«Nadie obliga a esta gente a comer calorías suficientes para llegar a tener sobrepeso. Ellos son los que levantan el tenedor, y es su tarea asumir la responsabilidad de su comportamiento y hacer cambios positivos para hacer frente a sus problemas.
Estar delgado no es un derecho. Es un privilegio que se gana trabajándolo.»( ver )
«Los verdaderos culpables de la epidemia de la obesidad son la falta de responsabilidad personal y su secuaces, la gula y la pereza.» ( ver )
Tú tienes la culpa de tu propia obesidad porque eres un glotón y un perezoso. Por el contrario, ellos, las personas delgadas, son virtuosos y responsables y muestran un alto grado de auto-control.
Pero también nos dicen que La genética es la culpable (ver), los padres son los culpables (ver), No dormir lo suficiente es el culpable (ver), la Comida rápida es la culpable (ver), el Aumento de tamaño de las raciones es la culpable (ver), Ver demasiada televisión es la culpable (ver), etc.
¿Eres realmente culpable de tu propia obesidad?
¡Ni hablar! No tienes la culpa, porque has sido engañado para comer alimentos nada saludables.
«¿Qué pasa si al culpar a los obesos estamos culpando a las víctimas?[…] Personalmente, no puedo permitirme el lujo de la arrogancia nunca más». Peter Attia (charla TED)
Y puede haber algo de verdad en el resto de posibles culpables, pero son esencialmente una cortina de humo. Muchas personas consideran todos los posibles culpables, menos el real. Culpando a otros factores, el verdadero culpable de la obesidad permanece oculto.
Esto es lo que causa la obesidad:
- Una dieta basada en hidratos de carbono y cereales, consecuencia de la mentira de que «la grasa saturada es mala».
- La estúpida teoría Calories In Calories Out (y su corolario «Puedes comer lo que quieras, siempre y cuando luego quemes esas calorías«)
- Los alimentos procesados, llenos de azúcar, cereales y grasas no saludables (grasas trans y los aceites de semillas)
Entonces, ¿quién tiene la culpa?
- Las autoridades sanitarias, los que te dijeron que comer muchos cereales y muchos carbohidratos, los alimentos que nos engordan, es saludable. Los que hablan del balance de energía. Los que dicen que eres culpable de tu obesidad porque comes demasiado y te mueves muy poco.
- Las grandes farmacéuticas. Ellos no sólo se benefician de la enfermedad de los ciudadanos, vendiendo fármacos para la diabetes, la hipertensión o la hipercolesterolemia: pagan a asociaciones y particulares para que el problema no se resuelva y sus medicamentos se recomienden como la «solución».
- Los grandes fabricantes de comida. La mayoría de ellos añaden azúcar, fructosa, grasas trans y aceites de semillas a los productos. Otros venden los productos basados en cereales que te engordaron. Emiten anuncios destinados a los niños. También pagan a «asociaciones de salud» para que las recomendaciones dietéticas no cambien.
- Las grandes empresas agrícolas. Cambiaron de trigo para que fuera más rentable. Pero este nuevo trigo es también peor para tu salud. Ellos son los inventores de la pirámide nutricional. Te dicen que el consumo de cereales y aceites de semillas es saludable, y que los alimentos de origen animal son peligrosos. Esos son los mensajes que sirven para vender sus productos y también para hacerte obeso.
- Asociaciones de salud. Son financiadas por las grandes farmacéuticas, los fabricantes de comida y las empresas agrícolas. No muerden la mano que les da de comer. Sus recomendaciones dietéticas son las que te han enfermado y te han vuelto obeso.
No estás obeso por ser un glotón y un perezoso: estás obeso porque esta gente te ha engañado.
Por favor, lee la siguiente cita:
«Los fumadores son las víctimas y culparles es crear falsos parias. Ellos necesitan apoyo, ayuda y cuidado. Tienen que hacer todo lo posible para dejar de fumar. Sin embargo, acusar a los fumadores hace más difícil el tratamiento de su adicción y su innecesaria culpabilización retrasa el tratamiento. También nos distrae de la necesidad imperiosa de acabar con los traficantes de drogas que venden productos con nicotina. Para con ellos no debe haber relajación, piedad, ni consideración. Para con ellos no debe haber nada más que señalarles como culpables». ( ver )
Al atacar a la persona, se ignora al verdadero culpable detrás de la epidemia de obesidad. Hablar de factores de décimo orden (ver), por ejemplo, no dormir lo suficiente, también retrasa la solución del problema.
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