Las ratitas no entienden la teoría CICO

Metabolic status in growing rats fed isocaloric diets with increased carbohydrate-to-fat ratio“.

Experimento en ratas, a las que se distribuye en tres grupos, llamados 1:1, 2:1 y 3:1, que se distinguen por seguir dietas con diferente cociente carbohidratos/grasa y misma cantidad de proteína (25% en peso):

The diet composition (per 100 g of diet) was 25 g of protein (lactic casein, 87% protein, mesh 90), 15 g (1:1), 10 g (2:1), or 7.5 (3:1) of lipids (corn oil), 34 g (1:1), 45 g (2:1), or 51 g (3:1) of carbohydrates (corn dextrin from corn refinery)

Aunque no se limita la ingesta, no se aprecian diferencias entre los diferentes grupos de ratas en la ingesta energética.

When total energy intake was analyzed, it did not differ across groups after 28 d

Pero sí hubo claras diferencias en la velocidad a que ganaron peso corporal y, por tanto, en el peso alcanzado al final del experimento (en la tabla Wt es el peso y WtGV es la ganancia diaria en gramos por cada 100g de peso corporal):

Los autores constatan que algunos grupos de ratas ganaron peso a más velocidad que otros, y atribuyeron el efecto al tipo de comida (puesto que las calorías eran las mismas, pocas opciones más tenían):

Our study showed that the 2:1 and 3:1 groups reached the highest weight gain velocities. Moreover, both groups achieved a larger body (weight and body length), possibly due to the source of fat and carbohydrate used in the diets, such as saturated fat (medium and long chain), monounsaturated and polyunsaturated fats (-3 and -6), and simple or complex carbohydrates.

Insisto: no hubo diferencias en la ingesta energética ni en la cantidad de proteína, y los autores atribuyeron el diferente efecto sobre el peso corporal de las dietas a su composición. No es que algunos seamos “negacionistas” que renegamos de leyes impepinables, es que entendemos por qué la teoría del balance energético es pseudociencia y, además, sabemos que la evidencia científica demuestra falsa esa teoría una y otra vez (ver). No olvidemos lo esencial de lo que estamos viendo en estos estudios científicos:

la composición de la dieta puede hacer ganar o perder peso corporal, sin que sea alterando la saciedad/apetito (o cambiando la cantidad de comida ingerida), ni por el contenido en proteína

Si crees que las leyes de la física dicen lo contrario, estás interpretando incorrectamente las leyes de la física (ver).

Cambiando un poco de tema, aunque no del todo, en las conclusiones los autores del experimento nos dicen que con este estudio han demostrado que las dietas contribuyeron a la ganancia de peso, mediante una reducción del metabolismo:

these studies demonstrated that, although energy, protein, vitamin, and micronutrient intakes were constant and adequate, when calorie ratios of carbohydrate to fat were progressively increased from 1:1 to 2:1 and to 3:1, the diet contributed to weight gain by decreasing energy metabolism and leptin secretion through adipose tissue.

Lo cierto es que han observado una reducción del metabolismo en los dos grupos que más peso ganaron, en comparación con el otro, pero eso sólo es una observación de un resultado obtenido. Se están inventando una causalidad, una que carece de mecanismo fisiológico que la respalde (ver).

Energy expenditures, calculated as daily calories per 100 g of rat Wt in addition to calorie per oxygen liter conversion factor of each diet (Fig. 4, inset), at day 28 were 15% and 19% lower in the 2:1 and 3:1 groups, respectively, when compared with the 1:1 group (P<0.01) and showed no significant differences between them (P<0.05).

¿Están cometiendo el error de deducir causalidad de una observación o más bien traían la causalidad aprendida de casa?

Es esta omnipresente falta de rigor en el campo de la nutrición/obesidad lo que nos ha metido en el lío de diabetes y obesidad descontroladas (ver). O, al menos, así lo creo yo.

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¿Dejamos ya de decir que no hay alimentos engordantes?

Un dogma fundamental de la pseudociencia del balance energético es que nuestro cuerpo responde ante la cantidad de calorías de la dieta: “si dos alimentos tienen las mismas calorías, engordan lo mismo“. Supuestamente esa idea deriva de las leyes de la física, pero, como no me canso de repetir, no es así y los experimentos científicos demuestran que la teoría del balance energético es falsa (ver). Sí existen los “alimentos” engordantes y, por tanto, es un sinsentido tratar de controlar nuestro peso corporal pensando en términos de energía o de balance de energía. No porque en la práctica sea complicado hacerlo, sino porque carece de sentido hacerlo (ver).

Diet-driven microbiota dysbiosis is associated with vagal remodeling and obesity

Experimento en ratas en el que se comparan tres dietas, dos de ellas (las etiquetadas como HSD) altas en sacarosa (azúcar de mesa, un 17% de las calorías de la dieta). En la parte izquierda del gráfico se muestra la cantidad de azúcar consumida con cada dieta, y en la parte derecha cuántas kcal se tuvieron que consumir para ganar 1 g de grasa corporal con cada dieta.

Es decir, con las dietas que tenían un elevado porcentaje de calorías procedentes de azúcar era necesario consumir muchas menos kcal para acumular la misma cantidad de grasa corporal que en la dieta que tenía menos azúcar (LF/LSD). Ésa podría ser una definición de “engordante”.

Energy efficiency (the amount of energy needed to gain 1 g of body fat) was dramatically altered by high sugar diets. Both LF/HSD and HF/HSD rats were required to consume significantly fewer calories to gain a gram of body fat than the LF/LSD animals

Nadie hablaría de “eficiencia energética” (ver) si la teoría del balance energético fuera correcta. Y debería llamarse “eficiencia adipogénica” o “capacidad de engorde”, evitando usar términos relativos a la energía, porque justamente ese parámetro demuestra que engordar no va de energía.

Por ejemplo, las ratas del grupo verde consumieron menos energía que las del grupo azul, pero acumularon más grasa corporal (y también más masa no grasa, gráfica no mostrada):

The LF/HSD rats had increased body fat accumulation (Fig. 1B) when compared to the LF/LSD rat while consuming fewer calories (Fig. 2A)

Los autores nos cuentan que según se deduce de este estudio, una dieta alta en azúcar induce cambios fisiológicos que están asociados con un incremento de la grasa corporal, independientemente de que se coma más o menos:

Collectively, our study indicates that consumption of HSD, regardless of fat contents, induces microbiota dysbiosis, induces gut inflammation and alters vagal gut-brain communication. These changes are associated with an increase in body fat mass, independently of hyperphagia.

Pero esto es en ratas. Por fortuna para nosotros, los seres humanos funcionamos según las leyes de la termodinámica, lo que nos permite consumir azúcar sin que sea engordante. A los humanos lo que nos engorda es “comer más de la cuenta“. ¡Qué REQUETETONTOS son los animales!

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“La ganancia de peso corporal no guardó relación con la ingesta energética”

Más ratas y más pruebas de que la “teoría del balance energético” es pseudociencia.

Effects of low carbohydrate diets on energy and nitrogen balance and body composition in rats depend on dietary protein-to-energy ratio

Estudio con ratas. Hay varias dietas con distinta composición, de las cuales me voy a fijar en dos: la “Chow” y la LC55/30, que tienen el mismo porcentaje de proteína (en términos de calorías):

Three LC diets with increasing percentages of fat (55%, 65%, and 75% in dry matter [DM]) and decreasing percentages of protein (30%, 20%, and 10 % in DM, respectively), hereafter referred to as LC55/30, LC65/20, and LC75/10 were investigated. LC55/30 was matched to the chow diet with respect to the protein to-metabolizable energy (ME) ratio (ME predicted by Atwater factors).

En la tabla se puede ver que el grupo LC55/30 consumió más energía que el grupo Chow, pero ganó un 23% menos de peso (el dato que se ve en la tabla es la ganancia diaria, expresada en g/día):

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Mayor ingesta energética, menor aumento del peso corporal.

Porque la dieta es diferente.

Los autores del artículo nos dicen que la ganancia diaria de peso corporal no guardó relación con la energía (digerible) consumida:

Daily weight gain was not related to DE intake

¿Viola este resultado las leyes de la física? Pues en tal caso, que alguien me explique de dónde sale lo de que no hay alimentos engordantes y que lo que nos engorda es pasarnos con las calorías.

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Otro ejemplo de cómo la composición de la dieta afecta a la masa grasa, al margen de las calorías

Extra virgin olive oil increases uncoupling protein 1 content in brown adipose tissue and enhances noradrenaline and adrenaline secretions in rats

Experimento con ratas. Tres dietas idénticas en términos de macronutrientes. Sólo se diferencian en el tipo de grasa: aceite de maíz, aceite de oliva refinado o aceite de oliva virgen extra.

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Ingesta energética idéntica en los tres grupos, pero claras diferencias en la grasa corporal:

the three groups consumed equal metabolizable energies

Nótese que con la misma ingesta energética y la misma distribución de macronutrientes, hubo diferencias no sólo en la masa grasa, sino también en el peso corporal.

¿Viola este resultado las leyes de la termodinámica? En absoluto. Ningún resultado real puede violarlas. Pero es un resultado que demuestra la falsedad de la teoría del balance energético: no han sido ni las calorías ni tan siquiera el reparto de macronutrientes los que han determinado si ha habido más o menos engorde, sino que el resultado ha dependido de la composición de la dieta. Y las leyes de la física son las mismas para ratas y humanos.

Proteínas desacopladoras y eficiencia energética variable y adaptativa

Una posible explicación del resultado que acabamos de ver es que con la dieta más engordante, la del aceite de maíz, puesto que una mayor parte de la energía consumida ha sido almacenada como grasa corporal, las ratas de ese grupo sencillamente se han vuelto más eficientes aprovechando el resto de la comida para abastecer las necesidades fisiológicas. En la gráfica se muestra cómo los ratones de este grupo han desperdiciado menos energía por la vía de la proteína desacopladora UCP1.

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“Efectos de la composición de la dieta, no de la ingesta energética”

Longitudinal Adaptations to Very Low–carbohydrate Weight-reduction Diet in Obese Rats: Body Composition and Glucose Tolerance

Experimento con ratas. Hay dos fases en el experimento: en la primera hay dos grupos, el grupo control (C) y el grupo HF, que siguen dietas diferentes. A continuación (semana 9ª en adelante), las ratas del grupo HF se dividen en tres grupos con diferente dieta (VLC, HC y HF). De ellos, los grupos VLC y HC siguen dietas isoenergéticas (65% de las calorías del grupo C) por diseño del experimento (pair-feeding technique):

energy intakes of the VLC and HC diets were matched on a daily basis

En la gráfica se comprueba que, efectivamente, los grupos HC y VLC han consumido la misma cantidad de comida en términos de calorías:

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En las siguientes gráficas podemos comprobar cómo esos mismos grupos HC y VLC han acabado con diferente cantidad de grasa corporal (visceral a la izquierda, subcutánea a la derecha):

Es decir, con la misma ingesta energética han acumulado diferente cantidad de grasa corporal. Y así lo interpretan también los autores del estudio, que dicen, textualmente, que la ingesta energética no puede explicar el resultado y que la composición de la dieta es responsable de ese resultado:

These subsequent effects were due to differences in diet composition and not energy intake

En cuanto a la ingesta de proteína, el grupo VLC tiene un 35% de la energía procedente de proteína, mientras que en el HC es de un 25%. Es decir, con la misma ingesta energética ha engordado más el grupo que tenía más proteína en la dieta.

Por otro lado, nótese que el grupo VLC ha ganado grasa corporal en el último mes (semanas 12-16), aunque está siguiendo una dieta hipocalórica (está consumiendo un 65% de las calorías que consume el grupo C, el de control).

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Mismas calorías, misma distribución de macronutrientes, pero unas ratas consumen azúcar y otras no

Comparison of free fructose and glucose to sucrose in the ability to cause fatty liver

Experimento con ratas muy interesante. Durante 4 meses se comparan tres dietas, idénticas en calorías (por diseño pair fed del estudio) e idénticas en distribución de macronutrientes (mismas cantidades de carbohidratos, proteína y grasa).

Rats were pair fed to assure equivalent energy intake, and the study was conducted over 4 months so that the chronic effects could be determined

La diferencia, como vemos en la tabla de composición de las dietas, es el tipo de carbohidratos: almidón y maltodextrina en la “dieta normal” y sacarosa o fructosa+glucosa en los otros dos grupos:

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En la siguiente tabla se muestra la grasa corporal en los distintos grupos (grasa corporal por cada 100 g de peso corporal). En términos abolutos: 29.2, 43.6 y 41.9 g de grasa corporal.

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Sin diferencias en la ingesta energética y sin diferencias en el reparto de macronutrientes, y los grupos con sacarosa o glucosa+fructosa acabaron con un 50% más de grasa corporal que el grupo control.

No estamos interpretando mal los datos, pues los autores del estudio dicen lo mismo, que con la misma ingesta energética, los grupos con sacarosa o fructosa+glucosa han acabado con más grasa corporal:

Data of total caloric intake, body weight, as well as abdominal, retroperitoneal and total fat are shown in Table 2. There were no differences among groups; however, both S- and FG-fed rats tended to have greater intra-abdominal, retroperitoneal and total fat compared with rats on the control diet (Table 2).

Misma cantidad de grasa, misma cantidad de proteína, misma cantidad de carbohidratos —> Diferente acumulación de grasa corporal.

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Recuperación de la grasa corporal durante la restricción calórica (en ratas)

Prolonged Effects of Fasting-Refeeding on Rat Adipose Tissue Lipoprotein Lipase Activity: Influence of Caloric Restriction during Refeeding

Experimento en ratas. Se les retira la comida durante tres días y a continuación se las divide en tres grupos que tienen distintos niveles de restricción calórica: uno ad libitum (que come cuanto quiere, referencia 100%), uno con ingesta limitada al 75%, y uno con ingesta limitada al 50%.

Me voy a fijar únicamente en el grupo con la ingesta limitada al 50% del ad-libitum. ¿Qué sucede con su grasa corporal? Repito: esas ratas han estado 3 días si comer y a continuación siguen con restricción calórica, pero comiendo algo. El resultado es el que vemos remarcado con una flecha roja en la tabla: la grasa corporal de esas ratas está aumentando con el paso de los días.

Siguen “haciendo dieta”, siguen “pasando hambre”, y su grasa corporal no sólo no baja, sino que está aumentando. Nótese que no están aumentando la grasa corporal por hiperfagia (comer mucho) a consecuencia de haber pasado hambre.

En la figura se muestra el tamaño de los adipocitos en los distintos grupos. Tras los tres días de ayuno ha subido en todos los grupos, sigan o no con restricción calórica.

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Los autores del artículo lo resumen así:

Metabolic adaptations that occur during refeeding following a fast act to replenish depleted body fat stores

Las adaptaciones metabólicas que ocurren durante la ingesta que sigue al ayuno actúan para reponer las previamente vaciadas reservas de grasa.

Y no es por pasarse comiendo.

Como resultado interesante, aumentaron los niveles de lipoproteína-lipasa (LPL) sin que se detectara un aumento de los niveles postprandiales de la insulina. La LPL es la enzima que extrae los ácidos grasos de las lipoproteínas para su posterior absorción por parte de los adipocitos:

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En condiciones normales la LPL responde ante los cambios en los niveles de insulina (ver), pero en este experimento aumentó sin que lo hiciera la insulinemia:

in this study the overshoot of LPL during ad libitum refeeding seemed to occur without a detectable change in postprandial plasma insulin levels

La restricción de la ingesta está aumentando la facilidad con la que el animal engorda. Ese cambio fisiológico no se está produciendo por un aumento de los niveles de insulina, sino incluso con niveles de insulina postprandiales no elevados.

Mis reflexiones

Los que ganan dinero recetando dietas hipocalóricas nos cuentan que la culpa del fracaso es del obeso: el obeso miente sobre cuanto come o no sabe contar cuantas calorías consume. Nos cuentan que la reacción del cuerpo a la restricción calórica es un mito, o admiten que existe, pero afirman que es insuficiente para impedir adelgazar. También nos dicen que si la restricción calórica es moderada, entonces se evita esa reacción metabólica.

La realidad es que el método “comer menos y moverse más” no funciona para adelgazar (i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo). La evidencia científica es contundente en ese sentido (ver,ver,ver). Y tampoco tiene fundamento el mensaje de que la restricción calórica moderada sí funciona (ver). Y esos resultados son lógicos, pues el “come menos y muévete más” no tiene más fundamento que la estupidez humana (ver,ver,ver).

En este estudio en ratas hemos visto que, aunque los animales han reaccionado a la restricción calórica con una pérdida inicial de grasa corporal, a continuación están recuperando la grasa perdida aunque se mantenga la restricción calórica. Sabemos que esto es posible, porque lo estamos viendo en este estudio. ¿Cómo saben los “expertos” que en humanos no se produce este mismo fenómeno, de tal forma que a partir del sexto mes, más o menos, comas cuanto comas, vas a empezar a recuperar la grasa perdida en los seis meses previos? ¿Cómo se atreven a culpar al obeso del fracaso del método, cuando la evidencia científica dice que el método ha fracasado todas y cada una de las veces que se ha puesto a prueba en un experimento científico? ¿En qué evidencias basan su acusación de que el método no funciona porque el obeso no sabe contar cuanto come? ¿Dónde están las pruebas de que el método funciona? ¿Por qué nadie nos muestra esas pruebas?

Que no nos engañen: las pruebas científicas dicen que el método NO funciona. No hay falta de pruebas.

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