Un artículo de hace 44 años

A Critique of Low-Carbohydrate Ketogenic Weight Reduction Regimens: a Review of Dr. Atkins’ Diet Revolution Statement of American Medical Association Council on Foods and Nutrition. Statement of American Medical Association Council on Foods and Nutrition

Veamos lo que dice el artículo:

Obesity is defined as an accumulation of fat in undesirable excess. Such fat can be lost only when calorie expenditure exceeds calorie intake.

La obesidad se define como una acumulación de grasa en indeseable exceso. Dicha grasa se puede perder sólo cuando el gasto energético es mayor que la ingesta energética.

Es absolutamente falso. El balance energético en el cuerpo NO es el balance energético en el tejido adiposo. La falta de rigor que vemos aquí con absoluta claridad es clave en la construcción de la pseudociencia del balance energético. Marco LLen lo explica perfectamente:

CICO tal y como se usa en la nutrición, es decir, predecir la variación de energía que va a haber en un sistema (tejido adiposo) teniendo en cuenta las entradas y (no todas) las salidas de energía de otro sistema diferente (el cuerpo en su conjunto), es algo totalmente incorrectoMarco Llen

Y no nos engañemos, el problema no es que hayan dicho grasa corporal en lugar de peso corporal: hablar de peso corporal en lugar de grasa corporal es más correcto, pero esa corrección no hace válida la hipótesis CICO. ¡Hay más trampas!

También nos dicen que la única forma en que una dieta puede producir pérdida de peso es reduciendo la ingesta energética o aumentando el gasto energético:

There are no other significant pathways of energy loss and no weight reducing regimen can operate without utilizing these channels. No weight reducing diet, including the low-carbohydrate ketogenic diet, can be effective unless it provides for a decrease in energy intake or somehow increases energy losses.

No hay otras vías importantes de pérdida de energía y ningún régimen de reducción de peso puede funcionar sin utilizar estos canales. Ninguna dieta reductora de peso, incluida la dieta cetogénica baja en carbohidratos, puede ser efectiva a menos que provea una disminución en el consumo de energía o de alguna manera aumente las pérdidas de energía.

Vemos clarísimamente el engaño: se impone, porque sí, que una dieta adelgazante sólo puede actuar afectando a los términos #1 y #2 de la ecuación del balance de energía (ver imagen bajo estas líneas). ¿Por qué una dieta no puede producir cambios hormonales que afecten directamente al tejido adiposo? Porque no, sencillamente, porque la hipótesis CICO se basa en la injustificada premisa de que esa posibilidad no existe. En la hipótesis CICO sólo 2 de los 3 términos de la ecuación del balance de energía pueden variar por sí mismos: el CI y el CO.

Se presenta esta charlatanería pseudocientífica como si fuera un planteamiento indiscutible: afirman que las dietas que no están basadas en limitar las calorías violan las leyes de la termodinámica.

An examination of the claims associated with advocacy of low-carbohydrate diets suggests that, in some instances, the authors found a way of circumventing the first law of thermodynamics, namely: “The energy of an isolated system is constant and any exchange of energy between a system and its surroundings must occur with [sic] the creation or destruction of energy.” For example, claims have been made that an unlimited calorie intake (excluding carbohydrate) is associated with a consistent and physiologically advantageous loss of weight (which presumably continues as long as the diet is maintained).

Un examen de las afirmaciones asociadas con la defensa de las dietas bajas en carbohidratos sugiere que, en algunos casos, los autores encontraron una forma de eludir la primera ley de la termodinámica, a saber: “La energía de un sistema aislado es constante y cualquier intercambio de energía entre un sistema y su entorno deben ocurrir sin la creación ni destrucción de energía “. Por ejemplo, se ha afirmado que una ingesta ilimitada de calorías (excluyendo carbohidratos) está asociada con una pérdida de peso consistente y fisiológicamente ventajosa (que presumiblemente continúa durante tanto tiempo como se mantiene la dieta).

En resumen, en lo que quiero centrar la atención es en que el dogma caloréxico establece que la realidad debe ser interpretada hablando exclusivamente de 2 de los 3 términos de la ecuación del balance de energía en todo el cuerpo. No tiene ninguna justificación que se haga eso. Pero creen estar defendiendo una ley de la física y cualquier propuesta que no encaje en esa arbitraria premisa es equiparada a negar lo innegable.

¿Qué implicaciones tiene confundir CICO, una hipótesis infundada, con una ley de la física?

A la vista de que no encontramos una forma de combatir la obesidad cuando ya se ha presentado, cabe pensar que las implicaciones más importantes son cómo moldea las políticas de prevención. Pero no es la única consecuencia de que se nos haga creer que CICO es una ley de la física:

  • Se ningunea la importancia de la composición de la dieta tanto para prevenir como para combatir la obesidad. Lo que comes sólo importa si te hace comer más o menos.
  • La comida basura siempre cabe en la dieta, sin más que “compensar”: no hay justificación para volver a una alimentación basada en comida de humanos.
  • Se hace creer que la única forma de adelgazar es comiendo menos y moviéndose más, o haciendo algo que en última instancia conduzca a ese fin. Las dietas no basadas en esos principios son catalogadas de dietas milagro. Y si una dieta funciona se atribuye el éxito a haber reducido la ingesta.
  • Se interpreta el fracaso de la dieta como fracaso de la persona. Esto está implícito en el paradigma CICO, por lo que es inevitable. Se redefine la obesidad como un problema de comportamiento, un “descontrol de los impulsos” (ver). No haces lo que sabes que tienes que hacer. No importa que se diga que no se ha de culpar a la persona, pues en el paradigma caloréxico se la culpa. Si se cree que CICO es una ley inviolable, los argumentos que tratan de exculpar a la víctima no son creíbles (ver).
  • Se nos presiona e insulta a las personas que tenemos problemas de peso, pues se cree obvio que nuestro problema de peso se corregiría sin más que esforzarnos en comer un poco menos y/o movernos un poco más. Se interpreta aceptar el propio cuerpo como conformismo.

Si no se reconoce públicamente que el paradigma es pseudocientífico —¡porque lo es!—, el paradigma no muere nunca: se justifica el fracaso del paradigma de acuerdo con las premisas del propio paradigma y se repite el ciclo indefinidamente, intentando lo mismo una y otra vez.

Pero, como he dicho, quizá lo más importante es la prevención, al menos para nuestros seres queridos: el control del tamaño de las raciones y/o hacer más ejercicio físico ni son la única opción ni es garantía de éxito para prevenir la obesidad. Es más, bajo mi punto de vista, esa ideología es en realidad la causa última del problema. Y para entender esto necesitamos entender que CICO es una gran falacia. De principio a fin.

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11 respuestas a “Un artículo de hace 44 años

  1. Atkins hace 40 años ya dio en el clavo de casi todo el misterio de la nutrición: dan igual las calorias, controla tu insulina y para ello recorta los hidratos y come carne y grasa.

    Un visionario al que “el sistema” le ha martilleado durante décadas.

  2. Los que denostamos el enfoque CICO por su demostrado fracaso para adelgazar a LARGO plazo no creemos que los seres vivos violen la 1ª ley de la termodinámica: lo que no está soportada es la falsa sensación de control [creada] por la causalidad implícita en el “determina”. Andrés

  3. Aclaro que aunque alguien diga “peso” en lugar de “grasa”, siempre se está diciendo grasa: nunca se aplica la hipótesis CICO a los cambios en el peso producidos por el crecimiento de otro tejido del cuerpo (e.g. un tumor). Siempre se está diciendo “grasa”.

  4. A tumor can only shrink when calorie expenditure exceeds calorie intake.


    Un tumor sólo puede reducir su tamaño cuando el gasto energético excede la ingesta de calorías.

    Las todopoderosas leyes de la física.

    • Hola Andreu,
      gracias por acordarte de mí.

      A ver si va a resultar que lo estoy haciendo todo mal 🙂
      No he leído nada sobre el tema, pero si puedo le echaré un vistazo, a ver si me entero de qué va el asunto.

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