Desarmados

Hoy me he encontrado con un amigo que lleva tiempo queriendo perder peso. Ya estuve hablando con él el verano pasado del tema de adelgazar, y, aunque no participa, me consta que lee el blog de vez en cuando.

Ha pasado un año y no ha conseguido bajar de peso. Según lo que me ha contado (y lo que en su momento me contó su mujer), no ha sido capaz de mantener la dieta. Él me dice que siente que tiene adicción a ciertos alimentos. Y ahora mismo está intentando no consumirlos durante unas semanas, para ver si se libra de ese deseo. Yo le he contado que en mi experiencia, sí desaparece.

Ahora vuelvo a eso, pero antes quiero aclarar que si ellos me dicen que ha faltado fidelidad a la dieta, pues entiendo que habrá sido así, pero yo no voy a deducir de la falta de resultados que se haya dejado de hacer dieta. Ojalá la restricción de carbohidratos le funcione, pero garantías 100% creo yo que no hay. Y eso mismo me lo aplico a mí: soy muy constante con mi forma de comer, pero no descarto que, sin cambiar nada por mi parte, un día mi grasa corporal empiece a subir. No ha sucedido, pero podría suceder. No tengo certeza y sí tengo miedo a que pase y no encontrar la forma de frenarlo.

Volviendo a lo de la adicción, hay una idea que leí al Dr. Briffa (ver) que me resulta interesante: “que la comida nos guste, pero no demasiado. Por un lado, lo de que comamos cosas “que nos gusten, pero no demasiado”, transmite un mensaje de sacrificio en el que yo creo para mí: no puedo pretender estar sano sin renunciar a consumir cosas que me gustan. Y por otro lado, me parece un buen mensaje porque creo que, en general, coinciden los productos hacia los que sentimos un deseo excesivo, llamémoslo “adicción”, con los que es conveniente evitar. Creo que este mensaje puede ayudar a comer mejor.

Quizá pensemos que esa directriz nos puede ayudar a “comer menos”, pero obviamente yo no creo que “comer menos” sea, en sí mismo, ni un buen objetivo ni un buen mensaje. La gente no está gorda por comer demasiado y la solución no es comer menos.

Actualmente disfruto la comida, pero solo los frutos secos y la fruta me producen un deseo excesivo. Podría comer mucho más de ambos grupos de alimentos de lo que como, y necesito aplicar algo de fuerza de voluntad para no pasarme de los límites que yo mismo me impongo.

Que nada cambie.

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2 thoughts on “Desarmados

    • En un cuerpo sano supongo que el riesgo es muy bajo, pero yo he sido obeso durante varios años… Mi hígado ha estado sufriendo durante años, con las transaminasas disparadas en algunos momentos, ¿cómo de “normal” es mi metabolismo ahora mismo, tras haber pasado por eso? Puede que no haya secuelas, pero también puede haber algo “tocado”

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