“Registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados”

registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados (estudioestudio). Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

El mantra de la adherencia es falso o, peor aún, es una media verdad que engaña haciendo creer lo que no es cierto: no hay evidencia científica de que con una dieta hipocalórica por mejorar la adherencia vayas a mejorar los resultados. Salvo que tu objetivo sea perder peso únicamente a corto plazo, pero no veo que el mensaje de este señor esté limitado a ese caso. Contar calorías nunca ha funcionado para perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo. ¿No me crees? Perfecto: muéstrame el estudio científico controlado y aleatorizado que demuestra que con restricción calórica se pueden perder 25 kg y mantener lo perdido al cabo de 4 años. No me lo vas a dar, porque tras cientos de estudios de pérdida de peso empleando dietas hipocalóricas, la evidencia científica dice que NO funcionan a largo plazo (ver). No hay pruebas de que la adherencia sea clave a largo plazo, ni de que los resultados no se deban, por el contrario, a las carencias del método: las dietas hipocalóricas son dietas milagro de origen pseudocientífico y no hay ninguna razón para pensar que una mayor adherencia a la dieta va a suponer un cambio en el resultado (ver,ver).

Pero este señor cita dos estudios como prueba de lo que dice. Mi consejo es que no te fíes de las apariencias: poner citas no es garantía de nada. Hay que consultar los enlaces.

El primero de los artículos que cita este señor es de un seguimiento de tan solo 8 semanas de duración a personas que llevaban 17 meses (en término medio) perdiendo peso. En esas 8 semanas perdieron, en término medio, 50 gramos. Divididos en cuartiles, los que más se preocuparon de registrar lo que comían perdieron 1.7 kg mientras que los que menos se preocuparon ganaron 1.5 kg. Evidencia muy pobre, pues es un dato observacional: no sabemos si fue la adherencia a la dieta la causa de una mayor pérdida de peso, o si por el contrario las personas que todavía lograban perder algo de peso eran las únicas todavía motivadas para anotar lo que comían. Así nos lo cuentan los autores del estudio:

The findings presented here suggest the importance ofself-monitoring in effective weight control, but they do not establish self-monitoring as a causal agent in weight loss […] Another distinct possibility is that whenever weight controllers find themselves successfully eating and exercising in accordwith their plans, regardless of how they developed these successful patterns, they may find it easier (more pleasant) to self-monitor.

O en otras palabras, puede existir un importante factor de motivación: una persona que no obtiene resultados es una persona desmotivada para mantener la dieta y propensa a dejarla.

A corto plazo hay una correlación estadística, ninguna objeción, pero no se demuestra una relación causa efecto ni los resultados de dos meses de observación nos aportan nada sobre resultados a largo plazo, que son los que obviamente están en cuestión. A corto plazo hasta “comer menos y moverse más”, el más estúpido de los consejos para perder peso, hace perder algo de peso corporal. Si yo esta semana estoy tres días sin comer, seguro que bajo de peso, pero eso no quiere decir que esa medida sirva para nada a largo plazo.

El segundo estudio citado se centra en la parte inicial de un estudio de pérdida de peso. Los primeros meses, ¿pierdes más peso cuanto menos comes? En término medio seguro que sí, porque es lo que dice la evidencia científica (ver). Lo realmente importante es lo que sucede a continuación, a largo plazo, y eso lo vemos en este otro artículo, que muestra, para ese mismo experimento, la evolución del peso corporal durante 30 meses de seguimiento. Mira la gráfica que pongo bajo estas líneas: ¿se pueden sacar conclusiones sobre lo que funciona para perder peso, de la primera fase de un estudio que ha fracasado a largo plazo? Y han fracasado todos los grupos: desde los participantes que iban a su aire hasta los que recibían atención personalizada. 4 kg ó 5.5 kg: un gran respaldo a la dieta hipocalórica y a la teoría de la adherencia que nos cuenta el señor Marcos Vázquez.

Es el típico estudio de pérdida de peso: espejismo a corto plazo, fracaso a largo plazo. Y nótese que para participar en la segunda fase había que perder al menos 4 kg, algo que una tercera parte de los participantes no consiguió. Es un porcentaje altísimo de gente que no ha sido capaz de perder una cantidad ridícula de peso. El método es fantástico, pero los obesos somos unos patanes. O a lo mejor es el método el que falla y los obesos somos personas capaces de seguir a largo plazo una dieta que funciona.

¿Crees que estos dos estudios demuestran que con mayor adherencia vas a tener mejores resultados a largo plazo con una dieta hipocalórica? Que no te tomen el pelo los gurús de la musculación como Marcos Vázquez. La mejor información la conseguirás mirando los estudios directamente.

El “experto” te dice que tienes que ser “honesto” reconociendo cuánto comes. Yo le pido al “experto” que él sea “honesto” y que ponga sobre la mesa los estudios que demuestran que con una dieta hipocalórica se puede perder una cantidad importante de peso a largo plazo (e.g. 25 kg al cabo de cuatro años). Y que cuente a sus lectores/clientes cuánto peso pueden esperar perder teniendo máxima adherencia a la dieta, de acuerdo con la evidencia científica. Y luego que nos explique otra vez cómo contar calorías para perder peso y lo poco que le importa la evidencia científica.

La energía total es el factor individual que más influye en tu peso final. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Tiene delito lo de pedir honestidad a la gente que quiere adelgazar cuando el consejo que se está dando carece de fundamento científico. Por otro lado, este “experto” debería ser “honesto” y dejar de difundir ideas y dietas que no sabe o no quiere defender con argumentos. Le pido que deje de engañarse a sí mismo y a los demás.

Leer más:

“La hiperinsulinemia fetal es la fuerza motriz del excesivo crecimiento del feto”. La hipótesis de Pedersen

Macrosomía fetal: feto demasiado grande para su etapa de desarrollo

¿Causa? Las leyes de la física nos dan la respuesta: el feto ha comido más de lo que ha gastado, o, en otras palabras, ha comido “más de la cuenta” o “por encima de sus necesidades energéticas“. Las causas obvias son una combinación de excesiva ingesta calórica y vida sedentaria.

¿Soluciones? Se me ocurren varias opciones, todas ellas respaldadas por las leyes de la física:

  • Realizar una intervención quirúrgica para reducir el diámetro del cordón umbilical (así el feto recibirá un menor suministro de nutrientes)
  • Concienciar a la madre de que debe estimular continuamente al feto para que tenga mayor actividad física
  • Explicar a la madre que debe comer menos y hacer más ejercicio, para que queden menos nutrientes para el feto
  • Suministrar a la madre un fármaco que le reduzca el apetito

Soluciones in-cues-tio-na-bles si el problema es que el feto ha comido mucho y/o se ha movido poco: la solución obvia es que coma menos y se mueva más (ver,ver).

¿Tortura? Sí, a mí también me lo parece. Curiosamente casi todos percibimos como tortura para el feto las mismas soluciones que se nos proponen una vez nacemos. Quizá en el caso de la macrosomía fetal vemos tortura porque sabemos que el feto no tiene la culpa y esas medidas no son más que un castigo adicional, absurdo e ignorante al problema de sobrepeso.

¿creemos que el obeso necesita un castigo o un remedio? ¿Es su problema un vicio o una enfermedad? ¿Corrección de su comportamiento o cuidado de su salud?

No albergo esperanzas de que los caloréxicos muestren su verdadera opinión sobre estas preguntas.

¿Soy el único que cree el tratamiento “oficial” de la obesidad, el basado en la “teoría del balance energético“, persigue corregir vicios de comportamiento, i.e. glotonería y vagancia, en lugar de remediar un problema fisiológico de excesivo crecimiento de un tejido?

El feto que engorda, ¿ha comido “por encima de sus necesidades energéticas“? Este tipo de preguntas son claves para entender que la teoría del balance energético, la teoría en que los “expertos” basan sus consejos, no es más que patética pseudociencia.

¿Crees que ese feto ha sido sedentario? ¿Crees que tiene un problema de control de apetito?

¿Es sedentario y falto de autocontrol el feto?

¿Es sedentario y falto de autocontrol tu tejido adiposo?

¿El feto no y el tejido adiposo sí?

¿Por qué el feto sufre una excesiva acumulación de grasa corporal? Curiosamente, no he visto ningún artículo científico en el que se acuse al feto de tener poco autocontrol a la hora de alimentarse ni de ser demasiado sedentario. Pero no descartemos que la pseudociencia del balance energético algún día se use para destrozar también la salud de los nonatos. Los caloréxicos siempre pueden extender —por nuestro propio bien, obviamente— su patética ideología a nuevas víctimas.

The Pedersen hypothesis has generated an incredible stimulus for investigating and understanding diabetes related pregnancy disorders in the second half of the 20th century.

La hipótesis de Pedersen ha generado un estímulo increíble en la segunda parte del siglo XX para investigar y entender los desórdenes del embarazo relacionados con la diabetes

Exceso de insulina. La hipótesis de Pedersen

fetal overgrowth was related to increased transplacental transfer of glucose stimulating the release of insulin by the fetal beta cell and subsequent macrosomia. […] There are abundant data to support the Pedersen’s hypothesis. For example umbilical cord insulin concentrations are strongly correlated with fetal growth in both human and animal studies. (fuente)

el excesivo crecimiento del feto se relacionó con una mayor transferencia transplacental de glucosa, lo que estimula la liberación de insulina por las células beta del feto y la subsiguiente macrosomía. […] Hay abundantes datos que apoyan la hipótesis de Pedersen. Por ejemplo, las concentraciones de insulina en el cordón umbilical se correlacionan fuertemente con el crecimiento fetal en estudios en humanos y animales

Glucosa —>↑Insulina —>↑Adiposidad

Ante el aumento en la masa grasa de un ser vivo, un fenómeno fisiológico, se propone una explicación fisiológica. Esto es “revolucionario” 🙂

lipogenesis in the fetus will be modulated by the characteristics of metabolic and endocrine environment

la lipogénesis en el feto es modulada por las características del medio metabólico y endocrino

No entran “calorías” en el feto porque “come más de lo que gasta”, se acumulan triglicéridos en su tejido adiposo en respuesta al medio metabólico y endocrino.

¿Dicen las leyes de la física que el feto que engorda demasiado ha consumido comida por encima de sus necesidades? ¿Dicen que ésa es la causa del aumento de la adiposidad? ¿Por qué tras el nacimiento sí se buscan “respuestas” en la primera ley de la termodinámica? Porque sabemos que la gente come “más de la cuenta”, sabemos que no tienen autocontrol. La fisiología es sólo una molestia que nos desvía del verdadero “conocimiento” y que da alas a los obesos para no poner remedio al problema. Ya sabemos qué causa la obesidad. ¡Que no nos cuenten milongas: que no pongan excusas y que cierren la boca un poco!

Primera ley de los prejuicios: si ya conoces una respuesta que encaja con tus ideas preconcebidas, no necesitas perder el tiempo estudiando el problema. Lo que tienes que hacer es educar a los demás, porque evidentemente están desinformados.

Algunas citas:

Maternal hyperglycemia reportedly increases fetal secretion of insulin, and fetal hyperinsulinemia may predispose the fetus to macrosomia. (fuente)

The increased risk of macrosomia in GDM is mainly due to the increased insulin resistance of the mother. In GDM, a higher amount of blood glucose passes through the placenta into the fetal circulation. As a result, extra glucose in the fetus is stored as body fat causing macrosomia. (fuente)

The evidence is extensive that maternal overweight and associated metabolic changes, including type 2 and gestational diabetes, play a central role. […] In pregnancy, limited weight gain, especially in obese women, seems to reduce the risk of macrosomia, as do good control of plasma glucose among those with diabetes. (fuente)

There was a linear relationship between 3rd trimester HbA1c and macrosomia risk in HbA1c range from 4.5 to 7.0 %. Macrosomia in children of T1DM mothers was common despite excellent metabolic control. Glycemia during the 3rd trimester was predominantly responsible for this condition. (fuente)

Macrosomia, defined as <2 standard deviation units (97.75%), was found in 10–27% of the diabetic groups. It was not related to maternal mass or size, but was significantly correlated with umbilical total insulin, free insulin, and C-peptide […] fetal hyperinsulinism remains the driving force for excessive fetal growth. The stimulus for fetal insulin excess in humans remains to be defined. (fuente)

Increased maternal glucose concentration also was associated with an increased risk of large-for-gestation fetuses (p for trend < 0.001) (fuente)

the fetus of a diabetic mother with pulsatile hyperglycemia responds with a brisk insulin release. [22] Excessive insulin secretion during fetal life resulting from such conditions as maternal diabetes causes the disproportionate growth of insulin-sensitive tissues, resulting in macrosomia. (fuente)

Leer más:

La falacia de inventar la realidad desde el lenguaje

  • Datos de partida: tu ingesta energética y tu gasto energético
  • Salida: la grasa corporal acumulada

¡Ya está! ¡Demostrado, las calorías importan!

¿Es el gasto energético una entrada, una variable bajo nuestro control? No, no lo es: es un resultado.

¿Entonces por qué nuestro punto de partida es prefijar o asumir un valor para ese resultado?

¿De verdad no nos damos cuenta de que esto no son más que trampas en el solitario?

Misma ley de conservación de la energía, pero sin el engaño de asumir que el gasto energético es una entrada:

Si ingieres 3000 kcal y engordas el equivalente a 1500 kcal, tu gasto energético habrá sido de 1500 kcal

¿Qué información nos aporta la frase anterior sobre las causas de la acumulación de grasa corporal? Ninguna. Y ésta es la interpretación correcta de las leyes de la física: el resultado tiene que cuadrar desde el punto de vista energético, pero esas leyes NUNCA nos van a decir por qué se ha producido el resultado ni van a ayudar a predecir un resultado (ver). ¡Porque nada tienen que ver con el funcionamiento de un ser vivo!

Si ingieres 3000 kcal y tu musculatura aumenta el equivalente a 50 kcal, tu gasto energético habrá sido de 2950 kcal.

¿Importan las calorías para aumentar la musculatura? ¿Tienes que comer más de lo que gastas para aumentar tu musculatura? ¿Por qué en el crecimiento del tejido muscular no generamos una causalidad inexistente desde el lenguaje?

Si saltas desde una azotea y tu fuerza hacia arriba es mayor o igual que la fuerza de gravedad, no vas a caer. Si te inventas la realidad desde el lenguaje, todo lo que consigues son conclusiones erróneas.

Sí, es una estupidez colosal. La mayor estupidez de la historia de la humanidad.

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Más calorías ingeridas, más pérdida de peso

Effects of a low-carbohydrate diet on weight loss and cardiovascular risk factor in overweight adolescents

Estudio con 39 participantes. 12 semanas de duración. Un grupo de participantes (LC) es instruido para que coma cuanto quiera, pero que no sobrepase los 40 g/día de hidratos de carbono. El otro grupo (LF) tiene que limitar su ingesta de grasa a no más de 40 g/día.

The study group (LC) (n = 16) was instructed to consume <20 g of carbohydrate per day for 2 weeks, then <40 g/day for 10 weeks, and to eat LC foods according to hungerimagen_0434

Los datos de ingesta muestran un 32% de kcal procedentes de proteína en ambos grupos.

El grupo LC perdió más peso que el otro, ingiriendo más calorías (1800 kcal/d frente a 1100 kcal/d). Y los autores del estudio, lejos de pensar que es un resultado imposible, dicen que es lo normal con la restricción de carbohidratos:

the LC group lost more weight despite a higher reported energy intake. The results are consistent with previous studies describing the effectiveness of LC diets in promoting weight loss

Of those considered for final analysis, adolescents in the LC group lost 9.9 ± 9.3 kg compared with 4.1 ± 4.9 kg for teens in the LF group

Datos individuales de pérdida de peso en ambos grupos de participantes:

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Los datos de este estudio dicen que se perdió más peso corporal con 1800 kcal/día de dieta baja en hidratos de carbono, que con 1100 kcal/día de dieta baja en grasa. ¿Datos erróneos? Seguro que sí. Siempre lo son, porque de lo contrario la teoría del balance energético no sería más que una patraña. Como los “expertos” en nutrición no son idiotas, los datos de este estudio no pueden ser correctos. ¡Será agua lo que han perdido!

Si alguien siente la imperiosa necesidad de inventarse que los datos de este estudio son incorrectos, la pregunta que hay que hacerle es: ¿lo dices

  • a) porque tienen que serlo, porque así lo marcan leyes inviolables de la física, o es
  • b) porque en la práctica se demuestra que este resultado no se produce y que la pérdida de peso viene determinada por las calorías ingeridas?

Si dice que es por la primera razón, supongo que también tienen que ser erróneos los cientos de estudios científicos absolutamente controlados hechos con animales que hemos visto en el blog y que demuestran que la teoría del balance energético es una estafa. Si, por el contrario, contesta que se trata de un resultado empírico, que cualquier resultado es a priori posible, pues no viene preestablecido por las leyes de la física, eso equivale también a reconocer que la teoría del balance energético es una estafa, pues en tal caso se reconoce que no se basa en inviolables leyes de la física. No esperes su respuesta, sino más bien que tu interlocutor abandone la conversación.

Disonancia cognitiva“: incomodidad, tensión o ansiedad que experimentan los individuos cuando sus creencias o actitudes entran en conflicto

Para aliviar esa incomodidad se recurre al autoengaño y a evitar los hechos que generan la incomodidad (ver):

los sujetos por lo general viven en consonancia cognitiva entre su pensar y actuar y si por algún motivo no pueden ser congruentes, intentarán no hablar sobre los hechos que generan la disonancia, evitando así aumentar ésta y buscarán reacomodar sus ideas, valores y/o principios para así poder autojustificarse, logrando de esta manera que su conjunto de ideas encajen entre sí y se reduzca la tensión

Leer más:

Éste es el paradigma que necesitamos derrocar por el bien de nuestra salud

Un tema recurrente de este blog, y sorprendentemente no es el único tema, es la pseudocientífica teoría del balance energético. Esta teoría, cuyo Origen se nos dice son ineludibles leyes de la física, ha monopolizado en las últimas décadas la lucha contra la obesidad, llevando a la comunidad de científicos y expertos en obesidad a ciertas Conclusiones, a partir de las cuales se han propuesto Soluciones para este problema. Estamos hablando del discurso oficial de nuestras instituciones en materia de salud. Salirse del discurso “caloréxico” oficial es equiparado a negar el cumplimiento de leyes universales y se nos alerta sobre no hacer caso a soluciones “milagro” que niegan la importancia del balance energético (ver).

conclus

He explicado, una y otra vez, los errores de razonamiento que se cometen para llegar desde el proclamado Origen, la primera ley de la termodinámica, hasta las erróneas Conclusiones. Es importante explicar esos errores, pero lo que quiero en esta entrada es centrarme en resumir esas Conclusiones, pues a final de cuentas, son el problema. Tampoco las Soluciones son la clave: veo contraproducente proponer Soluciones sensatas (e.g. comida real, ejercicio físico, descanso, etc.), si se hace partiendo de premisas erróneas. Por un lado, con ese proceder se mantiene viva la pseudociencia del balance energético, lo que en sí mismo es grave y dañino, pero además se hace con un mensaje inevitablemente ambiguo que sigue incitando a adoptar Soluciones que se saben estériles.

la causa próxima sería que comemos mucha comida, la causa última que comemos mala comida. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Lo que quiero decir, es que si a una persona le dices que el problema es “comer más de la cuenta” (conclusión errónea) y que una Solución eficaz es consumir comida real —por ejemplo, argumentando que no bloquea los mecanismos de saciedad de tu cuerpo— lo que le estás diciendo es que no necesita cambiar nada, que no necesita privarse de nada, que le basta con controlar un poco mejor cuánto come. En definitiva, entenderá lo que quiere entender, que es que si puede comer menos por otros medios, llegará al mismo fin. La gente, lógicamente, no quiere dejar de comer las cosas que lleva toda la vida comiendo, en las que muchas veces basa su vida social, y el resultado es que las supuestas Soluciones “correctas” sólo lo son en apariencia: no son más que el mismo fallido mensaje de siempre. Así no avanzamos nada.

El paradigma que necesitamos derrocar es el formado por estos sofismas:

  • Las calorías importan
  • Importan más las calorías totales que la composición de la dieta
  • Al final del día es balance energético el que determina si vas a ganar o perder peso
  • Para perder peso hay que crear un déficit calórico
  • La causa de la obesidad es un superávit calórico sostenido
  • Engordamos porque comemos más de la cuenta
  • Por mucho que comas saludablemente, si comes más de lo que gastas vas a engordar
  • Cualquier dieta que hace adelgazar lo hace porque te ayuda a comer menos
  • La causa de la obesidad son los alimentos pobres en nutrientes y de alta densidad calórica
  • Las causas obvias de la obesidad son una excesiva ingesta energética combinada con un estilo de vida sedentario
  • Es más fácil engordar consumiendo grasa que carbohidratos o proteínas, pues tiene más calorías por gramo
  • No existen alimentos engordantes, importando únicamente su contribución calórica en el conjunto del día
  • Lo importante es la adherencia a la dieta. Cualquier dieta que se pueda seguir a largo plazo va a ser útil para adelgazar
  • Las dietas hipocalóricas no funcionan porque la gente come más de lo que cree y además las abandona al poco tiempo
  • Si dos dietas son isocalóricas y tienen la misma proporción de proteína adelgazan o engordan lo mismo
  • En experimentos científicos controlados se ha demostrado que la única característica de la comida que afecta a la pérdida o ganancia de peso son las calorías
  • Nunca se ha encontrado otra propiedad de la comida distinta de las calorías que afecte al peso corporal

En mi opinión, ésta es la verdadera causa por la que tenemos un problema de peso.

Leer más:

No somos más que asnos con ropa

While the underlying cause of obesity is poorly understood, the mechanics are clear — being overweight involves consuming more calories than are needed to maintain an ideal body weight.  In that sense, being overweight might best be characterized as a behavioral disorder, one in which the dysfunctional behavior in question is eating. Joe Pierre

Aunque la causa subyacente de la obesidad no se conoce demasiado, la mecánica es clara — tener sobrepeso supone consumir más calorías de las que se necesitan para mantener un peso corporal ideal. En ese sentido, tener sobrepeso podría ser caracterizado como un desorden de comportamiento, uno en el que el comportamiento disfuncional involucrado es comer.

Deduciendo conocimiento de una tautología…

Engordamos porque comemos más de la cuenta. Luis Jiménez

En mi opinión, el paralogismo del que hablo es el origen de los problemas de peso que tenemos: se ha diagnosticado, erróneamente, que en última instancia engordar es un problema de cantidad, de exceso, y a partir de ahí los intentos de prevenir o resolver el problema no han sido más que palos de ciego: raciones pequeñas, contar calorías, hacer más deporte, etc. Estamos atascados en este diagnóstico errado y las estériles soluciones que de él nacen.

¿De dónde sale esa conclusión y por qué es errónea?

La pseudociencia del balance energético se basa —de forma muy resumida— en interpretar una inane descripción de qué es la acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo como si fuera una relación causal a nivel corporal y, por tanto, una explicación de por qué se produce ese fenómeno fisiológico:

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Posiblemente no entiendas cómo se puede deducir una cosa de la otra, y es que, efectivamente, una cosa no se deduce de la otra (ver). Siempre que aumente el tamaño de un tejido habrá una acumulación de energía: ¿quieres entender por qué esta idea es inútil y estúpida aplicada a la obesidad? Entenderlo es más sencillo de lo que parece: es suficiente con aplicar ese mismo “paradigma energético” a otros tipos de crecimiento (ver):

— Mi hija está enorme. Ha ganado 2 kilos en el último mes.

— Habrá comido por encima de sus necesidades

— A ver, es que está embarazada de seis meses. Sube de peso por una cuestión hormonal, no por comer más o menos.

— ¿Quieres decir que ha subido de peso sin comer más de lo que gasta? Eso es imposible, pues violaría las leyes de la física.

— Habrá comido más de lo que ha gastado, pero no ha subido de peso por comer más de lo que gasta. Son los cambios hormonales propios del embarazo los que determinan que exista ese aumento de peso, no el balance energético, ni las calorías consumidas, ni si hace más o menos ejercicio físico.

— Bueno, a mí ese tipo de explicaciones “hormonales” me hacen mucha gracia. Al final, si ha subido de peso es porque ha comido más de lo que ha gastado, lo pongas como lo pongas. ¡Si no come nada no puede subir de peso! Y es que la energía no puede salir de la nada, amigo mío.

¿Surrealista? Sin duda. Y si las leyes de la física no dicen que una mujer embarazada sube de peso porque come más de lo que necesita, tampoco dicen que una persona que está engordando lo esté haciendo por ese motivo.

La cita con la que he empezado decía que la obesidad puede ser considerada un desorden de comportamiento: no dejas de comer cuando debieras, luego tienes un problema de comportamiento. Pero de las leyes de la física no se deduce que eso sea así. Es perfectamente posible engordar sin consumir más energía que otras personas y sin tener ningún problema de falta de fuerza de voluntad ni en el cerebro.

Mis conclusiones

Esto es lo que hay. Éste es el problema. No hay forma de suavizar el golpe: el ser humano es un animal profundamente estúpido. No somos más que imbéciles arrogantes. Lo que nos diferencia de los asnos es que nosotros nos ponemos ropa y ellos no. Puede que haya más diferencias, pero, si las hay, desde luego no las encontraremos en el plano intelectual.

Cómo a partir de una tautología se ha llegado a la conclusión de que engordar es un problema de cantidad de comida, de que engordamos porque “comemos más de la cuenta”, es tal burrada que no sólo es la mayor estupidez de la historia de la humanidad, es que nunca va a abandonar el primer puesto de esa clasificación.

Y quizá mucho más revelador de lo burros que somos, sea que no salimos del agujero en el que estamos y que ni siquiera entendemos, cuando nos lo explican, por qué esa teoría no es más que pseudociencia. No sólo es que hemos cometido un error, es que además seguimos sin escuchar, sin entender y sin reconocer el error.  Burros, pero que muy burros.

¿Qué ha causado la epidemia de obesidad que sufrimos? La estupidez humana.

Leer más:

Se puede engordar reduciendo la ingesta calórica

Intensive Conventional Insulin Therapy for Type II Diabetes

Experimento con humanos. Intervención consistente en tratamiento intensivo con insulina.

Los participantes reducen ligeramente la ingesta calórica y engordan 8.7 kg en seis meses:

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weight gain correlated with pre- and posttreatment mean day-long serum insulin levels (r = -0.55, P < 0.05 and r = 0.67, P < 0.01, respectively) and the total exogenous insulin dose (r = 0.62, P < 0.02), implying that insulin per se mediates weight gain

el peso ganado estuvo correlacionado con el nivel medio de insulina sérica de todo el día tanto previo como posterior al tratamiento (r=-0.55, P<0.05 and r=0.67, P<0.01, respectively) y con la dosis total de insulina exógena (r=0.62, P<0.02), lo que sugiere que la insulina per se influye en la ganancia de peso.

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This insulin requirement was associated with progressive increases in body weight despite frequent visits with the dietician and instructions to reduce the daily caloric intake

Esta necesidad de insulina estuvo asociada con progresivos incrementos en el peso corporal a pesar de las frecuentes visitas al dietista y las instrucciones de reducir la ingesta calórica diaria 

Weight gain is a well-recognized consequence of long-term insulin therapy

La ganancia de peso es una consecuencia muy reconocida de la terapia con insulina a largo plazo

Quizá estás pensando que si han engordado comiendo menos, han tenido que reducir sus niveles de actividad física. Puede que haya sido así, pero piensa que si en este estudio, en lugar de usar inyecciones de insulina, los participantes hubieran ganado masa muscular con inyecciones de esteroides anabolizantes, nadie consideraría ni el apetito ni el gasto energético como relevantes en el aumento de peso. ¿Es que no se cumplen las leyes de la física? Por supuesto que sí se cumplen, pero todo el mundo tiene claro que se trata de una intervención “hormonal” que no hace aumentar el peso corporal alterando la ingesta energética o el gasto energético, ¡aunque pueda alterarlos!

NADIE argumentaría que el músculo ha crecido porque “se ha comido demasiado”.

NADIE buscaría una explicación en un descenso de la actividad física.

NADIE recurriría a las calorías para explicar el resultado.

Pero, curiosamente, cuando hablamos de tejido adiposo y no de tejido muscular, las mismas leyes de la física sólo permiten una explicación: exceso calórico.

Obviamente las calorías importan. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Sí, “obviamente”…

– ¿Tu hijo ya ha dejado de crecer?
– Sí, por fin ha conseguido equilibrar su ingesta energética con su gasto energético.

Los niños crecen mientras tienen exceso calórico y dejan de crecer cuando aprenden a controlar su apetito y lo equilibran con su nivel de actividad física. Gracias a las leyes de la física sabemos que es así. ¡Tiene que ser así!

Es muy simple. Si tienes un déficit calórico, pierdes peso. Si el balance calórico es positivo, aumentas de peso. James Fell

Simple sí que es. Profundamente estúpido, más bien.