La guerra del lenguaje (IV): adicción a la comida

¿Adicción a la comida? Si pudieras comer todo el brócoli que quisieras, ¿no pararías nunca? ¿Eres de los que no puedes parar de comer salmón? ¿Te hace perder el control un plato de guisantes?

Si has contestado “sí” a las preguntas anteriores, tienes un problema de adicción a la comida. Si crees que sí hay alimentos que no puedes dejar de comer, pero no son exactamente esos, tu problema no es, obviamente, con la comida, sino solo con ciertos alimentos. No eres “adicto a la comida”, sino que hay alimentos que son adictivos, o más bien eres adicto a la no-comida:

  • Adicción a la comida” nos habla de un desorden de la persona. Se come “demasiado”.
  • Sin embargo, hablar de “alimentos adictivos” centra la culpabilidad en el “alimento”, no en el individuo.

Cuando prácticamente todo el mundo pierde el autocontrol ante los mismos alimentos, no podemos culpar a la persona (ver)

La adicción a la comida no existe, lo que existen son alimentos adictivos. Nadie come demasiado brócoli, ni demasiado salmón, ni demasiados guisantes.

Si hablamos de alimentos adictivos, ¿en qué alimentos piensas tú? La respuesta es sencilla: “alimentos” que no existen tal cual en la naturaleza, es decir, los productos procesados, la no-comida.

Chocolate, helado, patatas fritas, pizza, galletas, papas, pastelitos/tartas, hamburguesa de queso, palomitas de maíz, bollos, cereales de desayuno, gominolas, etc.

Son esos, ¿verdad? La lista no me la he inventado: la he sacado del artículo “Which Foods May Be Addictive? The Roles of Processing, Fat Content, and Glycemic Load“. Para mí el pan estaría en esa lista, pero lamentablemente no era uno de los 35 “items” en el cuestionario empleado en ese estudio. No es una lista completa, pero permite extraer conclusiones.

¿Has mirado bien la lista anterior? ¿Has visto qué tienen en común prácticamente todos esos “alimentos”? Los carbohidratos no naturales, los procesados: azúcar y harina de trigo. No es mi imaginación: en ese mismo artículo resaltan que la correlación entre “ser alimento procesado” y “carga glucémica” era r=0.756. Los autores consideraron que era absurdo manejar los dos parámetros simultáneamente en el estudio, pues básicamente son la misma variable.

¿Qué caracteriza los alimentos adictivos? Que son procesados. ¿Qué caracteriza los alimentos adictivos? Un elevado contenido en harinas de cereales y azúcar. Algunos de esos no-alimentos también tienen grasa, pero hay alimentos con grasa que no son procesados y no producen adicción, mientras que no hay alimentos con azúcar y harinas de cereales que no sean procesados y que no produzcan adicción.

En palabras de los autores del estudio:

The current study provides preliminary evidence that not all foods are equally implicated in addictive-like eating behavior, and highly processed foods, which may share characteristics with drugs of abuse (e.g. high dose, rapid rate of absorption) appear to be particularly associated with “food addiction.”

El presente estudio proporciona evidencia preliminar de que no todos los alimentos están implicados por igual en los comportamientos de tipo adicción al comer, y que los alimentos altamente procesados, que podrían compartir características con las drogas adictivas (i.e. altas dosis, rápida tasa de absorción) parecen particularmente asociados con la “adicción a la comida”.

Ni el azúcar ni los cereales que consumimos se encuentran tal cual en la naturaleza: son alimentos procesados, que poseen altas dosis de carbohidratos en un formato que facilita su absorción. O en otras palabras, los alimentos que son polvo o que son creados a partir de polvos son el problema.

La adicción a la comida no es tal: es adicción a la no-comida

Según otro artículo, un tercio de las personas obesas dice tener problemas de “adicción a la comida” (ver). El porcentaje es similar entre los que buscan la cirugía bariátrica (ver). Me pregunto cómo les ayuda con ese problema una dieta basada en los carbohidratos, como la que recomiendan nuestras autoridades. O cómo les ayuda la teoría del “balance energético”, según la cual las calorías de un filete de carne, algo poco adictivo, son equivalentes a las calorías de un producto procesado, como el pan, los cereales de desayuno o unas galletas. O peores, si es que el filete tiene más calorías. Hablar de calorías nos hace ignorar que algunos alimentos son adictivos, mientras que otros no lo son.

En resumen, si hablamos de “adicción a la comida” la culpa es del individuo, y el problema es cuánto comes. Si hablamos de “adicción a la no-comida” o de “alimentos adictivos” la culpa es del “alimento”, y el problema es qué comes.

Esto es algo que también hay que tener en cuenta a la hora de comparar dietas altas en grasa con dietas altas en hidratos de carbono. Las personas no somos máquinas de combustión, y no todas las dietas ayudan por igual a tener una relación normal con la comida. Que la dieta esté basada en alimentos de verdad, los que se encuentran tal cual en la naturaleza, y por tanto sin azúcar ni cereales, parece un buen punto de partida para una dieta.

Si crees que no puedes vivir sin un determinado alimento, quizá ese alimento te quita más de lo que te da.

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