Ciencia es la creencia en la ignorancia de los expertos (2 de 2)

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¿Por qué se miente tanto contra las dietas low-carb?

No es normal que se digan tantas mentiras sobre las dietas bajas en hidratos de carbono. Los “expertos” podrían ser profesionales honestos y equivocarse en algo, una vez, dos veces, y rectificar al darse cuenta de su error. Pero ¿tantas mentiras, tan burdas y nunca rectificadas? Siendo que la evidencia científica es abrumadora a favor de la eliminación de la harina de semillas y del azúcar de la dieta, ¿cómo es posible que la única respuesta que obtenemos de los “expertos” sea la repetición machacona de tanta falsedad?

No es normal. Es increíble. Es sospechoso. Es deprimente.

Advierto que hay más mentiras en el campo de la nutrición, procedentes de los “expertos” que se supone que velan por nuestra salud, pero en este listado solo pongo las que usan para desacreditar a las dietas bajas en hidratos de carbono.

He puesto enlaces para respaldar que son falsedades, pero en un principio no quería poner enlaces, pues debería ser al revés: los que cuentan estas mentiras deberían demostrar que son ciertas. La carga de la prueba está en los que propagan estas mentiras para difamar las dietas bajas en hidratos de carbono. Y no, su palabra, su opinión como “expertos”, no vale nada.

Las principales mentiras

  1. Los carbohidratos son el combustible preferido de nuestro cuerpo
    • Falso. La glucosa únicamente se convierte en la prioridad cuando la hay en exceso. Nuestro cuerpo combate el exceso de glucosa usándola como combustible, almacenándola como glucógeno o convirtiéndola en grasa. La prioridad de nuestro cuerpo es evitar un nivel tóxico de glucosa en sangre. En cualquier caso, siendo que nuestro cuerpo puede obtener la energía de la grasa y las proteínas, y siendo que los carbohidratos son totalmente prescindibles (ver) y que en elevada cantidad son dañinos para la salud, si tuviese sentido hablar de “combustible preferido”, asignando una predestinación divina a nuestro cuerpo, y obviando que cada órgano puede funcionar mejor con un combustible diferente, nunca jamás pensaríamos en los carbohidratos.
  2. Los carbohidratos deben ser la principal fuente de energía del ser humano
    • Falso. Dogma parecido al anterior, e igualmente sin base científica. No tienen porqué serlo y, es más, son completamente prescindibles y (desaconsejables, diría yo) en una dieta saludable. Los carbohidratos no son esenciales en la dieta. Su ausencia total en la dieta no causa ninguna enfermedad (ver).
  3. Es necesario consumir carbohidratos porque el cerebro solo se alimenta de glucosa
  4. La cetosis es peligrosa, un “estado de excepción” similar a lo que sucede a los diabéticos
    • Falso. Cetosis y cetoacidosis no son lo mismo. Ese tipo de afirmaciones solo buscan asustar a la gente, pero son simples mentiras.
  5. A largo plazo no se pierde más peso que con otras dietas
    • Falso. Esta afirmación se basa en algunos experimentos científicos mal realizados en los que la dieta no se mantiene a largo plazo. Cuando sí se mantiene la dieta, tanto la evidencia científica, aunque escasa, como abundantes casos personales, sugieren que no se recupera el peso perdido.
  6. La grasa saturada aumenta el riesgo cardiovascular
    • Falso. Experimento tras experimento se ha demostrado que esa afirmación es falsa.
  7. La carne roja aumenta el riesgo de cáncer
    • Falso. Una cosa diferente son las carnes procesadas, que sí pueden estar bajo sospecha. Pero la carne roja es un alimento rico en nutrientes y no hay estudios fiables que la relacionen con un mayor riesgo de tener cáncer u otras enfermedades crónicas.
  8. La grasa engorda más porque al tener mayor densidad calórica es más fácil comer en exceso
    • Falso. Sin fundamento científico. Sólo es una elucubración generada desde la errónea óptica CICO (Calories In Calories Out) y que la evidencia científica no respalda. Si existe un exceso de ingesta, es de carbohidratos. Pero es que es una tomadura de pelo. ¿De verdad alguien cree que es más fácil “pasarse” comiendo tortilla y carne que pasarse con galletas, pan y pizza? Nos toman por imbéciles.
  9. Las dietas low-carb funcionan para perder peso porque reducen el apetito
    • Falso. Puesto que ni reducir el apetito ni comer menos sirven para perder peso a largo plazo, es imposible que ésa sea la única razón de que las dietas low-carb sí sirvan para perder peso a largo plazo.
  10. Las dietas low-carb son dietas desbalanceadas en las que hay carencia de nutrientes esenciales
    • Falso. Las dietas low-carb eliminan de la dieta los “alimentos” nutricionalmente más pobres: los cereales y el azúcar. Y a cambio se introducen alimentos naturales, no procesados y ricos en nutrientes.
  11. Consumir demasiada proteína dañará tus riñones
    • Falso. Por un lado, sin pruebas de tal peligro salvo en personas con una afección renal previa, por otro lado, la dieta LCHF no es alta en proteínas. A otro perro con esos huesos.
  12. Lo que importan son las calorías totales, no la composición de la dieta
    • Falso. La evidencia científica que desmiente este dogma es abrumadora. No se deriva de las leyes de la termodinámica, por mucho que así nos lo vendan. He perdido la cuenta de cuántas entradas de este blog muestran artículos científicos que desmontan esa falacia.
  13. Lo que se pierde con las dietas low-carb es agua y músculo
    • Falso. Es cierto que se pierde agua los primeros días tras adoptar esta forma de comer, pues se reducen ligeramente las reservas de glucógeno. Pero no es cierto que lo que se pierda sea agua y músculo, al contrario: se pierde grasa y se preserva el músculo mejor que con otras dietas.
  14. El efecto rebote es característico de estas dietas
    • Falso. Hay que echarle mucho morro para asociar el efecto rebote con una dieta baja en hidratos de carbono. El efecto rebote, i.e. la recuperación del peso perdido, es la consecuencia directa de la restricción calórica en dietas con elevada cantidad de carbohidratos. Por eso el “come menos y muévete más” funciona para muy pocas personas. La ciencia es clara al respecto: con restricción calórica se pierde peso durante seis meses, y se recupera prácticamente todo a partir de ese momento. El efecto rebote es la consecuencia de hacer la restricción calórica, no de dejarla. Qué cara tienen los “expertos”.
  15. Con un consumo bajo de fruta la ingesta de antioxidantes es reducida y aumenta el riesgo de cáncer
    • Falso y Falso ¡Viva la especulación! ¿Nos molestamos en buscar lo publicado hasta la fecha sobre la relación entre antioxidantes y cáncer? ¿Y sobre tener niveles crónicamente elevados de glucosa e insulina y cáncer? Los “expertos” no tienen reparos a la hora de asustar a la gente con hipotéticos, posibles riesgos de seguir una dieta como la mía. Curiosamente nunca ven riesgos en una dieta, la suya, que nos está destrozando la salud.

Tonterías

  • Tendrás estreñimiento
    • No me lo creo, pero ¿tengo que elegir entre estreñimiento o diabetes? ¿Entre estreñimiento y cirrosis hepática? ¿Entre estreñimiento y enfermedad cardiovascular? ¿Estreñimiento? ¿En serio?
  • Tendrás mal aliento
    • Si fuera cierto sería consecuencia de perder la grasa corporal… algo que nunca sucedería con una dieta alta en carbohidratos, pues nunca llegas a deshacerte de la grasa corporal. ¡Es tuya para siempre!
  • Estas dietas son difíciles de seguir
    • Eso es algo que tiene que decidir el paciente, una vez informado honestamente de sus opciones y de las ventajas e inconvenientes reales, demostradas, de cada dieta. Desde luego son más difíciles de seguir cuando los médicos en lugar de apoyarlas las desaconsejan, las ocultan o las difaman con mentiras como las que he enumerado hace un momento.
  • No sirven de nada, porque cuando vuelves a tomar carbohidratos recuperas el peso
    • Hay que ser … para usar este argumento como defensa del consumo de cereales, pan, pasta, pizza, etc. ¿Vuelvo a engordar cuando vuelvo a tomar carbohidratos? ¿Es ése el argumento en contra de dejar de consumirlos? Por cierto, tengo una idea: ¿y si nunca vuelvo a consumir carbohidratos? ¡Cáspita, si hago eso nunca recuperaré el peso!
  • Hay gente en el tercer mundo que no podría alimentarse sin cereales
    • No veo cómo dañar mi salud consumiendo harina de semillas resuelve ese problema.

Otros

  • Esta dieta no es sostenible para el planeta, pues el coste de generar la carne es mucho mayor que el de cultivar cereales
    • Que los “expertos” empiecen la conversación por ahí porque queda claro que no tenemos nada más que hablar. Me parece inconcebible e inaceptable que los “expertos” en nutrición barajen un solo factor ajeno a lo que es mejor para mi salud. Hay que sacar a esta gente de nuestras vidas. El fantástico Tom Naughton escribió hace poco sobre estos cantamañanas que se arrogan el papel de salvadores del planeta (ver). No dejes de leerlo.

Es obvio que muchos “profesionales” de la salud están en contra de las dietas bajas en hidratos de carbono. Pero si después de tantos años atacándolas no han conseguido encontrar una sola razón real para desacreditarlas, cabe pensar que esa razón no existe. Y también hay que plantearse qué motiva tanta mentira y tanta bobada. ¿Por qué mienten? ¿Es simple prepotencia? ¿Endiosamiento? ¿Responde a intereses económicos? ¿De dónde sacan el dinero las asociaciones de “expertos” en nutrición?