Mi respuesta a Pablo Ojeda

Estimado Pablo,

esta entrada es mi respuesta a tu comentario.

El error categorial

Error categorial: es la inclusión de un problema en una categoría en la que no podrá encontrar su solución.

Tu definición de obesidad está condicionada a que tus creencias sobre las causas de la obesidad sean correctas: por esa razón tu definición es incorrecta como una definición. Incurres en una falacia denominada definición persuasiva. Y, lo que es más grave, probablemente cometes un error categorial. El error lo cometes tú en la definición que haces, no lo cometen otras personas. No hay otras personas, como dices, asegurando que la pérdida de peso sea sólo un factor fisiológico.

La definición de obesidad:

la obesidad es una acumulación excesiva de grasa corporal, ya sea porque se llenan los adipocitos existentes y/o porque se crean nuevos adipocitos que también se llenan.

Esta última definición es correcta y, a diferencia de la tuya, no presupone una etiología concreta para la obesidad. Esta definición no presupone una causa fisiológica, de la misma forma que no presupone una causa conductual.

Tú eres el que propones una definición errónea. No son otros los que se equivocan, diciendo cosas que te inventas.

imagen_2881

En lugar de rectificar el error, has huido hacia adelante. A la vista está.

No eres capaz de aportar evidencia científica que respalde el tratamiento que usas con tus clientes

En ausencia de un cambio de hábitos generalizado, la obesidad tiende a regresar. Pablo Ojeda

Te pregunté por ese cambio de hábitos y te pedí la evidencia científica que respaldaba el tratamiento que usas con tus clientes. Pongo una captura de mi petición:

imagen_2882

No diste respuesta a eso. Resalto por tanto que no has aportado evidencia científica que respalde el cambio de hábitos del que estás hablando.

Supongamos que hablo con un médico homeópata, y

  1. Le explico la falta de fundamento de la hipótesis de la memoria del agua.
  2. Le pido evidencia científica de que los tratamientos que promueve funcionan.

Y supongamos que su respuesta es lo siguiente:

  1. No aporta ninguna evidencia científica que demuestre eficacia de los tratamientos que usa con sus clientes.
  2. Dice que yo soy un “gran teórico” pero no tengo la experiencia que él tiene tratando clientes.
  3. Dice que la prueba de que sus teorías son correctas es que sus clientes sí se benefician del tratamiento.
  4. Dice que la memoria del agua es una teoría que está sólidamente demostrada.

¿Admitirías tú su experiencia cobrando a clientes por un tratamiento pseudocientífico como prueba de que las creencias de ese médico son correctas? ¿Admitirías tú su palabra de que el tratamiento sí funciona a sus clientes, cuando sabes que la evidencia científica dice que no funciona? Si crees que tu situación no es comparable a la del homeópata, posiblemente es porque todavía no entiendes que tus ideas sobre la obesidad son pseudociencia. ¿Qué te diferencia del médico homeópata de la analogía? Nada: la hipótesis CICO y la homeopatía tienen la misma base científica: ninguna. En breve hablamos de por qué CICO es pseudociencia.

Algunas referencias sobre el fracaso de tus ideas como tratamiento para la obesidad:

Lo anterior ha tenido que ver con el plano práctico. Hablemos ahora de la hipótesis CICO en el plano teórico.

La hipótesis CICO

Decías —con sorna, obviamente—, que soy un “gran teórico”. No es cierto: soy una persona normal, ni más tonto ni más listo que el vecino del quinto izquierda. Pero puedo explicar por qué tus creencias sobre la causa de la obesidad y los posibles tratamientos son pseudocientíficas. A poco que leas verás que no hace falta un “gran cerebro” para entenderlo.

No soy yo precisamente quien debe desmontar esa teoría ya que esta sólidamente demostrada. Pablo Ojeda

Vayamos por partes: dices que está sólidamente demostrada. Las preguntas pertinentes son: ¿qué teoría exactamente es la que dices que ha sido demostrada correcta, con qué enunciado? ¿cuáles son esas pruebas?

Añado, por tanto, dos peticiones (segunda y tercera) a la que ya te hice (y no supiste responder):

  1. Define explícitamente lo que dice la hipótesis CICO, obteniendo ese enunciado con rigor y sin emplear falacias a partir de la Primera Ley de la Termodinámica. Te recuerdo que estamos hablando de que, según tu ideología, las leyes de la física dicen que engordamos porque comemos demasiado. “La física de la obesidad es sencilla”, decías (ver)
  2. Indica qué experimentos en concreto han validado esa hipótesis como correcta, con la definición que acabas de dar, obviamente.

No vas a ser capaz contestar a estas preguntas. Y no es porque yo sea muy listo y haga preguntas complicadas: sencillamente es que la idea de que engordamos porque comemos demasiado (ver) no deriva legítimamente de las leyes de la física. Y es realmente fácil entender dónde están las trampas en la hipótesis CICO. Si quieres saber más sobre esto, te recomiendo que intentes contestar a este reto:

Posiblemente ni siquiera entiendes todavía la diferencia entre lo que tú defiendes, la hipótesis CICO —una hipótesis basada en falacias y premisas injustificadas—, y la Primera Ley de la Termodinámica. Te paso algunas referencias que explican por qué no son lo mismo y cuáles son las principales trampas en tu pseudociencia:

Mi cuarta petición: cuéntame los errores que hay en mis explicaciones en las tres entradas anteriores, en las que explico las falacias en las que se basa la hipótesis CICO. No creo que te cueste más de 20 minutos leer esas tres entradas. Y, si hay errores, los detectarás inmediatamente. 20 minutos no es mucho tiempo y si estás cometiendo un error gravísimo en tu trabajo, te interesa saberlo, ¿verdad?

En resumen, mis peticiones son cuatro:

  1. Evidencia científica que respalda el tratamiento por el que cobras a tus clientes.
  2. Definición de lo que dice la hipótesis CICO, derivando —con rigor y sin falacias— esa definición de las leyes de la física.
  3. Experimentos científicos que demuestran que la hipótesis CICO es correcta, dada la definición empleada en la petición #2.
  4. Listado detallado de mis errores en las explicaciones de que la hipótesis CICO está basada en premisas injustificadas y no es, por tanto, la Primera Ley de la Termodinámica.

No vas a poder contestar a ninguna de mis 4 peticiones.

NOTA: me calificaste como “odiador” (ver). Quiero resaltar que yo sólo he hablado de tus creencias, en ningún momento de ti como persona. Ni te he dicho charlatán, ni embaucador, ni nada parecido. He calificado tus creencias como pseudociencia. Insisto en que mis calificativos no han ido dirigidos a tu persona en ningún momento. Por otro lado, en lugar de limitarte a decir que no sé de qué va la pérdida de peso, es mucho más didáctico que contestes a mis 4 peticiones y demuestres lo poco que sé.

imagen_2883

Leer más:

 

Anuncios

10 respuestas a “Mi respuesta a Pablo Ojeda

  1. Copio el comentario de Óscar en la otra entrada:

    Me flipa que alguien se invente que hay personas que le odian para intentar hacerse el mportante. No le odiamos, sino que más bien lo que ocurre es que nos da pena: por un lado, por no tener el suficiente intelecto para enterder la insensatez de la teoría CICO, a pesar de los múltiples ejemplos que Vicente ha puesto a disposición de quien quiera escuchar; por otro lado, esa pena también la sentimos por tus pacientes, porque apañados están si la solución tiene que derivar de la teoría CICO.

    Por tanto, que te quede claro: no te odiamos, simplemente nos das pena.

  2. — El tratamiento que usas con tus clientes es pseudocientífico y tiene toda la evidencia científica en contra.
    — Sí, pero tengo mucha experiencia cobrando a clientes por ese tratamiento.

  3. Hola.

    Contundente entrada, Vicente.

    Esperemos que sus clientes al buscar su nombre en Google puedan llegar a este hilo.

    Estaría bien que incluso lo vieran las personas que van a su compañía (según su propia página web –https://pabloojeda.es/– es la Clínica Alvida), y tuvieran claro en qué van a gastar su dinero. La información siempre es buena.

    Un saludo!

Deja un comentario. Si los comentarios no contribuyen/aportan a los artículos publicados no los publico. Tampoco los publico si intentan forzar un debate o una toma de postura que el autor no ha planteado o que ha dado por cerrada. No publico comentarios descalificativos ni críticas fuera de lugar o que considere que no aportan nada. Si percibo intención de molestar en lugar de participar, o si no detecto vida inteligente, tampoco será publicado.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.