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La guerra del lenguaje (VIII): dieta hipocalórica

«Hipocalórica» es otro de esos términos que se usan para engañar a la gente, jugando con varias definiciones.

Una dieta hipocalórica es aquella que tiene menos calorías de las que se consideran necesarias para mantener el peso. El prefijo «hipo-» significa «menor, inferior, o por debajo de algo». Y evidentemente lo que define este tipo de dietas es su número total de calorías. Tan sencillo como que si el «experto» de turno cree que una persona necesita 2000 kcal/día para mantener su peso actual, una dieta que únicamente le aporta 1500 kcal/día es hipocalórica.

Algunos «contadores de calorías» estafan (i.e. conseguir el dinero de alguien con engaños) a sus clientes diciéndoles que ese tipo de dietas sirven para adelgazar. Puesto que la evidencia científica dice justamente lo contrario, que nunca han demostrado funcionar, estas personas están mintiendo para conseguir el dinero de los clientes. En su absoluta incompetencia, estos «profesionales» pueden «creer» que el único camino para adelgazar es la dieta hipocalórica, pero lo que bajo ningún supuesto pueden hacer es asegurar que funcionan. No es cuestión de opiniones: o se aportan las evidencias o no se aportan.

Olvida las dietas milagro, lo único que funciona es comer menos

Hagamos lo que sabemos que funciona, comer menos

La otra definición de «hipocalórica» con la que juegan los contadores de calorías es «aquella que proporciona menos energía de la que se gasta» (ver), es decir, la que adelgaza (siempre bajo el punto de vista de los contadores de calorías, que creen que adelgazar es consecuencia de un déficit calórico). Puede que parezca la misma definición que la primera que hemos visto, pero no lo es. En el primer caso la dieta hipocalórica es una idea basada en pseudociencia y prejuicios contra los obesos, que ha fracasado sistemáticamente; en el segundo caso es, por definición, la dieta que funciona para adelgazar. La diferencia es notable.

Nótese que en esta segunda definición, el término «hipocalórico» pierde su significado. Una dieta con menos calorías de las que se supone que alguien necesita, puede no ser «hipocalórica», mientras que otra dieta con más calorías de las que se supone que esa persona necesita, paradójicamente puede sí ser «hipocalórica». Que la dieta sea hipocalórica o no deja de estar relacionado con las calorías de la misma, sólo lo está con su efecto adelgazante. Un fraude.

para perder peso hay que llevar una dieta hipocalórica

¿Verdadero o falso?

¿Cuál es la relevancia de jugar con estas dos definiciones? Pues que se usa para engañar, diciendo que las únicas dietas que funcionan son las hipocalóricas (por definición, según la segunda definición), pero dando a entender que lo importante de la dieta es que tenga pocas calorías respecto de las que se supone que se necesitan, que es lo que dice la primera definición, no la segunda.

Para entender el engaño, supongamos que una dieta de bajo índice glucémico es la clave para adelgazar (no lo estoy afirmando: sólo es una suposición dialéctica): esa dieta es hipocalórica según la segunda definición, como lo sería cualquier dieta efectiva para adelgazar. Lo importante, por tanto es que la dieta sea hipocalórica, es decir que se coma poco… ¡¿?! ¿O estamos diciendo que lo importante es que la dieta sea adelgazante para que adelgace?

La ley y la trampa del balance energético

NOTA: ¿no es curioso que las dietas que nunca han demostrado funcionar en la literatura científica, sí funcionen a los clientes de los contadores de calorías, siempre según el testimonio de estos «expertos»?

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