Categoría: Historias reales

Mi peso en los últimos 21 meses y un par de reflexiones

Hace 21 meses que empecé a perder peso. Los tres primeros meses la dieta fue hipocalórica (1200 Calorías), pero no muy alta en hidratos de carbono (sin apenas pan, pasta, pizzas, etc.). De esos meses no tengo registro diario de peso corporal. Perdí 10Kg en total, desde los 94 iniciales hasta unos 84 Kg.

A partir de ese momento (agosto 2013) me pasé a la dieta low-carb, con la que llevo unos 18 meses. En los primeros 3 ó 4 de esos 18 bajé todo el peso que quería, y desde entonces he tratado de mantenerme. No me he pesado regularmente en la segunda mitad de 2014, pero la gráfica del peso refleja lo esencial:

Como primera reflexión: aunque durante gran parte del año pasado estuve en 70-71Kg, y hoy pesé 73 Kg, estoy seguro al 99.9% de que no estoy acumulando grasa corporal. Si he subido 2-3Kg en los últimos meses es porque he ganado músculo. Es lo que dice el plicómetro y es lo que dice el espejo. No veo razón para luchar con la báscula y tratar de volver al peso de inicios de 2014.

Y la otra reflexión es que a menudo escuchamos decir que «ponerse a dieta no sirve para perder peso«, que lo que hay que hacer es «cambiar de forma permanente la dieta (i.e. la forma de comer)«. Sí, y no. Creo que es cierto que «ponerse a dieta», es decir, cambiar temporalmente los hábitos alimenticios, no sirve para adelgazar:

  • Si es con dieta hipocalórica porque habrá efecto rebote (es inherente a la restricción calórica y por tanto casi inevitable), y
  • si es con una dieta low-carb porque al volver a una dieta con demasiados hidratos de carbono, estos harán su labor y nos engordarán.

En ningún caso un cambio temporal de hábitos nos va a servir para perder peso a largo plazo. Pero la clave no es el «cambio permanente» de la forma de comer, sino el «cambio permanente a una dieta saludable«. Para mí esa dieta «saludable» no tiene prácticamente hidratos de carbono, ni alimentos procesados, ni aceites de semillas, ni otra bebida más que el agua o el café. Un cambio permanente a esa dieta sí puede funcionar.