“Las calorías importan porque la obesidad es un problema de energía”

¡Sería como decir que en un problema económico el dinero no es importante!

Justo cuando pensaba que entre los caloréxicos no había vida inteligente, encuentro esta joya de la lógica, este hito del pensamiento, esta oda a la inteligencia pura.

Lo realmente sorprendente no es que haya gente tan inteligente, sino ¡cuántos hay igual de inteligentes! Un tipo suelta esto en un foro, y nadie le dice que su razonamiento es circular o que está empleando la falacia de petitio principii, incluyendo como injustificada premisa la propia proposición que pretende demostrar. ¡Todos encantados con el argumento!

¿Es el gigantismo un problema de energía?

¿Es el crecimiento de un tumor un problema de energía?

¿Es el desarrollo del pecho de una adolescente un problema de energía?

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Si no entendemos las causas de la obesidad, vamos a seguir sin poder prevenirla

Primera ley de los prejuicios: si ya conoces una respuesta que encaja con tus ideas preconcebidas, no necesitas perder el tiempo estudiando el problema. Lo que tienes que hacer es educar a los demás, porque evidentemente están desinformados.

Comparison with ancestral diets suggests dense acellular carbohydrates promote an inflammatory microbiota, and may be the primary dietary cause of leptin resistance and obesity

it has been widely reported that unless grains or refined foods had arrived, all bore remarkably low incidences of “Western diseases,” including obesity […] Those populations that transitioned to a Westernized diet invariably developed Western metabolic diseases,

se ha reportado ampliamente que a menos que aparezcan los granos [cereales] o los alimentos refinados, todos tenían remarcablemente baja incidencia de las “enfermedades de la civilización”, incluida la obesidad […] Aquellas poblaciones que se pasan a la dieta occidental, sin excepción desarrollan las enfermedades metabólicas de occidente

Como podemos ver en la tabla, consumiendo una dieta basada en productos frescos, la obesidad es inexistente:

Asumo que lo que afirma la cita anterior, y que se muestra en la tabla, es cierto. Si alguien conoce un pueblo que no consuma azúcar, harina y aceites de semillas, que se alimente de los productos frescos que encontramos en la naturaleza, y que en esas condiciones tenga problemas de obesidad, agradecería que me lo contara. ¿Un pueblo que sufre obesidad incontrolable comiendo carne, pescado, huevos y verdura? ¿Alguien sabe de un caso así?

La teoría del balance energético

Como he explicado copiosamente en el blog, la teoría del balance energético es una teoría pseudocientífica que inventa el comportamiento del cuerpo humano a partir de juegos de palabras siempre falaces (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver). En esencia, lo que esta teoría propone es que engordamos cuanto nuestra ingesta supera nuestro gasto energético y adelgazamos cuando la ingesta está por debajo del gasto energético.

De forma gráfica, una persona cuya ingesta se mantuviera en la zona marcada en rojo en la gráfica de abajo a la izquierda mantendría su peso a largo plazo. Según esta teoría, si en término medio y de forma recurrente ingerimos más energía que el gasto energético que tiene nuestro cuerpo, engordaremos. Sería lo que he representado en la gráfica de la derecha: la ingesta está más veces por encima del gasto energético que por debajo.

                    

Por supuesto, para perder peso lo único que es necesario es reducir de forma sostenida la ingesta energética. Y si no funciona, se deduce que el cliente no ha seguido las instrucciones (ver). Porque “se ha contrastado” que si sigues el método adelgazas (ver).

Otra visión del problema

Como decía al principio, la teoría del balance energético es pseudociencia. Sólo la pura casualidad haría que nuestro cuerpo se comportase en la realidad como esa teoría propone (ver). No le sucede a ningún animal (ver).

Lo que cuento ahora es otra forma de interpretar el problema, que a mí me parece que encaja mejor con la realidad. Está basada en las siguientes ideas:

  • Como hemos visto en el artículo con el que he empezado esta entrada, la gente que consume sus dietas tradicionales, basadas en productos frescos, presentes tal cual en la naturaleza, no tiene un problema obesidad. Desde el momento en que el azúcar, la harina y los aceites de semillas entran a formar parte de la dieta esa realidad cambia.
  • Asumiendo como cierto que nuestro cuerpo tuviera un gasto energético fijo (algo que es falso), sería imposible ajustar la ingesta energética con suficiente precisión y regularidad para no engordar. Y sin embargo, esas comunidades del mundo de las que hablo no engordan y ni siquiera intentan contar calorías. Nuestro cuerpo no funciona como propone la teoría CICO.
  • Nuestro cuerpo tiene mecanismos fisiológicos que le permiten adaptarse cada día a la cantidad de comida ingerida, disipando en forma de calor lo que sobra (ver,ver,ver). La existencia de esos mecanismos hace absurdo dar por supuesto que existe un gasto energético fijo y que el problema es “comer más de la cuenta”.
  • En el mismo sentido, ¿hay animales que, viviendo en su hábitat natural y consumiendo su dieta natural tengan un problema de obesidad? ¿Asumimos sin más que simplemente comen los animales exactamente la cantidad que necesitan comer para sus necesidades energéticas? ¿Todos aciertan con la cantidad de comida? (ver)
  • Ningún crecimiento de un tejido en un ser vivo es controlable gestionando la cantidad de comida, salvo en casos extremos que no desmienten esta realidad: crecimiento de un niño, mujer que gana peso durante su embarazo, crecimiento de un tumor, joroba de búfalo, desarrollo de los pechos en una adolescente, gigantismo, etc. (ver,ver,ver) El tejido hace lo que decide hacer, al margen de cuánto comemos o cuánto ejercicio hacemos.

 

                      

En esos pueblos de los que hablaba al principio, el comportamiento sería el que muestro en la gráfica de la izquierda (sobre este párrafo): engordar o adelgazar no dependería de cuánto comemos. Diversos casos de ingesta energética y de actividad física dan el mismo resultado: mantenimiento del peso corporal. Sería la zona marcada en rojo. Por supuesto, si a estas personas las sacamos de la “zona normal”, la zona en la que el cuerpo puede hacer funcionar sus mecanismos de autorregulación, obtenemos otro resultado: si te mueres de hambre o si te obligas a comer por 10, perderás peso o ganarás peso (de forma poco saludable). Pero eso no es el caso normal, son situaciones extremas cuya existencia no significa que la zona normal no exista y que, evidentemente, no se rigen por el mismo comportamiento fisiológico. A priori un caso extremo no puede ser empleado como referencia sobre lo que sucede cuando la ingesta sí está en rango de normalidad (ver). Un detalle importante es que comiendo así el cuerpo no tiene tendencia a salirse de la zona normal de funcionamiento. No hay atracones y no sigues comiendo cuando ya estás saciado.

En la gráfica anterior, en la parte de la derecha, he representado también la que podría ser la situación actual, la que nos hace subir de peso:

  1. Por un lado, la dieta se ha vuelto engordante, por lo que la curva se ha desplazado ligeramente hacia arriba, haciendo que casi al margen de cuánto comemos, vayamos a subir de peso poco a poco. 3-4 gramos ganados cada día a partir de los 20 años pueden explicar que una persona sea obesa a los 40-50 años. Algunos privilegiados no se verían afectados por el cambio de dieta, pero muchos otros sí. Y no hay ninguna razón para pensar que la grasa corporal se acumula por ser excesiva la ingesta. Creer que esa idea deriva de las leyes de la física es la mayor estupidez cometida por el ser humano en toda su historia (ver).
  2. Pero además, el consumo de esos productos creados por el hombre, diseñados para resultar muy apetecibles, hace que la ingesta de comida esté aumentada. Nótese, que, en este supuesto, según la gráfica, cuanto más se come más se engorda, pero la causa real del engorde no es la cantidad de comida, sino el cambio en la composición de la dieta: abandonar la dieta tradicional basada en productos frescos y abrazar los farináceos, el azúcar y los aceites inventados por el hombre.

Por si no lo estoy diciendo suficientemente claro, en mi opinión, para lo que más nos importa, que son nuestros hijos, la mejor medida preventiva es una dieta paleo o evolutiva.

¿Es posible perder peso con la dieta hipocalórica?

Bajo el supuesto que describo, sin salir de la dieta de las harinas, ¿es posible adelgazar? ¿es posible reducir la ingesta energética para situarnos en el punto rojo que vemos en la gráfica de abajo a la izquierda? ¿Conseguiríamos perder peso de mantenernos en esos niveles de ingesta?

             

La respuesta nos la da la evidencia científica: no existe constancia de que eso sea posible para la mayor parte de los que necesitamos perder peso (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver). Y se sabe que el cuerpo humano, al igual que el de cualquier otro animal, pone en marcha mecanismos protectores que le hacen ser más eficiente engordando en condiciones de restricción de la cantidad de comida (ver). Es una ventaja evolutiva, una protección. Ese mecanismo se traduciría en que la curva no se estaría quieta, sino que se desplazaría hacia arriba, haciendo que al cabo de unos meses, con la misma ingesta energética, la pérdida de peso inicial se convierta en estancamiento del peso e incluso lenta ganancia de peso, hasta recuperar lo poco perdido (ver). En la gráfica de la derecha, el desplazamiento hacia arriba de la curva tendría dos causas:

  1. el abandono de la dieta tradicional, y
  2. una fisiología que se ha protegido frente a la restricción de comida.

Pero nótese que no afirmo que la pérdida de peso se paralice porque el gasto energético se ha reducido: esa causalidad sólo existe, a priori, en el mundo de las matemáticas. Es decir, en la pseudociencia del balance energético.

En cualquier caso, la conclusión relevante es que las leyes de la física nada tienen que decir sobre cuál es la respuesta de un animal a la falta de alimento. Creer que las leyes de la física garantizan la restricción calórica como método para adelgazar es propio de mendrugos sin neuronas. O de mendrugas sin neuronas.

Notas finales

  1. Las conclusiones derivadas de experimentos en los que se sigue una dieta occidentalizada no necesariamente son aplicables a otro tipo de dietas, especialmente las de orientación paleo.
  2. Las conclusiones derivadas de experimentos que nos sacan de nuestra zona de funcionamiento normal, por ejemplo experimentos de sobrealimentación, no necesariamente son extrapolables a lo que le sucede a quien consume una cantidad normal de comida (o una dieta diferente). Especialmente si la dieta empleada es alta en productos que no son comida, como el azúcar o las harinas de cereales.
  3. La comparación isocalórica de la dieta occidental con otras dietas es interesante desde el punto de vista académico/científico, pero falsea la realidad, pues no está nada claro que las ingestas ad libitum vayan a ser idénticas.

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Sigo esperando respuestas…

Parece que los dos individuos que hicieron referencia a este blog y a mi persona hace un par de días no han encontrado tiempo para responder a mis preguntas. Vuelvo a lanzarlas, a ver si se animan a contestarlas:

  1. Define “importan” y hazlo de forma que lo que estás diciendo pueda ser sometido a proceso de “falsación”.
  2. Explica cuáles son los mecanismos fisiológicos que enlazan la ingesta energética y los cambios en toda la energía acumulada en nuestro cuerpo en todas sus formas. Explica también cuáles son los mecanismos fisiológicos que enlazan el ejercicio físico con los cambios en toda la energía acumulada en nuestro cuerpo en todas sus formas.
  3. Indica qué receptores hay en nuestro cuerpo sensibles a las calorías y cuál es el proceso mediante el cuál se detecta que hay un “exceso calórico” y cómo se transmite la orden a los adipocitos de que tienen que acumular grasa corporal. Detalla la secuencia de acontecimientos fisiológicos.
  4. Defiendes la idea de que dos dietas con el mismo contenido calórico y proporción de proteína son equivalentes a efectos del peso corporal. Aclara si es así porque así lo determinan las leyes de la física o si es así porque es lo que se demuestra en la práctica (ver).
  5. Explica dónde está la trampa en la siguiente afirmación: “si se segrega un exceso de insulina vas a acumular grasa corporal, al margen de las calorías que hayas consumido”. (ver)
  6. Explica por qué la teoría del balance energético no se aplica en ningún otro crecimiento de un tejido en un ser vivo. Indica si también es de aplicación, por ejemplo, en el gigantismo y cómo ayuda a corregirlo (ver,ver). Explica si la teoría del balance energético es de aplicación en el crecimiento de un tumor y cómo se puede usar para combatir ese crecimiento. Explica por qué tu ideología sólo se usa en la obesidad si, como afirmas, es una teoría que deriva de una ley inviolable de la física. Explica si las calorías importan en todos esos crecimientos y en tal caso explica qué significa “importan” en esos otros crecimientos de tejidos.
  7. Explica qué aporta a nuestra comprensión de cómo funcionan los esteroides anabolizantes decir que cuando se usan entra en el cuerpo más energía de la que se gasta. ¿Dicen las leyes de la física que dichos productos actúan aumentando la ingesta energética y/o reduciendo el gasto energético? ¿Cómo actúan?
  8. ¿Crees que importan los gramos? (ver) En caso de respuesta afirmativa, define importan.

NOTA (21/06/2018): añado pregunta nº 8, ¿importan los gramos?

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“Yo prefiero ser burro que cuerpoalien”

Un par de capturas de un foro llamado http://foro.musclecoop.com:
musclecoop1musclecoop2

No voy a entrar al trapo del fat-shaming. ¿Estuve gordo? Sí, lo estuve. Obeso, con 95 kg. Nunca lo he negado y ahí están las fotos en el blog. Me centro en los argumentos.

Dice que las calorías no importan, aunque metas 6000 al día de realfood

Las falacias del argumento son varias. En primer lugar, nótese que el argumento incluye una cantidad desorbitada de comida para transmitir la idea de “exceso” y así identificar la cantidad de comida como causa del resultado. Y además se hace referencia a las calorías, señalando fraudulentamente a las calorías como causa del resultado. Por otro lado, se pretende extrapolar el resultado de esa hipotética situación extrema a una situación en la que una persona engorda sin forzarse a consumir una cantidad ingente de comida cada día. ¿De verdad son comparables esas dos situaciones, una en la que sabemos que un ser humano alimentado con comida de humano no engorda y una en la que estamos forzando al cuerpo a salir de su funcionamiento normal? (ver) Es una falacia de falsa analogía, entre otras cosas.

Creo que con la siguiente frase vamos a ver muy bien que se trata de un argumento ad-hoc, argumentos que son falaces pues son creados “para la ocasión” pero que no aguantan el más mínimo intento de ser generalizables:

Dice que los gramos no importan, aunque consumas cada día 4 kg de pasteles

¿Aceptamos la frase anterior como demostración de que los gramos importan? (ver) ¿Pero sí serviría para demostrar que las calorías “importan”? Argumento ad-hoc.

Yo no digo que no vayas a engordar si consumes cada día 4kg de pasteles, igual que no digo que no vayas a engordar si consumes cada día 6000 kcal de pasteles. La cuestión no es ésa, la cuestión es: ¿por qué atribuímos el resultado a los gramos o a las calorías? Y la otra pregunta es, ¿por qué para explicar una situación en la que la gente no se fuerza a comer 6000 kcal/d se recurre a supuestos extremos que no son esa situación? No sé si vale la pena insistir más. Creo que en el librito están suficientemente explicadas todas las trampas que encierra este argumento.

Cambiemos el supuesto: en lugar de una cantidad excesiva de comida que lleva falazmente a interpretar que el problema es de cantidad, supongamos lo siguiente: tenemos dos niños gemelos idénticos, a los que alimentamos desde pequeños con una dieta paleo. Pero a uno de ellos le damos todos los días 3 gramos extra de grasa dietaria respecto a lo que consume su hermano gemelo. Y 30 años después pesamos a esos dos adultos. Según los defensores de la pseudociencia del balance energético, tendría que haber una diferencia de decenas de kg entre ellos. ¿De verdad la habría? Yo no lo creo y en ningún caso se deduce de las leyes de la física que esa diferencia vaya a existir. Nótese cómo en este supuesto hipotético, no estamos introduciendo fraudulentamente el “exceso” como culpable prefabricado. Para que tengamos una referencia, Kevin Hall, un conocido defensor de la charlatanería caloréxica, dice que la epidemia de obesidad se explicaría si cada persona ingiriese un gramo de más de grasa cada día (ver). ¿Pesaría más un gemelo que el otro?

Otro supuesto: a uno de los gemelos lo alimentamos desde pequeño con una dieta paleo (igual que antes, sin azúcar, sin harinas y sin productos creados en fábricas), pero al otro lo alimentamos con una dieta que proporciona las mismas calorías pero en la que la mitad de las calorías de la dieta son azúcar y en la que el consumo de grasa saturada procedente de productos industriales es altísimo. ¿Pesarán lo mismo esas dos personas al cabo de 30 años de seguir esa alimentación? Yo no lo creo. Y las leyes de la física nada tienen que decir al respecto.

El fulano pregunta y los caloréxicos no van responder:

  1. ¿Por qué no se usa la teoría del balance energético para tratar de prevenir o tratar el crecimiento de un tumor? ¿Es consumir demasiada comida la Causa Próxima de que crezca un tumor? (ver)
  2. ¿Cuál es el mecanismo fisiológico mediante el cuál nuestro cuerpo mide la ingesta energética y cómo se transmite la orden a los adipocitos de que tienen que engordar? (ver)
  3. ¿Importan los gramos? En caso de respuesta afirmativa, ¿qué significa “importan”? (ver,ver)

Yo estuve gordo. Pero no soy yo el que tiene que salir por piernas de una conversación cuando se plantean ciertas preguntas, ni soy yo el que defiende postulados pseudocientíficos como si fueran válidos. Yo estuve gordo, pero son los caloréxicos los que se quedan mudos ante ciertas preguntas. Estar equivocado es una cosa, pero insistir en el error cuando no puedes defender tus creencias más que con falacias argumentativas, es una cosa bien diferente.

Añado (19/06/2018): he publicado mi lista de preguntas a estos dos individuos en una entrada posterior.

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Corría el año 1960…

El siguiente artículo me parece muy interesante. Es de hace 60 años, 57 para ser exactos, y los autores comentan que se llevaba 20 años tratando a los clientes obesos con dieta hipocalórica y que la cosa no funcionaba. Es decir, la estupidez del balance energético lleva en vigor ¡al menos 80 años!

Burros no, extraburros.

Experiences with the Pennington Diet in the Management of Obesity

Publicado en 1961. El autor describe cómo el tratamiento de la obesidad está basado en la teoría del balance energético:

It is generally accepted that fat in excess will be laid down only if food intake exceeds energy output. The treatment of obesity has generally followed this premise. Diets deficient in calories have been prescribed so that caloric intake does not exceed energy output. Weight loss should automatically follow when the instructions are faithfully followed.

En general, se cree que la grasa en exceso se depositará [como grasa corporal] sólo si la ingesta de alimentos excede el gasto energético. El tratamiento de la obesidad ha seguido en general esta premisa. Las dietas hipocalóricas se han recetado para que la ingesta calórica no exceda el gasto energético. La pérdida de peso debería suceder automáticamente cuando se siguen fielmente las instrucciones.

The treatment of the obese patient has followed a stereotyped pattern for the past 20 years. Prescribing a simple low caloric diet and sympathetic handling of the patient, the usual metlhod, had not been a rewarding form of clinical treatment.

El tratamiento del paciente obeso ha seguido un patrón estereotipado durante los últimos 20 años. Prescribir una sencilla dieta baja en calorías y el trato comprensivo al paciente, el método habitual, no resultó una forma productiva de tratamiento clínico.

Te trato con pseudociencia, pero ¡eh! con mucha comprensión… Hace 60 años ya se sabía que la dieta hipocalórica no servía para adelgazar. Y llevamos 80 años tratando de evitar y revertir la obesidad con pura estupidez.

Por otro lado, en este artículo se hace referencia a los experimentos de Pennington, basados en restricción de carbohidratos y sin restricción de la ingesta:

A copy of the diet was given to each patient. The diet was made up to allow protein and fat ad libitum. However, the carbohydrate component was carefully restricted to less than 50 g. per day. The object of the diet was to provide as much bulk as desired but at the same time to limit sharply the carbohydrate intake. These basic points were outlined to each patient. There were no other diet restrictions.

Se le dio una copia de la dieta a cada paciente. La dieta se preparó para permitir el ad libitum [sin restricción] de proteínas y grasas. Sin embargo, el componente de carbohidratos se restringió cuidadosamente a menos de 50 g/día. El objetivo de la dieta era proporcionar tanto volumen como se desease, pero al mismo tiempo limitar de manera importante la ingesta de carbohidratos. Estos puntos básicos fueron delineados para cada paciente. No hubo otras restricciones de dieta.

Pennington claims that his patients have lost weight on this diet with a caloric intake of 3000 calories.

Pennington afirma que sus pacientes han perdido peso en esta dieta con una ingesta calórica de 3000 calorías.

The detailed study on the single patient described in this report shows that weight loss occurred on a full caloric intake, consisting of high fat and protein and low carbohydrate content.

El estudio detallado sobre el paciente descrito en este informe muestra que la pérdida de peso se produjo con una ingesta calórica completa, que consiste en un alto contenido de grasas y proteínas y un bajo contenido de hidratos de carbono.

El propio Pennington describe su dieta en 1953 en el siguiente artículo.

Treatment of OBESITY with Calorically UNRESTRICTED DIETS

Restriction of carbohydrate, alone, appears to make possible the treatment of obesity on a calorically unrestricted diet composed chiefly of protein and fat.

La restricción de los hidratos de carbono, por sí misma, parece hacer posible el tratamiento de la obesidad en una dieta sin restricciones calóricas compuesta principalmente de proteínas y grasas.

El texto original y a continuación mi traducción:

A DIET FOR OBESITY

With this diet you follow a definite routine which is as important as the diet itself. Have a regular hour for going to bed. Set your alarm clock for eight hours sleep, never a minute more than that, and allow time for a thirty-minute walk be-fore breakfast. It is not necessary to walk fast, but it is necessary to walk the full thirty minutes regularly.

Breakfast, lunch, and dinner are all the same type. You eat three big meals a day and lose seven pounds of excess weight a month.

First course of each meal: One-half pound or more of fresh meat with the fat. This part of the diet is unlimited. You can eat as much as you want. The proper proportion is three parts of lean to one part fat. Most of the meat you buy is not fat enough, so get extra beef kidney fat, slice and fry it to make up the proper proportion. Good meats are roast beef, steak, roast lamb, lamb chops, stewed beef, fresh pork, and pork chops. Hamburger is all right if you grind it yourself just before it is cooked. Season the meat with black pepper before it is cooked or use paprika, celery seed, lemon, chopped parsley, or celery tops, or use other flavoring which does not contain salt.

Do not use the least particle of salt. Do not use foods which contain salt, such as soup, bacon, smoked ham, canned chicken, or fish containing salt, frankfurters. bologna, canned or spiced meat, or salted butter.

Second course of each meal: This part of the diet is strictly limited. At each meal you have a choice of an ordinary portion of any one of the following: white potatoes, sweet potatoes, boiled rice, half grapefruit, grapes, slice of melon, a banana, a pear, raspberries or blueberries. At the end of each meal have a cup of black coffee or tea without sugar. Do not use saccharine.

Be sure to drink six glasses of water every day before five o’clock. Your only other beverage is half a lemon in a glass of water if you desire it.

This diet contains no bread, flour, salt, sugar, alcohol, or anything else not mentioned.

UNA DIETA PARA LA OBESIDAD

Con esta dieta se sigue una rutina definida que es tan importante como la dieta misma. Tenga una hora regular para ir a la cama. Configure su despertador durante ocho horas para dormir, nunca un minuto más, y deje tiempo para una caminata de treinta minutos antes del desayuno. No es necesario caminar rápido, pero es necesario caminar los treinta minutos completos regularmente.

El desayuno, el almuerzo y la cena son todos del mismo tipo. Usted come tres comidas grandes al día y pierde 3 kg de exceso de peso al mes. Primer plato de cada comida: 225g o más de carne fresca con la grasa. Esta parte de la dieta es ilimitada. Puede comer todo lo que quiera. La proporción adecuada es de tres partes de carne magra por cada parte de grasa. La mayor parte de la carne que usted compra no es lo suficientemente grasa, por lo tanto, ingiera aparte grasa de riñón de res, córtela y fríala para conseguir la proporción adecuada. Las buenas carnes son carne asada, bistec, cordero asado, chuletas de cordero, ternera guisada, cerdo fresco y chuletas de cerdo. La hamburguesa está bien si uno mismo pica la carne y la cocina a continuación. Sazone la carne con pimienta negra antes de cocinarla o use pimentón, semillas de apio, limón, perejil picado o tapas de apio, o use otro saborizante que no contenga sal.

No use la menor partícula de sal. No use alimentos que contengan sal, como sopa o tocino, jamón ahumado, pollo enlatado o pescado con sal, salchichas. mortadela, carne enlatada o condimentada, o mantequilla salada.

Segundo plato de cada comida: Esta parte de la dieta es estrictamente limitada. En cada comida tiene la opción de una porción ordinaria de cualquiera de los siguientes: patatas blancas, batatas, arroz hervido, medio pomelo, uvas, rodaja de melón, un plátano, una pera, frambuesas o arándanos. Al final de cada comida, tome una taza de café negro o té sin azúcar. No use sacarina.

Asegúrese de beber seis vasos de agua todos los días antes de las cinco en punto. Su única otra bebida es medio limón en un vaso de agua si lo desea.

Esta dieta no contiene pan, harina, sal, azúcar, alcohol o cualquier otra cosa no mencionada.

Para los amantes de la historia, el siguiente  artículo de 1966 detalla las dietas bajas en carbohidratos que se proponían en esa época. Para esa revisión remito al propio artículo. Lo que quiero resaltar de él es cómo la charlatanería caloréxica estaba establecida como “tratamiento” de la obesidad:

Meat in the weight control diet

As far as we know now, the energetics of the obesities seem simple. The only way the body gains excess fat is to have an energy intake greater than the energy output so that the excess energy is laid down as body fat. The only way excess fat is lost is by creating a situation in which the energy output of the body exceeds its intake and hence, body fat is burned to yield the energy deficit. Very simply this situation is accomplished in one of three ways: (1) the reduction of energy intake in food and drink; (2) the increase in energy output through increase in basal metabolic rate or more often, increased physical activity or (3) by a combination of (1) and (2).

[…]

Weight loss is finally dependent on maintain-ing a caloric intake less than the caloric needs until previously accumulated excessive weight is lost. A diet which has high satiety value and which carries the individual from one meal to another without the discomforts of physical hunger is of particular value.

Por lo que sabemos ahora, la energía de las obesidades parece simple. La única forma en que el cuerpo gana un exceso de grasa es tener una ingesta de energía mayor que el gasto energético de tal forma que el exceso de energía se guarde como grasa corporal. La única manera en que se pierde el exceso de grasa es creando una situación en la que el gasto energético del cuerpo excede su ingesta y, por lo tanto, la grasa corporal se quema para producir el déficit de energía. De forma simplificada, esta situación se logra de una de tres maneras: (1) la reducción del consumo de energía en alimentos y bebidas; (2) el aumento del gasto energético a través del aumento en la tasa metabólica basal o, más frecuentemente, el aumento de la actividad física o (3) por una combinación de (1) y (2).

[…]

La pérdida de peso depende finalmente de mantener una ingesta calórica menor que las necesidades calóricas hasta que se pierda el peso excesivo previamente acumulado. Una dieta que tiene un alto valor de saciedad y que transporta al individuo de una comida a otra sin las incomodidades del hambre física es de particular valor.

“la energía de las obesidades parece simple…” Que esta flagrante estupidez haya sido y sea todavía la teoría oficial con la que se intenta combatir la obesidad es una vergüenza para los seres humanos. Y llevamos casi un siglo en esta cloaca intelectual.

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Índice glucémico y grasa corporal

A low–glycemic index diet combined with exercise reduces insulin resistance, postprandial hyperinsulinemia, and glucose-dependent insulinotropic polypeptide responses in obese, prediabetic human

22 participantes obesos (IMC medio de 34.4) de avanzada edad (media de 66 años) con prediabetes que siguen una intervención consistente en ejercicio físico y dos dietas de diferente índice glucémico: bajo (LoGIX) y alto (HiGIX).

Twenty-two older, obese patients with prediabetes [mean ±SEM age: 66 ± 1 y; body mass index (in kg/m2 ): 34.4 ± 2.8] volunteered to participate in a 12-wk exercise-training intervention while consuming either a low-GI or high-GI diet

Las dietas son idénticas en todo salvo en el índice glucémico:

Group diets were carefully matched with respect to macronutrient composition, including fiber, with GI units of 39.8 ± 0.3 and 80.0 ± 0.6 au, respectively. The significant difference in GIs between our study diets was confirmed by the study diet tests (Figure 1; P , 0.05). Dietary compliance was high (97 ± 1%), and there was a 95 ± 1% attendance at exercise sessions

En la tabla podemos comprobar que el grupo de bajo índice glucémico perdió 6.8 kg de GRASA CORPORAL, mientras que el grupo de alto índice glucémico sólo perdió 5.9 kg. En peso perdieron una cantidad similar, porque el grupo de alto índice glucémico perdió 1.3 kg de masa no grasa (¿músculo?), mientras que en el grupo de bajo índice glucémico apenas fueron 0.2 kg.

Mismas calorías, misma distribución de macronutrientes y hay una diferencia de 1 kg en la pérdida de grasa corporal en tan sólo tres meses de experimento.

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