¿Mismas calorías –> Misma adiposidad?

Las peores mentiras son las que suenan razonables, porque no creemos tener razones para cuestionarlas. Algunos “profesionales” de la nutrición nos cuentan que “las calorías importan, pero también importa la composición de la dieta, porque no todos los alimentos son igualmente saciantes. Y si tu dieta es poco saciante, acabas comiendo de más y engordando. Para una correcta gestión de tu peso corporal debes procurar que tu ingesta energética sea reducida y eso es más fácil de conseguir si consumes alimentos muy saciantes, como los que tienen grasa, proteína o fibra“.

Supongo que a todos nos suena el argumento, ¿no?

En definitiva, el mensaje es directamente la fraudulenta teoría del balance energético, pero con el comentario añadido de que la composición de la dieta también importa porque afecta al apetito y consecuentemente a la ingesta energética: “por supuesto que las calorías importan, pero también importa la composición de la dieta“. Según esta teoría, si engordas es porque no puedes controlar el apetito (glotón) o hacer suficiente ejercicio (vago) para quemar todo lo que comes. Pero no te preocupes, porque los “expertos” son muy comprensivos y entienden que no puedes evitar caer en la tentación. Reconocen que los productos alimentarios modernos son demasiado apetitosos y que para resistirse a ellos indefinidamente haría falta una fuerza de voluntad que está al alcance de muy pocos. Respira tranquilo: no te reprochan que tengas poca fuerza de voluntad. ¡Lo entienden y te perdonan!

¿Suena razonable? Lamentablemente, la teoría del balance energético suena razonable.

Lo bueno que tienen los experimentos con animales es que la ingesta está totalmente controlada (lo que evita de paso que se pongan en duda los datos de ingesta), y eso permite eliminar el apetito como variable de confusión. Y, nos digan lo que nos digan, las leyes de la física son las mismas para roedores y humanos.

Energy intake and adiponectin gene expression

Experimento con ratones en que se comparan dietas altas en grasa (HF) y bajas en grasa (LF), con distintos niveles de ingesta energética.

Me interesan dos grupos de ratones: el HF-P y el LF-AL. Al grupo HF-P se le regula la ingesta energética para que sea idéntica a la del grupo LF-AL. Ambos grupos, con idéntica ingesta energética, acaban el experimento con distinto peso corporal:

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La adiposidad creada por las dietas es muy diferente en ambos grupos. Son los datos que he marcado en amarillo en la gráfica:

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En definitiva, ambos grupos reciben la misma cantidad de calorías, pero una dieta engorda más que la otra.

Although HF pair-fed C57BL/6 mice received the same amount of calories as LF ad libitum-fed mice, HF diet clearly increased adiposity

Aunque los ratones C57BL/6 con la dieta HF pair-fed recibieron la misma cantidad de calorías que la LF que comía ad libitum, la dieta HF claramente incrementó la adiposidad

Con las mismas calorías ingeridas, una dieta fue más engordante que la otra.

Effects of Dietary Fatty Acids and Exercise on Body-Weight Regulation and Metabolism in Rats

Experimento con ratas.

The 3 HF diets had similar composition except for the fats used: fish oil (FO), palm oil (PO), and soybean oil (SO).

Las tres dietas HF tienen similar composición [exactamente la misma en términos de macronutrientes, como se ve en la tabla], salvo por el tipo de grasa empleada: aceite de pescado (FO), aceite de palma (PO) o aceite de soja (SO).

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En la tabla vemos que la ingesta energética (Food intake) fue esencialmente la misma con todas las dietas, incluido el grupo control (CONSD). Pero la cantidad de grasa corporal (Total fat) con la que acabaron el experimento fue claramente diferente.

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En palabras de los autores del estudio:

The results demonstrated that different fatty acids had different effects on body weight, composition, and metabolism.

Estos resultados demuestran que diferentes ácidos grasos tienen diferentes efectos en el peso corporal, composición [corporal] y metabolismo.

Con las mismas calorías unas dietas han sido más engordantes que otras.

High-Fat Diet-Induced Hyperglycemia and Obesity in Mice: Differential Effects of Dietary Oils

Experimento con ratones en el que se usan ocho dietas, una de ellas alta en carbohidratos y siete altas en grasa. Todas las dietas “altas en grasa” tienen exactamente la misma distribución de macronutrientes, cambiando únicamente la procedencia y tipo de la grasa.

Mice were divided into eight groups. The first group was given the high-carbohydrate diet, which on a caloric basis consisted of 63% carbohydrate, 11% fat, and 26% protein. The other seven groups were given various high-fat diets containing 14% carbohydrate, 60% (of several types of) fat, and 26% protein (Table 1).

Los ratones fueron divididos en ocho grupos. Al primer grupo se le dio la dieta alta en carbohidratos, que hablando de calorías consistió en un 63% de carbohidratos, 11% de grasa y 26% de proteína. A los otros siete grupos  se les dieron dietas altas en grasa que contenían 14% de carbohidratos, 60% de (varios tipos) grasa, y 26% de proteína.

Las ingestas calóricas no son idénticas con todas las dietas, y tampoco lo es el peso del tejido adiposo blanco (WAT, de sus siglas en inglés) al final del estudio:

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He representado los datos de ingesta energética frente a grasa corporal:

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Curiosamente, la dieta con mayor ingesta energética (“Fish” en la tabla, punto rojo abajo a la derecha en la gráfica) es prácticamente la que menor grasa corporal ha generado. Y no hay una relación clara entre energía ingerida y grasa corporal.

En esta otra gráfica represento el peso corporal ganado (en la anterior gráfica era grasa corporal), en función de la ingesta energética:

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Al igual que en la gráfica de la grasa corporal, el grupo de ratones con mayor ingesta energética fue el que menos peso corporal ganó (grupo “Fish”).

 

Leer más:

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3 thoughts on “¿Mismas calorías –> Misma adiposidad?

  1. si te alimentas con comida real, a la que nuestro cuerpo se ha adaptado durante millones de años, podrás autoregular (sic) más fácilmente tu ingesta y gasto de energía, a través de las hormonas involucradas, y no tendrás que contar calorías para mantener tu peso fácilmente.

    Si comes comida “procesada” (alta en cereales, pastas, azúcares etc), tu cuerpo no sabe muy bien cómo responder. Entran calorías pero no suficientes nutrientes, y el “termostato” que regula tu ciclo hambre-saciedad se descompensa. Con esta dieta, la única forma de perder o mantener tu peso es contar calorías (ya que no te puedes fiar de lo que te dice tu cuerpo) y seguramente pasar hambre. […]

    El problema es que luchar contra el hambre de manera constante es una batalla perdida.

    Marcos Vázquez

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