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No bebas azúcar

1) La cantidad de azúcar que bebes da pistas sobre cuál será tu peso en el futuro (ver).

2) Los estudios científicos, sugieren que las bebidas azucaradas o son malas para la salud, o son neutrales, pero ni un estudio dice que sean buenas para la salud (ver).

3) Si todavía piensas en términos de calorías, debes saber que, cuando bebes las calorías tu cuerpo NO lo compensa comiendo menos comida (ver, ver). En otras palabras: las calorías bebidas entran ADEMÁS de las que comerías de normal. Si lo piensas bien, es otra prueba de que contar calorías es tan absurdo como sumar peras con manzanas.

Yo te diría que olvides las calorías y pienses en lo que cada alimento provoca en tu cuerpo. Las bebidas azucaradas contienen fructosa (la mitad de la sacarosa es fructosa). La fructosa, sola o acompañada de glucosa, no moviliza las hormonas para suprimir el apetito: ni aumenta la insulina y la leptina, ni disminuye la ghrelina (ver), al menos no tanto como la glucosa. Además, la fructosa aumenta la producción de grasa en tu cuerpo, y esa grasa se acumula en tus vísceras, o sea, en tu cintura (ver). En la figura de abajo puedes ver cómo, tras 2 meses ingiriendo una bebida con fructosa, el volumen de grasa visceral (VAT en la gráfica) aumentó mucho más que cuando la bebida tenía glucosa. En términos globales la fructosa hizo que se acumulara más grasa, pero además en la zona más preocupante: la grasa visceral.

vat

4) Los estudios observacionales encuentran de forma consistente una asociación entre beber las calorías y deterioro de la salud: ganar peso, enfermedad cardiovascular, diabetes y síndrome metabólico (ver, ver). También se encuentra asociación con la gota (ver) y el hígado graso (ver). Datos que hay que usar con cautela porque hablamos ahora de «asociaciones», es decir, relaciones matemáticas entre variables, no de una prueba de relaciones causa-efecto. Esos estudios NO demuestran que beber las calorías cause esos efectos. No obstante, existe una posible justificación fisiológica que puede explicar la relación causa-efecto: la fructosa puede contribuir al desarrollo de obesidad, diabetes, síndrome metabólico e hígado graso (ver).

5) ¿Crees que lo anterior solo afecta a los refrescos azucarados? ¿Sabes cuánto azúcar hay en un zumo de naranja o de manzana? Más o menos la misma cantidad que en la Coca-Cola (ver). A todos nos gusta el zumo, pero la moderación parece una virtud con estas bebidas. Y en cualquier caso, ¿zumos con azúcares añadidos? No, gracias (ver). Si se quiere un zumo, exprimir la fruta uno mismo/a, y tomarse también la pulpa, parece la mejor opción.

Hay quien se echa las manos a la cabeza cuando se compara un zumo de naranja con una Coca-Cola. Pero, ¿crees que los azúcares del zumo de naranja te van a sentar mejor que los de la Coca-Cola? Si te tomas un complejo vitamínico junto con la Coca-Cola, ¿la haces saludable? Yo no lo tengo tan claro.

 

Un par de notas finales:

A) No suelo hablar de las bebidas con azúcar ni de las cadenas de comida rápida, porque a menudo se usan como tapadera.

¿Creo que tienen culpa en la epidemia de obesidad? Sí, lo creo. En algunos casos mucha culpa, sin duda.

¿Creo que son los únicos culpables? No, no lo creo.

¿Creo que centrarnos en ellos puede ser contraproducente? Sí. Centrarnos en culpables tan evidentes permite que otros, igual de culpables, no solo se vayan de rositas, sino que se nos presenten como «saludables». A mí esos otros «alimentos» me parecen más peligrosos para la salud que una bebida azucarada. ¿Por qué? Porque son esos otros «alimentos» los que no permiten a muchas personas salir de su situación de obesidad o deterioro de la salud, porque creen estar comiendo algo saludable.  Por el contrario, no parece habitual que alguien intente adelgazar al tiempo que consume bebidas azucaradas. Todos sabemos que engordan.

B) No soy partidario de las bebidas con edulcorantes, por inocuas que se nos diga que son. ¿Mejor con edulcorante que con azúcar? Puede ser. ¿Qué tal un vaso de agua?

C) Algunos autores (ver) creen que el papel de la fructosa en los animales es activar la acumulación grasa. Antes del invierno el animal come fruta, y acumula grasa. Y durante el invierno el animal emplea esa grasa como fuente de energía, para compensar la escasez de alimento. Y ese ciclo se repite cada año. Bajo ese punto de vista, ¿qué sucede si el animal come fruta todo el año, no solo antes del invierno? ¿Y si además en invierno no usa la grasa acumulada, porque tiene provisiones de sobra en el supermercado de la esquina?

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