“Registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados”

registrar la comida mejora la adherencia a la dieta y por tanto los resultados (estudioestudio). Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

El mantra de la adhesión es falso o, peor aún, es una media verdad que engaña haciendo creer lo que no es cierto: no hay pruebas científicas de que con una dieta hipocalórica por mejorar la adhesión vayas a mejorar los resultados. Salvo que tu objetivo sea perder peso únicamente a corto plazo, pero no veo que el mensaje de este señor esté limitado a ese caso. Contar calorías nunca ha funcionado para perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo. ¿No me crees? Perfecto: muéstrame el estudio científico controlado y aleatorizado que demuestra que con restricción calórica se pueden perder 25 kg y mantener lo perdido al cabo de 4 años. No me lo vas a dar, porque tras cientos de estudios de pérdida de peso empleando dietas hipocalóricas, los resultados científicos dice que NO funcionan a largo plazo (ver). No hay pruebas de que la adhesión sea clave a largo plazo, ni de que los resultados no se deban, por el contrario, a las carencias del método: las dietas hipocalóricas son dietas milagro de origen pseudocientífico y no hay ninguna razón para pensar que una mayor adhesión a la dieta va a suponer un cambio en el resultado (ver,ver).

Pero este señor cita dos estudios como prueba de lo que dice. Mi consejo es que no te fíes de las apariencias: poner citas no es garantía de nada. Hay que consultar los enlaces.

El primero de los artículos que cita este señor es de un seguimiento de tan solo 8 semanas de duración a personas que llevaban 17 meses (en término medio) perdiendo peso. En esas 8 semanas perdieron, en término medio, 50 gramos. Divididos en cuartiles, los que más se preocuparon de registrar lo que comían perdieron 1.7 kg mientras que los que menos se preocuparon ganaron 1.5 kg. Prueba muy pobre, pues es un dato observacional: no sabemos si fue la adhesión a la dieta la causa de una mayor pérdida de peso, o si por el contrario las personas que todavía lograban perder algo de peso eran las únicas todavía motivadas para anotar lo que comían. Así nos lo cuentan los autores del estudio:

The findings presented here suggest the importance ofself-monitoring in effective weight control, but they do not establish self-monitoring as a causal agent in weight loss […] Another distinct possibility is that whenever weight controllers find themselves successfully eating and exercising in accord with their plans, regardless of how they developed these successful patterns, they may find it easier (more pleasant) to self-monitor.

O en otras palabras, puede existir un importante factor de motivación: una persona que no obtiene resultados es una persona desmotivada para mantener la dieta y propensa a dejarla.

A corto plazo hay una correlación estadística, ninguna objeción, pero no se demuestra una relación causa efecto ni los resultados de dos meses de observación nos aportan nada sobre resultados a largo plazo, que son los que obviamente están en cuestión. A corto plazo hasta “comer menos y moverse más”, el más estúpido de los consejos para perder peso, hace perder algo de peso corporal. Si yo esta semana estoy tres días sin comer, seguro que bajo de peso, pero eso no quiere decir que esa medida sirva para nada a largo plazo.

El segundo estudio citado se centra en la parte inicial de un estudio de pérdida de peso. Los primeros meses, ¿pierdes más peso cuanto menos comes? En término medio seguro que sí, porque es lo que se ve en los resultados científicos (ver). Lo realmente importante es lo que sucede a continuación, a largo plazo, y eso lo vemos en este otro artículo, que muestra, para ese mismo experimento, la evolución del peso corporal durante 30 meses de seguimiento. Mira la gráfica que pongo bajo estas líneas: ¿se pueden sacar conclusiones sobre lo que funciona para perder peso, de la primera fase de un estudio que ha fracasado a largo plazo? Y han fracasado todos los grupos: desde los participantes que iban a su aire hasta los que recibían atención personalizada. 4 kg ó 5.5 kg: un gran respaldo a la dieta hipocalórica y a la teoría de la adhesión que nos cuenta el señor Marcos Vázquez.

Es el típico estudio de pérdida de peso: espejismo a corto plazo, fracaso a largo plazo. Y nótese que para participar en la segunda fase había que perder al menos 4 kg, algo que una tercera parte de los participantes no consiguió. Es un porcentaje altísimo de gente que no ha sido capaz de perder una cantidad ridícula de peso. El método es fantástico, pero los obesos somos unos patanes. O a lo mejor es el método el que falla y los obesos somos personas capaces de seguir a largo plazo una dieta que funciona.

¿Crees que estos dos estudios demuestran que con mayor adhesión vas a tener mejores resultados a largo plazo con una dieta hipocalórica? Que no te tomen el pelo los gurús de la musculación como Marcos Vázquez. La mejor información la conseguirás mirando los estudios directamente.

El “experto” te dice que tienes que ser “honesto” reconociendo cuánto comes. Yo le pido al “experto” que él sea “honesto” y que ponga sobre la mesa los estudios que demuestran que con una dieta hipocalórica se puede perder una cantidad importante de peso a largo plazo (e.g. 25 kg al cabo de cuatro años). Y que cuente a sus lectores/clientes cuánto peso pueden esperar perder teniendo máxima adhesión a la dieta, de acuerdo con las pruebas científicas. Y luego que nos explique otra vez cómo contar calorías para perder peso y lo poco que le importan los resultados científicos.

La energía total es el factor individual que más influye en tu peso final. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Tiene delito lo de pedir honestidad a la gente que quiere adelgazar cuando el consejo que se está dando carece de fundamento científico. Por otro lado, este “experto” debería ser “honesto” y dejar de difundir ideas y dietas que no sabe o no quiere defender con argumentos. Le pido que deje de engañarse a sí mismo y a los demás.

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“Comer menos” no es un método de adelgazamiento basado en evidencia científica

El único secreto para adelgazar es que no hay secreto: comer menos y moverse más es lo único que funciona

Las dietas que funcionan lo hacen porque te llevan a comer menos. No existen los milagros

¿Suena razonable? No lo es. Es quackery.

The Results of Treatment for Obesity. A Review of the Literature and Review of a Series

Artículo del año 1959, es decir, de hace 57 años. Es posiblemente el primer artículo en el que se constata en una revista científica que el “come menos” no es útil para adelgazar (ver). El autor principal del artículo estaba mosqueado con las dificultades que tenía para ayudar a adelgazar a sus pacientes. No le cuadraban sus propios resultados con la presunción de que el método era sencillo y efectivo. Al principio pensó que había tenido mala suerte con los pacientes que le habían tocado, pero hizo una revisión de lo que se había publicado al respecto en los 30 años anteriores, desde 1930 hasta ese momento. Encontró cientos de artículos científicos relativos a adelgazamiento, pero en general eran un desastre, por falta de rigor a la hora de reportar los datos (por ejemplo dando valores medios en lugar de datos individuales u ocultando que gran parte de los participantes habían dejado el tratamiento). Quitando los artículos con deficiencias, llegó a quedarse con únicamente 8 estudios científicos. El resultado fue devastador: únicamente un 25% de los participantes llegaban a perder más de 9 kg en algún momento, porcentaje que se reducía al 5% de los participantes si se trataba de haber llegado a perder 18 kg. Los autores se plantearon que si ése era el resultado obtenido por “expertos” en obesidad en sus experimentos, el resultado medio del médico de a pie podía ser aún peor.

Los autores decidieron hacer su propio estudio. Iban a analizar el resultado obtenido por 100 pacientes obesos a los que se sometería a una dieta hipocalórica (800-1500 kcal/día). Se hizo un seguimiento durante dos años y medio. El resultado fue el siguiente (100 pacientes):

  • Sólo 12 pacientes llegaron a perder más de 9 kg en algún momento.
  • Sólo 1 paciente llegó a perder más de 18 kg en algún momento.
  • 39 pacientes nunca volvieron al hospital, tras la visita inicial en la que se les instruyó sobre la dieta a seguir.
  • De los 12 pacientes que habían perdido al menos 9 kg, un año después de acabar el tratamiento únicamente 6 se mantenían al menos 9 kg por debajo de su peso inicial. Dos años después, únicamente 2 pacientes se mantenían al menos 9 kg por debajo de su peso inicial.

Los autores se plantearon que si el médico era incapaz de ofrecer resultados, los pacientes acabarían acudiendo a cualquier entidad no-médica que se los prometiera. Y entendían que la proliferación de ese tipo de entidades era la prueba de que los médicos estaban fallando a sus pacientes. Su propuesta era reconocer las dificultades del proceso y tratar a los pacientes con respeto:

un paciente respetado por su médico tiene pocas razones para buscar tratamiento en otro sitio“.

“Respetado por su médico…”

Como decía, este artículo es de hace 57 años. Lo que ya entonces se sabía que no funcionaba, ha seguido fracasando una y otra vez (ver,ver,ver,ver). Pero el dogma no cambia: “comer menos funciona, sin que importe qué se come, pero la gente no mantiene la restricción calórica porque no es consciente de que come demasiado o porque se cansan de hacer dieta“.

¿Por qué nuestra sociedad forma “profesionales” que recetan dietas hipocalóricas para adelgazar y que engañan a sus clientes ocultando que el método es inefectivo o que directamente afirman que el método funciona? Como mínimo, deberían estar obligados por ley a informar a sus clientes de que su práctica “profesional” NO está basada en evidencia científica. O, en otras palabras, que su actividad profesional es engañar a la gente por dinero.

We live in an era of evidence-based medicine; the evidence does not support the efficacy of diet therapy for maintenance of weight loss in obesity (artículo)

Vivimos en una era de medicina basada en la evidencia: la evidencia no respalda la eficacia de las terapias dietarias para el mantenimiento del peso perdido en la obesidad

Salvo, quizá, cuando dejemos de ser unos linces que creen que las leyes de la física dicen que “intervención dietaria” equivale a “dieta hipocalórica”.

Leer más:

Tu cuerpo se va a ver obligado a adelgazar. O no.

Leído en la web de una nutricionista:

si una persona gasta al día 2000 kcal, le daremos una dieta de 1500 kcal de manera que su organismo se vea obligado a acudir a las reservas para suplir esas 500 kcal diarias que gasta y que no le estamos proporcionando […] este tratamiento, a día de hoy, es el único que funciona.

En ese texto tenemos todo tipo de falsedades, falacias y errores de pensamiento.

“es el único tratamiento que funciona”

Absolutamente falso. La evidencia científica dice de forma muy clara que las dietas hipocalóricas NO funcionan como método para adelgazar (ver,,,. No hay ausencia de evidencia: hay evidencia de ausencia de efectividad.

“tu organismo se va a ver obligado a acudir a las reservas”

O no se verá obligado. No es más que una fantasía sin base científica. Si torturas a un animal restringiéndole la ingesta, perderá algo de peso a corto plazo pero ese organismo se va a defender fomentando la acumulación de grasa. Lo estás “programando” para que tenga mayor facilidad para engordar, y a largo plazo el organismo va a vencer (ver,ver,ver,ver,ver).

las dietas hipocalóricas se basan en forzar el hambre con la esperanza de que el cuerpo decida responder a ese ataque liberando y quemando grasa corporal. No están pensadas a partir del conocimiento de cómo funciona el cuerpo humano, sino para combatir los pecados de la glotonería y la vagancia

La idea de que estás obligando a tu cuerpo a hacer algo, no se basa en el conocimiento de la fisiología, ni en la observación de lo que sucede en los experimentos científicos, ni en la observación de lo que sucede en el mundo real, sino que se basa exclusivamente en los prejuicios que se tienen sobre las causas de la obesidad: “la gente está gorda porque come mucho y se mueve poco”. Como ésa es la causa, el remedio es cerrar la boca y despegar el culo del sofá. Los prejuicios son la única base que sustenta esas ideas.

“si una persona gasta al día 2000 kcal”

Esto no se puede poner en las premisas del planteamiento, porque no es una entrada del sistema “cuerpo humano”: es una salida y no se controla voluntariamente. Y ese engaño tiene como consecuencia establecer una falsa causalidad y convertir la obesidad en un problema de termodinámica: si controlas la ingesta (B) y el gasto energético (C), puedes controlar la acumulación de grasa (A). Si estableces B y C, estás determinando A.

A=B-C

Si se expresa correctamente la idea, el problema queda patente: “le damos a una persona una dieta de 1500 kcal y puede que adelgace o puede que no”. Si sólo estableces B, las matemáticas no te van a decir qué sucede con A y C:

A=B-C

En términos un poco más técnicos, diríamos que B es la única “variable independiente” de la igualdad, i.e. la única que el investigador tiene bajo control en un experimento científico. El resto de variables están bajo el control de tu fisiología, no tuya.

Ése es el planteamiento correcto, lo otro: juegos malabares con las palabras para hacer parecer que controlas lo que realmente no controlas. La experiencia dice que con la dieta de 1500 kcal/día, pierdes peso a corto plazo y lo recuperas en los meses siguientes. Eso no lo dictaminan las matemáticas, ni las leyes de la física, sino la biología.

¿Por qué estamos hablando de calorías?

Las leyes de la termodinámica no obligan a hablar de calorías en la obesidad, igual que no obligan a hablar de calorías para estudiar por qué crece un niño o por qué aumenta de peso una mujer embarazada. ¿Por qué, llegado el momento, una adolescente aumenta su grasa corporal en ciertas partes (muy concretas) de su cuerpo? Es obvio que en ningún caso es “porque se consumen más calorías de las que se gastan“. Las calorías no explican por qué sucede ninguno de esos cambios de tamaño en los tejidos corporales.

El siguiente planteamiento es absolutamente compatible con las leyes de la física:

Si una persona consume comida en lugar de productos comestibles, probablemente esté creando las condiciones fisiológicas adecuadas para no almacenar grasa en sus adipocitos.

Si una persona consume comida en lugar de productos comestibles, probablemente creará las condiciones fisiológicas adecuadas para deshacerse de la grasa corporal que le sobra, si es que eso es posible en su caso.

La palabra calorías no aparece ni en la descripción de cómo comer para no engordar, ni entre las posibles soluciones una vez se es obeso. Y no estamos violando ninguna ley de la física. Ni estamos obligados a hablar de calorías, ni creo que sea positivo hacerlo, porque, a mi juicio, la pseudociencia del balance energético impide que entendamos las verdaderas causas de la obesidad e impide que se puedan buscar soluciones efectivas para este problema. El primer paso para avanzar es entender que la obesidad no se produce por ingerir más calorías de las que se gastan. Y, a partir de ahí, si hay suerte, puede que encontremos una solución que funcione.

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¿Es esto adelgazar? (XIII)

The Effect of Rate of Weight Loss on Long-Term Weight Regain in Adults with Overweight and Obesity

Estudio de pérdida de peso en el que se compara a) perder peso con una dieta muy hipocalórica (500 kcal/día) durante poco tiempo (VLCD), y b) perder lo mismo con menor restricción calórica (1250 kcal/día) y por tanto de forma más lenta (LCD). Los participantes son hombres y mujeres obesos. Tras la fase de pérdida de peso hay 4 semanas de mantenimiento de peso y se realiza un seguimiento al cabo de 9 meses.

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Al final de la fase de mantenimiento de peso los participantes habían perdido unos 8.5 kg de grasa corporal, independientemente de cómo lo habían perdido. Durante los 9 meses de seguimiento en los dos grupos recuperaron la mitad de lo perdido, es decir, unos 4kg de grasa corporal. Es el resultado característico de la dieta hipocalórica: pérdida de peso a corto plazo y recuperación de lo perdido a medio-largo plazo.

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Por otro lado, los autores del artículo se fijaron en que ambos grupos recuperaron el peso perdido en la misma medida. Y nos dicen que la evidencia científica no respalda la idea de que si la pérdida de peso es lenta, se evita recuperar el peso perdido

the current scientific evidence does not support a gradual weight loss approach over rapid weight loss in the prevention of weight regain

Aunque los lectores habituales del blog (¡gracias a todos por seguir ahí!) ya lo saben, insisto: en experimentos con dietas hipocalóricas, el efecto rebote convierte lo que era pérdida de peso/grasa corporal en recuperación de peso/grasa corporal aproximadamente a partir del sexto mes. Hay que buscar estudios de al menos un año de duración (y si son de sólo un año, que al menos nos den varias medidas de peso/grasa corporal durante ese año).

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A lo mejor estoy hablando de más

Es que veo que hay nutricionistas que recetan dietas hipocalóricas a sus clientes, sin informarles claramente de que la evidencia científica no respalda esa recomendación. Yo sé que tú no eres así, porque te conozco. Pero veo que otros nutricionistas lo hacen, aunque saben que a largo plazo se recupera todo o casi todo lo perdido. A lo mejor estoy hablando de más. Yo sé que tú no serías capaz de cobrar por una dieta que sabes que no funciona. Aunque veas que es lo que están haciendo algunos de tus colegas. Porque tú nunca te aprovecharías de la confianza de la gente para engañarles, eso ya lo sé.

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¿Es esto adelgazar? (XI)

Long-term effects of a randomized, controlled, tailor-made weight-loss intervention in primary care on the health and lifestyle of overweight and obese women

Intervención para pérdida de peso personalizada. Las participantes, mujeres obesas, se reúnen varias veces con un dietista que analiza sus hábitos nutricionales y de actividad física, y de común acuerdo se establecen unos objetivos personalizados en cuanto a dieta y actividad física. También se les ofrecen clases de actividad física supervisadas por un fisioterapeuta.

The intervention lasted 2.5 y and consisted of visits to the dietitian and participation in physical activity classes, supervised by a physiotherapist.

Tanto el dietista como el fisioterapeuta son gratuitos para las participantes. La mayoría de las participantes se reunieron al menos 6 ó 7 veces con alguno de ellos. Un tercio de las participantes se reunió tanto 6 ó más veces con el dietista como  7 ó más veces con el fisioterapeuta.

En palabras de los autores, este estudio demuestra que con el enfoque personalizado es posible influir en los hábitos a largo plazo de la gente:

The present study provides evidence that a tailor-made weightloss intervention contributes to long-term behavioral changes. Physical activity was significantly higher in the intervention group until the end of follow-up time. Weight loss was overall higher in the intervention group, but no significant difference was found at the end of follow-up.

Y como se ve en la gráfica (línea continua), en todo momento las participantes tuvieron mayor actividad física que la que tenían previa al experimento:

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En la gráfica se muestra la evolución del peso corporal (línea continua): a los 6 meses las participantes habían perdido, en media, 1 kg y cuando finalizaron los dos años y medio de la intervención tenían medio kilo menos que antes de empezar. Mantuvieron ese medio kilo perdido en el seguimiento que se hizo a los 6 años.
imagen_0031No se dan datos de ingesta, pero quizá tampoco hubiese sido especialmente útil, pues el enfoque de este experimento era de un tratamiento con objetivos personalizados. No era la misma intervención para todo el mundo.

El objetivo del enfoque personalizado era buscar que la motivación y adhesión a la dieta y plan de ejercicios fuera muy alta, si bien los autores concluyeron que de haber habido mayor adherencia a la dieta, el resultado habría sido mejor:

it is expected that higher compliance rates could result in greater effects

Medio kilo perdido. ¿Cómo podría el resultado haber sido mejor?

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¿Es esto adelgazar? (X)

Effects of a Low-Glycemic Load vs Low-Fat Diet in Obese Young Adults. A Randomized Trial

73 participantes obesos, de entre 18 y 35 años. Se prueban dos dietas diferentes: bajo índice glucémico y baja en grasa.

Los participantes redujeron su ingesta entre 400 y 550 kcal/día, durante 18 meses.

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Mantuvieron sus niveles de actividad física durante ese tiempo:

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Y no perdieron más que 2-3 kg de peso corporal. Perdieron un poco de peso durante los primeros seis meses, pero durante el último año el peso corporal subía poco a poco:

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No han dejado de seguir la dieta y no han conseguido adelgazar. ¿Qué ha fallado, la persona o el método?

Al final del estudio, estas personas han perdido una cantidad ridícula de masa corporal, están consumiendo unas 500 kcal/día menos de las que consumían y, a pesar de ello, ya no están bajando ni un gramo. ¿Cómo sigue la historia? ¿Qué cabe esperar a partir de este momento? ¿Están mejor o peor que antes de empezar el experimento?

Cada vez que en un experimento científico se pone a prueba el “come menos y muévete más”, los “científicos” encuentran un cisne negro: no funciona. Pero sin embargo gran parte de los profesionales de la salud siguen diciendo que todos los cisnes son blancos, que tiene que funcionar, que todo es cuestión de poner ganas y de no dejar la dieta (ver).

¡No caigas en las dietas milagro, sólo la restricción calórica funciona!

“Comer menos”, la dieta hipocalórica, es una dieta milagro, pseudociencia. Ni la lógica ni los cientos de experimentos científicos realizados hasta la fecha la respaldan.

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