Estás faltando a la verdad, Rubén

pocos (aunque cada vez son más) discuten las leyes de la termodinámica

Rubén, ¿puedes aclarar cómo mis explicaciones de que la teoría del balance energético es una teoría pseudocientífica que no deriva de la Primera Ley de la Termodinámica, es “discutir” la Primera Ley de la Termodinámica?

Por ejemplo, partiendo de estos dos artículos:

Échale lo que hay que echarle, Rubén, y reconoce que estás engañando a la gente. Porque no vas a explicar cómo estoy negando la Primera Ley de la Termodinámica, ¿verdad que no?

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“Los productos procesados y precocinados son una adicción que está matando a la gente”

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SuppVersity

En esta entrada voy a comentar cómo se nos engaña con un estudio de baja calidad:

  1. Se deduce causalidad de un estudio observacional.
  2. Se usa una definición de “éxito” adelgazando que el cliente obeso no considera “éxito”.
  3. Se interpretan las fantasías de los autores de un artículo como hechos demostrados.
  4. Se interpretan los datos observacionales de forma arbitraria, cogiendo los que interesan y desechando los que no interesan.
  5. Se ignora toda la evidencia publicada en la literatura científica de que esas ideas no funcionan en la práctica.

“¿Qué hace que una mujer se mantenga delgada tras haber perdido una cantidad significativa de peso?”

Ésa es la pregunta cuya respuesta supuestamente se nos da:

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Un aumento de la actividad física, mayor consumo de proteína y mayor masa no-grasa contrarrestan la compensación metabólica asociada a la pérdida de peso y deberían ser la clave en los programas de mantenimiento de peso.

Además de eso, el autor de ese tuit ridiculiza a las mujeres que tienen problemas de peso insinuando que lo único que hacen es poner excusas para no aplicar el remedio que conocen y que funciona. Me genera una impotencia tremenda que esto se pueda hacer con total impunidad.

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Ah, y por cierto, no hubo evidencia de daño metabólico. Lo siento chicas, estáis “no rotas”.

“Lo siento, dejad de poner excusas”.

Veamos el artículo que supuestamente respalda esos mensajes.

Successful and unsuccessful weight-loss maintainers: Strategies to counteract metabolic compensation following weight loss

Estudio observacional en el que se recopilan y analizan datos de dieta y actividad física de mujeres que encajan en determinados perfiles. Hay 4 grupos: RED, REL, LSW y OSW. Ahora los explico.

Si has bajado un tu peso un 15% y has mantenido lo perdido durante 12 meses, te encasillan en el grupo RED. Si has bajado un 15% pero lo has recuperado todo o casi todo, entonces eres parte del grupo REL.

Successfully reduced (RED) individuals recruited had lost ≥15 % of body weight from a BMI ≥27 kg/m2, maintained weight for over 12 months with 12-month fluctuations of ≤5 %. Weight-relapsed (REL) individuals (BMI ≥27 kg/m2) had previously lost ≥15 % of body weight and regained most/all of this weight

Pongamos que somos una mujer que mide 1.65 m y que pesa 100 kg. Si tras tan solo 12 meses de hacer dieta pesamos 85 kg, en el estudio (que no experimento) que voy a comentar, se dice que esa mujer ha tenido éxito adelgazando. ¿Es eso tener éxito adelgazando? Si miramos los estudios de pérdida de peso (ver), lo que vemos es que en general se pierde peso los 6 primeros meses, y no se recupera demasiado en los 6 siguientes. Pero en los siguientes 2-3 años se recupera prácticamente todo lo perdido. Los datos del primer año son un espejismo y no son garantía de mantener lo perdido. Esa mujer de 1.65 m y 85 kg no sólo no ha adelgazado, sino que en general va a recuperar prácticamente todo lo perdido. Pero a efectos de este artículo, su pérdida de peso ha sido “exitosa”. Cualquier conclusión a la que lleguemos desde este punto de partida va a ser engañosa.

Para completar el análisis, comparan datos con sujetos control delgados (LSW) y con sobrepeso/obesidad (OSW) que tienen peso estable y que no tienen historial de pérdida de peso.

Age- and BMI-matched, low-weight stable weight (LSW) controls (BMI ≤27 kg/m2) and overweight/obese stable weight controls (OSW) (BMI ≥27 kg/m2) had no prior weight-loss history.

Insisto, porque es importante: NO estamos hablando de un experimento de pérdida de peso, sino de la búsqueda de personas que cumplan los criterios anteriores, y del estudio observacional de sus hábitos de vida y características físicas. Y si vemos que las personas que han tenido más éxito adelgazando (¡Ja!) bostezan dos veces más antes de salir de la cama por las mañanas que las que menos éxito han tenido, deduciremos que esos dos bostezos son la clave para adelgazar. No hemos hecho el experimento de obligar a la gente, distribuida al azar en los grupos experimentales, a bostezar dos veces más cada mañana. E ignoraremos, de hecho, todos los fracasos en la literatura científica de esas ideas, pero con toda alegría deducimos causa-efecto de lo que no es más que un dato observacional. No se puede bajar más el nivel: nutrición nivel gym-bro.

RED consumed less carbohydrate and more protein compared with controls (P < 0·05), and had a tendency for higher fat intake (P = 0·053). They also reported higher scores for dietary restraint (P = 0·002) with a tendency for periods of disinhibited eating (P = 0·076). REL and OSW had similar macronutrient composition and eating behaviour scores. Although statistically significant, TDEE was only marginally higher than LSW; however, they were less sedentary, did more light (P = 0·024) and moderate activity (P = 0·032) and a tendency for greater vigorous activity (P = 0·061).

Las del grupo RED (éxito) consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que ésa es la clave por la cuál SÍ han adelgazado.

Pero espera, las del grupo REL (fracaso) también consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que la misma distribución de macronutrientes que sigue el grupo RED es la clave por la cuál NO han adelgazado las participantes del grupo REL. ¡Qué fiesta!

Nótese que el grupo RED (éxito) y el grupo REL (fracaso) siguen dietas con exactamente la misma distribución de macronutrientes. Esa distribución de macronutrientes es la que los autores del artículo nos van a decir que es la clave para adelgazar y mantener lo perdido.

Las participantes del grupo REL (fracaso) consumen menos calorías (en relación a su masa no grasa) que cualquier otro grupo. Se deduce entonces que la causa de haber recuperado el peso perdido es una ingesta energética demasiado baja… En concreto, las que siempre han sido obesas (OSW) comen mucho más que las que han intentado adelgazar y no lo han conseguido (REL). Pero los autores de comparar los grupos REL y OSW no deducen que comer menos sea la causa del fracaso. Sin embargo, de las diferencias entre los grupos RED y LSW sí deducen que las diferencias en macronutrientes son la causa del éxito. Los autores del artículo eligen unas relaciones estadísticas y descartan otras, según les apetece. Es la güija en acción.

Y llegamos a la fantasía

Vemos claro que estamos hablando de datos observacionales, ¿verdad? No se ha hecho ningún experimento. Bueno, pues en la discusión los autores fantasean con que las diferencias de hábitos entre grupos pueden ser la causa de que unas mujeres hayan tenido más éxito que otras contrarrestando las adaptaciones metabólicas que se producen al intentar perder peso:

successful weight-loss maintainers showed behavioural differences that, together, might have counteracted metabolic adaptations to weight loss.

las que mantuvieron de forma exitosa la pérdida de peso mostraron diferencias de comportamiento que, en conjunto, podrían haber contrarrestado las adaptaciones metabólicas a la pérdida de peso.

Podrían. Las fantasías son una gran prueba científica.

¿Qué diferencias de hábitos?

These included subjectively indicating greater discipline around dietary intake, reporting increased protein intake and reduced carbohydrate intake, being more physically active and having greater FFM.

Estos incluyeron afirmar subjetivamente tener una mayor disciplina en torno a la ingesta dietética, reportar un aumento de la ingesta de proteínas y una ingesta reducida de carbohidratos, siendo más activas físicamente y con mayor FFM [masa no-grasa].

La diferencia es que las “exitosas”del grupo RED afirman tener más disciplina a la hora de comer, aunque en realidad comen la misma cantidad que las mujeres del grupo REL que pesan más porque no han conseguido bajar tanto de peso. De hecho, de forma relativa a la masa no-grasa, las autoproclamadas disciplinadas comen más. Pero, ¡eh! ellas dicen que son más disciplinadas…La disciplina a la hora de comer es la clave. ¿Prueba definitiva? No, ultradefinitiva.

Las del grupo RED (éxito) consumen más proteína y menos carbohidratos… sí, pero recordemos que esa comparación era con las que siempre han sido delgadas, no con el grupo que recuperó lo perdido (REL). El grupo REL también consumía más proteína y menos carbohidratos que el grupo de “siempre delgadas”. Consumir más proteína y menos carbohidratos es la causa del éxito de las exitosas pero no la del fracaso de las que fracasan. Muy razonable. Y, por cierto, lo de consumir más proteína sí lo vio el señor de SuppVersity, lo de consumir menos carbohidratos no lo vio. Se le pasó o quizá no quiso verlo.

Las del grupo RED hacen más ejercicio intenso que las del grupo REL. ¿Causa o consecuencia de la pérdida de peso? Y las del grupo REL hacen más ejercicio ligero que las del grupo RED. ¿Concluimos entonces que hacer demasiado ejercicio ligero es la causa de recuperar el peso perdido? Cogen un dato, ignoran el otro: la güija.

Respecto a la inexistencia de un “daño metabólico”, fijémonos en la aberración del planteamiento: el peso medio de las mujeres OSW (obesas control) es 87.6 kg, mientras que el de las que YA recuperaron el peso (REL) tras haber bajado un 15%, es de 92.5 kg y, por definición de ese grupo, YA han recuperado todo o casi todo lo perdido. ¿No vemos diferencias en este momento que expliquen la recuperación del peso que se produjo en el pasado? ¡Qué bien! Ya podemos concluir que lo del daño metabólico es una excusa que ponen las mujeres obesas para no esforzarse. ¡Asunto zanjado, bro! Que dejen de poner excusas, que lo del daño metabólico es un mito.

REL and OSW had similar levels of TDEE.

¿Observacional y encima ya pasado el periodo en el que se habría manifestado esa reacción fisiológica? No importa. Todo da lo mismo. ¡No te calientes los cascos y vive la vida!

Tampoco creo relevantes las conclusiones de personas que no saben lo que buscan: creen que el “daño metabólico” es una reducción del gasto energético, pero eso es una premisa injustificada derivada de la Teoría del Balance Energético (ver). La adaptación fisiológica a la restricción de comida puede manifestarse como cambios fisiológicos directos en el tejido adiposo (ver). Recuperar 5-10 kg en 3 años supone que el tejido adiposo aumenta en una media de 5-10g diarios, durante la época en que se recupera el peso perdido. ¿Que no han percibido ese efecto mirando el gasto energético, que nada tiene que ver con el tejido adiposo, una vez el peso ya se había recuperado? ¡Vaya prueba de que esa reacción fisiológica no existe! “Que no pongan excusas…”

Pero también comparan el RMR, que no es el gasto energético total, de las que más han perdido y las que siempre han sido delgadas.

the present study found no differences between reduced-weight individuals and always-lean controls in terms of RMR and substrate oxidation, implying that the reduced-weight individuals are not in a metabolic state that will promote weight regain. This finding contributes to the small body of evidence that not all reduced obese individuals are at a metabolic disadvantage that will promote weight regain

Y les da igual que el RMR no sea el gasto energético total para sacar conclusiones sobre la reacción fisiológica a la restricción calórica. Conclusiones que, básicamente son que no parece que en concreto en las mujeres que más peso pierden exista reacción metabólica en una forma concreta de gasto energético. Pues ya está, decidido que no existe en ninguna mujer y que la que no baja de peso es porque come a escondidas. ¿Qué más pruebas necesitamos?

Pero eso no es todo. Todavía podemos aportar más fantasía: han dicho que no han encontrado diferencias entre las exitosas y las siempre-delgadas, ¿verdad? Pues se inventan que no existen esas diferencias porque las participantes se han esforzado ¡¡conscientemente!! para contrarrestar esa reacción fisiológica:

However, similar metabolic rates shown for components of TDEE in successful weight-loss maintainers compared with controls is probably the result of conscious behavioural strategies that act together to counteract weight loss-associated declines in energy expenditure. This highlights the importance of these strategies as key components in weight-maintenance programmes following substantial weight loss.

Sin embargo, las tasas metabólicas similares que se muestran para los componentes de TDEE en las mantenedoras exitosas de la pérdida de peso en comparación con las controles es probablemente el resultado de estrategias conductuales conscientes que actúan en conjunto para contrarrestar la disminución del gasto de energía asociada a la pérdida de peso. Esto resalta la importancia de estas estrategias como componentes clave en programas de mantenimiento de peso luego de una pérdida sustancial de peso.

Si pones “probablemente” en el argumento ya te puedes inventar todo, ¡¡porque has puesto “probablemente”!!

Sólo existe esfuerzo consciente si sabes lo que tienes que hacer. ¿Sabían las participantes qué tenían que hacer para contrarrestar esa reacción metabólica? Dudoso, teniendo en cuenta que a día de hoy nadie sabe qué se puede hacer para mantener el peso perdido (ver). Pero todo da igual para los bros: si no consigues adelgazar es porque no te esfuerzas. ¡Demostrado! ¿Qué medidas han puesto en práctica para contrarrestar esa reacción y que las que han recuperado el peso no han aplicado? Pues según los datos del artículo: comer menos, aunque no han comido menos, consumir menos carbohidratos, aunque no han consumido menos carbohidratos, y consumir más proteína, aunque no han consumido más proteína. Ésas son las claves que han aplicado de forma consciente para contarrestar la compensación metabólica.

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Ya tenemos todas las claves para adelgazar.

Y si no adelgazas es porque no quieres.

¿Cómo es posible que alguien deduzca relación causa-efecto de datos observacionales y encima se ría de las mujeres que no consiguen adelgazar?

Como comentario final, otras veces los datos observacionales se toman durante el proceso de adelgazar. Siguen siendo observacionales, pero al menos se toman durante el proceso de interés. Los datos de este análisis se han tomado una vez pasado el periodo de interés: se pusieron anuncios buscando a gente que cumpliese con las características que buscaban, como por ejemplo ya haber conseguido bajar un 15% de peso de forma intencionada y no haberlo recuperado.

En definitiva, se nos machaca continuamente con la cantinela de que adelgazar es sencillamente cuestión de comer menos y moverse más (ver). Y aunque lo disfracen de “leptina, saciedad y apetito” o digan que “comprenden” que no tengamos fuerza de voluntad, el mensaje es el mismo (ver). Y es descorazonador el bajísimo nivel de los argumentos que se usan para sostener el falso paradigma energético.

Leer más:

Mil y una entradas. Y una foto

Ésta es la entrada 1001 del blog. El blog tiene muchísimo seguimiento: 700 visitas diarias en 2018, y 900,000 visitas desde que lo abrí hace 4 años. Hay 550 personas suscritas. Unas cifras increíbles para un blog personal.

La foto es de hace un par de días:

agosto2018

No me gusta lo que se ve en la foto: no estoy contento con la parte abdominal. Pero tampoco quiero ocultar que en este momento tengo ese pequeño exceso de grasa en esa zona. No he sido capaz, por ahora, de reducir la grasa que se ve cerca del ombligo. Esperaba que hubiese cambios en agosto, pero, evidentemente, no he conseguido lo que quería. Y quiero publicar esta foto porque el sesgo de publicación es muy poderoso: es muy fácil publicar fotos cuando has perdido peso y te ves muy bien, pero es doloroso publicar fotos cuando no nos gusta lo que vemos. El éxito se publicita, el fracaso se oculta. En algún caso, hasta hay gente que al ver que recuperaba el peso perdido ¡¡se ha operado!! y lo ha ocultado a sus “seguidores” porque no querían decepcionarlos y creían que, de conocer la realidad de lo que estaba pasando con su peso, podrían perder la esperanza de adelgazar. Pero falsear la realidad no da esperanza y los que necesitamos adelgazar merecemos información veraz sobre las opciones y probabilidades, no espejismos. Porque luego junto con el fracaso vienen las culpas, y el daño psicológico puede ser peor que el físico.

En cualquier caso, si me dicen que me voy a mantener así en los próximos años, firmo ya. Mi vientre es prácticamente plano y, aunque a lo mejor la foto no lo transmite, con una camiseta puesta esa grasita ni se nota. Bajé de peso en 2013 y llevo delgado desde inicios de 2014 hasta ahora: eso son 4 años y 8 meses. Habiendo sido obeso, mantenerme como estoy sería fantástico. Otra cosa es que yo quiera tener menos grasa en la zona del ombligo.

Sigo sin pesarme. Nada me aportaría porque no tengo más soluciones que las que ya pongo en práctica. Y no necesito una cifra para saber lo que ya veo.

Fotos anteriores:

https://novuelvoaengordar.com/2016/07/07/foto-actualizada-verano-2016/

Cambia tu vida

La siguiente cita es de un artículo que habla del tratamiento de las adicciones. La traducción está en color púrpura bajo la cita.

The most important rule of recovery is that a person does not achieve recovery by just not using. Recovery involves creating a new life in which it is easier to not use. When individuals do not change their lives, then all the factors that contributed to their addiction will eventually catch up with them.

But clients and families often begin recovery by hoping that they don’t have to change. They often enter treatment saying, “We want our old life back — without the using.” I try to help clients understand that wishing for their old life back is like wishing for relapse

[…] Clients need to develop a healthy fear of the people, places, and things that were part of using. (fuente)

La regla más importante de recuperación es que no se logra la recuperación simplemente no drogándose. La recuperación implica crear una nueva vida en la cual es más fácil no drogarse. Cuando las personas no cambian sus vidas, todos los factores que contribuyeron a su adicción eventualmente volverán a hacer efecto.

Pero los clientes y sus familias a menudo comienzan la recuperación con la esperanza de que no tengan que cambiar. A menudo ingresan al tratamiento diciendo: “Queremos recuperar nuestra vida anterior, pero sin drogas”. Trato de ayudar a los clientes a comprender que desear recuperar su antigua vida es como desear la recaída.

[…] Los clientes deben desarrollar un temor saludable hacia las personas, los lugares y las cosas que eran parte de la adicción.

Si no cambias tu vida, vas a recaer. Según aclara el autor del artículo, no se trata de cambiarlo todo. Puede ser suficiente con cambiar cuatro cosas, pero hay que cambiarlas.

No estoy pensando en una adicción, sino en una persona que ha bajado de peso tras algunos meses de seguir una dieta. Y me parece que la idea de que hay que cambiar ciertas cosas también es aplicable a este caso, no sólo a las adicciones. Si quieres cambiar de hábitos, elimina los factores ambientales que te pueden hacer recaer en tus viejos hábitos, los que te hicieron engordar.

La primera dificultad que veo para las personas que están decididas a cambiar, es acertar al diagnosticar qué hábitos son los que tienes que dejar atrás para siempre. Si no sabes qué cuatro cosas debes cambiar, difícilmente vas a hacer el cambio necesario. El gran enemigo en temas de obesidad es creer que entendemos el problema, sin haber puesto nunca en duda esa creencia. En concreto, si una persona tiene la creencia de que su problema fue “comer más de la cuenta” y que la dieta le ha hecho efecto porque ha ayudado a controlar su ingesta energética, esa persona va a creer que no necesita cambiar nada en su vida. Y eso es, como señala el autor del artículo, lo que realmente quieren hacer los adictos: quieren seguir con su vida anterior, tal cual, pero sin la adicción. Esa persona creerá que puede seguir teniendo los mismos productos en la despensa/nevera, que puede seguir haciendo lo mismo cuando se reúna con sus amistades, pues entiende que el problema fue de cantidad, no de calidad, que el problema está en ella, en la persona, no en los productos. Puede comer un helado de vez en cuando, basta con que lo compense comiendo algo menos de otra cosa. O comer un helado más pequeño. Es muy fácil caer en este tipo de pensamientos, pues es lo que nos cuentan los “expertos” en nutrición, que a final de cuentas todo es una cuestión de cantidad de comida. Por eso, en mi opinión, la teoría CICO daña nuestra salud y es un auténtico lastre a la hora de cambiar de verdad nuestros hábitos. Por eso me parece importante que sepamos que esa teoría es pura charlatanería (ver).

Por un día no pasa nada.

He tenido un mal día y me lo merezco.

Antes de que te quieras dar cuenta, has recaído. Ese “día” excepcional ya no es un día, son todos los días. Y esos productos que te propusiste no volver a comer, han vuelto a formar parte de tu vida. Los efectos en tu cuerpo ya son visibles y te sientes una mierda, pues te prometiste no volver a caer en los errores del pasado. Y has fracasado. Paradójicamente, sentirte una mierda te lleva a un mayor consumo de esos productos, y te sientes peor aún. Has entrado en un círculo vicioso del que no vas a salir sin ayuda. Además, tienes cero motivación, pues tus logros, ese cuerpo delgado, ya no existe. ¿Para qué te vas a seguir esforzando? Te culpas por el fracaso y no te sientes con fuerzas para volver a ponerte a dieta. Tu mente justifica la recaída. ¡Bastantes problemas tienes como para volver a pasar por eso! Bastantes problemas tienes como para encima no comer lo que te apetece comer. Y como te da vergüenza haber recaído, te encierras en ti misma y eludes pedir ayuda.

¿Qué errores creo yo que facilitan la recaída?

— Creer que el problema es de cantidad

— No creer posible ni necesario cambiar la alimentación de toda la familia

— Creer que la comida basura te da la felicidad

— Manejar un sistema de prioridades que facilita la recaída, por ejemplo creyendo que no es bueno ser estricto con la comida. Lo aceptan temporalmente, pero a largo plazo no quieren ser ese tipo de persona que no consume ciertos productos

Esos errores son el problema real, los cimientos reales de la recaída. Que luego llegue el mal día, la chispa que detona la vuelta a los viejos hábitos, es sólo cuestión de tiempo.

No se puede pretender que los problemas familiares desaparezcan, pero sí podemos no facilitar que la comida basura sea el refugio cuando lleguen esos problemas. ¿De verdad nuestros hijos van a ser menos felices si en lugar de beber Fanta o Coca-Cola beben agua? ¿De verdad necesitan consumir bollería o helados para ser felices? La excusa que ponemos es que no podemos dejar a nuestra familia sin todos esos productos, que les estamos quitando algo importante en sus vidas. Pero si no lo hacemos, si el cambio no se produce en toda la familia, en realidad no hemos cambiado los factores que nos llevaron al problema en primer lugar. Estamos poniendo excusas para no hacer esos cambios: sí podemos cambiar la alimentación de toda la familia, por su bien y por el nuestro.

I can’t make all the necessary changes; I can’t change my friends;

No puedo hacer los cambios necesarios; no puedo cambiar a mis amigos

Y tenemos que redefinir diversión y felicidad. Es otro de los aspectos que se comentan en el artículo del que he sacado las citas: si crees que ciertos productos –comida basura en este caso– te dan la felicidad, vas a creer que una vida sin esos productos va a carecer de alicientes o te va a hacer desgraciada. Y vas a pensar que no puedes exigir una vida así a tu familia o que no vais a ser capaces de mantener ese nuevo estilo de vida. Si no redefines diversión, no vas a salir del hoyo.

One of the important tasks of therapy is to help individuals redefine fun.

Una de las tareas importantes de la terapia es ayudar a los individuos a redefinir diversión.

A mí me pasaba con la coca-cola: creía que la coca-cola diaria me daba la felicidad. Sonará absurdo, lo sé, pero era así. He sido muy tonto durante muchos años. Con el cambio de hábitos mi mente ha sido “reprogramada”: ahora si quiero darme una alegría lo hago siempre con productos saludables, quizá más caros, quizá inusuales en mi dieta. Una pieza de fruta me basta. Lo que en su día creí necesario ahora no existe y no soy menos feliz. Y para los que crean que ir a McDonalds o tomar helado de postre les da la felicidad, seguro que pueden encontrar alternativas basadas en comida de humano. Se puede cambiar: te informas sobre las dietas evolutivas/paleo, hablas con el resto de la familia, expones el problema que supone la actual forma de comer y se hace el cambio. Se hace, se cambia, punto. Y en poco tiempo te das cuenta de que no necesitabas esos productos para ser feliz. No cambiar no puede ser una opción. No cambiar los productos que tienes en casa es autoengaño. Si no los cambias, la recaída es sólo cuestión de tiempo.

No puedo hablar de atracones, porque nunca he tenido ni un solo episodio de atracón, pero sí sé cómo funciona mi cerebro: si me propongo comer una galleta de chocolate, fácilmente voy a acabar comiendo cuatro. Mi cerebro lo va a justificar de alguna forma. Me ha pasado demasiadas veces como para ignorarlo u olvidarlo. Y uno de los peligros de estar a dieta durante meses es que nos olvidamos de que tenemos esos comportamientos, de que tenemos esa debilidad. Y el olvido facilita la recaída. Por otro lado, quizá sea inevitable buscar algo “extra” algún día, pero si ahora me pasa, no tiene consecuencias, porque a lo mejor supone comer más fruta o más frutos secos. Mis “deslices” los hago con comida de humano y así no tengo tentaciones ni remordimientos. Ni ejerzo fuerza de voluntad alguna. Intentar gestionar la moderación sería engañarme a mí mismo y mantener una tensión constante con la comida. La mejor forma de no perder esa batalla es no tener una lucha diaria. Yo engordé con “moderación”, no con claros excesos. Si lo olvido, estoy perdido. Y ahora sé que, al menos en mi caso, con comida de humano estos problemas no existen.

Por último, veo que existe un “error de pensamiento”, que es plantear que no ser un radical con la comida es un objetivo importante. ¿De verdad? Quieres estar delgado y quieres tener salud. A lo mejor necesitas ser radical o a lo mejor no, pero si tu objetivo, por alguna extraña razón, es no tomar decisiones incómodas en tu alimentación, no ser ese tipo de persona que dice “no” a ciertos productos, ¿cómo va a acabar tu historia? Es como si un alcohólico o un fumador se plantean que para ellos un objetivo importante es no ser radicales con el alcohol o el tabaco. Quizá parezca que no son casos comparables, pero si eres de los que ha recaído en los malos hábitos alimentarios, ¿no crees que deberías replantearte si no ser radical con la comida era el camino correcto o un objetivo de verdad importante para ti?

Cambiar los hábitos no es una cuestión de tener mucha fuerza de voluntad, sino de poner en práctica estrategias que te permitan salvar el día a día sin recaer. Si un pensamiento, si una cognición, torpedea el proceso, como mínimo hay que replanteársela, o buscar ayuda profesional para aprender a replantearnos si nuestro sistema de prioridades es adecuado.

Cognitive therapy helps clients see that recovery is based on coping skills and not willpower.

La terapia cognitiva ayuda a los clientes a ver que la recuperación se basa en las habilidades para hacer frente a las situaciones, no en la fuerza de voluntad.

Como bien, pero no soy un talibán de la comida.

Si crees que eso te ayuda a largo plazo, estupendo, pero yo no creo que ése sea un objetivo real. Como mínimo reconsidéralo si ha fracasado como estrategia para cambiar de hábitos.

posiblemente yo no tengo fuerza de voluntad suficiente para comer sólo una galleta de chocolate, pero tengo la suficiente para no comer esa primera galleta. Y la suficiente inteligencia como para no tener galletas en casa.

Leer más:

Come mal hasta que haya daños a tu salud o a la de tu familia

Si no tengo tendencia a engordar, ¿por qué tengo que renunciar al azúcar?

Si eres capaz de consumir productos no saludables con moderación, ¿por qué no hacerlo?

El concepto de moderación es curioso y tramposo: nadie sabe definir lo que es “moderación”. Si consumes esos productos y acabas con problemas de salud, es que te has pasado. Y si no tienes problemas de salud, entonces has sabido consumirlos “con moderación”. O dicho de otra forma, el consejo de la moderación es: consúmelos hasta que tengas constancia de que han dañado tu salud. Una gran idea.

Y cuando eres padre, la apuesta de la moderación significa educar a tus hijos en que el consumo de los “productos comestibles” es normal. Con los hijos las explicaciones teóricas y las charlas van a dar un poco igual: es el ejemplo lo que cuenta. Si tú no quieres o no puedes renunciar a ciertos productos, estás educando a tus hijos para que consuman esos productos, tanto cuando todavía están contigo como cuando se independicen. Y quizá tú no acabes con problemas de salud o de peso, pero a lo mejor estás sembrando y abonando que ellos sí. ¿Miedo a que te reprochen “no haber disfrutado de la vida” por no consumir azúcar y otras porquerías? Ojalá mis hijas puedan reprocharme eso en el futuro, porque querrá decir que he cumplido en mi labor educativa.

¿Moralista? No quiero serlo. Me preocupa la falta de información. Es posible que haya familias que ni siquiera se han planteado la lotería a la que juegan con su actual forma de comer y familias que cuando se den de bruces con esos problemas ni siquiera sospechen que la causa puede ser su alimentación. Me temo que más de una familia ante los problemas de salud va a creer que comiendo “menos de lo mismo” se resuelven. Es lo que yo pensaba cuando estaba gordo y enfermo (hígado graso y reflujo). Si alguien de forma informada decide que quiere comer esos productos, pues adelante, como quien decide fumar o fuma en presencia de sus hijos. Salvo que sea un familiar directo, padres o hijos, en cuyo caso no me guardaré mi opinión.

En definitiva, al menos deberíamos plantearnos si comer mal hasta que aparezcan los problemas de salud es lo que realmente queremos hacer.

 

¿Dónde está la evidencia científica de que el método funciona?

Hay dos hechos indiscutibles al respecto del tratamiento dietario de la obesidad. El primero es que prácticamente todos los métodos parecen ser capaces de demostrar éxito en producir algo de pérdida de peso a corto plazo. El segundo es que no hay virtualmente ninguna evidencia de que una pérdida de peso clínicamente significativa pueda ser mantenida a largo plazo en la inmensa mayoría de la gente. Confronting the failure of behavioral and dietary treatments for obesity, 1991

La petición es clarísima:

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¿Dónde están esos experimentos exitosos?

  • Población obesa
  • Experimento a largo plazo (3-4 años, como mínimo)
  • Pérdida de peso importante (20-25 kg al menos)

La teoría del balance energético no se puede justificar ni en el plano teórico ni por sus resultados en la práctica.

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