La ciencia es asín (XVII)

Nutrition Interventions in Rheumatoid Arthritis: The Potential Use of Plant-Based Diets. A Review

Autor principal: Barnard ND. Todos los autores del PCRM (Physicians Committee for Responsible Medicine), una conocida organización anticarne.

Si observamos un poco el título del artículo, vemos que hablan de “uso potencial de las dietas basadas en plantas” en una condición médica concreta, la artritis reumatoide (AR). Es decir, que claramente el artículo es opinión y propaganda de su ideología: lanzan la hipótesis de que la dieta que ellos promueven podría ser beneficiosa para la AR.

Tabla 2 del artículo: productos alimentarios que provocan síntomas en personas que padecen artritis reumatoide. He señalado en rojo todos los productos de origen animal, que son los más problemáticos. En particular el maíz y el trigo destacan claramente, pues más de la mitad de los participantes del estudio reportaron problemas con esos productos de origen animal.

Porque trigo, maíz, naranjas, avena, centeno, café, malta, pomelo, tomate, cacahuetes, azúcar, limones y soja son todos productos de origen animal. Y, por tanto, una dieta vegana que evite esos productos parece una buena candidata para reducir la sintomatología de la AR.

No obstante los autores reconocen que las pruebas científicas al respecto de las dietas veganas se mueven entre lo incierto y lo inexistente:

a 2009 Cochrane review found “uncertain” effects of elimination and vegan diets as a result of inadequate data reporting (92); little if any research has since been published on the effects of elimination diets on RA

Y, sin embargo, Aitor Sánchez, un nutricionista bien conocido por su actividad en redes sociales captando clientes veganos, sí ve esa demostración de efectividad de la dieta vegana ¡¡en la revisión de la que estamos hablando!!:

Una nueva review muestra que la dieta exenta de productos animales mejora la sintomatología de artritis reumatoide. Aitor Sánchez

¡Muestra! Según Sánchez eso se muestra en la misma revisión que dice que lo más problemático es el trigo y el maíz y que dice que las pruebas científicas acerca de la dieta vegana en AR se reducen a una o ninguna.

Casi que la propaganda que hace el PCRM, un grupo extremista anticarne, en este artículo parece más sensata que la tergiversación de lo que dice la revisión que hace Sánchez. El PCRM dice que una dieta vegana puede ser un buen punto de partida como dieta de eliminación, y que habría que ajustar luego de forma individualizada la eliminación de otros productos.

a vegan diet comprised of fruits, grains, legumes, and vegetables can be a beneficial start for RA patients. In addition to being associated with lower BMI and greater fiber intake, this diet may help improve symptoms by eliminating many common trigger foods. Further elimination may be beneficial depending on the individual.

can…may…may…

De forma lógica, una persona sin los claros sesgos del PCRM puede plantear exactamente la misma hipótesis con una dieta que elimine toda la basura vegetal: trigo, maíz, avena, centeno, azúcar, soja, etc. Una dieta que elimine los productos vegetales de la dieta parece un punto de partida igualmente válido para las personas con AR que una dieta vegana. Si eres del PCRM o si quieres captar clientes veganos no vas a estar de acuerdo, claro.

Sánchez se pregunta por qué esta revisión no es noticia. ¿Cuál es la noticia exactamente, que una organización anticarne propone la dieta vegana para una condición médica sin más fundamento que que son una organización anticarne? La noticia sería que Sánchez dejara pasar una oportunidad de hacerse publicidad ante potenciales clientes veganos. Eso sí que sería noticia.

En resumen, esta revisión es un artículo de opinión que reconoce que hay “triggers” de AR tanto animales como vegetales, pero llega a la previsible conclusión, pues los autores son activistas anticarne, de que la dieta vegana podría ser un buen punto de partida porque elimina gran parte de los triggers. Hacen propaganda de su ideología, sin más. Esto no es ciencia ni una prueba científica.

NOTA: otras revisiones han encontrado un beneficio del aceite de pescado en personas que sufren de artritis reumatoide (ejemplo). Teniendo en cuenta que el aceite de pescado es un producto 100% vegetal es curioso que los señores del PCRM hayan olvidado mencionarlo en su revisión. Si fuera un producto de origen animal sí podríamos haber interpretado la omisión como prueba de deshonestidad intelectual por parte del PCRM.

NOTA: otra activista anticarne dice que ya se sabe que una dieta carnívora es perjudicial a largo plazo incluso en personas sanas (ver). Su ideología o el interés económico la ciegan, sin duda, porque no tiene pruebas de eso. A mí me gustaría ver un experimento de dieta vegana frente a carnívora a largo plazo. E incluimos enfermedades mentales en el lote de los resultados a observar, a ver qué sale.

¿Es esto adelgazar? (XXXVII)

The BROAD study: A randomised controlled trial using a whole food plant-based diet in the community for obesity, ischaemic heart disease or diabetes

Experimento con dieta vegana.

A los participantes no se les pide que “coman menos”, sólo que cambien la dieta a una compuesta por alimentos “de verdad” de origen exclusivamente vegetal.

Los participantes pierden una media de 12 kg en los primeros 6 meses, y mantienen esa pérdida en los 6 siguientes.

Los participantes, que en su mayoría son mujeres (2 de cada 3 lo son), han bajado en término medio de un IMC=34.5 a un IMC=30, pero no han reducido nada su peso en los segundo seis meses del experimento. Es decir, siguen siendo obesos y llevan meses sin bajar de peso.

Afortunadamente, se nos dan las gráficas de cambio en el IMC de cada persona. Sólo 5 personas reducen su IMC en los segundos 6 meses; los 18 restantes o mantienen el peso o recuperan peso. Y 5 (1 de cada 5-6 que lo empezaron) han abandonado el estudio.

Me sirve este experimento como prueba de concepto: cambiar la calidad de la dieta, por sí mismo, sin pretender comer menos, puede hacer que perdamos unos kilos. Y, si seguimos con esa nueva dieta, quizá podamos mantener lo perdido a largo plazo. Pero, quizá, como les sucede a parte de los participantes de este experimento, sólo perdamos una parte de lo que nos sobra. En este experimento, con una dieta concreta, hay gente que ha perdido bastante peso, pero al cabo de un año sigue siendo obesa y su peso lleva meses estancado. Como hipótesis, es posible que una buena dieta te lleve al cuerpo más delgado que puedes tener, pero quizá el cuerpo “más delgado que puedes tener” no significa ser delgado (ver).

¿Y con una dieta diferente? Pues no lo sabemos, obviamente, pero es una posibilidad que con otra dieta el resultado hubiese sido, de alguna forma, distinto. El resultado que hemos visto no es, a priori, generalizable a otras dietas.

La descripción de la dieta seguida en este experimento:

This dietary approach included whole grains, legumes, vegetables and fruits. Participants were advised to eat until satiation. We placed no restriction on total energy intake. Participants were asked to not count calories. We provided a ‘traffic-light’ diet chart to participants outlining which foods to consume, limit or avoid (Supplementary Table S1). We encouraged starches such as potatoes, sweet potato, bread, cereals and pasta to satisfy the appetite. Participants were asked to avoid refined oils (e.g. olive or coconut oil) and animal products (meat, fish, eggs and dairy products). We discouraged high-fat plant foods such as nuts and avocados, and highly processed foods. We encouraged participants to minimise sugar, salt and caffeinated beverages. We provided 50 μg daily vitamin B12 (methylcobalamin) supplements.

Este enfoque dietético incluía granos enteros, legumbres, verduras y frutas. Se aconsejó a los participantes que comieran hasta la saciedad. No se estableció ninguna restricción en la ingesta energética total. Se pidió a los participantes que no contaran calorías. Proporcionamos una tabla de dieta de tipo “semáforo” a los participantes que describía qué alimentos consumir, limitar o evitar (Tabla Suplementaria S1). Fomentamos los almidones como patatas, batata, pan, cereales y pastas para satisfacer el apetito. Se pidió a los participantes que evitaran los aceites refinados (por ejemplo, aceite de oliva o de coco) y los productos animales (carne, pescado, huevos y productos lácteos). Desaconsejamos los alimentos vegetales con alto contenido de grasa, como las nueces y los aguacates, y los alimentos altamente procesados. Animamos a los participantes a minimizar el azúcar, la sal y las bebidas con cafeína. Proporcionamos 50 μg de suplementos diarios de vitamina B12 (metilcobalamina).

Leer más:

¿Dieta vegetariana para pérdida de peso?

Vegetarian Diets and Weight Reduction: a Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials

Voy a examinar los datos procedentes de este metaanálisis que recopila estudios de pérdida de peso con dietas vegetarianas. Muchos de esos estudios son de seis meses o menos de duración, y por tanto no sirven para nada, pues a corto plazo cualquier dieta te hace perder unos kilos (ver). El riesgo con este tipo de metaanálisis, que a menudo no son más que una forma de mentir (ver,ver,ver), es que alguien quiera engañarnos interpretando cualquier diferencia con otras dietas inefectivas como si fuera prueba de efectividad a largo plazo, que es lo relevante. Hay que estar atentos para que no nos engañen y el mejor antídoto es mirar uno mismo los datos de los artículos incluidos en los metaanálisis.

¿Hay algún estudio a largo plazo que permita deducir que una dieta vegana o vegetariana puede ser efectiva para adelgazar (i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo)? Yo no lo he visto.

Repaso los experimentos incluidos en el metaanálisis que tienen una duración de al menos un año.

A low-fat vegan diet and a conventional diabetes diet in the treatment of type 2 diabetes: a randomized, controlled, 74-wk clinical trial

Estudio de año y medio de duración. Se compara dieta vegana con dieta “convencional” (si ni aun así gana, sería para echarse a llorar). Antes de ver los datos finales de pérdida de peso, me interesa resaltar que en los estudios de pérdida de peso hay que buscar la evolución con el tiempo de la pérdida de peso corporal, porque no es lo mismo haber perdido 5 kg en año y medio siendo la pérdida progresiva, que perder 7 kg en los dos primeros meses y luego estar recuperando peso y que al cabo de ese año y medio la pérdida ya sea de sólo 5 kg. Por ejemplo, en este estudio nos dan la evolución con el tiempo de la hemoglobina glucosilada y lógicamente la evolución hace pensar que ha habido un efecto a corto plazo, pero que a largo plazo estas dietas no están funcionando.

En cuanto al peso corporal, se perdieron 4.4 kg en año y medio de dieta vegana.

Pero como decía, más importante que esa cifra es saber si están perdiendo peso o si lo están recuperando. Vamos a ver a continuación un artículo previo de ese mismo experimento que nos da un dato anterior de pérdida de peso.

A low-fat vegan diet improves glycemic control and cardiovascular risk factors in a randomized clinical trial in individuals with type 2 diabetes

A los 5 meses y medio, el grupo de dieta vegana había perdido 5.8 kg. Siendo que, como hemos visto antes, la pérdida de peso era de sólo 4.4 kg un año después, esto quiere decir que durante el último año estuvieron recuperando peso:

A randomized clinical trial of a standard versus vegetarian diet for weight loss: the impact of treatment preference

Estudio en el que los participantes son asignados a cuatro grupos diferentes, de una forma un tanto atípica. Me da igual el cómo y el por qué de ese proceso, a la vista de la gráfica de evolución del peso corporal en los cuatro grupos:

A Two-Year Randomized Weight Loss Trial Comparing a Vegan Diet to a More Moderate Low-Fat Diet

En el grupo vegano, pérdida de 4.9 kg en un año, que se reduce a 3.1 kg al cabo de dos años.

The vegan group participants lost more weight than the NCEP group at 1 year [-4.9 (-0.5, -8.0) kg vs. -1.8 (0.8, -4.3) kg, respectively; p < 0.05] and at 2 years [-3.1 (0.0, -6.0) kg vs. -0.8 (3.1, -4.2) kg, respectively; p < 0.05]

Comparison of the Atkins, Zone, Ornish, and LEARN Diets for Change in Weight and Related Risk Factors Among Overweight Premenopausal Women

Sin comentarios.

Comparison of the Atkins, Ornish, Weight Watchers, and Zone Diets for Weight Loss and Heart Disease Risk Reduction

De este estudio ya hablé en esta entrada, comentando que todas las dietas habían sido esencialmente la misma. La tabla de pérdida de peso (kg) al cabo de un año en los cuatro grupos dietarios muestra que no se llegó a los 4 kg:

Mis conclusiones

No te puedes fiar de nadie. La industria de la pérdida de peso (i.e. nutricionistas y gurús del fitness) te va a hacer creer que sus consejos son lo que se sabe que hay que hacer para adelgazar. Te darán detalles de cómo lo tienes que hacer, te hablarán de adherencia, te hablarán de que lo importante es que cambies tus hábitos de forma permanente, te dirán que tienes que perder el peso poco a poco y te dirán también que si dejas de seguir sus consejos recuperarás todo lo perdido. Y te van a ocultar los resultados reales a largo plazo de sus recomendaciones: te van a ocultar que sus consejos han fracasado sistemáticamente en los estudios científicos, cuando estos tienen suficiente duración. Si estás desinformado/a, te van a engañar y acabarás culpándote de no haber conseguido nada.

Por si acaso, tampoco te fíes de mí. Yo no tengo ningún interés por engañar a nadie, pero me puedo equivocar.

Leer más:

Vendedores de aceite de serpiente

(english version: click here)

El pasado octubre se publicó (en los proceedings del Baylor University Medical Center) un artículo crítico con las dietas sin-gluten, y más específicamente con el libro “Grain Brain” del Dr. David Perlmutter. El título del artículo es “Sensibilidad al gluten, ¿nueva epidemia o nuevo mito?”.

Lo primero que me llama la atención es que al referirse al Dr. David Perlmutter no hagan referencia a su condición de “Medical Doctor“:

In the book Grain Brain, for example, the author, David Perlmutter, lists dozens of diseases and symptoms that he believes are all related to gluten sensitivity and thus may be prevented or cured by a gluten-free diet.

Curiosa, como mínimo, la falta de respeto hacia el Dr. Perlmutter. A continuación comparan la oratoria de su libro con la de los vendedores de aceite de serpiente de algunas generaciones atrás. Me pregunto qué motivará tanta descalificación.

Y poco después comparan aquella época, la de esos vendedores de aceite de serpiente, con la actual, donde, según dicen los autores, son los estudios controlados aleatorizados con grupo placebo la mejor prueba de eficacia y seguridad en términos de salud. Y ni cortos ni perezosos se ponen a la tarea de demostrar que las dietas altas en hidratos de carbono no son malas. ¿Y cómo lo harán? Lógicamente citarán estudios controlados aleatorizados con grupo-placebo, claro, los que acaban de alabar como máxima prueba científica… Pues va a ser que no: empiezan citando un metaanálisis de estudios observacionales prospectivos, luego aluden a un estudio observacional prospectivo y posteriormente citan otro metaanálisis de estudios observacionales prospectivos. En pocas palabras: basura. Nos guste o no, eso es un estudio observacional como prueba científica. Pero ¡ojo! acaban citando un estudio aleatorizado, que según ellos demuestra que una dieta baja en grasa, con alimentos basados en plantas, reduce el riesgo cardiovascular. Mirando un poco el citado artículo se ve que el estudio se basa en una dieta vegana. ¿Qué prueba es ésa? ¿Cómo se puede pretender extrapolar el resultado de una dieta vegana a las dietas altas en carbohidratos en general? Pero bueno, acepto pulpo como animal de compañía y analizo el estudio. Sus características son:

  • No existió grupo-placebo, luego no es un estudio clínico aletorizado con grupo-placebo
  • Los participantes eran diabéticos tipo II, por lo que los resultados en cualquier caso solo serían extrapolables a personas que sufren esta condición
  • No es un estudio controlado. No se sabe qué comió el grupo de control (“Individuals at control sites made no dietary changes, were given no dietary guidance and no additional food was made available in those sites“). Es decir, los resultados que obtengamos hay que compararlos con comer “nosabemosqué”. Cojonudo.
  • A pesar de que no sabemos con qué estamos comparando, la dieta vegana resultó en una reducción del HDL y un aumento de los triglicéridos. Es decir que el riesgo cardiovascular empeoró con la dieta vegana ¡Como para echar cohetes!
  • Eso sí, los autores del artículo resaltan que la HbA1c y el LDL se redujeron. Lo del LDL es para premio, pues a la vista de los cambios en el HDL y TG posiblemente empeoró (ver) el perfil de las partículas (haciéndose más densas y pequeñas). ¿Es que los autores no saben que el LDL es un indicador de riesgo secundario frente al HDL y TG (ver), y que el verdadero predictor de riesgo es en cualquier caso el tipo y cantidad de partículas de LDL, y no la concentración? En cuanto a la hemoglobina glucosilada, parece lógico que mejore si quitas los cereales refinados de la dieta, aunque consumas cereales integrales. Eso no querría decir que los integrales sean sanos, solo que para la glucosa en sangre son mejores los integrales que los refinados. Y eso, en cualquier caso, siempre que supongamos que el grupo de control consumía cereales refinados, algo que solo es una suposición, pues no se sabe qué comían. En ningún caso este artículo demuestra que consumir cereales integrales sea mejor que no consumir cereales. Ni siquiera que sean mejores que los refinados.
  • Además de lo anterior, el LDL no fue medido (salvo en casos extremos), sino calculado con la ecuación de Friedewald

En definitiva, en personas que sufren diabetes tipo II una dieta vegana empeora el riesgo cardiovascular frente a comer “nosabemosqué”. ¡Qué gran resultado! Aunque fuese mejor la dieta vegana que la dieta “nosabemosqué”, daría igual.

¿Qué querían demostrar citando este artículo?

¿Dirías que todo lo anterior demuestra que las dietas altas en carbohidratos no son malas para la salud?  Si estas dos personas se toman la molestia de escribir un artículo criticando duramente las dietas sin-gluten, y todo lo que presentan son las “pruebas” anteriores, diciendo que son pruebas de “alto nivel”, ¿quiénes son los “científicos” cuya oratoria recuerda a la de los vendedores de aceite de serpiente?