Etiquetado: teoría del balance energético
«Todos sabemos la razón por la que fracasan las dietas para pérdida de peso»
Para conseguir el control del peso sabemos que es necesario adaptarse a una alimentación no demasiado calórica y que contenga los nutrientes necesarios.
¿Sí, lo sabemos? ¿Qué base real tiene esa creencia?
Dos textos (mi traducción del original en inglés) sacados de dos artículos científicos, ambos de los mismos autores:
Es ampliamente conocido que la razón principal para el fracaso del tratamiento dietético del paciente es que los pacientes se cansan de seguir la dieta después varias semanas, generalmente recuperando la pérdida de peso lograda, o incluso recuperando más de lo perdido.
Los pacientes pueden cansarse de seguir una dieta baja en calorías durante largos períodos de tiempo, incluso en ausencia de sensación de hambre, y el papel de la dietista es esencial para mantener la motivación. Sin embargo, la vigilancia atenta de la dietista no puede realizarse indefinidamente. La clave para mantener la pérdida de peso una vez que el efecto saciante de la terapia ha terminado y la estrecha vigilancia de al dietista también ha llegado a su fin radica en seguir el plan dietético que le ha sido instruido al paciente durante el período de vigilancia correspondiente a una dieta saludable y cómo adaptarla a situaciones personales.
«Es ampliamente conocido…» que recuperas el peso perdido porque te cansas de la dieta y la abandonas. Y, por supuesto, no pueden aportar ni una sola referencia científica como soporte de esa idea. Lo saben y punto.
¿Alguien puede indicarme la evidencia científica que sustenta el tratamiento actual de la obesidad, la dieta hipocalórica? Evidencia científica, no rumores ni argumentos falaces ni opiniones «expertas». «Todos lo sabemos» significa «no tenemos ninguna prueba pero nos importa un pimiento porque somos así de chulos».
¿Qué tipo de «profesionales» basan el tratamiento de una condición médica en rumores prejuiciosos? ¿Qué tipo de profesional es alguien que dice «lo sabemos» o «es ampliamente conocido» sin tener la más mínima prueba de que es así?
Sin más base que la propia incompetencia, los supuestos expertos han decidido que la restricción calórica funciona para adelgazar. Y han decidido que fracasa en la práctica porque la gente no sigue las instrucciones. Como han decidido que ése es el problema, nos cuentan, por ejemplo, que no hay razón para quitar las harinas y azúcares a los obesos, ¡al contrario! «La mejor dieta es la que se puede mantener a largo plazo». Seguro que lo hemos oído decir. Y si la harina sirve para aumentar la adherencia, ¿por qué le iban a decir a una obesa que no consuma harina? ¡La adherencia es la clave! Ellos lo saben. ¿Que no te funciona? Pues como la dieta funciona, está claro que la culpa es tuya porque no has cumplido con la dieta. ¿Que te dijeron que no era necesario ser 100% estricta y lo creíste? Pues se siente, porque eso lo van a usar para culparte del fracaso de su método. ¡Te pasaste comiendo, venga reconócelo!

A los obesos nos gusta poner excusas
No digas que la teoría del balance energético es pseudociencia. No digas que la dieta hipocalórica no funciona. No digas que las harinas y el azúcar son basura y, más que probablemente, engordantes por sí mismos, al margen de las calorías. No digas que el tratamiento oficial de la obesidad es pura charlatanería. Porque eres obeso y los obesos sólo sabemos poner excusas para no esforzarnos. Si estás gordo no tienes credibilidad. No pidas evidencia científica de nada, porque lo único que buscas es no esforzarte.

Venga, sigamos haciendo todos mucha fuerza para que los obesos, de una vez, sigan las instrucciones que todos sabemos que funcionan. Porque todos sabemos que funcionan. ¡Declaramos la guerra a la obesidad!
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