¡Tengan cuidado ahí afuera! (y aquí adentro)

Hace un tiempo conté en el blog los resultados de un estudio, que decía, en pocas palabras:

  • No se encuentra relación entre la grasa saturada dietaria y en plasma sanguíneo. O en otras palabras, no por comer más grasa saturada vas a tener más grasa saturada en plasma. Es el mismo resultado encontrado en este otro estudio: la relación con la dieta es mínima, tanto en grasa saturada en plasma como en glóbulos rojos.
  • En el primer estudio la grasa saturada en plasma aumentó conforme se introdujeron más carbohidratos en la dieta.
  • Aumentar los carbohidratos aumenta la concentración de ácido palmitoleico, un biomarcador consistentemente asociado con efectos negativos sobre nuestra salud (diabetes tipo 2, síndrome metabólico, hiperglucemia, obesidad abdominal, etc.).

Carbohidratos     —>    Ácido palmitoleico en plasma  —¿?–>  Diabetes

El ácido palmitoleico parece ser un producto de la lipogénesis endógena: síntesis de ácidos grasos y creación de triglicéridos (ver).

Otro ácido graso en plasma, el ácido palmítico, también aumenta sus niveles cuando se aumenta la ingesta de carbohidratos (ver). Un estudio posterior al ya citado, destaca entre sus resultados que elevados niveles en plasma de ese ácido graso también están relacionados con una mayor incidencia de diabetes. Pero no encontraron relación entre ingesta de grasa saturada y diabetes. Son los resultados de un estudio observacional, por lo que no es una prueba de una relación causa-efecto. Como dicen los autores, lo que toca ahora es investigar cuáles son los posibles mecanismos biológicos implicados. Puede que no existan esos mecanismos y que no exista causa-efecto.

Carbohidratos     —>    Ácido palmítico en plasma  —¿?–>  Diabetes

Tengan cuidado ahí afuera

Este artículo periodístico relaciona una dieta alta en grasa con el cáncer. Cita este estudio, que aparentemente no dice nada sobre las grasas, pero en él se dice que el vínculo grasa-cáncer es fuerte según estudios epidemiológicos. Entre otros, se cita este estudio epidemiológico, que encuentra una relación entre ácidos palmítico y palmitoleico en los glóbulos rojos con el cáncer de mama.

Según el artículo periodístico:

Grasa en la dieta —> Cáncer

Según el artículo científico original:

Ácidos grasos (e.g. palmitoleico) en glóbulos rojos —¿?–> Cáncer

¿Y quién hemos visto al principio de esta entrada que eleva los ácidos grasos en plasma? ¿Y quién hemos visto que no los eleva?

En cuanto a la grasa en la dieta, en este estudio un 0.22% de las personas que consumían 16 g/día de grasa saturada tenían cáncer de mama, frente a un 0.24% (tras ajustar estadísticamente otras variables) cuando la cantidad era de 45 g/día. Triplicas la cantidad de grasa y la incidencia de cáncer se multiplica por un paupérrimo 1.13. Además, la incidencia del cáncer era de esa misma magnitud en el rango de consumo intermedio de grasa, con un 0.24 y 0.25% de incidencia, para 28 g/día y 34 g/día, respectivamente).

grasa saturada (g /día) 16.2 22.6 27.9 34.1 45
Riesgo relativo 1 1.08 1.12 1.14 1.13

Es decir, una diferencia minúscula, encontrada en un estudio de baja calidad científica (epidemiológico) y diferencia que no crecía conforme aumentaba considerablemente el porcentaje de grasa. Si hubiera algo de verdad, los números no serían esos. ¿Quizá esa pequeñísima reducción de la incidencia de cáncer de mama en personas con una ingesta muy reducida de grasa saturada se debe a que esa subpoblación es, en general, de personas más pendientes de su salud (health-conscious) que la media, y la mínima reducción de riesgo se debe a otros comportamientos saludables no relacionados con la dieta (ver)?

Por cierto, aunque la incidencia no creció con el aumento de grasa saturada dietaria, los autores calcularon el incremento de la una conforme aumentaba la otra, como si existiera una relación lineal. Existen las mentiras, también las grandes mentiras, y luego está la estadística.

Por otro lado, ¿cuáles son los datos de mortalidad total? Pues no solo importa un tipo concreto de cáncer, sino cualquier efecto que la dieta pueda tener sobre la salud. ¿Puede ser que la incidencia de cáncer, en porcentaje, cambie porque los que ingieren poca grasa saturada mueren un poco más por otras causas?

Y no olvidemos que en este último estudio hablamos seguramente de dietas con un elevado porcentaje de calorías procedentes de hidratos de carbono, por lo que los resultados solo serían aplicables a esas condiciones. Cuando la ingesta es de un 60-70% de calorías en forma de grasa, ¿cuál es la incidencia del cáncer de mama? No lo sé, pero me pregunto cómo afecta el exceso de carbohidratos a lo que estamos midiendo. Es curioso que el estudio en cuestión preseleccione un único culpable estudiando exclusivamente la relación grasa-cáncer, pero no carbohidratos-cáncer o proteína-cáncer. ¡Para qué perder el tiempo con otros sospechosos, si ya sabemos quién ha sido! O quizá: ¡mejor no busquemos, no sea que encontremos algo que no queremos!

En esta población, un alto porcentaje de calorías procedentes de carbohidratos, pero no de grasa, se asociaron a un mayor riesgo de cáncer de mama (ver).

Los autores del estudio que estábamos comentando dicen que el resultado apoya que existe una “débil” relación grasa dietaria – cáncer de mama. Y tú, ¿qué opinas?

Yo, seguiré evitando los carbohidratos, y consumiendo abundantes grasas naturales (de origen animal, preferentemente), pensando que es lo más saludable para mí. Pero nadie debería fiarse ni de mí, ni de nadie. Hay que leer los artículos originales y en ellos hay que ser conscientes de las limitaciones y condiciones en que se obtienen los datos, y tener claro que una cosa son los resultados, con todas sus limitaciones, y otra bien diferente las interpretaciones de los propios investigadores, con limitaciones aún mayores. De las limitaciones de los que simplemente repiten las consignas oficiales, ya ni hablamos. Como es normal, muchos de nosotros no tenemos ni tiempo ni formación para leer y entender todo lo que se publica, pero eso no contradice la realidad de que cada vez que delegamos la interpretación de los resultados científicos en otra persona, estamos cometiendo un error (o una temeridad). Tenemos el deber y el derecho de informarnos, y de tomar las decisiones que afectan a nuestra salud. Y al informarnos no podemos dar por sentada la fiabilidad de una fuente: hay que ser muy críticos con TODO lo que leemos.

¿Tiene que ver este resultado con mi forma de alimentarme, o es el típico estudio que compara una dieta alta en carbohidratos con otra también alta en carbohidratos?

¿Es un resultado obtenido en ratones o en personas?

¿Procede de un estudio epidemiológico o de un experimento clínico aleatorizado?

¿Me habla de la mortalidad total o solo de una condición patológica aislada?

¿Cuál es el porcentaje real de incidencia de la enfermedad (el absoluto, no el incremento relativo)?

¿Cuáles son los efectos secundarios que han registrado? ¿Cuáles han ignorado?

¿Es un resultado científico, o la opinión de un “experto” que no hace más que repetir una y otra vez lo que cree que sabe?

¿He leído los artículos citados y he comprobado que realmente “dicen” lo que se supone que dicen?

¿He buscado críticas en internet sobre el artículo en cuestión?

¿Quién paga este artículo científico?

¿Cuántos “culpables” se han buscado en el estudio?

¿Cuál ha sido la duración del experimento? ¿Es el resultado válido a largo plazo?

¿He leído solo el abstract/conclusiones o todo el cuerpo del artículo?

¿El resultado fue (no-) significativo o “estadísticamente (no-) significativo”?

Hay que tener MUCHO CUIDADO cuando leemos cosas sobre nutrición. No hay que creerse nada ¡de nadie! Yo mismo puedo estar completamente equivocado y estar siguiendo la peor de las dietas. O equivocarme solo a veces, lo que es aún peor. También soy una persona a la que le va muy bien con una dieta LCHF, tras años de problemas de salud: NO soy objetivo. No sería humano serlo. No te fíes: infórmate, lee todo lo que te sea posible, y toma el mando de tu salud.

Leer más:

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4 thoughts on “¡Tengan cuidado ahí afuera! (y aquí adentro)

    • Hola Cristina,
      no lo había leído.
      ¿El número de calorías es lo más importante para un diabético? ¿El exceso de azúcar se acumula en grasas? ¿La grasa tiene efectos perjudiciales en el páncreas? (¿se refiere a la dietaria? porque está hablando del “consumo de grasa”) ¿El único problema del consumo de carbohidratos y la insulina es no causar diabetes?

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