¿Por qué el rebote en ratones es fisiológico y en humanos falta de carácter (dejar la dieta)?

Interesante hilo de Andrés en twitter:

Fijémonos en el experimento que cita Andrés: hay un grupo de ratones que es obligado a consumir un 66% de las calorías que consumen el resto de ratones (que siguen diferentes dietas). Si nos fijamos en la evolución de su peso corporal, tras la bajada inicial se produce una recuperación del peso perdido.

¿Se han saltado la restricción calórica esos ratones? No. Entonces, ¿por qué han subido de peso?

Si fueran humanos diríamos que mienten y están comiendo más de lo que dicen.

Andrés cita otro experimento interesante.

Un grupo de ratas (grupo PFR) ha sido sometido a restricción calórica durante unos días. Como consecuencia de eso ha perdido peso. Tras la restricción calórica se les da tantas calorías al día como como consumen ratas de su nuevo peso. En resumen, acaban de perder peso con restricción calórica y tenemos la certeza de que no comen “de más”. ¿Qué sucede?

En los siguientes días el grupo PFR acumuló más del doble de grasa corporal que las ratas que pesaban lo mismo que ellas, pero que no habían hecho restricción calórica. Consumiendo las mismas calorías.

Las ratas no han comido de más. ¿Por qué han recuperado grasa corporal?

Si fueran humanos diríamos que mienten y están comiendo más de lo que dicen.

¿Por qué el rebote en ratones es fisiológico y en humanos falta de carácter (dejar la dieta)?

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Recuperación de la grasa corporal durante la restricción calórica (en ratas)

Prolonged Effects of Fasting-Refeeding on Rat Adipose Tissue Lipoprotein Lipase Activity: Influence of Caloric Restriction during Refeeding

Experimento en ratas. Se les retira la comida durante tres días y a continuación se las divide en tres grupos que tienen distintos niveles de restricción calórica: uno ad libitum (que come cuanto quiere, referencia 100%), uno con ingesta limitada al 75%, y uno con ingesta limitada al 50%.

Me voy a fijar únicamente en el grupo con la ingesta limitada al 50% del ad-libitum. ¿Qué sucede con su grasa corporal? Repito: esas ratas han estado 3 días si comer y a continuación siguen con restricción calórica, pero comiendo algo. El resultado es el que vemos remarcado con una flecha roja en la tabla: la grasa corporal de esas ratas está aumentando con el paso de los días.

Siguen “haciendo dieta”, siguen “pasando hambre”, y su grasa corporal no sólo no baja, sino que está aumentando. Nótese que no están aumentando la grasa corporal por hiperfagia (comer mucho) a consecuencia de haber pasado hambre.

En la figura se muestra el tamaño de los adipocitos en los distintos grupos. Tras los tres días de ayuno ha subido en todos los grupos, sigan o no con restricción calórica.

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Los autores del artículo lo resumen así:

Metabolic adaptations that occur during refeeding following a fast act to replenish depleted body fat stores

Las adaptaciones metabólicas que ocurren durante la ingesta que sigue al ayuno actúan para reponer las previamente vaciadas reservas de grasa.

Y no es por pasarse comiendo.

Como resultado interesante, aumentaron los niveles de lipoproteína-lipasa (LPL) sin que se detectara un aumento de los niveles postprandiales de la insulina. La LPL es la enzima que extrae los ácidos grasos de las lipoproteínas para su posterior absorción por parte de los adipocitos:

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En condiciones normales la LPL responde ante los cambios en los niveles de insulina (ver), pero en este experimento aumentó sin que lo hiciera la insulinemia:

in this study the overshoot of LPL during ad libitum refeeding seemed to occur without a detectable change in postprandial plasma insulin levels

La restricción de la ingesta está aumentando la facilidad con la que el animal engorda. Ese cambio fisiológico no se está produciendo por un aumento de los niveles de insulina, sino incluso con niveles de insulina postprandiales no elevados.

Mis reflexiones

Los que ganan dinero recetando dietas hipocalóricas nos cuentan que la culpa del fracaso es del obeso: el obeso miente sobre cuanto come o no sabe contar cuantas calorías consume. Nos cuentan que la reacción del cuerpo a la restricción calórica es un mito, o admiten que existe, pero afirman que es insuficiente para impedir adelgazar. También nos dicen que si la restricción calórica es moderada, entonces se evita esa reacción metabólica.

La realidad es que el método “comer menos y moverse más” no funciona para adelgazar (i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo). La evidencia científica es contundente en ese sentido (ver,ver,ver). Y tampoco tiene fundamento el mensaje de que la restricción calórica moderada sí funciona (ver). Y esos resultados son lógicos, pues el “come menos y muévete más” no tiene más fundamento que la estupidez humana (ver,ver,ver).

En este estudio en ratas hemos visto que, aunque los animales han reaccionado a la restricción calórica con una pérdida inicial de grasa corporal, a continuación están recuperando la grasa perdida aunque se mantenga la restricción calórica. Sabemos que esto es posible, porque lo estamos viendo en este estudio. ¿Cómo saben los “expertos” que en humanos no se produce este mismo fenómeno, de tal forma que a partir del sexto mes, más o menos, comas cuanto comas, vas a empezar a recuperar la grasa perdida en los seis meses previos? ¿Cómo se atreven a culpar al obeso del fracaso del método, cuando la evidencia científica dice que el método ha fracasado todas y cada una de las veces que se ha puesto a prueba en un experimento científico? ¿En qué evidencias basan su acusación de que el método no funciona porque el obeso no sabe contar cuanto come? ¿Dónde están las pruebas de que el método funciona? ¿Por qué nadie nos muestra esas pruebas?

Que no nos engañen: las pruebas científicas dicen que el método NO funciona. No hay falta de pruebas.

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¿Es esto adelgazar? (XIII)

The Effect of Rate of Weight Loss on Long-Term Weight Regain in Adults with Overweight and Obesity

Estudio de pérdida de peso en el que se compara a) perder peso con una dieta muy hipocalórica (500 kcal/día) durante poco tiempo (VLCD), y b) perder lo mismo con menor restricción calórica (1250 kcal/día) y por tanto de forma más lenta (LCD). Los participantes son hombres y mujeres obesos. Tras la fase de pérdida de peso hay 4 semanas de mantenimiento de peso y se realiza un seguimiento al cabo de 9 meses.

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Al final de la fase de mantenimiento de peso los participantes habían perdido unos 8.5 kg de grasa corporal, independientemente de cómo lo habían perdido. Durante los 9 meses de seguimiento en los dos grupos recuperaron la mitad de lo perdido, es decir, unos 4kg de grasa corporal. Es el resultado característico de la dieta hipocalórica: pérdida de peso a corto plazo y recuperación de lo perdido a medio-largo plazo.

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Por otro lado, los autores del artículo se fijaron en que ambos grupos recuperaron el peso perdido en la misma medida. Y nos dicen que la evidencia científica no respalda la idea de que si la pérdida de peso es lenta, se evita recuperar el peso perdido

the current scientific evidence does not support a gradual weight loss approach over rapid weight loss in the prevention of weight regain

Aunque los lectores habituales del blog (¡gracias a todos por seguir ahí!) ya lo saben, insisto: en experimentos con dietas hipocalóricas, el efecto rebote convierte lo que era pérdida de peso/grasa corporal en recuperación de peso/grasa corporal aproximadamente a partir del sexto mes. Hay que buscar estudios de al menos un año de duración (y si son de sólo un año, que al menos nos den varias medidas de peso/grasa corporal durante ese año).

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¿Es esto adelgazar? (I)

Successful weight loss maintenance includes long-term increased meal responses of GLP-1 and PYY

Durante dos meses los participantes pierden peso con una dieta muy hipocalórica (800 kcal/día). Pierden 12.5 kg en término medio.

A continuación se sigue manteniendo durante 52 semanas la restricción calórica: 600 kcal/día por debajo de los requisitos energéticos estimados. En esa fase se les indica que deben consumir 1400 kcal/día. En ese tiempo ganan 2.2 kg de músculo y no pierden ni un gramo de grasa.

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En resumen: estas personas tienen casi un 40% de grasa corporal, están consumiendo muchas menos calorías de las que supuestamente gastan, y aun así en 52 semanas de fase de mantenimiento, sus kilos de grasa corporal no se han reducido. Es decir, siguen estando gordos, se están muriendo de hambre y no están adelgazando nada.

A esto los autores del artículo lo llaman “exitoso mantenimiento del peso perdido“. Si esto es un éxito en el mantenimiento de peso, yo soy el bombero torero.

Además, este artículo, en el que el apetito y el consiguiente incremento de la ingesta no son factores estudiados ni que hayan influido en el resultado, es citado por dietistas como prueba de la importancia de controlar el apetito para mantener el peso perdido a largo plazo. ¿Es que no leen los estudios? Eso es desinformar haciendo creer a la gente que controlando la ingesta calórica se puede mantener el peso perdido y que, por lo tanto, si no lo consiguen la culpa es suya.

Pensemos un poco: ¿han adelgazado estas personas? Han perdido 10 kg al cabo de un año de hacer dieta, que es bien poco, y su peso está subiendo a pesar de estar ingiriendo 1400 kcal/día. ¿Cómo sigue la historia? ¿Siguen consumiendo 1400 kcal/día y recuperando peso? ¿Consumen una cantidad normal de comida, no un “exceso”, y también recuperan peso? ¿Seguimos insistiendo en las dietas hipocalóricas para adelgazar? ¿Cuántas veces tiene que fracasar el método para que esta estupidez llegue a su fin? ¿Mil? ¿Diez mil? ¿Un millón de experimentos de pérdida de peso fracasados? Tenemos ante las narices la prueba de que el método no funciona, ¿y lo que le decimos a la gente es que el éxito es cuestión de controlar el apetito?

Vale ya, ¿no?

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Dieta baja en carbohidratos en personas con diabetes tipo 1 (y el hambre)

A randomised trial of the feasibility of a low carbohydrate diet vs standard carbohydrate counting in adults with type 1 diabetes taking body weight into account

Estudio de corta duración con muy pocos participantes, sólo 10 en total. Los participantes tienen diabetes tipo 1 y se dividen en dos grupos: en ambos se compensa, obviamente, la ingesta de carbohidratos con insulina, pero en uno de los grupos se hace hincapié en que la dieta sea baja en hidratos de carbono (según los investigadores, el objetivo era entre 50 y 75g/día).

El resultado que me interesa es que los participantes del grupo bajo en hidratos de carbono (low-carb) redujeron su ingesta calórica en 600 kcal/día, mientras que el otro grupo sólo la rebajó en unas 75 kcal/día. No se pidió ni se impuso que hubiera restricción calórica, por lo que cabe deducir que la restricción de carbohidratos aparentemente redujo el hambre, un resultado típico de estas dietas (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver). Curiosamente los autores del artículo no resaltaron la diferencia entre dietas:

Although calorie restriction was not prescribed, nor discussed, both groups trended to a lower total energy intake at 12 weeks.

“Both groups…” Dicen que ambos grupos redujeron la ingesta, aunque no se les pidió que lo hicieran, pero omiten decir que la reducción no es comparable. Me resulta llamativo que no hagan referencia a la gran diferencia entre grupos.

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Muchas veces cuando se comparan dietas lo que se busca es que sean isocalóricas, para así poder ver el efecto de la composición de la dieta. Sabemos que en esas condiciones la restricción de carbohidratos sistemáticamente demuestra ser mejor que otras opciones dietarias para perder grasa corporal (ver). Ese resultado es interesante desde el punto de vista teórico, pues demuestra el fraude del balance energético y la ventaja metabólica de la restricción de carbohidratos, pero desde el punto de vista práctico al forzar la ingesta alteramos el funcionamiento natural de las dietas.

¿Es importante que la ingesta se reduzca de forma no forzada? Sí. No hay razón para seguir ignorando este hecho como si fuera irrelevante: es cualitativamente diferente reducir la ingesta de forma forzada y pasando hambre, que reducir la ingesta porque no se tiene hambre (ver). Otros autores sí han considerado que es un hecho que debía analizarse:

The voluntary reduction in energy intake among recipients of the low-carbohydrate diet merits future research (ver)

La restricción voluntaria de la ingesta energética entre los asignados a la dieta baja en carbohidratos merece ser investigada más adelante

El paradigma de la energía (hablar de calorías) ignora negligentemente lo que sucede a nivel metabólico, y nos dice que ambos casos son equivalentes pues en ambos se reduce la ingesta.

Si la restricción de carbohidratos funciona es porque la gente consume menos calorías (ver,ver)

Doble falsedad, pues 1) metabólicamente no son situaciones equivalentes —como demuestra la ausencia/presencia del hambre—, y además 2) implícitamente se está diciendo que “consumir menos calorías” funciona, lo que sabemos que es falso (ver). Falso y falso.

Por otro lado está la mentira de la saciedad y el apetito. Nos dicen que las dietas low-carb aburren a la gente por la falta de variedad (o por lo que sea) y que por eso se come menos. Aunque hubiera algo de cierto, se sigue sin dar una explicación para la falta de hambre en condiciones de aparente restricción calórica. ¿Quién se siente saciado con 1400 kcal/día? A mí no me parece cuestión de falta de atractivo de la comida, sino, sencillamente, de falta de hambre. En cualquier caso, merece una explicación, no indiferencia.

 El hambre es síntoma de falta de alimento.
 ¿Por qué en el grupo low-carb no tienen hambre? (consumen únicamente 1400 kcal/día)

Por lo demás, el resultado es el que cabría esperar. En el grupo de la dieta baja en carbohidratos, todo es mejor. Y fijémonos en la tabla en el dato “Total daily insulin” (dosis diaria de insulina): reducida con la dieta low-carb, aumentada con el tratamiento estándar. Los participantes van a mejor y lo hacen con menos medicamentos. ¿Qué dieta querríamos que el médico recomendara a un familiar diabético cuyo estado de salud nos importa? ¿Qué dieta le mandaría el médico en España en este momento? ¿En beneficio de quién?

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Leer más:

¿Qué pasará mañana?

Efficacy and safety of long-term low-calorie diet in severely obese patients non-eligible for surgery

Estudio de pérdida de peso.

Los participantes tienen un IMC medio de 57 kg/m² (no es una errata).

¿Cuál es la ingesta calórica normal de una persona con IMC=57? No lo sé, pero la dieta en este estudio era de 900 kcal/día y se mantuvo durante 33 meses. ¿Qué resultado cabe esperar?

Bajaron de peso una barbaridad, pero lo interesante es que dejaron de bajar y comenzaron a subir poco a poco (y no habían alcanzado un peso normal). Respecto del peso de partida, bajaron hasta el 70%, pero no más. En la tabla, RBW es el peso corporal expresado como porcentaje del peso inicial:

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Y el IMC estuvo estancado cerca de 40 toda la segunda mitad del estudio:

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Los investigadores relataron que esporádicamente los participantes consumían cosas no permitidas:

Although patients were encouraged to avoid additional nutrition intake, all subjects reported sporadic supplemental food intake.

Si la dieta era de 900 kcal/día y el IMC era de 40 durante gran parte del estudio, para “saltarse la dieta” no basta con tomarse algo extra esporádicamente. Habría que pasarse muchísimo de las 900 kcal. Asumiendo que los datos del estudio son correctos y que los participantes cumplieron con la dieta, saltándosela esporádicamente, ¿por qué dejaron de perder peso?

Y tengo otra pregunta: acaba de finalizar el estudio, tenemos un IMC de 40 y, consumiendo menos de 1000 kcal/día, nuestro peso ha estado subiendo poco a poco en los últimos meses. ¿Cómo sigue la historia? ¿Qué hacemos? ¿De quién será la culpa de lo que va a pasar?

Preguntas. Y tus preguntas son.. ¿qué pasará mañana…?

Leer más:

El estancamiento en la pérdida de peso (“efecto rebote”)

Metabolic effects of green tea and of phases of weight loss

Experimento de 12 semanas de duración.

Dieta hipocalórica altísima en carbohidratos (60% de las calorías) y muy baja en grasa (15% de las calorías) que proporciona un 60% del gasto energético estimado:

The diet was a meal replacement diet plan (SlimIFast, Unilever Bestfoods Nederland B.V.), which provided approximately 60% of the predicted EE (average % energy: protein 25, fat 15, carbohydrate 60).

Nos dan los datos de pérdida diaria de grasa corporal (en rojo) durante las primeras 4 semamas y durante las 8 últimas semanas. Sólo se ha hecho dieta durante tres meses y se han perdido 4 Kg de grasa corporal. Los síntomas de estancamiento de la pérdida de peso son evidentes:

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– Los datos del estudio podrían tener como explicación que los participantes han dejado de seguir la dieta.

– Puede ser. Pero, ¿es eso lo que sucede siempre? ¿En todos los estudios científicos con dieta hipocalórica pasa eso? Es una idea absurda. Pero es lo de menos, ¿crees que es imposible que lo que estamos viendo sea la consecuencia de que están pasando hambre?

– No, no creo que sea imposible. Puede que exista esa reacción metabólica ante la falta de alimento.

– Muy bien. Por lo tanto no hay garantías de que el “come menos y muévete más” funcione para pérdida de peso a largo plazo. No hay una ley de la física que imponga que tiene que funcionar. Puede funcionar o puede que no funcione. ¿Cierto?

– Cierto.

– En tal caso, antes de recomendar el uso de una dieta hipocalórica habría que demostrar que el método es útil para lo que interesa: perder una cantidad importante de peso y mantener el nuevo peso a largo plazo. Y en caso contrario, hay que advertir a los clientes de que no existe evidencia científica que respalde el uso del método. Lo contrario es engañar, y, si hay dinero de por medio, timar.

– Hay gente a la que le funciona.

– ¿Me puedes dar el estudio científico del que estás hablando?

– En casi todos los estudios hay alguna persona a la que el método le funciona. Por ejemplo, en este artículo se habla de los hábitos de personas que han conseguido perder al menos 13 Kg de peso y mantener esa pérdida más de 5 años. Existir, existen,

– No lo pongo en duda. Hablas de “alguna persona”. ¿Qué porcentaje del total de personas que han intentado perder peso?

– No lo sé. Pocos. Es un estudio observacional que sólo se fija en los que han tenido éxito, no un experimento controlado que demuestre la efectividad del método.

– No puedes decirme ni cuántos tienen éxito ni lo que es mucho más importante: por qué lo han tenido. ¿Crees que esa información es relevante para una persona que quiere perder peso? ¿Crees que se puede recomendar una dieta hipocalórica sin informar correctamente al cliente de la falta de fundamento y de eficacia del método?

– Supongo que no.

– ¿Conoces algún estudio científico que haya demostrado que la dieta hipocalórica, “pasar hambre”, es útil para perder una cantidad importante de peso a largo plazo?

– No, no lo conozco.

– ¿Por qué razón crees que nunca ha funcionado en un experimento científico?

– La gente no quiere cambiar de hábitos, lo que quiere es hacer dieta un tiempo y luego seguir comiendo lo que le apetezca.

– Es una posibilidad, pero lo que me importa es saber si tu opinión es algo que sabes seguro, o si por el contrario es sólo lo que crees. ¿Sabes seguro que de mantenerse la dieta hipocalórica va a funcionar? ¿Sabes seguro que la causa del fracaso sistemático de la dieta hipocalórica es la falta de seguimiento del método? ¿Sabes seguro que la culpa es de la gente y no del método?

– No, no lo sé.

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