Etiquetado: insulina

Cuando la igualdad matemática del balance de energía empuja los ácidos grasos hacia el interior de los adipocitos, ¿lo hace activando la insulina?

Bueno, eso es lo que nos dice la hipótesis CICO (Calorías que Entran, Calorías que Salen), que las calorías «excesivas» pasan al interior de nuestro tejido graso empujadas por la igualdad matemática del balance energético. Me pregunto si en esa acción participa la insulina.

Cuando la ecuación del balance de energía empuja los ácidos grasos hacia el interior de los adipocitos, ¿lo hace fomentando una mayor secreción de insulina?

Porque mágicamente no se pueden empujar los ácidos grasos al interior de las células, ¿no? ¿Cuál es el mecanismo fisiológico concreto que implementa el empujón? ¿Participa la insulina u otra hormona?

NOTA: «La señalización de insulina es excepcionalmente necesaria para almacenar energía como grasa en los seres humanos» (fuente).

NOTA: Para la grasa procedente de la ingesta no es fácil ser capturada por un adipocito. El adipocito que busca (¿qué causa o motiva esa búsqueda?) absorber grasa expresa una enzima llamada lipoproteína lipasa (LPL). La LPL debe abandonar esa célula e ir al lecho capilar, que es el lecho de los vasos sanguíneos más pequeños que nutren directamente el tejido, se introduce en el lecho capilar y se inserta en una célula endotelial capilar, que son células que recubren el interior del capilar, formando el endotelio, el revestimiento interno del vaso sanguíneo.

Los quilomicrones, cargados de triglicéridos procedentes de la ingesta, están en la sangre que fluye a través del lumen capilar, es decir, el espacio abierto que está rodeado por el endotelio, y entrarán en contacto con la LPL en la membrana de la célula endotelial capilar. La LPL digiere (hidroliza) las grasas del quilomicrón, descomponiéndolas en glicerol y tres ácidos grasos. Estos ácidos grasos estarán disponibles para que la célula productora de LPL los absorba. No todos los ácidos grasos procedentes de los quilomicrones acaban en el interior de adipocitos: más o menos la mitad son vertidos a plasma como ácidos grasos libres no esterificados (NEFA). Los NEFA no se acumulan en plasma, en parte gracias a que la tasa de eliminación de NEFA plasmáticos en forma de calor es, en la mayoría de las condiciones, prácticamente proporcional a su concentración.

Leer más: