El rincón de pensar

CICO es una estrategia para convencer de que el problema no está en la comida, sino en la persona. Lo peor no es CICO, lo peor son los profesionales que juegan a darle credibilidad, culpando y condenando con ello a las personas. Malomalísimo

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Si el efecto se da sin que se dé la causa, ésa no es la causa (II)

Vamos a ver un experimento.

Effects of growth hormone and testosterone therapy on aerobic and anaerobic fitness , body composition and lipoprotein profile in middle-aged men

En este experimento, dos grupos de participantes siguen dietas isocalóricas y el mismo plan de ejercicio físico. Pero a uno de los grupos, el “experimental”, le suministramos hormona del crecimiento y testosterona.

Prior to the study and during the investigations the participants were placed on a isocaloric mixed diet (55% carbohydrates, 20% proteins, 25% fats).

All subjects taking part in the research participated in a 12-week fitness programme.

Fijémonos en la tabla: en el grupo experimental la grasa corporal se ha reducido en 2.7 kg al tiempo que la masa no grasa se ha incrementado en 2 kg (la mitad agua).

Antes Después Cambio
Grasa corporal (kg) 26,08 23,4 -2,68
Masa no grasa (kg) 72,90 74,92 2,02
Agua corporal (kg) 53,65 54,62 0,97

Siendo que la intervención era administración de hormona del crecimiento y testosterona, cabe pensar que el aumento de la masa no grasa es en parte aumento de la masa muscular, lo que sería coherente con la mejora experimentada en medidas de rendimiento deportivo:

In the current study, the experimental group with rhGH+T treatment combined with resistance training showed significant increases in aerobic and anaerobic fitness, i.e., both VO2max and WRmax were increased.

Lo que me interesa es que han ganado masa no grasa al tiempo que han perdido grasa corporal.

¿Qué ha causado la pérdida de grasa corporal en este experimento? ¿Un “déficit calórico”? ¿Qué ha causado la ganancia de músculo? ¿Un superávit calórico?

¿Cómo encaja este resultado en la Teoría CICO? (ver)

Parece que con la obesidad nos cuesta entender las cosas. En cambio, si en un experimento a unas personas les inyectamos ciertas hormonas, no nos cuesta aceptar que su cuerpo pueda estar ganando músculo al tiempo que pierde grasa corporal, o al contrario. Vemos lo mismo en animales (ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver,ver), y lo aceptamos con normalidad. Pero con la obesidad en humanos… ahí los prejuicios nos nublan la mente. La causa es que comemos “más de la cuenta” y la solución es “comer menos y moverse más”. ¡Y no hay más!

Recordemos lo que dice la Teoría CICO

Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas. Cualquier persona que pueda probar lo contrario seguramente ganará un premio Nobel de Física por refutar la primera ley de la termodinámica. Que yo sepa ese premio en concreto no se ha otorgado todavía. James Fell

En esta cita se afirma que consumir más calorías de las que se queman es lo que causa acumulación de grasa corporal.

¿Dónde está el engaño? Hay dos falsedades evidentes en esa cita:

  1. La falsa ecuación del balance energético
  2. La falsa causalidad

Explico brevemente esas dos falsedades.

Falsedad #1. La falsa ecuación del balance energético

El balance energético del tejido adiposo no es el balance energético del cuerpo (ver).

Si en el cuerpo entran más calorías de las que salen, es la energía total acumulada en el cuerpo la que se está incrementando, no la energía acumulada en el tejido adiposo. El rigor es importante. La ecuación del balance energético debe considerar siempre todos los cambios en toda la energía acumulada en el cuerpo, sin poder particularizar en ningún momento en ningún tejido concreto (ver,ver,ver). Por culpa de la falta de rigor hemos acabado tratando la obesidad con una teoría estúpida.

Falsedad #2. La falsa causalidad

Cuando un tumor crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Cuando un músculo crece, nadie propone que crece porque entran en él más calorías de las que salen. Aunque entren más calorías de las que salen.

Sin embargo, la Teoría CICO asume como obvio que la causa de que crezca el tejido adiposo es una diferencia entre las calorías entrantes y salientes en el cuerpo. O, en otras palabras, esa teoría asume que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo (ver,ver,ver). ¿Por qué no se asume esa misma premisa en otros crecimientos de tejidos? ¿Es esa premisa algo impuesto por las leyes de la física?

Resumen

Comparemos estas dos sentencias:

  1. Ganar grasa corporal viene de tomar más calorías de las que quemas [en el cuerpo].
  2. Cuando en el cuerpo se acumula energía, entra en él más energía de la que sale.

La primera es errónea, como acabamos de ver. La segunda es correcta, pero no dice nada útil relativo a la obesidad.

Emplear, porque sí, una falsa ecuación de balance energético en la que se sustituye “cambios en la energía total” por “cambios en el tejido adiposo” es una trampa, y asumir, porque sí, que el tejido adiposo es pasivo, incapaz de cambiar por sí mismo, y que sus cambios vienen, por tanto, causados por cambios en los otros dos términos de la ecuación, es una trampa diferente.

Leer más:

80 años de pseudociencia del balance energético

El ciclo de la estupidez y los prejuicios:

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Leer más:

“Es un efecto esperado” (II)

Endurance training blocks uncoupling protein 1 up-regulation in brown adipose tissue while increasing uncoupling protein 3 in the muscle tissue of rats fed with a high-sugar diet

Experimento con ratas, de 2 meses de duración. Dos dietas: la estándar (STD) y la alta en azúcar (HSD). A su vez cada grupo de ratas se divide en “sedentarias” (S-) y forzadas a hacer ejercicio (T-)

Rats fed with standard or high-sugar (HSD) diets were simultaneously subjected to running training over an 8-week period.

Las ratas alimentadas con dietas estándar o con dieta con alto contenido en azúcar (HSD) se sometieron simultáneamente a un entrenamiento continuo durante un período de 8 semanas.

Como podemos ver en la tabla, la adiposidad de las ratas es claramente más alta en los grupos HSD, es decir, los altos en azúcar, independientemente de si las ratas eran obligadas a hacer ejercicio o no:

Y así lo reflejan los autores del artículo:

However, when the rats were fed with a high-sugar diet, the stimulus of training was insufficient to reduce the adiposity index and iBAT weight.

the adiposity index was approximately 76% (Table 2; P < .05) higher in the S-HSD animals compared to S-STD animals.

Sin embargo, cuando las ratas fueron alimentadas con la dieta rica en azúcar, el estímulo del entrenamiento fue insuficiente para reducir el índice de adiposidad y el peso del iBAT (tejido adiposo marrón interescapular).

el índice de adiposidad fue aproximadamente un 76% (Tabla 2; P <.05) mayor en los animales S-HSD en comparación con los animales S-STD.

De forma gráfica, claramente más grasa corporal en los grupos que consumieron más azúcar (S-HSD y T-HSD), al margen de si hacían ejercicio físico o no. O en otras palabras, el ejercicio físico sólo tuvo un pequeño efecto en la grasa corporal con la dieta estándar para ratas. Cuando la dieta era la engordante, el ejercicio físico no aportó una reducción de la masa grasa:

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No hubo diferencias apreciables en la ingesta energética entre los diferentes grupos:

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¿Hacer ejercicio para así luego poder comer todo aquello que nos apetezca? Creemos que eso tiene sentido, porque nos han hecho creer que sumando y restando calorías podemos controlar nuestro peso corporal. Nos dicen que así se deduce de las leyes de la física, pero ese mensaje es de origen pseudocientífico (ver,ver).

NOTA: las leyes de la física son las mismas en animales y en humanos. Cuando hablamos de la Teoría del Balance Energético (Teoría CICO) y de la Primera Ley de la Termodinámica, lo mismo da que el experimento sea en animales que en humanos. Reitero: mismas leyes de la física en ambos casos.

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SuppVersity

En esta entrada voy a comentar cómo se nos engaña con un estudio de baja calidad:

  1. Se deduce causalidad de un estudio observacional.
  2. Se usa una definición de “éxito” adelgazando que el cliente obeso no considera “éxito”.
  3. Se interpretan las fantasías de los autores de un artículo como hechos demostrados.
  4. Se interpretan los datos observacionales de forma arbitraria, cogiendo los que interesan y desechando los que no interesan.
  5. Se ignora toda la evidencia publicada en la literatura científica de que esas ideas no funcionan en la práctica.

“¿Qué hace que una mujer se mantenga delgada tras haber perdido una cantidad significativa de peso?”

Ésa es la pregunta cuya respuesta supuestamente se nos da:

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Un aumento de la actividad física, mayor consumo de proteína y mayor masa no-grasa contrarrestan la compensación metabólica asociada a la pérdida de peso y deberían ser la clave en los programas de mantenimiento de peso.

Además de eso, el autor de ese tuit ridiculiza a las mujeres que tienen problemas de peso insinuando que lo único que hacen es poner excusas para no aplicar el remedio que conocen y que funciona. Me genera una impotencia tremenda que esto se pueda hacer con total impunidad.

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Ah, y por cierto, no hubo evidencia de daño metabólico. Lo siento chicas, estáis “no rotas”.

“Lo siento, dejad de poner excusas”.

Veamos el artículo que supuestamente respalda esos mensajes.

Successful and unsuccessful weight-loss maintainers: Strategies to counteract metabolic compensation following weight loss

Estudio observacional en el que se recopilan y analizan datos de dieta y actividad física de mujeres que encajan en determinados perfiles. Hay 4 grupos: RED, REL, LSW y OSW. Ahora los explico.

Si has bajado un tu peso un 15% y has mantenido lo perdido durante 12 meses, te encasillan en el grupo RED. Si has bajado un 15% pero lo has recuperado todo o casi todo, entonces eres parte del grupo REL.

Successfully reduced (RED) individuals recruited had lost ≥15 % of body weight from a BMI ≥27 kg/m2, maintained weight for over 12 months with 12-month fluctuations of ≤5 %. Weight-relapsed (REL) individuals (BMI ≥27 kg/m2) had previously lost ≥15 % of body weight and regained most/all of this weight

Pongamos que somos una mujer que mide 1.65 m y que pesa 100 kg. Si tras tan solo 12 meses de hacer dieta pesamos 85 kg, en el estudio (que no experimento) que voy a comentar, se dice que esa mujer ha tenido éxito adelgazando. ¿Es eso tener éxito adelgazando? Si miramos los estudios de pérdida de peso (ver), lo que vemos es que en general se pierde peso los 6 primeros meses, y no se recupera demasiado en los 6 siguientes. Pero en los siguientes 2-3 años se recupera prácticamente todo lo perdido. Los datos del primer año son un espejismo y no son garantía de mantener lo perdido. Esa mujer de 1.65 m y 85 kg no sólo no ha adelgazado, sino que en general va a recuperar prácticamente todo lo perdido. Pero a efectos de este artículo, su pérdida de peso ha sido “exitosa”. Cualquier conclusión a la que lleguemos desde este punto de partida va a ser engañosa.

Para completar el análisis, comparan datos con sujetos control delgados (LSW) y con sobrepeso/obesidad (OSW) que tienen peso estable y que no tienen historial de pérdida de peso.

Age- and BMI-matched, low-weight stable weight (LSW) controls (BMI ≤27 kg/m2) and overweight/obese stable weight controls (OSW) (BMI ≥27 kg/m2) had no prior weight-loss history.

Insisto, porque es importante: NO estamos hablando de un experimento de pérdida de peso, sino de la búsqueda de personas que cumplan los criterios anteriores, y del estudio observacional de sus hábitos de vida y características físicas. Y si vemos que las personas que han tenido más éxito adelgazando (¡Ja!) bostezan dos veces más antes de salir de la cama por las mañanas que las que menos éxito han tenido, deduciremos que esos dos bostezos son la clave para adelgazar. No hemos hecho el experimento de obligar a la gente, distribuida al azar en los grupos experimentales, a bostezar dos veces más cada mañana. E ignoraremos, de hecho, todos los fracasos en la literatura científica de esas ideas, pero con toda alegría deducimos causa-efecto de lo que no es más que un dato observacional. No se puede bajar más el nivel: nutrición nivel gym-bro.

RED consumed less carbohydrate and more protein compared with controls (P < 0·05), and had a tendency for higher fat intake (P = 0·053). They also reported higher scores for dietary restraint (P = 0·002) with a tendency for periods of disinhibited eating (P = 0·076). REL and OSW had similar macronutrient composition and eating behaviour scores. Although statistically significant, TDEE was only marginally higher than LSW; however, they were less sedentary, did more light (P = 0·024) and moderate activity (P = 0·032) and a tendency for greater vigorous activity (P = 0·061).

Las del grupo RED (éxito) consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que ésa es la clave por la cuál SÍ han adelgazado.

Pero espera, las del grupo REL (fracaso) también consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que la misma distribución de macronutrientes que sigue el grupo RED es la clave por la cuál NO han adelgazado las participantes del grupo REL. ¡Qué fiesta!

Nótese que el grupo RED (éxito) y el grupo REL (fracaso) siguen dietas con exactamente la misma distribución de macronutrientes. Esa distribución de macronutrientes es la que los autores del artículo nos van a decir que es la clave para adelgazar y mantener lo perdido.

Las participantes del grupo REL (fracaso) consumen menos calorías (en relación a su masa no grasa) que cualquier otro grupo. Se deduce entonces que la causa de haber recuperado el peso perdido es una ingesta energética demasiado baja… En concreto, las que siempre han sido obesas (OSW) comen mucho más que las que han intentado adelgazar y no lo han conseguido (REL). Pero los autores de comparar los grupos REL y OSW no deducen que comer menos sea la causa del fracaso. Sin embargo, de las diferencias entre los grupos RED y LSW sí deducen que las diferencias en macronutrientes son la causa del éxito. Los autores del artículo eligen unas relaciones estadísticas y descartan otras, según les apetece. Es la güija en acción.

Y llegamos a la fantasía

Vemos claro que estamos hablando de datos observacionales, ¿verdad? No se ha hecho ningún experimento. Bueno, pues en la discusión los autores fantasean con que las diferencias de hábitos entre grupos pueden ser la causa de que unas mujeres hayan tenido más éxito que otras contrarrestando las adaptaciones metabólicas que se producen al intentar perder peso:

successful weight-loss maintainers showed behavioural differences that, together, might have counteracted metabolic adaptations to weight loss.

las que mantuvieron de forma exitosa la pérdida de peso mostraron diferencias de comportamiento que, en conjunto, podrían haber contrarrestado las adaptaciones metabólicas a la pérdida de peso.

Podrían. Las fantasías son una gran prueba científica.

¿Qué diferencias de hábitos?

These included subjectively indicating greater discipline around dietary intake, reporting increased protein intake and reduced carbohydrate intake, being more physically active and having greater FFM.

Estos incluyeron afirmar subjetivamente tener una mayor disciplina en torno a la ingesta dietética, reportar un aumento de la ingesta de proteínas y una ingesta reducida de carbohidratos, siendo más activas físicamente y con mayor FFM [masa no-grasa].

La diferencia es que las “exitosas”del grupo RED afirman tener más disciplina a la hora de comer, aunque en realidad comen la misma cantidad que las mujeres del grupo REL que pesan más porque no han conseguido bajar tanto de peso. De hecho, de forma relativa a la masa no-grasa, las autoproclamadas disciplinadas comen más. Pero, ¡eh! ellas dicen que son más disciplinadas…La disciplina a la hora de comer es la clave. ¿Prueba definitiva? No, ultradefinitiva.

Las del grupo RED (éxito) consumen más proteína y menos carbohidratos… sí, pero recordemos que esa comparación era con las que siempre han sido delgadas, no con el grupo que recuperó lo perdido (REL). El grupo REL también consumía más proteína y menos carbohidratos que el grupo de “siempre delgadas”. Consumir más proteína y menos carbohidratos es la causa del éxito de las exitosas pero no la del fracaso de las que fracasan. Muy razonable. Y, por cierto, lo de consumir más proteína sí lo vio el señor de SuppVersity, lo de consumir menos carbohidratos no lo vio. Se le pasó o quizá no quiso verlo.

Las del grupo RED hacen más ejercicio intenso que las del grupo REL. ¿Causa o consecuencia de la pérdida de peso? Y las del grupo REL hacen más ejercicio ligero que las del grupo RED. ¿Concluimos entonces que hacer demasiado ejercicio ligero es la causa de recuperar el peso perdido? Cogen un dato, ignoran el otro: la güija.

Respecto a la inexistencia de un “daño metabólico”, fijémonos en la aberración del planteamiento: el peso medio de las mujeres OSW (obesas control) es 87.6 kg, mientras que el de las que YA recuperaron el peso (REL) tras haber bajado un 15%, es de 92.5 kg y, por definición de ese grupo, YA han recuperado todo o casi todo lo perdido. ¿No vemos diferencias en este momento que expliquen la recuperación del peso que se produjo en el pasado? ¡Qué bien! Ya podemos concluir que lo del daño metabólico es una excusa que ponen las mujeres obesas para no esforzarse. ¡Asunto zanjado, bro! Que dejen de poner excusas, que lo del daño metabólico es un mito.

REL and OSW had similar levels of TDEE.

¿Observacional y encima ya pasado el periodo en el que se habría manifestado esa reacción fisiológica? No importa. Todo da lo mismo. ¡No te calientes los cascos y vive la vida!

Tampoco creo relevantes las conclusiones de personas que no saben lo que buscan: creen que el “daño metabólico” es una reducción del gasto energético, pero eso es una premisa injustificada derivada de la Teoría del Balance Energético (ver). La adaptación fisiológica a la restricción de comida puede manifestarse como cambios fisiológicos directos en el tejido adiposo (ver). Recuperar 5-10 kg en 3 años supone que el tejido adiposo aumenta en una media de 5-10g diarios, durante la época en que se recupera el peso perdido. ¿Que no han percibido ese efecto mirando el gasto energético, que nada tiene que ver con el tejido adiposo, una vez el peso ya se había recuperado? ¡Vaya prueba de que esa reacción fisiológica no existe! “Que no pongan excusas…”

Pero también comparan el RMR, que no es el gasto energético total, de las que más han perdido y las que siempre han sido delgadas.

the present study found no differences between reduced-weight individuals and always-lean controls in terms of RMR and substrate oxidation, implying that the reduced-weight individuals are not in a metabolic state that will promote weight regain. This finding contributes to the small body of evidence that not all reduced obese individuals are at a metabolic disadvantage that will promote weight regain

Y les da igual que el RMR no sea el gasto energético total para sacar conclusiones sobre la reacción fisiológica a la restricción calórica. Conclusiones que, básicamente son que no parece que en concreto en las mujeres que más peso pierden exista reacción metabólica en una forma concreta de gasto energético. Pues ya está, decidido que no existe en ninguna mujer y que la que no baja de peso es porque come a escondidas. ¿Qué más pruebas necesitamos?

Pero eso no es todo. Todavía podemos aportar más fantasía: han dicho que no han encontrado diferencias entre las exitosas y las siempre-delgadas, ¿verdad? Pues se inventan que no existen esas diferencias porque las participantes se han esforzado ¡¡conscientemente!! para contrarrestar esa reacción fisiológica:

However, similar metabolic rates shown for components of TDEE in successful weight-loss maintainers compared with controls is probably the result of conscious behavioural strategies that act together to counteract weight loss-associated declines in energy expenditure. This highlights the importance of these strategies as key components in weight-maintenance programmes following substantial weight loss.

Sin embargo, las tasas metabólicas similares que se muestran para los componentes de TDEE en las mantenedoras exitosas de la pérdida de peso en comparación con las controles es probablemente el resultado de estrategias conductuales conscientes que actúan en conjunto para contrarrestar la disminución del gasto de energía asociada a la pérdida de peso. Esto resalta la importancia de estas estrategias como componentes clave en programas de mantenimiento de peso luego de una pérdida sustancial de peso.

Si pones “probablemente” en el argumento ya te puedes inventar todo, ¡¡porque has puesto “probablemente”!!

Sólo existe esfuerzo consciente si sabes lo que tienes que hacer. ¿Sabían las participantes qué tenían que hacer para contrarrestar esa reacción metabólica? Dudoso, teniendo en cuenta que a día de hoy nadie sabe qué se puede hacer para mantener el peso perdido (ver). Pero todo da igual para los bros: si no consigues adelgazar es porque no te esfuerzas. ¡Demostrado! ¿Qué medidas han puesto en práctica para contrarrestar esa reacción y que las que han recuperado el peso no han aplicado? Pues según los datos del artículo: comer menos, aunque no han comido menos, consumir menos carbohidratos, aunque no han consumido menos carbohidratos, y consumir más proteína, aunque no han consumido más proteína. Ésas son las claves que han aplicado de forma consciente para contarrestar la compensación metabólica.

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Ya tenemos todas las claves para adelgazar.

Y si no adelgazas es porque no quieres.

¿Cómo es posible que alguien deduzca relación causa-efecto de datos observacionales y encima se ría de las mujeres que no consiguen adelgazar?

Como comentario final, otras veces los datos observacionales se toman durante el proceso de adelgazar. Siguen siendo observacionales, pero al menos se toman durante el proceso de interés. Los datos de este análisis se han tomado una vez pasado el periodo de interés: se pusieron anuncios buscando a gente que cumpliese con las características que buscaban, como por ejemplo ya haber conseguido bajar un 15% de peso de forma intencionada y no haberlo recuperado.

En definitiva, se nos machaca continuamente con la cantinela de que adelgazar es sencillamente cuestión de comer menos y moverse más (ver). Y aunque lo disfracen de “leptina, saciedad y apetito” o digan que “comprenden” que no tengamos fuerza de voluntad, el mensaje es el mismo (ver). Y es descorazonador el bajísimo nivel de los argumentos que se usan para sostener el falso paradigma energético.

Leer más:

“Si quieres adelgazar: menos plato y más zapato”

Este tipo nos cuenta que tras 9 años interesado en el campo de la nutrición, ha llegado a la flamante conclusión de que para adelgazar la solución es “menos plato y más zapato“. Una “verdad universal”, nos dice.

Puesto que pone sus 9 años de interés en el campo de la nutrición como aval de esa estupidez, cabe preguntarle cuál es la evidencia científica de que ese consejo sirve para adelgazar. Tras esos 9 años de búsqueda de la verdad, ¿cuántos artículos científicos nos puede aportar de que ese consejo se ha demostrado efectivo para perder una cantidad importante de peso (20-25 kg) y mantener lo perdido a largo plazo (4-5 años)?

La respuesta ya la sabemos: no va a aportar ninguno, porque ese consejo ha fracasado sistemáticamente en los experimentos científicos (ver,ver). Y también en la vida real.

¿Y cómo justifica este tipo su “verdad universal”? Pues en base a argumentos simplistas que confunden una tautología mal aplicada con un mecanismo fisiológico. Ésa es la única base del consejo: la estupidez humana.

pero si comes mucha cantidad tampoco adelgazarás (fuente)

¿Entonces hacemos una hipercalórica para perder grasa? (fuente)

El único argumento de las expresiones anteriores es el empleo falaz de términos tautológicos (“mucha cantidad”, “hipercalórica”) que hacen creer que nuestro cuerpo funciona a base de cantidad.

Nótese cómo la charlatanería caloréxica no tiene más base que juegos de palabras falaces. Es imposible defenderla sin emplear trampas en el lenguaje.

Para acabar, reproduzco un pequeño desafío que lancé hace unos días a los caloréxicos (ver):

Defended vuestra pseudociencia con argumentos. Por ejemplo, demostrad que las leyes de la física garantizan que la dieta hipocalórica funciona, suponiendo que se mantiene en el tiempo, para perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo.

Las normas del desafío:

  1. No podéis emplear falacias en la argumentación: por ejemplo, no podéis emplear la falacia de petitio principii, dando por supuesto en las premisas un resultado (ver). Por la misma razón, no podéis emplear los términos “déficit calórico” ni “superávit calórico”, pues implícitamente dan por supuesto un resultado (ver). Además, estos términos tienen doble definición y en sí mismos son un claro caso de falacia de ambigüedad (ver).
  2. Tenéis que ser 100% rigurosos en el planteamiento. Por ejemplo, en ningún momento podéis hablar del tejido adiposo si la primera ley de la termodinámica la aplicáis en todo el cuerpo (ver). Tampoco podéis suponer una causalidad injustificada en la primera ley de la termodinámica (ver). Las trampas en el lenguaje no son compatibles con la ciencia. ¿Pretendéis estar defendiendo una ley de la física? Pues hacedlo con rigor en todo momento.
  3. Cuando hayáis terminado, tenéis que aplicar vuestro mismo razonamiento al crecimiento de un tumor (ver) y explicar si habéis demostrado que en ese caso también tiene que funcionar la teoría CICO para controlar el crecimiento del mismo. ¿Crece un tumor porque se establece un “superávit calórico”, es decir, porque comemos por encima de nuestras necesidades energéticas? ¿Es establecer un “déficit calórico”, es decir comer menos de lo que se gasta, el tratamiento obvio si se busca reducir su tamaño? Una vez hayáis contestado a las preguntas, explicad por qué la teoría CICO propone causas y soluciones estúpidas en este caso.

Leer más:

 

“La teoría CICO se ha demostrado correcta en los gimnasios”

Alucino con el bajísimo nivel de algunos argumentos.

La teoría CICO ha funcionado durante décadas en los gimnasios, lo que demuestra que es correcta

Llamarlo brociencia sería halagar este tipo de argumentos. Ni a eso llegan. ¿Personas que no entienden la diferencia entre la teoría CICO y la Primera Ley de la Termodinámica han demostrado correcta alguna de las dos? ¿En serio? ¿Cuál de las dos? ¿Cómo puede alguien demostrar correcta una teoría que ni siquiera entiende?

Por lo pronto, aunque en los gimnasios se hubiera puesto a prueba algún tipo de experimento aleatorizado y controlado, no se puede tomar, sin más, como evidencia la simple mención de que ese experimento se ha hecho y ha salido bien. Así, sin datos, sin explicar los detalles, sin detallar los resultados, sin detallar exactamente qué es lo que se cree que se ha demostrado, sin nada de nada de nada. Nótese que para eso están las revistas científicas, para publicar los resultados de esos experimentos, detallando sus condiciones y resultados con un mínimo de rigor, salgan bien o salgan mal.

Aparquemos a un lado lo anterior. ¿Cuál es el experimento que se ha hecho en los gimnasios, que demuestra que la teoría del balance energético es correcta o que le tiene que ser útil a una persona que quiere perder a largo plazo los 25 kg que le sobran?

No sé, por decir algo, quieres aumentar tu musculatura en 3 kg, estimas que cada kg de músculo equivale a 1300 kcal y aumentas tu ingesta normal en unas 4000 kcal o estimas tu gasto energético por actividad deportiva y dejas de hacer el deporte que estimas equivalente a esas calorías. ¿Es eso poner a prueba la teoría del balance energético? ¿Es eso lo que hacen los que van a un gimnasio y que demuestra que la teoría del balance energético es correcta? ¿Comen más y se mueven menos para que les crezca el músculo? Porque ya sabemos que sin un aumento de la ingesta y una reducción del gasto energético la energía no se puede acumular. Eso es lo que dice la teoría CICO. ¿Es eso lo que se ha comprobado en los gimnasios?

O te inyectas esteroides anabolizantes y observas que tu ingesta ha aumentado en un total de 4000 kcal en dos meses, al tiempo que has ganado esos 3 kg de músculo, lo que a lo mejor crees que demuestra que los esteroides anabolizantes actúan aumentando tu ingesta energética o reduciendo tu gasto energético, y, a través de la ecuación del balance energético, eso ha producido aumento en la energía acumulada en forma de músculo. Eso es lo que dice la teoría del balance energético que tiene que suceder para que se acumule energía, ¿no? ¿Es ése el experimento?

O a lo mejor lo que están diciendo es que un tío que se pasa dos horas diarias en el gimnasio, que consume proteínas a cascoporro para que crezca el músculo, está demostrando que la teoría del balance energético es correcta porque está forzándose a comer 500 kcal/d más de lo normal pensando que eso es necesario para que le crezca el músculo. Y como le crece, pues ya está demostrado que la teoría CICO es correcta, ¿no? ¡Qué sencillo es demostrar que la teoría CICO es correcta! O a lo mejor es la Primera Ley de la Termodinámica la que demuestra correcta este experimento. ¿Es ése el experimento que demuestra correcta alguna de las dos? ¿Demuestra ese experimento que crece el músculo porque se ha creado un “superávit calórico”?

De verdad que no me lo imagino:

¿Puede alguien explicarme cuál es ese experimento que se ha realizado en los gimnasios que demuestra correcta la teoría CICO? ¿Qué experimento incontrolado y no aleatorizado, cuyos resultados no conocemos, se ha realizado en los gimnasios que demuestra que una persona obesa puede perder el peso que le sobra a largo plazo controlando su ingesta energética? (ver) ¿Qué experimento incontrolado y no aleatorizado, cuyos resultados no conocemos, se ha realizado en los gimnasios que demuestra que engordamos la energía que queda después de que el cuerpo ha utilizado lo que necesita? (ver)

Se está tratando la obesidad con pseudociencia y los argumentos de tan bajo nivel no ayudan nada. Ahora junto a la dieta twinkie y los campos de concentración nazis tenemos un nuevo gran argumento: “la ciencia fantasma de los gimnasios”. Festival del rigor en el mundo de la nutrición.

A todos los charlatanes los tratamientos pseudocientíficos les funcionan en su consulta o en sus gimnasios. Aunque curiosamente en los experimentos científicos no lo hagan… ¿No es sospechoso?

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