Etiquetado: teoría del balance energético
«En la segunda guerra mundial todos estaban delgados»
La «evidencia científica» en que se basa la calorexia es «impresionante»:
- Experimentos basura como la dieta twinkie y que John Cisna adelgazó comiendo en McDonalds.
- Los campos de concentración nazis, en los que a la gente se la mataba literalmente de hambre.
- El experimento de Minnesota, en el que los participantes no sólo recuperaron la grasa corporal perdida sin haber dejado de «comer menos» sino que la mayoría desarrollaron trastornos psicológicos. Con una dieta de 1750 kcal/d…
- Que se ha demostrado en los gimnasios que la hipótesis CICO es correcta, aunque hasta el momento no tenemos ninguna explicación de exactamente qué han demostrado correcto ni cómo lo han demostrado.
- Que comer menos sí funciona como se demuestra con la cirugía bariátrica.
¿De verdad a nadie mínimamente serio le llama la atención que estemos tratando la obesidad con una hipótesis pseudocientífica cuya «evidencia científica favorable» es la morralla anterior? Porque no tienen otra cosa. La evidencia científica real, la publicada en revistas científicas, la tienen toda en contra: NO FUNCIONA (ver,ver,ver). ¿Es ésta la «ciencia» con la que estamos tratando la obesidad?
Tenemos un nuevo argumento de que la hipótesis CICO es correcta:
En la segunda guerra mundial todos estaban delgados
Si que haya una guerra es relevante, supongo que hablamos de un país afectado directamente por la guerra. He buscado datos de obesidad en esa época en Francia o Alemania, pero no he encontrado nada. ¿De qué país hablamos?
Supongamos que hablamos de Francia. ¿Había en Francia un problema de obesidad que se resolvió gracias a la segunda guerra mundial? Porque si el argumento es que estaban delgados gracias a la guerra, se deduce que, obviamente, antes de la guerra tenía que haber un problema de obesidad. Si no había un problema, se estaría citando las condiciones de guerra como la supuesta solución a un problema inexistente.
Creo que todo el mundo entiende cuál es realmente el argumento: lo que se nos quiere transmitir es que es verse forzados a no comer lo que les hizo adelgazar, dando a entender que ahora la gente no adelgaza porque no se esfuerza en cerrar la boca. Ésa es la razón de citar la guerra como causa.
Estamos hablando de la hipótesis de que «la dieta hipocalórica funciona pero la gente se la salta«. Y para defender esa hipótesis transmiten la idea de que cuando la gente se ve obligada a no comer, cuando no pueden saltarse la dieta, entonces sí adelgazan.
Mi primera pregunta es: ¿en qué país había un problema de obesidad en 1930 que se corrigió gracias al racionamiento en la segunda guerra mundial? Reitero que si no había obesidad previamente, es una falacia proponer que el racionamiento resolvió un problema que en realidad no existía sin racionamiento.
— ¡Todos delgados gracias al racionamiento!
— ¿Y antes de la guerra?
— También delgados y con mejor salud.
Y tengo más preguntas: ¿qué características concretas tenía la dieta seguida por las personas que siendo obesas consiguieron adelgazar? ¿la composición de la dieta era la misma que ahora, pero en menor cantidad? ¿fue la supuesta pérdida de peso saludable? ¿mantuvieron el peso a largo plazo, una vez finalizado el racionamiento? ¿se ha probado ese mismo método en experimentos científicos aleatorizados y controlados? ¿era la obesidad de esas personas comparable cuantitativa y cualitativamente a la obesidad actual? ¿dónde encontramos datos que den respuesta a estas preguntas? ¿por qué los que usan este argumento no acompañan sus proclamas con esos datos?
Creo que es obvio que este argumento no tiene ningún fundamento real. Sencillamente se quiere apuntalar el prejuicio de que la dieta hipocalórica sí funciona y que la culpa de que los obesos no consigamos adelgazar es nuestra, no del método. A falta de evidencia científica se recurre a este tipo de «pruebas» para sostener la pseudociencia creada a partir de esos prejuicios. La prevención y el tratamiento de la obesidad no pueden seguir anclados en este nivel.
Nada puede cambiar si antes no se acepta que lo que hemos estado haciendo es insuficiente o erróneo o ilegítimo. Daniel Flichtentrei
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