Etiquetado: adelgazar

«Si no puedes adelgazar, no es culpa tuya»

«Prospective and controlled studies of the actions of insulin and catecholamine in fat cells of obese women following weight reduction«

En la tabla he resaltado el tamaño medio de los adipocitos en

  1. personas que han bajado de peso y
  2. personas «control» que tienen su misma composición corporal, pero no vienen de obesas.

imagen_2318

Since BMI, fat distribution and body fat content were similar in obese subjects and their controls, the results imply that adipose hyperplasia (at least in abdominal subcutaneous adipose tissue) is a major feature of weight-reduced obese subjects.

Dado que el IMC, la distribución de grasa y el contenido de grasa corporal fueron similares en sujetos obesos y sus controles, los resultados implican que la hiperplasia adiposa (al menos en el tejido adiposo subcutáneo abdominal) es una característica importante de los sujetos obesos que bajan de peso.

Para que esas mujeres que han perdido peso se mantengan delgadas, sus adipocitos, sus células grasas, se han de mantener un 27% más pequeños que los de las mujeres que nunca han engordado. ¿Y por qué tendrían que mantenerse más pequeñas sus células grasas que las de esas otras mujeres? Es posible que las células grasas simplemente tiendan a tener un cierto tamaño (ver), por lo que quizá mantener los adipocitos mucho más pequeños que el de otras personas, porque sí, sea poco menos que imposible.

¿Es éste un problema que se da en la vida real? Yo diría que sí. La siguiente gráfica (ver) muestra el tamaño de los adipocitos frente a la masa grasa del cuerpo en cientos de personas. Si dos personas tienen la misma masa grasa y una tiene los adipocitos mucho más llenos que la otra, eso significa que la segunda tiene un exceso de adipocitos, es decir, su tejido adiposo ha sufrido hiperplasia (crecimiento del número de adipocitos). Por ejemplo, el individuo marcado con la X tiene la misma cantidad de masa grasa (50 kg) que el individuo marcado con la Y, pero los adipocitos de X están más gordos, luego X tiene menos adipocitos que Y. Menos, pero más llenos.

imagen_2315

Para mantener la misma grasa corporal que X, Y tiene que mantener sus adipocitos 2-3 veces más pequeños que los de X. Y aun así, eso le supone tener 50 kg de grasa corporal. Sigue siendo obeso y quizá sea irreal pretender que esa persona puede moverse a la zona que he marcado en amarillo y mantener a largo plazo unos adipocitos anormalmente vacíos. ¿Por qué iba a ser eso así? Y quizá exista una razón fisiológica para que la zona marcada en amarillo esté tan vacía. Nótese que si X tuviera los adipocitos igual de llenos que Y, sólo tendría 20 kg de masa grasa.

Esta gráfica muestra que prácticamente todas las personas que tienen exceso de masa grasa tienen mayor número de adipocitos que una persona que nunca ha engordado. En esta gráfica, el grado de hiperplasia del tejido adiposo viene marcado por la recta que une cada punto con el origen de coordenadas. Cuanto más se inclina esa recta, mayor es la hiperplasia. He resaltado en la gráfica las rectas de los casos extremos.

Imagínate el panorama: para conseguir dehacerte de los 100 kg que te sobran echas mano de fuerza de voluntad y comes como un pajarito. Temporalmente consigues bajar 50 kg, pero todavía tienes un exceso de 50 kg. Tus adipocitos están deseando volver a un volumen normal y, además, la restricción calórica está haciendo mella en tu fisiología, causando que te engorde hasta respirar (ver). Puedes intentar comer menos aún, pero tus adipocitos no quieren vaciarse más, sino todo lo contrario: quieren crecer en tamaño. Comer menos aún en este caso sería intentar combatir un proceso fisiológico que no entiendes con una operación matemática que tampoco entiendes (ver).

Si quieres, puedes

Si algo no puede ser, toda la fuerza de voluntad del mundo no te va a servir para nada. Pero si has creído que todo era cuestión de «comer menos y moverse más», vas a acabar culpándote por no conseguir resultados. Nos han hecho creer que el método, la restricción calórica, funciona y que el fracaso es por los deslices. Y como somos humanos, casi seguro que ha habido deslices. Los «profesionales» se han encargado de dejar claro que la culpa del fracaso la tenemos los obesos, por nuestra falta de fuerza de voluntad.

Kindke hace en su blog unas interesantes recomendaciones para intentar bajar de peso, en caso de que decidas intentarlo, pero lo que resalto es su comentario final:

If you stick to all these points and still find yourself fat or failing to get to your goal weight, its not your fault, you have just created so much fat tissue growth that its not reversible, only liposuction will help.

Si te adhieres a todos estos puntos y aún así sigues gordo o no consigues tu peso objetivo, no es culpa tuya, sencillamente has sufrido un crecimiento del tejido adiposo que no es reversible. Sólo la liposucción ayudará.

Si no puedes adelgazar, no es culpa tuya.

Leer más: