La ralentización del metabolismo y la “tumba metabólica”

En personas sobrealimentadas, se ponen en marcha mecanismos que se opondrán a la pérdida de peso cuando intenten crear un déficit calórico prolongado. Son múltiples, complejos, individuales e incluyen cambios en el gasto energético (comer menos > se gastará menos) además de señales fisiológicas que alterarán el apetito. Alberto Hernández

Todos creemos saber cuáles son las causas de que la dieta hipocalórica no funcione:

  1. La gente vuelve a sus viejos hábitos (i.e. vuelve a comer “demasiado”).
  2. Hacer dieta produce una ralentización del metabolismo que hace que la ingesta calórica que estaba sirviendo para bajar de peso ya no cree un “déficit calórico”.

El problema de estas explicaciones es que son parte de la Teoría CICO (o teoría del balance energético). Esa teoría está basada en una falsa ecuación del balance energético (es falsa porque en lugar de hablar de la energía total acumulada en el cuerpo, habla únicamente de la energía acumulada en un tejido concreto, el tejido adiposo), y en esa falsa ecuación únicamente se permite hablar de la fisiología/hormonas que afectan a 2 de los 3 términos de la ecuación. La Teoría CICO no permite hablar de la fisiología y hormonas que afectan al término 3 en la siguiente imagen. ¿Por qué no? Porque no.

Como decía, las explicaciones típicas de por qué fracasa la dieta hipocalórica son parte de la Teoría CICO:

  • ¿Se vuelve a “comer mucho”? Es hablar del término 1.
  • ¿Se reduce el gasto energético? Es hablar del término 2.

Yo mismo he caído en el pasado en la trampa de relacionar la recuperación del peso perdido con una reducción del gasto energético (ejemplo). Pero es erróneo, porque es seguir dando por supuesta la falsa causalidad impuesta por la pseudociencia del balance energético. A diferencia de lo que se da por supuesto en las injustificadas premisas de la Teoría CICO (ver), la causa de la recuperación de la grasa corporal perdida puede estar en los cambios fisiológicos que afectan directamente al tejido adiposo (ver). Pero, insisto, esos cambios no son permitidos en la Teoría CICO: esa teoría no permite que el tejido adiposo cambie por sí mismo, sólo los otros dos términos de la ecuación pueden hacerlo. Y no puede ser de otra forma, porque desde el momento en que esos cambios se tengan en cuenta, la Teoría CICO es demolida: toda la falsa causalidad de esa Teoría se basa en las injustificadas premisas de que el tejido adiposo es pasivo y que es la única energía que puede cambiar en el cuerpo (ver,ver).

La “tumba metabólica”

La recuperación del peso perdido no es demasiado rápida (entre otras cosas porque no se suele bajar mucho, así que el cuerpo tiene poco que recuperar). Por ejemplo, acumulando 5 g diarios, en tan sólo 3 años hemos recuperado 5.5 kg. Si asumimos que hemos bajado inicialmente 9 kg, estaríamos en una pérdida total al cabo de 3 años y medio de tan sólo 3.5 kg. No creo que estos datos sean muy diferentes de la realidad publicada en la literatura científica (ver)

Si creemos que el problema de esos 5 g diarios es que nuestro metabolismo se ha reducido 50 kcal/d llegaríamos a dos conclusiones:

  1. lo de la “tumba metabólica” es un mito sin sentido: la reducción del metabolismo es insignificante, y
  2. simplemente consumiendo un poco menos de comida se habría evitado el efecto.

Y, de hecho, esto es lo que nos cuentan los caloréxicos: nos dicen que lo de la tumba metabólica es una mentira y que sencillamente la gente come más de lo que dice y que el efecto rebote se podría haber evitado comiendo un poco menos (ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo):

se necesita que consumamos más calorías de las que gastamos, nunca se podrá dar un efecto rebote en una dieta hipocalórica. Si el peso se estanca, hay que dudar de que el consumo calórico sea el reportado.

Es lo que dice la Teoría CICO, que el método tiene que funcionar si se sigue. Si fracasa, la explicación es que no se ha seguido.

Pero, las conclusiones anteriores parten de una premisa injustificada, que es que la explicación de por qué se recupera el peso tiene que estar o bien en una ingesta calórica aumentada o en un metabolismo reducido. Pero, si la explicación está en el tercer término, las conclusiones son radicalmente diferentes:

Si tu tejido adiposo decide acumular cada día 5 g, al margen de cuánto estés comiendo o de cuánto ejercicio físico hagas, reducir aún más la ingesta energética o aumentar tus niveles de actividad física no son la solución para evitar ese proceso fisiológico.

Tu cuerpo puede haberse adaptado a lo poco que estás comiendo, aprovecha lo que necesita, que es menos de lo que necesitaba unos meses atrás, almacena esos 5 g diarios en el tejido adiposo, y disipa el resto como calor. Y, la clave de lo que estoy diciendo es que esos gramos no se acumulan por tener un gasto energético reducido, se acumulan porque la fisiología del tejido adiposo lo busca, toma la iniciativa para acumular grasa corporal. Con esa causalidad, comer unas calorías menos cada día no sólo no lo resuelve, sino que puede agravarlo un poco más, pues puede ser precisamente la escasez de comida lo que ha detonado ese proceso. Otra posibilidad es que se esté pretendiendo vaciar demasiado los adipocitos, un objetivo factible a corto plazo, simplemente comiendo menos, pero prácticamente imposible a largo plazo (ver).

Nótese por otro lado que se construye un hombre de paja: se convierte la teoría a desmontar en un caso extremo —¡tumba! metabólica— y se pretende haber refutado ese mecanismo simplemente demostrando que el efecto “no es extremo”, es decir, derrotando al hombre de paja. Como he tratado de explicar, no sólo hablar de la reducción del metabolismo como única causa posible es seguir dentro del injustificado paradigma energético, sino que un efecto realmente pequeño como recuperar 5 g diarios puede explicar la observada recuperación a largo plazo del peso perdido. Y no hay razones reales para pensar que consumir 5 gramos de grasa menos cada día sea la solución a ese problema. La Teoría CICO nos hace creer que sí, pero no es necesariamente cierto. Es sólo un hipótesis basada en errores de pensamiento y sin evidencia científica que la respalde.

Resumen

esto es un clavo directamente en el ataúd del daño metabólico y demás cuentos y magufadas. Héroe Fitness

Si cada día recuperas 5 g, el efecto puede parecerte pequeño, pero esa “insignificancia” supone no haber conseguido nada a largo plazo. Y el problema de hablar de la ralentización del metabolismo o de la “tumba metabólica” es que es un concepto perteneciente al injustificado paradigma energético: si una persona sigue consumiendo muy poca comida, ésa es la única causa permitida por la Teoría CICO para que la pérdida de peso se paralice. Pero es una trampa: la recuperación del peso perdido puede producirse por causas fisiológicas que la Teoría CICO —de forma injustificada— no admite como posibles.

Nótese que a todos la Teoría CICO nos ha parecido lógica en algún momento, pero es una teoría fraudulenta, no el corolario de una ley inviolable de la física. La Teoría CICO es charlatanería pseudocientífica.

Leer más:

Anuncios

Digamos NO a las pseudociencias en nuestras Universidades: cerremos el Grado en Nutrición Humana y Dietética

La homeopatía, la acupuntura y Herbalife nos molestan en la Universidad, pero la pseudociencia del balance energético sí tiene cabida. Ésa la seguimos manteniendo. No seamos hipócritas: pseudociencias fuera de la Universidad, claro que sí: TODAS las pseudociencias.

Una de las causas es puramente termodinámica: cuando una persona consume más calorías de las que gasta, la diferencia de la ecuación es un exceso de energía, que se almacena en forma de grasa”, explica Alfredo Martínez, catedrático de la Universidad de Navarra. (fuente)

¿Por qué consentimos que la Universidad sea fuente de charlatanería pseudocientífica? ¿Por qué aceptamos como normal poner cada año nuevos titulados en el mercado laboral que son formados en pseudociencia? Estos “profesionales” dicen estar defendiendo una ley de la física, pero cuando les pides que expresen sus creencias —¡¡las que les han enseñado en la Universidad!!— con rigor y sin falacias no pueden hacerlo. ¿Por qué no se nos cae la cara de vergüenza de que esto esté pasando en nuestras Universidades?

¿Por qué estamos haciendo la vista gorda con el tratamiento de la obesidad? ¿Por qué consentimos que se esté tratando la obesidad con la pseudociencia del balance energético? ¿Por qué consentimos que se proteja desde la Universidad un tratamiento para la obesidad, la dieta hipocalórica, que es de origen pseudocientífico y que ha demostrado una y otra vez no funcionar en los experimentos científicos?

Leer más:

Si se da el efecto sin que se dé la causa, ésa no es la causa (III)

Vamos a ver un experimento en ratas.

Energy expenditure in obesity-prone and obesity-resistant rats before and after the introduction of a high-fat diet

Hay dos tipos de ratas:

  • las OR son resistentes a la obesidad, mientras que
  • las OP son propensas a la obesidad.

Todas las ratas empiezan con la dieta baja en grasa. A parte de las ratas, grupo HFD, se las cambia a una dieta alta en grasa que es engordante para ratas. Ese grupo aumenta la ingesta, gana bastante más peso que las ratas que siguen con la dieta baja en grasa (grupo LFD) y acumulan más grasa corporal.

A parte de las ratas que siguen la dieta HFD (alta en grasa) se les limita la ingesta para que no coman más que las ratas del grupo LFD. Éste es el grupo pair-fed: PF HFD. Reitero, el grupo PF HFD tiene:

  • dieta engordante, la HFD, pero
  • la ingesta limitada para que no coman más que las del grupo LFD.

Peso y masa grasa finales:

Ratas OR Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 261 263,5 16,6
HFD 261 274,7 20,1
PF HFD 261 264,5 26,7

Según la tabla anterior, el grupo PF HFD apenas ha ganado 1 g de peso corporal más que el grupo LFD, pero tiene más grasa corporal que los otros dos grupos, incluido el el grupo HFD, el que ha comido más y ¡¡¡de la misma dieta!!! Esto es como para resaltarlo: dos grupos de ratas que consumen la misma dieta, y al grupo al que le hemos limitado la ingesta es el que más grasa corporal de los dos tiene al final del experimento. Más grasa corporal por comer menos…

El grupo PF HFD ha ganado más grasa corporal que ningún otro grupo y para poder ganarla ha tenido que perder masa no-grasa.

Esta segunda tabla es para el otro grupo de ratas, las OP, las propensas a la obesidad. Avanzo que los resultados son similares a los que acabamos de ver.

Ratas OP Peso (g) Peso final (g) Masa grasa final (g)
LFD 299 302,4 22,1
HFD 299 324,5 39,9
PF HFD 299 296,2 37,0

Nótese cómo los dos grupos de ratas que siguen dieta HFD han acabado con el doble de grasa que el grupo LFD, ¡aunque el PF HFD tiene menos peso que el grupo LFD! 

No estamos interpretando mal los datos, pues los propios autores reflejan en el texto lo que acabamos de ver:

The overall effect of these changes resulted in a reduction in fat-free mass while fat mass increased.

El efecto general de estos cambios dio como resultado una reducción en la masa libre de grasa, mientras que aumentó la masa grasa.

Si dos grupos de ratas consumen la misma cantidad de kcal, pero uno gana el doble de grasa corporal que el otro, ¿se puede decir que alguno de los dos grupos ha engordado por comer “más de la cuenta”? ¿Qué grupo habría comido más de la cuenta en ese caso?

Nótese que los dos grupos de dieta HFD han engordado en la misma medida, al margen de si la ingesta se limitaba o no se limitaba. Por favor, ¡¡leed esto último de nuevo!!

Si un grupo de ratas gana masa grasa al tiempo que pierde masa no-grasa, de tal forma que pierde algo de peso, ¿se puede seguir diciendo que según las leyes de la física la causa de engordar es un “superávit calórico”? ¿Es un superávit calórico, que no ha existido, lo que ha hecho ganar masa grasa al grupo PF HFD? ¿Por qué ha acumulado grasa corporal ese grupo de ratas?

En este experimento, ¿ha sido el control de la ingesta energética una solución? ¿Qué hubiese evitado el engorde? ¡¡¿Qué lo hubiese evitado?!! ¿Qué no lo ha evitado?

— ¡Es un experimento en ratas!

— Mismas leyes de la física que en humanos. Y tú dices defender una ley de la física, ¿no?

— Pero en humanos es diferente. En humanos se ha demostrado que el balance energético determina si ganamos grasa corporal o no.

— Entonces tú basas tus creencias en lo que crees que dicen los resultados experimentales, no en lo que dice la primera ley de la termodinámica. Reconoces que tus creencias no vienen avaladas por las leyes de la física.

— Así es.

— ¿Me puedes dar esa evidencia científica que demuestra que la dieta hipocalórica sirve para adelgazar, i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo?

— La dieta twinkie, por ejemplo. O los campos de concentración nazis.

— Creo que no has entendido la pregunta.

Leer más:

Si el efecto se da sin que se dé la causa, ésa no es la causa (II)

Vamos a ver un experimento.

Effects of growth hormone and testosterone therapy on aerobic and anaerobic fitness , body composition and lipoprotein profile in middle-aged men

En este experimento, dos grupos de participantes siguen dietas isocalóricas y el mismo plan de ejercicio físico. Pero a uno de los grupos, el “experimental”, le suministramos hormona del crecimiento y testosterona.

Prior to the study and during the investigations the participants were placed on a isocaloric mixed diet (55% carbohydrates, 20% proteins, 25% fats).

All subjects taking part in the research participated in a 12-week fitness programme.

Fijémonos en la tabla: en el grupo experimental la grasa corporal se ha reducido en 2.7 kg al tiempo que la masa no grasa se ha incrementado en 2 kg (la mitad agua).

Antes Después Cambio
Grasa corporal (kg) 26,08 23,4 -2,68
Masa no grasa (kg) 72,90 74,92 2,02
Agua corporal (kg) 53,65 54,62 0,97

Siendo que la intervención era administración de hormona del crecimiento y testosterona, cabe pensar que el aumento de la masa no grasa es en parte aumento de la masa muscular, lo que sería coherente con la mejora experimentada en medidas de rendimiento deportivo:

In the current study, the experimental group with rhGH+T treatment combined with resistance training showed significant increases in aerobic and anaerobic fitness, i.e., both VO2max and WRmax were increased.

Lo que me interesa es que han ganado masa no grasa al tiempo que han perdido grasa corporal.

¿Qué ha causado la pérdida de grasa corporal en este experimento? ¿Un “déficit calórico”? ¿Qué ha causado la ganancia de músculo? ¿Un superávit calórico?

¿Cómo encaja este resultado en la Teoría CICO? (ver)

Parece que con la obesidad nos cuesta entender las cosas. En cambio, si en un experimento a unas personas les inyectamos ciertas hormonas, no nos cuesta aceptar que su cuerpo pueda estar ganando músculo al tiempo que pierde grasa corporal, o al contrario. Vemos lo mismo en animales (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver), y lo aceptamos con normalidad. Pero con la obesidad en humanos… ahí los prejuicios nos nublan la mente. La causa es que comemos “más de la cuenta” y la solución es “comer menos y moverse más”. ¡Y no hay más!

Recordemos lo que dice la Teoría CICO

Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas. Cualquier persona que pueda probar lo contrario seguramente ganará un premio Nobel de Física por refutar la primera ley de la termodinámica. Que yo sepa ese premio en concreto no se ha otorgado todavía. James Fell

En esta cita se afirma que consumir más calorías de las que se queman es lo que causa acumulación de grasa corporal.

¿Dónde está el engaño? Hay dos falsedades evidentes en esa cita:

  1. La falsa ecuación del balance energético
  2. La falsa causalidad

Explico brevemente esas dos falsedades.

Falsedad #1. La falsa ecuación del balance energético

El balance energético del tejido adiposo no es el balance energético del cuerpo (ver).

Si en el cuerpo entran más calorías de las que salen, es la energía total acumulada en el cuerpo la que se está incrementando, no la energía acumulada en el tejido adiposo. El rigor es importante. La ecuación del balance energético debe considerar siempre todos los cambios en toda la energía acumulada en el cuerpo, sin poder particularizar en ningún momento en ningún tejido concreto (ver,ver,ver). Por culpa de la falta de rigor hemos acabado tratando la obesidad con una teoría estúpida.

Falsedad #2. La falsa causalidad

Cuando un tumor crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Cuando un músculo crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Sin embargo, la Teoría CICO asume como obvio que la causa de que crezca el tejido adiposo es una diferencia entre las calorías entrantes y salientes en el cuerpo. O, en otras palabras, esa teoría asume que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo (ver,ver,ver). ¿Por qué no se asume esa misma premisa en otros crecimientos de tejidos? ¿Es esa premisa algo impuesto por las leyes de la física?

Resumen

Comparemos estas dos sentencias:

  1. Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas [en el cuerpo].
  2. Cuando en el cuerpo se acumula energía, entra en él más energía de la que sale.

La primera es errónea, como acabamos de ver. La segunda es correcta, pero no dice nada útil relativo a la obesidad.

Emplear, porque sí, una falsa ecuación de balance energético en la que se sustituye “cambios en la energía total” por “cambios en el tejido adiposo” es una trampa, y asumir, porque sí, que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo, y que sus cambios vienen, por tanto, causados por cambios en los otros dos términos de la ecuación, es una trampa diferente.

Leer más:

La ética del dietista-nutricionista

Tres principios éticos básicos:

  1. Respeto al cliente, que es algo más que no usar palabras malsonantes. Es una preocupación sincera por la salud del cliente, buscando ofrecerle información veraz y tratamientos útiles.
  2. Actuar para que el cliente conozca la verdad.
  3. No actuar por intereses ajenos a la salud del cliente, sin informar de ello al cliente.

¿Cuál es la verdad actual que el D-N debe asegurarse de que el cliente conoce?

  • Que la dieta hipocalórica es una dieta de origen pseudocientífico. La base de esa dieta son dos premisas injustificadas (ver,ver) que hacen creer que el fundamento científico para hablar del peso corporal es el balance energético. Se debe insistir cuanto haga falta para que el cliente entienda que todo lo que cree saber sobre control del peso corporal relativo a las calorías, no tiene fundamento.
  • Que, según la evidencia científica, la dieta hipocalórica no funciona (ver). El D-N debe asegurarse de que el cliente entienda que sólo produce resultados a corto plazo, pero no a largo plazo.
  • Que, según la evidencia científica, la causa de que no funcione NO es que la gente deje la dieta y vuelva a sus viejos hábitos. Los estudios dicen que la dieta hipocalórica tampoco funciona cuando la dieta se sigue (ver). Es importante que esto sea aclarado, pues a buen seguro el cliente cree saber la razón por la que esa dieta no funciona. Si no se aclara, se está actuando para que el cliente siga engañado.
  • Que no se sabe si para todo el mundo es posible adelgazar con dieta y ejercicio (ver). Ni siquiera se sabe qué porcentaje de la gente puede conseguirlo, ni cómo identificar a esas personas, ni con qué dieta podrían lograrlo.
  • Que no existe ninguna dieta que haya demostrado efectividad para adelgazar (perder una cantidad importante de peso y mantener el nuevo peso a largo plazo) en un experimento científico. Aquí es importante resaltar que tampoco la dieta hipocalórica lo ha demostrado, siendo la que más veces se ha puesto a prueba.
  • Que toda dieta diferente de la pirámide de las harinas ha sido calificada, de forma irresponsable, como “dieta milagro”. Y no necesariamente todas esas dietas son peligrosas para la salud. Las dietas low-carb y paleo, al menos, suelen dar mejores resultados que las dietas oficiales en los experimentos científicos (ver,ver,ver,ver). O, en otras palabras, la dieta de las harinas carece de fundamento científico.

Guardar silencio no es una opción ética, pues el cliente cree que la dieta hipocalórica funciona y que fracasa porque el cliente abandona la dieta. Guardar silencio es hacer que el cliente salga engañado de la consulta. Guardar silencio es hacer que el cliente se culpe cuando la dieta no funcione a largo plazo (ver). No aclarar un engaño “es hacer”.

Contentarse con repetir lo que se ha memorizado en la carrera no es una opción ética. Existe obligación ética de comunicar la verdad, y para poder comunicar la verdad, primero hay que conocer la verdad. La obediencia ciega a los dogmas comunes es una falta de respeto al cliente. Prestar atención a las críticas a las propias creencias no es una opción, es una obligación ética. Cambiar las creencias cuando éstas no pueden ser defendidas con argumentos racionales, no es una opción, es una obligación ética.

Ignorar el código deontológico cuando éste entra en contradicción con los tres principios anteriores, es una obligación ética.

Y no sólo los alumnos y titulados tienen obligaciones éticas: formar profesionales para que mientan y engañen a sus clientes no es ético.

Aunque millones de personas buscan tratamientos para la obesidad, los beneficios del tratamiento han sido exagerados. Para la mayor parte de la gente no es efectivo; la mayoría de los obesos se esfuerzan en vano en perder peso y se culpan por las recaídas. Las repetidas experiencias de fracaso se suman a la carga psicológica causada por el estigma social y por la presunción de condiciones psicopatológicas asociadas a la obesidad. Muchos terapeutas pueden estar contribuyendo a este daño psicológico ofreciendo a sus pacientes falsa esperanza de éxito. (fuente)

se puede argumentar que en muchos casos el tratamiento de la obesidad es destructivo(fuente)

NOTA: estoy recibiendo visitas desde esta página de la Universidad de Navarra y he pensado que podía facilitarles la labor de interpretar mi blog.

Leer más:

Pseudociencia del balance energético: definición, origen y consecuencias (II)

Algunos caloréxicos justifican su ideología recurriendo a falsas definiciones de la Teoría CICO, como, por ejemplo:

  • “Nuestro cuerpo necesita energía para funcionar”.
  • “La energía se tiene que conservar. Nuestro cuerpo no es ajeno a las leyes de la física”.

Puesto que la Teoría CICO se está usando para tratar de prevenir y revertir la obesidad, la definición de la Teoría CICO que está en cuestión es la que transmite utilidad/obligatoriedad de hablar de energía para entender por qué engordamos y qué hacer para adelgazar:

  • Engordamos cuando comemos por encima de nuestras necesidades energéticas.
  • Para adelgazar, hay que comer menos de lo que se gasta.

Todos conocemos esos mensajes, ¿verdad? Esos mensajes nos han hecho creer que la gestión de nuestro peso corporal es una cuestión de “balance energético”. Y lo realmente grave es que se nos ha hecho creer que esas ideas se derivan de las leyes de la física. No es así.

Vamos a ver algunos ejemplos.

Ejemplos de la Teoría CICO en cuanto a la causa de la obesidad

Cuando consumes más calorías de las que quemas, el exceso de calorías es principalmente empujado al tejido adiposo. Tu adiposidad o grasa del cuerpo, aumenta. Es realmente tan simple como eso. Stephan Guyenet, PhD

Cualquier energía que queda después de que el cuerpo ha utilizado lo que necesita es almacenada como grasa corporal. Stephan Guyenet, PhD

Cuando disminuye el gasto calórico y aumenta la ingesta calórica, la ecuación del balance energético deja solamente un resultado posible: ganancia de grasa. Hemos ganado grasa porque hemos consumido más calorías de las necesitábamos para permanecer delgados, dado nuestro nivel de actividad física. En otras palabras, hemos comido de más. Stephan Guyenet, PhD

Si nosotros engordamos es porque comemos más de la cuenta. Luis Jiménez

Ejemplos de la Teoría CICO en cuanto a qué hacer para adelgazar

si una persona gasta al día 2000kcal, le daremos una dieta de 1500kcal de manera que su organismo se vea obligado a acudir a las reservas para suplir esas 500kcal diarias que gasta y no le estamos proporcionando. Lucía Martínez

La restricción calórica es indiscutible si quieres que [el cliente] pierda grasa. Borja Bandera

unos alimentos serán más exitosos que otros a la hora de mantener una ingesta energética reducida, pero finalmente la reducción del peso es debida a una menor ingesta calórica. Jorge Ruíz-Carrascal

Adelgazar requiere una disciplina, ingerir menos calorías, y hacer más deporte. Y no hay más. José Miguel Mulet

De esta Teoría CICO estamos hablando, de la que nos habla de causas y soluciones para la obesidad, no de si la energía se conserva o de si el cuerpo necesita energía para funcionar.

Pseudociencia

Lo que se promociona como científico y avalado por una ley de la física (¡e incluso afirman que es esa ley de la física misma!), pero que en realidad es erróneo y basado en juegos de palabras y errores de pensamiento, es, por definición, pseudociencia. Y, como no ponemos en cuestión el fundamento de esa teoría —¡¡porque creemos que es una ley de la física!!—, llevamos 80 años usándola sin éxito para tratar de prevenir y revertir la obesidad (ver).

NOTA: pedí a los caloréxicos que definieran la Teoría CICO de forma que se justificara su uso para tratar la obesidad, pero siendo rigurosos y sin emplear falacias (ver). Por supuesto, nadie lo hizo, pues el único fundamento que tiene esa pseudociencia son los juegos de palabras falaces.

Leer más:

 

Crónicas caloréxicas (IX): Borja Bandera

Dos tuits de Borja Bandera:

imagen_2502

imagen_2499

Por lo pronto, la restricción calórica es tan indiscutible para perder grasa corporal como lo es para reducir el tamaño de un tumor (ver). Las mismas razones nos dan las leyes de la física para tratar de reducir el tamaño de un tumor con “restricción calórica” que para tratar de reducir el tamaño del tejido adiposo con “restricción calórica”. Mismas leyes de la física en ambos casos. O a lo mejor el señor Bandera puede explicar que la restricción calórica sea indiscutible para lo uno y estúpido para lo otro (ver). Yo esperaría sentado esas explicaciones: lo “indiscutible” para el señor Bandera es indiscutiblemente erróneo. Y voy comentar algunas de las razones por las que lo es.

¿Qué es “restricción calórica”?

Los defensores de la pseudociencia del balance energético emplean la falacia de ambigüedad con los términos “exceso calórico”, “déficit calórico”, “restricción calórica”, etc. Esta falacia consiste en emplear dos significados de un término en el mismo contexto y sin advertir al lector/oyente del cambio de significado.

Las dos definiciones de “Restricción/déficit calórico”:

  • Definición #1: consumir 1500 kcal/d (o la cantidad que sea. La cantidad concreta es lo de menos).
  • Definición #2: consumir menos calorías de las que se gastan.

La diferencia entre ambas definiciones es abismal y combinando ambas los defensores de la Teoría CICO hacen creer que ésta es útil al hablar del tejido adiposo.

ACLARACIÓN: Por no alargar demasiado esta entrada, no quiero entretenerme con las otras trampas de la pseudociencia del balance energético (ver), pero no puedo seguir con las explicaciones sin dejar claras las trampas adicionales implícitas en lo que voy a contar a continuación. Las trampas a las que me refieron son que la Teoría CICO asume, porque sí:

  • que la energía acumulada en el tejido adiposo no puede variar por sí misma (o sea que su comportamiento es pasivo, ¡¡sin regulación fisiológica!!)
  • que de todas las formas de energía que hay en nuestro cuerpo, sólo la energía acumulada en el tejido adiposo puede cambiar.

En la parte final aclaro algo más las implicaciones de esas trampas. Para más detalle, remito a estos dos artículos: artículo1,artículo2.

Por otro lado, el mero uso del término “restricción calórica” ya es una falacia, pues es dar por supuesto un comportamiento del cuerpo y señalar a las calorías como causa (ver).

Hecho ese pequeño paréntesis, y suponiendo, porque sí, correctas las dos premisas injustificadas que he comentado en esa aclaración, la segunda definición de “restricción calórica” (“consumir menos calorías de las que se gastan”) es equivalente a perder grasa corporal. La definición #2 es, por tanto, EL RESULTADO QUE DESEAMOS, y como tal es —fraudulentamente— obligatorio que se consiga si tiene que haber pérdida de grasa corporal, porque son lo mismo (ver). Reitero: bajo las dos premisas injustificadas que he comentado, es obligatorio que esa “restricción calórica” exista para conseguir un cierto resultado ¡¡¡porque es el propio resultado!!! Pero —importantísimo— esa “restricción calórica” no está bajo nuestro control, pues lo único que realmente podemos controlar es cuánto ingerimos, pero no cuánto gastamos.

Pequeño resumen: la definición #2 de “restricción calórica” la hace —fraudulentamente— imprescindible para lograr perder grasa corporal. Pero una persona no puede hacer este tipo de restricción calórica “a voluntad”. No se le puede decir al cliente “ingiera Ud. menos de lo que gasta”, porque hacer eso no está en su mano. Nadie tiene control sobre su gasto energético. Nótese además que decirle a alguien que la “restricción calórica” es indiscutible para perder grasa corporal es —siempre dando por buenas las injustificadas premisas que he comentado antes— tan útil como decirle a alguien que para adelgazar tiene que adelgazar. Es exactamente lo mismo: es decir que para lograr el resultado hay que lograr el resultado. Así de estúpido. Ninguna utilidad práctica.

Pero no sólo es estúpido: lo que quiero explicar en esta entrada es que un engaño. El engaño se consigue jugando con la (falsa) obligatoriedad asociada a la definición #2, y la factibilidad de la definición #1. La definición #1, “comer menos”, sí está en nuestra mano: es factible. Pero la definición #1 no garantiza conseguir el resultado, pues sólo involucra a un término de la ecuación del balance energético (ver).

Pequeño resumen: hay dos definiciones de “restricción calórica” claramente diferentes y ¡¡¡ninguna sirve para nada de forma aislada!!!

¿Cómo dan a entender los caloréxicos que “comer menos” es obligatorio o indiscutible en la pérdida de peso?

Lo hacen jugando con las dos definiciones que he comentado:

  • a veces hablan de la “restricción calórica” que el cliente sí puede aplicar, la de la definición #1,
  • y otras veces garantizan la necesidad de esa “restricción calórica” usando la definición #2 (que, como he comentado, es algo que el cliente no tiene bajo su control y que en realidad es el resultado deseado, nunca un posible método de adelgazamiento).

¿De qué “restricción calórica” se habla en este tuit, en el que se transmite la idea de que es algo que la persona obesa puede iniciar? La definición #1. Todos entendemos que está hablando de que esas personas van a reducir su ingesta. Eso es lo que está diciendo.

imagen_2502

¿Y de qué “restricción calórica” se habla en estos tuits, si se quiere transmitir la idea de que es “obligada” y para la que hay varios caminos? La definición #2. Para “comer menos” sólo hay un camino y no es indiscutible que funcione.

imagen_2501
imagen_2499

En definitiva, cuando el señor Bandera le dice a alguien que “la restricción calórica es indiscutible para perder grasa corporal“,  ¿está hablando de la “restricción calórica” inaplicable y falsa tautología (definición #2) o de la “restricción calórica” factible pero no necesariamente útil y, como tal, en absoluto indiscutible (definición #1)? ¿Qué es lo que entenderá un cliente suyo cuando le diga que haga “restricción calórica”, que adelgace por el método que sea? ¡Ja! Lo que intento explicar en esta entrada es que una de las trampas en lo que está diciendo es que habla de ambas definiciones al mismo tiempo, usando los significados de una cuando le interesa y los de la otra cuando le interesa. Esto, señores, es la charlatanería del balance energético en acción.

Para acabar, amplío el comentario que hice al principio de la entrada: como advertí, todas las explicaciones anteriores asumen como correctas las dos premisas injustificadas que son la base de la pseudocientífica Teoría CICO (ver,ver). La realidad es que es FALSO que para perder grasa corporal sea obligatorio que exista un “déficit calórico” según la definición #2. Esa falsedad es muy importante, pues lleva a pensar que las únicas vías de actuación para adelgazar son comer menos, moverse más o alguna estrategia que acabe desembocando en una combinación de ambas medidas. Reitero: se llega a esa falsa conclusión porque la Teoría CICO se basa en premisas sin fundamento:

  • el balance de energía en el cuerpo no es el balance de energía en el tejido adiposo: en el cuerpo pueden cambiar otras formas de energía almacenada, pero eso la Teoría CICO no lo permite, y
  • el tejido adiposo no tiene por qué ser pasivo, pudiendo almacenar más o menos triglicéridos en función de las señales hormonales/fisiológicas que recibe. La Teoría CICO de forma fraudulenta niega esa posibilidad y centra todo el análisis de soluciones en sólo dos de los tres términos del balance energético: ingesta y gasto energético. El tercer término —¡¡el importante!!— la Teoría CICO no sólo lo tergiversa haciéndolo equivalente a la energía almacenada en un tejido concreto, el tejido adiposo, sino que no le permite tener dependencia directa de la fisiología. Esta trampa es crucial: sin esta trampa, toda la charlatanería CICO se desmorona como un castillo de naipes.

Insisto:

pensar que para adelgazar hay que comer menos, hacer más ejercicio o una combinación de ambas medidas es una idea FRAUDULENTA, pues nace de las premisas injustificadas en que se basa la Teoría CICO.

Basta con plantearse cómo de obligatorio es recurrir a comer menos y/o hacer más ejercicio para tratar de reducir el tamaño de un tumor (reduciendo, por tanto, la energía en él acumulada). Poco obligatorio, ¿verdad?

Para perder grasa corporal tiene que salir más grasa de la que entra EN EL TEJIDO ADIPOSO (ver). Tautológico, y como tal, puede que sea inútil, pero al menos es correcto. Para perder grasa corporal NO es es ni necesario ni suficiente comer menos de lo que se gasta. Es que ni siquiera es una tautología correcta: es una tautología falsa (ver,ver,ver). Doble estupidez. No me enrollo más, pues hay innumerables entradas en el blog destinadas a explicar las trampas en las que se basa la pseudociencia del balance energético. Enumero algunas al final de la entrada.

NOTA: el señor Bandera presume en otro tuit de ser crítico con la teoría CICO. Con “detractores” como este señor, la Teoría CICO no necesita defensores. Es una vergüenza que ésta sea la formación que se está dando en nuestras universidades.

imagen_2504

imagen_2500

No nos dejemos engañar por los que presumen de ser críticos de la Teoría CICO: la idea de que para adelgazar debemos consumir comida saciante porque así comemos menos, ¡¡es la Teoría CICO!! (ver). Y es charlatanería que no se puede defender con rigor y sin falacias (ver). Sí son posturas enfrentadas. Y es bueno que lo sean. Que no nos engañen: cuando un caloréxico habla de hormonas, habla de las hormonas que afectan a la ingesta energética y al gasto energético, pero nunca de cómo el medio hormonal afecta directamente a “toda la energía almacenada en el cuerpo”. No lo hacen porque hacerlo delata todas las trampas en las que se basa su teoría (ver).

NOTA: Déficit calórico, restricción calórica, exceso calórico, superávit calórico, hipocalórico, normocalórico, hipercalórico, etc. son términos siempre falaces, pues dan a entender un injustificado comportamiento del cuerpo humano (ver,ver,ver). Su mero uso es una falacia de petitio principii (ver). ¿Con ambas definiciones? Exacto. Buena pregunta. Veo que vamos entendiendo la situación: además, falacia de ambigüedad.

Obviando el defecto de definición, todo lo que queda es una tautología. CICO no aporta NADA ÚTIL al problema de OBESIDAD: Incorporar su terminología a una solución de consenso por contentar a más gente… será política, no Ciencia. Andrés

NOTA: Si el médico te recomienda restricción calórica para perder una cantidad importante de peso (20-25 kg) y luego mantener lo perdido a largo plazo, pídele evidencia científica de que el método es efectivo para ese fin (ver). Luego busca un médico competente, uno que sí sepa de lo que habla.

NOTA: ¿Qué restricción calórica es la que dice el señor de este otro tuit que tiene que existir obligatoriamente? ¿También para que un tumor vea su tamaño reducido es necesario que exista un balance energético negativo? ¡Qué interesante, pues abre nuevas vías en el tratamiento del cáncer! En fin…

imagen_2506

NOTA: sí se puede perder grasa corporal sin “balance energético negativo” (ver,ver,ver,ver). La falta de rigor es clave en la Teoría CICO. Con rigor y sin falacias, esa pseudociencia no puede existir (ver).

NOTA: Las réplicas de Andreu en el hilo de twitter del que he sacado las capturas de pantalla de esta entrada están muy bien. Aun así, he creído interesante volver a explicar los falaces juegos de palabras en que se basa la pseudociencia del balance energético. Mientras la charlatanería CICO esté en vigor, siempre viene a cuento explicar cómo funciona esta pseudociencia.

Leer más: