Una dieta alta en carbohidratos empeora el riesgo cardiovascular

Estudio de 2006 titulado “Separate effects of reduced carbohydrate intake and weight loss on atherogenic dyslipidemia“.

178 participantes que se reparten en cuatro grupos. Cada grupo seguirá una dieta distinta, con diferente proporción de carbohidratos: 54, 39 y 26%. Hay un cuarto grupo con también un 26% de carbohidratos, pero mayor proporción de grasa saturada (más o menos el doble). El protocolo seguido en todos los grupos es el siguiente:

  • Una semana de consumo de una dieta con un 54% de carbohidratos,
  • Y una vez con la dieta bajo estudio:
    • Tres semanas de mantenimiento de peso
    • Cinco semanas de pérdida de peso (-1000 kcal/día)
    • Cuatro semanas de mantenimiento de peso

Patrón de partículas LDL

El resultado fue que el porcentaje de partículas densas y pequeñas (patrón B) en el LDL se redujo con la pérdida de peso, pero también conforme el porcentaje de carbohidratos de la dieta se reducía. Los círculos son valores antes de la pérdida de peso. Los triángulos son valores tras la pérdida de peso.

Selección_300

 

Menos carbohidratos: menos partículas densas y pequeñas en el LDL. Este patrón de partículas ha sido asociado con enfermedad cardiovascular. Es decir: menos carbohidratos, mejores indicadores de riesgo cardiovascular.

the low-carbohydrate diet resulted in significantly lower concentrations of small, dense LDL

La dieta baja en carbohidratos produjo significativamente más bajas concentraciones del LDL pequeño y denso

En las figuras (ver) se muestra cómo la reducción de carbohidratos mejora el tamaño de las partículas LDL y el patrón de partículas (mejor ratio apoB/apoA). El mejor resultado lo da la dieta más baja en carbohidratos y con más grasa saturada:

 apobapoa  ldld

El ratio apoB/apoA puede ser mejor indicador de riesgo cardiovascular que los indicadores tradicionales (ver). Cuanto más pequeño es el apoB/apoA, mejor.

HDL

La mejor dieta, la que más aumentó el HDL, la que más redujo los TG y la que más aumentó el tamaño de las partículas LDL fue…

Una de las dos dietas con menos carbohidratos (26%), la versión con más grasa saturada

 

hdls

Reducción de grasa corporal

Y una cosita más, la reducción de grasa corporal fue mayor conforme menos carbohidratos había en la dieta. La versión con un 26% de carbohidratos fue, por tanto, la mejor en ese sentido. De las dos versiones con un 26% de carbohidratos, la que tenía más grasa saturada fue un poco mejor. Teniendo en cuenta que la restricción calórica para pérdida de peso fue la misma en todos los grupos (-1000 kcal/día), es otra prueba más de que una caloría no es una caloría. Ni en la salud, ni en la báscula.

Mis conclusiones

Ni los cereales ni el azúcar tienen sitio en una alimentación saludable.

 

Leer más:

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Menos grasa saturada en la dieta, peor riesgo cardiovascular

(English version: click here)

Un par de estudios publicados en la literatura científica acerca de las grasas saturadas

Primer estudio

Estudio de 1998, titulado “Effects of Reducing Dietary Saturated Fatty Acids on Plasma Lipids and Lipoproteins in Healthy Subjects

Se comparan tres dietas, basadas en los mismos alimentos pero diferentes proporciones de grasa total y grasa saturada. La dieta que está a la izquierda es la que contiene más grasa saturada (SFA), la que está a la derecha la que menos.

Selección_298

De forma gráfica, éste es el contenido de grasa total y grasa saturada en las tres dietas:

Selección_299

El resultado es el que cabe esperar: conforme la grasa saturada en la dieta disminuye, el HDL disminuye y los triglicéridos en sangre aumentan. Es decir, la progresiva eliminación de la grasa saturada de la dieta empeoró los indicadores de riesgo cardiovascular. Menos grasa saturada:

  • Menos HDL
  • Más triglicéridos
  • Peor LDL (más LP(a))

Selección_297

Menos colesterol total y menos LDL. Pero a costa de reducir el HDL y de aumentar la concentración de Lp(a), una subfracción de LDL que se cree aterogénica y relacionada con ataques al corazón (ver). Vaya negocio.

Surprisingly, plasma Lp(a) concentrations increased in a stepwise fashion as SFA was reduced

Sorprendentemente, la concentración plasmática de Lp(a) se incrementó gradualmente a medida que la grasa saturada se reducía.

Sí, qué gran sorpresa. La grasa saturada no es mala. Qué gran sorpresa, una vez más.

No hay un mecanismo fisiológico que permita acusar a la grasa saturada de ser mala para la salud (ver,ver). Es acusada únicamente con estadística: nos dicen que empeora los indicadores de riesgo. Pero ya vemos que no es cierto: más grasa saturada y menos carbohidratos mejora los indicadores de riesgo cardiovascular. ¿Por tener menos carbohidratos o por tener más grasa saturada? Difícil de saber, pero en cualquier caso la conclusión es la misma: es una buena idea consumir alimentos de procedencia animal (no procesados, añadiría yo) con su grasa, en lugar de harinas.

Segundo estudio

Este otro estudio acaba de publicarse y nos cuenta todo lo contrario que el anterior, que la grasa saturada aumenta el riesgo de que te mueras de un ataque al corazón (más o menos dice eso).

¿Cómo es posible que este estudio diga justo lo contrario de lo que acabamos de ver en el estudio anterior?

Imagina que tenemos tres estudios científicos:

  • En el primero, menos grasa saturada y menos grasas trans tuvieron asociada menos muerte por enfermedad cardiovascular
  • En el segundo, menos grasa saturada, menos azúcar, menos cereales refinados y menos grasas trans tuvieron asociada menos muerte por enfermedad cardiovascular.
  • En el tercero, menos grasa de todos los tipos y dejar de fumar tuvo asociada menos muerte por enfermedad cardiovascular.

Y los juntamos todos en un meta-análisis que se fije en la relación entre grasa saturada y muerte por enfermedad cardiovascular. Y nos sale que hay una relación estadística entre consumir menos grasa saturada y menor muerte por enfermedad cardiovascular. Vaya tomadura de pelo, ¿verdad?

Pero la cosa aún es más sangrante si, a pesar de todo, encontramos que no hay relación entre un elevado consumo de grasa saturada y una mayor mortalidad. Pero ese resultado lo medio escondemos en las conclusiones y resaltamos por todas partes que, aparentemente, te mueres menos de una cosa en concreto. ¡Qué bien!

Pues, ni más ni menos, ésa es la basura que acaba de publicar la Colaboración Cochrane que llega a la demoledora conclusión de que reducir la grasa saturada reduce el risk ratio de mortalidad por cualquier causa a 0.97. Es decir, no hay ningún efecto de la reducción de la grasa saturada en la dieta sobre la mortalidad.

The review found that cutting down on saturated fat led to a 17% reduction in the risk of cardiovascular disease (including heart disease and strokes), but no effects on the risk of dying

Esta revisión encontró que reducir el consumo de grasa saturada redujo en un 17% el riesgo de enfermedad cardiovascular (incluyendo enfermedad del corazón y accidente cardiovascular), pero no tuvo ningún efecto en el riesgo de morir

Pero realmente da igual cuáles sean las conclusiones del meta-análisis. Nunca nos podemos fiar de un meta-análisis. Hay que mirar en detalles los estudios incluidos en la revisión, planteándonos en este caso si los resultados son fruto de quitar grasa saturada de la dieta, o de otro aspecto de la intervención dietaria. Por ejemplo, puede que en un estudio haya menos grasa saturada, pero también menos grasas trans y menos azúcar y carbohidratos refinados. Juntar varias intervenciones multifactoriales en un meta-análisis y achacar todo el resultado de la intervención a la grasa saturada es deshonesto. Vale la pena que leas este artículo de Andrés en el que echa un vistazo a las piezas en las que se basa el meta-análisis.

Además de todos los graves problemas de origen del meta-análisis, en sus conclusiones se pone todo el énfasis en que haya menos muertes de un tipo concreto, enfermedad cardiovascular, en lugar de resaltar que no se ha encontrado una relación con una menor mortalidad. A mí me parece irrelevante que te mueras de una cosa y no de otra, si no te mueres menos. Pero reitero, lo realmente importante es que en los estudios incluidos en la revisión, la reducción en la ingesta de grasa saturada no fue el único cambio realizado en la intervención. Mi conclusión es que la Colaboración Cochrane se acaba de desprestigiar a sí misma.

Leer más:

Control de la glucosa con una dieta baja en carbohidratos en personas con diabetes tipo 2

Estudio de Gannon et al. de 2004, titulado “Effect of a high-protein, low-carbohydrate diet on blood glucose control in people with type 2 diabetes“.

Composición (% de calorías) de las diferentes dietas:

 Carb. Prot. Grasa
 Control  55 15 30
 Baja en hidratos de carbono 20 30 50

 

Resultados antes (triángulos) y después (círculos) de 5 semanas de dieta low-carb

Trglicéridos en sangre a lo largo del día:

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Glucosa en sangre a lo largo del día:

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Insulina en sangre a lo largo del día:

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Comparación de la hemoglobina glucosilada en el grupo low-carb (círculos negros) y en el grupo de control (círculos blancos) durante las 5 semanas del estudio. Se produce una bajada de más de 2 puntos en el grupo low-carb, y puesto que este parámetro promedia (más o menos) la glucosa en sangre en los últimos tres meses, los investigadores concluyeron que el valor real al final del estudio estaba en el rango 6.3-5.4%

Selección_278

 

Mis conclusiones

 

  • Tener la glucosa elevada es un contrastado indicador de riesgo (ver) de futuras complicaciones de salud. La evidencia científica dice que una dieta baja en hidratos de carbono reduce el riesgo.
  • La idea de que una dieta alta en grasa aumenta el riesgo cardiovascular es una elucubración sin fundamento científico (ver).

Hechos frente a invenciones.

Mira las gráficas anteriores y pide las pruebas de que las grasas saturadas o el colesterol son un peligro para la salud. No te las van a dar, porque no las hay (ver,ver).

A día de hoy los pacientes escuchan las recomendaciones del/la médico pensando que, si éste/a lo dice, tienen que ser lo mejor para su salud. No se puede seguir recomendando a los pacientes con diabetes tratamientos basados en creencias.  No se puede jugar así ni con la salud ni con la confianza de las personas.