Crónicas caloréxicas (XIII): Danny Lennon (1/2)

Copio un fragmento del podcast #85 de Danny Lennon. No lo traduzco entero, pero lo analizo abajo.

The real crux of this debate for me has centered around discussions over two things driving fat gain; namely energy balance (i.e. the calories-in/calories-out model) and hormonal/metabolic dysfunction. To me the polarization of these two concepts makes no sense. Having to pick whether obesity is an energy balance problem or a hormonal problem is a false dichotomy.

This was one of the things I hoped to iron out by having Dr. Fung on the podcast. Previous to that, we had a public discussion over a Facebook post I posted, in which I listed some bullet points that I felt related to obesity development. In that post I listed, among others, these few points:

  1. In order for fat gain to occur an energy imbalance must be present, where calories in (CI) > calories out (CO).
  2. But when asking “why do we get fat?”, even though CI > CO in such a scenario, the reason driving this is the true cause. This is where the several hypotheses of obesity come in: hypothalamic injury, food reward/palatability, hormones causing a lowering of CO (e.g. thyroid), etc.
  3. The hormonal basis of obesity has always been accepted by pretty much every researcher on the planet. Saying energy balance still determines body weight gain/loss, doesn’t conflict with this at all. In that they are not mutually exclusive.

Dr. Fung:  “Are you arguing point #3 – calories make you fat, or point #5 – hormones make you fat? You can’t have both.”

Hormones influence energy balance. And changing energy input or energy expenditure will affect various hormones.

Frank Greenway, who’s a researcher out of the Pennington Biomedical Research Center, wrote a nice paper on the mechanisms underpinning weight regain, which was published in the International Journal of Obesity a couple of months back.

From that paper, Greenway discusses how body weight maintenance is  regulated by the interaction of both homoeostatic processes, as well as environmental and behavioural factors.

So if we think about homeostatic regulation of energy, we’re essentially talking about hormones controlling calories in and calories out. The hypothalamus has a central role here in integrating signals related to food intake and energy balance, as well as body weight itself. For example, we know hormones like NPY, GIP and Ghrelin can influence energy intake. While if we turn to hormones that exert a role on energy expenditure, we’d be talking about ones such as leptin, insulin, GLP-1, PYY, etc.

So yes, of course, there is a hormonal basis to obesity. There is disregulation of these homeostatic controls. BUT calories-in/calories-out still holds true. The first law of thermodynamics is not being violated. When bodyweight gain is occurring, someone is in a state of positive energy balance. When bodyweight loss is occurring, someone is in a state of negative energy balance.

Análisis de los argumentos

In order for fat gain to occur an energy imbalance must be present, where calories in (CI) > calories out (CO). […] When bodyweight gain is occurring, someone is in a state of positive energy balance. When bodyweight loss is occurring, someone is in a state of negative energy balance.

Para ganar grasa corporal debe existir un desbalance energético, en el que las calorías que entran (CI) superen a las calorías que salen (CO). […] Cuando se produce un aumento de peso corporal, esa persona se encuentra en un estado de balance energético positivo. Cuando ocurre una pérdida de peso corporal, esa persona se encuentra en un estado de balance energético negativo.

Es falso. Y no sólo es indiscutible, es sencillísimo entender que no es verdad: se puede ganar grasa corporal al tiempo que otras formas de energía del cuerpo se reducen. Es posible ganar grasa corporal sin desbalance energético e incluso con un balance energético negativo (ver,ver,ver,ver,ver). El balance energético en el cuerpo NO es el balance energético en el tejido adiposo (ver,ver,ver).

Y, por otro lado, la falsedad de esa afirmación no se resuelve hablando de peso corporal en lugar de grasa corporal, como es evidente si consideramos la ganancia de peso causada por un tumor (ver): a nadie en su sano juicio se le ocurre pensar que la existencia de un desbalance energético es un requisito imprescindible para que un tumor crezca: es, probablemente, sólo un síntoma. De la coexistencia (correlación) no se puede deducir causalidad. Nótese cómo la redacción de la sentencia da a entender causalidad: se dice que la existencia del desbalance energético es requisito para que suceda (“in order to”) la acumulación de grasa corporal. Se deduce causalidad de una correlación, cuando, como he explicado, esa correlación ni siquiera tiene por qué existir. Ingesta energética y gasto energético se señalan como las causas de la obesidad, cuando eso, con rigor, no se puede hacer. Con el ejemplo del tumor lo entendemos todos (ver).

Un segundo argumento:

Having to pick whether obesity is an energy balance problem or a hormonal problem is a false dichotomy […] Hormones influence energy balance […]  if we think about homeostatic regulation of energy, we’re essentially talking about hormones  controlling calories in and calories out

Tener que elegir si la obesidad es un problema de equilibrio de energía o un problema hormonal es una falsa dicotomía […] si pensamos en la regulación homeostática de la energía, estamos hablando esencialmente de hormonas que controlan las calorías que ingerimos (CI) y el gasto energético (CO).

“hormonas que controlan las calorías que ingerimos (CI) y el gasto energético (CO)”

Supongo que cualquiera que haya prestado un poco de atención a este blog estará viendo la premisa injustificada: la hipótesis CICO sólo permite la regulación fisiológica/hormonal de 2 términos de la (falsa) ecuación del balance de energía: el CI o el CO (ver). En CICO no está permitida la regulación fisiológica del término “cambio en la energía acumulada en el cuerpo”. ¿De dónde viene esa premisa? ¿Por qué se impone esa restricción? ¿Por qué se oculta que esa restricción existe, y que, por tanto, CICO no es equivalente al principio de conservación de la energía? Son preguntas que los caloréxicos nunca responden. Publicaré en unos días una entrada del blog (ver) explicando cómo la hipótesis CICO crea este paralogismo.

En resumen, este segundo argumento es un hombre de paja: la trampa no es que CICO no hable de hormonas, sino que CICO sólo permite hablar de la regulación hormonal/fisiológica de 2 términos de la ecuación del balance de energía (ver). Y esa premisa no tiene ninguna justificación aparte de razonamientos erróneos.

Ir a la segunda parte de esta entrada.

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¿Importan los gramos?

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“Es erróneo considerar el tejido adiposo simplemente como un lugar de almacenamiento pasivo para la grasa”

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Like a malignant tumor or like the fetus, the uterus or the breasts of a pregnant woman, the abnormal lipophilic tissue seizes on foodstuffs, even in the case of undernutrition. It maintains its stock, and may increase it independent of the requirements of the organism. A sort of anarchy exists ; the adipose tissue lives for itself and does not fit into the precisely regulated management of the whole organism.

If I may put it somewhat exaggeratedly: A lipomatous subject may die of starvation and still remain lipomatous.

It is erroneous to consider the adipose tissue merely as a passive storing place for fat and not to recognize that the adipose tissue as a part f the living body has, too, its own physiologic and pathologic processes.

Como un tumor maligno o como el feto, el útero o los senos de una mujer embarazada, el tejido lipofílico anormal se apodera de los alimentos, incluso en el caso de la desnutrición. Mantiene su stock y puede aumentarlo independientemente de los requisitos del organismo. Existe una especie de anarquía; El tejido adiposo vive por sí mismo y no encaja en la gestión exquisitamente regulada de todo el organismo.

Si puedo decirlo de forma un tanto exagerada: un sujeto lipomatoso puede morir de hambre y seguir siendo lipomatoso.

Es erróneo considerar el tejido adiposo simplemente como un lugar de almacenamiento pasivo para la grasa y no reconocer que el tejido adiposo como parte del cuerpo vivo también tiene sus propios procesos fisiológicos y patológicos.

La hipótesis CICO se basa en varias premisas injustificadas, siendo una de ellas que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de variar por sí mismo (ver,ver,ver). La cita anterior da en el clavo del problema: ¿es posible que los cambios en el tejido adiposo sucedan porque ese tejido responde a los estímulos fisiológicos/hormonales que recibe, y no como mera reacción pasiva al comportamiento del resto del cuerpo?

según la pseudociencia del balance energético esa situación de aumentada acumulación de grasa corporal se describiría como que estamos consumiendo más calorías de las que necesitamos, es decir que las calorías se acumulan por ser “excesivas”, cuando la realidad pudiera ser que la grasa corporal se acumulara en mayor medida por causas fisiológicas, no a causa de las calorías consumidas (fuente)

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Partiendo de premisas injustificadas se llega a conclusiones fraudulentas

— Si un día consumes 2500 kcal y tu gasto energético es de 2400 kcal …

— ¡Espera un momento! No sigas. Estás estableciendo en tu planteamiento dos premisas injustificadas. La primera es que estás suponiendo un gasto energético que es independiente de la composición de la dieta. Y, además, también estás empleando la injustificada premisa de que el gasto energético se establece primero, no así el cambio en la energía acumulada, lo que convierte el comportamiento del gasto energético en relevante y el del tejido adiposo en pasivo e irrelevante (ver). Sigue.

— Vuelvo a empezar. Si un día consumes 2500 kcal y tu gasto energético es de 2400 kcal, tu cuerpo se va a ver obligado a almacenar esas calorías como grasa corporal. Porque la energía no puede desaparecer sin más.

— O sea que partiendo de las arbitrarias premisas de que a) el gasto energético es independiente de la composición de la dieta y de que b) el gasto energético es el término relevante, no así el tejido adiposo, has llegado a las arbitrarias conclusiones de que la diferencia entre ingesta y gasto energético es lo que marca si engordamos o no, sin que la composición de la dieta sea relevante. ¿Es eso? Es decir, has llegado a exactamente las mismas conclusiones que has introducido como injustificadas premisas en tu planteamiento.

— Ya veo…

— Pues eso tiene un nombre: se llama falacia de petición de principio, o falacia de petitio principii: una falacia de razonamiento circular en el que la conclusión ya es una premisa o está incluida en una de las premisas. Estamos intentando prevenir y tratar la obesidad ¡¡¡con una resta!!!, y la única base real que tiene esta demencial idea son paralogismos y falacias, es decir, errores y trampas en los razonamientos.

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La parábola de Ingesta, Músculo y Adiposo

Como los amables lectores de este blog ya saben, la hipótesis CICO NO es la Primera Ley de la Termodinámica (ver). Creo que esta entrada expone de forma sencilla por qué no lo es.

La parábola de Ingesta, Músculo y Adiposo

Imaginemos que, en una mansión, Ingesta, su dueña, todas las mañanas antes de salir hacia el trabajo deja sobre la mesa del salón dinero para su hijo Adiposo y para su mayordomo Músculo. Parte del dinero puede quedarse sobre la mesa al final del día y de hecho se sabe que al final de todos los días suele quedar más o menos siempre la misma cantidad. No mucho, en cualquier caso. Curiosamente, en esa casa a la mesa le han puesto un nombre: Sangre.

¿Cuánto dinero del que hay en Sangre coge Adiposo? ¿Se puede contestar a esa pregunta sin entender los factores y razones que guían el comportamiento de los tres implicados, especialmente el de Adiposo? No es una pregunta retórica: ¿hay alguna ley universal que nos pueda dar respuesta a esta pregunta?

La hipótesis CICO

La hipótesis CICO nos cuenta que no es necesario entender el comportamiento de Adiposo, pues lo que coge Adiposo es la diferencia entre lo que añade Ingesta cada mañana y lo que coge Músculo. Por tanto, “se deduce” que si crees que Adiposo está cogiendo demasiado dinero, lo que tienes que hacer es obligar a Ingesta a que ponga menos dinero en la mesa u obligar a Músculo a que coja más de lo que está cogiendo en este momento. Muy muy muy importante: según la hipótesis CICO, Ingesta y Músculo son la clave para entender qué hace Adiposo, porque, según esta hipótesis, Adiposo se limita a coger las sobras que deja Músculo. Muy muy muy importante.

Pero ese planteamiento es una invención total, que está ignorando las razones por las que actúan los implicados y que está basada en la falsa premisa de que Músculo es el primero en acceder al dinero. Y puesto que el dinero no se acumula en la mesa, partiendo de esa injustificada premisa se llega obligatoriamente a la injustificada conclusión de que Adiposo se limita a coger lo que queda en la mesa, salvo una pequeña cantidad que suele ser la misma todos los días. Porque el dinero no se queda en la mesa. En definitiva, la hipótesis CICO se basa en la injustificada premisa de que lo que coge Adiposo viene determinado por lo que ha cogido previamente Músculo.

Muy importante: esta hipótesis es presentada como si fuera algo indiscutible, la constatación de que una ley inviolable se cumple. Se nos dice que la hipótesis CICO es equivalente a decir que lo que deja Ingesta no puede desaparecer sin más. Negar CICO es negar las leyes de las matemáticas, nos dicen.

Es cierto que lo que coge Adiposo “es” la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo, pero —¡cuidado!— expresándolo así es cómo se crea la trampa: se da a entender que primero actúa Músculo y después Adiposo. Una vez se sobreentiende que Músculo ha actuado primero, eso deja a Adiposo sin otra opción que ser el que termina de vaciar la mesa. A partir de la premisa injustificada se llega a la conclusión, errónea e injustificada, de que entender a Ingesta y a Músculo es lo importante. Pero eso no se deduce de las leyes de las matemáticas. Insistiré en aclarar esto en la parte final de la entrada.

¡¡Hay otras posibilidades!!

Propongamos otro posible comportamiento de los implicados, compatible también con las leyes de las matemáticas: ahora en cuanto Ingesta pone dinero en Sangre, Adiposo es el primero que accede al dinero. Y coge cuanto considera oportuno en función de diversos factores, que son los factores que habría que estudiar para saber qué hace que Adiposo coja más o menos dinero. Se sabe, por otro lado, que Adiposo suele dejar una gran parte del dinero en la mesa. También se sabe que pasadas las horas va devolviendo moneditas. Incluso puede devolverlo todo, pero nuevamente cuándo lo hace y por qué lo hace es algo que sólo se puede entender conociendo a Adiposo y sus motivaciones. ¡Importantísimo! En cualquier caso, Músculo se tiene que apañar con lo que Adiposo deja en Sangre. Músculo suele coger el dinero que necesita para cubrir sus necesidades, pero le gusta mantener una cantidad de dinero constante sobre Sangre al final del día, por lo que si es necesario coge lo que haga falta para que sea así.

Esta segunda versión del comportamiento de Adiposo y Músculo tampoco es imposible desde el punto de vista matemático, pues en esta versión el dinero tampoco desaparece por arte de magia: lo que se haya cogido de la mesa lo tendrán Adiposo o Músculo. Se cumplen las leyes de las matemáticas igual que las cumple la hipótesis CICO. Pero, importante, en esta hipótesis alternativa, para entender las razones por las que actúa Adiposo, hay que entender qué factores tiene en cuenta Adiposo, no qué afecta al comportamiento de Ingesta o Músculo. Importantísimo.

Resumen

¿Es una obviedad que lo que coge Adiposo viene determinado por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo? ¡¡Atentos al uso que estamos haciendo de las palabras!! No. No es imposible a priori que sea así, pero sólo es una posibilidad que en ningún caso viene impuesta por leyes inviolables de las matemáticas.

Es importante que nos demos cuenta de que la base del engaño que estoy explicando es el siguiente:

Se parte de una mera igualdad matemática en la que no hay información de comportamiento: “lo que coge Adiposo se puede calcular como la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo”. Esto es correcto.

Se reinterpreta falazmente la expresión anterior para deducir quién actúa primero y quién se adapta a esa actuación: “lo que coge Adiposo es determinado por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo”. Esto es falso.

Inisisto: a partir de una igualad matemática correcta se deduce de forma injustificada que las leyes de las matemáticas dicen que Músculo actúa primero y que Adiposo se adapta al resultado de esa acción.

La trampa en el lenguaje es evidente, pues también lo que coge Músculo se puede calcular como la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Adiposo. ¿Viene determinado lo que coge Músculo por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Adiposo? ¿Se deduce entonces que Adiposo actúa primero y Músculo se adapta a su acción? (ver)

NOTA: el problema de la falsa causalidad de la hipótesis CICO no es el único paralogismo o falacia en que se basa esta pseudociencia. Pero no puedo explicar todo en todas las entradas del blog. Remito a otros artículos para una visión más completa, por ejemplo éste o éste.

Leer más:

“Negacionistas del balance calórico” (II)

algo así como 20 años de “Esto tiene que ser verdad. ¿Por qué lo íbamos a estudiar si no fuera cierto?” Gary Taubes

Si no tragas con la pseudociencia del balance energético, un nutricionista llamado Isaac González dice que niegas las leyes de la termodinámica y para él mereces ser descalificado: eres el equivalente en la nutrición de los homeópatas/acupuntores

Isaac González tiene claro que si una dieta funciona es porque reduce las calorías que consumes. Mágicamente el cuerpo detecta el “déficit calórico” y mágicamente eso activa la lipólisis. Y nos dice que sus creencias son “bioquímica” 🙂

Y dice, atentos al argumento, que si cursas el grado en NHyD, tienes que pensar que CICO es lo mejor de lo mejor. ¡¡Y si no, no te “formes”!! Grandioso argumento. ¿Pensamiento crítico? ¿Qué es eso? ¿Querías lógica? ¡Toma lógica!

No voy a explicar en esta entrada las falacias y paralogismos en que se basa la pseudociencia del balance energético. Lo he hecho innumerables veces (ejemplo,ejemplo,ejemplo). Sencillamente, le pido a este “profesional con formación científica” que detalle los errores que hay en mis explicaciones de por qué CICO no es la Primera Ley de la Termodinámica ni deriva de ella con razonamientos válidos. Concretamente, le invito a que detalle los errores que hay en los siguientes tres artículos:

Y, por supuesto, que detalle cómo estoy negando la Primera Ley de la Termodinámica en mi crítica a su pseudociencia. A buen seguro puede explicar qué parte exactamente de mi argumentación viola la Primera Ley de la termodinámica.

¿Cómo sabes que estás defendiendo dogmas? Cuando no eres capaz de defender tus creencias frente a los críticos (ver).

NOTA: Isaac González no es el primer médico o nutricionista en afirmar que la crítica a CICO supone negar las leyes de la termodinámica (ver,ver,ver,ver,ver). Eso sí, está a tiempo de ser el primero en argumentar lo que está afirmando. Bueno, no, en realidad no tiene ninguna posibilidad de ser el primero.

NOTA: ¿por qué consentimos que en la Universidad se esté formando en una pseudociencia? ¿por qué consentimos que a los obesos se nos trate con charlatanería? ¿cuánto tiempo más va a durar este abuso de la confianza de la gente?

NOTA: ¿qué formación científica tiene un dietista-nutricionista? Dime de qué presumes…

Leer más:

 

Correlación no implica causalidad

Si nosotros engordamos es porque comemos más de la cuenta. Luis Jiménez

Es un “dogma incuestionable” de la pseudociencia del balance energético.

El señor de la foto tiene un tumor en la pierna que pesa 90 kg. En ese tumor se ha acumulado energía, ¿verdad? Y las leyes de la termodinámica son las mismas en este caso que en el caso de la obesidad. Ningún proceso biológico puede violar esas leyes.

¿Es aplicable la hipótesis CICO al crecimiento de un tumor?

¿Qué opinas?

Leer más: