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Deleterious Metabolic Effects of High Fructose Intake: The Preventive Effect of Lactobacillus kefiri Administration

Cuatro grupos dietarios en ratones: las cuatro combinaciones de:

  • dieta control y dieta alta en fructosa, y
  • que haya consumo de kéfir o no.

En la gráfica B podemos ver el resultado con la dieta alta en fructosa (FRD): el grupo que tomaba kéfir (azul claro) no aumentó de peso en la misma medida que el que no tomaba (azul oscuro). Y no hubo diferencias en la ingesta energética:

administration of L. kefiri during FRD intake prevented the increase in body weight without changing the caloric intake

Y como demuestra la gráfica A no hubo diferencias en la ingesta energética entre esos dos grupos:

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En la gráfica se muestra el peso de distintos depósitos de grasa corporal (AT). Nótese la diferencia entre el grupo azul oscuro y el grupo azul claro:

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Si comparamos el grupo azul oscuro con el azul claro, ¿qué grupo ha comido “más de la cuenta”?

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Crónicas caloréxicas (VI): Alejandro Gayo

¿Puede un tumor crecer si no comemos más calorías de las que nuestro cuerpo utiliza? ¿Sí? ¿El cuerpo produce sus propias calorías de la nada y las convierte en células cancerosas? A ver, sin más IN que OUT el tumor no puede crecer: es el único requisito indispensable. Por tanto, el crecimiento del tumor es debido a un balance energético positivo mantenido en el tiempo: más IN que OUT mantenido durante un cierto tiempo, lo que causa acumulación de energía en el tumor. FIN. Otra cosa es por qué se produce ese balance calórico positivo y ahí la cosa ya se complica.

No se puede negar lo evidente: el balance energético positivo es lo básico. Si no hay exceso NO puede crecer el tumor. Gallinas que entran menos gallinas que salen.

Innumerables estudios, miles de millones de euros en investigación, decenas de años, gente dedicando sus VIDAS ENTERAS a la comprensión de esto… no existe debate científico al respecto y está perfectamente establecido.

Si alguien cree que un tumor puede crecer sin que exista un balance energético positivo que lo publique, a ver si le dan el premio Nobel.

No limitemos la estupidez a la prevención y tratamiento de la obesidad. Extendámosla al tratamiento del cáncer: dieta hipocalórica para los enfermos de cáncer y la próxima vez que un médico oncólogo reciba a un paciente cuyo tumor ha crecido que le eche la culpa de dañar su salud por haber comido por encima de sus necesidades energéticas. ¡Sabía lo que tenía que hacer pero no tuvo fuerza de voluntad para hacerlo!

La estupidez es de tal calibre que resulta imposible entender cómo el ser humano ha caído tan bajo.

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La charlatanería pseudocientífica de Guyenet es compatible con hablar de hormonas…

Al menos eso afirma él:

También la homeopatía es compatible con la medicina “convencional”, según los homeópatas…

¿Cuáles son los mecanismos fisiológicos mediante los cuáles nuestra ingesta energética afecta a toda la energía almacenada en nuestro cuerpo, en todas sus formas? ¿Ninguna respuesta?

¿Cómo mide/detecta nuestro cuerpo el “exceso” o “déficit calórico”? ¿Qué parte del cuerpo lo mide/detecta? ¿Qué órgano en concreto? ¿Cómo se transmite la orden a un adipocito de que tiene que acumular grasa? ¿Quién decide el reparto de qué tiene que hacer cada adipocito en concreto? ¿Qué órgano decide que el exceso calórico debe ser convertido en músculo o glucógeno y no grasa corporal? ¿Ninguna respuesta?

La magia de las calorías no se rebaja a explicar mundanos mecanismos fisiológicos: sucede y ya está. Gallinas que entran menos gallinas que salen y no preguntes más.

Cuando el gasto calórico disminuye y el consumo de calorías aumenta, la ecuación del balance energético deja sólo un posible resultado: la ganancia de grasa corporal (Stephan Guyenet, PhD)

La teoría del balance energético es pseudociencia basada en falacias y es incapaz de explicar los mecanismos fisiológicos que la implementan. ¿Compatible con hablar de hormonas? Que no nos vendan la moto.

Esta propuesta de Guyenet no es ningún avance: es lo de siempre. Los caloréxicos creen que las hormonas juegan un papel en la obesidad porque afectan al apetito y, por tanto, a la ingesta energética (ver). Ésa es la compatibilidad de la que nos hablan.

No existe un punto medio virtuoso entre ciencia y pseudociencia (ver). Ciencia y pseudociencia no son compatibles.

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Han comido menos de lo normal pero consumían azúcar y ¡han engordado! (en ratas)

Sucrose induces Fatty Liver and Pancreatic Inflammation in Male Breeder Rats Independent of Excess Energy Intake

Experimento en ratas. 4 meses de duración. Dos dietas idénticas en calorías y en todos los nutrientes, salvo que una dieta tiene azúcar y la otra tiene almidón. Evidentemente, también tienen el mismo reparto de macronutrientes:

Rats were administered 40% sucrose or starch diets for 4 months. The diets were identical in all nutrients except that sucrose was replaced with starch, and all rats were pair fed to assure identical caloric intake.

Se les administró a las ratas dietas con un 40% de sacarosa o de almidón durante 4 meses. Las dietas fueron idénticas en todos los nutrientes, excepto que la sacarosa se reemplazó con almidón, y todas las ratas fueron alimentadas “por parejas” para asegurar una ingesta calórica idéntica.

El grupo control perdió 5 gramos, mientras que el grupo del azúcar ganó 14 gramos.

No sólo eso…

We also mildly diet restricted all rats to assure there be no concern that intake was not excessive […] about 10% less than normal intake in these rats

También restringimos ligeramente la dieta de todas las ratas para que no estuviera en cuestión si la ingesta era excesiva […] aproximadamente un 10% menos de la ingesta normal en estas ratas

Esto es interesantísimo: el grupo “sacarosa” ha subido de peso consumiendo un 10% menos de lo que comen normalmente esas ratas. Han “comido menos” pero han comido mal y ¡han engordado!

Conclusiones de los autores:

sucrose is not simply an energy source that may have a role in obesity, but rather has specific metabolic effects that favor the development of fat accumulation and insulin resistance independent of excessive energy intake.

la sacarosa no es simplemente fuente de energía que puede jugar un papel en la obesidad, sino que tiene efectos metabólicos concretos que favorecen el desarrollo de la acumulación de grasa y de la resistencia a la insulina al margen de que la ingesta energética sea excesiva

“favorecen el desarrollo de la acumulación de grasa […] al margen de que la ingesta energética sea excesiva”

¿Qué tratamiento recomendaría una endocrino caloréxica a esas ratas que están engordando “comiendo poco”?

Si no hay misterios. Reduce las calorías. está claro que comes más de lo que gastas […] Pues ya te lo digo yo, que te sobran calorías. Sino no se coge peso. Te lo aseguro

Sí, está “clarísimo”. Nos lo asegura.

La teoría del balance energético es demostrada falsa por la evidencia científica. Es un resultado que hemos visto una y otra vez en el blog (ver,ver). Y lo bueno de los estudios con animales es que no se pueden desacreditar los resultados diciendo que los animales comen más de lo que dicen (ver). ¿Misterio? El misterio es cómo a estas alturas de la historia esta BURRADA es la teoría oficial con la que estamos tratando de prevenir y curar la obesidad. Todo un misterio…

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“Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan” (3 de 3)

Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan

En una situación de extrema ingesta de carbohidratos, una parte considerable de esos carbohidratos se convierten a grasa (de novo lipogenesis), pero en condiciones normales ese proceso, que obviamente es posible, apenas se produce (ver):

The summary data (Figure 4) show that de novo lipogenesis did not make a substantial contribution of fatty acids (<5%) to fasting TG on either diet, in either group.

Los datos de resumen (Figura 4) muestran que la lipogénesis de novo no hizo una contribución sustancial de ácidos grasos (<5%) a los TG en ayunas en ninguna dieta, en ninguno de los grupos.

Tal y como vimos en la segunda entrega del artículo, los carbohidratos que sobran sencillamente se queman (es decir, se oxidan):

conversion to fat is an option which only occurs under extreme conditions in humans, and oxidation is increased to match intake

la conversión a grasa es una opción que solo ocurre bajo condiciones extremas en humanos, y la oxidación se incrementa para igualar la ingesta

Sin embargo, la creencia popular es que los carbohidratos “excesivos” se convierten a grasa corporal y nos engordan. Se escucha esa afirmación en muchos gurús de la nutrición e incluso en personas no relacionadas con el mundo de la nutrición. Parece que este mito es fruto del simplismo del balance energético: puesto que la energía no puede desaparecer, esos carbohidratos “excesivos” tienen que tener algún destino, y puesto que según la pseudociencia del balance energético los carbohidratos “excesivos” también son engordantes, pues parece que la única posibilidad que queda cuando no se quiere hablar de hormonas y fisiología es que se conviertan en grasa y así nos engorden. Una explicación tan sencilla como errónea.

¿Quiero eso decir que no nos engordan los carbohidratos consumidos en “exceso”? Ese razonamiento es el que quiero analizar. Sería como decir que la única forma en la que alguien puede llenar una bañera es convirtiéndose en agua y metiéndose entonces dentro de la bañera (ver).

Convertirse en grasa no es la única forma en la que los carbohidratos pueden causar acumulación neta de grasa corporal.

De forma muy simplificada (ver), tras una comida:

  1. a las puertas del tejido adiposo llega un cargamento que contiene la materia prima que puede almacenarse (i.e. los ácidos grasos), y por otro lado
  2. aparece en el endotelio capilar la llave que permite abrir ese cargamento (i.e. la LPL, o lipoproteína lipasa, activada por la insulina):

La insulina facilita sacar los ácidos grasos de los quilomicrones (verver), y la insulina a su vez es estimulada por las concentraciones de glucosa en sangre. Los carbohidratos pueden ser engordantes sin necesidad de que se conviertan en grasa, pues influyen en el proceso de capturar y retener los ácidos grasos en el tejido adiposo. Pueden engordar siendo la mano que abre el grifo, sin necesidad de convertirse en el sustrato que se almacena en el tejido adiposo. Tiene sentido que una comida que estimule la insulina (e.g. azúcar añadido, bebidas azucaradas, harinas, etc.) al mismo tiempo que proporciona grasa dietaria pueda ser especialmente engordante.

Resumen

¿Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan? No, no es así como funciona nuestro cuerpo. Es una invención que no tiene fundamento fisiológico salvo con una ingesta de carbohidratos extrema.

Como hemos visto, aunque es cierto que “si se acumulan entran más de los que salen” no existen los carbohidratos “excesivos” en términos de acumulación y es erróneo plantear que “si consumo más de lo que quemo se va a acumular”, porque esa afirmación da a entender un comportamiento fisiológico que es incorrecto. Conocemos el comportamiento fisiológico y sabemos que nuestro cuerpo no se comporta así. O, en otras palabras, no es correcto convertir la tautología en mecanismo fisiológico. Repito: no es correcto convertir la tautología en mecanismo fisiológico. Que se engorda por “comer más de lo que se gasta” no es una obviedad y no se viola ninguna ley de la física.

Con la grasa corporal se recurre a la pseudociencia

Sacado del mismo artículo que he citado en la segunda parte de esta entrada:

The balance between energy intake (calories consumed) and energy expenditure (calories burned) determines body energy stores (Figure 3). The majority of the energy is stored in the body as fat; therefore, the balance between energy intake and energy expenditure primarily determines whether body fat and hence body weight, is gained or lost.

El equilibrio entre la ingesta de energía (calorías consumidas) y el gasto energético (calorías quemadas) determina los almacenes de energía corporal […]. La mayoría de la energía se almacena en el cuerpo como grasa; por lo tanto, el equilibrio entre el consumo de energía y el gasto energético determina principalmente si la grasa corporal y, por ende, el peso corporal, se gana o se pierde.

Como vemos, con la grasa corporal se asume como obvio lo que se descarta en el caso de los carbohidratos: se asume que las leyes de la física IMPONEN que engordamos por comer más de lo que gastamos, y se nos dice que hablar de mecanismos fisiológicos no es más que buscar excusas para un problema de comportamiento en los obesos: los obesos no somos capaces de cerrar la boca y dejar de comer, y no levantamos el culo del sillón. Hablar de fisiología son “distracciones metabólicas” (ver,ver) que nos alejan de una verdad que sencillamente los obesos no queremos escuchar.

En definitiva, lo que estamos viendo es que el argumento empleado con la acumulación de carbohidratos se nos dice que no es posible hablando de grasa corporal, porque lo impiden las leyes de la física. La realidad es obvia: la pseudociencia del balance energético se basa en juegos de palabras por los cuales no decir nada, una tautología, se convierte mágicamente en un mecanismo que rige el comportamiento de nuestro cuerpo (ver). El conocimiento de la fisiología es sustituido por juegos de palabras.

Aparte de lo anterior, nótese cómo la pseudociencia del balance energético se basa en el uso de dobles sentidos o definiciones ambiguas. En el extracto que hemos visto el verbo “determinar” se introduce con el sentido de cálculo matemático a posteriori (e.g. si he consumido 2500 y he gastado 2600, eso determina que he adelgazado el equivalente a 100). Ese cálculo a posteriori es correcto, pues la primera ley de la termodinámica se va a cumplir siempre (ver). Pero ese “determinan”, introducido como mera comprobación matemática, se transmuta fraudulentamente para dar a entender “comportamiento fisiológico”: que se acumule o no se acumule se convierte en consecuencia de las variaciones en ingesta y gasto energético, es decir, viene “determinado” por las variaciones en la ingesta y gasto energético. Se está inventando un “ilegítimo” comportamiento de un tejido vivo a partir de un juego de palabras y esa trampa se introduce empleando términos con significado ambiguo. Sin las trampas en el lenguaje la pseudociencia del balance energético no existiría.

Leer más:

“Los carbohidratos excesivos se convierten en grasa y también engordan” (2 de 3)

En la segunda y tercera entrega entrega de este artículo lo que quiero es contraponer:

  1. las causas por las que aumentan nuestras reservas de glucógeno, con
  2. las causas por las que según algunos aumentan nuestras reservas de grasa corporal, justificándolo como que es una teoría derivada de las leyes de la física.

Creo que la comparación es muy interesante.

¿Qué causa el aumento de las reservas de glucógeno?

El glucógeno es un polisacárido de glucosa así que a todos los efectos podemos pensar que el glucógeno es un almacén de glucosa que hay en nuestro cuerpo. Si aumenta la cantidad de glucógeno que hay en nuestro cuerpo —y no se modifican otras formas de energía almacenada— aumenta la cantidad de energía acumulada en nuestro cuerpo. Ese “si no” es un “si no” enorme, pero quiero establecer un paralelismo con el tratamiento dado actualmente al crecimiento del tejido adiposo.

¿Aumentan nuestras reservas de glucógeno porque comemos “más de la cuenta”? ¿Es eso lo que dicen las leyes de la física? ¿Es así como dice la primera ley de la termodinámica que funciona nuestro cuerpo? Pues en ese caso tenemos un problema:

  1. Comer “más de la cuenta” está bajo nuestro control (o al menos eso creen los defensores de la teoría del balance energético)
  2. El glucógeno tiene una capacidad de almacenamiento muy limitada

“Comer más de la cuenta” no puede ser causa de la acumulación de glucógeno, pues en tal caso una ingesta anormalmente alta de forma sostenida debería traducirse en una acumulación de energía en forma de glucógeno que sabemos que es fisiológicamente imposible que se produzca.

Es imposible que las reservas de glucógeno aumenten por “comer más de la cuenta” o que se reduzcan por comer “por debajo de nuestras necesidades energéticas”.

Es decir, que lo que se nos dice que es obligatorio para nuestra grasa corporal, que engordamos porque “comemos más de la cuenta”, es en realidad erróneo en el caso del glucógeno. ¡Qué caprichosas son las leyes impepinables!

El razonamiento que acabo de exponer lo encontramos tal cual en el siguiente artículo científico.

Regulation of Body Weight in Humans

No traduzco el siguiente extracto, pero comento tras él lo que me parece relevante:

Dietary carbohydrate stimulates both glycogen storage and glucose oxidation and suppresses fat oxidation [21]. Carbohydrate which is not stored as glycogen is oxidized (not converted to fat), and carbohydrate balance is achieved [19, 21]. Therefore, as with the other non-fat nutrients, a chronic imbalance between carbohydrate intake and oxidation cannot be the basis of weight gain because storage capacity is limited and controlled, conversion to fat is an option which only occurs under extreme conditions in humans, and oxidation is increased to match intake. However there is one exception to this rule. In situations of high acetyl-CoA (excess intake of carbohydrate in the face of excess energy intake overall), acetyl-CoA will be converted to citrate, and an accumulation of citrate will cause it to be transported out of the mitochondria into the cytosol where it is converted back to acetyl-CoA and acetylated to form malonyl-CoA – which the first step in de novo lipogenesis. Therefore in situations of excess carbohydrate and energy intake, carbohydrate store remain in balance and excess carbohydrates are converted to fat which can contribute to weight gain.

Destaco este fragmento:

as with the other non-fat nutrients, a chronic imbalance between carbohydrate intake and oxidation cannot be the basis of weight gain because storage capacity is limited and controlled

como sucede con los nutrientes distintos de la grasa, un desbalance crónico entre la ingesta de carbohidratos y la oxidación de carbohidratos no puede ser la base de la ganancia de peso porque la capacidad de almacenamiento es limitada y está controlada

En el caso del glucógeno, ¡comer más de lo que se gasta NO PUEDE SER la base de la ganancia de peso! Porque esa idea choca con lo que sabemos de fisiología.

¿Están diciendo que si consumo más carbohidratos de los que gasto no voy a acumular carbohidratos? ¿No nos obligan las leyes de la física a que sea así? ¡Ni la materia ni la energía pueden desaparecer! ¡Las leyes de la física también se cumplen en los seres vivos! Me parece interesantísimo. Lo que el autor del texto nos está diciendo es que aunque, obviamente, la acumulación de carbohidratos en un órgano requiere que entren en ese órgano más de los que se gastan, expresar esa tautología, ese truismo a nivel del órgano cambiándolo mágicamente a nivel de todo el cuerpo como “los carbohidratos excesivos se acumulan” es erróneo (ver,ver,ver). Y lo argumenta diciendo que se sabe que no funciona así y que ¡¡¡se sabe que el proceso está regulado!!! No se trata de que las leyes de la física no sean de aplicación: se trata de que el comportamiento del cuerpo no puede deducirse de dichas leyes empleando simples juegos de palabras (ver). Lo repito: el comportamiento del cuerpo no se puede deducir de las leyes de la física haciendo juegos de palabras.

La primera ley de la termodinámica, i.e. considerar que en una acumulación entra más de lo que sale, NO PUEDE SER la base de la acumulación de peso en el caso del glucógeno. Aunque si se acumulan carbohidratos, estarán entrando más de los que salen… Así pues, el autor está dejando claro que la idea de que engordamos porque —¡!porque!— entra más de lo que sale no es obligatoria, es sólo una posibilidad que se descarta en base al conocimiento de lo que sucede realmente. En términos de acumulación no existen los “carbohidratos excesivos” porque, en condiciones normales, no se almacenan por ser “excesivos”, aunque se almacenen…

No existen los “carbohidratos excesivos” a efectos de su acumulación porque no se almacenan por ser excesivos

Ojo, que todo esto no quiere decir que determinados carbohidratos no sean especialmente engordantes, porque acumularse como carbohidratos no es la única forma en que pueden engordar (ver).

En cualquier caso, no es una obviedad que engordemos porque las calorías son excesivas: es sólo una hipótesis, una teoría. Una teoría basada en gravísimos errores de pensamiento y que es pseudociencia desde el momento en que ha sido presentada como derivada de leyes inviolables de la física.

¿Dicen las leyes de la física que engordamos por un “exceso calórico”?

No.

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Crónicas caloréxicas (V): Stephan Guyenet, PhD

Guyenet, PhD es un conocido defensor de la pseudociencia del balance energético. En esta entrada voy a comentar uno de sus argumentos:

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

¿”Debe” porque eso se deduce de las leyes de la física?

Cambiemos de hormona:

para que la hormona del crecimiento haga crecer los tejidos tiene que aumentar la ingesta energética, reducir el gasto energético, o ambos.

La hormona del crecimiento hace crecer nuestros tejidos aumentando nuestro apetito, reduciendo nuestro gasto energético o ambas cosas. Y el cuerpo se ve entonces obligado a crecer por ese “exceso calórico”, actuando según la ecuación del balance energético. ¡La energía no puede desaparecer! ¡Las leyes de la física también se cumplen en los seres vivos! ¿Es eso lo que se deduce de la primera ley de la termodinámica? ¿Es eso lo que dice nuestro conocimiento de la fisiología que sucede? (ver) ¿Es negar esta clamorosa estupidez negar el cumplimiento de las leyes de la física? ¿Hay una ley de la física para la hormona del crecimiento y una diferente para la insulina?

for insulin to cause fat gain, it must either increase energy intake, decrease energy expenditure, or both. Stephan Guyenet, PhD

para que la insulina cause ganancia de grasa, debe incrementar la ingesta energética, disminuir el gasto energético, o ambos. 

Increíble, ¿verdad?

La teoría del balance energético no es una ley de la física. Es charlatanería. En cuanto se rasca mínimamente todo lo que sale es morralla.

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