Modelos matemáticos para futurología y estigmatización de los obesos (2 de 2)

(Ir a la primera parte)

The Biggest Loser es un concurso televisivo del que ya he comentado algún resultado en el blog. En orden cronológico, en estas dos entradas:

Quiero recordar las predicciones de Hall relativas a este concurso, basadas en sus modelos matemáticos: según Hall los participantes no tendrían ningún problema en mantener el peso perdido, sin más que controlar su ingesta energética y niveles de ejercicio físico. Era lo que sus simulaciones, reflejo de sus creencias, predecían.

Simulated weight loss maintenance could be achieved with a modest 20 min/d of vigorous exercise and a 3000 kcal/d diet (fuente)

En la simulación el mantenimiento del peso se puede conseguir sin más que hacer 20 minutos diarios de ejercicio intenso y consumir una dieta de 3000 kcal/d.

Un poco de ejercicio al día, una ingesta calórica normal, y según los modelos matemáticos de Hall se tiene que mantener el peso. El problema de asegurar que el método funciona es que, en consecuencia, si los participantes no consiguen adelgazar, es porque no están siendo honestos en los datos de ingesta y/o de actividad física. Ésa es la explicación típica de por qué falla la dieta hipocalórica: falla el obeso, la dieta es correcta.

The weight loss trap

Artículo en la revista Time de mediados de este mismo año.

When Hall discovered, however — and what frankly startled him— was that even when the Biggest Loser contestants gained back some of their weight, their resting metabolism didn’t speed up along with it. Instead, in a cruel twist, it remained low, burning about 700 fewer calories per day than it did before they started losing weight in the first place. “When people see the slowing metabolism numbers,” says Hall, “their eyes bulge like, How is that even possible?

Lo que Hall descubrió, sin embargo —y fue lo que francamente le sorprendió— fue que incluso cuando ya habían recuperado parte de su peso, su metabolismo no se recuperaba al mismo ritmo. En lugar de eso, en un desenlace cruel, permanecía ralentizado, quemando unas 700 calorías menos al día de lo que sucedía cuando empezaron a perder peso. “Cuando la gente ve los datos de ralentización del metabolismo”, dice Hall, “se quedan ojipláticos, como diciendo, ¿cómo es posible que esto esté pasando?

Like most people, Kevin Hall used to think the reason people get fat is simple. “Why don’t they just eat less and exercise more?” he remembers thinking.

Como la mayor parte de la gente, Kevin Hall solía pensar que las razones por las que la gente engorda son simples. ¿Por qué sencillamente no comen menos y hacen más ejercicio?“, recuerda haber pensado

“¿Por qué sencillamente no comen menos y hacen más ejercicio?” Solía pensar… recuerda haber pensado…

Todo el mundo “sabe” las razones por las que los obesos hemos engordado y “sabe” las razones por las que no podemos adelgazar. Ellos son inteligentes y entienden y ven lo que el obeso ni entiende ni ve. Y algunos sienten unas ganas irrefrenables de “educarnos” por nuestro bien. Es muy sencillo: engordamos porque comemos más de la cuenta. ¡Son leyes de la física! (ver,ver) Y si no podemos adelgazar es porque no sabemos cerrar la boca y mover el culo, ¡basta ya de excusas, si no puedes adelgazar te falta fuerza de voluntad! (ver) ¡Deja ya de decir que tienes mala genética o huesos anchos, lo que no tienes son ganas de esforzarte!

Recomiendo leer los comentarios de la entrada anterior del blog. Hall, lejos de reconocer haber estado equivocado en sus creencias sobre el “come menos y muévete más”, insiste en defender el modelo matemático que usó en el vídeo para culpar a las víctimas de no poder adelgazar. Defiende ese modelo diciendo que ha sido validado. No es cierto, como explico en esos comentarios: nunca ha validado su modelo reproduciendo la evolución real del peso corporal a largo plazo. Lo que ha hecho en el artículo que cita en twitter nada tiene que ver con validar las predicciones a largo plazo del modelo: en ese artículo calcula de forma aproximada la ingesta energética presuponiendo un gasto energético y una determinada composición de la masa corporal perdida. Nada tiene que ver ese cálculo, en el que los errores en el modelo tienen pocas consecuencias, con la forma en que emplea sus simulaciones en el vídeo, que es predecir la evolución del peso corporal para una ingesta determinada. Yo le recuerdo su predicción con ese modelo “validado”:

Ningún parecido con la realidad.

Exactamente, ¿con qué experimentos reales a largo plazo ha validado Hall las predicciones de sus modelos? ¿Ninguno? Poca base es para culparnos a los obesos de no poder adelgazar, me parece a mí.

En la siguiente entrada hablaré de 18 estudios en que los participantes en todo momento “comieron menos”, según los datos de esos estudios, y la dieta no funcionó para adelgazar. ¿Son falsos los datos de esos 18 estudios? Dado el estúpido fundamento de la dieta hipocalórica, creo que es mucho más sensato pensar que es el método el que no funciona.

Leer más:

Modelos matemáticos para futurología y estigmatización de los obesos (1 de 2)

Ya no se juzga más a los modelos por la manera correcta en que reproducen la información del mundo real; cada vez más, son los modelos los que generan esos datos como si ellos mismos fuesen una realidad. Michael Crichton

El “experto” del vídeo se llama Kevin Hall. En el minuto 45 del vídeo este señor nos muestra el efecto rebote característico de la dieta hipocalórica (ver): se pierde algo de peso (menos de 10 kg) durante los primeros 6 meses, y a partir de ese momento se recupera poco a poco lo perdido:

Según Hall, la explicación “típica” de esa curva es que “el metabolismo se ralentiza hasta igualar las calorías que se están consumiendo, la pérdida de peso se estanca aunque la gente sigue haciendo dieta y la gente no ve razón para seguir haciendo dieta y se deja la dieta“. No es cierto que ésa sea la explicación típica: la cantinela predominante es la que propagan los “expertos” como Hall, que consiste en culpar al obeso de que el método no funcione: nos han hecho creer que la dieta hipocalórica no funciona a largo plazo porque la gente deja la dieta. Lamentablemente, también el obeso/a lo cree y se culpa a sí mismo/a del fracaso.

Pero como decía, Hall nos cuenta que lo habitual es lo otro:

That is the story that’s typically told to explain this weight trajectory

Ésa es la historia que se nos cuenta normalmente para explicar esa trayectoria del peso

Y se pregunta si esa explicación es coherente con su modelo matemático:

What we can ask is, does that match up with what our model says?

Lo que podemos preguntarnos es, ¿encaja eso con lo que dice nuestro modelo?

Pese a que el objetivo primario de cualquier modelo matemático que pretenda ser útil, es en primer lugar ser validado reproduciendo correctamente los datos experimentales, Hall no se pregunta si su modelo matemático es capaz de reproducir la realidad: este señor se pregunta si los datos experimentales ¡son capaces de ajustarse a su modelo! Y si la realidad no se ajusta al modelo, él deduce que los datos reales son falsos… ¡Cuánta arrogancia! 

Así que Hall llega a la conclusión de que la dieta hipocalórica no funciona porque la gente deja de hacer dieta casi antes de haber empezado:

People are really good initially at cutting their calories, but then they basically lose adherence relatively quickly

La gente es muy buena reduciendo las calorías al principio, pero relativamente pronto dejan de hacer dieta

Según su modelo matemático, ya no es que la gente sigamos la dieta hipocalórica poco tiempo, es que no la seguimos nada:

¿Es razonable su hipótesis? ¿Es razonable la curva de ingesta que muestra, para todos los estudios realizados con dieta hipocalórica? A mí no me parece razonable. Su hipótesis es que los datos de los estudios de pérdida de peso son falsos y que el método no funciona porque la gente no mantiene la dieta hipocalórica ni unos meses. ¿Ni por casualidad en uno sólo de los cientos de estudios científicos ya realizados (ver)? No lo cuenta como lo que es, una hipótesis implausible y sin fundamento, sino que lo está afirmando, porque es lo que él deduce de su modelo matemático. Es espeluznante.

La magia no existe

Un modelo matemático se comporta según cómo se ha modelizado. La magia no existe ni en las matemáticas ni en la informática, salvo en las películas de ciencia ficción: los programas informáticos no cobran vida propia “inteligente” y deciden comportarse de una forma diferente a cómo han sido programados. Si modelizas un sistema biológico mediante un sistema de ecuaciones matemáticas, el modelo, el programa, se ciñe a esas ecuaciones matemáticas. Puede que no controles el resultado final de la simulación, pero has establecido al 100% las bases de su comportamiento.

Los modelos matemáticos proponen descripciones simplificadas de la realidad que, actualmente, pueden ser programadas en un computador. Si tu modelo, si esa “interpretación simplificada de la realidad”, es capaz de reproducir lo que sucede en la vida real, puedes usar el modelo para tratar de entender en qué forma los distintos factores/parámetros escogidos en el modelo condicionan el resultado final. Si, por el contrario, tu modelo no reproduce lo que sucede en la vida real, una posibilidad es que los datos procedentes de la vida real sean erróneos, pero la otra opción, la más probable y es una posibilidad que no puedes ignorar, es que el “modelo simplificado” que estás empleando sea conceptualmente erróneo o incompleto. Si, por ejemplo, se intenta modelizar el comportamiento de un ser vivo empleando la pseudociencia del balance energético, no vamos a ser capaces de reproducir los resultados reales de estudios científicos absolutamente controlados (ver). Todos los datos reales podrían ser erróneos, hipotéticamente, pero lo más seguro es que sea el modelo programado el que es incorrecto.

Si Hall creyera que existe una “reacción metabólica” que paraliza la pérdida de peso, habría buscado la forma de modelizar con sus ecuaciones (ver) esa reacción metabólica, hasta lograr reproducir los resultados experimentales. Si, como es el caso, no cree que exista, no lo incorpora a su modelo. Su modelo matemático se comporta según lo que él programa, ni más ni menos.

En definitiva, ¿tiene sentido deducir de un modelo matemático que la culpa de que la dieta hipocalórica no funcione es de la gente, que no sigue la dieta? Deducir eso de las predicciones de un modelo matemático es un acto arrogante carente de sentido. Si tú has programado “mecanismos” por los que la recuperación del peso y la grasa corporal se van a producir, incluso aunque no aumentes la ingesta, el modelo matemático se comportará de esa manera y a partir de ahí puedes tratar de aprender algo sobre esa reacción analizando la evolución de los parámetros incluidos en el modelo. Pero si, consciente o inconscientemente, no incorporas esos mecanismos al modelo, no se comportará de esa manera y eso no demostrará nada sobre la existencia o inexistencia de esa reacción. Supongo que Hall sabe qué hay programado en los modelos que maneja y supongo que sabe si se han considerado mecanismos por los cuales podría reproducirse esa reacción, por lo que su pretensión de concluir, a partir de esos modelos, la inexistencia real de esos mecanismos es alucinante. Si, como es el caso, su modelo no reproduce los resultados experimentales, su modelo no puede usarse para tratar de entender esa realidad: únicamente nos dice cuáles son los supuestos empleados a la hora de crear el modelo. Como decía, los modelos matemáticos no cobran vida inteligente una vez programados en un computador.

la arrogancia de los modeladores me quita el aliento. En todos los siglos han existido científicos que decían saberlo todo. Dado que el clima puede ser un sistema caótico —nadie está seguro— estas predicciones son inherentemente dudosas, por decirlo amablemente. Pero, centrándonos en el quid de la cuestión, aún si los modelos fuesen correctos científicamente, jamás podrán incluir la sociología. Predecir cualquier cosa a cien años vista es simplemente absurdo. Michael Crichton

Pero para los caloréxicos el cuerpo humano es más sencillo de modelizar que el clima, pues el “modelo energético” dice que nuestro cuerpo funciona a base de sumas y restas de calorías…

La campaña para culpar al obeso del fracaso de la dieta hipocalórica es intensa e incesante. Y las consecuencias son gravísimas: el obeso cree saber lo que tiene que hacer y, por tanto, no busca otras explicaciones ni otras soluciones a su problema de peso. El obeso insiste una y otra vez en aplicar el mismo remedio, obteniendo una y otra vez el mismo resultado. O deja de intentarlo, pues el único resultado que obtiene es frustración y daño a la autoestima. No sólo no logra resultados: se culpa de ello (ver,ver,ver,ver). El daño que nos hace a los obesos la pseudociencia del balance energético es doble: es físico, pero también es psicológico.

Ir a la segunda parte

Leer más:

¿Es esto adelgazar? (III)

This question, so deceptively simple, had never before been experimentally answered. After all, we already thought we knew the answer (Dr. Jason Fung en The Obesity Code)

Esta cuestión, tan engañosamente simple, nunca antes se había contestado experimentalmente. Después de todo, creíamos conocer la respuesta.

Persistent Metabolic Adaptation 6 Years After “The Biggest Loser” Competition

Artículo publicado recientemente. 16 personas perdieron peso, mucho peso, en el concurso televisivo “The Biggest Loser” y se dan datos de 14 de ellos seis años después de acabar el concurso.

Como vemos en la tabla, los participantes pasaron de tener 73 kg de grasa corporal inicialmente, a sólo 26 kg al final de la competición. Pero seis años después la grasa corporal ya ha subido a 61 kg.

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Los autores del estudio son creyentes en el balance energético, e interpretan que la causa de que los participantes hayan recuperado gran parte del peso y grasa corporal perdidos es que su metabolismo está ralentizado.

Metabolic adaptation acts to decrease energy expenditure and thereby impedes the rate of weight loss during an intervention.

Según ellos, la reacción metabólica reduce el gasto energético y eso ha hecho recuperar el peso perdido. Pero esta cadena de causalidad no tiene justificación científica. Hablar de energía en la gestión de la grasa corporal no es ciencia, es charlatanería, salvo que expliquen cómo los términos del balance energético afectan a la captura o liberación de ácidos grasos en los adipocitos.

Según se ve en la tabla anterior, su tasa metabólica en reposo (RMR) está reducida en 500 kcal/día (respecto de lo esperado de acuerdo a su composición corporal). Y, cuidado, que ese dato de -500 kcal/día es el que se ha medido en solo una parte (gasto en reposo) del gasto energético total: esta cifra no muestra la dimensión real del problema (ver). 500 kcal/día menos de gasto energético es una barbaridad, pero el fenómeno de interés no es la energía: el fenómeno de interés es la recuperación de la grasa perdida, y ya hemos visto que han recuperado gran parte de lo que perdieron a base de comer menos y matarse a hacer ejercicio. Que la tasa metabólica en reposo esté tan reducida es un indicador, un síntoma de que la causa de la recuperación de la grasa corporal es fisiológica, y de que no tiene nada que ver con un defecto en la fuerza de voluntad. Repito: la energía no es el problema real, sólo un síntoma del problema que, en este caso, exculpa del fracaso a los participantes y señala como culpable al método.

Aunque está claro que están recuperando el peso original por culpa del “efecto rebote”, no han dejado de ser activos físicamente, con un gasto en actividad física de unas 1300 kcal/día (más incluso que tras acabar el concurso). Y eso no ha impedido que recuperen el peso perdido.

Al cabo de seis años sólo mantienen, en término medio, una pérdida de 12 kg de grasa corporal respecto de los niveles de partida. Y habiendo recuperado gran parte del peso y de la grasa corporal, su metabolismo no es como el de una persona nunca-obesa de ese mismo peso, lo que hace prever que van a seguir recuperando peso durante un tiempo, quieran o no. En definitiva, su gasto energético en reposo está cientos de calorías por debajo de lo esperado y ya han recuperado gran parte del peso perdido. ¿Cómo sigue la historia?

Selección_903

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