La ciencia basura tiene consecuencias que pagamos todos

Los artículos científicos que se publican en el campo de la nutrición son en muchos casos ciencia basura. O no existe revisión por pares, o son todos igual de incompetentes, los autores y los revisores.

Lees un estudio, encuentras una afirmación que te sorprende y cuando compruebas los artículos que citan te das cuenta de que no refuerzan lo más mínimo las afirmaciones de los autores. ¿Cómo pueden los artículos superar la “revisión por pares”, si es que realmente hay revisión por pares?

Un ejemplo

Artículo publicado hace unos meses, de título “Biologic Responses to Weight Loss and Weight Regain: Report From an American Diabetes Association Research Symposium“.

Hablando de dietas para pérdida de peso:

As far as what diet is optimal, net caloric restriction is essential, while differences in macronutrient composition do not appear to have a strong effect on the magnitude of weight loss in humans (27–29)

En cuanto a qué dieta es óptima, una restricción calórica neta es esencial, mientras que las diferencias en la composición de macronutrientes no parecen tener un fuerte efecto en la magnitud de la pérdida de peso en humanos.

Es decir, que la restricción calórica, “comer menos”, el método que nunca ha demostrado funcionar para una pérdida de peso significativa a largo plazo, es “esencial”, y los macronutrientes no importan demasiado. Y nos dan tres referencias como presunto soporte de esa fantasía:

27. Shai I, Schwarzfuchs D, Henkin Y, et al, .; Dietary Intervention Randomized Controlled Trial (DIRECT) Group. Weight loss with a low-carbohydrate, Mediterranean, or low-fat diet. N Engl J Med 2008;359:229–241

Se comparan tres dietas muy altas en carbohidratos, donde este macronutriente representa el 40 ó 50% de las calorías. La dieta más baja en hidratos de carbono tenía 233 g/día de carbohidratos (ver), es decir muy por encima de lo que se considera low-carb.

28. Golay A, Eigenheer C, Morel Y, Kujawski P, Lehmann T, de Tonnac N. Weight-loss with low or high carbohydrate diet? Int J Obes Relat Metab Disord 1996;20:1067–1072

La dieta baja en hidratos de carbono hizo perder un 29% más de grasa corporal, en un experimento en el que la ingesta se controló estrictamente (ver).

29. Sacks FM, Bray GA, Carey VJ, et al. Comparison of weight-loss diets with different compositions of fat, protein, and carbohydrates. N Engl J Med 2009;360:859–873

Se comparan tres dietas que no se diferencian en prácticamente nada. Por ejemplo, los carbohidratos estaban en el rango 42-53%. Es decir, todas muy altas en carbohidratos y básicamente iguales (ver,ver).

Ésas son las pruebas que aportan de que los macronutrientes no importan, que para perder peso sólo importan las calorías totales: un experimento controlado que constata la ventaja de las dietas low-carb y otros dos que no usan dietas low-carb. De los cientos de artículos publicados que aportan luz sobre la importancia de la composición de la dieta, escogen esos tres. Inexplicable nivel de incompetencia, especialmente considerando todos los artículos de los que he hablado en el blog que demuestran que los macronutrientes sí importan, en términos de pérdida de peso a largo plazo y en términos de salud (ver).

Otro ejemplo

Low-carbohydrate diets cause obesity, low-carbohydrate diets reverse obesity: a metabolic mechanism resolving the paradox

Certainly many studies have demonstrated the beneficial effects of high-carbohydrate, low fat diets (e.g., the Mediterranean diet: Schroder et al., 2004) in reducing adiposity and other aspects of the metabolic syndrome.

Ciertamente muchos estudios han demostrado los beneficiosos efectos de las dietas altas en carbohidratos y bajas en grasa (e.g. dieta mediterránea: Schroder et al., 2004) a la hora de reducir la adiposidad y otros aspectos del síndrome metabólico.

Y de esos “muchos estudios” (son tantos que se les escapan de las manos) que demuestran las ventajas de las dietas low-fat lo único que son capaces de citar es un estudio observacional (ver) en el que se habla de la dieta mediterránea, y cuyo índice de cumplimiento se calcula con un sistema de puntos. En ese estudio los datos de consumo de carbohidratos y grasa andan por el entorno del 40%, en todos los cuartiles estudiados, por lo que ni la cantidad de carbohidratos ni de grasa dietaria pueden ser un factor relevante al interpretar los resultados. Además, cabe preguntarse si los autores que lo citan están diciéndonos que un 40% de grasa en la dieta es low-fat.

Certainly many studies“…

Un tercer ejemplo

No hace mucho Richard Feinman habló de un artículo que decía que en estudios observacionales las dietas low-carb estaban asociadas a una mayor mortalidad. El artículo que citaban como prueba no incluía ni dietas low-carb ni datos de mortalidad. Una lectura muy interesante.

Quizá alguien piense que este tipo de hechos son irrelevantes, que da un poco igual que el nivel científico de lo que se publica sea ínfimo. A lo mejor soy el único “friki” al que le parece muy grave y con evidentes consecuencias negativas para nuestra salud.

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2 thoughts on “La ciencia basura tiene consecuencias que pagamos todos

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