Etiquetado: dietas
No hay en la actualidad un tratamiento dietario que haya demostrado pérdida de peso a largo plazo
«Tackling overweight and obesity: does the public health message match the science?«
Artículo de hace 5 años, titulado: «Lucha contra el sobrepeso y la obesidad: el mensaje de salud pública, ¿es consistente con la ciencia?«
there are currently no validated public health interventions that are able to achieve sustained long-term weight loss or to stem the increasing prevalence of obesity in the population
No hay en la actualidad una intervención de salud pública validada que sea capaz de lograr una pérdida de peso sostenida a largo plazo o detener la creciente prevalencia de obesidad en la población
No hay una intervención validada para pérdida de peso sostenida a largo plazo…
Pero esto no es lo que nos dicen los «expertos» en nutrición, ¿verdad? El discurso de los que te quieren cobrar por una dieta hipocalórica —o quizá por una plan de ejercicios— es que el método funciona, pero la gente es incapaz de mantener hábitos saludables a largo plazo.
Sí hay evidencia científica referente a la dieta hipocalórica y es consistente en que no funciona en el largo plazo, por lo que, a día de hoy, recetar una dieta hipocalórica sin informar al cliente de que no funciona es engañarle.
Los autores del artículo contrastan la teoría del balance energético con la evidencia científica y concluyen que el simplista modelo del balance energético —que lleva a preguntarse por qué la gente come demasiado o se mueve poco— desdeña el conocimiento que se tiene en la actualidad de cómo funciona nuestro cuerpo.
ignoring dependencies that regulate energy intake and expenditure leads to a misunderstanding of the causes of weight gain and thus design of inappropriate interventions that are often unsuccessful in the long term. Using the simple energy-balance model leads researchers to ask the basic question, why do people eat too much, exercise too little and thus gain weight? […] Instead of asking why people persist in eating too much and exercising too little, the key questions of obesity research should address those factors (environmental, behavioral or otherwise) that lead to dysregulation of the homeostatic mechanism of energy regulation.
hacer caso omiso de las dependencias que regulan el gasto y aporte energético conduce a una malinterpretación de las causas del aumento de peso y por ello al diseño de intervenciones inadecuadas que a menudo fracasan en el largo plazo. Usar el modelo simple del balance energético conduce a los investigadores a la pregunta básica, ¿por qué comen demasiado, por qué hacen poco ejercicio y por tanto aumentan de peso? […] En lugar de preguntar por qué la gente persiste en comer demasiado y hacer poco ejercicio, las preguntas clave de la investigación de la obesidad deben abordar esos factores (ambientales, conductuales o de otro tipo) que conducen a la desregulación del mecanismo homeostático de regulación de energía.
El diagnóstico no está mal, pero, evidentemente, la sugerencia que hacen peca del mismo error que llevamos décadas cometiendo: la obesidad NO es un problema de «regulación de energía». Lo que se almacena en los adipocitos son triglicéridos —¡grasa, no calorías ni gramos!— y el proceso es regulado por enzimas y hormonas, no por «energía». Se asume sin cuestionarlo que la obesidad es un problema energético, y no lo es: es un proceso fisiológico. El enfoque «energético» no se emplea con ninguna otra patología porque es indiscutiblemente estúpido (ver).
NOTA: con la dieta hipocalórica sólo se pierde peso los primeros meses y a partir de ese momento se inicia la recuperación de lo perdido. Pasados 3-4 años estás unos 4 kg por debajo del peso inicial (ver). Eso no es en absoluto lo que busca la persona que necesita adelgazar.
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