¿Hubo intención de engañar en el estudio de Hall et al.?

(english version: click here)

This study demonstrated that, calorie for calorie, restriction of dietary fat led to greater body fat loss than restriction of dietary carbohydrate in adults with obesity.

Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad.

Dicho así suena a estudio importante, ¿no? Se diría que han demostrado que en personas con obesidad quitar un poco de grasa de la dieta adelgaza más que quitar las mismas calorías de carbohidratos.

¿Ha sido así? ¿Han demostrado lo que dicen que han demostrado?

El estudio es “Calorie for Calorie, Dietary Fat Restriction Results in More Body Fat Loss than Carbohydrate Restriction in People with Obesity“.

Miremos los datos que nos dan. En la figura se muestra el cambio en la grasa corporal medido por DXA (Dual-energy X-ray Absorptiometry)

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¿Vemos los dos puntos en la parte derecha de la gráfica, el naranja y el azul, uno encima del otro? Esos son los datos de pérdida de grasa corporal que se midieron en el estudio: ninguna diferencia entre las dietas. Las líneas hay que ignorarlas porque son la predicción que hicieron usando modelos matemáticos (y con los que obviamente se columpiaron).

¿Quiere eso decir que no había diferencia entre dietas? No. Quiere decir que no se pudo medir esa diferencia. Es posible que de haber durado más el estudio la dieta ultra-low-fat hubiese producido una mayor pérdida de grasa corporal que la otra dieta. No veo razones para que eso sea imposible. Pero no es lo que se midió.

Un detallito. Los autores nos dicen que “One female subject had fat mass changes measured via DXA that were not physiological and were clear outliers. These data were excluded from the analyses“, es decir, que la medida de grasa corporal obtenida en una de las participantes no resultó en valores fisiológicos… ¡¿cómo?! ¿El único método real de medida de la grasa corporal que emplearon es tan “fiable” que tuvieron que descartar uno de los datos porque era imposible? Y tengo otra pregunta: ¿por qué no repitieron la medida en lugar de descartar el dato de esa participante? Yo no entiendo que digan que el dato era imposible y se queden tan panchos. ¿No es imperiosa una explicación?

Volvamos a leer la conclusión de los autores del estudio: “Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad“.

Pero ya vemos que la pérdida de grasa corporal NO fue diferente entre las dietas. ¿Cómo es posible que nos digan lo contrario? Pues porque no habiendo obtenido el resultado que buscaban, los autores intentaron calcular lo mismo con fórmulas: conocían la ingesta de grasa, aproximadamente, midieron el cociente respiratorio y a partir de dicho cociente obtuvieron mediante ecuaciones matemáticas la tasa de oxidación de grasa, aproximadamente. Y dedujeron que toda la grasa ingerida que no se oxidaba se había acumulado como grasa, aproximadamente. Asumieron que ni se podía haber expulsado con las heces ni podía haberse empleado para otras funciones en el organismo. La suposición de los autores es que se acumuló como grasa corporal. A mí, siendo que la medida directa de la grasa corporal dio un resultado que contradice sus cálculos esto no me parece suficiente para que hablen grandilocuentemente de “demostración”.

Pero volvamos a leer otra vez la conclusión de los autores del estudio: “Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad“.

Los autores nos hablan de “pérdida de grasa corporal”, “restricción de grasa” y “restricción de carbohidratos”. ¿Fueron esos los elementos que analizaron en su estudio?

No exactamente.

“Pérdida de grasa corporal”

Estamos hablando de un experimento en el que las dietas se aplicaron durante 6 miserables días (miremos el eje horizontal de la gráfica anterior) y la pérdida de peso en 6 días es completamente irrelevante. Cualquier dieta, incluso no comer absolutamente nada, puede hacer perder grasa y peso a corto plazo. Pero no podemos extrapolar ese resultado a la pérdida de peso relevante, que es perder una cantidad importante de peso a largo plazo. Los datos que valen son de años, no de menos de una semana.

Como mínimo deberían hablar de pérdida de grasa corporal a cortísimo plazo, para no inducir a engaño.

“Restricción de grasa”

Nos hablan de restricción de grasa, pero en este estudio solo se contempló una cantidad de grasa dietaria, 17 g diarios, una cantidad ridícula e insostenible a largo plazo por riesgo de no ingerir nutrientes esenciales (ver). Nuestro cuerpo necesita ingerir grasa, no sólo como energía, sino por la grasa en sí misma y por las vitaminas que encontramos en dichas grasas o cuya absorción se facilita con la ingesta de grasa. El resultado del estudio en ningún caso es extrapolable a reducir un poco la grasa en una dieta saludable.

No deberían hablar de restricción de grasa, pues no emplearon cualquier restricción de grasa: ellos usaron exclusivamente una cantidad peligrosamente baja.

“Restricción de carbohidratos”

La dieta reducida en carbohidratos tiene 140g diarios de carbohidratos. Esa cantidad es muy superior a los valores recomendados para pérdida de peso con una dieta low-carb. De hecho estaríamos hablando de una cantidad elevada incluso para mantenimiento del peso (ver), aunque no todo el mundo esté de acuerdo en eso. Elegir una dieta con una cantidad tan alta de carbohidratos hace pensar en mala fe a la hora de diseñar la dieta: es un hombre de paja. Si de verdad querían comparar su irreal dieta ultra-low-fat con una dieta low-carb, deberían haber diseñado bien la low-carb.

No deberían haber hablado de “restringir carbohidratos”, sino haberse centrado en la cantidad concreta: 140g. Las conclusiones del estudio no se pueden aplicar a dietas con otros niveles de restricción y por tanto las conclusiones de los autores inducen a engaño.

Pero hay un detalle infinitamente más importante: si hablamos de dietas, no podemos hacer un experimento que dure seis días. En primer lugar porque la transición a una dieta baja en hidratos de carbono tiene un transitorio, que puede durar semanas (ver). Si realizamos medidas durante esos días de transición lo que vamos a ver no es el efecto de la dieta, sino el transitorio. Eso debe saberlo cualquier investigador relacionado con la nutrición, por lo que nuevamente surge la duda de hasta qué punto los autores del artículo han actuado de buena fe.

Y añadamos más datos: “One male subject erroneously received the RF diet on the first day of the RC study period and one female subject erroneously received the RF diet on the final day of the RC study period“, es decir, dos de los participantes ni siquiera estuvieron seis días con la dieta que llaman low-carb, sino tan solo cinco días y en el sexto sufrieron la dieta ultra-low-fat. ¿Cuál es el efecto en el resultado del estudio de mezclar dietas en los participantes? Pues por lo pronto los resultados de estos dos participantes se juntaron con los demás, como si no hubiera pasado nada. Aquí paz y después gloria.

Y aunque en el texto se nos dice que los participantes se sometieron a ambas dietas, lo cierto es que no fue así. Dos de los participantes solo se sometieron a una de las dietas, la RC y sus datos no fueron eliminados del estudio, como se puede comprobar en la tabla 3 del mismo. En el texto no se da ninguna explicación de por qué no se eliminaron sus datos.

Antes de seguir, recuerdo una vez más lo que escribieron los autores del artículo:

Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad“.

Pérdida de grasa corporal que no fue diferente entre dietas, restricción de grasa en límites peligrosos para la salud, restricción de carbohidratos fuera de los límites recomendados para pérdida de peso y datos sospechosos en al menos cuatro de los participantes. Sin pérdida de exactitud los autores podían haber escrito lo siguiente:

Este estudio, de duración ridículamente corta y con resultados a todas luces irrelevantes para pérdida de peso a largo plazo, a igualdad de calorías, una dieta insostenible por peligrosamente baja en grasa en grasa no produjo mayor pérdida de grasa que una dieta baja en hidratos de carbono diseñada para no funcionar demasiado bien“. A mí me parece más adecuada esta redacción que la que escogieron ellos.

Retomo el hilo. Estaba hablando de lo importante de los efectos a largo plazo de las dietas. Y añado a mi reflexión la importancia de la reducción del apetito. Mi hipótesis es que las dietas bajas en carbohidratos pueden ser útiles para pérdida de peso por la siguiente razón: la restricción de carbohidratos posibilita la quema de grasa, por lo que, por ejemplo, un organismo que normalmente consume 2000 kcal, puede obtener de la grasa corporal 200 kcal al día, necesitando ingerir por tanto tan solo 1800 kcal al día. Esa persona come menos como consecuencia de estar adelgazando. Y no al contrario.

¿Y por qué la restricción de calorías no funciona? Pues porque si esa misma persona, que necesita 2000 kcal, solo ingiere 1800 kcal de una dieta alta en hidratos de carbono, esa persona está pasando hambre. Y su cuerpo, su metabolismo, va a reaccionar oponiéndose a la pérdida de peso (ver). Ese efecto rebote hace que la pérdida de peso se estanque más o menos a los 6 meses (ver).

Ésa es mi hipótesis de por qué unas dietas pueden funcionar donde otras no lo hacen. ¿Se ve eso en un estudio en el que la dieta se aplica durante menos de una semana?

Hay quien argumenta que este estudio es irrelevante, pues la ventaja de la dieta baja en hidratos de carbono es la pérdida de apetito, y que por tanto forzar ingesta isocalórica en ambas dietas perjudica a la dieta low-carb. Estoy de acuerdo en que la ventaja tiene que ver con la pérdida del apetito, pero no por comer menos (ver). En mi opinión la comparación correcta es ingesta ad libitum en la dieta low-carb (algo que no se hizo en este estudio y que por tanto es un defecto más del mismo), que la dieta low-carb sea realmente low-carb (algo que tampoco se hizo en este estudio) y que en la dieta low-fat se ajusten las calorías a las que se consumen en la low-carb: dos dietas isocalóricas en las que unos participantes se mueren de hambre y otros no. Y a ver qué sucede a largo plazo. Igual una dieta ultra low-fat tampoco produce hambre y permite perder peso a largo plazo, pero es imposible concluir que es así en base a este estudio.

Como conclusión, no pongo en duda que una dieta ultra-baja en grasa pueda, hipotéticamente, ser más efectiva para pérdida de peso que una low-carb. Pero primero deben aclarar cómo van a hacer que no sea un peligro para la salud. Si lo consiguen, pues veré bien que la promocionen: puede ser una opción para perder peso. A día de hoy las preguntas son: ¿cuánto tiempo se puede mantener la dieta ultra low-fat de este estudio? ¿Cuál es el riesgo de no ingerir con esa dieta suficientes ácidos grasos esenciales o vitaminas? ¿Con qué alimentos de verdad se pueden ingerir esos nutrientes esenciales sin al mismo tiempo superar los límites que imponen a la ingesta total de grasa? En cualquier caso, lo que hay que dejar bien claro es que en este estudio no hablamos de “restricción de grasas” sino de prácticamente eliminarlas de la dieta. Las conclusiones del estudio no pueden extrapolarse nunca a otras condiciones. Que no nos engañen: este estudio no era de comparación de “restricción de grasa” frente a “restricción de carbohidratos” para pérdida de peso.

Este estudio se ha querido emplear (ver) como prueba de que la insulina no puede explicar por qué las dietas bajas en hidratos de carbono producen mayor pérdida de peso que otras dietas a igualdad de calorías (ver). Argumento falaz y oportunista. En primer lugar porque no podemos hablar de “dieta” cuando los participantes no han estado ni una semana siguiendo ese patrón de alimentación. Y un mismo alimento tiene en nuestro cuerpo distinto efecto en función de la dieta seguida en los días previos. Para hablar de dieta debería haberse respetado el periodo de adaptación. Y en segundo lugar porque lo que se ha visto en este experimento es que si la ingesta de grasa es prácticamente cero (dieta ultra-low fat), al menos a cortísimo plazo se mantiene la tasa de oxidación de grasas y por tanto se quema más grasa de la que se ingiere. Y consecuentemente se pierde grasa corporal. Es decir, si tenemos gasolina y una cerilla, en este experimento se ha quitado la gasolina y se ha comprobado que en esas condiciones no hay fuego, aunque encendamos la cerilla. ¿Quiere eso decir que la cerilla no tiene que ver con el fuego cuando sí hay gasolina? Es decir, ¿se ha demostrado con este estudio que con una ingesta saludable de grasa mantener niveles bajos de insulina en sangre no juega un papel en la acumulación de grasa corporal? Evidentemente no, no se ha demostrado eso, ni nada parecido. Es más, la hipótesis de la insulina sería todo lo contrario de lo comprobado, que en la analogía sería que si no hay cerilla la gasolina no prende. Ambos “extremos” son posibles y comprobar uno no invalida el otro.

Dicho lo cual, no creo que haya que aferrarse a la hipótesis de la insulina como si fuera una verdad absoluta (ver,ver). Es una forma sencilla de explicar lo absurdo de contar calorías (ver) y es una forma sencilla de explicar por qué la reducción de carbohidratos es más saludable que otras dietas. Mejor hablar de insulina que de calorías para hacer entender a la gente qué es comer sano.

Tengo cuatro preguntas.

La primera: ¿es razonable pensar que este estudio se ha diseñado, y sus conclusiones se han redactado, para engañar a la gente diciéndoles que restringir grasa es mejor que restringir carbohidratos para pérdida de peso en personas con problemas de peso? Vuelvo a poner lo que los propios autores dicen: “Este estudio demostró que, a igualdad de calorías, la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que la restricción de carbohidratos en adultos con obesidad“.

La segunda: si estos autores han demostrado lo que dicen que han demostrado, ¿cómo explican todos los estudios científicos que llegan a la conclusión contraria, como por ejemplo éste? ¿Sistemáticamente en todos los estudios se cometen errores que favorecen a las dietas low-carb? Porque si de verdad han demostrado que la restricción de grasa produce mayor pérdida de grasa corporal que restringir carbohidratos, todos esos otros estudios (ver,ver) tienen que estar mal hechos. Si lo han demostrado…

La tercera: ¿cómo encaja en la teoría del balance energético la idea de que una dieta low-fat haga perder más peso que una low-carb, teniendo ambas las mismas calorías? Es curioso ver lo rápido que algunos han sacrificado la teoría del balance energético cuando han creído que la low-fat ganaba la comparación.

La cuarta: la dieta ultra-low-fat de este estudio es super restrictiva en el consumo de grasas. ¿Sí que valen las dietas restrictivas, cuando la restricción es en grasa? ¿Qué hacemos con todos esos argumentos falaces de la insostenibilidad a largo plazo de una dieta restrictiva? ¿Ya no hay que comer de todo para que la dieta sea “sostenible”?

Para acabar, éste es el resumen que hace Ivor Cummins del artículo del que estamos hablando:

A little knowledge is a dangerous thing – so much is artfully wrong with this study…..it’s unlikely to have happened by chance stupidity. This methodology is becoming common – comparing a ridiculously short-term isocalorific pseudo-low-carb (29%), to an ultra impossible low-fat (8%). It is becoming known that short-term ultra-low-fat (whilst ridiculous in real life), can generate the apparent effects that the experimenters are specifically mining for. Keeping the ‘low-carb’ not really low carb at all, enhances the errors, and tuning the timebase to be very short ensures no metabolic adjustment to allow benefit to accrue. The whole deceitful mess is massively magnified by eliminating the crucial hunger-driving factor from the equation. Yes, I suspect these guys know exactly what they are doing here; while it may not be direct remuneration into their personal bank accounts, the question of their funding is still pertinent. What is driving their deceit?”

Un poco de conocimiento es algo peligroso – hay tanto ingeniosamente mal en este estudio … ..es poco probable que haya sucedido por la estupidez casual. Esta metodología se está convirtiendo en común – la comparación de una pseudo “baja en carbohidratos” (29%) isocalórica en un ridículamente corto plazo, con una de ultra imposible “baja en grasa” (8 %) . Cada vez es más conocido que a corto plazo una dieta ultra baja en grasa (a la vez que ridículo en la vida real), puede generar los efectos aparentes que los experimentadores van buscando. Hacer que la ” baja en carbohidratos ” no sea realmente baja en carbohidratos, aumenta los errores y afinar la base de tiempo tan corta garantiza que no haya un ajuste metabólico que permita obtener beneficio . Todo el lío engañoso se magnifica enormemente al eliminar el fundamental factor hambre de la ecuación. Sí, sospecho que estos chicos saben exactamente lo que están haciendo aquí; aunque puede que no sea una remuneración directa en sus cuentas bancarias personales, la cuestión de su financiación sigue siendo pertinente. ¿Qué está impulsando su engaño?

Leer más:

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4 thoughts on “¿Hubo intención de engañar en el estudio de Hall et al.?

  1. Vicente, lo felicito por su excelente analysis de este “estudio.” He leido varios y el tuyo es el mas completo, en mi humilde opnion.

    Estos estudios de mentiritas demuestran que los intereses creados estan desesperados por que saben que el pueblo se esta informando correctamente y eso les duele en el bolsillo. Ellos son como los fabricantes de calesas de caballos cuando se invento el automobil.

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  2. Gracias por el artículo, ahora mismo estaba revisando estudios de este personaje y había cosas que no me cuadraban, incluso revisando su bibliografía no encontraba un respaldo claro para sus afirmaciones, así que he buscado información sobre este autor y he llegado aquí. Iba a leerme el estudio que citas aquí pero después de leer esto va a ser que no, voy a terminar de leerme el que estoy leyendo, pues ya me queda poco y a huir.

    Gracias por tu trabajo.

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