La parábola de Ingesta, Músculo y Adiposo

Como los amables lectores de este blog ya saben, la hipótesis CICO NO es la Primera Ley de la Termodinámica (ver). Creo que esta entrada expone de forma sencilla por qué no lo es.

La parábola de Ingesta, Músculo y Adiposo

Imaginemos que, en una mansión, Ingesta, su dueña, todas las mañanas antes de salir hacia el trabajo deja sobre la mesa del salón dinero para su hijo Adiposo y para su mayordomo Músculo. Parte del dinero puede quedarse sobre la mesa al final del día y de hecho se sabe que al final de todos los días suele quedar más o menos siempre la misma cantidad. No mucho, en cualquier caso. Curiosamente, en esa casa a la mesa le han puesto un nombre: Sangre.

¿Cuánto dinero del que hay en Sangre coge Adiposo? ¿Se puede contestar a esa pregunta sin entender los factores y razones que guían el comportamiento de los tres implicados, especialmente el de Adiposo? No es una pregunta retórica: ¿hay alguna ley universal que nos pueda dar respuesta a esta pregunta?

La hipótesis CICO

La hipótesis CICO nos cuenta que no es necesario entender el comportamiento de Adiposo, pues lo que coge Adiposo es la diferencia entre lo que añade Ingesta cada mañana y lo que coge Músculo. Por tanto, “se deduce” que si crees que Adiposo está cogiendo demasiado dinero, lo que tienes que hacer es obligar a Ingesta a que ponga menos dinero en la mesa u obligar a Músculo a que coja más de lo que está cogiendo en este momento. Muy muy muy importante: según la hipótesis CICO, Ingesta y Músculo son la clave para entender qué hace Adiposo, porque, según esta hipótesis, Adiposo se limita a coger las sobras que deja Músculo. Muy muy muy importante.

Pero ese planteamiento es una invención total, que está ignorando las razones por las que actúan los implicados y que está basada en la falsa premisa de que Músculo es el primero en acceder al dinero. Y puesto que el dinero no se acumula en la mesa, partiendo de esa injustificada premisa se llega obligatoriamente a la injustificada conclusión de que Adiposo se limita a coger lo que queda en la mesa, salvo una pequeña cantidad que suele ser la misma todos los días. Porque el dinero no se queda en la mesa. En definitiva, la hipótesis CICO se basa en la injustificada premisa de que lo que coge Adiposo viene determinado por lo que ha cogido previamente Músculo.

Muy importante: esta hipótesis es presentada como si fuera algo indiscutible, la constatación de que una ley inviolable se cumple. Se nos dice que la hipótesis CICO es equivalente a decir que lo que deja Ingesta no puede desaparecer sin más. Negar CICO es negar las leyes de las matemáticas, nos dicen.

Es cierto que lo que coge Adiposo “es” la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo, pero —¡cuidado!— expresándolo así es cómo se crea la trampa: se da a entender que primero actúa Músculo y después Adiposo. Una vez se sobreentiende que Músculo ha actuado primero, eso deja a Adiposo sin otra opción que ser el que termina de vaciar la mesa. A partir de la premisa injustificada se llega a la conclusión, errónea e injustificada, de que entender a Ingesta y a Músculo es lo importante. Pero eso no se deduce de las leyes de las matemáticas. Insistiré en aclarar esto en la parte final de la entrada.

¡¡Hay otras posibilidades!!

Propongamos otro posible comportamiento de los implicados, compatible también con las leyes de las matemáticas: ahora en cuanto Ingesta pone dinero en Sangre, Adiposo es el primero que accede al dinero. Y coge cuanto considera oportuno en función de diversos factores, que son los factores que habría que estudiar para saber qué hace que Adiposo coja más o menos dinero. Se sabe, por otro lado, que Adiposo suele dejar una gran parte del dinero en la mesa. También se sabe que pasadas las horas va devolviendo moneditas. Incluso puede devolverlo todo, pero nuevamente cuándo lo hace y por qué lo hace es algo que sólo se puede entender conociendo a Adiposo y sus motivaciones. ¡Importantísimo! En cualquier caso, Músculo se tiene que apañar con lo que Adiposo deja en Sangre. Músculo suele coger el dinero que necesita para cubrir sus necesidades, pero le gusta mantener una cantidad de dinero constante sobre Sangre al final del día, por lo que si es necesario coge lo que haga falta para que sea así.

Esta segunda versión del comportamiento de Adiposo y Músculo tampoco es imposible desde el punto de vista matemático, pues en esta versión el dinero tampoco desaparece por arte de magia: lo que se haya cogido de la mesa lo tendrán Adiposo o Músculo. Se cumplen las leyes de las matemáticas igual que las cumple la hipótesis CICO. Pero, importante, en esta hipótesis alternativa, para entender las razones por las que actúa Adiposo, hay que entender qué factores tiene en cuenta Adiposo, no qué afecta al comportamiento de Ingesta o Músculo. Importantísimo.

Resumen

¿Es una obviedad que lo que coge Adiposo viene determinado por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo? ¡¡Atentos al uso que estamos haciendo de las palabras!! No. No es imposible a priori que sea así, pero sólo es una posibilidad que en ningún caso viene impuesta por leyes inviolables de las matemáticas.

Es importante que nos demos cuenta de que la base del engaño que estoy explicando es el siguiente:

Se parte de una mera igualdad matemática en la que no hay información de comportamiento: “lo que coge Adiposo se puede calcular como la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo”. Esto es correcto.

Se reinterpreta falazmente la expresión anterior para deducir quién actúa primero y quién se adapta a esa actuación: “lo que coge Adiposo es determinado por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Músculo”. Esto es falso.

Insisto: a partir de una igualdad matemática correcta se deduce de forma injustificada que las leyes de las matemáticas dicen que Músculo actúa primero y que Adiposo se adapta al resultado de esa acción.

La trampa en el lenguaje es evidente, pues también lo que coge Músculo se puede calcular como la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Adiposo. ¿Viene determinado lo que coge Músculo por la diferencia entre lo que pone Ingesta y lo que coge Adiposo? ¿Se deduce entonces que Adiposo actúa primero y Músculo se adapta a su acción? (ver)

NOTA: el problema de la falsa causalidad de la hipótesis CICO no es el único paralogismo o falacia en que se basa esta pseudociencia. Pero no puedo explicar todo en todas las entradas del blog. Remito a otros artículos para una visión más completa, por ejemplo éste o éste.

Leer más:

Anuncios