¿Solo la mitad de la moneda es falsa?

Los “expertos” nos dicen que engordamos por glotones y vagos, es decir, por comer demasiado y por movernos poco.

Y en consecuencia nos dicen que para adelgazar tenemos que comer menos y movernos más.

Una vez identificada la causa, tienen claro el remedio. Causa y remedio son la misma idea: dos caras de la misma moneda.

Pero hay algún problemilla en todo esto:

  1. Es estúpido pensar que la humanidad se ha vuelto glotona y golfa de repente. Solo por plantear que ésa es la causa de la obesidad ya es para dudar de cualquier cosa que digan esas personas.
  2. Se ha demostrado una y otra vez que “comer menos y moverse más” no funciona para adelgazar (ver). Es estúpido pensar que la otra cara de la moneda, que engordamos por “comer demasiado y movernos poco” sí es cierta. ¿Engordamos por comer mucho, pero comer menos no adelgaza? Lo más probable es que siendo que se equivocan en un mensaje, se equivoquen también en el otro, pues son distintas formas de expresar la misma idea.

Pero, ¿no es éste el mensaje que dictan las leyes de la termodinámica?

No. Lo que dicen esas leyes es que cuando engordamos ingerimos más de lo que gastamos. Si lo expreso en términos similares a como lo dije anteriormente, diría que cuando engordamos comemos mucho y gastamos poco. Pero en la afirmación anterior “mucho” y “poco” dan a entender que existe una cantidad ideal y que nos estamos pasando (al comer) o nos estamos quedando cortos (al hacer ejercicio). No es así: “mucho” y “poco” serían en todo caso términos relativos uno respecto del otro: ingerimos más de lo que gastamos. Al engordar no ingerimos más de la ingesta ideal (eso nos haría glotones) y gastamos menos del gasto ideal (eso nos haría vagos). A efectos de engordar no existe ese valor “ideal”, solo la diferencia relativa entre ingesta y gasto. Si expresamos las cosas de forma incorrecta introducimos glotonería y vaguería en la ecuación.

En definitiva, es cierto que cuando engordamos ingerimos más de lo que gastamos. La otra cara de la moneda es que cuando adelgazamos ingerimos menos de lo que gastamos.

Cuidado también con decir que “engordas porque comes más de lo que gastas“, porque esa forma de expresarlo implica causalidad. Y no está claro que comer de más y gastar poco sea la causa de engordar. Lo correcto es decir que “cuando engordas, comes más de lo que gastas“. Para que lo entendamos, la causa de ser hiperactivo no es que no podemos parar de hacer cosas: cuando eres hiperactivo no puedes parar de hacer cosas. La causa de que un niño crezca no es que ingiere más de lo que quema: cuando crece ingiere más energía que la que quema.

¿Sirve de algo el mensaje “come menos y gasta más“?

No. Aunque sería cierto que haciendo eso alteraríamos nuestro peso. Y es cierto que podemos controlar la ingesta, hasta cierto punto. El “come menos” es realizable. Pero no lo es el “gasta más“: no tenemos control sobre el gasto energético de nuestro cuerpo. Si no se nos dice cómo gastar más de lo que ingerimos, el mensaje es inútil.

Puede parecer una tontería, pero “come menos y muévete más” parece realizable, pues podemos controlar la ingesta y la cantidad de ejercicio. Sin embargo, la versión correcta, “come menos de lo que gastas”, es completamente diferente: es patente su inutilidad para gestionar nuestro peso corporal, pues el gasto energético de nuestro cuerpo no está bajo nuestro control.

¿Y haciendo ejercicio no aumento el gasto energético?

No. En primer lugar porque el gasto energético no depende solo del ejercicio. También depende de qué comes y de cuánto comes. Y si estás comiendo poco, el gasto energético va a bajar. Y en segundo lugar, porque el cuerpo puede reaccionar reduciendo el gasto energético tras haber hecho ejercicio, compensando el esfuerzo. Eso puede ser diferente en cada persona.

Las dietas hipocalóricas, basadas en el erróneo “come menos y muévete más“, fracasan porque a largo plazo no consiguen “comer menos de lo que se gasta“, ni aún comiendo muy poco y haciendo mucho ejercicio. La diferencia entre ambos mensajes puede parecer nimia, pero no lo es.

Breve resumen

  1. Puesto que “come menos y muévete más” no funciona para adelgazar, lo lógico es pensar que NO se engorda por “comer mucho y moverse poco”. Son dos caras de la misma moneda y difícilmente una puede ser cierta cuando la otra es falsa.
  2. Come menos y muévete más” no es lo mismo que “come menos de lo que gastas“. El ejercicio no determina el gasto energético.
  3. Engordas porque “comes mucho y te mueves poco” no es lo mismo que decir que cuando engordas “comes más de lo que gastas“.
  4. En los dos puntos anteriores, no solo hay un error de concepto al equiparar ejercicio con gasto energético, sino que la incorrecta forma de expresar las cosas, como si existiera un valor ideal de gasto energético e ingesta, lleva a pensar en glotonería y vaguería como causas de la obesidad. Pero eso es fruto de la soberbia y falta de luces de los “expertos”, no flor de las leyes de la termodinámica.

Los profesionales de la salud, los “expertos”, tienen dos poderosas razones para dejar de decirnos que comamos menos y nos movamos más:

  1. No funciona.
  2. “Come menos y muévete más” no se deriva de las leyes de la termodinámica. “Come menos de lo que gastas” sí. Y no es lo mismo. De hecho lo primero no lleva a lo segundo.

Me hierve la sangre cuando leo a los expertos queriendo educar a nuestros hijos. Que eduquen a los suyos como quieran, pero que dejen la salud de los míos en paz. Cuando juegas con la salud de los hijos de otras personas, deberías dedicarle al menos dos tardes a pensar en lo que vas a decir.

Quizá si los “expertos” se hubiesen callado un poquito no tendríamos las tasas de obesidad que tenemos. ¿Cómo puede alguien ser “experto” en un tema y ser tan ignorante en el mismo?

Leer más:

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6 respuestas a “¿Solo la mitad de la moneda es falsa?

  1. Contar calorías es una visión simplista y superficial a un nivel similar al de basarte en el peso sin tener en cuenta la composición corporal.
    Desde el punto de vista de la teoría CICO, la activdad física no está justificada por representar un gasto energético minúsculo. Sólo si te fijas en el gasto calórico durante la actividad. Es necesario ver más en profundidad y entender los mecanismos fisiológicos que hay detrás.
    El equivalente de 100 calorías de carbohidrato no tiene el mismo efecto al ingerirlas que 100 calorías de proteína. La cantidad de los macronutrientes, su calidad y su biodisponibilidad son mucho más interesantes que quedarse contando calorías ( y no olvidemos los micronutrientes).
    Los cambios fisiológicos frutos de la actividad física ayudan en gran medida a tener una composición corporal más saludable. El EPOC, el incremento de la testosterona, de la hormona de crecimiento, etc.
    El estar dencansado y tener un estado emocional correcto son otros dos pilares que, para mí, tienen mucha importancia. Los niveles de cortisol elevados por largos periodos de tiempo tiene efectos que pueden ser devastadores: inhibición de HGH, de la testosterona, de la insulina (mientras fomenta la neoglucogénesis generando una hiperglucemia), fatiga adrenal, inmunosupresión, etc. No recomiendo a nadie vivir estresado continuamente.

    Ánimo.

  2. if obesity was only caused by an excessive appeal for food, how can we explain the complete failure of treating it with behavioral therapies? Can we really believe that so many obese patients are liars and are cheating their doctors?

    Eric Ravussin

    Si la obesidad fuera causada únicamente por una excesiva atracción por la comida, ¿cómo podemos explicar el fracaso del tratamiento con terapias conductuales? ¿Podemos realmente creer que tantos pacientes obesos son mentirosos y están engañando a sus médicos?

  3. Hola Vicente.

    Navegando por enlaces, llego a este post de 2015. He pensado “estaría genial que Vicente revisionara este tipo de post y nos contara si sigue estando de acuerdo con lo que él pensaba hace casi cuatro años”.

    De hecho, sería genial algún post de “Lo que pensaba cuando abrí el blog, y cómo he evolucionado hasta hoy”.

    Un abrazo.

    • Hola Mike,

      gracias por la idea.

      Por lo pronto, en entradas como ésta, centro las explicaciones en el problema de la fraudulenta causalidad de la Teoría CICO, y sigo pensando lo mismo. Pero al hacerlo cometo el error de dar por buena la falsa ecuación del balance energético: “cuando engordamos ingerimos más de lo que gastamos”. Ahora no lo haría porque creo que esa otra trampa, la de considerar que sólo la energía acumulada en el tejido adiposo puede variar (ver) es un camino útil para entender que la Teoría CICO no es una ley de la física.

      CICO tal y como se usa en la nutrición, es decir, predecir la variación de energía que va a haber en un sistema (tejido adiposo) teniendo en cuenta las entradas y (no todas) las salidas de energía de otro sistema diferente (el cuerpo en su conjunto), es algo totalmente incorrecto. Marco Llen

      Lo que dicen esas leyes es que cuando engordamos ingerimos más de lo que gastamos.

      Dicho por mí, pero no es riguroso. Puedes engordar y perder músculo, por ejemplo, de tal forma que el peso no cambie. Y es importante resaltar esta trampa, algo que ahora hago pero que en esta entrada de hace 3-4 años no hice. Si no se está siendo riguroso, hay que advertirlo.

      Si ves más errores por mi parte, dilo,

      Habrá más cosas en las que mi opinión habrá cambiado en estos años, pero así a bote pronto, no soy consciente de ellas.

  4. Sería bonito que los seguidores de Vicente nos encontremos algún dia en alguna parte del planeta y compartir tooodas nuestras experiencias…y me gustaría algún día que Vicente se haga más conocido. Esta fraudulenta teoria del “balance energético” debe morir YA. Más que daño físico,ha hecho daño psicológico

    • Hola Carol,
      estoy agradecido a todos los que invertís parte de vuestro tiempo en leer las cosas que escribo. Y agradezco también tu amables comentario.

      Como mínimo la gente tiene que tener mejor información para prevenir la obesidad, cuando todavía es posible, y para saber qué opciones tiene para tratarla, cuando ya se ha presentado. Pero acabar con esta pseudociencia es muy complicado: la estamos manteniendo desde nuestras universidades y cada año se ponen en el mercado laboral nuevos “profesionales” dispuestos a explicar las bondades de su resta y cómo ser obesos es nuestra decisión. Porque ellos tienen una operación matemática que lo explica todo. En fin…

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