Categoría: estado de alarma
La «democracia avanzada» a la que aspiran los comunistas de Podemos no es una democracia, es una dictadura
Nuestra vida es un infierno. Nuestros hijos mueren de hambre. Y los hambrientos reciben plomo en vez de pan y los que se quejan en voz alta son declarados enemigos del pueblo. Persiguen nuestras organizaciones. Está prohibido hacer huelga. Ya no existe justicia más o menos regular y ya no existe el derecho. Nos gobiernan personas que reinan como autócratas, que no tienen ni fe, ni ley, ni honra; que tienen únicamente una sed tremenda de poder y que, para conservarlo, nos han traicionado y nos han vendido (en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos)
Ésa es la realidad de la dictadura comunista implantada tras el golpe de estado de 1917 en Rusia. Un golpe de estado que, ojo, acabó con la recién estrenada democracia, no con los zares:
En octubre de 1917, en Rusia ya no había zarismo, sino una república democrática con el socialista Kérenski como jefe del Gobierno. Lo que Lenin derriba no es una tiranía, sino una democracia. Tampoco hay rebelión de masas, solo el caos y el descontento por la guerra, manipulado por los bolcheviques para derribar un régimen que cuenta solo seis meses de vida y que tiene convocadas para diciembre elecciones a la Asamblea Constituyente. Federico Jiménez Losantos
El comunismo es mentira, terror y muerte
Que el comunismo es una máquina implacable de matar lo supieron en seguida los socialistas supuestamente demócratas. Pero reconocer la verdad de la mierda genocida que es el comunismo era inconveniente para ellos, pues era dar armas argumentativas a los burgueses:
No estoy aquí para convenceros, sino para deciros que todos los socialistas […] consideran que este régimen —que bajo el nombre de socialista sigue los peores métodos del zarismo— es el peor peligro para el socialismo, porque la burguesía explota el ejemplo que brinda y lo utiliza para desacreditar nuestro ideal. (en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos)
Los crímenes de los comunistas rusos eran molestos para los socialistas porque daban argumentos a la derecha, no por el derramamiento de sangre ni por ser la demostración de cuál es la verdadera naturaleza de la izquierda. A la izquierda le preocupaba su imagen, el prestigio del ideal socialista, más que sus crímenes y las víctimas de sus crímenes.
Visto lo visto, tras sufrir más de 100 años de comunismo, habría que decir que los asesinatos cometidos «bajo el nombre de socialista» no eran una desviación del socialismo, sino el socialismo.
El comunismo de Podemos es la misma mierda de siempre. No hay un comunismo bueno: es comunismo.
La excusa de la izquierda cuando sus cuentos de hadas acaban en regímenes totalitarios con incesante derramamiento de sangre es que ese socialismo no es el socialismo real, que son desviaciones del ideal socialista. Siempre la misma excusa, porque el comunismo siempre produce el mismo resultado.
¿Es ello cierto? ¿Acaso no se equivoca Kérenski? ¿Acaso no toma sus propios deseos y los informes de sus amigos por realidades? (en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos)
No habían sido asesinados: era sólo kétchup lo que los comunistas habían derramado (ver). Mucho kétchup. Muchísimo. Una orgía de kétchup. Bulos de la extrema derecha.
No puedo callarme , en nombre de la disciplina de partido, frente a la supresión de la prensa que tiene otras ideas, frente a las pesquisas, los arrestos arbitrarios y las persecuciones que provocan un descontento subterráneo en la población, e inducen a las masas obreras a identificar el régimen de la bayoneta y el sable con la dictadura del proletariado (en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos)
Una de las primeras víctimas del comunismo es la prensa libre.
el nuevo gobierno se ve obligado a poner en práctica el terror contra la mayoría del pueblo, que es hostil a una dictadura militar. De ahí provienen persecuciones arbitrarias y violentas contra la oposición, incluida la socialista, así como la supresión de la libertad de prensa y de reunión (en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos)
¿Cuál era la excusa para suprimir libertades? Que la prensa libre atenta contra la libertad del pueblo porque transmite informaciones calumniosas hacia los comunistas:
Lenin prohibió todos los diarios de oposición, por «inducir a la subversión al deformar los hechos con ánimo calumnioso». Federico Jiménez Losantos
Lenin proclama: «la libertad de prensa es el biombo liberal que oculta la libertad real de la clase poderosa de envenenar impunemente los cerebros» […] La única libertad real y tolerable es la de los medios comunistas. El resto es veneno liberal. Federico Jiménez Losantos
La verdadera libertad para un comunista es ninguna libertad. La prensa libre no debe existir, porque es la herramienta de la burguesía para difundir ideas contrarias al comunismo, es decir, mentiras. La libertad pertenece al colectivo, no al individuo, y el colectivo te deja ser libre siempre y cuando seas «objetivo» según los criterios del poder, es decir, de los comunistas. El comunismo no permite que tengas más libertad que ninguna libertad:
Los comunistas saben que la gente no quiere que lleguen al poder (ver). Ningún demócrata puede querer a los comunistas en un gobierno democrático, salvo que realmente no sea demócrata.
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- ¿Cómo se combate el comunismo? Hablando de sus más de 100 millones de muertos.
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