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«Tan simple como esto»

aunque te esfuerces todo lo posible para mantener la insulina a raya todo el día, mientras no estés en un déficit calórico vas a ganar peso. Tan simple como esto. Víctor Reyes (FitnessReal)

Aunque vayas regularmente al gimnasio y aumentes tu ingesta de proteína, como no estés en superávit calórico no vas a desarrollar la musculatura.

¿Lo más importante, entonces, para la hipertrofia muscular, es comer más de lo que se gasta?

Aunque consumas únicamente comida de verdad y sólo bebas agua, si estás en superávit calórico engordarás.

¿Lo más importante, entonces, para no engordar, es comer menos de lo que se gasta?

Aunque estés meses estudiando para el examen y entiendas perfectamente todos los ejercicios del libro, si tu número de respuestas correctas es insuficiente suspenderás el examen.

¿Lo más importante, entonces, para aprobar los exámenes es contestar correctamente a un número suficiente de preguntas?

Aunque lleves meses acudiendo a clases de perfeccionamiento de tenis y tu rival no sepa sacar, tenga un revés muy malo, apenas pueda moverse por culpa de su sobrepeso y sea incapaz de mantener la bola en juego, si él gana el último punto del partido vas a perder.

¿Lo más importante, entonces, para ganar partidos es ganar el último punto del partido?

Por muchas clases prácticas que sigas en la autoescuela, si el día del examen de conducir no demuestras un suficiente dominio del vehículo, suspenderás.

¿Lo más importante entonces, para aprobar el examen de conducir, es hacerlo suficientemente bien el día del examen?

Lo que se dice en este tipo de oraciones subordinadas («aunque…») es que la objeción contenida en las oraciones subordinadas no es suficiente para el incumplimiento de lo expuesto en la oración principal. Supongo que está claro cómo se construye la falacia en los ejemplos anteriores, ¿no? Se escoge como oración principal una tautología, i.e. decir lo mismo de otra forma, con lo que la oración principal se cumple siempre, sin condiciones y por definición. Con esa premisa, cualquier oración subordinada se hace parecer, de forma falaz, poco relevante para el cumplimiento de ese suceso. Cuando la oración principal es una tautología, la frase siempre es estúpida, pues no se está diciendo nada. Cualquier conclusión que se deduzca de la frase es más estúpida aún.

Vamos a ver otro ejemplo, paso a paso:

  • Nos planteamos qué hacer para obtener beneficios en nuestro negocio
  • Tautología: si ganas menos de lo que gastas, perderás dinero (o sea, dos formas de decir lo mismo)

Cualquier factor que sabemos vital para que el negocio funcione y sea rentable, se puede presentar como irrelevante empleando la falacia de la que estamos hablando. Sólo tenemos que escoger como oración principal la tautología anterior:

Por mucho que vendas unos productos con excelente relación calidad-precio, tengas el local siempre lleno de gente, tengas excelente trato al cliente y servicio postventa, si ganas menos de lo que gastas perderás dinero.

¿Deducimos de lo anterior que deberíamos centrar nuestros esfuerzos en lo realmente importante, que es ganar más de lo que se gasta? Porque eso es lo que estamos diciendo, ¿no? ¿Y qué conclusiones podemos sacar de la sentencia anterior? Ninguna.

Volviendo a la frase original, «superávit calórico» no es más que otra forma de decir «ganar peso»:

aunque te esfuerces todo lo posible para mantener la insulina a raya todo el día, mientras no estés en un déficit calórico vas a ganar peso. Tan simple como esto.

¿Demuestra esta afirmación que la insulina es menos importante en la ganancia o pérdida de peso, que controlar la ingesta calórica y hacer ejercicio? No, no aporta ningún conocimiento, ni ninguna enseñanza: ni ésa, ni ninguna otra. De la frase anterior no se puede extraer absolutamente ninguna conclusión, pues no es más que una frase estúpida, pero aparentemente válida, es decir, una falacia.

tautologia

Los «expertos» en obesidad llevan décadas cometiendo el mismo error lógico que estoy intentando explicar: para encontrar una solución para la obesidad toman como punto de partida una tautología que no aporta ninguna información útil, «si comes más de lo que gastas, engordas«, y de ella deducen que «las calorías importan» y que todo lo que no sean las calorías, la ingesta energética y el gasto energético, son factores secundarios, pues lo realmente importante es controlar las calorías. Deducir eso de una tautología es demencial.

NOTA: ya vimos cómo Marcos Vázquez (FitnessRevolucionario) divulga esta dañina falacia (ver,ver,ver) y dice que es «totalmente válida».

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