Otro ejemplo de cómo la composición de la dieta puede engordar, al margen de las calorías

Obesity induced by a pair-fed high fat sucrose diet: methylation and expression pattern of genes related to energy homeostasis

Experimento con ratas. Dos dietas: la dieta control y una dieta alta en azúcar y grasa. Por diseño del experimento, no hay diferencia en la ingesta energética:

By design, no differences in energy intake were found between both experimental groups. However, the animals fed a HFS diet increased their weights up in 209.2 ± 12.0 g, whereas the control group only gained 158.5 ± 7.2 g, being the differences statistically significant (p < 0.01).

En la tabla tenemos los datos de ingesta energética: 75.1 kcal/día en un grupo y 72.5 kcal/día en el otro

ingesta

Pero la dieta alta en azúcar y grasa fue claramente más engordante. En la gráfica vemos el peso en gramos de distintos depósitos de grasa corporal (WAT, tejido adiposo blanco). Dieta control en gris claro, dieta HFS en gris oscuro:

grasa

Más engorde, con las mismas calorías.

Más engorde, con las mismas calorías.

Más engorde, con las mismas calorías.

Los defensores del balance energético nos dicen que los experimentos en animales no valen porque no están hechos en humanos. Es un argumento ad-hoc que intenta desacreditar resultados inconvenientes para su pseudociencia: las leyes de la física son las mismas en humanos y en los otros animales.

The current trial asserts the important role of the dietary macronutrient distribution on weight gain. Indeed, the amount and composition of the ingested food appeared to influence body-weight regulation [16]. Thus, the HFS group showed a statistically significant increase in body weight at the end of the dietary treatment compared with the C group, in spite of isocaloric intake.

El presente experimento constata el importante papel de la distribución de macronutrientes de la dieta sobre el aumento de peso. De hecho, la cantidad y la composición de los alimentos ingeridos parecen influir en la regulación del peso corporal. De hecho, el grupo HFS mostró un aumento estadísticamente significativo en el peso corporal al final del tratamiento dietario en comparación con el grupo C, a pesar de la ingesta isocalórica.

Leer más:

Éste es el paradigma que necesitamos derrocar por el bien de nuestra salud

Un tema recurrente de este blog, y sorprendentemente no es el único tema, es la pseudocientífica teoría del balance energético. Esta teoría, cuyo Origen se nos dice son ineludibles leyes de la física, ha monopolizado en las últimas décadas la lucha contra la obesidad, llevando a la comunidad de científicos y expertos en obesidad a ciertas Conclusiones, a partir de las cuales se han propuesto Soluciones para este problema. Estamos hablando del discurso oficial de nuestras instituciones en materia de salud. Salirse del discurso “caloréxico” oficial es equiparado a negar el cumplimiento de leyes universales y se nos alerta sobre no hacer caso a soluciones “milagro” que niegan la importancia del balance energético (ver).

conclus

He explicado, una y otra vez, los errores de razonamiento que se cometen para llegar desde el proclamado Origen, la primera ley de la termodinámica, hasta las erróneas Conclusiones. Es importante explicar esos errores, pero lo que quiero en esta entrada es centrarme en resumir esas Conclusiones, pues a final de cuentas, son el problema. Tampoco las Soluciones son la clave: veo contraproducente proponer Soluciones sensatas (e.g. comida real, ejercicio físico, descanso, etc.), si se hace partiendo de premisas erróneas. Por un lado, con ese proceder se mantiene viva la pseudociencia del balance energético, lo que en sí mismo es grave y dañino, pero además se hace con un mensaje inevitablemente ambiguo que sigue incitando a adoptar Soluciones que se saben estériles.

la causa próxima sería que comemos mucha comida, la causa última que comemos mala comida. Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario)

Lo que quiero decir, es que si a una persona le dices que el problema es “comer más de la cuenta” (conclusión errónea) y que una Solución eficaz es consumir comida real —por ejemplo, argumentando que no bloquea los mecanismos de saciedad de tu cuerpo— lo que le estás diciendo es que no necesita cambiar nada, que no necesita privarse de nada, que le basta con controlar un poco mejor cuánto come. En definitiva, entenderá lo que quiere entender, que es que si puede comer menos por otros medios, llegará al mismo fin. La gente, lógicamente, no quiere dejar de comer las cosas que lleva toda la vida comiendo, en las que muchas veces basa su vida social, y el resultado es que las supuestas Soluciones “correctas” sólo lo son en apariencia: no son más que el mismo fallido mensaje de siempre. Así no avanzamos nada.

El paradigma que necesitamos derrocar es el formado por estos sofismas:

  • Las calorías importan
  • Importan más las calorías totales que la composición de la dieta
  • Al final del día es balance energético el que determina si vas a ganar o perder peso
  • Para perder peso hay que crear un déficit calórico
  • La causa de la obesidad es un superávit calórico sostenido
  • Engordamos porque comemos más de la cuenta
  • Por mucho que comas saludablemente, si comes más de lo que gastas vas a engordar
  • Cualquier dieta que hace adelgazar lo hace porque te ayuda a comer menos
  • La causa de la obesidad son los alimentos pobres en nutrientes y de alta densidad calórica
  • Las causas obvias de la obesidad son una excesiva ingesta energética combinada con un estilo de vida sedentario
  • Es más fácil engordar consumiendo grasa que carbohidratos o proteínas, pues tiene más calorías por gramo
  • No existen alimentos engordantes, importando únicamente su contribución calórica en el conjunto del día
  • Lo importante es la adherencia a la dieta. Cualquier dieta que se pueda seguir a largo plazo va a ser útil para adelgazar
  • Las dietas hipocalóricas no funcionan porque la gente come más de lo que cree y además las abandona al poco tiempo
  • Si dos dietas son isocalóricas y tienen la misma proporción de proteína adelgazan o engordan lo mismo
  • En experimentos científicos controlados se ha demostrado que la única característica de la comida que afecta a la pérdida o ganancia de peso son las calorías
  • Nunca se ha encontrado otra propiedad de la comida distinta de las calorías que afecte al peso corporal

En mi opinión, ésta es la verdadera causa por la que tenemos un problema de peso.

Leer más:

“La ganancia de grasa corporal en este estudio no se puede explicar por un aumento de ingesta energética, porque no la hubo”

A diet containing soybean oil heated for three hours increases adipose tissue weight but decreases body weight in C57BL/6 J mice

Durante 16 semanas se alimenta a ratones con dietas idénticas en términos de ingredientes (sí, de ingredientes). La única diferencia es que en una de las dietas (HSO) el aceite de soja ha sido calentado, y en la otra (USO) no.

hso

Además de los grupos HSO y USO, existe un tercer grupo denominado PSO que sigue la dieta USO y al que se fuerza que la ingesta energética sea idéntica al grupo HSO.

hsopso

El resultado fue una diferente ganancia de peso corporal (como se puede comprobar en la tabla anterior), pero también una diferente ganancia de masa grasa (barras negra y gris en la siguiente gráfica):

fatpads

En palabras de los autores del estudio:

The gain in fat mass in this study cannot be explained by increased food intake because there were no differences in food intake between the USO and HSO groups.

La ganancia de masa grasa en este estudio no puede explicarse por un aumento en la ingesta energética porque no hubo diferencias en la ingesta energética entre los grupos USO y HSO.

No hubo diferencias en la ingesta energética y sí hubo diferencias en la acumulación de grasa corporal.

Según la teoría del balance energético, si los dos grupos de ratas han consumido las mismas calorías, deberían haber engordado en la misma medida. Si las leyes de la física dicen que es el “exceso calórico” lo que nos hace engordar, si dicen que es “comer más de la cuenta”, los resultados de este estudio no pueden producirse.

— no existen unos alimentos más engordantes que otros. Si tienen las mismas calorías engordan lo mismo

— la causa próxima de la obesidad es que comemos mucha comida

— al final del día lo que acaba determinando la ganancia de peso o pérdida del mismo es el balance calórico. Y esto está demostrado desde hace 20 años, mínimo

Leer más:

Charla de David Ludwig

The conventional approach to weight loss, the calorie-restricted diet, has poor efficacy in an environment with unlimited calorie availability. David Ludwig

El tratamiento convencional para pérdida de peso, la dieta restringida en calorías, tiene poca efectividad en un entorno con disponibilidad calórica ilimitada.

¿Por qué se menciona la “disponibilidad calórica ilimitada”? ¿Es que “la dieta hipocalórica” ha demostrado efectividad cuando no existen esas condiciones? ¿El problema es entonces “demasiadas calorías” y la culpa de que el método no funcione es, a final de cuentas, del obeso?

Ludwig presenta un esquema del balance energético en el que la causalidad está invertida respecto de la teoría CICO:

imagen_0543

Interesante desde el punto de vista didáctico, pero, si engordas 3 gramos al día, ¿se va a traducir eso en más hambre? ¿Te vas a sentir cansado porque a tu cuerpo le faltan esos 3 gramos de grasa para funcionar bien? Si te sientes cansado, será porque algo no funciona bien en tu cuerpo, no porque ese día hayas engordado 3 gramos. Y si tienes un gran apetito, ¿es razonable pensar que es a causa de esos 3 gramos que ya no están entre los “fueles circulantes”?

¿Aplicamos este mismo razonamiento a un niño que está creciendo? ¿Es ésta la explicación de por qué están siempre tan cansados y hambrientos los niños, que están destinando parte de la energía consumida a crecer? ¿Aplicamos este razonamiento a una persona que está desarrollando la musculatura? ¿Es ésta la razón por la que siempre tienen tanta hambre y se pasan el día tumbados en el sofá? O a lo mejor no existen esos síntomas…

Yo no lo veo. Me da la sensación de que este planteamiento es seguir queriendo explicar un proceso biológico a partir de las matemáticas y la física. Si engordas unos gramos cada día, eso no tiene por qué tener un efecto apreciable ni en tu apetito ni en tu nivel de actividad física. Sencillamente tu cuerpo lo puede compensar siendo ligerísimamente más eficiente aprovechando la comida que no ha sido almacenada como grasa.

Por otro lado, Ludwig comenta un estudio científico en el que participó, en el que dos grupos de ratas siguen dietas idénticas en términos de macronutrientes, pero uno de los grupos tiene carbohidratos de bajo índice glucémico, y el otro de alto índice glucémico. Se pretendía que ambos grupos acabaran el experimento con el mismo peso corporal, lo que obligó a restrigir la cantidad de comida al grupo de alto índice glucémico, porque estaban engordando más que el otro grupo.

a modest energy restriction was initiated at week 8 in the high-GI group to prevent excessive weight gain

Por diseño, al final del experimento ambos grupos pesaban lo mismo, pero el grupo de alto índice glucémico acabó el experimento con un 70% más de grasa corporal (en azul en la gráfica) y menos masa no grasa (en rojo en la gráfica).

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O en otras palabras, el grupo de alto índice glucémico engordó más comiendo menos.

Según resalta Ludwig, se aplicó el tratamiento propuesto por el paradigma CICO, i.e. se restringió la ingesta calórica, y no funcionó, pues no se evitó el engorde.

En el grupo de alto índice glucémico, la respuesta insulínica medida antes de iniciarse el experimento (a los 30 minutos de una carga de glucosa) predijo la ganancia de peso al final del mismo:
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NOTA: Ya comenté este último estudio en esta entrada del blog.

La charla es interesante.

Leer más:

Dietas isoenergéticas

Anti-Obesity Effect of n-3 Polyunsaturated Fatty Acids in Mice Fed High-Fat Diet Is Independent of Cold-Induced Thermogenesis

Experimento en ratones de larga duración. Se comparan tres dietas, una “estándar” (ST) y dos altas en grasa (cHF y cFF+F). La dieta cHF+F se diferencia de la cHF en que parte de la grasa ha sido sustituida por un tipo diferente de grasa. Estas dos últimas dietas tienen, por tanto, la misma distribución de macronutrientes.

Los grupos con dieta alta en grasa consumieron la misma cantidad de comida en términos de energía, pero al final del experimento la grasa acumulada en ambos es muy diferente.

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Según los autores del artículo, la diferencia entre esos dos grupos no se puede atribuir a una menor ingesta energética (porque, como se ha visto en la tabla, no la hubo):

reduced accumulation of body fat in response to LC n-3 PUFA in this study could not be attributed to changes in food intake

Los defensores de la teoría del balance energético nos cuentan que cuando el contenido en proteína de dos dietas es el mismo, a igualdad de calorías se pierde o gana la misma cantidad de grasa corporal. Supuestamente esa idea deriva de leyes incuestionables de la física (ver).

proteina

Hay un patrón: suelen ser gurús de la musculación sin muchas luces los que repiten estos fraudulentos dogmas, porque son los que encajan en su errónea interpretación de las leyes de la física. Suponiendo que no se engaña a propósito, esta gente no tiene capacidad para salir de la teoría CICO (Calories IN Calories OUT) y asumen que los resultados científicos tienen que reflejar sus creencias o, en caso contrario, están mal hechos. Mal hechos los experimentos científicos en humanos (ver,ver) y mal hechos los experimentos científicos en animales (ver), como el que acabamos de ver. Si estás desinformado sobre lo que dice la ciencia, los “gurús” te van a engañar. No creas a nadie: mira los resultados científicos sin usar intermediarios.

Leer más:

¿Cuántos términos de la ecuación del balance energético están bajo tu control?

Creo que es una pregunta reveladora.

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¿Cuántos términos de la igualdad anterior están bajo tu control, cuando hablamos de peso corporal?

El cajero automático

Vamos a ver una analogía. Imagina que vas a sacar dinero de un cajero automático. Y supongamos que la máquina tiene algún tipo de defecto y, de vez en cuando, aunque sí carga la transacción en la cuenta del cliente, no entrega todos los billetes que debiera.

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¿Cuántos términos de la igualdad anterior están bajo tu control?

Según las “leyes de las matemáticas”, puesto que el dinero que te falta es la diferencia entre lo que solicitas y lo que se te entrega, si quieres minimizar los posibles errores de la máquina, lo que tienes que hacer es: solicitar menos dinero, hacer que la máquina te dé más dinero, o una combinación de las dos cosas.

¿Crees que hay un error en el consejo anterior? ¿Crees que la solución propuesta no tiene sentido? ¿Crees que expresar el dinero que falta como la diferencia entre lo solicitado y lo entregado no aporta nada a la solución del problema? ¿Acaso estás diciendo que es falso? ¿Acaso no es cierto que si no pides nada, vas a evitar que el cajero te entregue menos de lo que has solicitado? ¿Acaso no es cierto que si aumentas el dinero entregado por la máquina, también vas a minimizar el problema? La solución al problema pasa, evidentemente, por controlar las cantidades: hay que reducir la cantidad solicitada y/o aumentar la cantidad entregada.

Si solicitas 100 y el cajero te da 90, te faltan 10. Si hubieses solicitado 90 y hubieses recibido 90, no te faltaría nada.

Imagina que averiguas que el problema del cajero automático se produce únicamente con los billetes de 50 euros. Esos billetes son los únicos que se atascan en el interior del cajero, de tal forma que a veces no son entregados. ¿Crees que saber eso te ayuda a evitar el problema? ¡Error! Esa información es irrelevante, pues a final de cuentas lo único relevante es el déficit económico, es decir, la diferencia entre lo que pides y lo que se te entrega. El tipo de billete no es relevante, pues en última instancia sólo importa que las cantidades sean las adecuadas. Las leyes de las matemáticas no dejan lugar a las dudas:

Por mucho que idees una estrategia para evitar que la máquina entregue billetes de 50 euros, si la máquina te da menos dinero del que pides, te faltará dinero. Tan simple como esto.

La cantidad de dinero que solicitas importa. No puedes saltarte las leyes de las matemáticas. Nadie puede.

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Misma ingesta energética, pero han añadido una bebida con fructosa

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¿Seguro?

¿Seguro … seguro?

Fructose-Fed Rhesus Monkeys: A Nonhuman Primate Model of Insulin Resistance, Metabolic Syndrome, and Type 2 Diabetes

Experimento con monos Rhesus adultos. Los animales consumen chow ad libitum, y se les ofrece medio litro diario de bebida endulzada con fructosa (75 g de fructosa).

A commercial monkey chow diet (Lab Diets 5047, Advance Protocol Old World Primate; PMI, St. Louis, MO, USA) was provided ad libitum to all the monkeys. This is a grain-based standard primate diet that provides 30% energy as protein, 11% energy as fat, and 59% energy as carbohydrate. In addition, all monkeys were provided 500 mL/day of a fruit-flavored (Kool-Aid, Kraft Foods, Northfield, IL, USA) 15% fructose-sweetened beverage (75 g of fructose)

La ingesta energética total apenas aumentó, ya que la energía procedente de la bebida edulcorada se compensó comiendo menos chow. En total 26 kcal/día más:

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Todos los monos ganaron peso inicialmente, pero el resultado final fue diferente según si el mono desarrollaba diabetes o no.

La mayoría de los monos desarrollaron síndrome metabólico, pero no diabetes. En esos monos la grasa corporal aumentó un 34%:

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Body weight, body fat, energy intake, and energy expenditure. In the monkeys that did not develop diabetes, body weight increased from 16.4 ± 0.4 kg at baseline to 17.9 ± 0.6 kg at 12 months (+9%, p≤0.001, Figure 1A). In addition, fat mass increased by +29% at 6 months, (p < 0.001) and +34% at 12 months (p≤0.001) (Figure 1B), as did percent body fat (+16% at 6 months, p≤0.001; +15% at 12 months, p≤0.001). Average daily energy intake increased by 26 kcal/day during the study period

Esos monos (todos menos 4) aumentaron su secreción de insulina en respuesta a un test de glucosa intravenoso. O en otras palabras, desarrollaron resistencia a la insulina:

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Cuando los otros 4 monos desarrollaron diabetes (con ese término lo describen los autores del estudio), la diabetes les hizo perder el peso que el cambio de dieta les había hecho ganar, quedando al final del experimento con el mismo peso corporal que antes de empezar:

Although all the monkeys initially gained weight on the high-fructose diet, the monkeys that subsequently developed diabetes lost weight after they became hyperglycemic and glycosuric, and had no net overall change of body weight (15.8 ± 0.3 kg at baseline vs. 15.6 ± 0.5 kg at 12 months).

En estos 4 monos la respuesta insulínica se desvaneció progresivamente (disfunción en las células β del páncreas):

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Sin alterar la ingesta energética, cambiando la composición de la dieta, los monos han engordado. O en otras palabras, no han comido “más de la cuenta”, y han engordado.

No han comido “más de la cuenta”, y han engordado.

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