“La ganancia de peso corporal no guardó relación con la ingesta energética”

Más ratas y más pruebas de que la “teoría del balance energético” es pseudociencia.

Effects of low carbohydrate diets on energy and nitrogen balance and body composition in rats depend on dietary protein-to-energy ratio

Estudio con ratas. Hay varias dietas con distinta composición, de las cuales me voy a fijar en dos: la “Chow” y la LC55/30, que tienen el mismo porcentaje de proteína (en términos de calorías):

Three LC diets with increasing percentages of fat (55%, 65%, and 75% in dry matter [DM]) and decreasing percentages of protein (30%, 20%, and 10 % in DM, respectively), hereafter referred to as LC55/30, LC65/20, and LC75/10 were investigated. LC55/30 was matched to the chow diet with respect to the protein to-metabolizable energy (ME) ratio (ME predicted by Atwater factors).

En la tabla se puede ver que el grupo LC55/30 consumió más energía que el grupo Chow, pero ganó un 23% menos de peso (el dato que se ve en la tabla es la ganancia diaria, expresada en g/día):

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Mayor ingesta energética, menor aumento del peso corporal.

Porque la dieta es diferente.

Los autores del artículo nos dicen que la ganancia diaria de peso corporal no guardó relación con la energía (digerible) consumida:

Daily weight gain was not related to DE intake

¿Viola este resultado las leyes de la física? Pues en tal caso, que alguien me explique de dónde sale lo de que no hay alimentos engordantes y que lo que nos engorda es pasarnos con las calorías.

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Otro ejemplo de cómo la composición de la dieta afecta a la masa grasa, al margen de las calorías

Extra virgin olive oil increases uncoupling protein 1 content in brown adipose tissue and enhances noradrenaline and adrenaline secretions in rats

Experimento con ratas. Tres dietas idénticas en términos de macronutrientes. Sólo se diferencian en el tipo de grasa: aceite de maíz, aceite de oliva refinado o aceite de oliva virgen extra.

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Ingesta energética idéntica en los tres grupos, pero claras diferencias en la grasa corporal:

the three groups consumed equal metabolizable energies

Nótese que con la misma ingesta energética y la misma distribución de macronutrientes, hubo diferencias no sólo en la masa grasa, sino también en el peso corporal.

¿Viola este resultado las leyes de la termodinámica? En absoluto. Ningún resultado real puede violarlas. Pero es un resultado que demuestra la falsedad de la teoría del balance energético: no han sido ni las calorías ni tan siquiera el reparto de macronutrientes los que han determinado si ha habido más o menos engorde, sino que el resultado ha dependido de la composición de la dieta. Y las leyes de la física son las mismas para ratas y humanos.

Proteínas desacopladoras y eficiencia energética variable y adaptativa

Una posible explicación del resultado que acabamos de ver es que con la dieta más engordante, la del aceite de maíz, puesto que una mayor parte de la energía consumida ha sido almacenada como grasa corporal, las ratas de ese grupo sencillamente se han vuelto más eficientes aprovechando el resto de la comida para abastecer las necesidades fisiológicas. En la gráfica se muestra cómo los ratones de este grupo han desperdiciado menos energía por la vía de la proteína desacopladora UCP1.

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“Efectos de la composición de la dieta, no de la ingesta energética”

Longitudinal Adaptations to Very Low–carbohydrate Weight-reduction Diet in Obese Rats: Body Composition and Glucose Tolerance

Experimento con ratas. Hay dos fases en el experimento: en la primera hay dos grupos, el grupo control (C) y el grupo HF, que siguen dietas diferentes. A continuación (semana 9ª en adelante), las ratas del grupo HF se dividen en tres grupos con diferente dieta (VLC, HC y HF). De ellos, los grupos VLC y HC siguen dietas isoenergéticas (65% de las calorías del grupo C) por diseño del experimento (pair-feeding technique):

energy intakes of the VLC and HC diets were matched on a daily basis

En la gráfica se comprueba que, efectivamente, los grupos HC y VLC han consumido la misma cantidad de comida en términos de calorías:

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En las siguientes gráficas podemos comprobar cómo esos mismos grupos HC y VLC han acabado con diferente cantidad de grasa corporal (visceral a la izquierda, subcutánea a la derecha):

Es decir, con la misma ingesta energética han acumulado diferente cantidad de grasa corporal. Y así lo interpretan también los autores del estudio, que dicen, textualmente, que la ingesta energética no puede explicar el resultado y que la composición de la dieta es responsable de ese resultado:

These subsequent effects were due to differences in diet composition and not energy intake

En cuanto a la ingesta de proteína, el grupo VLC tiene un 35% de la energía procedente de proteína, mientras que en el HC es de un 25%. Es decir, con la misma ingesta energética ha engordado más el grupo que tenía más proteína en la dieta.

Por otro lado, nótese que el grupo VLC ha ganado grasa corporal en el último mes (semanas 12-16), aunque está siguiendo una dieta hipocalórica (está consumiendo un 65% de las calorías que consume el grupo C, el de control).

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Mismas calorías, misma distribución de macronutrientes, pero unas ratas consumen azúcar y otras no

Comparison of free fructose and glucose to sucrose in the ability to cause fatty liver

Experimento con ratas muy interesante. Durante 4 meses se comparan tres dietas, idénticas en calorías (por diseño pair fed del estudio) e idénticas en distribución de macronutrientes (mismas cantidades de carbohidratos, proteína y grasa).

Rats were pair fed to assure equivalent energy intake, and the study was conducted over 4 months so that the chronic effects could be determined

La diferencia, como vemos en la tabla de composición de las dietas, es el tipo de carbohidratos: almidón y maltodextrina en la “dieta normal” y sacarosa o fructosa+glucosa en los otros dos grupos:

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En la siguiente tabla se muestra la grasa corporal en los distintos grupos (grasa corporal por cada 100 g de peso corporal). En términos abolutos: 29.2, 43.6 y 41.9 g de grasa corporal.

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Sin diferencias en la ingesta energética y sin diferencias en el reparto de macronutrientes, y los grupos con sacarosa o glucosa+fructosa acabaron con un 50% más de grasa corporal que el grupo control.

No estamos interpretando mal los datos, pues los autores del estudio dicen lo mismo, que con la misma ingesta energética, los grupos con sacarosa o fructosa+glucosa han acabado con más grasa corporal:

Data of total caloric intake, body weight, as well as abdominal, retroperitoneal and total fat are shown in Table 2. There were no differences among groups; however, both S- and FG-fed rats tended to have greater intra-abdominal, retroperitoneal and total fat compared with rats on the control diet (Table 2).

Misma cantidad de grasa, misma cantidad de proteína, misma cantidad de carbohidratos —> Diferente acumulación de grasa corporal.

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Recuperación de la grasa corporal durante la restricción calórica (en ratas)

Prolonged Effects of Fasting-Refeeding on Rat Adipose Tissue Lipoprotein Lipase Activity: Influence of Caloric Restriction during Refeeding

Experimento en ratas. Se les retira la comida durante tres días y a continuación se las divide en tres grupos que tienen distintos niveles de restricción calórica: uno ad libitum (que come cuanto quiere, referencia 100%), uno con ingesta limitada al 75%, y uno con ingesta limitada al 50%.

Me voy a fijar únicamente en el grupo con la ingesta limitada al 50% del ad-libitum. ¿Qué sucede con su grasa corporal? Repito: esas ratas han estado 3 días si comer y a continuación siguen con restricción calórica, pero comiendo algo. El resultado es el que vemos remarcado con una flecha roja en la tabla: la grasa corporal de esas ratas está aumentando con el paso de los días.

Siguen “haciendo dieta”, siguen “pasando hambre”, y su grasa corporal no sólo no baja, sino que está aumentando. Nótese que no están aumentando la grasa corporal por hiperfagia (comer mucho) a consecuencia de haber pasado hambre.

En la figura se muestra el tamaño de los adipocitos en los distintos grupos. Tras los tres días de ayuno ha subido en todos los grupos, sigan o no con restricción calórica.

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Los autores del artículo lo resumen así:

Metabolic adaptations that occur during refeeding following a fast act to replenish depleted body fat stores

Las adaptaciones metabólicas que ocurren durante la ingesta que sigue al ayuno actúan para reponer las previamente vaciadas reservas de grasa.

Y no es por pasarse comiendo.

Como resultado interesante, aumentaron los niveles de lipoproteína-lipasa (LPL) sin que se detectara un aumento de los niveles postprandiales de la insulina. La LPL es la enzima que extrae los ácidos grasos de las lipoproteínas para su posterior absorción por parte de los adipocitos:

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En condiciones normales la LPL responde ante los cambios en los niveles de insulina (ver), pero en este experimento aumentó sin que lo hiciera la insulinemia:

in this study the overshoot of LPL during ad libitum refeeding seemed to occur without a detectable change in postprandial plasma insulin levels

La restricción de la ingesta está aumentando la facilidad con la que el animal engorda. Ese cambio fisiológico no se está produciendo por un aumento de los niveles de insulina, sino incluso con niveles de insulina postprandiales no elevados.

Mis reflexiones

Los que ganan dinero recetando dietas hipocalóricas nos cuentan que la culpa del fracaso es del obeso: el obeso miente sobre cuanto come o no sabe contar cuantas calorías consume. Nos cuentan que la reacción del cuerpo a la restricción calórica es un mito, o admiten que existe, pero afirman que es insuficiente para impedir adelgazar. También nos dicen que si la restricción calórica es moderada, entonces se evita esa reacción metabólica.

La realidad es que el método “comer menos y moverse más” no funciona para adelgazar (i.e. perder una cantidad importante de peso y mantener lo perdido a largo plazo). La evidencia científica es contundente en ese sentido (ver,ver,ver). Y tampoco tiene fundamento el mensaje de que la restricción calórica moderada sí funciona (ver). Y esos resultados son lógicos, pues el “come menos y muévete más” no tiene más fundamento que la estupidez humana (ver,ver,ver).

En este estudio en ratas hemos visto que, aunque los animales han reaccionado a la restricción calórica con una pérdida inicial de grasa corporal, a continuación están recuperando la grasa perdida aunque se mantenga la restricción calórica. Sabemos que esto es posible, porque lo estamos viendo en este estudio. ¿Cómo saben los “expertos” que en humanos no se produce este mismo fenómeno, de tal forma que a partir del sexto mes, más o menos, comas cuanto comas, vas a empezar a recuperar la grasa perdida en los seis meses previos? ¿Cómo se atreven a culpar al obeso del fracaso del método, cuando la evidencia científica dice que el método ha fracasado todas y cada una de las veces que se ha puesto a prueba en un experimento científico? ¿En qué evidencias basan su acusación de que el método no funciona porque el obeso no sabe contar cuanto come? ¿Dónde están las pruebas de que el método funciona? ¿Por qué nadie nos muestra esas pruebas?

Que no nos engañen: las pruebas científicas dicen que el método NO funciona. No hay falta de pruebas.

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Mayor índice glucémico —> Mayor adiposidad (en ratas)

Tras algunos experimentos sobre del efecto del índice y carga glucémicos en la grasa corporal en humanos (estudios,estudio,estudio,estudio), vamos a ver un experimento similar hecho con ratas.

Effect of Low and High Glycaemic Index Diets on Developing the Risk of Metabolic Syndrome in Rats

Experimento con ratas. Se comparan dos dietas que son idénticas en todo (contenido calórico, reparto de macronutrientes, etc.) salvo en la velocidad con la que son absorbidos los carbohidratos, es decir el índice glucémico.

Fifty rat weanlings (three weeks old) were equally divided into two groups and fed on either low glycaemic index diet based on high amylose, or isocaloric high glycaemic index diet for 12 weeks.

Each group was fed an isocalorically macronutrient-controlled diet. The only difference between the two diets was the type of starch used to provide the carbohydrate, HGI (100% glucose polymer) and LGI (60% amylose 40% amylopectin) (Pawlak et al., 2001).

Como vemos en la gráfica, el resultado es que la dieta con mayor índice glucémico produjo mayor acumulación de grasa corporal (se muestra el peso de distintos depósitos de tejido adiposo blanco):

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No estamos interpretando mal los datos, pues es lo mismo que concluyen los autores del estudio:

HGI fed rats had higher postprandial insulin secretion, adipose tissue weight, triglyceride and leptin concentration than LGI diet fed rats.

Misma ingesta energética y mismo reparto de macronutrientes, y el resultado en términos de grasa corporal ha sido diferente con las dos dietas.

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La ciencia es asín (IX)

Impaired glucose tolerance in rats fed low-carbohydrate, high-fat diets

Experimento con ratas de 4 semanas de duración. Se alimenta a las ratas con tres dietas diferentes, pero que contienen la misma cantidad de calorías.

Como vemos en la tabla, dietas isoenergéticas pero con distinta composición produjeron diferente acumulación de grasa corporal.

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Mismas calorías —> diferente acumulación de grasa corporal.

Mismas calorías —> diferente acumulación de grasa corporal.

Mismas calorías —> diferente acumulación de grasa corporal.

Aparte de lo anterior, en este estudio los investigadores hacen una prueba de dietas en ratas y luego aplican las conclusiones a humanos. ¿Por qué no hacer ese experimento en humanos? ¿Hay algún tipo de razón que lo impida?

when using these diets for weight loss and the treatment of other conditions, our data imply that potentially harmful metabolic consequences should be kept in mind

al usar estas dietas para pérdida de peso y el tratamiento de otras condiciones, nuestros datos suponen que peligrosas consecuencias metabólicas deben ser tenidas en consideración.

El artículo es de 2013. Que los resultados obtenidos en ratas estén en contradicción con los resultados publicados en humanos (ver,ver,ver,ver) es un pequeño contratiempo que supongo que no inquietó demasiado a los autores del artículo ni, al parecer, a los revisores de la revista.

Este otro artículo se hizo famoso por intentar exactamente la misma maniobra y se llegó a pedir que fuera retirado.

The study ignored the dozens of studies, listed in their own references, comprising hundreds of human subjects, that contradicted the mice data (fuente)

Este estudio ignoró decenas de estudios, enumerados en sus propias referencias bibliográficas, basados en cientos de humanos, que contradicen los datos en ratones.

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