Cuando un mecánico te dice que tu coche funcionaría mejor con fanta naranja que con gasolina, no se lo discutes, porque él es el que sabe de coches. Y cuando una nutricionista dice que la obesidad se previene o se trata con una resta, no se lo discutes, porque ella es la que sabe de fisiología, de física y de matemáticas.
«Los niños obesos que son presionados para comer menos y moverse más, están siendo torturados»
Si crees que da igual la causa y tratas los síntomas, la causa persiste y lo único que consigues es torturar a la persona y luego culparla del fracaso del tratamiento.
Si crees que da igual la causa y tratas los síntomas, la causa persiste y lo único que consigues es torturar a la persona y luego culparla del fracaso del tratamiento.
Si tratamos el gigantismo con la teoría del balance energético somos unos tarados mentales que torturan a un niño. Lógicamente no funciona.
Pero con la obesidad somos los defensores de las leyes de la física. ¡Porque hemos estudiado mucho!
Mismas leyes de la física en gigantismo y obesidad.
Sigamos sin pensar, que a los obesos les estamos ayudando. Pero no quieren colaborar.