¿Se puede aprender algo de la pérdida de peso en personas sanas que no necesitan perder peso?

A raíz de una entrada anterior del blog, Kevin Hall publicó en twitter una gráfica en la compara la predicción de su modelo (curva sólida) con los datos reales del experimento CALERIE 2 (círculos):

Las gráficas anteriores no permiten ver bien lo que está sucediendo con el peso corporal en la parte final del estudio. En esta otra figura se aprecia mejor (círculos blancos):

Como vemos ahora mucho más claro, durante el segundo año del experimento la tendencia es a recuperar el peso corporal en el grupo experimental (grupo CR), no a mantener el peso. ¿Es que los participantes han abandonado la dieta? No exactamente. Hay otro artículo que aclara este aspecto, pues miden de forma precisa el gasto energético (con agua doblemente marcada, DLW) y la grasa corporal (técnica DXA) y a partir de esos dos valores deducen la ingesta energética. El resultado se muestra en la siguiente gráfica con barras blancas:

Es decir, que durante el experimento siempre se ha estado “comiendo menos” (al menos unas 200 kcal menos) y sin embargo en término medio se está recuperando peso. ¿Han dejado la restricción calórica? No, no la han dejado. ¿Y por qué están recuperando peso? Pues depende de a quién preguntemos. Una gran parte de los defensores de la pseudociencia del balance energético (ejemplo) dice que si todos los días comes un poco menos, a largo plazo habrás perdido mucho peso  y así evitas causar efecto rebote (ver), pero otros, como Hall, defienden una teoría CICO ligeramente diferente, algo parecido a la existencia de un settling point que viene determinado por la ingesta energética. Lo que propone esta segunda facción es que nuestro cuerpo tiende a alcanzar un “peso de equilibrio” que es esencialmente determinado por la ingesta energética que mantenemos. Según esta hipótesis de Hall, en el experimento que estamos viendo, el peso corporal en el caso de las mujeres se estabilizará en unos -8 kg. En la gráfica B de esta imagen sacada de este artículo se puede comprobar que ése es el comportamiento del modelo de Hall, pues la ingesta energética en esa simulación es cualitativamente parecida a la ingesta energética real del CALERIE 2.

Sin embargo, vemos que el peso real no parece haber alcanzado un equilibrio al final del experimento CALERIE 2 en las mujeres (que son dos terceras partes de los participantes):

A falta de datos experimentales de mayor duración, no podemos saber exactamente qué evolución seguiría el peso en la realidad, si se mantuviera una restricción calórica de unas 200 kcal/d respecto del inicio. Pero no hay razones para pensar que vaya evolucionar como el modelo de Hall predice, especialmente a la vista de cómo su modelo no reproduce la subida de peso que se aprecia al final del estudio.

Según esta segunda versión de la teoría del balance energético, la de Hall, si tras bajar de peso recuperas lo perdido sin haber dejado nunca de “comer menos” es porque al reducir tu peso corporal también se ha reducido tu gasto energético y, aunque estés comiendo menos, estás comiendo por encima de lo que “necesitas” para tu ahora reducido peso corporal. En fin, teorías sobre el papel basadas en la pseudociencia del balance energético que no sólo ignoran la fisiología y la evidencia científica, sino que la suplantan (ver). La evidencia científica sobre la existencia de una reducción “inesperada” del gasto energético es abrumadora (ver,ver,ver,ver,ver,ver):

Although evidence of physiological adaptations to weight loss which encourage weight regain continues to accumulate, there are currently no non-surgical treatments available with demonstrated long-term safety and efficacy to circumvent these changes and assist weight-reduced obese people who are unable to maintain weight loss (fuente)

Aunque se acumula cada vez más evidencia sobre estas adaptaciones fisiológicas que fomentan la recuperación del peso perdido, no hay disponible a día de hoy ningún tratamiento no-quirúrgico con eficacia y seguridad demostradas a largo plazo para evitar estos cambios y ayudar a los obesos que han perdido peso y que son incapaces de mantener lo perdido

En cualquier caso, como curiosidad, en este artículo se detalla que en este mismo experimento el gasto energético total estaba —como en realidad era de esperar— más reducido “de lo esperado” (la barra gris en el recuadro rojo en la siguiente gráfica muestra la diferencia entre la reducción real del gasto energético y la esperada, a ojo unas 150 kcal/d menos de lo previsto), y se confirma lo que ya sabemos de otras veces, que ese efecto no suele manifestarse en la tasa metabólica en reposo (parte izquierda de la gráfica, barra gris en el mes 24) (ver,ver,ver,ver)

NOTA: la predicción de cómo debería evolucionar el gasto energético con la pérdida de peso se obtiene de ajustar por regresión cuadrática el gasto energético de los propios participantes en función de su composición corporal antes de iniciarse el experimento. Cuando se dice que tras perder peso el gasto energético “se ha reducido más de lo esperado” significa que el gasto energético queda por debajo de lo que le correspondería para esa composición corporal según la recta calculada antes de perder peso (ver). Aunque la siguiente explicación es para el “RMR residual”, nos sirve también para el gasto energético total:

“RMR residual,” that is, the difference between an individual’s RMR measured by indirect calorimetry during the intervention and RMR predicted from a regression of RMR as a function of fat mass and fat-free mass in participants at baseline.

El texto del artículo confirma lo que hemos visto en la gráfica anterior, que el gasto energético se redujo en unas 150 kcal/d adicionales a lo esperado en base al cambio en la composición corporal:

TDEE residual also decreased by 164±19 and 157±21 kcal/d at 12 and 24 months, respectively

Nótese que ni siquiera pensando en términos de calorías se puede afirmar que estén recuperando el peso porque “comen más de lo que su nuevo peso corporal requiere”.

¿Qué haces si estás “comiendo menos” y estás recuperando lo perdido? ¿Comer aún menos? Desde el punto de vista del balance energético ésa es la solución, claro, porque en su simplismo los defensores de esta teoría sólo conciben consumir más o menos calorías (ver), pero ¿es realmente insistir en la restricción calórica la solución a la recuperación del peso perdido? En cualquier caso, es sólo una creencia nacida de la pseudociencia del balance energético: no hay evidencia científica de que, cuando estás recuperando el peso perdido, simplemente comiendo algo menos vayas a conseguir estabilizar tu peso corporal. No hay evidencia científica de que la causa de ese aumento de peso sea que se consumen demasiadas calorías. La verdad, insistir en comer menos cuando tu cuerpo está defendiéndose de ese ataque no parece razonable (ver). Y nótese que tampoco en este experimento estamos viendo un peso corporal estable a largo plazo (salvo si achatamos la gráfica lo suficiente para que no se perciba que se está recuperando peso): el peso corporal sólo se mantiene estable a largo plazo en las simulaciones de Hall. Pero ya sabemos que lo que no encaja en sus simulaciones es erróneo.

¿150 kcal/d no son mucho? Se mire como se mire, lo importante no es la energía: el fenómeno de interés es que los participantes del experimento están recuperando el peso corporal sin haber dejado nunca de hacer dieta. Yo no creo que esa reducción “extra” del gasto energético sea la causa, sino sólo un síntoma irrelevante de la reacción fisiológica causada por el hambre. ¿Ha implementado Hall una reducción extra de ese orden de magnitud del gasto energético total en su modelo y aun así el peso se ha mantenido estable? Yo creo que si lo hubiera hecho, el peso corporal no se estabilizaría en -8 kg.

La siguiente gráfica es realmente impactante y me refiero al rango en el que se mueve el peso corporal:

¿El peso de partida son 72 kg? ¡¿Cómo?! ¿Qué es esto? Pues lo que parece: en este experimento se ha hecho “comer menos” a personas a las que no les sobra peso. Los participantes tienen un IMC entre 22 y 28 y son de mediana edad (entre 21 y 50 años) (fuente). No sólo eso, los participantes tenían que estar sanos: no podían participar en el estudio si fumaban, si tomaban algún tipo de medicación, si tenían diabetes o si tenían alguna analítica fuera de rango (fuente,fuente):

The CALERIE Phase 2 study is the first randomized controlled trial that systematically investigated sustained CR on aging in relatively healthy, non-obese humans.

The cohort had normal blood pressures, fasting blood glucose, insulin and lipids at baseline

Exclusion criteria (detailed in ref. 9) included significant medical conditions (eg, cardiovascular disease or diabetes), abnormal laboratory markers (eg, elevated potassium, or below-normal hemoglobin levels), present or potential psychiatric or behavioral problems (eg, eating disorders or depressive symptoms), regular use of medications except oral contraceptives, current smoking, a high level of regular physical activity, and pregnancy.

Los 218 participantes fueron rigurosamente escogidos entre miles de voluntarios para tratar de garantizar su total cumplimiento con las exigencias del experimento. 99 de los 143 participantes del grupo experimental eran mujeres. En media ellas pesaban 68 kg y ellos 82 kg (fuente).

No es que sea un experimento tramposo de pérdida de peso: este experimento no estaba planteado como experimento de pérdida de peso, sino para estudiar los efectos de la restricción calórica en la calidad de vida de personas sanas que no necesitan perder peso (fuente):

This study did not aim to investigate weight loss or the efficacy of different weight loss modalities, nor was it about the impact weight loss in obese individuals. Rather, it investigated the physiological and psychological impact of sustained caloric restriction in normal weight and slightly overweight individuals, who would otherwise likely not require a weight loss or caloric restriction program

this study provides the first evidence from a randomized controlled trial that sustained CR is both feasible and without adverse effects on quality of life in nonobese humans

¿Se puede aprender algo de este experimento en cuanto a pérdida de peso en personas obesas? ¿Qué tienen que ver 8 kg perdidos en una persona sana y sin obesidad, que puede incluso ser de constitución naturalmente delgada (ver), con los 25 kg que tiene que perder una persona obesa? Por lo pronto, si en personas obesas un experimento hubiese hecho perder 8 kg para a continuación hacer recuperar lo perdido, estaríamos hablando de fracaso (si pesas 100 kg bajar a 92 y recuperar poco a poco lo perdido ni es adelgazar ni te va a dejar contento/a, especialmente si has estado pasando hambre y registrando todo lo que comes durante meses para no pasarte de calorías).

¿Es posible extrapolar la reacción a la restricción calórica de estas personas, relativamente jóvenes, sanas y sin problemas de peso, a personas obesas que tienen diabetes o prediabetes, que tienen hígado graso, que tienen resistencia a la insulina, que tienen hiperplasia del tejido adiposo, que se medican o que tienen alguna analítica fuera de los rangos normales? ¿Son los perfiles metabólicos comparables de algún modo?

the model-based method is presently limited in its application to young and middle-aged adults whose EE and body composition dynamics are accurately represented by the model assumptions (fuente)

el método basado en el modelo está limitado en su aplicación a jóvenes y adultos de mediana edad cuya dinámica de gasto energético y composición corporal están representadas con precisión por las suposiciones del modelo

Hall, la misma persona que firma esas palabras está usando el modelo para justificar su mensaje de que los obesos no adelgazamos porque no mantenemos la restricción calórica. Definitivamente ha olvidado que eso ya no es lo que piensa, sólo lo que pensaba antes…

Como la mayor parte de la gente, Kevin Hall solía pensar que las razones por las que la gente engorda son simples. ¿Por qué sencillamente no comen menos y hacen más ejercicio?“, recuerda haber pensado (fuente)

Y no olvidemos lo esencial: no estamos discutiendo un experimento exitoso de pérdida peso en personas obesas, manteniendo a largo plazo lo perdido.

La dieta hipocalórica sólo funciona en el ordenador de Hall

¿Culpamos a las víctimas, como hace Hall, de no poder adelgazar usando modelos que no han sido validados en experimentos reales con población obesa a largo plazo? ¿Damos por buenas unas simulaciones hechas por ordenador —que por definición hacen lo que el programador quiere que hagan— en ausencia de un estudio científico REAL que demuestre que la dieta hipocalórica es eficaz para perder peso y mantener lo perdido a largo plazo?

Es posible que Kevin Hall tenga razón en sus creencias: a lo mejor la culpa de que la dieta hipocalórica no funcione es porque los obesos no somos capaces, en general, de mantener esta dieta a largo plazo. Pero sólo es una hipótesis que su modelo matemático no refuerza, sólo la implementa en un ordenador. Yo no creo que las simulaciones de Hall sean base suficiente para fomentar la estigmatización de los obesos, haciendo —y haciéndonos— creer que sabemos lo que tenemos que hacer para adelgazar (ver,ver,ver).

No olvidemos que la dieta hipocalórica es parte de la pseudocientífica teoría del balance energético y su fracaso en la práctica, constatado una y otra vez en la vida real y en la literatura científica, es perfectamente compatible con la primera ley de la termodinámica.

Leer más:

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Modelos matemáticos para futurología y estigmatización de los obesos (2 de 2)

(Ir a la primera parte)

The Biggest Loser es un concurso televisivo del que ya he comentado algún resultado en el blog. En orden cronológico, en estas dos entradas:

Quiero recordar las predicciones de Hall relativas a este concurso, basadas en sus modelos matemáticos: según Hall los participantes no tendrían ningún problema en mantener el peso perdido, sin más que controlar su ingesta energética y niveles de ejercicio físico. Era lo que sus simulaciones, reflejo de sus creencias, predecían.

Simulated weight loss maintenance could be achieved with a modest 20 min/d of vigorous exercise and a 3000 kcal/d diet (fuente)

En la simulación el mantenimiento del peso se puede conseguir sin más que hacer 20 minutos diarios de ejercicio intenso y consumir una dieta de 3000 kcal/d.

Un poco de ejercicio al día, una ingesta calórica normal, y según los modelos matemáticos de Hall se tiene que mantener el peso. El problema de asegurar que el método funciona es que, en consecuencia, si los participantes no consiguen adelgazar, es porque no están siendo honestos en los datos de ingesta y/o de actividad física. Ésa es la explicación típica de por qué falla la dieta hipocalórica: falla el obeso, la dieta es correcta.

The weight loss trap

Artículo en la revista Time de mediados de este mismo año.

When Hall discovered, however — and what frankly startled him— was that even when the Biggest Loser contestants gained back some of their weight, their resting metabolism didn’t speed up along with it. Instead, in a cruel twist, it remained low, burning about 700 fewer calories per day than it did before they started losing weight in the first place. “When people see the slowing metabolism numbers,” says Hall, “their eyes bulge like, How is that even possible?

Lo que Hall descubrió, sin embargo —y fue lo que francamente le sorprendió— fue que incluso cuando ya habían recuperado parte de su peso, su metabolismo no se recuperaba al mismo ritmo. En lugar de eso, en un desenlace cruel, permanecía ralentizado, quemando unas 700 calorías menos al día de lo que sucedía cuando empezaron a perder peso. “Cuando la gente ve los datos de ralentización del metabolismo”, dice Hall, “se quedan ojipláticos, como diciendo, ¿cómo es posible que esto esté pasando?

Like most people, Kevin Hall used to think the reason people get fat is simple. “Why don’t they just eat less and exercise more?” he remembers thinking.

Como la mayor parte de la gente, Kevin Hall solía pensar que las razones por las que la gente engorda son simples. ¿Por qué sencillamente no comen menos y hacen más ejercicio?“, recuerda haber pensado

“¿Por qué sencillamente no comen menos y hacen más ejercicio?” Solía pensar… recuerda haber pensado…

Todo el mundo “sabe” las razones por las que los obesos hemos engordado y “sabe” las razones por las que no podemos adelgazar. Ellos son inteligentes y entienden y ven lo que el obeso ni entiende ni ve. Y algunos sienten unas ganas irrefrenables de “educarnos” por nuestro bien. Es muy sencillo: engordamos porque comemos más de la cuenta. ¡Son leyes de la física! (ver,ver) Y si no podemos adelgazar es porque no sabemos cerrar la boca y mover el culo, ¡basta ya de excusas, si no puedes adelgazar te falta fuerza de voluntad! (ver) ¡Deja ya de decir que tienes mala genética o huesos anchos, lo que no tienes son ganas de esforzarte!

Recomiendo leer los comentarios de la entrada anterior del blog. Hall, lejos de reconocer haber estado equivocado en sus creencias sobre el “come menos y muévete más”, insiste en defender el modelo matemático que usó en el vídeo para culpar a las víctimas de no poder adelgazar. Defiende ese modelo diciendo que ha sido validado. No es cierto, como explico en esos comentarios: nunca ha validado su modelo reproduciendo la evolución real del peso corporal a largo plazo. Lo que ha hecho en el artículo que cita en twitter nada tiene que ver con validar las predicciones a largo plazo del modelo: en ese artículo calcula de forma aproximada la ingesta energética presuponiendo un gasto energético y una determinada composición de la masa corporal perdida. Nada tiene que ver ese cálculo, en el que los errores en el modelo tienen pocas consecuencias, con la forma en que emplea sus simulaciones en el vídeo, que es predecir la evolución del peso corporal para una ingesta determinada. Yo le recuerdo su predicción con ese modelo “validado”:

Ningún parecido con la realidad.

Exactamente, ¿con qué experimentos reales a largo plazo ha validado Hall las predicciones de sus modelos? ¿Ninguno? Poca base es para culparnos a los obesos de no poder adelgazar, me parece a mí.

En la siguiente entrada hablaré de 18 estudios en que los participantes en todo momento “comieron menos”, según los datos de esos estudios, y la dieta no funcionó para adelgazar. ¿Son falsos los datos de esos 18 estudios? Dado el estúpido fundamento de la dieta hipocalórica, creo que es mucho más sensato pensar que es el método el que no funciona.

Leer más:

Modelos matemáticos para futurología y estigmatización de los obesos (1 de 2)

Ya no se juzga más a los modelos por la manera correcta en que reproducen la información del mundo real; cada vez más, son los modelos los que generan esos datos como si ellos mismos fuesen una realidad. Michael Crichton

El “experto” del vídeo se llama Kevin Hall. En el minuto 45 del vídeo este señor nos muestra el efecto rebote característico de la dieta hipocalórica (ver): se pierde algo de peso (menos de 10 kg) durante los primeros 6 meses, y a partir de ese momento se recupera poco a poco lo perdido:

Según Hall, la explicación “típica” de esa curva es que “el metabolismo se ralentiza hasta igualar las calorías que se están consumiendo, la pérdida de peso se estanca aunque la gente sigue haciendo dieta y la gente no ve razón para seguir haciendo dieta y se deja la dieta“. No es cierto que ésa sea la explicación típica: la cantinela predominante es la que propagan los “expertos” como Hall, que consiste en culpar al obeso de que el método no funcione: nos han hecho creer que la dieta hipocalórica no funciona a largo plazo porque la gente deja la dieta. Lamentablemente, también el obeso/a lo cree y se culpa a sí mismo/a del fracaso.

Pero como decía, Hall nos cuenta que lo habitual es lo otro:

That is the story that’s typically told to explain this weight trajectory

Ésa es la historia que se nos cuenta normalmente para explicar esa trayectoria del peso

Y se pregunta si esa explicación es coherente con su modelo matemático:

What we can ask is, does that match up with what our model says?

Lo que podemos preguntarnos es, ¿encaja eso con lo que dice nuestro modelo?

Pese a que el objetivo primario de cualquier modelo matemático que pretenda ser útil, es en primer lugar ser validado reproduciendo correctamente los datos experimentales, Hall no se pregunta si su modelo matemático es capaz de reproducir la realidad: este señor se pregunta si los datos experimentales ¡son capaces de ajustarse a su modelo! Y si la realidad no se ajusta al modelo, él deduce que los datos reales son falsos… ¡Cuánta arrogancia! 

Así que Hall llega a la conclusión de que la dieta hipocalórica no funciona porque la gente deja de hacer dieta casi antes de haber empezado:

People are really good initially at cutting their calories, but then they basically lose adherence relatively quickly

La gente es muy buena reduciendo las calorías al principio, pero relativamente pronto dejan de hacer dieta

Según su modelo matemático, ya no es que la gente sigamos la dieta hipocalórica poco tiempo, es que no la seguimos nada:

¿Es razonable su hipótesis? ¿Es razonable la curva de ingesta que muestra, para todos los estudios realizados con dieta hipocalórica? A mí no me parece razonable. Su hipótesis es que los datos de los estudios de pérdida de peso son falsos y que el método no funciona porque la gente no mantiene la dieta hipocalórica ni unos meses. ¿Ni por casualidad en uno sólo de los cientos de estudios científicos ya realizados (ver)? No lo cuenta como lo que es, una hipótesis implausible y sin fundamento, sino que lo está afirmando, porque es lo que él deduce de su modelo matemático. Es espeluznante.

La magia no existe

Un modelo matemático se comporta según cómo se ha modelizado. La magia no existe ni en las matemáticas ni en la informática, salvo en las películas de ciencia ficción: los programas informáticos no cobran vida propia “inteligente” y deciden comportarse de una forma diferente a cómo han sido programados. Si modelizas un sistema biológico mediante un sistema de ecuaciones matemáticas, el modelo, el programa, se ciñe a esas ecuaciones matemáticas. Puede que no controles el resultado final de la simulación, pero has establecido al 100% las bases de su comportamiento.

Los modelos matemáticos proponen descripciones simplificadas de la realidad que, actualmente, pueden ser programadas en un computador. Si tu modelo, si esa “interpretación simplificada de la realidad”, es capaz de reproducir lo que sucede en la vida real, puedes usar el modelo para tratar de entender en qué forma los distintos factores/parámetros escogidos en el modelo condicionan el resultado final. Si, por el contrario, tu modelo no reproduce lo que sucede en la vida real, una posibilidad es que los datos procedentes de la vida real sean erróneos, pero la otra opción, la más probable y es una posibilidad que no puedes ignorar, es que el “modelo simplificado” que estás empleando sea conceptualmente erróneo o incompleto. Si, por ejemplo, se intenta modelizar el comportamiento de un ser vivo empleando la pseudociencia del balance energético, no vamos a ser capaces de reproducir los resultados reales de estudios científicos absolutamente controlados (ver). Todos los datos reales podrían ser erróneos, hipotéticamente, pero lo más seguro es que sea el modelo programado el que es incorrecto.

Si Hall creyera que existe una “reacción metabólica” que paraliza la pérdida de peso, habría buscado la forma de modelizar con sus ecuaciones (ver) esa reacción metabólica, hasta lograr reproducir los resultados experimentales. Si, como es el caso, no cree que exista, no lo incorpora a su modelo. Su modelo matemático se comporta según lo que él programa, ni más ni menos.

En definitiva, ¿tiene sentido deducir de un modelo matemático que la culpa de que la dieta hipocalórica no funcione es de la gente, que no sigue la dieta? Deducir eso de las predicciones de un modelo matemático es un acto arrogante carente de sentido. Si tú has programado “mecanismos” por los que la recuperación del peso y la grasa corporal se van a producir, incluso aunque no aumentes la ingesta, el modelo matemático se comportará de esa manera y a partir de ahí puedes tratar de aprender algo sobre esa reacción analizando la evolución de los parámetros incluidos en el modelo. Pero si, consciente o inconscientemente, no incorporas esos mecanismos al modelo, no se comportará de esa manera y eso no demostrará nada sobre la existencia o inexistencia de esa reacción. Supongo que Hall sabe qué hay programado en los modelos que maneja y supongo que sabe si se han considerado mecanismos por los cuales podría reproducirse esa reacción, por lo que su pretensión de concluir, a partir de esos modelos, la inexistencia real de esos mecanismos es alucinante. Si, como es el caso, su modelo no reproduce los resultados experimentales, su modelo no puede usarse para tratar de entender esa realidad: únicamente nos dice cuáles son los supuestos empleados a la hora de crear el modelo. Como decía, los modelos matemáticos no cobran vida inteligente una vez programados en un computador.

la arrogancia de los modeladores me quita el aliento. En todos los siglos han existido científicos que decían saberlo todo. Dado que el clima puede ser un sistema caótico —nadie está seguro— estas predicciones son inherentemente dudosas, por decirlo amablemente. Pero, centrándonos en el quid de la cuestión, aún si los modelos fuesen correctos científicamente, jamás podrán incluir la sociología. Predecir cualquier cosa a cien años vista es simplemente absurdo. Michael Crichton

Pero para los caloréxicos el cuerpo humano es más sencillo de modelizar que el clima, pues el “modelo energético” dice que nuestro cuerpo funciona a base de sumas y restas de calorías…

La campaña para culpar al obeso del fracaso de la dieta hipocalórica es intensa e incesante. Y las consecuencias son gravísimas: el obeso cree saber lo que tiene que hacer y, por tanto, no busca otras explicaciones ni otras soluciones a su problema de peso. El obeso insiste una y otra vez en aplicar el mismo remedio, obteniendo una y otra vez el mismo resultado. O deja de intentarlo, pues el único resultado que obtiene es frustración y daño a la autoestima. No sólo no logra resultados: se culpa de ello (ver,ver,ver,ver). El daño que nos hace a los obesos la pseudociencia del balance energético es doble: es físico, pero también es psicológico.

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Tirando de hemeroteca

Ultimately he embraces the notion that carbs make you fat regardless of the calories in/out hypothesis, rather than discuss such possibilities as carbs making you fat by having a lesser impact on satiety. […] apparently he’s decided that living creatures are magical beings that live independently of the laws of physics and thermodynamics. (ver)

En definitiva [Taubes] da pábulo a la idea de que los carbohidratos te engordan independientemente de la hipótesis calories in/calories out, en lugar de discutir posibilidades como que los carbohidratos te engorden por su menor impacto en la saciedad. […] aparentemente él ha decidido que los seres vivos son entes mágicos que viven al margen de las leyes de la física y la termodinámica.

El autor del texto es Yoni Freedhoff, un “experto” en obesidad. Según él, afirmar que unos nutrientes pueden engordar más que otros con las mismas calorías es cosa de magia y viola las leyes de la física y de la termodinámica.

Esta misma persona acaba de dar cabida en su blog (ver) al escrito de un señor que afirma haber demostrado que las dietas bajas en grasa adelgazan más que las bajas en carbohidratos, con las mismas calorías.

Dos situaciones, y Freedhoff actúa de forma muy coherente:

  • Los carbohidratos engordan más, a igualdad de calorías“. Freedhoff ataca a Taubes porque decir eso va contra las leyes de la física.
  • Las grasas engordan más, a igualdad de calorías“. Freedhoff no ataca al autor del artículo, y nuevamente ataca a Taubes, al que llama “dogmático”.

Y sigue insistiendo en lo de las calorías, como si este último artículo no existiese:

En resumen, para este señor sigue siendo cosa de locos que unos alimentos puedan engordar más que otros a igualdad de calorías. El problema para él es que la gente no sigue las dietas (ver) y según él las dietas low-carb funcionan porque la gente se sacia antes y come menos. Lo otro es magia, como ya dijo en su momento.

No me queda claro si los seres vivos somos o no somos entes mágicos que vivimos al margen de las leyes de la física y la termodinámica. Pero ahora sé quién tiene la culpa: Taubes.

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