Análisis clínicos (marzo 2015) y donación de sangre

Como mañana miércoles tengo visita con el especialista de digestivo (ver), me hice una analítica la semana pasada, para llevarle datos actuales. Me interesaba saber cómo iban el hierro y la ferritina, después de que en los últimos análisis saliesen valores normales. Esta mañana he recogido los resultados y ¡estoy genial!

  • La relación TG/HDL se mantiene muy baja.
  • El ácido úrico, que salió algo elevado en septiembre pasado, vuelve a estar en mis valores típicos.
  • Todas las transaminasas por debajo de 20. No sé si será malo pasarme por abajo, pero después de haberlas tenido como las he tenido, la verdad es que no me preocupa nada. Mis transaminasas en los últimos años:

Selección_215

  • El hierro y la ferritina completamente normales. Bueno, la realidad es que el hierro estaba en 69.8, por debajo del límite de 70… ¡Por debajo del límite! Hacía cuatro meses desde mi última donación de sangre, así que en estos 4 meses mi hierro no ha subido. ¡Bien!
May
2013
Oct.
2013
Feb.
2014
Sept.
2014
Mar. 2015
HDL (mg/dl) 54 70 64 78 70
LDL (mg/dl) 127 123 133 115 110
TG (mg/dl) 69 52 45 65 51
TG/HDL 1.3 0.7 0.7 0.8 0.7
Ácido úrico (mg/dl,<7) 6.1 5.1 5.7 6.8 5.2
GGT (<45) 48 21 21 17 18
GOT (<40) 35 26 23 24 17
GPT (<40) 96 26 20 15 14
Glucosa 86 74 98 89 86
Hematocrito 50.3 46 45.8 45 48.7
Hemoglobina  17.1 14.9 15.3 15.6 16.3
Hierro (<160) 194  – 174 93 70
Ferritina(<300) 281  – 300 95 64
Peso (Kg) 94 77 70 70 73

Si nada cambia, la siguiente analítica será dentro de años, no meses. Ya no tengo ninguna preocupación sobre mi estado de salud.

Después de recoger los resultados he ido a donar sangre. Todo ha ido más o menos bien, hasta que la doctora que me ha entrevistado antes de donar me ha preguntado si estaba en ayunas. No sé cómo lo hago, pero siempre se me complican las donaciones.

  • ¿Has desayunado?
  • No
  • ¿Estás en ayunas?
  • Sí, pero no necesito desayunar. Ayer mismo estuve jugando al tenis dos horas sin haber desayunado. Con mi forma de comer no necesito tomar nada. Puedo donar sangre sin problemas.
  • Es que si estás en ayunas no puedes donar.
  • No pasará nada. Mi cuerpo tiene abastecimiento continuo de grasas y cuerpos cetónicos. No funciono a base de hidratos de carbono.
  • ¿No tomas hidratos de carbono?
  • Sí, los que vienen en el brócoli, los pimientos, la ensalada, etc. pero no tomo pan ni pasta
  • ¿No tomas pasta? Entonces ¿qué tomas, proteínas?
  • No, grasa.
  • Bueno, está bien, pasa.

Y cuando he pasado a la zona de las camillas, las dos enfermeras que me han atendido me han vuelto a preguntar si había desayunado.

  • Se lo acabo de explicar a vuestra compañera. No necesito desayunar nada. Puedo incluso hacer deporte sin tomar nada.
  • Es que no puedes donar si no has desayunado.

Y se han dirigido entonces a la doctora que me había atendido previamente. Finalmente me han dicho que si yo “conocía los riesgos y aceptaba la responsabilidad” entonces podía donar, a lo que les he dicho que sí, que la aceptaba.

  • Pero algo tienes que beber.
  • No lo necesito. No creo que haya ningún riesgo de hipoglucemia.
  • No es por la hipoglucemia, sino por la hipovolemia. Al menos tienes que beber agua.
  • No tengo ningún inconveniente en beber agua.

Así que me he bebido un par de botellines, y he donado sangre. Sin más consecuencias.

“Si no tomas azúcar no puedes donar”

Mi cuarta, y última, donación del año se torció un poco.

– ¿Vienes de hacer deporte? (yo venía de ducharme e iba en chándal)

– Sí, pero solo ha sido un rato.

– ¿Cuánto es un rato?

– 45 minutos

Con cara de disgusto me toma la tensión y la medida da 124/80

– Pues vas a tener que tomar algo con azúcar

– Es que yo no tomo azúcar, ni hidratos de carbono. No lo necesito.

– Pues si no tomas algo con azúcar no puedes donar. Elige: coca-cola, naranja o limón. La naranja y el limón no llevan gas.

– Es que no tomo azúcar. Pero no me va a pasar nada: he donado otras veces y no lo necesito.

Se aleja y se lo comenta a otra enfermera. Me dicen que pase y que me tumbe donde quiera (por razones que no vienen a cuento soy el único donando sangre en ese momento y puedo elegir ubicación).

Mientras me están extrayendo sangre, la otra enfermera se dirige a mí:

– Deberías tomar algo con azúcar al terminar.

– Por mi forma de comer, creo que no lo necesito.

– ¿Estás a dieta?

– Sí, soy muy estricto con lo que como. Hace año y medio pesaba 94Kg y no quiero volver a pesar eso.

– ¿Has adelgazado? ¿Se lo has dicho a ella? (haciendo referencia a la otra enfermera)

– No, porque mi peso está estable desde diciembre pasado, antes incluso de mi primera donación.

– Pues yo creo que deberías tomar algo azucarado. Somos sanitarios y de esto algo sabemos.

– Yo creo que no.

– ¿Te lleva la dieta algún médico?

– No.

– ¿Sigues algo que has leído en internet?

– Sí, y en algún libro.

La enfermera pone cara de desaprobación y escepticismo.

Cuando terminé bebí un poco de agua y me fui a casa conduciendo. Ningún problema.

En los comentarios del blog ya hablé de mis experiencias anteriores donando sangre (ver). Entre esos mismos comentarios Andrés enlazaba a un artículo científico (ver) en el que a nueve personas que llevaban al menos dos meses sin comer les inyectaban insulina y eso les bajaba la glucosa en sangre hasta unos 9 mg/dl (o sea 9 donde en ayunas normalmente tenemos 70-100). Pues bien, en esas condiciones no aparecían signos de hipoglucemia. Según los autores de ese artículo, cuando el cerebro está adaptado a emplear cuerpos cetónicos como fuente de energía, se previene la aparición de signos de hipoglucemia ante niveles anormalmente bajos de glucosa en sangre. También en roedores se ha comprobado que una dieta cetogénica protege frente a hipoglucemicas inducidas con insulina (ver o ver).

En definitiva, no tengo ninguna certeza sobre la conveniencia o inconveniencia de tomar azúcar después de donar sangre. Yo creo que no lo necesito y hasta ahora no he tenido ningún tipo de problema bebiendo agua.