“El exceso de energía puede no compensar el efecto catabólico de la deficiencia de insulina”

Por mucho que nos preocupemos en mantener las hormonas en niveles normales, si no se está en superávit calórico, los tejidos no pueden crecer, así de simple. Ninguna hormona puede imponer su efecto al balance calórico total del día. Si una persona tiene un gasto energético de 2000 kcal y consume 2000 kcal, ¡no puede ganar peso! Podemos hablar de fisiología todo lo que queramos, pero las leyes de la termodinámica son las que son y son inviolables (ejemplo,ejemplo,ejemplo).

Pensemos en gigantismo, i.e. en un exceso en la hormona del crecimiento que causa un anormal crecimiento de los tejidos del cuerpo de un niño. Si el planteamiento anterior fuera, de alguna forma, un corolario válido de leyes inviolables, debería ser aplicable en todos los crecimientos que se producen en un ser vivo, no sólo en la acumulación de grasa corporal en el tejido adiposo. ¿Se puede controlar o corregir el gigantismo empleando la teoría CICO? ¿Por qué no? ¿Viola un niño que sufre de gigantismo las leyes de la física? ¿Pueden crecer sus tejidos en exceso aunque el niño no coma “de más”? ¿En qué crecimientos aceptamos que se invente desde el lenguaje el comportamiento de nuestro cuerpo?

Si un niño tiene un gasto energético de 2000 kcal y consume 2000 kcal ¡no puede ganar peso!

En el caso del gigantismo sabemos que este planteamiento es falaz porque sabemos que nuestro cuerpo no funciona así. Sabemos que independientemente de cuánto comamos, si un tejido decide crecer, va a crecer. Sí, digo independientemente de cuánto comamos. Plantear situaciones extremas, como matar de hambre al niño que sufre de gigantismo o cebar a una persona con diez veces más comida de lo que una persona normal come sólo son falacias de hombre de paja que nada aportan a nuestro conocimiento de lo que sucede en condiciones normales y reales, no extremas. ¡Bravo Naughton!

Vamos a ver tres experimentos con animales.

The Effect of Anterior Pituitary Growth Hormone upon the Composition of Growth

Tenemos dos grupos de animales y a uno de los grupos le inyectamos hormona del crecimiento. ¿Pueden aumentar de tamaño los tejidos de esos animales si no hay un incremento en la ingesta energética? ¿Pueden ganar peso sin comer “de más”?

Los dos grupos de animales pesaban inicialmente unos 2.400 gramos. Consumen la misma cantidad de comida, por diseño del experimento. El aumento de peso fue:

  • 1300 gramos en el grupo tratado con hormona del crecimiento.
  • 760 gramos en el grupo control.

The anterior lobe extract used was prepared from fresh beef pituitary glands, purified and assayed. The amount injected daily was somewhat less than that necessary to cause a maximal growth response. After treatment began the animals receiving the hormone immediately passed their control mates in weight and continued to show an excess gain each week until killed. The twelve control rats weighed 2,382 grams initially and gained 764 grams; their twelve treated mates weighed 2,358 grams initially and gained 1,295 grams. The treated animals, on the same food consumption as their controls thus showed an excess gain of 531 grams, equivalent to the weight of two extra adult animals.

El extracto del lóbulo anterior utilizado se preparó a partir de glándulas pituitarias de ternera fresca, se purificó y se ensayó. La cantidad inyectada diariamente fue algo menor que la necesaria para causar una respuesta de crecimiento máxima. Después de comenzar el tratamiento, los animales que recibieron la hormona pasaron inmediatamente de peso a sus parejas de control y continuaron mostrando un exceso de ganancia cada semana hasta que murieron. Las doce ratas de control pesaron 2,382 gramos inicialmente y ganaron 764 gramos; sus doce compañeros tratados pesaron 2,358 gramos inicialmente y ganaron 1,295 gramos. Los animales tratados, con el mismo consumo de alimentos que sus controles, mostraron una ganancia en exceso de 531 gramos, equivalente al peso de dos animales adultos adicionales.

It is concluded that although the amount of the food consumption may be a limiting factor for growth under certain conditions, the growth hormone through its influence upon metabolic processes, is able to affect growth independently of the food intake.

Se concluye que aunque la cantidad del consumo de alimentos puede ser un factor limitante para el crecimiento en determinadas condiciones, la hormona del crecimiento, a través de su influencia en los procesos metabólicos, puede afectar el crecimiento independientemente de la ingesta de alimentos

Nótese lo que están diciendo: en condiciones extremas la cantidad de comida puede ser un “factor limitante”: si a una persona no le damos comida durante unos días, no va a ganar peso. Pero eso no quiere decir que en otras condiciones la cantidad de energía contenida en esa comida sea un factor relevante (ver). En condiciones normales, no en situaciones extremas que son cualitativa y cuantitativamente diferentes de la situación de interés, es posible ganar peso porque nuestros tejidos deciden que así sea, porque obedecen a los cambios hormonales, “independientemente de la ingesta de alimentos”. Acabamos de ver un experimento que lo ejemplifica y los autores del mismo lo han constatado en sus reflexiones. Y vamos a ver un par de experimentos más que van en la misma dirección.

Nótese la causalidad: el tejido no aumenta de tamaño porque se vea obligado por existir un “superávit calórico” ni la hormona del crecimiento actúa en el cuerpo creando ese “superávit calórico” reduciendo el gasto energético. Es realmente importante darnos cuenta de que la teoría del balance energético inventa un funcionamiento del cuerpo humano que nada tiene que ver con la fisiología de una animal. En este experimento es evidente que los términos del balance energético son meros síntomas, simples efectos secundarios de lo que la fisiología determina que tiene que suceder (ver). La ecuación matemática del balance energético no ayuda a entender nada sobre qué ha causado el crecimiento ni cómo corregirlo. Y eso no significa que no se cumplan leyes inviolables de la física.

MCT/LCT emulsion ameliorate liver fat deposition in insulin-treated diabetic rats receiving total parenteral nutrition

A 4 grupos de ratas les suministramos comida por vía parenteral (inyección). Eso es interesante porque sabemos seguro que la comida ha entrado en el cuerpo. La comida es exactamente la misma en términos de calorías, nitrógeno y distribución de macronutrientes. Los 4 grupos se forman combinando dos tipos de grasa dietaria y si reciben inyecciones de insulina o no.

The TPN solutions were isonitrogenous, isocaloric and identical in nutrient composition except for the fat emulsion.

The LCT and MCT/LCT groups were further divided into two subgroups, depending on whether they were treated with insulin.

Los grupos sin insulina perdieron unos 20 g de peso en 6 días, mientras que los que recibieron las inyecciones de insulina perdieron únicamente 10 g.

Todos los grupos han perdido peso. ¿Por qué pierden peso? ¿Es que les estamos dando poca comida? Atentos, porque esto es muy interesante.

Los autores del experimento dicen que alimentar a ratas por vía parenteral con 25 kcal/100 g de peso corporal es suficiente para que mantengan el peso. A las ratas del experimento se les está dando un 40% más de esa cantidad y aun así pierden peso. Estas ratas son diabéticas tipo 1, es decir, su páncreas no segrega insulina.

Since 25 kcal/100 g BW was adequate for weight maintenance in normal TPN rats (18), the energy level of 35 kcal/100 BW used in this study was considered to be high for TPN rats. Results of the present study revealed that high energy infusion led to neither better weight gain nor better nitrogen retention. The extent of weight loss in this study was similar to that seen in our previous study of DM-TPN rats with 30 kcal/100 g BW (6). This may indicate that, in DM, the utilization of nutrient substrates is impaired (19), and excess energy infusion may not be able to overcome the catabolic effect on the body resulting from insulin deficiency.

“Los resultados de este estudio mostraron que la infusión de alta energía no llevó ni a ganar peso ni a mejor retención de nitrógeno”.

“el exceso de energía puede no ser capaz de compensar el efecto catabólico de la deficiencia de insulina”.

El exceso de calorías no es capaz ni de mantener el peso corporal ante el déficit de insulina. Da igual que les den 30 ó 35 kcal/100g: pierden peso más o menos al mismo ritmo en ambos casos. El cuerpo no se ve obligado a almacenar lo que el músculo no gasta. Esa idea no se deduce de las leyes de la física.

Si comes más de lo que gastas no puedes perder peso

Si comes más de lo que necesitas, tu cuerpo puede deshacerse del exceso. Y el “exceso” ya no puede ser llamado “exceso” (ver,ver,ver,ver,ver).

¿Nos referimos a la dieta que están siguiendo esas ratas, que tiene un 40% más calorías de lo necesario para mantener el peso, como “déficit calórico“?

… si quieres perder peso lo que está claro es que déficit calórico tiene que haber

La charlatanería estúpida del “balance energético” se basa en deducir de no decir nada, deducir de decir que “para perder peso hay que perder peso”, que para perder peso hay que comer menos.

Effects of Streptozotocin-Induced Diabetes and Insulin Treatment on the Hypothalamic Melanocortin System and Muscle Uncoupling Protein 3 Expression in Rats

Mismo resultado en este experimento. Las ratas diabéticas tipo 1 comían un 43% más que el grupo control. Las ratas del grupo control ganaron peso mientras que las diabéticas perdieron peso. Si a esas mismas ratas diabéticas les inyectaban insulina entonces sí ganaban peso corporal.

Diabetic rats were hyperphagic relative to control animals, with mean daily food intake being increased by 43 ± 3%

 

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Un par de estudios sobre la reacción del cuerpo humano a la restricción calórica

Estudio de 2007, titulado “Long–Term Effects of Energy-Restricted Diets Differing in Glycemic Load on Metabolic Adaptation and Body Composition“. Estudian una restricción calórica de un 30% durante 12 meses.

With regard to metabolic adaptation in response to weight loss more generally, we did not find a greater than anticipated reduction in the RMR component at any time point when changes in both FFM and fat mass were taken into account […] However, in our study, TEE was lower than expected based on the changes in fat and FFM (at 12 months of CR by approximately 0.76 MJ/d (180 kcals/d), equivalent to 6.6% of baseline TEE) suggesting an adaptive response to the longterm CR that may contribute to the recognized risk of weight regain following weight loss in mildly overweight individuals such as those studied here

Respecto a la adaptación metabólica en respuesta a la pérdida de peso en general, no encontramos una reducción mayor de lo previsto en el RMR [tasa metabólica en reposo] en ningún momento teniendo en cuenta los cambios en la grasa corporal y la masa libre de grasa. […] Sin embargo, en nuestro estudio, el TEE [gasto energético total] fue menor de lo esperado a partir de los cambios en la grasa corporal y la masa libre de grasa (a los 12 meses de restricción calórica unas 180 kcal/día, equivalente a un 6.6% del TEE inicial) sugiriendo la existencia de una respuesta adaptativa a la restricción calórica que podría contribuir al conocido riesgo de recuperar el peso perdido tras bajar de peso en individuos con ligero sobrepeso como los estudiados aquí.

Es decir, en el RMR no notaron nada, pero en el TEE sí se manifestó la reacción del cuerpo a la restricción calórica. Eso mismo ya lo hemos visto varias veces en el blog.

En la gráfica que muestro a continuación se compara el gasto energético total (TEE) medido a los 12 meses con el previsto a partir de la grasa corporal y la masa libre de grasa. Creo que la gráfica está mal, porque casi todos los puntos están bajo la línea discontinua, lo que haría que el gasto energético medido fuera, en general, superior al previsto. Es lo contrario de lo que se dice en el texto que he puesto antes. Entiendo que es la gráfica la que está mal.

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¿180 kcal/día menos de lo previsto, en término medio, es mucho?

Para mí esa pregunta no es la pregunta correcta. Si pensamos en términos de calorías podemos llegar a pensar que simplemente comiendo un poco menos o haciendo más ejercicio el problema está resuelto. Es una reducción no esperada de solo 180 kcal/día, ¿no? Pero adelgazar no es un problema de energía, sino de perder grasa corporal. ¿Consigue la gente perder peso y mantener la pérdida a largo plazo? No. Luego los hechos dicen que el problema sí es importante. Si nuestra interpretación de esa reducción inesperada de 180 kcal/día en el gasto energético dice lo contrario, que es poca cosa, estamos perdiendo de vista que el gasto energético no es el resultado que nos interesa. Quizá no lo estamos midiendo bien o no lo interpretamos bien. Lo que queremos saber en realidad es si se consolida o no la pérdida de peso. Y no se consolida. La medida de la energía solo sirve para corroborar que algo está pasando a nivel metabólico, pero la importancia la dicta la influencia en la práctica en la pérdida de peso.

Las dos dietas empleadas en el estudio tenían un 60% de hidratos de carbono (HG) y un 40% de hidratos de carbono (LG), además en este segundo caso de bajo índice glucémico. Al cabo de los 12 meses la dieta con menos hidratos de carbono hizo perder 1.3 Kg más (-10.9 frente a -9.6 Kg). Pero no solo eso: durante los primeros seis meses la comida fue proporcionada a los participantes y mientras que con la dieta LG prácticamente todo lo perdido fue grasa, en la dieta HG el 13% de lo perdido fue masa no grasa (¿masa muscular?).

The other main finding of this study was that weight loss at the end of the food provided phase (month 6) contained a higher percentage of fat and a lower percentage of FFM in subjects randomized to the LG diet compared to the HG diet.

El otro hallazgo importante de este estudio fue que la pérdida de peso durante la fase en la que se proporcionó la comida (mes 6) estuvo compuesta de un mayor porcentaje de grasa y menor porcentaje de masa libre de grasa en los sujetos asignados aleatoriamente a la dieta LG en comparación con la HG.

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Misma restricción calórica, distinta cantidad de grasa corporal perdida. Otra vez más, las calorías, la energía, demuestran ser inútiles para entender cómo funciona nuestro cuerpo.

Los mismos investigadores un par de años más tarde (2009) publicaron “Low or Moderate Dietary Energy Restriction for Long-term Weight Loss: What Works Best?“. En este estudio comparan dos niveles de restricción calórica: un 10% y un 30% de reducción (grupos 10%ER y 30%ER). 

A simple vista, sin diferencias entre dietas: a los cinco meses ambas habían dejado de producir pérdida de peso, y a los 12 meses el resultado era similar entre ambos grupos.

peso

It has also been suggested that much smaller deficits, of just ≤100 kcal/day, may produce sustainable weight loss benefits over time. However, experimental data to support this suggestion are lacking.

Se ha sugerido que déficits más pequeños, de menos de 100 kcal/día, podrían producir beneficios en la sostenibilidad de la pérdida de peso a largo plazo. Sin embargo, no existen datos experimentales que respalden esta sugerencia.

A menudo escuchamos decir que con una restricción calórica muy pequeña nuestro cuerpo no se va a enterar de que estamos perdiendo peso y no se opondrá a los cambios. Pues bien, según corroboran estos autores, “no existen datos experimentales que respalden esa sugerencia“. Es decir, los que nos dicen que con una restricción calórica muy pequeña sí se puede perder peso nos están tomando el pelo. Y la gráfica anterior lo que hace es constatar que ni 20% ni 30% de restricción calórica evitan el efecto rebote. Nótese que la restricción calórica del 10% se convirtió en la práctica en un 20%, pues los participantes comieron menos de lo que se les pedía (para que luego nos digan que la gente es incapaz de seguir una dieta).

Durante los seis primeros meses los organizadores dieron toda la comida a los participantes. Y durante los seis meses siguientes estos ya se alimentaron por sí mismos, con instrucciones de seguir con la dieta. Como vemos en la gráfica anterior, la pérdida de peso se estancó antes de llegar al sexto mes, es decir, cuando la ingesta todavía estaba controlada por completo. Si no hay cambios en la ingesta, si los participantes no se están saltando la dieta, ¿por qué se estanca la pérdida de peso? Si la ingesta estaba siendo totalmente controlada no podemos culpar a los participantes de haberse dejado la dieta… Es más, los investigadores midieron la ingesta tanto con agua doblemente marcada (DLW) como con las anotaciones (en un “checklist”) de qué productos consumían los participantes, por lo que saben que no se saltaron la dieta. Y la dieta dejó de funcionar… ¿Cuál es la explicación? Según lo veo yo, nuestro cuerpo reacciona ante la falta de comida y la reacción es tan importante que la pérdida de peso se estanca, para luego convertirse en subida. En mi opinión, la restricción calórica es la causa el efecto rebote (ver).

Los datos de este estudio son muy interesantes:

tabla

Durante los segundos seis meses en el grupo 30%ER están manteniendo una restricción del 15% de la ingesta, y están recuperando el peso perdido. Es decir, siguen “comiendo menos”, no se saltan la dieta, y la restricción calórica está produciendo ganancia de peso. En el otro grupo, el 10%ER, pasa más o menos lo mismo: siguen manteniendo una restricción del 16% y están ganando peso.

Otra cosa interesante: durante la segunda parte del estudio, durante los segundos seis meses, los participantes ganan peso (0.9 Kg en un grupo, 2Kg en el otro) y su gasto energético total TEE, que ya se había decrementado en 350 kcal/día, sigue bajando durante ese tiempo. Es decir, mientras la masa corporal sube, el gasto energético baja… Para mí eso es un síntoma de que los cuerpos de los participantes están buscando recuperar la grasa perdida.

En los segundos seis meses, con una restricción de la ingesta del 15% los participantes no son capaces de mantener la pérdida de peso, que anda por el 7-10% del peso inicial.

Y nuevamente el gasto metabólico en reposo, el RMR, apenas está reflejando los cambios que sí se ven en el gasto energético total. Cuando veamos un estudio de pérdida de peso en el que sacan conclusiones a partir de los cambios en el RMR, debemos tener cuidado con ese estudio.

Pero bueno, olvidemos las energías: nuevamente, una vez más, vemos que la restricción calórica solo funciona unos meses, los cuatro o cinco primeros. En el sexto la pérdida de peso ya se ha estancado y comienza la recuperación de lo perdido. Y en este estudio los participantes nunca dejaron la dieta: estuvieron un año comiendo más o menos un 20% menos de lo que comían inicialmente. A diferencia de lo que se nos suele decir para justificar la falta de resultados, no hubo falta de fuerza de voluntad. Y no han conseguido perder una cantidad importante de peso tras un año de dieta. Hablar de qué va a pasar a partir de ese primer año es elucubrar, pero no veo razones para pensar que este estudio vaya a ser distinto de los centenares de estudios previos, en los que en general lo que sucedía es que se recuperaba prácticamente todo el peso perdido.

Leer más:

Efectos a largo plazo de intentar bajar de peso

Long-Term Persistence of Hormonal Adaptations to Weight Loss

Estudio de 2011, de 15 meses de duración. Los participantes pierden peso durante dos meses con una dieta muy baja en calorías (500 kcal/día), y reciben instrucciones para tratar de mantener lo perdido el resto de meses.
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Midieron los niveles de ciertas hormonas en sangre, antes de la pérdida de peso (en negro), justo tras haber perdido el peso (en azul) y un año tras la pérdida de peso (en rojo). Como se puede ver en las gráficas, los niveles hormonales tras una comida (pospandriales) no habían vuelto a la normalidad pasado un año tras la pérdida de peso. Es decir, los efectos en la fisiología de perder peso con restricción calórica no habían desaparecido un año después de la pérdida de peso.
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Y un año después los participantes estaban pasando más hambre que antes de perder el peso
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Un par de fragmentos del artículo:
Caloric restriction results in acute compensatory changes, including profound reductions in energy expenditure and levels of leptin and
cholecystokinin and increases in ghrelin and appetite, all of which promote weight regain. It was recently shown that a disproportionate reduction in 24-hour energy expenditure persists in persons who have maintained a reduced body weight for more than 1 year.
La restricción calórica resulta en marcados cambios compensatorios, incluyendo una profunda reducción en el gasto energético y en los niveles de leptina y colecistoquinina e incrementos en ghrelina y el apetito, y todos ellos promueven recuperar el peso. Se ha mostrado recientemente que tras un año manteniendo el peso perdido, persiste una reducción desproporcionada del gasto energético en 24-h.
an important finding of this study is that many of these alterations persist for 12 months after weight loss, even after the onset of weight regain, suggesting that the high rate of relapse among obese people who have lost weight has a strong physiological basis and is not simply the result of the voluntary resumption of old habits.
Un importante aporte de este estudio es que varias de estas alteraciones persisten durante 12 meses tras la pérdida de peso, incluso tras haber empezado a recuperar el peso, sugiriendo que la alta tasa de recuperación del peso entre la gente obesa que ha adelgazado, tiene una fuerte base fisiológica y no es simplemente el resultado de una vuelta voluntaria a los malos hábitos.
La restricción calórica, el “come de todo pero en menor cantidad“, no funciona para adelgazar. Y no funciona por razones fisiológicas, no porque la gente vuelva a comer mal.

 

Aunque seguramente casi todo el mundo vuelva a comer “mal” tarde o temprano, ojo, porque seguir haciendo un esfuerzo mientras ves que estás recuperando el poco peso perdido, no tiene ningún sentido. La falta de resultados lleva a dejar la dieta, y no al contrario.

Si intentas adelgazar reduciendo las cantidades, estás echándole un pulso a tu elefante (ver): tú le quitas comida, él gasta menos energía. En casi todos los casos ese pulso lo gana el elefante, y no sabemos cuáles pueden ser las consecuencias de haber echado ese pulso, ni en la salud, ni en las posibilidades de perder el peso de verdad en el futuro.

Si alguien te dice que para que funcione la restricción calórica, ésta tiene que ser pequeña, hazle un favor a tu salud y pide a esa persona que te muestre los estudios científicos que demuestran que eso es así, los que demuestran que con una pequeña reducción de las cantidades todos los días, se va a perder peso a largo plazo. No te van a enseñar esas evidencias, porque esa idea nunca ha funcionado.

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