Etiquetado: ratones

Obesidad sin hiperfagia

«Development of Obesity in Diabetic Mice Pair-Fed with Lean Siblings«

En este experimento se compara el engorde de ratones diabéticos con sus hermanos (siblings) no diabéticos. Los ratones diabéticos suelen ser hiperfágicos (i.e. comen más de lo normal). Los autores plantean dos posibles causas (etiología) para la obesidad, de acuerdo con los postulados de Mayer y Thomas (fuente):

  • «reguladora», o que se ha perdido el control del apetito, y
  • «metabólica», o que hay un «error» en el metabolismo de los tejidos.

Los autores comparan el engorde de los ratones diabéticos con sus hermanos no diabéticos (denominados misty) cuando ambos reciben la misma cantidad de comida: los ratones diabéticos sólo pueden comer cada día la misma cantidad que comen los misty. Y el resultado que obtienen es que el engorde se sigue produciendo.

The results indicate that neither hyperphagia nor a hyperphagic feeding pattern is necessary for development of obesity in the db. Restricted dbs gained nearly half again (142%) as much body weight and accumulated approximately five times as much carcass fat as did the lean siblings with which they were pairfed.

Los resultados indican que ni la hiperfagia ni un patrón de alimentación hiperfágico son necesarios para el desarrollo de la obesidad en el ratón diabético db. Los dbs con ingesta restringida aumentaron casi un 50% (142%) en peso corporal y acumularon aproximadamente cinco veces más grasa en el cuerpo que los hermanos delgados con los que se igualaron en cantidad de comida.

«ni la hiperfagia ni un patrón de alimentación hiperfágico son necesarios para el desarrollo de la obesidad»

Por tanto, los autores concluyen que la obesidad en estos ratones es «metabólica».

Si fuera cierto que se engorda porque se consume más energía de la que se necesita, esos ratones no deberían haber engordado. Bajo ese supuesto, limitarles la cantidad de comida debería haber detenido el engorde. Pero no lo hizo. Y nótese que éste es el consejo que nos dan los «expertos» para evitar la obesidad (ver). Me interesa la causalidad:

ese tejido adiposo quería crecer. Y lo hizo, aunque la ingesta energética fuera normal.

El tejido adiposo no sólo creció: al hacerlo, dejó sin comida al resto del cuerpo, limitando de esa forma el crecimiento lineal (lo que en humanos sería la altura):

The relative stunting of the restricted dbs suggests also that linear growth was sacrificed in favor of lipid accumulation.

El menor crecimiento relativo de los ratones diabéticos db con ingesta restringida sugiere también que el crecimiento lineal se sacrificó a favor de la acumulación de lípidos.

¡¡Causalidad!! Si les restringes la comida, siguen engordando hasta el punto de que no tienen suficientes nutrientes para otras funciones corporales, en este caso el crecimiento. La realidad que muestra este experimento es opuesta a la causalidad inventada por la charlatanería del balance energético: no engordaron por comer más de lo que gastaban, estaban desnutridos porque estaban engordando. Y seguro que el gasto energético se redujo: una consecuencia más del engorde, no su causa. Quien no entiende la trampa de causalidad que hay en la pseudociencia del balance energético, es que no entiende nada (ver,ver,ver).

El problema es que no sabemos cuántas calorías gastamos cada día

No, el problema es que el planteamiento CICO (Calorías que Entran Calorías que Salen) inventa una causalidad en nuestro cuerpo que no tiene más base que juegos de palabras falaces. Como consecuencia de esa charlatanería hemos llegado a creer que nuestro cuerpo va a tener hoy un gasto energético determinado y que, si fuéramos capaces de ajustar la ingesta energética a ese gasto, no engordaríamos. El problema de ese planteamiento no son las matemáticas, que sí encajan, sino el comportamiento del cuerpo, que es inventado (ver).

Leer más: