La teoría CICO es la mayor estupidez de la historia de la humanidad

Lo he afirmado una y otra vez en el blog. Y he explicado por qué es estúpida (ejemplo).

Ten por seguro que si pierdes grasa haciendo una dieta X es porque consumes menos calorías de las que necesitas, ya sea porque te sacia más, porque te restringe el tiempo en el que puedes comer, etc. (fuente)

Es una realidad inevitable que para perder peso debes gastar más energía de la que ingieres (fuente)

Seguro que podemos pensar en estupideces más gordas, pero, ¿afectan a tanta gente? ¿las dan por correctas tanta gente? O podemos pensar en burradas cometidas por algunos científicos que deberían saber hacer las cosas mejor, pero, ¿eran tan sencillas de entender como ésta? ¿Hace falta tener algún tipo de conocimiento avanzado para entender esas otras burradas? En el caso de la teoría CICO no. A lo mejor en otros casos es una estupidez por temeridad o falta de previsión, pero es que en este caso es un problema de claros errores de lógica.

No se me ocurre ninguna otra burrada con las mismas características, con los mismos agravantes.

Canadian Obesity Network. Algunos derechos reservados

Teoría CICO:

  • Sus errores son de lógica. El único equipamiento necesario para entender las falacias en que se basa es un cerebro mínimamente equipado.
  • Los errores son, además, muy sencillos de entender.
  • Afecta a cientos de millones de personas, pues esta teoría se está usando para intentar prevenir y combatir la obesidad en prácticamente todo el mundo.
  • Es una pseudociencia institucionalizada. Se está “formando” a titulados universitarios en esta charlatanería.
  • Llevamos cerca de un siglo dando por buena esta pseudociencia.
  • Durante gran parte de este tiempo, internet ha facilitado la comunicación de información como nunca antes había sido posible. El acceso a las explicaciones de por qué es una teoría fraudulenta es más fácil que nunca. De nada ha servido.

No ha existido nunca una burrada comparable a ésta.

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No existe “Lo que dice La Ciencia”

La Ciencia no habla. La Ciencia no dice nada.

Sí hay personas que se postulan como intérpretes de lo que que está publicado en la literatura científica. Y bajando un nivel hay otras personas que creen ser los portavoces de los intérpretes de lo que que está publicado en la literatura científica. Pero todos ellos son personas. Son humanos. Tienen conflictos de interés, tienen sesgos cognitivos y tienen problemas de ego.

Nuestros tratamientos vienen determinados por lo que dice La Ciencia

Nótese cómo para algunas personas no existe intérprete: hablan de “lo que dice La Ciencia“. Bueno, son mensajes o tratamientos basados en la creencia en que las personas que interpretan los datos científicos hacen correctamente su labor. “Apenas” hay factor humano en la transmisión del conocimiento. “Apenas” hay posibilidad alguna de que sea desinformación en lugar de conocimiento…

Como excepción, hay algunos datos que nadie pone en duda: la tierra es aproximadamente esférica, no vas a curar un cáncer con pensamientos positivos y la base conceptual de la homeopatía es una patraña absurda. Pero para la mayoría de las cosas hay intérpretes humanos y creencia ciega en las interpretaciones de esos humanos.

¿Lo que dice La Ciencia? No, es lo que tú dices que dice La Ciencia. La Ciencia no habla.

Ejemplo #1

Imagen tomada hace unos días en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, de Valencia:

La dieta debe suministrar entre el 50 y el 55% de las calorías a partir de los azúcares, entre el 30 y el 35% a partir de las grasas y entre el 12 y el 15% de las proteínas

¿Es esto un dato científico, al mismo nivel que “la tierra es aproximadamente esférica”? ¿O quizá hay algo de interpretación humana de por medio?

La dieta debe suministrar…

Cuánta humildad. Cuánto fundamento científico. Cuánta ciencia en el Museo de La Ciencia. ¡Es “lo que dice La Ciencia”!

Ejemplo #2

Este otro ejemplo de “ciencia” ya lo vimos en el blog hace un tiempo (ver): las “bases científicas” para un correcto adelgazamiento, según un tríptico oficial de la Comunidad de Madrid:

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Pura estupidez publicada como si fuera conocimiento científico. Es el “conocimiento” transmitido por los intérpretes de La Ciencia. Estos son los que escuchan lo que dice La Ciencia. Estos son los que defienden las leyes de la física. Nada puede fallar.

Ejemplo #3

Una persona que no sea celiaca no va a tener ninguna ventaja por consumir una dieta sin gluten, al margen de la frivolidad de impostar una enfermedad que puede ser grave. J. M. Mulet

¿Es eso lo que dicen los datos científicos o es la interpretación de esos datos que hace un científico y profesor universitario?

Antes éramos tontos. Pero ya no lo somos.

Como bien señala Richard Feinman en la cita anterior, parece que hay un sesgo cognitivo que nos hace creer que los “científicos” y “expertos” charlatanes son cosa del pasado, que eso no puede suceder en el mundo actual. Creemos que lo de la comunidad científica persiguiendo a los herejes que decían que el universo no giraba alrededor de la tierra o que había que lavarse las manos antes de asistir en un parto, son hechos irrepetibles en el mundo actual. Y dentro de 200 años todos pensarán que la pirámide de las harinas y la pseudociencia del balance energético son estupideces que sólo pudieron suceder en tiempos pasados, nunca en ese momento. Porque ya serán listos, no tontos como sus antepasados.

Las burradas de José Miguel Mulet

Una burrada indiscutible. Y peligrosa.

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Una falsedad evidente para cualquiera que sepa algo de la gliadina.

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La mayor burrada de la historia de la humanidad.

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Respecto a esta última estupidez, dedicaré una entrada de “crónicas caloréxicas” al no-imbécil Mulet. Es muy importante que entendamos que ese mensaje, esa “obviedad”, no tiene más base que falaces juegos de palabras.

Suelta burradas como un gran campeón, pero ¡qué gracia tiene! Ni Gila.

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Calorexia y disonancia cognitiva

Disonancia cognitiva: tensión o discordancia interna de un sistema de ideas y creencias en el que existen al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o un comportamiento que entra en conflicto con las creencias.

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¿Se puede ser buena persona al tiempo que se divulga charlatanería pseudocientífica? ¿Se puede ser un buen profesional cuando el tratamiento por el que se cobra es pseudocientífico? Para un caloréxico, entender que la Teoría CICO es pseudocientífica implica reconocer que la formación que ha recibido es charlatanería y que ha estado defendiendo públicamente una estupidez como si fuera una obviedad. Y posiblemente lo ha hecho con arrogancia: ¡vivimos en la era de las redes sociales!

Las personas sensatas y honestas no viven de recetar tratamientos pseudocientíficos

Obviamente, una forma de resolver la disonancia cognitiva es rectificar la creencia o el comportamiento discordante (ver). Dejas de defender esa pseudociencia y así puedes seguir pensando que eres una buena persona. Tu mente recibe alivio inmediato. Pero reconocer que la formación con la que te quieres ganar la vida es charlatanería pseudocientífica no es sencillo. Y cambiar las creencias puede suponer un doloroso golpe en la autoimagen. Además, te enfrenta a los que hasta ahora han sido tus “compis”. Y fuera de la manada hace mucho frío. De acuerdo con el modelo de la disonancia cognitiva, la mente humana también puede tratar de reducir la tensión interna sin rectificar. Lo que hace en tal caso es adoptar un tercer pensamiento que alivie la tensión entre las dos cogniciones en conflicto. Por ejemplo:

  1. Prueba social: “si muchos creen lo mismo que yo, no puede ser tan erróneo ni yo soy tan tonto.” De hecho, ante la disonancia cognitiva se puede reaccionar tratando de crear aun más conversos a la pseudociencia. Otra reacción típica es enlazar en twitter algún artículo que defiende la calorexia: la reacción a la incapacidad para rebatir argumentos es difundir que hay más gente que cree lo mismo: no eres tan tonto ni necesariamente tu teoría es errónea.
  2. Atribuir maldad al crítico: “el que explica que esta teoría es pseudocientífica tiene intenciones ocultas y se mueve por odio hacia mi persona”. Una vez autoconvencido de que el que hace la crítica es malo-malísimo, “se deduce” que la crítica está injustificada y así no es necesario cambiar nada.
  3. Sesgo de confirmación: buscas datos que creas que te dan la razón, ignoras los que no lo hacen y concluyes que las críticas “no son lo que dice la evidencia científica”. Tensión aliviada.
  4. Racionalizar la evidencia: “aunque sea errónea funciona en la práctica, como demuestra la dieta twinkie o como se demuestra en los gimnasios”. Cualquier dato, por flojo que sea, que creamos que nos da la razón es tomado como prueba de que se tiene razón. Algo se te ocurrirá para dar relevancia a resultados que realmente no la tienen.
  5. Usas la falacia del punto medio: no sólo no eres un charlatán, sino que en realidad eres mejor que los críticos, porque eres moderado: “decir que las calorías no importan es igual de erróneo que decir que lo son todo”. No defiendes charlatanería: “integras” ideas de distintos autores. Porque todos tienen algo que aportar. ¿Ves qué fácil ha sido?

Ante la amenaza a la autoimagen, una reacción típica sería intensificar la defensa de la pseudociencia.

Lo que a mí más me sorprende de lo que sucede en el mundo de la nutrición es que el que se queda mudo ante los argumentos que explican que la Teoría CICO es charlatanería, SABE que no ha encontrado argumentos con los que rebatir la crítica. Le han demostrado que sus teorías son erróneas y no ha sabido explicar los errores en esa demostración. Y SABE que todo el mundo lo ha visto. ¡No hay dónde esconderse! ¿Tan poderoso es el autoengaño como para silenciar estos hechos en su mente? ¿De verdad se autoconvence de que sí está defendiendo una teoría correcta y de que nadie se ha dado cuenta de su falta de argumentos? Me parece increíble.

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Crónicas caloréxicas (VII): Francis Holway

(0:45) La razón fundamental por la cuál la gente aumenta de peso es balance calórico positivo: comen más de lo que gastan. Ésa es de lejos la principal razón. Cada vez que se hacen estudios en cámaras metabólicas, cada vez que se mide correctamente el gasto energético y la ingesta todas las cuentas cierran, coinciden con las leyes de termodinámica, que dicho de paso, son leyes, no son hipótesis y no son teorías, jaja, son leyes. El tema es que hay gente que las niega, bueno, también hay gente que niega que la tierra es redonda. Francis Holway

(1:33) en los últimos años ha caído drásticamente el consumo de azúcar, sin embargo la obesidad sigue en aumento. Francis Holway

No quiero entretenerme con este último argumento: es de cajón que si el azúcar es engordante, seguir consumiendo azúcar, aunque sea en menor cantidad, sigue siendo engordante. Bajo el supuesto de que el azúcar es engordante de por sí, al margen de cuántas calorías consumas ese día, si consumir 10 terrones de azúcar diarios te engorda, ¿qué esperas que suceda con tu peso si pasas a consumir sólo 8 terrones diarios? ¿Adelgazar? No hace falta ser científico para ver el error en el argumento, basta con tener sentido común (ver,ver).

Me centro en el resto de argumentos.

1. La teoría CICO, la idea de que engordamos porque comemos más de lo que gastamos, NO ES LA PRIMERA LEY DE LA TERMODINÁMICA. Está explicado en numerosas entradas del blog (ver,ver,ver,ver,ver), por ejemplo ésta:

2. “Balance calórico positivo” es una expresión siempre falaz. Por un lado porque se emplea la falacia de ambigüedad, usando simultáneamente dos definiciones de “exceso calórico”: a) la tautológica y con falsa utilidad y b) la que sólo afecta a un término de la ecuación del balance energético y sin utilidad. La confusión entre ambas definiciones crea la falsa sensación de causalidad y utilidad (ver,ver,ver). Por otro lado, el mero empleo del término “exceso calórico” equivale a dar por correcta la teoría del balance energético, en lo que es un claro caso de falacia de petitio principii (ver,ver).

3. No es verdad que en los experimentos controlados se demuestre que todo lo que importan son las calorías (ver,ver). No te fíes de nadie: consulta los resultados de esos experimentos. A corto plazo esos experimentos suelen mostrar que las dietas altas en grasa son más engordantes (lo que de hecho contradice la teoría CICO) y los escasos experimentos que hay de mayor duración, al menos un mes, parecen indicar lo contrario, que las dietas altas en grasa engordan menos, a igualdad de calorías. Por otro lado, los experimentos en animales, absolutamente controlados, desmienten la idea de que a efectos del peso corporal lo único relevante son las calorías. Hay cientos de estos experimentos comentados en el blog (ver).

4. Relacionado con lo anterior, si en un experimento se comprueba que acumulación de energía en el cuerpo, en todos sus formatos, ingesta energética y gasto energético satisfacen la ley de la conservación de la energía, eso no demuestra correcta la teoría CICO. Reitero: la teoría CICO NO ES LA PRIMERA LEY DE LA TERMODINÁMICA. El problema de la teoría CICO es el comportamiento fisiológico que inventa desde el lenguaje. Comprobar que se cumple la Primera Ley de la Termodinámica nada dice sobre la causalidad y, por tanto, nada aporta sobre la validez en la práctica de la teoría CICO.

5. La Primera Ley de la Termodinámica es una ley de la física, no una teoría ni una hipótesis. La teoría CICO, por el contrario es pseudociencia: es una idea que se presenta como derivada de leyes de la física, pero su su origen real son juegos de palabras falaces (ver,ver,ver). Lo que es presentado como ciencia pero no lo es, es pseudociencia.

6. La idea de que los críticos de la pseudociencia del balance energético lo que hacemos es afirmar que la Primera Ley de la Termodinámica no se cumple en los seres vivos, algo comparable a negar que la tierra tiene forma aproximadamente esférica, es simplemente indignante. Es un hombre de paja de libro: Francis Holway inventa un argumento que cree poder derrotar y lo atribuye a los críticos. Es la definición de hombre de paja. Y asunto resuelto: él se presenta como defensor de una ley de la física, algo que no es, mientras que los críticos de su charlatanería somos simples catetos que negamos lo incuestionable, algo que no estamos haciendo.

¿Es que desconoce las razones por las cuales la teoría CICO es pseudocientífica? No puedo saberlo. ¿Las conoce y no las entiende, hasta el punto de reducirlas a “negar una ley de la física”? Me parece imposible que sea tan tonto. Puede que nunca haya escuchado otras críticas que negar la validez de las leyes de la física, pero, ¿hemos de creer que no sabe quién es Gary Taubes ni ha leído nunca con atención sus argumentos? No me lo creo. Otra posibilidad es que ni siquiera se haya molestado en intentar entender las críticas, convencido de ser defensor de una ley inviolable. Y otra posibilidad, que tampoco se puede descartar sin más, es que sí entienda las críticas, pero siga engañando a la gente, pues cuando llevas años repitiendo una burrada como si fuera una obviedad, muy poca gente, por no decir nadie, rectifica y reconoce el error. Lo vemos todos los días: planteas argumentos y preguntas que los caloréxicos ven que no pueden contestar sin delatar que sus posturas son pseudocientíficas, y no dicen “me equivoqué”, lo que hacen es desaparecer y comportarse como si nada hubiera sucedido. No los sacas de la técnica del disco rayado.

Para mí es muy diferente divulgar pseudociencia, un error que puede ser honesto, que atribuir a los críticos argumentos falsos para hacer creer que sus argumentos son estúpidos.

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Guyenet y Hall demuestran que lo que sí sucede, no puede suceder

Copio el siguiente texto del blog de Woo. Sus autores son Guyenet y Hall, más un tercero. Mis negritas.

If decreased circulating fuels caused the development of common human obesity as described by the CIM, then experimentally decreasing circulating fuels should result in increased energy intake, decreased energy expenditure, and body fat accumulation. The drug acipimox reduces FFA levels by mimicking the effect of insulin to inhibit adipocyte lipolysis. In a 6-month trial, acipimox induced a persistent 38% reduction of plasma FFA levels in adults with obesity but did not impact energy or macronutrient intake, resting energy expenditure, or body composition. Thus, a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

Si la disminución de los combustibles circulantes causó el desarrollo de la obesidad humana común como lo describe el CIM [modelo carbohidratos-insulina], la disminución experimental de los combustibles circulantes debería dar como resultado un mayor consumo de energía, un menor gasto de energía y acumulación de grasa corporal. El fármaco acipimox reduce los niveles de FFA al imitar el efecto de la insulina para inhibir la lipólisis de los adipocitos. En un experimento de 6 meses de duración, acipimox indujo una reducción persistente del 38% de los niveles plasmáticos de FFA en adultos con obesidad, pero no afectó la ingesta de energía o macronutrientes, el gasto de energía en reposo o la composición corporal. Por lo tanto, una predicción clave del CIM no fue respaldada experimentalmente.

Básicamente lo que dice el argumento de Hall y Guyenet es que no existe ningún factor fisiológico que engorde directamente, pues se incrementaría la ingesta energética, se reduciría el gasto energético y se produciría acumulación de grasa. Y, como, según ellos, en un experimento concreto con el fármaco acipimox no se observa ninguna de las tres cosas, pues no puede suceder en ningún caso, incluida la insulina.

Según argumenta Woo, no usar resultados con insulina, cuando es claramente posible hacerlo, para demostrar algo acerca de la insulina es un claro intento de engañar (ver). Desde luego no le falta razón, pues es difícil entender cómo hacen algo así.

Para mí, que usen un fármaco (acipimox) en lugar de insulina para demostrar algo sobre la insulina, me parece relevante, pues la extensión de sus resultados a un factor fisiológico diferente, como es la insulina, implica necesariamente que lo que quieren establecer es un argumento generalizable a cualquier factor fisiológico supuestamente engordante. De otro modo Hall y Guyenet usarían exclusivamente resultados experimentales relativos a la insulina. Lo que se desprende de su texto es que están poniendo en tela de juicio la causalidad del modelo carbohidratos-insulina. Por eso hablan de la reducción del fuel circulante, algo no necesariamente causado por la insulina, y dan validez a un factor fisiológico diferente de la insulina. Están queriendo establecer un principio general, que, según ellos, la hipótesis carbohidratos-insulina incumple.

En definitiva, su argumento es que

ningún factor fisiológico puede producir acumulación de energía en un tejido

porque según ellos ni la ingesta ni el gasto energético ni la acumulación de grasa pueden ser alterados por un factor fisiológico. Si pensasen que sí pueden ser alterados, no usarían acipimox en lugar de insulina. Reitero que es la causalidad de la teoría carbohidratos-insulina la que pretenden hacer creer que no tiene respaldo experimental:

a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

una predicción clave del modelo carbohidratos-insulina no tuvo respaldo experimental

El argumento no se limita al tejido adiposo, pues la acumulación de energía en cualquier formato y en cualquier tejido dentro del cuerpo debe tener las mismas consecuencias desde el punto de vista del balance energético. Y hablan claramente de “reducción de fuel circulante” algo común a cualquier tejido que almacena metabolitos. Si se argumenta que no puede suceder para el tejido adiposo, entonces no puede suceder para ningún tejido, pues los efectos en los términos del balance energético de la acumulación/liberación de metabolitos en un tejido son, a priori, similares para todos los tejidos. De otro modo el argumento sería que cuando, por ejemplo, el hígado acumula grasa no hay ningún problema para el cuerpo en no disponer de un poco menos de grasa, pero ese mismo cuerpo no sabe qué hacer con un gramo menos de grasa si se almacena en el tejido adiposo. Absurdo.

Supongo que a estas alturas ya te estás planteando cómo es posible que hayan hecho ese planteamiento. Esto es lo que hay con Hall y Guyenet. Paso a desmenuzar el argumento, con los siguientes apartados:

  1. El argumento principal es un hombre de paja
  2. No es verdad que estén hablando de un concepto clave de la hipótesis carbohidratos-insulina
  3. Si quieres saber si hay engorde, miras si hay engorde
  4. No es verdad que tenga que haber efectos en los términos del balance energético
  5. ¿Aplicamos este criterio a otras acumulaciones de energía en tejidos?
  6. No es verdad que tenga que suceder. Otras razones
  7. Aparte de no ser verdad, no es medible ni creo que lo sea nunca
  8. La teoría CICO no puede explicar los resultados científicos
  9. Conclusión

1. El argumento principal es un hombre de paja

If decreased circulating fuels caused the development of common human obesity as described by the CIM, then experimentally decreasing circulating fuels should result in increased energy intake, decreased energy expenditure, and body fat accumulation.

Si la disminución del fuel circulante causa el desarrollo de la obesidad humana común como lo describe el CIM [modelo carbohidratos-insulina], la disminución experimental de los combustibles circulantes debería dar como resultado un mayor consumo de energía, un menor gasto de energía y acumulación de grasa corporal.

¿La disminución de fuel circulante causa acumulación de grasa corporal? Pensémoslo un momento, ¡¡¡¿es eso lo que dice la hipótesis carbohidratos-insulina?!!! ¿En serio? Miremos la figura, sacada de un artículo que defiende el modelo carbohidratos-insulina, ¿vemos qué causa la acumulación de grasa corporal en ese modelo?

La irrelevante, innecesaria y posiblemente inexistente reducción del fuel circulante, en cualquier caso es una posible consecuencia —¡un síntoma que a lo mejor ni existe!— de la acumulación de grasa corporal ¡no su causa! ¿Habéis leído a algún defensor de la hipótesis carbohidratos-insulina decir que engordamos porque se reduce el fuel circulante? ¿En serio este argumento tiene tres firmantes? ¿No les da vergüenza? ¡¡¡¿No les da vergüenza?!!! ¿De verdad están retorciendo de esta forma lo que dice el modelo carbohidratos-insulina?

Es más, la hipótesis carbohidratos-insulina dice que la insulina causa acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo, triglicéridos que ya no estarían disponibles para el resto de tejidos, por ejemplo para ser disipados como calor en el tejido muscular (ver,ver). Si no hay engorde, es absurdo plantear que se vaya a reducir el fuel circulante a causa del engorde. ¿Se puede usar para poner en duda que esa causalidad sea posible, un experimento con acipimox que según Hall y Guyenet ¡¡¡no causó cambios en la composición corporal!!? ¿Qué cambios en la ingesta energética y el gasto energético esperaban encontrar en esas condiciones? ¡¡¡¿Qué cambios?!!!! Y argumentan que la reducción del fuel circulante, que supuestamente es la consecuencia de engordar, tampoco causó engorde. Y que no haya efectos en los términos del balance energético a causa de un engorde que no hubo para ellos es prueba de que…¡¡¡Joder con Hall y Guyenet!!!

Nótese que si no hubieran atribuido al modelo carbohidratos-insulina una causalidad falsa, diferente de la que ese modelo propone, no hubieran podido hablar del experimento con acipimox, pues en ausencia de engorde no hubiesen podido justificar su búsqueda de efectos en los términos del balance energético. Esa búsqueda sólo existe desde el momento en que se inventan que el engorde lo produce la reducción de fuel circulante. Y eso es falso.

No sólo eso. Es la teoría CICO la que propone que una reducción del fuel circulante obliga a los adipocitos a liberar grasa corporal, es decir, a adelgazar.

Es decir, Hall y Guyenet atribuyen falazmente esa causalidad al modelo carbohidratos-insulina pero es la causalidad de su propio modelo.

In a 6-month trial, acipimox induced a persistent 38% reduction of plasma FFA levels

El fármaco acipimox reduce los niveles de FFA al imitar el efecto de la insulina para inhibir la lipólisis de los adipocitos.

Si en un experimento un fármaco de forma sistemática reduce los ácidos grasos libres circulantes, si eso no resulta en una reducción del peso corporal, la causalidad que se pondría en entredicho, en cualquier caso, ¡es la de la teoría CICO!

Yo no creo que el experimento sirva para demostrar que la causalidad CICO sea falsa. Lo que sí me parece relevante es cómo Hall y Guyenet convenientemente han atribuido al modelo carbohidratos-insulina una causalidad falsa, pretendiendo de ahí concluir que ese modelo es contrario a la evidencia experimental.

2. No es verdad que estén hablando de un concepto clave de la hipótesis carbohidratos-insulina

Por otro lado tenemos la idea de que los términos del balance energético no se pueden adaptar a la acción de un tejido que decide capturar ácidos grasos.

a key prediction of the CIM was not experimentally supported.

una predicción clave de la hipótesis carbohidratos-insulina no tuvo respaldo experimental

Nótese que la idea de que los cambios en la ingesta energética y gasto energético son consecuencia del engorde no es una idea clave de la hipótesis carbohidratos-insulina. Esto es otro hombre de paja creado por Hall y Guyenet para hacer creer que están falseando esa teoría al desmontar uno de sus pilares. En la hipótesis carbohidratos-insulina el engorde es un proceso fisiológico en el que la insulina tiene un papel fundamental, mientras que los términos del balance energético ¡¡¡no importan un comino!!! Sólo se habla de los cambios en los términos del balance energético por cuestiones didácticas, para ver si los caloréxicos se enteran de una vez de que la hipótesis carbohidratos-insulina no viola ninguna ley de la física, no porque esos términos tengan un papel relevante. Por supuesto los caloréxicos no entienden que los términos energéticos en que han basado su carrera sean irrelevantes. Y erre que erre los quieren meter hasta en el discurso de los que niegan la relevancia de esos términos.

Mira la figura anterior. ¡En este modelo el balance energético no pinta nada en el proceso de engordar! Según la hipótesis carbohidratos-insulina, los cambios en los términos del balance energético son síntomas irrelevantes en el engorde, innecesarios para el engorde y posiblemente inexistentes en presencia de engorde. ¡¡¿Idea clave?!! Sólo si pretendes hacer creer lo que no es y no acabas de entender que tu ideología es pura charlatanería.

¿Qué es lo relevante en el modelo carbohidratos-insulina? Los cambios hormonales y si hay engorde o no lo hay. ¿Balance energético, dicen? ¿Qué es eso?

3. Si quieres saber si hay engorde, miras si hay engorde

Otro problema importante del argumento de Hall y Guyenet es que si quieres saber si un factor fisiológico engorda, lo que tienes que hacer es un experimento controlado en el que se aplique ese factor fisiológico y compruebas si hay crecimiento del tejido adiposo. Los términos del balance energético no son relevantes a la hora de hacer esa comprobación, salvo que, como es el caso, quieras hacer creer que has demostrado que lo que sí sucede, en realidad no puede suceder.

Es sencillo: si quieres demostrar si la insulina engorda,

  1. usas insulina y
  2. compruebas si hay engorde.

¡Punto!

Si te sales de ahí… y usas un fármaco que no es insulina y te fijas en marcadores secundarios, innecesarios, irrelevantes y probablemente ausentes en situaciones de engorde, luego no me cuentes que no la estás queriendo meterla doblada.

Por ejemplo, en este experimento, con la misma ingesta energética y los mismos niveles de actividad física, inyectar insulina produjo acumulación de grasa corporal.

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¿Han demostrado Guyenet y Hall que este experimento que refiero está mal hecho, porque lo que en él sucede es imposible? Ni de casualidad.

Este otro entonces también es erróneo: los ratones a los que se inyectó insulina consumieron menos comida, pero acabaron el experimento con un porcentaje de grasa corporal un 65% mayor que a los que se inyectó la solución salina.

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O este otro, en el que con la misma ingesta energética, cuanta más insulina se inyectó más grasa corporal se acumuló:

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Y tenemos una epidemia de estudios mal hechos, porque en este otro a los 12 meses el grupo al que se inyectaba insulina tenía una grasa corporal un 4.2 veces mayor que el otro, sin diferencias en la ingesta energética.

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También hay experimentos en humanos en los que reduciendo la ingesta se acumuló grasa corporal, en personas que se inyectaban insulina (ver).

Y no sólo la insulina puede causar aumento de la grasa corporal sin aumento de la ingesta: ejemplo, ejemplo, ejemplo, ejemplo, ejemplo.

No he querido extenderme explicando los experimentos. Los enlaces llevan a entradas del blog donde se pueden consultar los detalles de los mismos. Sigo.

4. No es verdad que tenga que haber efectos en los términos del balance energético

No es verdad que si un factor fisiológico engorda produciendo directamente acumulación de grasa corporal, haya que percibir efectos en la ingesta energética y en el gasto energético. El balance de energía en el tejido adiposo NO es el balance de energía en todo el cuerpo (ver,ver).

Por ejemplo, en estos experimentos un cambio hormonal causó engorde, sin la concurrencia de un aumento en la ingesta energética. Eso mismo lo hemos visto en los experimentos con inyección de insulina que he comentado antes. Que no haya aumento en la ingesta no significa que no haya habido engorde, o dicho de otra forma, que haya engorde no implica que la ingesta tenga que alterarse.

Por ejemplo, es posible perder grasa corporal al tiempo que se gana musculatura, o al contrario (ver,ver), una situación en la que no necesariamente hay una alteración en la diferencia ingesta-gasto. ¡¡Y sin embargo sí hay engorde!!  En este otro experimento se ganó más grasa corporal, pero menos peso, lo que demuestra absurdo presuponer que un aumento del tamaño del tejido graso tiene que venir acompañado de un aumento de la ingesta y una reducción del gasto energético.

Otro ejemplo: en las lesiones del hipotálamo ventromedial se puede acumular grasa corporal sin que haya variaciones ni en el peso corporal ni en la ingesta energética (ver).

No es verdad, porque como decía,

el balance energético en el tejido graso NO es el balance energético en el cuerpo

Lo entiende todo el mundo, menos, aparentemente, Hall y Guyenet.

5. ¿Aplicamos este criterio a otras acumulaciones de energía en tejidos?

¿Crees posible que tu hígado acumule grasa corporal por causas fisiológicas en nada relacionadas con el balance energético, por ejemplo por la presencia de azúcar y fructosa en la dieta? (ver) ¿O crees más bien que la acumulación de energía en el hígado es causada por una ingesta energética que supera tu gasto energético, porque así lo han demostrado Hall y Guyenet? Entonces, ¿crees que sí es posible acumular grasa en el hígado por causas fisiológicas desligadas del balance energético del cuerpo?

¿Crees que no percibir cambios en la ingesta energética ni en el gasto energético mientras se acumula grasa en el hígado (no estoy diciendo que cambia el peso corporal) demostraría que la causa del hígado graso no puede ser fisiológica? Nótese que no percibir no significa que no estén, sino que no se ven.

¿Qué relación guarda la acumulación de grasa en el hígado con los términos del balance energético en el cuerpo? ¿A través de qué mecanismos fisiológicos?

¿De verdad están planteando que no pueden existir causas fisiológicas para la acumulación de grasa corporal en un tejido? Un mal argumento que se usa sólo porque no te quieres bajar del burro se llama argumento ad-hoc. Van a ser incapaces de defender este argumento, lo que no les ha impedido emplearlo en esta ocasión para hacer avanzar su agenda.

Hablemos de los esteroides anabolizantes. Hacen crecer la masa muscular (ver). ¿Lo hacen mediante una actuación fisiológica/hormonal directa en el tejido muscular, o eso es imposible según han demostrado Hall y Guyenet porque el cuerpo no sabría gestionar disponer de unos gramos menos de metabolitos, los empleados en ese crecimiento? ¿Es mediado, en este caso, el incremento en la energía acumulada en el tejido por cambios en los términos del balance energético corporal, o son los términos del balance energético del cuerpo irrelevantes en el crecimiento del tejido? Si lo único que hacen los esteroides anabolizantes es aumentar el apetito y hacernos sedentarios, ¿nos podemos ahorrar pincharnos nada y directamente comer más y movernos menos?

6. No es verdad que tenga que suceder. Otras razones

Kevin Hall dice que un exceso de tan sólo un gramo de grasa en la ingesta de comida explica la actual epidemia de obesidad (30 kJ/d =7.2 kcal/d):

A small persistent average daily energy imbalance gap between intake and expenditure of about 30 kJ per day underlies the observed average weight gain (fuente)

Creo que es importante resaltar este dato para ser conscientes de la dimensión del problema: hablamos de unos pocos gramos diarios acumulados en el tejido adiposo.

Supongamos que de los 400g de comida que consumes hoy, 1 gramo va a parar directamente a tu tejido adiposo. ¿Cuál va a ser el efecto en los días siguientes? ¿Hambre voraz? ¿Aumento de la ingesta? ¿Cansancio por falta de nutrientes? ¿Estamos de broma? ¿Es eso lo que notas cuando un día consumes 399 g en lugar de los 400 g que comes en término medio?

¿Te has planteado alguna vez la variación que hay en tu ingesta de comida de un día para otro? ¿Crees que en tu cuerpo que comas 1 g menos que el día anterior causa alguna respuesta en la ingesta que sea mayor que la variación natural e inevitable en la ingesta? ¿Y si consumes 5 g menos que el día anterior?

Aparte de lo anterior, nuestro cuerpo “desperdicia” gran parte de lo que comemos como calor corporal. Y la cantidad no es fija: es adaptativa. Si comes un poco más o un poco menos, se puede adaptar sin ningún problema a la ingesta de ese día y disipar lo que sobra, quizá más, quizá menos que el día anterior, en forma de calor. Ninguna razón para que al día siguiente tengas que comer más: a tu cuerpo no le ha faltado nada ninguno de los dos díasNo es verdad que el hecho de que tu tejido adiposo acumule triglicéridos tenga que tener un efecto en la ingesta energética. La variación en la cantidad de nutrientes disponibles puede ser absorbida perfectamente por un ligerísimo cambio en el gasto energético. La eficiencia del cuerpo humano es variable y adaptativa (ver,ver,ver,ver,ver,).

Si en lugar de comer 1g menos de lo normal, tu tejido adiposo almacena 1g de lo que comes, ¿para tu cuerpo es una situación insostenible? ¿En qué se diferencia esa situación de comer 1g menos de la media que consumes? ¿El primer caso supone un problema y el segundo no? Eso es lo que nos están diciendo Hall y Guyenet:

  • Hoy comes 1 g menos que ayer —> El cuerpo ni se entera.
  • Hoy tu tejido adiposo decide acumular 1 g de lo que comes como grasa corporal —> Situación imposible, como se demuestra al no detectarse cambios en la ingesta energética y el gasto energético en un experimento con acipimox.

El cuerpo no sabría qué hacer con ese gramo menos, pero sólo en el segundo caso… Ummmm, ¿están hablando en serio?

7. Aparte de no ser verdad, no es medible ni creo que lo sea nunca

Otra falacia es pretender sacar conclusiones de lo que no sólo no tiene por qué producirse, sino que tampoco puede ser medido.

Si hoy comes 1g menos de lo normal (no es una errata, es la hipótesis de Hall y Guyenet), ¿qué cambios esperas encontrar en tu ingesta energética o en el gasto energético al día siguiente? ¿Crees que de existir ese efecto se puede medir distinguiéndolo de las variaciones naturales de un día respecto de otro en el gasto energético y la ingesta energética? ¿Y cómo lo distinguirías de esas variaciones naturales?

¿Cuál crees que es la resolución y precisión de los sistemas actuales de medida de la comida que efectivamente entra en el cuerpo y el gasto energético que has tenido un día concreto? Aunque no entiendas los conceptos de precisión y resolución, ¿crees que con la tecnología actual se puede medir de forma fiable que tu cuerpo ha gastado 10 kcal menos que el día anterior, al tiempo que se tiene controlada la ingesta calórica real (la comida realmente absorbida) con una exactitud mejor que esas 10 kcal? ¿Están pretendiendo Hall y Guyenet decirnos que están haciendo estas medidas en condiciones de extraer conclusiones válidas?

Y, en todo caso, como he explicado antes, es que ni siquiera tiene por qué haber un efecto que medir.

8. La teoría CICO no puede explicar los resultados científicos

Hall y Guyenet son dos de los máximos exponentes de la charlatanería caloréxica. Este ridículo ataque a la hipótesis carbohidratos-insulina sólo se puede explicar por el interés de estos dos señores por defender los dogmas en los que han basados su carrera y su libro, respectivamente.

¿Cuestionan sus dogmas con la misma intensidad con la que cuestionan la hipótesis carbohidratos-insulina? Yo diría que no.

Si no hay un efecto local de la insulina, ajeno al balance energético, ¿cómo se explica que las inyecciones de insulina cambien el reparto de la grasa corporal en el cuerpo? Una acción mediada por cambios en la ingesta energética y el gasto energético no puede explicar esa observación (ver)

¿Cómo explica la teoría CICO la correlación espacial entre concentración de insulina y adiposidad detectada especialmente antes de que se desarrolle resistencia a la insulina? (ver)

Si no puede suceder que engordemos por una causa fisiológica ajena al balance energético, ¿cómo se explica este experimento en el que las ratas que consumían la mitad de calorías que otras ganaron más grasa corporal? ¿Cómo explica este experimento la teoría CICO? Es importante resaltar que la teoría CICO no es lo que dice la Primera Ley de la Termodinámica (ver).

En este otro experimentosin diferencias en la ingesta energética, hubo mayor acumulación de grasa corporal en el grupo al que se inyectaba insulina. ¿Si se almacena como grasa corporal lo que sobra cuando el cuerpo ha gastado para cubrir sus necesidades, ¿es que los ratones de uno de los grupos de repente tuvieron menos “necesidades energéticas”?

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¿O puede ser que el cuerpo gaste lo que no se ha engordado? (ver) ¿Se lo han planteado? ¿Por qué lo descartan? ¿Qué esperaríamos encontrar en la activación de las proteínas desacopladoras en cada caso?

9. Conclusión

Las teorías tienen que ser coherentes con los experimentos científicos, no al contrario (ver). Si alguien pretende argumentar que la composición de la dieta no tiene efectos en el tejido graso, que no hay efectos que las calorías y la distribución de macronutrientes no puedan explicar, tienen primero que dar una explicación para lo que está publicado en la literatura científica (ver). ¿Cientos de experimentos perfectamente controlados son erróneos? ¿En serio? ¿Tenemos que creer que Hall y Guyenet no han visto toda esa evidencia?

estos hallazgos corroboran, sin embargo, una cantidad sustancial de evidencia que muestra el excepcionalmente potente efecto engordante de la insulina, independientemente de las calorías consumidas (fuente)

Hall y Guyenet tampoco han encontrado toda esa evidencia publicada en las revistas científicas, pero sí han encontrado un experimento con acipimox. ¡Vaya par de fenómenos!

En definitiva, Hall y Guyenet dicen haber demostrado que no puede suceder lo que la evidencia científica dice que sí sucede. Qué bien.

Nota: No es la primera vez que Stephan Guyenet, PhD ha empleado argumentos basura para hacer creer que la insulina no engorda (ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo). Y sus argumentos en defensa del azúcar son impropios de alguien con un título universitario (ver).

Nota: el párrafo de Guyenet y Hall tiene 125 palabras, mi comentario 4000. Principio de Asimetría de Brandolini.

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