Etiquetado: Luis Jiménez

No somos más que asnos con ropa

While the underlying cause of obesity is poorly understood, the mechanics are clear — being overweight involves consuming more calories than are needed to maintain an ideal body weight.  In that sense, being overweight might best be characterized as a behavioral disorder, one in which the dysfunctional behavior in question is eating. Joe Pierre

Aunque la causa subyacente de la obesidad no se conoce demasiado, la mecánica es clara — tener sobrepeso supone consumir más calorías de las que se necesitan para mantener un peso corporal ideal. En ese sentido, tener sobrepeso podría ser caracterizado como un desorden de comportamiento, uno en el que el comportamiento disfuncional involucrado es comer.

Deduciendo conocimiento de una tautología…

Engordamos porque comemos más de la cuenta. Luis Jiménez

En mi opinión, el paralogismo del que hablo es el origen de los problemas de peso que tenemos: se ha diagnosticado, erróneamente, que en última instancia engordar es un problema de cantidad, de exceso, y a partir de ahí los intentos de prevenir o resolver el problema no han sido más que palos de ciego: raciones pequeñas, contar calorías, hacer más deporte, etc. Estamos atascados en este diagnóstico errado y las estériles soluciones que de él nacen.

¿De dónde sale esa conclusión y por qué es errónea?

La pseudociencia del balance energético se basa —de forma muy resumida— en interpretar una inane descripción de qué es la acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo como si fuera una relación causal a nivel corporal y, por tanto, una explicación de por qué se produce ese fenómeno fisiológico:

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Posiblemente no entiendas cómo se puede deducir una cosa de la otra, y es que, efectivamente, una cosa no se deduce de la otra (ver). Siempre que aumente el tamaño de un tejido habrá una acumulación de energía: ¿quieres entender por qué esta idea es inútil y estúpida aplicada a la obesidad? Entenderlo es más sencillo de lo que parece: es suficiente con aplicar ese mismo “paradigma energético” a otros tipos de crecimiento (ver):

— Mi hija está enorme. Ha ganado 2 kilos en el último mes.

— Habrá comido por encima de sus necesidades

— A ver, es que está embarazada de seis meses. Sube de peso por una cuestión hormonal, no por comer más o menos.

— ¿Quieres decir que ha subido de peso sin comer más de lo que gasta? Eso es imposible, pues violaría las leyes de la física.

— Habrá comido más de lo que ha gastado, pero no ha subido de peso por comer más de lo que gasta. Son los cambios hormonales propios del embarazo los que determinan que exista ese aumento de peso, no el balance energético, ni las calorías consumidas, ni si hace más o menos ejercicio físico.

— Bueno, a mí ese tipo de explicaciones “hormonales” me hacen mucha gracia. Al final, si ha subido de peso es porque ha comido más de lo que ha gastado, lo pongas como lo pongas. ¡Si no come nada no puede subir de peso! Y es que la energía no puede salir de la nada, amigo mío.

¿Surrealista? Sin duda. Y si las leyes de la física no dicen que una mujer embarazada sube de peso porque come más de lo que necesita, tampoco dicen que una persona que está engordando lo esté haciendo por ese motivo.

La cita con la que he empezado decía que la obesidad puede ser considerada un desorden de comportamiento: no dejas de comer cuando debieras, luego tienes un problema de comportamiento. Pero de las leyes de la física no se deduce que eso sea así. Es perfectamente posible engordar sin consumir más energía que otras personas y sin tener ningún problema de falta de fuerza de voluntad ni en el cerebro.

Mis conclusiones

Esto es lo que hay. Éste es el problema. No hay forma de suavizar el golpe: el ser humano es un animal profundamente estúpido. No somos más que imbéciles arrogantes. Lo que nos diferencia de los asnos es que nosotros nos ponemos ropa y ellos no. Puede que haya más diferencias, pero, si las hay, desde luego no las encontraremos en el plano intelectual.

Cómo a partir de una tautología se ha llegado a la conclusión de que engordar es un problema de cantidad de comida, de que engordamos porque “comemos más de la cuenta”, es tal burrada que no sólo es la mayor estupidez de la historia de la humanidad, es que nunca va a abandonar el primer puesto de esa clasificación.

Y quizá mucho más revelador de lo burros que somos, sea que no salimos del agujero en el que estamos y que ni siquiera entendemos, cuando nos lo explican, por qué esa teoría no es más que pseudociencia. No sólo es que hemos cometido un error, es que además seguimos sin escuchar, sin entender y sin reconocer el error.  Burros, pero que muy burros.

¿Qué ha causado la epidemia de obesidad que sufrimos? La estupidez humana.

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