POPs y calorías

Toda verdad pasa por tres etapas. Primero es ridiculizada. Luego sufre una violenta oposición. Finalmente, es aceptada como indiscutible. (Anónimo)

Artículo del año 2010, titulado “Persistent Organic Pollutant Exposure Leads to Insulin Resistance Syndrome

Sprague-Dawley rats were exposed for 28 days to lipophilic POPs through the consumption of a high-fat diet containing either refined or crude fish oil obtained from farmed Atlantic salmon.

Ratas Sprague-Dawley fueron sometidas durante 28 días a POPs lipofílicos a través del consumo de dietas altas en grasa que contenían aceite crudo o refinado de pescado procedente de salmón atlántico criado.

Animals were fed a standard diet (chow; 17% fat-derived calories, 3.4 kcal/g) or an HF diet (65% fat derived calories, 5.5 kcal/g) for 28 days. Two additional HF diets were made by substituting corn oil (20% wt/wt) with either crude or refined salmon oil.

Los animales fueron alimentados con dieta estándar (chow: 17% de calorías procedentes de grasa, 3.4 kcal/g) o una dieta HF (65% de las calorías procedentes de grasa, 5.5 kcal/g) durante 28 días. Se testearon dos dietas adicionales HF creadas sustituyendo aceite de maíz (20% peso/peso) con aceite crudo o refinado de salmón.

Muestro las gráficas que representan peso corporal, ingesta energética, grasa visceral y triglicéridos en el hígado tras 28 días de dieta. Las dietas representadas en negro, gris y azul no sólo son isocalóricas, sino que tienen exactamente la misma distribución de macronutrientes. Como se aprecia en la figura, la dieta representada en azul, la del aceite crudo de salmón, ha producido mayor ganancia de peso, de grasa visceral y de triglicéridos en el hígado que las otras dos dietas isocalóricas:

Captura1

En los niveles de insulina y glucosa en plasma vemos que con la dieta azul se necesita más insulina para mantener los mismos niveles de glucosa que con las otras dietas, por lo que ciertamente parece que hay más resistencia a la insulina con esa dieta.

Captura2

 

¿Cómo explica la teoría del “balance energético” el diferente resultado producido por dietas isocalóricas? ¿Más peso y más acumulación de grasa abdominal y hepática con la misma ingesta energética?

Aparte de que se demuestra —una vez más— la falsedad de la teoría del balance energético, en este experimento los autores sugieren que los contaminantes orgánicos persistentes —o POPs, de sus siglas en inglés (persistent organic pollutants)— podrían ser responsables de causar resistencia a la insulina. Estos contaminantes suelen ser fruto de síntesis química artificial y se caracterizan por una vida media elevada en el ambiente. En las dietas anteriores la presencia de POPs en la dieta azul no era la única diferencia entre esta dieta y la representada en gris, pues en una el aceite de salmón era crudo, y en la otra refinado, pero los experimentos in vitro realizados en ese mismo estudio con distintas concentraciones de POPs refuerzan la hipótesis de que son los POPs los responsables de las diferencias entre dietas.

Incubation of adipocytes with this POP mixture impaired the ability of insulin to stimulate glucose uptake (Figure 3A), which is in agreement with the reduced insulin–stimulated glucose uptake observed in adipose tissue of rats fed the HFC diet (Figure 2H)

Captura3

Pero vuelvo a lo que me interesa, que es el “balance energético”. Los autores del estudio trataron de desgranar cómo los POPs habían producido una mayor acumulación de grasa corporal, fruto ésta de una mayor lipogénesis. La fisiología y la composición de la dieta determinan el resultado:

Captura4

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2 thoughts on “POPs y calorías

    • Hola Paloma,
      no estoy preparado para contestar a eso (aunque me gustaría conocer la respuesta).

      A la hora de presentar estos experimentos con POPs he querido centrarme en cómo demuestran la falsedad del balance energético. Digamos que mi interés era el balance energético, no los POPs.

      ¿Se pueden sacar conclusiones en el sentido de cómo los POPs pueden afectar a los seres humanos? No he hecho una revisión a fondo (todavía), pero me consta que hay estudios que encuentran “asociaciones” estadísticas (ejemplo) entre tener concentraciones elevadas en sangre y efectos negativos, como un aumento de peso. Pero, ni siquiera tengo claro que todas las asociaciones vayan en ese sentido. Como decía, no he hecho una revisión de artículos que me permita tener una visión global.

      Tampoco sé cuáles son los alimentos para humanos más sospechosos de venir cargados con esos contaminantes.

      En definitiva, no sé hasta qué punto en humanos estamos hablando de un problema real. Lo que sí puedo decir es que no me parece absurdo suponer que puede serlo.

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