“Obviamente los gramos importan, pero importan más tus hormonas”

— ¿Los gramos? ¿Cómo puedes decir que el peso de la comida importa?

— Ley de conservación de la materia, amigo mío, una de las leyes fundamentales de la ciencia: la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Cuando engordamos en nuestros adipocitos se acumula materia y esa materia no sale de la nada: para que se acumule, la masa entrante ha tenido que ser superior a la masa que sale del cuerpo:

Es indiscutible: no puede aumentar la materia acumulada si no entra más materia de la que sale. Para que lo entiendas mejor, si no comes nada no puedes engordar, tan sencillo como eso. Los gramos importan.

— Nadie dice que la materia surja de la nada, pero de eso no se deduce que el peso de la comida que consumes determine los cambios en tu peso corporal.

— No sabes lo que dices. No puedes negar el cumplimiento de una ley básica de la ciencia. Además, en los experimentos científicos, cuando se aumenta la cantidad de comida, la gente engorda más. Si quieres adelgazar, debes pesar la comida y ajustar la cantidad a tus necesidades. Si no consigues bajar de peso, no te preocupes, reduce un poco más los gramos totales y bajarás. La ciencia dice que con un déficit de materia tienes que perder peso, sí o sí.

— Aunque no me estás mostrando ninguno de esos estudios, asumiendo que sea cierto lo que afirmas, al decir que los gramos importan o que contando gramos puedes controlar tu peso corporal estás afirmando que es la variación en los gramos la que determina el resultado. Pero puedes variar la composición de la comida, de forma que con menos gramos engordes más, o lo contrario, que engordes menos con más gramos. Pero tú, hablando de gramos, estás dando a entender que es el peso de la comida lo que determina si hay engorde o no, y eso no es cierto. 

— ¿Me estás diciendo que los gramos no importan, que si consumo todos los gramos que me apetezca no voy a engordar? ¿Quieres apostar algo?

— A ver, no me estás entendiendo. Cuando digo que los gramos no importan lo que estoy diciendo es que no son el parámetro de nuestra ingesta que determina si engordamos o no y que por lo tanto una estrategia de control de peso corporal basada en pesar la comida es sencillamente estúpida. 

— Bueno, di lo que quieras. Creo que es obvio que si la cantidad de gramos es excesiva vas a engordar. Si consumes demasiados gramos, independientemente de lo que comas, engordas. Y si estableces un déficit en tu balance de materia, adelgazas. No sé cómo estás discutiéndome algo tan evidente.

— En serio, ¿demasiados gramos? ¿Es la cantidad de gramos la que marca si engordas o no? Creo que deberías responder a esta última pregunta y además hacerlo respaldando lo que dices con evidencia científica. Reitero que al hablar de gramos tú estás señalando de forma falaz el peso de la comida como la variable que determina que haya engorde. Por otro lado, estás usando los tautológicos “demasiado” y “excesivo” de forma tramposa, pues no son más que otra forma de decir “engordar” y, de forma falaz, al decir “demasiados gramos” identificas los gramos como la causa del resultado. No lo estás demostrando, sólo juegas con las palabras y haces parecer que los gramos son el parámetro de interés, lo que determina si hay engorde o no hay engorde.

— Mira, déjalo porque esto es un diálogo de besugos. Si te parece, ahora para adelgazar tienes que consumir más comida, no menos. Estás ignorando que la ley de conservación de la materia es aplicable SIEMPRE, también en los seres humanos. Decir que los gramos no importan es decir que los seres humanos somos entes mágicos que existen al margen de las leyes universales. Además, medir las cosas es importante para mejorar, porque a lo mejor estás comiendo más de lo que crees. En la próxima entrega explicaré cómo pesar la comida para controlar nuestro peso corporal. Si no tenéis una balanza de cocina de precisión, necesitaréis una.

La falacia de la moderación (o falacia del punto medio)

Esta falacia consiste en suponer que cuando hay dos posiciones encontradas, una postura conciliadora, equidistante o intermedia entre ambas es lo óptimo, lo más razonable o lo que tiene más credibilidad. De forma falaz y arbitraria se califican las otras posturas como “extremistas” y se presume de ser “moderado” por defender una posición a medio camino entre posturas radicalizadas.

“Los gramos importan pero tus hormonas importan más” no es una postura más razonable que otras por ser la conciliación de dos posturas encontradas. Si “los gramos importan” es charlatanería —y sin duda lo es— “los gramos importan pero tus hormonas importan más” es exactamente la misma charlatanería. No nos dejemos engañar, alardear de “moderación” sólo es marketing, nunca un argumento.

No se puede razonar con quien no razona

Reasoning will never make a Man correct an ill Opinion, which by Reasoning he never acquired. Jonathan Swift

Razonar nunca hará que una persona corrija una postura errónea, si no fue a través del razonamiento como fue adquirida.

Ése es uno de los problemas que hay a la hora de denunciar la pseudociencia del balance energético. La gente que defiende esa teoría no ha llegado a su postura razonando, sino asumiendo como ciertos los postulados que todo el mundo defendía (y que no dudo les parecieron lógicos o sensatos), pero que eran falaces (ejemplo,ejemplo). Y, además, cuando llevas años dando lecciones desde tu estrado y cobrando a la gente por consejos basados en el balance energético, cuando tienes libros a la venta en los que defiendes esa estúpida teoría como si fuera incuestionable, no es sencillo reconocer que te has estado equivocando de forma gravísima año tras año. Tu prestigio quedaría por los suelos y tu obeso ego no quiere sufrir esa terrible humillación. Sólo necesitas un poco de respaldo social, algunas palmaditas en la espalda, para decidir no afrontar una dolorosísima autocrítica. A lo mejor, si sigues repitiendo lo mismo de siempre, con la misma arrogancia de siempre —o quizá mayor aún, para aparentar que tus convicciones son firmes— el problema desaparecerá solo.

 

Leer más:

¿Es esto adelgazar? (XVII)

long term weight loss in overweight or obese people [is] so small as to be clinically insignificant (fuente)

la pérdida de peso a largo plazo en gente que sufre obesidad o sobrepeso es tan pequeña que es clínicamente insignificante

2 kilos perdidos en término medio, al cabo de 18 meses de hacer dieta hipocalórica, según esa revisión.

Long-term effects of a Palaeolithic-type diet in obese postmenopausal women: a two-year randomized trial

Dos dietas, una de estilo paleo (PD) y otra de estilo “oficial” (NNR). Dieta paleo basada en carnes magras, pescado, huevos, vegetales, frutas, frutos rojos y frutos secos. Sin lácteos, cereales, sal añadida o grasas/azúcares refinados:

The diet was based on lean meat, fish, eggs, vegetables, fruits, berries, and nuts. Dairy products, cereals, added salt, and refined fats and sugar were excluded.

Porcentaje objetivo de calorías por macronutiente:

Proteína (%) Grasa (%) Carbohidratos (%)
PD 30 40 30
NNR 15 25-30 55-60

Pero no hagamos mucho caso a esos porcentajes, porque la realidad fue bastante diferente de esas cifras.

En la dieta PD la ingesta calórica se redujo unas 400 kcal/día. En la dieta NNR la reducción fue de unas 350 kcal/día a los 6 meses, y de 250 kcal/día al final. Es decir, en todo momento estuvieron “comiendo menos” en ambos grupos.

Energía (kcal/día) Proteína (%) Grasa (%) Carbohidratos (%)
PD Objetivo 30.0 40.0 30.0
Baseline 2000 17.1 33.4 46.2
6 meses 1625 23.4 43.4 29.3
24 meses 1599 21.9 40.4 33.5
NNR Objetivo 15.0 20.0-25.0 55.0-60.0
Baseline 2019 17.2 34.6 45.3
6 meses 1660 18.8 32.3 44.2
24 meses 1758 17.4 34.9 43.3

A los seis meses, la dieta PD había reducido el perímetro de la cintura en −11.1 cm, la dieta NNR en sólo −5.8 cm.

La dieta PD redujo la grasa corporal en −6.5 Kg a los 6 meses, y −4.6 Kg a los 24 meses. La dieta NNR redujo la grasa corporal en −2.6 Kg a los 6 meses, y −2.9 Kg a los 24 meses.

Both diet groups decreased their total fat mass (TFM) −6.5 and −2.6 kg, at 6 months, and −4.6 and −2.9 kg at 24 months for the PD and NNR group respectively;

Selección_505

Son pocos puntos temporales para saber la evolución real de la masa grasa, pero en la dieta PD con 1600 kcal/día estaban recuperando grasa corporal. Han reducido su ingesta en 400 kcal/día ¿y recuperan el peso perdido?

Estamos hablando de personas obesas que, en media, llegaron a perder 8.7 Kg en el grupo PD y 4.4 Kg en el grupo NNR. Siguen “comiendo poco”, y en el segundo año no se ha perdido peso en un grupo y se ha ganado peso en el otro. ¿Seguimos culpando a los obesos del fracaso del tratamiento, cuando todo apunta a que es el método el que no funciona?

Selección_507

Effects of 2-year calorie restriction on circulating levels of IGF-1, IGF-binding proteins and cortisol in nonobese men and women: a randomized clinical trial

En este estudio los participantes, que no eran obesos, con una restricción de más de 200 kcal/d el primer año perdieron 8.4 kg. El segundo año mantuvieron la restricción calórica, y ganaron casi un kilo de peso (0.9 kg de los cuales 0.8 kg eran grasa corporal).

Es una restricción suave, de unas 200 kcal/d, la que nos dicen que no tiene efecto rebote, pero ya sabemos que es una mentira que se usa para ocultar otra mentira: no hay evidencia científica de que con una restricción suave de calorías se pueda adelgazar (ver). Mentiras y más mentiras.

Podemos huir hacia adelante, i.e. seguir inventándonos que los datos de los estudios son siempre erróneos, podemos seguir diciendo que es el único método funciona, aunque fracase sistemáticamente en los experimentos científicos (y fuera de ellos). Podemos seguir culpando a la gente, diciendo que come más de lo que dice, que puede que sea cierto, o podemos pararnos un momento, dejar de poner excusas y plantearnos que si un tratamiento fracasa una y otra vez, es improbable que sea culpa de los pacientes y por el contrario es muy probable que el tratamiento sea erróneo de base, y no por problemas de aplicación práctica. Si creemos que las leyes de la física dicen que la dieta hipocalórica tiene que funcionar, y no funciona, lo lógico es tratar de entender en qué nos estamos equivocando en nuestra interpretación de las leyes de la física. Y a poco que escarbemos, nos daremos cuenta de que las dietas hipocalóricas no tienen un fundamento ni científico ni racional —no, no lo tienen— y por tanto no es admisible suponer que tienen que funcionar y que el error está en las personas.

¿Pueden ser erróneos los datos de todos los estudios con dieta hipocalórica? En realidad lo que respondamos a esta pregunta es irrelevante: creamos lo que creamos sobre esos datos, NO hay evidencia científica que respalde la dieta hipocalórica como método para adelgazar. Y esto se sabe desde hace mucho mucho tiempo (ver,ver,ver). Y puesto que carece del respaldo de evidencia científica sólida, la dieta hipocalórica debe ser tratada como lo que es: una dieta milagro basada en ideas pseudocientíficas. Y para mí es importante resaltar que no sólo falla en la práctica: nace de clamorosos errores de pensamiento y, además, falla en la práctica.

Calorie restriction can achieve short-term weight loss but the weight loss has not been shown to be sustainable in the long-term (fuente)

La restricción calórica puede conseguir pérdida de peso a corto plazo pero no se ha demostrado que esa pérdida sea sostenible a largo plazo.

¿Con qué autoridad moral podemos seguir poniendo ni un día más la culpa del fracaso sobre los hombros del obeso?

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“Registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados”

registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados (estudioestudio). Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

El mantra de la adherencia es falso o, peor aún, es una media verdad que engaña haciendo creer lo que no es cierto: no hay evidencia científica de que con una dieta hipocalórica por mejorar la adherencia vayas a mejorar los resultados. Salvo que tu objetivo sea perder peso únicamente a corto plazo, pero no veo que el mensaje de este señor esté limitado a ese caso. Contar calorías nunca ha funcionado para perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo. ¿No me crees? Perfecto: muéstrame el estudio científico controlado y aleatorizado que demuestra que con restricción calórica se pueden perder 25 kg y mantener lo perdido al cabo de 4 años. No me lo vas a dar, porque tras cientos de estudios de pérdida de peso empleando dietas hipocalóricas, la evidencia científica dice que NO funcionan a largo plazo (ver). No hay pruebas de que la adherencia sea clave a largo plazo, ni de que los resultados no se deban, por el contrario, a las carencias del método: las dietas hipocalóricas son dietas milagro de origen pseudocientífico y no hay ninguna razón para pensar que una mayor adherencia a la dieta va a suponer un cambio en el resultado (ver,ver).

Pero este señor cita dos estudios como prueba de lo que dice. Mi consejo es que no te fíes de las apariencias: poner citas no es garantía de nada. Hay que consultar los enlaces.

El primero de los artículos que cita este señor es de un seguimiento de tan solo 8 semanas de duración a personas que llevaban 17 meses (en término medio) perdiendo peso. En esas 8 semanas perdieron, en término medio, 50 gramos. Divididos en cuartiles, los que más se preocuparon de registrar lo que comían perdieron 1.7 kg mientras que los que menos se preocuparon ganaron 1.5 kg. Evidencia muy pobre, pues es un dato observacional: no sabemos si fue la adherencia a la dieta la causa de una mayor pérdida de peso, o si por el contrario las personas que todavía lograban perder algo de peso eran las únicas todavía motivadas para anotar lo que comían. Así nos lo cuentan los autores del estudio:

The findings presented here suggest the importance ofself-monitoring in effective weight control, but they do not establish self-monitoring as a causal agent in weight loss […] Another distinct possibility is that whenever weight controllers find themselves successfully eating and exercising in accordwith their plans, regardless of how they developed these successful patterns, they may find it easier (more pleasant) to self-monitor.

O en otras palabras, puede existir un importante factor de motivación: una persona que no obtiene resultados es una persona desmotivada para mantener la dieta y propensa a dejarla.

A corto plazo hay una correlación estadística, ninguna objeción, pero no se demuestra una relación causa efecto ni los resultados de dos meses de observación nos aportan nada sobre resultados a largo plazo, que son los que obviamente están en cuestión. A corto plazo hasta “comer menos y moverse más”, el más estúpido de los consejos para perder peso, hace perder algo de peso corporal. Si yo esta semana estoy tres días sin comer, seguro que bajo de peso, pero eso no quiere decir que esa medida sirva para nada a largo plazo.

El segundo estudio citado se centra en la parte inicial de un estudio de pérdida de peso. Los primeros meses, ¿pierdes más peso cuanto menos comes? En término medio seguro que sí, porque es lo que dice la evidencia científica (ver). Lo realmente importante es lo que sucede a continuación, a largo plazo, y eso lo vemos en este otro artículo, que muestra, para ese mismo experimento, la evolución del peso corporal durante 30 meses de seguimiento. Mira la gráfica que pongo bajo estas líneas: ¿se pueden sacar conclusiones sobre lo que funciona para perder peso, de la primera fase de un estudio que ha fracasado a largo plazo? Y han fracasado todos los grupos: desde los participantes que iban a su aire hasta los que recibían atención personalizada. 4 kg ó 5.5 kg: un gran respaldo a la dieta hipocalórica y a la teoría de la adherencia que nos cuenta el señor Marcos Vázquez.

Es el típico estudio de pérdida de peso: espejismo a corto plazo, fracaso a largo plazo. Y nótese que para participar en la segunda fase había que perder al menos 4 kg, algo que una tercera parte de los participantes no consiguió. Es un porcentaje altísimo de gente que no ha sido capaz de perder una cantidad ridícula de peso. El método es fantástico, pero los obesos somos unos patanes. O a lo mejor es el método el que falla y los obesos somos personas capaces de seguir a largo plazo una dieta que funciona.

¿Crees que estos dos estudios demuestran que con mayor adherencia vas a tener mejores resultados a largo plazo con una dieta hipocalórica? Que no te tomen el pelo los gurús de la musculación como Marcos Vázquez. La mejor información la conseguirás mirando los estudios directamente.

El “experto” te dice que tienes que ser “honesto” reconociendo cuánto comes. Yo le pido al “experto” que él sea “honesto” y que ponga sobre la mesa los estudios que demuestran que con una dieta hipocalórica se puede perder una cantidad importante de peso a largo plazo (e.g. 25 kg al cabo de cuatro años). Y que cuente a sus lectores/clientes cuánto peso pueden esperar perder teniendo máxima adherencia a la dieta, de acuerdo con la evidencia científica. Y luego que nos explique otra vez cómo contar calorías para perder peso y lo poco que le importa la evidencia científica.

La energía total es el factor individual que más influye en tu peso final. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Tiene delito lo de pedir honestidad a la gente que quiere adelgazar cuando el consejo que se está dando carece de fundamento científico. Por otro lado, este “experto” debería ser “honesto” y dejar de difundir ideas y dietas que no sabe o no quiere defender con argumentos. Le pido que deje de engañarse a sí mismo y a los demás.

Leer más:

Éste es el paradigma que necesitamos derrocar por el bien de nuestra salud

Un tema recurrente de este blog, y sorprendentemente no es el único tema, es la pseudocientífica teoría del balance energético. Esta teoría, cuyo Origen se nos dice son ineludibles leyes de la física, ha monopolizado en las últimas décadas la lucha contra la obesidad, llevando a la comunidad de científicos y expertos en obesidad a ciertas Conclusiones, a partir de las cuales se han propuesto Soluciones para este problema. Estamos hablando del discurso oficial de nuestras instituciones en materia de salud. Salirse del discurso “caloréxico” oficial es equiparado a negar el cumplimiento de leyes universales y se nos alerta sobre no hacer caso a soluciones “milagro” que niegan la importancia del balance energético (ver).

conclus

He explicado, una y otra vez, los errores de razonamiento que se cometen para llegar desde el proclamado Origen, la primera ley de la termodinámica, hasta las erróneas Conclusiones. Es importante explicar esos errores, pero lo que quiero en esta entrada es centrarme en resumir esas Conclusiones, pues a final de cuentas, son el problema. Tampoco las Soluciones son la clave: veo contraproducente proponer Soluciones sensatas (e.g. comida real, ejercicio físico, descanso, etc.), si se hace partiendo de premisas erróneas. Por un lado, con ese proceder se mantiene viva la pseudociencia del balance energético, lo que en sí mismo es grave y dañino, pero además se hace con un mensaje inevitablemente ambiguo que sigue incitando a adoptar Soluciones que se saben estériles.

la causa próxima sería que comemos mucha comida, la causa última que comemos mala comida. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Lo que quiero decir, es que si a una persona le dices que el problema es “comer más de la cuenta” (conclusión errónea) y que una Solución eficaz es consumir comida real —por ejemplo, argumentando que no bloquea los mecanismos de saciedad de tu cuerpo— lo que le estás diciendo es que no necesita cambiar nada, que no necesita privarse de nada, que le basta con controlar un poco mejor cuánto come. En definitiva, entenderá lo que quiere entender, que es que si puede comer menos por otros medios, llegará al mismo fin. La gente, lógicamente, no quiere dejar de comer las cosas que lleva toda la vida comiendo, en las que muchas veces basa su vida social, y el resultado es que las supuestas Soluciones “correctas” sólo lo son en apariencia: no son más que el mismo fallido mensaje de siempre. Así no avanzamos nada.

El paradigma que necesitamos derrocar es el formado por estos sofismas:

  • Las calorías importan
  • Importan más las calorías totales que la composición de la dieta
  • Al final del día es balance energético el que determina si vas a ganar o perder peso
  • Para perder peso hay que crear un déficit calórico
  • La causa de la obesidad es un superávit calórico sostenido
  • Engordamos porque comemos más de la cuenta
  • Por mucho que comas saludablemente, si comes más de lo que gastas vas a engordar
  • Cualquier dieta que hace adelgazar lo hace porque te ayuda a comer menos
  • La causa de la obesidad son los alimentos pobres en nutrientes y de alta densidad calórica
  • Las causas obvias de la obesidad son una excesiva ingesta energética combinada con un estilo de vida sedentario
  • Es más fácil engordar consumiendo grasa que carbohidratos o proteínas, pues tiene más calorías por gramo
  • No existen alimentos engordantes, importando únicamente su contribución calórica en el conjunto del día
  • Lo importante es la adherencia a la dieta. Cualquier dieta que se pueda seguir a largo plazo va a ser útil para adelgazar
  • Las dietas hipocalóricas no funcionan porque la gente come más de lo que cree y además las abandona al poco tiempo
  • Si dos dietas son isocalóricas y tienen la misma proporción de proteína adelgazan o engordan lo mismo
  • En experimentos científicos controlados se ha demostrado que la única característica de la comida que afecta a la pérdida o ganancia de peso son las calorías
  • Nunca se ha encontrado otra propiedad de la comida distinta de las calorías que afecte al peso corporal

En mi opinión, ésta es la verdadera causa por la que tenemos un problema de peso.

Leer más:

Bacalao (en humanos) y teoría del balance energético

Consumption of cod and weight loss in young overweight and obese adults on an energy reduced diet for 8-weeks

Experimento realizado en 126 adultos con obesidad/sobrepeso. Todos los grupos experimentales siguen una dieta hipocalórica que es idéntica en términos de macronutrientes, pero diferente en la cantidad de bacalao: a) nada, b) 150 g tres veces a la semana o c) 150 g cinco veces a la semana:

The macronutrient composition of the three diets was designed to be identical in total fat (30% of total energy), carbohydrate (50% of total energy), protein (20% of total energy) and dietary fibre (20-25 g)

Sin diferencias apreciables entre grupos en la ingesta energética:

The estimated energy intake during the intervention was below the prescribed energy intake (-115 kcal, P < 0.001) without significant difference between the groups.

Y “sin embargo” hubo diferencias entre grupos en peso corporal, masa grasa y contorno de cintura. Por ejemplo, en el grupo “5 veces a la semana” se perdió 1kg más de grasa corporal que en el grupo control. Es un 40% más de grasa perdida.

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Los autores del estudio se plantean qué hay en el bacalao que pueda haber provocado este efecto:

Currently it is not clear what constituents in cod are responsible for the increased weight loss observed in our study

Es decir, se preguntan por la propiedad del alimento que ha producido una mayor pérdida de peso. Y no es una cuestión de calorías.

Si este resultado es claramente erróneo, i.e. imposible porque así lo determinan las leyes de la física, ¿por qué se permite la publicación de este artículo?

Si este resultado es posible, la teoría del balance energético es una estafa.

No somos más que asnos con ropa

While the underlying cause of obesity is poorly understood, the mechanics are clear — being overweight involves consuming more calories than are needed to maintain an ideal body weight.  In that sense, being overweight might best be characterized as a behavioral disorder, one in which the dysfunctional behavior in question is eating. Joe Pierre

Aunque la causa subyacente de la obesidad no se conoce demasiado, la mecánica es clara — tener sobrepeso supone consumir más calorías de las que se necesitan para mantener un peso corporal ideal. En ese sentido, tener sobrepeso podría ser caracterizado como un desorden de comportamiento, uno en el que el comportamiento disfuncional involucrado es comer.

Deduciendo conocimiento de una tautología…

Engordamos porque comemos más de la cuenta. Luis Jiménez

En mi opinión, el paralogismo del que hablo es el origen de los problemas de peso que tenemos: se ha diagnosticado, erróneamente, que en última instancia engordar es un problema de cantidad, de exceso, y a partir de ahí los intentos de prevenir o resolver el problema no han sido más que palos de ciego: raciones pequeñas, contar calorías, hacer más deporte, etc. Estamos atascados en este diagnóstico errado y las estériles soluciones que de él nacen.

¿De dónde sale esa conclusión y por qué es errónea?

La pseudociencia del balance energético se basa —de forma muy resumida— en interpretar una inane descripción de qué es la acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo como si fuera una relación causal a nivel corporal y, por tanto, una explicación de por qué se produce ese fenómeno fisiológico:

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Posiblemente no entiendas cómo se puede deducir una cosa de la otra, y es que, efectivamente, una cosa no se deduce de la otra (ver). Siempre que aumente el tamaño de un tejido habrá una acumulación de energía: ¿quieres entender por qué esta idea es inútil y estúpida aplicada a la obesidad? Entenderlo es más sencillo de lo que parece: es suficiente con aplicar ese mismo “paradigma energético” a otros tipos de crecimiento (ver):

— Mi hija está enorme. Ha ganado 2 kilos en el último mes.

— Habrá comido por encima de sus necesidades

— A ver, es que está embarazada de seis meses. Sube de peso por una cuestión hormonal, no por comer más o menos.

— ¿Quieres decir que ha subido de peso sin comer más de lo que gasta? Eso es imposible, pues violaría las leyes de la física.

— Habrá comido más de lo que ha gastado, pero no ha subido de peso por comer más de lo que gasta. Son los cambios hormonales propios del embarazo los que determinan que exista ese aumento de peso, no el balance energético, ni las calorías consumidas, ni si hace más o menos ejercicio físico.

— Bueno, a mí ese tipo de explicaciones “hormonales” me hacen mucha gracia. Al final, si ha subido de peso es porque ha comido más de lo que ha gastado, lo pongas como lo pongas. ¡Si no come nada no puede subir de peso! Y es que la energía no puede salir de la nada, amigo mío.

¿Surrealista? Sin duda. Y si las leyes de la física no dicen que una mujer embarazada sube de peso porque come más de lo que necesita, tampoco dicen que una persona que está engordando lo esté haciendo por ese motivo.

La cita con la que he empezado decía que la obesidad puede ser considerada un desorden de comportamiento: no dejas de comer cuando debieras, luego tienes un problema de comportamiento. Pero de las leyes de la física no se deduce que eso sea así. Es perfectamente posible engordar sin consumir más energía que otras personas y sin tener ningún problema de falta de fuerza de voluntad ni en el cerebro.

Mis conclusiones

Esto es lo que hay. Éste es el problema. No hay forma de suavizar el golpe: el ser humano es un animal profundamente estúpido. No somos más que imbéciles arrogantes. Lo que nos diferencia de los asnos es que nosotros nos ponemos ropa y ellos no. Puede que haya más diferencias, pero, si las hay, desde luego no las encontraremos en el plano intelectual.

Cómo a partir de una tautología se ha llegado a la conclusión de que engordar es un problema de cantidad de comida, de que engordamos porque “comemos más de la cuenta”, es tal burrada que no sólo es la mayor estupidez de la historia de la humanidad, es que nunca va a abandonar el primer puesto de esa clasificación.

Y quizá mucho más revelador de lo burros que somos, sea que no salimos del agujero en el que estamos y que ni siquiera entendemos, cuando nos lo explican, por qué esa teoría no es más que pseudociencia. No sólo es que hemos cometido un error, es que además seguimos sin escuchar, sin entender y sin reconocer el error.  Burros, pero que muy burros.

¿Qué ha causado la epidemia de obesidad que sufrimos? La estupidez humana.

Leer más:

“La ganancia de grasa corporal en este estudio no se puede explicar por un aumento de ingesta energética, porque no la hubo”

A diet containing soybean oil heated for three hours increases adipose tissue weight but decreases body weight in C57BL/6 J mice

Durante 16 semanas se alimenta a ratones con dietas idénticas en términos de ingredientes (sí, de ingredientes). La única diferencia es que en una de las dietas (HSO) el aceite de soja ha sido calentado, y en la otra (USO) no.

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Además de los grupos HSO y USO, existe un tercer grupo denominado PSO que sigue la dieta USO y al que se fuerza que la ingesta energética sea idéntica al grupo HSO.

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El resultado fue una diferente ganancia de peso corporal (como se puede comprobar en la tabla anterior), pero también una diferente ganancia de masa grasa (barras negra y gris en la siguiente gráfica):

fatpads

En palabras de los autores del estudio:

The gain in fat mass in this study cannot be explained by increased food intake because there were no differences in food intake between the USO and HSO groups.

La ganancia de masa grasa en este estudio no puede explicarse por un aumento en la ingesta energética porque no hubo diferencias en la ingesta energética entre los grupos USO y HSO.

No hubo diferencias en la ingesta energética y sí hubo diferencias en la acumulación de grasa corporal.

Según la teoría del balance energético, si los dos grupos de ratas han consumido las mismas calorías, deberían haber engordado en la misma medida. Si las leyes de la física dicen que es el “exceso calórico” lo que nos hace engordar, si dicen que es “comer más de la cuenta”, los resultados de este estudio no pueden producirse.

— no existen unos alimentos más engordantes que otros. Si tienen las mismas calorías engordan lo mismo

— la causa próxima de la obesidad es que comemos mucha comida

— al final del día lo que acaba determinando la ganancia de peso o pérdida del mismo es el balance calórico. Y esto está demostrado desde hace 20 años, mínimo

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