Si no entendemos las causas de la obesidad, vamos a seguir sin poder prevenirla

Primera ley de los prejuicios: si ya conoces una respuesta que encaja con tus ideas preconcebidas, no necesitas perder el tiempo estudiando el problema. Lo que tienes que hacer es educar a los demás, porque evidentemente están desinformados.

Comparison with ancestral diets suggests dense acellular carbohydrates promote an inflammatory microbiota, and may be the primary dietary cause of leptin resistance and obesity

it has been widely reported that unless grains or refined foods had arrived, all bore remarkably low incidences of “Western diseases,” including obesity […] Those populations that transitioned to a Westernized diet invariably developed Western metabolic diseases,

se ha reportado ampliamente que a menos que aparezcan los granos [cereales] o los alimentos refinados, todos tenían remarcablemente baja incidencia de las “enfermedades de la civilización”, incluida la obesidad […] Aquellas poblaciones que se pasan a la dieta occidental, sin excepción desarrollan las enfermedades metabólicas de occidente

Como podemos ver en la tabla, consumiendo una dieta basada en productos frescos, la obesidad es inexistente:

Asumo que lo que afirma la cita anterior, y que se muestra en la tabla, es cierto. Si alguien conoce un pueblo que no consuma azúcar, harina y aceites de semillas, que se alimente de los productos frescos que encontramos en la naturaleza, y que en esas condiciones tenga problemas de obesidad, agradecería que me lo contara. ¿Un pueblo que sufre obesidad incontrolable comiendo carne, pescado, huevos y verdura? ¿Alguien sabe de un caso así?

La teoría del balance energético

Como he explicado copiosamente en el blog, la teoría del balance energético es una teoría pseudocientífica que inventa el comportamiento del cuerpo humano a partir de juegos de palabras siempre falaces (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver). En esencia, lo que esta teoría propone es que engordamos cuanto nuestra ingesta supera nuestro gasto energético y adelgazamos cuando la ingesta está por debajo del gasto energético.

De forma gráfica, una persona cuya ingesta se mantuviera en la zona marcada en rojo en la gráfica de abajo a la izquierda mantendría su peso a largo plazo. Según esta teoría, si en término medio y de forma recurrente ingerimos más energía que el gasto energético que tiene nuestro cuerpo, engordaremos. Sería lo que he representado en la gráfica de la derecha: la ingesta está más veces por encima del gasto energético que por debajo.

                    

Por supuesto, para perder peso lo único que es necesario es reducir de forma sostenida la ingesta energética. Y si no funciona, se deduce que el cliente no ha seguido las instrucciones (ver). Porque “se ha contrastado” que si sigues el método adelgazas (ver).

Otra visión del problema

Como decía al principio, la teoría del balance energético es pseudociencia. Sólo la pura casualidad haría que nuestro cuerpo se comportase en la realidad como esa teoría propone (ver). No le sucede a ningún animal (ver).

Lo que cuento ahora es otra forma de interpretar el problema, que a mí me parece que encaja mejor con la realidad. Está basada en las siguientes ideas:

  • Como hemos visto en el artículo con el que he empezado esta entrada, la gente que consume sus dietas tradicionales, basadas en productos frescos, presentes tal cual en la naturaleza, no tiene un problema obesidad. Desde el momento en que el azúcar, la harina y los aceites de semillas entran a formar parte de la dieta esa realidad cambia.
  • Asumiendo como cierto que nuestro cuerpo tuviera un gasto energético fijo (algo que es falso), sería imposible ajustar la ingesta energética con suficiente precisión y regularidad para no engordar. Y sin embargo, esas comunidades del mundo de las que hablo no engordan y ni siquiera intentan contar calorías. Nuestro cuerpo no funciona como propone la teoría CICO.
  • Nuestro cuerpo tiene mecanismos fisiológicos que le permiten adaptarse cada día a la cantidad de comida ingerida, disipando en forma de calor lo que sobra (ver,ver,ver). La existencia de esos mecanismos hace absurdo dar por supuesto que existe un gasto energético fijo y que el problema es “comer más de la cuenta”.
  • En el mismo sentido, ¿hay animales que, viviendo en su hábitat natural y consumiendo su dieta natural tengan un problema de obesidad? ¿Asumimos sin más que simplemente comen los animales exactamente la cantidad que necesitan comer para sus necesidades energéticas? ¿Todos aciertan con la cantidad de comida? (ver)
  • Ningún crecimiento de un tejido en un ser vivo es controlable gestionando la cantidad de comida, salvo en casos extremos que no desmienten esta realidad: crecimiento de un niño, mujer que gana peso durante su embarazo, crecimiento de un tumor, joroba de búfalo, desarrollo de los pechos en una adolescente, gigantismo, etc. (ver,ver,ver) El tejido hace lo que decide hacer, al margen de cuánto comemos o cuánto ejercicio hacemos.

 

                      

En esos pueblos de los que hablaba al principio, el comportamiento sería el que muestro en la gráfica de la izquierda (sobre este párrafo): engordar o adelgazar no dependería de cuánto comemos. Diversos casos de ingesta energética y de actividad física dan el mismo resultado: mantenimiento del peso corporal. Sería la zona marcada en rojo. Por supuesto, si a estas personas las sacamos de la “zona normal”, la zona en la que el cuerpo puede hacer funcionar sus mecanismos de autorregulación, obtenemos otro resultado: si te mueres de hambre o si te obligas a comer por 10, perderás peso o ganarás peso (de forma poco saludable). Pero eso no es el caso normal, son situaciones extremas cuya existencia no significa que la zona normal no exista y que, evidentemente, no se rigen por el mismo comportamiento fisiológico (ver). A priori un caso extremo no puede ser empleado como referencia sobre lo que sucede cuando la ingesta sí está en rango de normalidad (ver). Un detalle importante es que comiendo así el cuerpo no tiene tendencia a salirse de la zona normal de funcionamiento. No hay atracones y no sigues comiendo cuando ya estás saciado.

En la gráfica anterior, en la parte de la derecha, he representado también la que podría ser la situación actual, la que nos hace subir de peso:

  1. Por un lado, la dieta se ha vuelto engordante, por lo que la curva se ha desplazado ligeramente hacia arriba, haciendo que casi al margen de cuánto comemos, vayamos a subir de peso poco a poco. 3-4 gramos ganados cada día a partir de los 20 años pueden explicar que una persona sea obesa a los 40-50 años. Algunos privilegiados no se verían afectados por el cambio de dieta, pero muchos otros sí. Y no hay ninguna razón para pensar que la grasa corporal se acumula por ser excesiva la ingesta. Creer que esa idea deriva de las leyes de la física es la mayor estupidez cometida por el ser humano en toda su historia (ver).
  2. Pero además, el consumo de esos productos creados por el hombre, diseñados para resultar muy apetecibles, hace que la ingesta de comida esté aumentada. Nótese, que, en este supuesto, según la gráfica, cuanto más se come más se engorda, pero la causa real del engorde no es la cantidad de comida, sino el cambio en la composición de la dieta: abandonar la dieta tradicional basada en productos frescos y abrazar los farináceos, el azúcar y los aceites inventados por el hombre.

Por si no lo estoy diciendo suficientemente claro, en mi opinión, para lo que más nos importa, que son nuestros hijos, la mejor medida preventiva es una dieta paleo o evolutiva.

¿Es posible perder peso con la dieta hipocalórica?

Bajo el supuesto que describo, sin salir de la dieta de las harinas, ¿es posible adelgazar? ¿es posible reducir la ingesta energética para situarnos en el punto rojo que vemos en la gráfica de abajo a la izquierda? ¿Conseguiríamos perder peso de mantenernos en esos niveles de ingesta?

             

La respuesta nos la da la evidencia científica: no existe constancia de que eso sea posible para la mayor parte de los que necesitamos perder peso (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver). Y se sabe que el cuerpo humano, al igual que el de cualquier otro animal, pone en marcha mecanismos protectores que le hacen ser más eficiente engordando en condiciones de restricción de la cantidad de comida (ver). Es una ventaja evolutiva, una protección. Ese mecanismo se traduciría que la curva no se estaría quieta, sino que se desplazaría hacia arriba, haciendo que al cabo de unos meses, con la misma ingesta energética, la pérdida de peso inicial se convierta en estancamiento del peso e incluso lenta ganancia de peso, hasta recuperar lo poco perdido (ver). En la gráfica de la derecha, el desplazamiento hacia arriba de la curva tendría dos causas:

  1. el abandono de la dieta tradicional, y
  2. una fisiología que se ha protegido frente a la restricción de comida.

Pero nótese que no afirmo que la pérdida de peso se paralice porque el gasto energético se ha reducido: esa causalidad sólo existe, a priori, en el mundo de las matemáticas. Es decir, en la pseudociencia del balance energético.

En cualquier caso, la conclusión relevante es que las leyes de la física nada tienen que decir sobre cuál es la respuesta de un animal a la falta de alimento. Creer que las leyes de la física garantizan la restricción calórica como método para adelgazar es propio de mendrugos sin neuronas. O de mendrugas sin neuronas.

Notas finales

  1. Las conclusiones derivadas de experimentos en los que se sigue una dieta occidentalizada no necesariamente son aplicables a otro tipo de dietas, especialmente las de orientación paleo.
  2. Las conclusiones derivadas de experimentos que nos sacan de nuestra zona de funcionamiento normal, por ejemplo experimentos de sobrealimentación, no necesariamente son extrapolables a lo que le sucede a quien consume una cantidad normal de comida (o una dieta diferente). Especialmente si la dieta empleada es alta en productos que no son comida, como el azúcar o las harinas de cereales.
  3. La comparación isocalórica de la dieta occidental con otras dietas es interesante desde el punto de vista académico/científico, pero falsea la realidad, pues no está nada claro que las ingestas ad libitum vayan a ser idénticas.

Leer más:

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Corría el año 1960…

El siguiente artículo me parece muy interesante. Es de hace 60 años, 57 para ser exactos, y los autores comentan que se llevaba 20 años tratando a los clientes obesos con dieta hipocalórica y que la cosa no funcionaba. Es decir, la estupidez del balance energético lleva en vigor ¡al menos 80 años!

Burros no, extraburros.

Experiences with the Pennington Diet in the Management of Obesity

Publicado en 1961. El autor describe cómo el tratamiento de la obesidad está basado en la teoría del balance energético:

It is generally accepted that fat in excess will be laid down only if food intake exceeds energy output. The treatment of obesity has generally followed this premise. Diets deficient in calories have been prescribed so that caloric intake does not exceed energy output. Weight loss should automatically follow when the instructions are faithfully followed.

En general, se cree que la grasa en exceso se depositará [como grasa corporal] sólo si la ingesta de alimentos excede el gasto energético. El tratamiento de la obesidad ha seguido en general esta premisa. Las dietas hipocalóricas se han recetado para que la ingesta calórica no exceda el gasto energético. La pérdida de peso debería suceder automáticamente cuando se siguen fielmente las instrucciones.

The treatment of the obese patient has followed a stereotyped pattern for the past 20 years. Prescribing a simple low caloric diet and sympathetic handling of the patient, the usual metlhod, had not been a rewarding form of clinical treatment.

El tratamiento del paciente obeso ha seguido un patrón estereotipado durante los últimos 20 años. Prescribir una sencilla dieta baja en calorías y el trato comprensivo al paciente, el método habitual, no resultó una forma productiva de tratamiento clínico.

Te trato con pseudociencia, pero ¡eh! con mucha comprensión… Hace 60 años ya se sabía que la dieta hipocalórica no servía para adelgazar. Y llevamos 80 años tratando de evitar y revertir la obesidad con pura estupidez.

Por otro lado, en este artículo se hace referencia a los experimentos de Pennington, basados en restricción de carbohidratos y sin restricción de la ingesta:

A copy of the diet was given to each patient. The diet was made up to allow protein and fat ad libitum. However, the carbohydrate component was carefully restricted to less than 50 g. per day. The object of the diet was to provide as much bulk as desired but at the same time to limit sharply the carbohydrate intake. These basic points were outlined to each patient. There were no other diet restrictions.

Se le dio una copia de la dieta a cada paciente. La dieta se preparó para permitir el ad libitum [sin restricción] de proteínas y grasas. Sin embargo, el componente de carbohidratos se restringió cuidadosamente a menos de 50 g/día. El objetivo de la dieta era proporcionar tanto volumen como se desease, pero al mismo tiempo limitar de manera importante la ingesta de carbohidratos. Estos puntos básicos fueron delineados para cada paciente. No hubo otras restricciones de dieta.

Pennington claims that his patients have lost weight on this diet with a caloric intake of 3000 calories.

Pennington afirma que sus pacientes han perdido peso en esta dieta con una ingesta calórica de 3000 calorías.

The detailed study on the single patient described in this report shows that weight loss occurred on a full caloric intake, consisting of high fat and protein and low carbohydrate content.

El estudio detallado sobre el paciente descrito en este informe muestra que la pérdida de peso se produjo con una ingesta calórica completa, que consiste en un alto contenido de grasas y proteínas y un bajo contenido de hidratos de carbono.

El propio Pennington describe su dieta en 1953 en el siguiente artículo.

Treatment of OBESITY with Calorically UNRESTRICTED DIETS

Restriction of carbohydrate, alone, appears to make possible the treatment of obesity on a calorically unrestricted diet composed chiefly of protein and fat.

La restricción de los hidratos de carbono, por sí misma, parece hacer posible el tratamiento de la obesidad en una dieta sin restricciones calóricas compuesta principalmente de proteínas y grasas.

El texto original y a continuación mi traducción:

A DIET FOR OBESITY

With this diet you follow a definite routine which is as important as the diet itself. Have a regular hour for going to bed. Set your alarm clock for eight hours sleep, never a minute more than that, and allow time for a thirty-minute walk be-fore breakfast. It is not necessary to walk fast, but it is necessary to walk the full thirty minutes regularly.

Breakfast, lunch, and dinner are all the same type. You eat three big meals a day and lose seven pounds of excess weight a month.

First course of each meal: One-half pound or more of fresh meat with the fat. This part of the diet is unlimited. You can eat as much as you want. The proper proportion is three parts of lean to one part fat. Most of the meat you buy is not fat enough, so get extra beef kidney fat, slice and fry it to make up the proper proportion. Good meats are roast beef, steak, roast lamb, lamb chops, stewed beef, fresh pork, and pork chops. Hamburger is all right if you grind it yourself just before it is cooked. Season the meat with black pepper before it is cooked or use paprika, celery seed, lemon, chopped parsley, or celery tops, or use other flavoring which does not contain salt.

Do not use the least particle of salt. Do not use foods which contain salt, such as soup, bacon, smoked ham, canned chicken, or fish containing salt, frankfurters. bologna, canned or spiced meat, or salted butter.

Second course of each meal: This part of the diet is strictly limited. At each meal you have a choice of an ordinary portion of any one of the following: white potatoes, sweet potatoes, boiled rice, half grapefruit, grapes, slice of melon, a banana, a pear, raspberries or blueberries. At the end of each meal have a cup of black coffee or tea without sugar. Do not use saccharine.

Be sure to drink six glasses of water every day before five o’clock. Your only other beverage is half a lemon in a glass of water if you desire it.

This diet contains no bread, flour, salt, sugar, alcohol, or anything else not mentioned.

UNA DIETA PARA LA OBESIDAD

Con esta dieta se sigue una rutina definida que es tan importante como la dieta misma. Tenga una hora regular para ir a la cama. Configure su despertador durante ocho horas para dormir, nunca un minuto más, y deje tiempo para una caminata de treinta minutos antes del desayuno. No es necesario caminar rápido, pero es necesario caminar los treinta minutos completos regularmente.

El desayuno, el almuerzo y la cena son todos del mismo tipo. Usted come tres comidas grandes al día y pierde 3 kg de exceso de peso al mes. Primer plato de cada comida: 225g o más de carne fresca con la grasa. Esta parte de la dieta es ilimitada. Puede comer todo lo que quiera. La proporción adecuada es de tres partes de carne magra por cada parte de grasa. La mayor parte de la carne que usted compra no es lo suficientemente grasa, por lo tanto, ingiera aparte grasa de riñón de res, córtela y fríala para conseguir la proporción adecuada. Las buenas carnes son carne asada, bistec, cordero asado, chuletas de cordero, ternera guisada, cerdo fresco y chuletas de cerdo. La hamburguesa está bien si uno mismo pica la carne y la cocina a continuación. Sazone la carne con pimienta negra antes de cocinarla o use pimentón, semillas de apio, limón, perejil picado o tapas de apio, o use otro saborizante que no contenga sal.

No use la menor partícula de sal. No use alimentos que contengan sal, como sopa o tocino, jamón ahumado, pollo enlatado o pescado con sal, salchichas. mortadela, carne enlatada o condimentada, o mantequilla salada.

Segundo plato de cada comida: Esta parte de la dieta es estrictamente limitada. En cada comida tiene la opción de una porción ordinaria de cualquiera de los siguientes: patatas blancas, batatas, arroz hervido, medio pomelo, uvas, rodaja de melón, un plátano, una pera, frambuesas o arándanos. Al final de cada comida, tome una taza de café negro o té sin azúcar. No use sacarina.

Asegúrese de beber seis vasos de agua todos los días antes de las cinco en punto. Su única otra bebida es medio limón en un vaso de agua si lo desea.

Esta dieta no contiene pan, harina, sal, azúcar, alcohol o cualquier otra cosa no mencionada.

Para los amantes de la historia, el siguiente  artículo de 1966 detalla las dietas bajas en carbohidratos que se proponían en esa época. Para esa revisión remito al propio artículo. Lo que quiero resaltar de él es cómo la charlatanería caloréxica estaba establecida como “tratamiento” de la obesidad:

Meat in the weight control diet

As far as we know now, the energetics of the obesities seem simple. The only way the body gains excess fat is to have an energy intake greater than the energy output so that the excess energy is laid down as body fat. The only way excess fat is lost is by creating a situation in which the energy output of the body exceeds its intake and hence, body fat is burned to yield the energy deficit. Very simply this situation is accomplished in one of three ways: (1) the reduction of energy intake in food and drink; (2) the increase in energy output through increase in basal metabolic rate or more often, increased physical activity or (3) by a combination of (1) and (2).

[…]

Weight loss is finally dependent on maintain-ing a caloric intake less than the caloric needs until previously accumulated excessive weight is lost. A diet which has high satiety value and which carries the individual from one meal to another without the discomforts of physical hunger is of particular value.

Por lo que sabemos ahora, la energía de las obesidades parece simple. La única forma en que el cuerpo gana un exceso de grasa es tener una ingesta de energía mayor que el gasto energético de tal forma que el exceso de energía se guarde como grasa corporal. La única manera en que se pierde el exceso de grasa es creando una situación en la que el gasto energético del cuerpo excede su ingesta y, por lo tanto, la grasa corporal se quema para producir el déficit de energía. De forma simplificada, esta situación se logra de una de tres maneras: (1) la reducción del consumo de energía en alimentos y bebidas; (2) el aumento del gasto energético a través del aumento en la tasa metabólica basal o, más frecuentemente, el aumento de la actividad física o (3) por una combinación de (1) y (2).

[…]

La pérdida de peso depende finalmente de mantener una ingesta calórica menor que las necesidades calóricas hasta que se pierda el peso excesivo previamente acumulado. Una dieta que tiene un alto valor de saciedad y que transporta al individuo de una comida a otra sin las incomodidades del hambre física es de particular valor.

“la energía de las obesidades parece simple…” Que esta flagrante estupidez haya sido y sea todavía la teoría oficial con la que se intenta combatir la obesidad es una vergüenza para los seres humanos. Y llevamos casi un siglo en esta cloaca intelectual.

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Índice glucémico y grasa corporal

A low–glycemic index diet combined with exercise reduces insulin resistance, postprandial hyperinsulinemia, and glucose-dependent insulinotropic polypeptide responses in obese, prediabetic human

22 participantes obesos (IMC medio de 34.4) de avanzada edad (media de 66 años) con prediabetes que siguen una intervención consistente en ejercicio físico y dos dietas de diferente índice glucémico: bajo (LoGIX) y alto (HiGIX).

Twenty-two older, obese patients with prediabetes [mean ±SEM age: 66 ± 1 y; body mass index (in kg/m2 ): 34.4 ± 2.8] volunteered to participate in a 12-wk exercise-training intervention while consuming either a low-GI or high-GI diet

Las dietas son idénticas en todo salvo en el índice glucémico:

Group diets were carefully matched with respect to macronutrient composition, including fiber, with GI units of 39.8 ± 0.3 and 80.0 ± 0.6 au, respectively. The significant difference in GIs between our study diets was confirmed by the study diet tests (Figure 1; P , 0.05). Dietary compliance was high (97 ± 1%), and there was a 95 ± 1% attendance at exercise sessions

En la tabla podemos comprobar que el grupo de bajo índice glucémico perdió 6.8 kg de GRASA CORPORAL, mientras que el grupo de alto índice glucémico sólo perdió 5.9 kg. En peso perdieron una cantidad similar, porque el grupo de alto índice glucémico perdió 1.3 kg de masa no grasa (¿músculo?), mientras que en el grupo de bajo índice glucémico apenas fueron 0.2 kg.

Mismas calorías, misma distribución de macronutrientes y hay una diferencia de 1 kg en la pérdida de grasa corporal en tan sólo tres meses de experimento.

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Misma ingesta energética…

Up-Regulation of Liver Uncoupling Protein-2 mRNA by either Fish Oil Feeding or Fibrate Administration in Mice

Tres grupos de ratones, que siguen tres dietas diferentes. La primera alta en carbohidratos y las otras dos bajas en carbohidratos, pero además estas dos últimas con exactamente la misma composición en términos de macronutrientes.

The first group was given a high-carbohydrate diet that, on a calorie basis, contained 63% carbohydrate, 11% fat and 26% protein. In the high-carbohydrate diet, safflower oil was used as source of fat. The second group was given a high-safflower oil rich diet containing 14% carbohydrate, 60% safflower oil and 26% protein. The third group was given a high-fish oil diet containing 14% carbohydrate, 60% fish oil mainly from tuna and 26% protein.

No hubo diferencias significativas entre grupos en la ingesta energética:

Although the average energy intake of mice fed each diet was not significantly different (data not shown), compared with carbohydrate fed mice, safflower oil fed mice showed a 2-fold increase of body weight gain (p<0.001) and a 2.6-fold increase of WAT weight (p<0.001). However, compared with safflower oil fed mice, fish oil fed mice did not develop obesity; body weight gain decreased by 58% (P<0.001), and WAT weight also decreased by 74% (P<0.001).

Pero sí hubo claras diferencias en la ganancia de peso y en la ganancia de grasa corporal (WAT, tejido adiposo blanco). Los datos resaltados en amarillo se corresponden con dietas isoenergéticas que además tienen exactamente la misma composición en términos de macronutrientes:

imagen_0288

¿De verdad dicen las leyes de la física que esto no es posible? ¿Está mal hecho este experimento? ¿Están mal hechos cientos de experimentos perfectamente controlados, pues se hacen con animales?

Hubo una activación diferente de las proteínas desacopladoras (ver,ver) en los distintos grupos, lo que es perfectamente compatible con el hecho de que los nutrientes sí entraran en el cuerpo pero fueran eliminados en distinta medida, en función de las características de la dieta. Por ejemplo, la UCP3 en tres tejidos diferentes (músculo esquelético y tejidos adiposo blanco y marrón).

O la UCP2 en el hígado:

Mismas calorías, diferente composición, diferente efecto fisiológico, diferente acumulación de grasa corporal.

Un estudio más que demuestra que la teoría del balance energético no es otra cosa que patética charlatanería. Sí, en ratones, que se rigen por las mismas leyes de la física que los humanos.

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I love it!

Deleterious Metabolic Effects of High Fructose Intake: The Preventive Effect of Lactobacillus kefiri Administration

Cuatro grupos dietarios en ratones: las cuatro combinaciones de:

  • dieta control y dieta alta en fructosa, y
  • que haya consumo de kéfir o no.

En la gráfica B podemos ver el resultado con la dieta alta en fructosa (FRD): el grupo que tomaba kéfir (azul claro) no aumentó de peso en la misma medida que el que no tomaba (azul oscuro). Y no hubo diferencias en la ingesta energética:

administration of L. kefiri during FRD intake prevented the increase in body weight without changing the caloric intake

Y como demuestra la gráfica A no hubo diferencias en la ingesta energética entre esos dos grupos:

imagen_1253

En la gráfica se muestra el peso de distintos depósitos de grasa corporal (AT). Nótese la diferencia entre el grupo azul oscuro y el grupo azul claro:

imagen_1254

Si comparamos el grupo azul oscuro con el azul claro, ¿qué grupo ha comido “más de la cuenta”?

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Crónicas caloréxicas (VI): Alejandro Gayo

¿Puede un tumor crecer si no comemos más calorías de las que nuestro cuerpo utiliza? ¿Sí? ¿El cuerpo produce sus propias calorías de la nada y las convierte en células cancerosas? A ver, sin más IN que OUT el tumor no puede crecer: es el único requisito indispensable. Por tanto, el crecimiento del tumor es debido a un balance energético positivo mantenido en el tiempo: más IN que OUT mantenido durante un cierto tiempo, lo que causa acumulación de energía en el tumor. FIN. Otra cosa es por qué se produce ese balance calórico positivo y ahí la cosa ya se complica.

No se puede negar lo evidente: el balance energético positivo es lo básico. Si no hay exceso NO puede crecer el tumor. Gallinas que entran menos gallinas que salen.

Innumerables estudios, miles de millones de euros en investigación, decenas de años, gente dedicando sus VIDAS ENTERAS a la comprensión de esto… no existe debate científico al respecto y está perfectamente establecido.

Si alguien cree que un tumor puede crecer sin que exista un balance energético positivo que lo publique, a ver si le dan el premio Nobel.

No limitemos la estupidez a la prevención y tratamiento de la obesidad. Extendámosla al tratamiento del cáncer: dieta hipocalórica para los enfermos de cáncer y la próxima vez que un médico oncólogo reciba a un paciente cuyo tumor ha crecido que le eche la culpa de dañar su salud por haber comido por encima de sus necesidades energéticas. ¡Sabía lo que tenía que hacer pero no tuvo fuerza de voluntad para hacerlo!

La estupidez es de tal calibre que resulta imposible entender cómo el ser humano ha caído tan bajo.

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