal.

¿En qué cabeza cabe recetar una dieta insostenible a largo plazo? ¿Es que no hay vida una vez acaba el “estar a dieta”? ¿De qué sirve un resultado, si para mantenerlo unos meses es necesario seguir una dieta insostenible? ¿Qué justifica esa dieta?

Metabolic and Weight Loss Effects of Long- Term Dietary Intervention in Obese Patients: Four-Year Results

Este estudio ya lo vimos en el blog, pero lo rescato por su similitud con el anterior. Dos grupos dietarios que se diferencian en la parte inicial del experimento, de tres meses de duración. Pasados esos tres meses los dos grupos reciben la misma consigna de consumir entre 1200 kcal y 1500 kcal durante 4 años más. 

Following a 3 months of weight loss, all patients were prescribed the same energy-restricted diet (1200 to 1500 kcal) with one meal and one snack replacement for an additional 4 years.
Los datos de la gráfica son de esos 4 años:

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El grupo A ha perdido 4 miserables kg. El grupo B ha perdido 9.5 kg, pero está en 83 kg y el 80% son mujeres, es decir, andan todavía muy pasadas de peso. Y llevan 2 años recuperando poco a poco lo perdido.

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¿1200-1500 kcal/d durante años en mujeres de más de 80 kg  de peso? ¿Y están subiendo de peso con esa dieta? ¿A dónde nos lleva esto?

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