SuppVersity

En esta entrada voy a comentar cómo se nos engaña con un estudio de baja calidad:

  1. Se deduce causalidad de un estudio observacional.
  2. Se usa una definición de “éxito” adelgazando que el cliente obeso no considera “éxito”.
  3. Se interpretan las fantasías de los autores de un artículo como hechos demostrados.
  4. Se interpretan los datos observacionales de forma arbitraria, cogiendo los que interesan y desechando los que no interesan.
  5. Se ignora toda la evidencia publicada en la literatura científica de que esas ideas no funcionan en la práctica.

“¿Qué hace que una mujer se mantenga delgada tras haber perdido una cantidad significativa de peso?”

Ésa es la pregunta cuya respuesta supuestamente se nos da:

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Un aumento de la actividad física, mayor consumo de proteína y mayor masa no-grasa contrarrestan la compensación metabólica asociada a la pérdida de peso y deberían ser la clave en los programas de mantenimiento de peso.

Además de eso, el autor de ese tuit ridiculiza a las mujeres que tienen problemas de peso insinuando que lo único que hacen es poner excusas para no aplicar el remedio que conocen y que funciona. Me genera una impotencia tremenda que esto se pueda hacer con total impunidad.

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Ah, y por cierto, no hubo evidencia de daño metabólico. Lo siento chicas, estáis “no rotas”.

“Lo siento, dejad de poner excusas”.

Veamos el artículo que supuestamente respalda esos mensajes.

Successful and unsuccessful weight-loss maintainers: Strategies to counteract metabolic compensation following weight loss

Estudio observacional en el que se recopilan y analizan datos de dieta y actividad física de mujeres que encajan en determinados perfiles. Hay 4 grupos: RED, REL, LSW y OSW. Ahora los explico.

Si has bajado un tu peso un 15% y has mantenido lo perdido durante 12 meses, te encasillan en el grupo RED. Si has bajado un 15% pero lo has recuperado todo o casi todo, entonces eres parte del grupo REL.

Successfully reduced (RED) individuals recruited had lost ≥15 % of body weight from a BMI ≥27 kg/m2, maintained weight for over 12 months with 12-month fluctuations of ≤5 %. Weight-relapsed (REL) individuals (BMI ≥27 kg/m2) had previously lost ≥15 % of body weight and regained most/all of this weight

Pongamos que somos una mujer que mide 1.65 m y que pesa 100 kg. Si tras tan solo 12 meses de hacer dieta pesamos 85 kg, en el estudio (que no experimento) que voy a comentar, se dice que esa mujer ha tenido éxito adelgazando. ¿Es eso tener éxito adelgazando? Si miramos los estudios de pérdida de peso (ver), lo que vemos es que en general se pierde peso los 6 primeros meses, y no se recupera demasiado en los 6 siguientes. Pero en los siguientes 2-3 años se recupera prácticamente todo lo perdido. Los datos del primer año son un espejismo y no son garantía de mantener lo perdido. Esa mujer de 1.65 m y 85 kg no sólo no ha adelgazado, sino que en general va a recuperar prácticamente todo lo perdido. Pero a efectos de este artículo, su pérdida de peso ha sido “exitosa”. Cualquier conclusión a la que lleguemos desde este punto de partida va a ser engañosa.

Para completar el análisis, comparan datos con sujetos control delgados (LSW) y con sobrepeso/obesidad (OSW) que tienen peso estable y que no tienen historial de pérdida de peso.

Age- and BMI-matched, low-weight stable weight (LSW) controls (BMI ≤27 kg/m2) and overweight/obese stable weight controls (OSW) (BMI ≥27 kg/m2) had no prior weight-loss history.

Insisto, porque es importante: NO estamos hablando de un experimento de pérdida de peso, sino de la búsqueda de personas que cumplan los criterios anteriores, y del estudio observacional de sus hábitos de vida y características físicas. Y si vemos que las personas que han tenido más éxito adelgazando (¡Ja!) bostezan dos veces más antes de salir de la cama por las mañanas que las que menos éxito han tenido, deduciremos que esos dos bostezos son la clave para adelgazar. No hemos hecho el experimento de obligar a la gente, distribuida al azar en los grupos experimentales, a bostezar dos veces más cada mañana. E ignoraremos, de hecho, todos los fracasos en la literatura científica de esas ideas, pero con toda alegría deducimos causa-efecto de lo que no es más que un dato observacional. No se puede bajar más el nivel: nutrición nivel gym-bro.

RED consumed less carbohydrate and more protein compared with controls (P < 0·05), and had a tendency for higher fat intake (P = 0·053). They also reported higher scores for dietary restraint (P = 0·002) with a tendency for periods of disinhibited eating (P = 0·076). REL and OSW had similar macronutrient composition and eating behaviour scores. Although statistically significant, TDEE was only marginally higher than LSW; however, they were less sedentary, did more light (P = 0·024) and moderate activity (P = 0·032) and a tendency for greater vigorous activity (P = 0·061).

Las del grupo RED (éxito) consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que ésa es la clave por la cuál SÍ han adelgazado.

Pero espera, las del grupo REL (fracaso) también consumen menos carbohidratos, más grasa y más proteína que las del grupo control, que no han adelgazado nunca… Seguro entonces que la misma distribución de macronutrientes que sigue el grupo RED es la clave por la cuál NO han adelgazado las participantes del grupo REL. ¡Qué fiesta!

Nótese que el grupo RED (éxito) y el grupo REL (fracaso) siguen dietas con exactamente la misma distribución de macronutrientes. Esa distribución de macronutrientes es la que los autores del artículo nos van a decir que es la clave para adelgazar y mantener lo perdido.

Las participantes del grupo REL (fracaso) consumen menos calorías (en relación a su masa no grasa) que cualquier otro grupo. Se deduce entonces que la causa de haber recuperado el peso perdido es una ingesta energética demasiado baja… En concreto, las que siempre han sido obesas (OSW) comen mucho más que las que han intentado adelgazar y no lo han conseguido (REL). Pero los autores de comparar los grupos REL y OSW no deducen que comer menos sea la causa del fracaso. Sin embargo, de las diferencias entre los grupos RED y LSW sí deducen que las diferencias en macronutrientes son la causa del éxito. Los autores del artículo eligen unas relaciones estadísticas y descartan otras, según les apetece. Es la güija en acción.

Y llegamos a la fantasía

Vemos claro que estamos hablando de datos observacionales, ¿verdad? No se ha hecho ningún experimento. Bueno, pues en la discusión los autores fantasean con que las diferencias de hábitos entre grupos pueden ser la causa de que unas mujeres hayan tenido más éxito que otras contrarrestando las adaptaciones metabólicas que se producen al intentar perder peso:

successful weight-loss maintainers showed behavioural differences that, together, might have counteracted metabolic adaptations to weight loss.

las que mantuvieron de forma exitosa la pérdida de peso mostraron diferencias de comportamiento que, en conjunto, podrían haber contrarrestado las adaptaciones metabólicas a la pérdida de peso.

Podrían. Las fantasías son una gran prueba científica.

¿Qué diferencias de hábitos?

These included subjectively indicating greater discipline around dietary intake, reporting increased protein intake and reduced carbohydrate intake, being more physically active and having greater FFM.

Estos incluyeron afirmar subjetivamente tener una mayor disciplina en torno a la ingesta dietética, reportar un aumento de la ingesta de proteínas y una ingesta reducida de carbohidratos, siendo más activas físicamente y con mayor FFM [masa no-grasa].

La diferencia es que las “exitosas”del grupo RED afirman tener más disciplina a la hora de comer, aunque en realidad comen la misma cantidad que las mujeres del grupo REL que pesan más porque no han conseguido bajar tanto de peso. De hecho, de forma relativa a la masa no-grasa, las autoproclamadas disciplinadas comen más. Pero, ¡eh! ellas dicen que son más disciplinadas…La disciplina a la hora de comer es la clave. ¿Prueba definitiva? No, ultradefinitiva.

Las del grupo RED (éxito) consumen más proteína y menos carbohidratos… sí, pero recordemos que esa comparación era con las que siempre han sido delgadas, no con el grupo que recuperó lo perdido (REL). El grupo REL también consumía más proteína y menos carbohidratos que el grupo de “siempre delgadas”. Consumir más proteína y menos carbohidratos es la causa del éxito de las exitosas pero no la del fracaso de las que fracasan. Muy razonable. Y, por cierto, lo de consumir más proteína sí lo vio el señor de SuppVersity, lo de consumir menos carbohidratos no lo vio. Se le pasó o quizá no quiso verlo.

Las del grupo RED hacen más ejercicio intenso que las del grupo REL. ¿Causa o consecuencia de la pérdida de peso? Y las del grupo REL hacen más ejercicio ligero que las del grupo RED. ¿Concluimos entonces que hacer demasiado ejercicio ligero es la causa de recuperar el peso perdido? Cogen un dato, ignoran el otro: la güija.

Respecto a la inexistencia de un “daño metabólico”, fijémonos en la aberración del planteamiento: el peso medio de las mujeres OSW (obesas control) es 87.6 kg, mientras que el de las que YA recuperaron el peso (REL) tras haber bajado un 15%, es de 92.5 kg y, por definición de ese grupo, YA han recuperado todo o casi todo lo perdido. ¿No vemos diferencias en este momento que expliquen la recuperación del peso que se produjo en el pasado? ¡Qué bien! Ya podemos concluir que lo del daño metabólico es una excusa que ponen las mujeres obesas para no esforzarse. ¡Asunto zanjado, bro! Que dejen de poner excusas, que lo del daño metabólico es un mito.

REL and OSW had similar levels of TDEE.

¿Observacional y encima ya pasado el periodo en el que se habría manifestado esa reacción fisiológica? No importa. Todo da lo mismo. ¡No te calientes los cascos y vive la vida!

Tampoco creo relevantes las conclusiones de personas que no saben lo que buscan: creen que el “daño metabólico” es una reducción del gasto energético, pero eso es una premisa injustificada derivada de la Teoría del Balance Energético (ver). La adaptación fisiológica a la restricción de comida puede manifestarse como cambios fisiológicos directos en el tejido adiposo (ver). Recuperar 5-10 kg en 3 años supone que el tejido adiposo aumenta en una media de 5-10g diarios, durante la época en que se recupera el peso perdido. ¿Que no han percibido ese efecto mirando el gasto energético, que nada tiene que ver con el tejido adiposo, una vez el peso ya se había recuperado? ¡Vaya prueba de que esa reacción fisiológica no existe! “Que no pongan excusas…”

Pero también comparan el RMR, que no es el gasto energético total, de las que más han perdido y las que siempre han sido delgadas.

the present study found no differences between reduced-weight individuals and always-lean controls in terms of RMR and substrate oxidation, implying that the reduced-weight individuals are not in a metabolic state that will promote weight regain. This finding contributes to the small body of evidence that not all reduced obese individuals are at a metabolic disadvantage that will promote weight regain

Y les da igual que el RMR no sea el gasto energético total para sacar conclusiones sobre la reacción fisiológica a la restricción calórica. Conclusiones que, básicamente son que no parece que en concreto en las mujeres que más peso pierden exista reacción metabólica en una forma concreta de gasto energético. Pues ya está, decidido que no existe en ninguna mujer y que la que no baja de peso es porque come a escondidas. ¿Qué más pruebas necesitamos?

Pero eso no es todo. Todavía podemos aportar más fantasía: han dicho que no han encontrado diferencias entre las exitosas y las siempre-delgadas, ¿verdad? Pues se inventan que no existen esas diferencias porque las participantes se han esforzado ¡¡conscientemente!! para contrarrestar esa reacción fisiológica:

However, similar metabolic rates shown for components of TDEE in successful weight-loss maintainers compared with controls is probably the result of conscious behavioural strategies that act together to counteract weight loss-associated declines in energy expenditure. This highlights the importance of these strategies as key components in weight-maintenance programmes following substantial weight loss.

Sin embargo, las tasas metabólicas similares que se muestran para los componentes de TDEE en las mantenedoras exitosas de la pérdida de peso en comparación con las controles es probablemente el resultado de estrategias conductuales conscientes que actúan en conjunto para contrarrestar la disminución del gasto de energía asociada a la pérdida de peso. Esto resalta la importancia de estas estrategias como componentes clave en programas de mantenimiento de peso luego de una pérdida sustancial de peso.

Si pones “probablemente” en el argumento ya te puedes inventar todo, ¡¡porque has puesto “probablemente”!!

Sólo existe esfuerzo consciente si sabes lo que tienes que hacer. ¿Sabían las participantes qué tenían que hacer para contrarrestar esa reacción metabólica? Dudoso, teniendo en cuenta que a día de hoy nadie sabe qué se puede hacer para mantener el peso perdido (ver). Pero todo da igual para los bros: si no consigues adelgazar es porque no te esfuerzas. ¡Demostrado! ¿Qué medidas han puesto en práctica para contrarrestar esa reacción y que las que han recuperado el peso no han aplicado? Pues según los datos del artículo: comer menos, aunque no han comido menos, consumir menos carbohidratos, aunque no han consumido menos carbohidratos, y consumir más proteína, aunque no han consumido más proteína. Ésas son las claves que han aplicado de forma consciente para contarrestar la compensación metabólica.

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Ya tenemos todas las claves para adelgazar.

Y si no adelgazas es porque no quieres.

¿Cómo es posible que alguien deduzca relación causa-efecto de datos observacionales y encima se ría de las mujeres que no consiguen adelgazar?

Como comentario final, otras veces los datos observacionales se toman durante el proceso de adelgazar. Siguen siendo observacionales, pero al menos se toman durante el proceso de interés. Los datos de este análisis se han tomado una vez pasado el periodo de interés: se pusieron anuncios buscando a gente que cumpliese con las características que buscaban, como por ejemplo ya haber conseguido bajar un 15% de peso de forma intencionada y no haberlo recuperado.

En definitiva, se nos machaca continuamente con la cantinela de que adelgazar es sencillamente cuestión de comer menos y moverse más (ver). Y aunque lo disfracen de “leptina, saciedad y apetito” o digan que “comprenden” que no tengamos fuerza de voluntad, el mensaje es el mismo (ver). Y es descorazonador el bajísimo nivel de los argumentos que se usan para sostener el falso paradigma energético.

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2 respuestas a “SuppVersity

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