Dietas bajas en carbohidratos y tiroides

El señor que revierte fácilmente la diabetes con vitaminas (ver) nos advierte de que las dietas bajas en carbohidratos afectan a la salud tiroidea. Según él, estas dietas están dejando “cadáveres andantes”:

La referencia que se nos da no es un artículo científico, sino una web comercial en la que se nos asusta con el mensaje de que las dietas bajas en carbohidratos llevan a la incapacidad para producir hormonas de estrés y, eventualmente, eso produce un daño permanente en nuestro cuerpo:

So, as you eat low-carb and become more hypothyroid, your need for stress hormones increases while your ability to produce them decreases.

And eventually you’ll reach the point where you can’t produce enough stress hormones to meet the demands of what your body needs in order to compensate.

That’s when the real damage happens.

When your body fails to compensate, permanent physical degeneration begins to occur.

¿Dan algún estudio científico que dé soporte a la afirmación de que existe un “daño permanente”? Yo no lo he visto. Ni siquiera se aportan evidencias de “daño” a secas. Todo lo que nos dan en esa web son 2 artículos (artículo,artículo) en los que se detectan cambios en las hormonas tiroideas y cambios en la tasa metabólica en reposo en función de la dieta, pero no una patología.

Este hilo de Cecilia habla del tema y es muy interesante:

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Para aprender fisiología, primero hay que desaprender calorexia

Para poder aprender, a veces es necesario primero desaprender.

Nada puede cambiar si antes no se acepta que lo que hemos estado haciendo es insuficiente o erróneo o ilegítimo. Daniel Flichtentrei

Empecemos, por tanto, por el principio: ¿hay un error en lo que hemos estado haciendo? Sí, lo hay. Y si no reconocemos la existencia de ese error, no vamos a poder avanzar en la prevención y tratamiento de la obesidad.

¿Cuál es el error?

Empiezo por lo básico: para tratar la obesidad se está recurriendo a la Primera Ley de la Termodinámica, que nos dice que la energía potencial que está almacenada en los enlaces químicos de los alimentos que consumimos, acabará siendo disipada en forma de calor, o siendo usada para nuestras funciones fisiológicas, o siendo almacenada en el cuerpo en algún formato. Es lo que está representado en el siguiente esquema. El cumplimiento de esta ley universal e inviolable es algo que nadie discute.

Hasta ahí, todo es correcto. El error ha sido interpretar que un tipo concreto de energía acumulada en el cuerpo (i.e. la que se acumula en el tejido adiposo) se puede entender o controlar hablando de únicamente 2 de los términos de la ecuación anterior: ingesta energética y gasto energético. Esta idea es lo que se llama la “hipótesis CICO”:

La obesidad es causada por un desequilibrio entre la ingesta de energía (EI) y el gasto de energía (EE), por lo que se requiere un balance energético negativo para lograr una pérdida de peso, que puede lograrse ya sea disminuyendo la EI o aumentando el EE. (fuente)

El balance de energía es la diferencia entre tu gasto de energía (determinado por tu tasa metabólica, actividad y algunas otras cosas) y tu consumo de energía (los alimentos que te metes por la boca). La diferencia entre esos dos (si el gasto excede la ingesta o viceversa) determina lo que sucede con el cuerpo, si sube o baja o si permanece igual. (fuente)

Creo que se ve claramente en qué consiste la hipótesis CICO. Esta hipótesis establece que:

  • 2 términos concretos de la ecuación del balance de energía son los que causan los cambios en un tejido concreto, el tejido adiposo. Esa misma idea no se aplica a ningún otro tejido del cuerpo (ver).
  • Sólo 2 términos de la ecuación pueden tener complejidad, o, en otras palabras, sólo importan la fisiología y las hormonas de 2 términos de la ecuación.

¿Por qué se ningunea la fisiología del tejido adiposo?

Volvamos al principio: ¿por qué se cree innecesario hablar de la fisiología del tejido adiposo para entender su comportamiento? Pues porque se ha creído (y hay muuuuucha gente que lo sigue creyendo) que la hipótesis CICO es tal cual una ley de la física. Y, por tanto, se han interpretado los postulados de la hipótesis CICO como axiomas que sólo un bobo discutiría (ver,ver,ver,ver).

Axioma: Proposición o enunciado tan evidente que se considera que no requiere demostración.

En el tuit de Cecilia con el que he empezado esta entrada, ella habla de que un cierto tipo de dieta activa el metabolismo lipolítico. Esa idea significa que la dieta afecta directamente al funcionamiento del tejido adiposo, algo que está prohibido en la hipótesis CICO. Como he explicado en esta entrada, la hipótesis CICO sólo permite que los efectos en el tejido adiposo se produzcan cambiando la ingesta energética (CI) o el gasto energético (CO): las explicaciones que se salen de ese dogma no están permitidas.

El primer paso para aprender es, como digo, entender que se está defendiendo una hipótesis basada en premisas injustificadas, no una ley inviolable. CICO no es la Primera Ley de la Termodinámica. Hay que empezar por reconocer abiertamente que se ha cometido un error gravísimo durante décadas. Y se sigue cometiendo.

Cuando una creencia es un axioma, no una hipótesis, ninguna cantidad de evidencia es suficiente para cambiarla. Al contrario, la evidencia simplemente cambia el argumento. Ésta es la razón por la que las creencias en el campo de la nutrición que nacieron en los años 50 y 60 han sido tan impermeables a los datos. Vernon L. Smith

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Invito a NutriSapiens a debatir conmigo sobre la validez de la hipótesis CICO

Aclaro que, si no me equivoco, @NutriSapiens es un grupo formado por 4 dietistas-nutricionistas.

El debate sería por escrito y, una vez finalizado, lo publicaría en el blog, en tantas entradas como hiciera falta.

El objeto del debate, a priori:

  • ¿Es importante que se esté haciendo creer a la población que CICO es una ley de la física?
  • Justificación de hablar de calorías en el control del peso corporal. Sin falacias y con rigor. Qué está respaldado por la primera ley de la termodinámica y qué no.
  • Los errores de pensamiento y falacias en que se basa la hipótesis CICO.
  • Mecanismo fisiológico que da soporte a la hipótesis CICO.
  • Evidencia científica que respalda la dieta hipocalórica.
  • Cómo niego las leyes de la termodinámica.
  • Edito (12/12/2018): “Sí, llámalo como más te guste, pero querido paleo, querido low fat, querido low carb, si estás perdiendo peso, te guste más o te guste menos, estás llevando una dieta hipocalórica.”

El guante está sobre la mesa.

Edito: Marc Casañas aclara quiénes componen Nutrisapiens en un comentario de esta entrada.