Pseudociencia del balance energético: definición, origen y consecuencias

el peso corporal es una cuestión de balance energético

No, no lo es. O al menos no necesariamente lo es . Intento explicarlo, una vez más (ver,ver), tratando de centrarme en los conceptos más básicos.

Primera Ley de la Termodinámica

La energía no puede ni crearse ni destruirse, tiene que conservarse. Y esto también es aplicable en un ser vivo.

Nadie niega en este blog el cumplimiento de esta ley.

Imaginemos que yo planteo que

el crecimiento del músculo viene determinado por la diferencia entre lo que ingiero y lo que gasto, de tal forma que si un día consumo 2500 kcal y gasto 2400 kcal, mi músculo va a crecer el equivalente a 100 kcal.

Todos sabemos que el planteamiento anterior es erróneo. De hecho, sabemos que aumentar el gasto energético con más actividad física en el gimnasio va a producir aumento de la masa muscular, pero según el planteamiento anterior aumentar el gasto energético debería reducir la cantidad de energía acumulada, no aumentarla.

En definitiva, si tenemos una ley de la física que es inviolable, es evidente que una teoría errónea no puede derivar legítimamente de esa ley de la física. Esa teoría, por tanto, no puede ser llamada “primera ley de la termodinámica”, porque es algo distinto que no se deduce de ella.

Teoría del balance energético

Esta teoría está basada en los siguientes postulados:

  • Engordamos porque comemos más de la cuenta (o por encima de nuestras necesidades energéticas)
  • Cualquier método que sirva para adelgazar tiene que estar basado en comer menos de lo que se gasta
  • (A igualdad de proteína) si un día consumo X kcal, el resultado en la grasa/peso corporal va a ser el mismo independientemente de la composición de la comida
  • Tu gasto energético depende únicamente de tu composición corporal y niveles de actividad física, variando algo con el efecto termogénico de la proteína
  • Si algo nos engorda lo hace aumentando nuestra ingesta o reduciendo nuestro gasto energético

Basta con intentar aplicar estas mismas ideas al crecimiento del tejido muscular para entender que estas ideas no son incuestionables, como sería el caso si realmente fueran un corolario legítimo de una ley universal e inviolable (que, nos guste o no, es igual de aplicable en el músculo que en la grasa corporal).

¿Cómo se llama este paradigma? El nombre no se lo he puesto yo: esta teoría se llama teoría, hipótesis o paradigma del “balance energético”  (ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo,ejemplo). Quizá las personas que creen que esa teoría es lo mismo que la primera ley de la termodinámica omiten la palabra “teoría”, pues no la consideran una mera hipótesis sino un hecho irrefutable. También se suele hacer referencia a esta teoría como CICO (Calorías que Entran Calorías que Salen), de sus siglas en inglés. No hay una única versión (ver), pero todas ellas son igual de fraudulentas.

Hipótesis -versus- pseudociencia

La teoría del balance energético no es matemáticamente imposible (ver), o en otras palabras, no es incompatible con la primera ley de la termodinámica. Por tanto, una persona puede tener la creencia de que la hipótesis puede demostrarse correcta en la práctica o ser útil de alguna manera. A priori, nada más que una creencia.

La pseudociencia es afirmar que la teoría del balance energético deriva legítimamente de la primera ley de la termodinámica. No es así. Sólo es una hipótesis que puede ser más o menos correcta dependiendo del sistema estudiado. Como decía, es claramente incorrecta con cualquier crecimiento en un tejido vivo: crecimiento de un niño, gigantismo, desarrollo del pecho en una adolescente, hipertrofia muscular, joroba de búfalo, etc. Ninguno de esos crecimientos es un problema de energía (ver), lo que no significa que esas situaciones violen la primera ley de la termodinámica. Porque primera ley de la termodinámica y teoría del balance energético no son lo mismo (ver):

  • Primera ley de la termodinámica: correcta pero irrelevante en el crecimiento de un tejido del cuerpo
  • Teoría del balance energético: fraudulenta pues presume de ser la primera ley de la termodinámica, cuando en realidad lo que hace es asumir de forma injustificada una causalidad en la primera ley de la termodinámica

¿Dónde están las trampas en la teoría del balance energético?

He dedicado numerosas entradas del blog a explicarlo. Tratando de resumirlo mucho, las trampas están en juegos de palabras que engañan para llegar a conclusiones que no están fundamentadas. O, en otras palabras, que son falaces.

  1. Particularizar la teoría para un tejido concreto, el adiposo, ocultando que su aplicación para otros tejidos demuestra falsa esta teoría. La teoría del balance energético se basa en el uso de límites espaciales incorrectos en la aplicación de la primera ley de la termodinámica (ver).
  2. Deducir del comportamiento a corto plazo de la dieta hipocalórica que la teoría es aplicable también a largo plazo (ver)
  3. Ningunear el comportamiento fisiológico del cuerpo sustituyéndolo por un comportamiento creado por juegos de palabras que establecen una injustificada causalidad (“si comes 2000 y gastas 1800, vas a engordar, comas lo que comas”) (ver,ver). Nótese cómo se convierte el gasto energético, que es una salida del sistema, en una premisa/entrada para poder crear la falsa causalidad (ver).
  4. Relacionado con lo anterior, se emplea la falacia de petitio principii, llegando a conclusiones que en realidad eran los propios injustificados supuestos del tramposo planteamiento (ver)
  5. Deducir conocimiento de una tautología (que además está mal empleada) (ver,ver,ver)
  6. Uso de términos de significado ambiguo, que se introducen en los argumentos con un significado pero posteriormente se emplean con otro, o de términos cuyo uso ya implica asumir como cierta la teoría que se pretende justificar, (e.g. “exceso calórico”) (ver). Nótese que “exceso calórico” es a su vez usado con doble significado como parte del fraude que es esta teoría (ver). Otros ejemplos de expresión ambigua pueden ser que “la diferencia entre ingesta y gasto energético determina la acumulación de grasa corporal” (ver), que el peso corporal “es función de las calorías” o que para adelgazar “hay que” quemar más calorías de las que se ingieren (ver).
  7. Se atribuye injustificadamente a las calorías los efectos de realizar cambios en la dieta (ver,ver).
  8. Se emplean para su justificación afirmaciones que no permiten la refutación (e.g. “las calorías importan”). Cuando estos argumentos son cuestionados no se pueden explicar sin caer en falacias o sin dejar en evidencia el nulo fundamento real de la teoría (ver).

No sé si me dejo alguna, pero creo que es una lista bastante elocuente. Y además de las trampas en lo que se dice, también está la trampa de lo que no se dice: se desoye toda la evidencia científica que demuestra que la teoría y las conclusiones derivadas de ella son erróneas (ver,ver).

Si hubiese que buscar el ejemplo perfecto de pseudociencia, hablaríamos de la teoría del balance energético. Y posiblemente la más dañina que ha habido nunca.

Esta estupidez tiene consecuencias

¿Da igual que la teoría del balance energético no tenga fundamento, porque en el fondo todos sabemos que los obesos engordamos porque somos unos vagos que no sabemos cerrar la boca a tiempo? ¿Da igual la falta de rigor, porque sabemos que “comer menos de lo que se gasta” es la solución a la obesidad? ¿Lo sabemos y ya está? ¿Es eso suficiente para recetar un tratamiento a una persona?

El rigor no es un capricho. Las trampas en los razonamientos tienen consecuencias en personas reales, con nombres y apellidos: estamos tratando la obesidad con un tratamiento que no tiene otro fundamento que tramposos juegos de palabras y que no ha funcionado nunca en la práctica (ver). Y acusamos a las víctimas, a los obesos, de no conseguir objetivos porque no cumplen con la dieta. Esta situación tiene un coste en la salud física y en la salud mental para los que tenemos problemas de peso (ver,ver,ver,ver). No es un errorcito sin consecuencias: es un escándalo de gravísimas consecuencias.

— Basado en ideas estúpidas

— La evidencia científica dice que no funciona

¿De verdad no nos damos cuenta de que estamos haciendo en el tratamiento de la obesidad LO MISMO que criticamos, por ejemplo, en la homeopatía? Dada la base real del tratamiento, ¿durante cuánto tiempo más vamos a seguir culpando a la víctima?

Todavía no puedo creerme que llevemos 50 años cometiendo este error (Gary Taubes)

NOTA FINAL: argumentar que todas las calorías no son iguales por motivos de saciedad/apetito es exactamente la misma charlatanería del balance energético, sólo que más peligrosa porque se camufla de ser algo diferente (ver).

Leer más:

 

Anuncios

5 thoughts on “Pseudociencia del balance energético: definición, origen y consecuencias

  1. Un autobús sale desde Madrid con destino a Alicante y Castellón. Sabemos que los pasajeros que suban en Madrid (M) van a bajar en Alicante (A) o en Castellón (C):

    M=A+C

    ¿Cuánta gente baja en Alicante y cuánta en Castellón? Pues esto es la primera ley de la termodinámica: sabemos que M=A+C, pero eso es inútil por completo para predecir los valores de A o C a partir de M.

    Ahora me invento sin más lo siguiente: el autobús primero para en Alicante y allí siempre se bajan 10 personas. Por tanto, el número de personas que se baja en Castellón viene determinado por cuántas personas se suben en Madrid.

    Si en Madrid suben 40 y en Alicante se bajan 10, en Castellón van a bajar 30. Si en Madrid suben 10 más, bajarán 10 más en Castellón

    El problema de este planteamiento no está en las matemáticas, que no son incorrectas, sino en inventarse qué va a pasar a partir de una ecuación que nada tiene que ver con la situación real de la que estamos hablando. Esto es la pseudociencia del balance energético.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario. Si los comentarios no contribuyen/aportan a los artículos publicados no los publico. Tampoco los publico si intentan forzar un debate o una toma de postura que el autor no ha planteado o que ha dado por cerrada. No publico comentarios descalificativos ni críticas fuera de lugar o que considere que no aportan nada. Si percibo intención de molestar en lugar de participar, o si no detecto vida inteligente, tampoco será publicado.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s